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Rostro de Cristo: Fe y Enseñanzas

Este documento presenta una reflexión sobre el significado de la Navidad de Cristo. En 3 oraciones: 1) La Navidad de Cristo tuvo lugar en la Palestina del siglo I, cuando Jesús nació en pobreza y soledad, rechazado y perseguido. 2) Para un creyente cristiano, la "encarnación de Dios" es clave porque dice "no" a un dios distante e insolidario. 3) La reflexión imagina un acuerdo entre los líderes del cielo y la tierra para que el Hijo de Dios
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Rostro de Cristo: Fe y Enseñanzas

Este documento presenta una reflexión sobre el significado de la Navidad de Cristo. En 3 oraciones: 1) La Navidad de Cristo tuvo lugar en la Palestina del siglo I, cuando Jesús nació en pobreza y soledad, rechazado y perseguido. 2) Para un creyente cristiano, la "encarnación de Dios" es clave porque dice "no" a un dios distante e insolidario. 3) La reflexión imagina un acuerdo entre los líderes del cielo y la tierra para que el Hijo de Dios
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EL ROSTRO DE CRISTO

Secretos y promesas

Nicodemo Martin

Emaus, Duccio di Buoninsegna, s XIV

1
“Felipe, quien me ve a mí, ve al Padre” (San Juan, 14)

“Nada hay oculto que no deba descubrirse, ni nada secreto que no deba
saberse, porque lo que dijeron de noche se escuchará en pleno día, y lo
que hablaron al oído se pregonará desde las azoteas” (San Lucas, 12)

“EL ROSTRO DE CRISTO. Secretos y promesas”

Esta colección de notas e imágenes ofrece un modo de ver la


persona de Jesús de Nazaret, su sentir y su pensar, y una manera de
entender el evangelio. Según la tradición, si miras con fe al rostro de
Cristo verás a Dios y serás curado.

Jamás agotado y siempre nuevo, lo que permanecía secreto se


desvela, y se realiza lo que parecía imposible. El mismo Jesús
deseaba que fuera así para siempre.

En todos los tiempos aparecerán sabios y entendidos inquietos de


que otros gusten comunicar su sentir y vivencia del gran Maestro de
Nazaret. Lo que importa será probar el fruto y sacar buen provecho.

2
CONTENIDOS

¿Qué es el cristianismo?
¿Quién fue Jesús de Nazaret?
La navidad de Cristo
Navidad es comunicación
Instrumentos de paz
El padre de Cristo
Las tentaciones de Cristo
¿Quién fue Nicodemo?
Conversaciones en el templo
Los nombres de Cristo
La oración de Cristo
Orar, el encuentro en la montaña
La fe de Cristo
La esperanza de Cristo
El Reino de Cristo
Las bienaventuranzas de Cristo
Los mandamientos de Cristo
Decálogo solidario
Los milagros de Cristo
La misericordia de Cristo
Lo que importa es amar
Tipos