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Pitt-Rivers Lectura Ensayo

Este documento discute el uso de conceptos y términos en las ciencias sociales. Explica que los investigadores enfrentan el desafío de distinguir entre los nombres que usa la gente estudiada para describir sus propias experiencias sociales y los conceptos analíticos de la disciplina. También deben evitar tanto el parroquialismo al aceptar los criterios locales como corromper sus datos al imponer conceptos preconcebidos. El documento analiza cómo los antropólogos han recurrido a préstamos lingüísticos de otras culturas, pero

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Pitt-Rivers Lectura Ensayo

Este documento discute el uso de conceptos y términos en las ciencias sociales. Explica que los investigadores enfrentan el desafío de distinguir entre los nombres que usa la gente estudiada para describir sus propias experiencias sociales y los conceptos analíticos de la disciplina. También deben evitar tanto el parroquialismo al aceptar los criterios locales como corromper sus datos al imponer conceptos preconcebidos. El documento analiza cómo los antropólogos han recurrido a préstamos lingüísticos de otras culturas, pero

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Sobre la palabra casta

La ciencia requiere conceptos precisos. Si las comparaciones, que son la


esencia de la ciencia, han de ser válidas, debemos ser capaces de defi-
nir sin ambignedades aquello que comparamos (ef. Cohen y Nagel
1964:32-3; para una discusión de este punto en las Ciencias Sociales,
ef. lbid: 346) . Las propiedades esenciales deben ser distinguidas de
. las apariencias, como lo demuestra toda la historia de la química O la
biología, y una proposición referente a una clase de fenómeno, debe
aplicarse a todos los posibles miembros de esa clase. Si las Ciencias
Sociales fracasan en obtener el mismo tipo de precisión que las cien-
cias naturales, esto se debe - aparte de todas las excusas que se ofre-
cen por su imprecisión-, al hecho de que enfrentan una dificultad
que no obstruye a sus vecinas más exactas: sin contenerse con esperar
al etnógrafo para recibir un nombre, los datos de estas "ciencias in-
exactas" se clasifican a sí mismos de acuerdo a su propio capricho y
sin consideraci ón para con el investigador o el problema de la taxono-
mía científica. El estudiante se enfrenta continuamente con un fait
"ecompli. Si lo acepta de buena manera y se adhiere a los nombres que
la gente que estudia ha escogido para designar sus experiencias, o si lo
r~chaza en favor de una clasificación de su propia invención, aún queda
. CIerto que su relación con el objeto de su estudio es diferente de aque-
lla del científico físico, puesto que no está tratando solamente con cosas,
SIno Con la conciencia de éstas. Su elección refleja, en cualquier punto,
la alternativa entre el enfoque subjetivo u objetivo de los fenómenos
~u~'.anos que de alguna manera debe reconciliar antes de que su expli-
aClOn pueda contarse como válida.
.Después de una larga y confusa lucha con este problema, la antro-

S JULIAN PIrr· RlvERS: Profesor, London School of Economics. Tradu cción de


ergio A. Delgado.
,América Indígena. -Vol. XXXVI, no. 3, julio-septiembr e, 1976.
560 América Indígena Sobre la palabra casta 56 1

polog ía ha' alcanzado hoy día un punto en el cual se reconoce la nece- . titizar el cerebro", y una vez cuestionado esto se dudó si incluso lo s
sidad de disting uir claramente por lo menos entre categorías de peno ~olinesios tenían "mana" en el sentido antropológ ico.
samient o a nivel de la etnog rafí a - los nombres que la gente estudiada , Los conceptos prestados demostraron ser sustitutos pobres pa ra las
dan ~a . los fenóme~o~ s~ciales de ~u propia sociedad -y los conceptos . -herramientas del razonamientc t:1~ntHico. Al fi nal, sin embargo, el es-
ana líticos de la disciplina, Es evident e que ninguno de ellos es ade. ' fuerzo pagó mal, porque en cuanto estas nuevas palabras obtuvieron
cuado por 51 mismo : si el investigador escoge aceptar el "criterio" que' aceptación, fu erc:n birladas por disciplin as, vecinas y dotada; de con-
tienen los nativos de su propio mundo como si llevara las credenciales notaciones extranas a su sentido antropol ógico. Mana, tab", [eticbe,
de la ciencia, ~~ confi na ~ sí mismo a un parroquialismo. que excluye- totem, potlach/ se convirtieron en moneda común de lo s intelectuales
toda compa raClon ; pero SI lo rechaza y pro cede a resumir el sisternÓ de la época y eventualmen te, de los periodistas, de modo que los an-
social de los nativos en base a conceptos pr econcebidos, corrompe sus tropól ogos se encontraron a sí [Link] con su vocabulario corrompido,
datos. Su verd adera tarea es reordena r aquello que ellos han ordenado, enfrentando una vez más el problema de la pureza lexicográfica, y en-
y descubrir detrás de esa disposición, un orden más abstra cto que lo' frentándol o en una desventaja mayor, en el sentido que estas palabras
explique. Sin embargo, ¿en qué términos puede expresarse este orden podían ya no apl icarse correctamente aún a la sociedad que las proveyó
más alto? Cierta tend encia a la invención verbal ya le ha gana do a .la por pr imera vez. El problema no consiste en protegerse contra las im-
antropo log ía la desconfianza de disciplinas más antigu as que se COn- plicaciones de la utilización popular cuando se emplean esas pa labras
tentan con llama r pala a una pa la. Pero si no inventa su propio Voca- como términos científi cos; se trata de determinar el status heurístico
bulario, su tarea se duplica, por que al prestarse del habla ord inaria de las palabras que utilizamos. ¿H asta qué grado son capaces de con-
los términ os que se esfuerza en hacer precisos, debe desnudarlos pri- tener una carga analítica ? Mientras más inmediatamente se relacion an
mero de sus connotacio nes diarias basadas en las suposicion es de la a la observación de eventos , menos capaces serán de hacerlo puesto que
cultura del investig ador, redefinirlos de acuerdo con sus teorías gene. una descripción factual no requiere que las características que defin en
rales, y guardar su pureza semántica en lo f uturo contra la usurpación a los términos utilizados sean específicos, es aparente lo que designan a
de un esp urio sentido común. No es sorprendente enton ces, que toda los miembros de la sociedad que los utiliza. Sin embargo, la manera
una gen eración de antropólogos buscó evadir la dificulta d prestándose en que pueden ser aplicados en otra parte (y esto debe ser posible si
los términos que les faltaban ' de la etnografí a de alguna exótica región; van a recibir status analítico ) es susceptible de dudas, puesto que las
pensaron que éstos podian ser utiliz ados análogamente para definir una equivalencias entre diferentes culturas no se esta blecen fáci lmente. Para
categoría universal ( el. Evans-Pritchard 1965:12) . " hacerlo es necesario recurrir a las abstracciones ; mientras mayor sea la
Llamadas a prestar servicio en este orden más alto, las costumbres diferencia entre las culturas comparadas, mayor será el nivel de abs-
de los indios norteamericanos o de los' Polinesios, cumplieron su nueva tracción que debe ser alcanzado. Donde no hay ningu na similaridad,
función po r un tiempo; of recieron por lo menos un escape de la camisa e! contenido etnográfico es irrelevante; pueden ser def inidas solamente
de fuerza de nuestra propia cultu ra, o asi parecía. Pero el procedi- en términos de su estructura. Les abstracciones ya no se ref ieren a
miento era dudoso desde el punto de vista teórico : ¿cómo podían tales
términos servir en ambos nive les , y retener su unidad? Como los tro-
1 Por ejemplo, el Dia ionnaire de la Pbilosopbie Larousse afirma: "la noción
feos de un cazador, que decoran su casa ( las cornamentas de perchero de 'sociedad potlach' es evocada a menudo por los sociólogos para designar el
o los cascos transform ados en tinteros) , cambiaron su sign ificado una estado primitivo de la sociedad en el que se intercambian bienes directamente 'y
vez que los aplicaron a nuevos usos, y se puso en duda si verdadera- no a través del intermedio del dinero". Cuando se hizo la primera descripci6n del
mente se ap licaban a ot ras instituciones que no fuera n aquellas de las potlach, los indios de la costa Noroeste ya estaban utilizando moneda corriente,
cuales se orig inaron. . ~ y la función económica del pot lach no en el intercambio, sino la conversi ón d el
~xcedente (aceite de ballena, frazadas, esclavos ) en prestigio. Los objetos más
El Mana, por ejemplo, se consideró como representativo de cier; Importantes traspasados como reg alos recíprocos , eran vasijas de cobre heráldicas
modo de pens amien to mágico definido por su ind iferencia a la razon q~e también rompían, quemaban y arrojaban al mar. Aún en el campo de la ter-
y su depend encia de los sentimientos. Su valor como concepto analítico m.~nología de parentesco, la utilidad de los modelos prestados ha sido cuestionada: .~
dependí a de la aceptació n de la tésis que ~os "nativos reaccionan 510 ¿henen los Crow verdaderamente una terminología Crow? "
"
562 América Indígena Sobre la palabra casta 563

, linaje, es compr ensible que los Portugueses la hayan ~plicado a las


~castas" que encontraron en la India, Sin embargo, ~: d,v,dlr : l mund?
otre los españo les y los portug ueses, e! P,:pa también dividió las apli-
e , es de la palabra "casta": los espanoles no encontr aron en el
c.(lon . d 1 las castas
Nueva Mu ndo nada que se pareClera e manera a gun a a
~e la India, y además de utilizar la palabra e~ la manera .que era
normal en esa época, para designar espeCIes antmale~, la aplicaron a
los linajes y los clanes en e! dominio human o, Por CIerto; la pal~bra
davía se util iza en este sentido en muchas partes de Am érica Latina.
WEn los Andes se refier e comúnmente a 1..patn'l"mal:' rruen ' ~ q~ ~
[Link] totémicos matrilineales de la guaJ!!a tam?l~n se .u ~a~ castas
hasta hoy en día. Tanto en ingl és como e~ francés, la dlstmclon entre
tribu y casta se aclaró solamen te en e! sIglo XIX, ,
La noción de pureza de la descendencia no era esen: " l a l~. palabr~
óriginalmente, de modo que hasta se encuent ra alusión d.e la casta
de las mulas" , pero en vista de la preocupación de los n ernpos c~n
respecto al Jinaje y la pureza de la sangre, especialment: en España,
no es sorprend ente que casta se haya asociado con es~as Ideas, puesto
que el ancestro puro, no obstante las mulas, se. consideraba supen or
~' al ancestro mezclado, particularmente en la espeCle. hum,ana en~; ¿U1~~
nes el status social era derivado de la ascendencia. Sin ~mb g:.
máxima elaboración del término aconteció en el Imperio Espanol,
durante los siglos XVI y XVII, cuando significó ante todo, no 10 puro,
' lo .Impu ro : los mestizos,
sino ' o sea 1a misma
1 gente que en la India
endógama sería considerada coma fue ra de! sistema , Las castas ioló-
ente de ancestro mezclado, y se e1ab oro' un vocabu lan a pseudo-biod0 -
gico de la zoología popular y la jerga común de !a época para c?n~~ er
una identidad social distin ta a cada comb inaci ón de blanco, m la o
negro.' Lo que contaba era e! status heredado, no e! color actual, de
modo que cualquier persona qtle podía reclam ar un octavo o menos
de descendencia no-blanca era clasificado como blanco y e! stattl; de
. ' manera, .me1uso ser ad quirido durante cierta
bIanco podía, de cualquier
época, sin consideración de antecedentes., . . .
) La leg islación imperial intentó esta~l ltza: el s lstel~a van as vece.s,
desalentando y aún prchibiendo el mammomo entre CIertas [Link], sin
el menor éxito. (Rosenblat 1954, II :. 147, 159, 166, 167.) M'[Link]
tanto, la palabra continuó siendo utiliz ada SImplemente en e! sentido
de ascendencia o raza, y con los varios significados fIgurahvos que
r-
3 Para una discusión sobre los términos, véase Levl-Str auss ( 1966 C. IV ) .
"' Cf. Van den Berghe ( 1967:58) . también véase Mame! (1967) . .
564 América Indígena Sobre la pasaora 'a.H a

der~vaban de ambos: Puesto que el concepto de descendencia O CU _. La reaparición del término en español no fue, por lo tanto, el simple
un Importante lugar dentro de la estructura social de! imperio pana
~e ~ue eXI~tia cierta estratificación tosca que derivaba de la' a ~~sla.t ¿ renacimiento de un trato que había caído en desuso, sino la invasión
. -de un territorio en el cual el término había existido antes a nivel etno-
[Link]/espanol (equiv~le a primitivo/ civilizado) , no obstante, .fe~~CJon " ráfico, por la misma palabra que, g racias a su permanencia en el o tro
fatizarse que la 110( 100 de ascendencia nunca fue coordinada ten. ' ado del, mundo, había "logrado" e! status analítico, y por lo tanto , de-
mente con el otro criterio de superioridad o inferior,'d d L en et a.
. dí dI ' a . a noblez !JJandaba e! derecho de aplicarse en cualquier parte, aún en e! pasado
In rg ena e slgl? XVI ilustró cómo la clasificación de ran o '} _donde confronta a sus antecedentes difuntos. Esto ha ocurrido en estu-
trascender a traves de la raza aún después de su desaparici% ~od,a dios históricos de la época imperial, o en Yu catán, durante el siglo X IX ,
escena, y. a pesar de que la tendencia a asimilar el status étnic~ dla f donde la "guerra de castas' se traduce comúnmente como "Th e Caste
clase ha lOcrementado de época a época, la ascendencia nunca ha~ Sid: War ' (p . ej. Reed 1964) . Es difícil decir qué es exactamente lo que i ¡
una coordmada exacta de status social sino más bien una dim " esta expresión intenta transmitir en inglés; si no es simplemente un I ~,
alternativa, cualificando las otras. ' 1 eOSton ,I
anglicismo de! nombre español, puede ohservarse como deI:endiente
. , Una vez q~e la noción de descendm cia dejó de tener ningún val6r de una analogía de! mismo tipo como la que seduce al estudiante que
jurí dico despues de la Ind epend encia, las castas ya no se disting ¡ emprende viaje hacia la Polin¿sia esperando encontrar mana, o hacia
dent ro de l a categoría general de los mestizos. Hoy día la pal~~: la costa noreste de N ortearnéz'ca, esperando encontrar una "sociedad
casta se uttltza .solamente en sus sentidos fig urativos, excepto en los potlach" . Para evaluar e! uso de la palabra en e! N uevo Mundo, debe-
usos locales antiguos ya mencionad os que persisten en indicar un linaje mas trazar e! desarrollo de la palabra en la Sociología , para la cual
o ~n dan ~nt~e aquellos q~e son reconocidos como indígenas. No se "casta" evoca primero y antes que nada, e! sistema de castas de los
~efIere a ntogun [Link] soc!aI. Es~o es tal vez consecuencia inevitable" _Hindús. Sabemos que la intro ducción del térm ino se debe a los portu-
,;1 ascenso de la SOCIedad ind ustrial moderna, que ya no atri buye nin- gueses, quienes la encontraron apropiada para describir la jerarquía de
guo v~lor formal al ancestro. Sin embargo, su defun ción en el nivel - los grupos endógarnos de la sociedad en la India. Los ingleses simple-
etn?[Link] segu ida por su resurrección en manos de los científicos ' mente la tomaron, y la inglesaron, dándole un valor particular basado
socl~l~~, [Link],es. no encontraron su precedente en ningún evento de la ' en el contraste con las instituciones inglesas.' Sin embargo, su desig-
~radlClOn hlspafllca, sino más bien aquella de la literatura sociológica nación en la Sociología permanece oscura hasta hoy día, porque mien-
Il1g1~sa. [Link] tal co~~ s~, la en:uent~~ ahora, como en el ingl és, indica tras algunos escritores consideran a las castas como el uarna, las cuatro
un .Clerto tlpo de. distinci ón ~ocJal aplicado en particular a aquello que categorías de casta (e ste es el enfoque común), otros se refieren al
divide la. poblaci ón de A?,erlca Latina entre indíg enas e hispánicos. jati, los grupos endógamos vigentes como castas; los primeros enton-
Est'; sentido es bastante distinto de aquel de linaje o clan, o las cate. ces se refieren al jati como "subcastas", mientras que para los segun-
ganas de ancestro que se distinguían en la época imperial, o los gru- dos, las subcastas son divisiones del jati. El asunto se complica aún
pos o,:upaclOnales ¡erarC¡U1zados de los H indús. No se refiere a ningUlíi más por e! hecho de que si bier, varna y jati se encuentran a lo largo _
~~Iectmdad de [Link]~r tipo, sino a aquella en la que la población de la India, no siempre corresponden exactamente de un área a la
:1 . tera pue~e se~ dlvl d~da en dos castas; una superior, que es hispá- otra. El status de los grupos equivalentes varía de lugar a lugar y aún
ruca y una inferior, que es indígena. . el sistema varía en sus connotaciones. Se compl ica más aún por la
I
~t~ ~~anza debió su ingreso a América Latina a una analogía con presencia de grup os que son marginales al sistema, notablemente los
la d: stlOclOn entre gente de color y gente blanca en los Estados Uni- musulmanes y los cristianos, ruya religión niega los fun damentos mis-
dos, que a su vez se debe a una analogía Con las castas de la India.' mos del sistema, pero que sin embargo están fu ertemente influidos por

: ~e dis~ti~o en, detalle es~a analogh en otro artículo ( Pitt-Rivers 1967). '; De acuerdo a .Corominas ( 1961) la palabra existía previamente en el inglés,
. arece a er SIdo el destino del Nuevo Mundo el ser confundido con la de la misma raiz y en el mismo sentido de casta. Sin embargo, ha sido suplantada
I~~la, no solamente en la atribución de identidad a sus habitantes sino en el ani- por la utilización de h India, y el Di ccionario Oxford de la l engua Inglesa da el
ei
1ISJS de su estru ctura social: los sociólogos del sfglo veinte repiten error de Colón. Portugu és como la etimolog ía de la palabra.
566 América Indígena Sobre la palabra casta 567

la tradición Brahminica y quienes presentan características comparables límite; cualquier sistema estratificado será probablemente endóga rno
que han sido suficientes para que los etnógrafos de la India retengan la conscientemente si reconoce la descendencia en ambas líneas, y el status
palabra en relación a ellos. Si bien para bien o para mal, no pudo' dentro de él tenderá a su hereditario, puesto que la gente normalmente
.
Juzgar.
, ,
"

trata de asegurar que será sucedida por sus hijos. Más aún, la gran
No necesito entrar en detalle en las discusiones de la [Link]ón de mayoría de gente que se clasif ica a sí misma jerárquicamente reconoce
castas y la extensión o los límites de su validez, excepto en cuanto esto el hecho, y la sociedad de los Estados Unidos es algo excepcional en
sea necesario para decidir qué posibilidades están abiertas para nos. " su resistencia a hacerlo conscientemente. La definición de Kroeber no
otros. Durante años ha habido un debate sobre este tema entre los eS entonces, precisamente rigurosa.
antropólogos.' Gira en torno a si la palabra casta puede ser utilizada Los enfoques de la mayoría de los autores que han escrito sobre
o no para referirse a otros sistemas sociales que no sean el Hindú; el tema están en algún punto entre estos dos extremos, y representan
esto quiere decir, si el concepto que deriva del sistema de diferencia.' algunas veces un intento de cornpromisos entre ellos, como por ejem-
ción social de la India también puede ser utilizado para designar otros plo, cuando la casta se define antes que nada por sus características
sistemas, y en ese caso, cuáles. El grad.o de extensión que puede pero culturales y se pretende entonces una validez global para ella. No se
mitirse al término es en este caso el tema de discusión, y esto se rela- dan cuenta que una definición de casta en términos etnográficos es
ciona, por supuesto, al status de la [Link] ón dada. En un extremo se inservihle para la comparación ¡ (Leach 1960 :2) , si la dimensión como
mant iene que la sociedad Hindú es fund amentalmente diferente en parativa es retirada de la consideración, el resultado es folklor e; el
naturaleza de aquellas que se encuentra en otros lados, y por lo tanto, sentido común toma el lugar de la ciencia (que no sería común si no
la casta es un fenóme no netamente Hindú, inconmensurable con 'sis- fuera etnocéntrico) . Si el concepto de casta va a ser utilizado en una
,.
¡
temas de diferenciación de otras partes del mundo. Este enfoque presta dimensión comparativa, por ejemplo, si va a ser una categoría socio-
atención a la natura leza del sistema en todo su detalle, y escoge consí- lógica," debe ser abstraído de los pormenores de la cultura y estar
derar cada aspecto como necesario para la definición, cuyo contenido basado en una definición analítica, no en un estereotipo (que es una
es de este modo tan completo, que se descarta su extensión fuera de descripción que pretende ser definición). Sin embargo, las definiciones
la India. La casta india es un fenómeno sui generiJ. Esto es para re- de casta han tendido a ser estereotipadas en vez de analíticas, y han
chazar toda abstracción y permanecer al nivel etnográfico, por lo me- enfatizado los parecidos de cualidades antes que la existencia de pro-
nos con relación al "sistema de castas" , En el otro extremo, se consi- piedades esenciales. Así, Berreman ( 1960:120) a pesar de parecer cons-
dera a la India solamente como una entre otras sociedades que admite ciente de la dificultad, define la casta como: .... . una jerarquía de
un alto gra do de diferenciación jerárquica, y la palabra "casta" puede o divi úones end ágam»: en las cuales la participación es heredita ria y per-
ser empleada por lo tanto, donde quiera que existe, en las conocidas manente. En este caso la jerarquía incluye desigualdad tanto en el status
palabras de Kroeber, "una subdivisiónendógama y hereditaria de deter- Como en el acceso a los bienes y servicios. La interdependencia de las
minada unidad étnica, que ocupa una posición superior o inferior en subdivisiones, los contactos restringidos entre ellas, la especialización
rango o estimación social comparada con otras subdivisiones" ( Kroeber OCupacional y/o un grado de distinción cultural pueden ser añadidos
"1937) . Kroeber consideraba la casta como una especie de clase, un como criterios, a pesar de que parecen ser características correlativas
desarrollo de ésta, distinta de otros tipos de clase en que sus miembros más bien que definitivas. Tal vez se enfoque mejor esta definición
están conscientes de pertenecer a una casta reconocida. . .' corno descripción de un tipo ídeal a un lado de un contínuo a lo largo
Esta definición permite a Kroeber incluir bajo su término las utili- del cual pueden clasificarse los sistemas de estratificación social. No
zaciones comunes de la palabra que designan a castas militares y arlS j PU~d e haber duda gue los sisternss de la India y el sur de los Estados
tocráticas. Por cierto, él nunca aclaró exactamente dónde fijaría e UnIdos estarían mucho más hacia d extremo casta del contínuo . . . .. .
Además, apoyó la semejanza de los dos sistemas por los numerosos
8 Cj. Leach ( 1960:1-2)'; Barth (1960) ; y una crítica acerca de esto en DuJl10nt "~

( 1966:263·5). hu- i c La condición necesaria para una definición adecuada para la compa;a ción culo
9 Recientemente en las páginas de Contribntions ro ["dian Sociologf, al, es que debería d ársele su contenido en términos de estructura. no de cultura.
568 A mérica Indígena Sobre la palabra casta 569

parecidos; inflexi bles regl as de evit ación; con taminación a través del ta característica no deben ser seleccionados arbitrariamente. Deben
contacto ; deferencia coercitiva; distinta área hab itacional; ocupación. ;~lacionarse con ella necesariamente, en vez ?e hacerlo ,a~c~?entalmente.
lugar de culto y comportami ento cultural; po derosas sanciones ejercida' Enfrentado s con la d ificul tad de con str uir una definici ón coherente
por la casta sUFrio:-, quienes racionalizan su status; grandes diferencia: de casta, algunos auto res ha n aband onad o la búsqueda de "característi-
en poder y privileg io dentro de las castas, así como entre ellas; elalxl,. , d iagnósticas" y han permanecido contentos con cualida des estima-
rad as barreras ~e intercambi? ; depend encia de la casta baja mantenida cas ,
bIes a la luz del sentido común, regresan do de esta .,!,anera~.l ente
crite rio
na d e
por sancion es f ísicas y econo mrcas; resentimiento de la casta baja por Kroeber, cuya recapitulación fina l de la dcfU11ClOIl fue un SIstema
su statu s. La semejanza esencial rad ica en el hecho de que la f unción de clases mu y rígido" ; " Las casta son d ases cerradas" (Kroeber 1948 :
de ! as regla~ en an;bo s ~asos, es mant ener el sistema de casta can la 276) . T al definición hac,; ~n poco d if!cil opon er la palabra casta a
desigu ald ad InstttuclOnalIzada como su característica fundamen ta l" . "clase" , puesto que ya esta incluida en esta. .,
De, e~te mod o, Berreman defend i ó, la ap licación del térmi no a la Mucho an tes de que empeza ra el pr esent e debat e entre los SOCIO 10-
prohibición de color en el Su~ de los Estados Uni dos, enfa tizan do por gas de la Indi a, la pa labra "casta" había sido adoptada por los Inves-
un lado la sem:}anza d~ . actitudes encontradas entre las personas de tigadores de las relaciones raciales. en los Esta dos .!f~.,dos . .~obert Park
un a casta supe rio r y los Intocables en una aldea de la Ind ia, y por eN la estaba utilizando en los años veintes. El defendi ó casta como rela-
otro aq uellas que los blancos y los ueg ros adoptan los un os hacia ciones raciales dentro de una sociedad particular; lo que antes eran
los ~tros en el Sur . Sug iere qu e el criterio que contrastaba en vez 'de elementos raciales se convirtieron en castas una'vez que se mezclaron.
asirnilar los dos campos (Ypor lo tanto negaba la utilidad de la pa labra Citando a Boug lé, Park mantuvo que esta era la esencia y el origen
c~sta en los Estad os U nidos j estaba basado en un a compa ración del de la casta en la India. Como tales, las relaciones de casta entre
siste ma de casta de la India tal como se lo describe idealm ente (y no , negros y blancos deben ser cont rastadas con las relacion: s de clase que
como es en la realidad] con los Estados Unidos tal como se lo conoce. prevalecen entre person as del m ismo color. La d iferencia entre las dos
Es Indudablemente cierto que muchas descripciones de la casta de la no es solamente de grado, sino de naturaleza. D ebe observarse que al
India está? basadas en u~a visión ideal del sistema, y es solo relativa- considerar la casta como relaciones raciales desa rro lladas ( growll 111),
mente recient e que las descripciones etnog ráfic as detalladas han reve- por así decirlo, Park difi ere de K roeber , quien, las concibe,como rela -
la~o el grado de desconte?to Con el que ciertos miembros de las castas ciones de d ase que se convierten en algo ,!,as rigi do a traves del auto-
mas bajas acep tan su destino, y las mani obras mediante las cua les ci¿r. reconocimiento. No es fácil comprender como la casta, SI es un asunto
tas castas ba~ as intentan .elevar su status. Sin embargo , la asimilación de color, pudo haber derivado de la clase, pero Kro eber. no estaba
de los, dos sisternas realizados po r Berrernan está basada en la como aparentemente prcocupado por la historia en este caso, sino con la
paracion de ambos con las relaciones d e ciase, tal como se dan en el t dasificación sociológica. A mbos estaban de acuerdo, sin embargo, en
criterio ideal de los N orteños ; ni en la India ni en el Sur de los aplicar el térmi no a la prohibición de color en los Estados Sureños, y
Estados Unidos se apl ican los principios de la democracia A mericana. en situar a la casta en algún lugar entre clase y raza.
El asi;n ila los dos en b ase al hecho de que ambos compa rten las ca- Sin duda había necesidad de definir un tipo de relació n que difiri era
racter ísticas de cual quier sociedad en la qu e existen desig ual dad es so- de las rela cion es de d ase y pudiera opone rse a ellas, puesto que mien -
cia les aprobadas, puesto que éstas son sufi cientes p ara colocar la casta' tras hay distinciones de clase entre negros y blancos, las relaciones entre
en ese extremo de su contínuo y permiten contrastarla con el norte ellos no son de la misma naturaleza; sus actitudes recíprocas responden
de los Estados Un idos dond e tal es de:ig ual dades son desaprobad as. Esta a criterios bastant es d iferentes, y prescriben mod os de conducta bas-
observació n de semeja nzas y diferencias es Indu dablemente útil en un .tante diferent es. A pesar de que la palabra utilizad a en un sentído
a:erc~~iento preliminar a un campo de datos, pero una defi nición antiguo ya se aplicaba a los negros aún antes de la Guerra Civil, su
cien tífica no se construye de esta ma nera . Una selección al azar de los u,tilización por los científic os sociales se ,inspiró por la analogía con el
parecidos debe ser ,colocada, en una .re laci ón ordenada, y el grad o en SIstema H indú. No está claro porque sc creyó necesario pre star se de
el c:u~l . ~na caractertstica esta presente o ausente (si es esta parte de la la etnografía de la India para referirse a una institución que ya po seía
defi nición] debe ser susceptible de medirs e. Los rasgo s indicativos de Su propio vocabu lario en la etnog rafía de los Estados Unidos, excepto
570 América Indígena Sobre la palabra casta 571

que fue, consid erada por Park como pertenecient e a la clase de "rela ' . tema y es la característica de los sistemas lo que nos interesa
Sls
nes racial es dentro de una sociedad determinada" y e t CI~ ",da I ant es de que podamos asimilarlos. En el caso de la Ind ia, el
' "1ar a 1a India, Sin emba rgo la ' pop n1 eside daspectO;
creyo' que era srmi es.~= " .
de descendencia social es el que determina e l sistema
' ( en
~plO
t'l' ión d dió d , uana des' u'
u 1 izacron epen 10 e más que esto: se pens ó que tant .. 1 " pll cia de aqui la regla reconocida de sn dogamia, cua I ICa da
. l'f '
., ,. I t é . o CODr ( OUl ~ffi - . . 1 .
raza , os errmnos empleados en los Estados Unidos no o ca un a regla de hipe rgamia o h lpogamla) en e caso amen cano,
-d ' eran apr onopor .. , " t 1
pI: os como concep tos teóricos porque ambos impli can que la dist' Q. . cipio determinante es la transmtston genetlcaJ pues o que e
cI,on trene su fund amento en un hecho objetivo, y los escolares q lU- ,el prlns lo que cuenta y aquellos que son f'ísicamente
. capaces de " pa-
diaron e 1 asun to teruan' ..me liinacron
" a señalar que esto no era ue estú
asl, I - ar". ueden hacerlo con el SaCrifICIO de ~u s vm cu o.s , a~ ~il ilares. eorno
colo r e . . . ' 1 f
distinción no tiene just ificación científica sino que esta' basad que 1, b umI nt (19 67) lo ha seña lado, jerarquía y estratificación no son el
" . " ' aenpre
JUl ClOS que no son democráticos", ni científicos e inicuos Po t ' iiJl1ismo fenómeno. . d ra
1d b' bi , . r o ro
a , ~. se sa la len que la casta era primitiva, irracional, no era de A pesar de que l. endog amia ha sido enfatizad~ ~o r casi to .os, ,
cratica y estaba despr ovista de justificación científica. Más aún s ID?, [los que desean utilizar la palabra casta para defin ir la prohibición ':
q ue la ed ucacron
o
. , dan' a fiin con e1a,1
as!' como a la discriminación' ee eren. ~~u~olor, es cuestionable si este criterio se satisf ace en los Es~~dos
n í ón de todos los buenos liberales. u Era por lo tanto un térrni n Opl" Unidos, La endogamia, como los antropólogos no~malmente utIlIz~n
satisisfacto ri para contrastarlo con clase " que era reconocida COm
actono mOmuy. . ', la palabra, se refi ere a la costumbre de d al a las hijas en mam monro
" " 1 " ) Duna
mstirución eg?!1IDa en su forma americana.u Las profundas razones (por ejemplo, formando alianzas matr imoni ales] dent ro del ~~upo,
para su ~?OpClOn fueron más bien morales que heurísticas. Sin embar. cualquiera que sea éste. D ond e las hi jas no se dan smo que . estas
go, también fu e cri ticada "a causa de sus conno taciones de invariabilí. deciden su matrimonio por sí mismas sin crear por lo tanto, .nlOguna
dad y a~aptación" (l\1yrd~! 1962: ~. 2. 1222) por aquellos autores alianza entre grupos de parentezco, difícilmente se ~uede [Link] se
que tem ían q~~ tal uti lizaci ón ten dería a perpetuar el sistema. ' , practique la endo gamia, pues~? que falta .~a con~lClón necesana para
L a distinci ón entre colory clase depen de de la noción de movilidad [Link]: La " endogamia de las dos castas nortea~encanas no
social, porque mientras se puede cambiar de clase, no se puede cambiar es una regla dentro de un sistema de matrimonio que restn nge la. a.h ~?­
de [Link].. Esta es la distinción analítica esencial, así como la base de za a un grupo social determinado, sino simplemente la prohibici ón
las objeciones morales a l a p rohibición de colo r de aquellos que la Ila- entre los blancos de contraer matr imonio con una esposa de color . Los
maron casta: el sta tus ~[Link] a ésta es ':hereditario y permanente" 'por- autores que consi deran la prohi~ición para contra~r matrimonios entre
que es tr ansmitido genetIcamente. Se nrega la Iguald ad de oportunid a- negros y blancos como endogamIa, en vez de considerarla ~~mo un as-
des. Pero a pesar de que herencia y pe rmanencia pa recen ser lo mismo pecto de la segregación, están cometiendo el erro r d e clasificar J u~tos
en Ia. Jndin ~ en los Estados Unidos, .y por Jo tan to justificadamente dos fenómenos que se parecen el uno al otro ~l nivel de las ~panen:
asimilables, estas no ll evan de hecho el mismo significado dentro de cias pero cuya naturaleza es pro fund amente diferente , Por CIerto, SI
Se acepta el término endogamia en la sociedad occidental m~dern~, se
. H Dolla rd (1949) .' "Cr eo que. 1os norteamerIcanos
. odian instintivamente el
Sistema de castas, y no 10 soportarán por mucho tiempo". ej. también MyrdaJ
-aplicaría ciertamente al matrimonio dentro de un grupo residencial u II
(1962:667,9. y n. 1223) .
1.2 Los .liberales n,orteamericanos han demostrado generalmente cierta emblvs' 13 De hecho, Ber reman se desprendió de esto en una definición post~rior (:n
lencia .hacJa la cue sti ón de la distinción de clase, que también es sometida a~ la -prensa ) , en favor del cr iterio de adscripción por nacimiento: "... un medio comun
a~usaC1ón de no ser democrática. Pero esta acusación se aplicó sobretodo al rígido de garantizar este status es por la prescripción de matrimonio cnd ógamo en la'
sistema de .cIases que se creía existía en Europa, y no al sistema fluido de los casta, como la afiliación al grupo de parentesco, puede ser adscrita uni linealmente
Estados UnIdos, ,que ofr: cla igualdad de oportunidades a cada inmigrante (o PO! .todo no es de ninguna 'manera universal, ni siquiera en la India, [Link] que la
lo ~~nos se ~reIa ) . El Ideal . del hombre hecho a sí mismo. y el alto gradode casta, como la afiliación al grupo de parentesco, puede ser adscrita unilateralmente,
mo vilidad soc ia l supuesto. purificaron al sistema de clases norteamericano de la o de acuerdo a otras reglas más complejas, basadas en el na cimiento". Puede
mancha ffi?:al de ~esigu aldad , Ciertamente, sin cierta estratificación, no podía. 'observarse entonces, que - S'JS objeciones para hacer de la endogamia un criterio
haber movilidad social; el hombre hecho a sí mismono podía existir, si 0 0 tenía esencial para la definición de casta no son de ninguna manera Jos mismos que
a dónde llegar. - mis razones para cuestionar si ésta se da en los Estados Unidos.
572

I
A mérica Indígena
So bre la palabra casta 573
Ocupacional, no dentro de una categoría fenotípica. Empíricalllent
es cierto que en la Indi a existe una prohi bición para casarse Con u~
persona de otra casta, o una persona de otro color en los Estados D .
efj' la India, aún si ¡ sta f~era/c~s;cd;
f ta es casual a la definición de
comun idades compuestas por

~pos entr~losh::o
ta, así como don e se a e les vive un individuo, no es esto
dos, y que la tran sgresión da lugar, en ambos casos a reacciones ~. de parentesco este es frecuen temente el caso,

son similares; sin embargo, la significación de este hecho es soci~: b~:' lo hace un negro. e , son de color,
gicam::nte n ula: pu esto ~ue está basado en una dasifica~ión erróne~ JOer~'~n
P los Estados Unidos l?
' on y seenaronc
snegroosmsoo~a7:~royS!u":~~;ura
'
refl eja el
1
(Su Slgnlfl caclOn SIcológIca es otro asunto.) Por esta razon propongo

~:th~~e~:~:e~:~~:li~~~~t~~~:~os~e ~i:~o:~n¡,ed:fj~:~b~~!::~~
o porque nacier , d habla la mentalidad, los va ores,
llamar a este error la Falacia Empirista, pues to que resulta de un .
ape lación prematura a los "hechos"." Se nos enseña que no todo l~
que brilla es oro, p ero los cientí ficos sociales a menudo parecen indio abandonarlo s n~ slgnlftea q~e n~.' ~el estilo negro de habla que los
ferentes a la lección, y a asumir la utili dad de cualquier clasificaCión ro ni tampoco im pide la a, opc~~~ como blancos. Citand o uno de
basada en una característica común, . ...:
El punto es este : los fenómenos sociales no están aislados de otros
[Link]~ncos neg ros" sea~ clasifica1 literatura acerca del problema del
los chistes de menos umor en 1 a a negra y debería añadirse que
de modo que pu edan ser identificados independientemente del sistemu color, no se puede renun ciar a ~er~r expul;ado de la casta y reinte-
tampOco a la blanca, !,er~ se ~:ante es lealtad social en un caso, apa-
del cual Son una función. No pueden ser clasificados por parecidos
accidentales, sino solamente en base a sus relaciones dentro de la so- grado a ella. El entena eter . li ue el primero es un status
ji
ciedad; la prohibición de matr imonio que p arece de frente un "hecho'" nencia física en eld otro'dY'des~~ I~f:c~if~rencia refle ja dos tipos de
en ambas instancias, no Jo es bajo un examen más cuidadoso; [Link]ü. °.
colectivo, el segun. m IVI u . t turada en grupos sociales corpo-
sociedad bastant e d1Stm~a~ u~ar~:'r~~ una organizada del todo p~r el
raleza sociológica es bastante diferent e en Jos dos casos, y el parecido
entre los dos debe ser considera do como contingen te, tal com~ están rativos, la otra la sooe a . a l~ d' la reocupación con el mento
las 'cosas en el presente. Si tuviéramos una teoría general del matri- principio de casta, l¿ ot ra mspl¡ra da PO tOr ", p fun damental en el pensa-
monio que abarcaba tanto a las sociedades basadas en el parente,fo . ivid 1 E t la base de a 15 mere n,
indivi ua . s a es 1 t H orno H ierarchicus y H om o
como a la sociedad moderna industrial, sería posible [Link]- miento de D umont ( 196 6:300. ), en ih 1 de igualdad deriva de un a
categoria gue incluiría ambos "hechos", pero mientras no la tengamos, Aequalis, el hombr e o.CC1denta l, cuyo an de ~ La existencia de una dis-
sólo pue de llevarnos al error el hacerlo. concepción ind ividualista de la hurnani isd . b o en una u otra
Retornando al sistema social en que esta pro hibición Ocurre, en Ja , . d t ína el status emtemr
tinci ón feno tí pica, que e errniD.. sistemas de estratificación
sociedad Hi ndú el lug ar de un individuo está determin ado por el grupo de las dos así llamadas "castas , qu; son didos de fundirse en uno
de pa rentesco en el cual nace; esta es parte de una subcasta y delúna social parcialmente paralelos que estan Impe la operación del meca-
casta en cuyo status colectivo éJ participa . En los Estados Unidos su por esta distinción, plantea un problema rr; dado el sistema social
lugar está determi nad o por su apari encia, que se debe a su herencia nismo de movilidad social sobre el que es a a id lógica Myrda l fue
de los Estados Unidos, y un ~~a I
física y no a su herencia social ; su status no está dentro de una estIUc: . d Ho a su carta I ea o I . _
.. mo título ara su estudio, y
tura de comuni dades de pe rsonas conocidas ordenada jerárquicamente, acertado al escoger la palabra drle~a d~o un dilem/ para la sociedad
sino como un ind ividu o dentro de una d ase ( en el sentido lógico,de al enfatizar que se tratab;, sobre to °ad India hasta la edad moderna,
la p alabra) de personas identifi cadas por su fí sico. Por esta raz6n, blanca. La casta estructuro a la socI~d . ló ico de una estructura
mientras es posi ble que la misma casta tenga un status dife rente d e un pero la discriminaci6n racial, el residuo p:lCO og I América modern a
d . d ad Servil ' persiste en ael sistema de IDQVl-.
luga r a otro, el color es el mismo en todo el p aís. Don de se da el caso
desarmada,
. .
la de una SaCIe d
di ., bai 1 cual pue e operar .
de una correlación estadística entre característica física y status de casta eflUlendo la con trian ajo a denci '1 no deben ser exhi-
lidad social : que los vestigios de de~cen encia servt
u N o se intenta referirse al empirismo en el sentido filosófico, sino al senHdo bidos por aquellos que triunfan sOCl~l~ente. T d d social es el factor
general de la palabra empí rico - "que se guía por la mera experiencia, sin cono- H emos establecido que la ausencia e mov í I a stas por aquellos
cimiento de principios". (OED) , más sig nificativo en las definicion es de cas~a prop~e , h mucho
que desean incluir
. . al Sur de ios
Es tados Uni dos. Mas aun, ay
J 1 7. A mérica i ndíg ena
Sobre la palabra casta 575
que decir en favor de tal criterio
m~ten la mo dificación del status s~!:~e~~o que las es~ructuras que pet~ Tdad de movilidad social sería menor ; bastaría muy poco para gue
mrca bastante diferente de aquell renen necesa~lamen te Un a ' dill' l o se moviera desde lo más bajo hasta lo más alto de la jerarquía
es sufi ciente o no para exced as. que no l~ permIten. Si este hecba. uncial. Aparentemente, no se ha repar ado gue existe algo lógicamente
una definición tan amp lia deerp end,u:pordtaln Cla a Jas objeciones .contr·o. SO titético entre los ideales de igualdad y movilidad social ; cada uno
P ' d , e n enaeusoqu e h
ebo SI a optamos este criterio, existen . dos difiC::l:
, a
aga de elJa.
a.~esupone la aus~nda del otro . Y nu~va~:nte entonces, ¿se va ~a med ir
so reponerse : nm gu na estruc tura social d a des que delléú fa m ovilidad SOCIal solame nte en d irecci ón ascenden te? ¿Que acerca
todo, p uesto que el cambio es inevitabl ~~e el ermane cer estabJe dei de movilida d social descenden te? ¿Es qué no cuenta? ¿Qué acerca de
económicos intervienen pa ra cambiar Ja~' ~s . actor~ demográficos y la famille noble retombée en paysannerie? Los dos no van necesaria-
viduos, No existe por lo tanto nin u re ~C1ones e grupos e indio mente junt os; por cada campesino gue se ennob lece no hay nece-
absolutamente n inguna movjJid~d so~ia~a l oc17d ad en la [Link] no haya sariamente un noble gue declina , aún a pesar de gue un ord en total
de la India para mejorar su status a tra~~s'~entos de CIertas castas de clasificación es teóricamente concebible siempre. .
SrtOlvas ha ll amado sanscritización han sido e
tados, a pesar de que en conformid~d
It gue el profesor
~n:P ~~mente docu men~
En el caso de los Estados Un idos se puede invocar un factor adi-
cional que llega lejos en la explicación del ideal del hombre hecho
la movjJid~d social colectiva más bien ~~l: ~ JdlSh~C1~~ y~ hecha, es a sí
a mismo ( self made rnan }, y el apego de los sociólogos al criterio
aspua aqul. Los hindús reconocen ue s a In JV! ua a la quese de movilid ad social; la estruct ura social de los Estados Unidos se ha
colectivamente, no pueden converti r; o~o Pb'eden mejorar su status desarrollado en los últimos 100 años sobre la suposición de gue la
Vamos entonces a incluir ambo ti e end om r~s . hechosj, sí mismos. población se expandía constantemente por la inmigración de extran-
propósitos de nu estra definición: ~pos e ,movlüda d social para los . jeras, casi en su totalidad la clase económica más baja. El result ado
sociedad enla que no haya movilid adser asi, pu ede no .haber ninguna. de esto es que la adaptación a las normas de la sociedad gue los recibía
e! gue el status es colectivo se vu 1 d En c aso contrarto, el grado en generalmente implicaba una movilidad social ascendente, pnesto gue
¡ casos, ¿cómo vam os a medir la ~:~iliJ~~'VO. y en cualguie ra de los sulugar en la posición más baja de la sociedad Americana era ocupada
o en una pe rspectiva cultu ral com " SOCIal para situar la 'casta por' inmigrantes más recientes. El punto no podía aclararse más con
, d pa ratrva p Se trat a d . la inscripción en la Estatna de la Libertad : " . . . Dadnos vuest ros po-
numero e personas (o familias ;l ue ' .e u~ asunto del
mente móviles? O ' se trata dI ' ~ 9 Son reconOCJdas como social- bres . . . " Si los inmigrantes hubieran tenido fo rtuna el sistema no hu-
men te p uede snced~r que el h~ 'og~ o en gue san móvil~s ? Ind udable- biera funcionado. N o es sorprendente entonces, gue los Estados Unidos
cal, O gue el hiJ'o de un cari J. e un soldado se <onvrerra en maris- fueran el ejemplo extremo de la ideolog ía más o menos común a lo
. ampes mo llegue a s .d largo del mun do occidental , gne contemp la como un hecho positivo
pn mero sólo llega a sargente m . er presr ente, ¿pero si el
d
dedor de carros i El inten t d ayo ye! segundo solo llega a ser ·ven-.
de una sociedad' a una sol~ es~a~~ uor todas las actividades sociales
que los individuos reciban su status social de acuerdo a sus méritos,
'otorga, por lo tanto, un valo r positivo a la movili dad social. Solamente
ya es problemático aún anr d .q ue permItiera tales evaluaciones, en esta situación era teóri camente posible gue toda persona fuera móvil
cultura les comparativas Les . [Link] mtentemos establecer equivaledcias ascendentemente.
dírstintas
. maneras de un lug
. a misma profesión pue d e ser evaluada de En vista de las dificnltades gu e enfrentamos cuando inten tamos pro-
cambia en el mismo luga r dar a otro, y ~~ cualguier caso, su posición veer una medida objetiva de movilidad social gue pueda ser ap licada
una escala de prestigio para : ~na ge~r~ClOn a otra. Podríamos diseñar comparativamente, (y las preguntas for muladas anteriormente deben
los miembros que las com ao:e~OC1(e a , ~ceptando las evaluacion~s de demostrar con segnr idad las decisiones arbit rari as invol ucradas en el
de acuerdo ) .Pero una P sUpontendo que todos estuvieren rn t~nto) , debemos preguntamos si la amplia defi nición de casta '10
. , vez aceptada la I ió d . '
tema social como la h eva uacr n e su proplO 51S- '" d~llnea una categoría residnal gne podríamos definir desde un pun to de
. ' acemos comparable ca t .. " ' ~lsta. más ?bjetivo,' como : un sistema de casta es cualquier sistema
tin to criterio i En una so . d d n o ras que uti lizan w S-
. no habría movilidad socíc~e a en l a gne todos creyeran ser igu aJes, de dIferencIación social gue no está inspirado por la ideologí a de occi-
en una sociedad la dife la ,yer,o SJ Justlftcaramos la opinión de gue ente moderno. D e cualquier manera, observaremos que es difíc il en-
renClaClOn era menos.. que en otras, la posibj· Contrar un conjunto común de criterios para la def inición de casta que
577
576 A mérica Indígena

abarqu e no s610 la India y el sur de los Estados Unidos, sino tambié~


Sobre la palabra casta
de la población de América Centra l,
ci6n social entre los dos edlementopsuestas y se ban referido a "relaciones
1
Am érica Latina. . ualado o compensa o sus a
han Ig d
,
t .. para describirla. . I
A menudo es difícil saber qué se intenta cuando encontramos 1 similares a las e cas; . mantu vo en una publicaci6n postenor q~e
palabra "casta" en América Latina. La pa labra "casta" en españo~ , A pesar de que urnm d Guatemala el sitio de su estudio,
, d .. stas" en el este e
..10n I 4 )
puede referirse a la ascendencia a una casta en el sentido familiar a' la divIS e ca 1 t del país (Turnin 1956: 17 -5 , es
las castas del p eriodo colonial o puede significar casta como un fe¿o. era más marcada que e;:; e oe~:sta de K roeber, de ser aplicada con
meno sociológico . Sin embargo, aún cuando se escribe en inglés, .UQo' evidente que la de:m!c;o~a~~ y a [artiori el resto de Amér ica Central.
l
se pregunta si el autor simp lemente desea inglesar el término al nivel . algún rigord exl~a:~~ : s : stas ~ategorias c; rra das, puesto que la po~a­
etnog ráfico para evitar la repetici6n de una pa labra extra ña o si el No se pue e an aloe de descendencia mezclada, y en la cua mue os
autor tiene un prop6sito más analítico. En muchos casos, deliberada_ ci6n es en gr p ' . "d eiarian que su hija se casara al
t del elemento supenor el f "
mente o no, acepta la pa labra en el sentido más amplio y lo aplica' a informan e~. , ..desheredarían un hi jo que se casara a uera
cualquier discriminación social marcada. En este caso, las castas podrían otra g;uPO ; ~s~~~~~) N adie cuestiona que la diferencia de status
ser llamadas "castes ", y así podría serlo la distinción moderna entre (Tumm 1952. - : cada ero las únicas defInIClO-
los ind ios y aquell os que no lo son. D ebemos examinar por lo Únto le
social entre indios y la.d;nos es muy mar la' Park ( relaciones racia-
las razones por las que se escoge una definición más o menos restrin. nes de casta que mcl~lt~a~ ~t;e~~~~'a~~) ; la de Berreman en su más
gida de la pa labra , a la luz de la escena Latin oamericana. les dentro de una socie a e . . ., d 1960
. . ., o en su deflll lClon e .
Para come nzar, la utili zación más amplia cubre -y aún extiende-. reciente optruon, pero n . if d ue se dé a " rela-
d f .. , de Park depende del sigru ica o q ., d
la suma de los significa dos que se encuentra n en el diccionario y los La e .1ll1C1~n ue uno acepte su interpretaClon e
hábitos coloquiales del habla moderna. Su exten si6n es tan amplia que ciones raciales , pero a men~ ~ 1 d' como razas debe decirse que
no puede decirse que tenga un contenido exacto, y es por lo tanto, Bquglé y clasifiq~e las castas. e a ~e I~astas (l o cu;l parece anómalo
analíti camente inservible por la misma razón que otros términos popu· la sociedad H md.u n~ es un :Iste.~~. tan anómalo como descubrir que
lares son analíticamente inservibles. Por 10 tanto, carece de sentido decir en vista ~e la h ístona del te~~1 . dad otl ach") . La segunda defini-
(Tum i~ 1952 VII); los Kwakiutl no fueran un a soc;e d p te " pero uno se pregunta
ci6n de Berreman la cubr e aproxima an~~~: excluírs e de ella; na la
" Mientras (que) los contornos generales de sistemas de castas
Gran Bretaña o la parte este e los s a os
t
ada qu~ d U nidos aún sin considerar
cuál es la SOCIedad estratlfIcd
,
son similares en algún g rado donde quiera que se encuentran,
.también es cierto que hay/ existen numerosas e importantes di· los negros. d' L t"noomericanos es grande.
La diversidad de uso en los estu lOS al ..
ferencias entre ellos. Un entedimiento de estas dif erencias, a.s1
, como de las similaridades (de los pa recidos, es esencial para un Puede clasificarse como sigue :
,
1 verdadero conocimiento de las castas. Se necesitan, por 10 tanto, . .. 1 foque de Gillin y Tumin,
1. Aquello s que aceptan srn cnticar e en H . ( 1964 '
!
materiales sólidos y genuinamente comparables de un número de or eiem lo Reed (1964) , Rosenblat ( 1 95 4~ , Y ~rns .
sistemas de castas distinto s." p J P t ' lt'mo subraya la dIferenCIa entre los
37) (a pesar que es : .u I .
Estados Unidos y Amenca Latina}. . d
Para saber lo que puede clasificarse como un sistema de casta, y pu~d~
2 . Aquellos que aceptan el uso, a la vez que bml~de stdrapno:l~ft~s po~
por lo tanto ser genuinamente comparable, debemos tener una deüll1-
incomodidad, ya sea evadiendo la responsa 1 1 a
ci ón , y puesto que el Profesor Turnin no ofrece ninguna sino qU~ sun-
plemente afirma que en esta ald ea de Gu atemala " florece un SlStem~
de casta", es imposible decidir sobre fund amentos lógicos que utlhda - 15 "Un sistema de casta se da cuando una sociedad está comPue5ta dedo
. . . . ,' t
"adscrItos por el nacimiento, [erárquicamen e or e
g,:"p,:
d nados y cultura1mente 15 In .
. .. .. (Berre-
podría derivarse de la 'comparación que él contem pla. El estaba acZ . . 1 compensas Y asccu oon.
tanda el hecho de la auto ridad de su maestro, el Profesor Gllhn. . La Jerarquía asegura una evaluaci'6n dif
I erenca , re

man 1966: 4 ) .
gunos autores más pru dentes , sorprendidospor el gr ado de diferenCIa'
578 A mérica b/~ígena Sobre la palabra casta 579

niendolo e? citas ,~ Wagley, en H eath y Adams 1965) , o utili. 1 de hispánico . Se podría decir que en 150 años casi la m itad ~e la
zando el término relaciones similares a las de casta" par d a blación ha sido socialmente m óvil . D ejo a aquellos que sostienen
a e·
n:o~ tlrar (qw
ue pue de no ser verdaderamente casta, aunque parece \:e es posible medir la movilidad social comparattvamente que en-
srmr ar agley, etc.) . . q t n un país con un record compa rable que no sea los Estados
cuenra , dI
3, Aqu ellos que admit.~n el uso, pero prefieren utilizar otra pala. íd s cuya estructura como expliqué se basa en la premISa e a
bra . Beals pr efiere culturas plurales" , por lo menos para M' Uni o , ' _' . d M' '
[lidad social universaL Se puede senalar regiones enteras e eXlCO
XlCO, a pe~ar que "el término (casta) tiene algun a aplicad ,e~ ¡novlen una época u ot ra han decidido cambiar su identidad étnica, y
de Perú " (Heath y Adarns 1965: 350) , u quehan hecho exitosamente. Más aun,
lo ' los dos [Link] ntes mas
ís oo
poderosos
4 , ~quellos qu; r echazarían la palabra por compl eto, salvo al de México en el siglo pa sado fue ron recon ocidos por su na cirmento
nivel etnograflCO (Colby Y van den Berghe, Bourricaud 1962" indígena .
65, Morncr 1967: 53) . ," La otra característica a la que se alude fr ecuentement e para enfa-
tizar el parecido entre la casta H indú y aquella del Sur de los Estados
Mientras 9ue algunos aut ores utilizan la pa labra más o menos familiar Unidos, es la nocióu de cont amin ación o polución implicada en el con-
e. lr~efleXlv~ente) o tros le conceden una carga analítica implícita,. y taeto con el elemento inferior. A pesar que los indí genas son considera-
SI bien la uti lizan en otros conte~tos) la rechazan como una traducción dos comúnmente como sucios por los hispánicos, nadie se po luciona
de la pa labra casta, donde se aplica a las castas de los siglos diecisiete por el contacto fí sico o aún sexual, ni por la asociación, ni, en l a me -
y dieciocho en Améri ca Latina. Así, Van den Bergh e (196 7) di dida en que es posible abstraer el status étnico del de clase, pue de
" podrl descri nos Ice
que ,f!O f1 a~ ser eS:fJtas con más exactitud como clases que como decirse que exista ningun a prohibición para el matrimonio mixto
cast~s , Ag ume Beltran ~,1963 : 76, 275) sugiere que sod ológicamente entre ellos. Casarse con un indígena es' una mesalliance porque se con-
consideradas c~n s tItuyen una mtercasta, un grupo social desheredado; sidera a los indígenas socialmente inferi ores, pero los casos de tales
hombres margmados entre la casta de los españoles y la de los indio matrimonios mixto, abundan y son aceptados, Los indígenas no están
ge~as . Por otro lado, Kubler y Fern ándes, encuentran que el uso es separados de los hispánicos por la religión (ambos s; creen a si,mismos
legítimo, tanto en los tIempos coloniales como en los modernos para católicos) ni por el fenotipo ( a pesar de que los ind íg enas com,unmente
los cuales manti enen es similar. ' se ven como " indios" no dejan de serlo por no hacerlo) , smo sola-
, S,i ,comparamos, la naturaleza de la distinción entre ind ígenas e mente por la cultura y la lealt ad sociaL En consecuencia, se encuen -
hispánicos en Am érica Latina con la distinción entre colores en los tran personas en todas partes cuya af iliación ét~ica es in~ierta, pues to
E~tados Unidos, pc:demos o~ser:v~r que las características que han recio . que están en transición de un status al otro ,' SI se qUISIera llamar a
bido mayor atenci ón ~ara justificar la similari dad del segundo caso ' esta distinción casta, se po dría decir que las castas de Am érica Latin a
Ca? la casta de .la india, no .son aquellas que podrían hacerlo en ,el 'son socialmente móviles y no son endógamas, abiertas y fluí das más
pri mer caso. EXISte la movilidad sociaL Su extensión es ciertamente bien que cerradas y rígidas: carentes de la noción de polución y no
im~resionante par a cualquier stand ard, especialmente en México, Para generan segregación. Pero habiendo dicho todo esto, ¿qué permanece
la epoca de la Indepedenr ia;: los indígenas constituían el 60 por ciento' como el concepto de casta?
de la p? bla 7lón total , y las otras "castas", incluyendo los españoles, No obstante, no deberí a olvidarse que hay un parecido ent re los
constituían Juntas solam ente el 40 % por ciento. En 1570 sumaban indígenas y las castas de la India, qu e se remonta al significado ori-
sol~mente el 1.5 po r ciento ( Van den Bergh e 1967: 47), H oy dia los ginal de la palabra como " raza" o " tribu" : éstas están orga nizadas en
ind ígenas no son má s del 15 por ciento; los hispánicos constituyen comunidades que poseen identidad colectiva (por esta razón su feno-
el 85 P?r ciento. H aciend?, caso omiso de la inmigración y las tasas tipo no es un criterio de status) . Más aún, hay partes de Améri ca
diferenciales de reproducci ón que hubieran favor ecido esta tendenCIa Latina dond e lasdiferent es "razas" están distribuid as jerárquicamente,
solamente antes del siglo XVlIl, estas diferencias se deben principal' por ejemp lo en O axaca, donde la super ior idad social de los Zapotecos
°
mente a la movilidad SOCIal, lo que quiere decir, al núm ero de pero sobre los Mixes o los Huave es reconocida claramente . EXIste, por lo
sanas que en una generación o más han pasa do del status de indígena tanto, la posibilidad de idear una def inición de casta que no fuera
580
A mérica Indígena
Sobre la palabra casta :;8 1
tan omnímo~a :omo para ser inutilizable, y que incluyera sin embark
tan:o. a l~s mdlgenas,como a los r!in dús -pero excluiría a Nort':: dueta, esto se debe a las reacciones psic~lógic~s d~ aquellos q~e se
amc:-1Ca; Sm embar~o, esta confrontan a otras dificulta des; porque si bie
A tran a si mismos en un status supenor o inferior. Es la psicolo -
enClkn
ía común, Y no la estructura social comun, ' la que i as prod uce, U n a
los l?dlgen as podrían ser llamados castas po r esta definici6n
~omparaci6n de est ructuras socia les debe p reocuparse c~n los elem~nt?s
h.

podría lla m ar así a los hispánicos puesto que éstos no están' no s


zados de acuerdo a los mismos principios. En la medida org a?! de la estructura social: jerarquía, .a ut~ndad, po der, santidad, la d1V1s1~n
ant d t . L ti . f en que e del trabajo, la defi nici ón y la solidarida d de los grupos, la tran~m1S1on
ece en e racra nene sígni icado para ellos, es en cuanto individl.( '
de la propiedad, las reg las de descend encia, etc~ y no con ap roxlmaclO-
y p~d? tanto , el fenotipo adq uiere una impor tancia que no tiene a
nes a un estereotipo, esto es, a una CODJun:lOll particular de carac-
los llldlg enas; no constltuye una base pa ra la segregación, como e: 16
terísticas que pueden ser frecuentemente asociadas de he cho, per~ qu:
Estados UnIdos, SInO solamente un indicador de status social corj
'no tienen una relación necesaria demostrada la ~ma con l~ otra. La
entre la población de color de los de Norte A mérica. La sociedad ~n:
pana es una socie dad abier ta en la cual e! status es individual
p uede observar, por, lo tant~, de acuer do con la distinci6n hecha

1:;'(
es
t T dad de las taxonomías basadas en est ereotipos es evidente; no
en 1 defin iciones analíticas, sino que .e1as!if ican a l lllv.e
contienen ni 1 d e [Link] -
grafía. La Falacia Empirista es una f alacia porque descuida el pr~mer
rlOrn:ente, que Amenca ~atma se divide en una mitad hispánica, g' demarche de abstracci6n que se reqUlere como prelirninar a la clas i-
~on~t1tuye un estado na cional moderno, y un número de comunida
in d ígenas , .estructurad~s de acuerdo a un principio diferente, cultura ficación. f . .,
Es posible 'entonces, p roveer a la palabra casta con una de 11l1ClOn
mente d istinto y marginal al esta do moderno. Gertamente, el gobier
analítica? Dumont lo h ace (p. 269) . . . la casta sólo existe donde esta
m exrcano .?a funda do"SU po lítica con respeto a los indígenas en la nec
característica (disjunci6n entre sta tus y poder) está presente; y nos gus -
sidad de llltegrarlos a la socieda d nacional. Es cuestionab le, por
taría clasificar bajo otro tít ulo a tod as las socieda des, aun aquellas
tanto, Sl po demos hablar en este caso de "relaciones raciales dent
constituídas por g rupos permanentes, de status cerrado, que no la poseen.
de una sociedad particular" en términos de la definici6n de casta'
Como una clave a la na turaleza de la socieda d de la India, este entena
Park, porq~lC salvo en un sentido físico, no 10 es ; los indíg enas no so
no podía ser mejorado, pero no provee una categoría para una taxono-
parte del sist ema social en la manera en que lo son los negros nort
rnia de los sistemas socia les como aque llos que h an inte ntado expan-
amen canos, de modo que SI 'acep tam os el criterio de una sociedad "d
'dir el término desearían, po rque D um?nt encuentr.a que este cnte n o
ca~ta com~ un sistema social . ~otal, ellos tendrían que clasificarse prps. está ausente de hecho fuera de la Ind ia: Swat, e incluso Ceylan (p.
cntos de e! en vez de castas, como los Eta del Jap6n, o los gitarí.Ós
273) están excluidos porque la casta pro b6 ser "no-exporta ble".
([Link] 1967: 271-2) . Confun clir lo s dos, es cometer la Falaci.a
Dumont se qued a por ' lo ta nto , con un a cla se de la cual s610 hay un
Empirisra. Pero esto a su vez plantea la cuestión de! alcance de! sistePi'a
socia l, p orq ue dond~quiera que se encuentra a los indígenas, éstá,
' miembro conocido, y a pesar de que este hecho no le re sta m érito al
análisis mismo , significa qu e las comparacion es solo pue den hacerse
constltuyen la mayorra de la población de la .reg ión, si no de! país
fuera de la categoría' esto quiere decir, con sistemas que no son reco-
SI; 1'or lo tanto, no se los considera como parte de la socieda d hi , . , cuIt ura1 de la
r:
pani ca, o deben ser considerados como proscritos sino como un si
nacidos como sistema de casta; la comparaClon
tema social aparte: Debem~s concluí.r entonces que en América Latiri
casta no es posible. Casta es sin6nimo del sistema social H indú, den-
tro de! cua l e! poder y e! status están divorciados. Es SUt genem.
n~ s: dan dos .SOCIedades: srno dos SIstemas sociales combinados y ce
nom1Camente 111terdependientes dentro de una sociedad física únic Mi conclusión es esta: si por vía de def iniciones analíticas no po-
. H e señalado las dificultades teó ricas implicadas en los diferent demos encontrar ninguna que sea aceptable entre la de D um ont , que
mtentos de proveer una definición analítica de casta. La casta en ' se aplica únicamente a la India (y es por lo tanto di fidlment~ ut ilizabl e
India, y las relaciones raciales en Norteamérica o América Latin para prop6sitos taxonómicos) y la de Berre man, que se ap lica a cual-
todas implican re!acio~es d e supe r - y subordinació n, pero ahí es do '. quier sistema trad icional de diferenciaci ón social (y es po r lo tanto
d~ ~caban sus caracterIst1c~s comunes. Sus principios de operación son igualmente inu til izable por la raz6n opuesta) , deberíamos tal vez aban-
distinto s en cada caso, y Sl dan lug ar a veces- a simi lari dades de ca donar la esperanza de usar castas en ve~ ~e las [unciones de ~~s cuales
puede estar constituida, para el propósito de la comp aracion com-
~
582 A mérica i ndígena 583
Sobre la palabra casta

parativ: ,. y dejar que permanezca en una humilde estación al nive : De acá nace la utilización de los sociólogos , cuyas pretensiones a status jil!
etnografIco en la cual pu ede ser utilizada sin ninguna cont rad¡ " 1 he examinado. !~:
-puesto qu ' . lCCIOn
e no se eXIge nmgu na comparación- para des 1 Los seres humanos son clasificados en todas partes por sus orí-
castas de los Hindús en la India ( varna o ¡'ati de acuerdo a la eleo . ,as genes, no importa cómo se conciban éstos; el punto hipotet ico, geográ-
del auto t, o en A menea
, . Latina
' los clanes de' la gua jira o 1 e 1"ecClOn
. . fico, genealógico o tempor al del cual se proyectan - ¿puedo decir se
de los Andes, o durant e los siglos XVII y XVIlI las ascedenci~ss ma¡et . \ lanzan ( cast ?- al presente, determina su status en él. En consecuen- 1,
reconoClan
' . 1es o en el Yucatán
como status SOCIa ' del . 1 [Link]
' da, la distinción 'entre sociedades en las cuales el status es adscrito,
trib . di , slg o XIX las
n us m. las, sus gobernantes blancos y sus capataces mestizos ' , y aquellas en las cuales es obtenido, requiere cierta refo rmu lación,
pero no intentar utilizarla en una comparación cultural en la cu'? at, puesto que el status es adscrito antes que nada en todas las sociedades,
mente lleva a la confusió~, porque de hecho su historia lo der:ue:~r~ y en todas es modif icable en cierto grado con el tiempo . Algu nas acep-
es, cama el mana y el tabu, un parvenu heurístico que "llego'" 1 . 1 tan modificaciones de status con más volun tad que otras. La N orte-
Iíti 1 a nrve
aria 1 reo ~~ amente gracias ~ la Falacia Empirista. " américa contemporánea sostiene que las acoge, lo cual explica tal vez
. Al .utilizar el vocabularIo de una época pasad a que aprobaba las la elección de la pa labra positivamente valorada obtener. Pero no existe
distinciones de status y despreciaba a los "trepadores social " tal cosa como un status que se obtiene únicamente, porque cada indivi-
deseo impl í . 1 es , no duo recibe un status ante s de que sea capaz de obtener nada. Su cul-
icar que yo mismo o haga excepto en el caso de las ala-
bras, pues to que las pa labras y la gente no Son lo mismo. Sin ernb p . tura determina las reglas de ad scripción, y también aqnellas de acuerdo
tal vez p ueda ser disculpado aún por haberme prestad o la ana~~gii a las cuáles las primeras pueden ser modifica das. Sin embargo, tales
~e la ,?escendenCIa humana pa ra representar la historia de la pa lagra.' reglas cambian en respuesta a las demandas de la estructura social.
casta . En lugar del ancestro f undador, podemos poner la raíz ótica Que la palabra que origi nalmente significaba progenie o descendencia,
a la que se refiere C orommas (!(ASTAS, que significa un gru~ de y por lo tanto (br eed) haya tenido que pasar a tr avés de tal serie de
anlmale~ o .~ una nid ada de pájaros). Esto pro dujo la casta ibérica , transformaciones como la palabra casta, nos demuestra cuán amplio
y la utilizaci ón .mglesa antigua de casta, que antecede la ocupación in' .es el márgen de interpretaciones posibles que aseguran las transmi-
glesa de la India y se deletreaba gen eralmente sin la e' hasta que fue sión de status de una generación a la otra.
mglesa~a dura,?te el ,~ iglo XVIII. Es probable que la pal abra cast en A pesar qne la doctrina de la pure za de la sangr e en España tenía
el sentido de lanzar (throw), sea del mismo g rupo, descendiente raíces en la noción cristian a del pecado orgina l, ésta sólo se elaboró
en la lucha social entre los "viejos" y los "nuevos cristianos" (Sicrof f,
de un hermano del ancestro fundador; se da como característicamente
1960) . Mientras la Península Ibérica fue compartida entre tres "razas",
escandinava en su origen por Skeat. No hay na da sorpr endente en esta
. definidas esencialmente por la religión, apenas se planteó el problema
sugerencia, pu esto qué t:nemos otros ejemplos de progen ie represen-
de la pureza. Sólo se convirtió en problema con las conversiones a la
tados como una proyecci ón al futuro :' el sinónimo del verbo "to cast'
fé católica, especialmente las de los judí os, y su acceso al poder en
en La:lll, la~tareJ nos da tanto "nejeton" (un niño o descendiente) en el naciente estado moderno de la época del Renacimiento. Este fue el
Franc és ( Littré, significado 3), y "ahechadura" ( una nid ada o una resultado de la transformación de una sociedad plural que aceptaba su
po llada de pollo~) en españo l (Diccionario de la Lengua Española d~ diversidad, en una sociedad singular que demandaba una unid ad étni ca. .¡
la Real AcademIa, Ed. 18, Madrid 1956: 506) . Cuan do los ingleses Lógicamente, la ascendencia puede considerarse como puro solamente
llegaron a la India, adoptaron la pa labra portuguesa casta p ara el ,sis- en oposición a lo impuro, por ej., " teñido" por un elemento externo de
tema de castas ( caste) y esta forma regresó final mente a Inglaterra descendencia, y no 3. una ascendencia diferente. La casta se convirtió
y usurp ó el lugar de su pnma, la vieja pa labra inglesa caste que tenfa en una cuestión de pureza únicamente cuando la lealtad de los miem-
el significado .d: raza, cepa o estirpe, O ascendencia humana ( DED, bros de la clase superior podía impugnarse a través de las implicaciones
1933 ) '.Los lexlcografos, como gen ealog istas mercenarios, han validado de su antecedente heterodoxo.
el linaje del ,usurpador, concediéndole un antecedente noble (p. eV- En Asia y en América, las estructuras sociales eran completamente
Latm) por V1a del portugués y exóticas asociaciones con los Hindús. distintas de las de la Península Ibérica, y la palabra casta encont ró apli -
Sobre la palabra casta 585
América Indígena

raciones frescas en esas tierras. En el sentido de grupo de descendencia - COJ-lBN, MORRlS, & N AGEL, ER N EST . d d
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encajaba con el sistema de castas de la India, el cual también conte01:
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, .
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1 . 63
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las categorías significativas de ascendencia se derivaron del porcentáje
de los antepasados que pertenecían a una raza o la otra, y no de ' lá ·COROMINAS. JOAN 111 M d id: Gredos.
1967 Breve dicd onario etimológico de la engua cast e ana. a n .
ortodoxia de éstos. Más aún, en la cumbre de la jerarquía social,.Ioa
gobernantes españoles invocaron un principio completamente diferente' CO'lARRUBIAS HORDZCO, SEBASTfAN . '
- el lugar de nacimiento en vez de la pureza de descendencia- pari 1 1611 T esoro de la lengua castellana o elp anola Madrid .
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(Semina rio de Integ. Soc) . . por objeto resumir tales estudios, sino además evalua r sus contri- \
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VAN D EN B ERGH E, F rERRE buciones a la investigaci ón sobre los aymaras. Seis años de experiencia
1967 Raee and Racísm. N ew York: Wilcy. de trabajo con los aymaras en Bolivia (d e 1963 a 1969) y cuatro de I¡
estudios sobre estos indígenas andinos en la Universidad de Cor- I
nell (de 1969 a 1973) , sustentan los comentarías críticos y ex plica-
SUMMA RY tivos. Además, he incorporado los aportes de John V. Murra en
algunos de los comentarías. Estoy endeudado con Murra, por cuya .1
T he article outlines the tbeo retical diffiCII/ties inool oed in th e dif/ erent att ;; pu
sugerencia se compiló esta bibliografía. I
lo provide an ana/y liea/ definition of caste. Indian catre, and raee re/aJjom .' » I
!'!orJh Americe ~r Latin A mer~ea, a/J involve relesions of 1Itper- and Sllbord " Un recuento general de las investigaciones realizadas sobre los
tton, bnt, according to the aUJh or, that ís wbe re tbeir common relations end: aymara s pone de m anifi esto interesantes comparaciones y conclusiones I
I
maintains tbat their prin ciples o/ operat íon are dif jeren! in eaeh case. Ir;" para la investigación futura . Los numerosos estudios sobre comuni-
conce~ t o/ caste is to be used in cross-culmral comperison, as a sociological ca
dades indican la diversidad de los pneblos de habla aymara, omitiendo
gO,!, .l~ II1mt be abstraeted from the detait 01 culture and repose on an analytici:tJ
dejinition, and nat a stereotvpe . D ejinitions 01 caste have tended to be stereotypiCd la complejidad andina, como por ejemplo, la interrelaci ón de los 1
ratber than ana/ytic, and have stressed resemblances 01 qualities rath er than the diversos niveles ecológicos, las comunidades distantes, los sistemas
existance o/ essential properties. Por bim, the actual mage o/ casta owed its enUY politicos y los periodos hist6ricos. Las investigaciones futuras también
into Latin A merice to an ana/ogy w;th the distinction benoeen coloured aná white deberán estudiar la integraci ón y continuidad de los aymaras con
people in the United States, wh;ch in tu rn is owed to an ana/ogy with the easte!
in India, toda la civilizaci ón andina. Más aún, actualmente existe la necesidad
de sintetizar estudios arqueológicos, etnohist6ricos y etnográ ficos. Por
ejemplo, se han realizado cuatro estu dios completos desde el año 1567

] OSEP H W. B ASTI EN , de la Un iveccidad de Texas, Permian Basim.


Améri ca I ndígena.-Vol. XXXVI , no. 3. [ullo-sep tiembre, 1976.

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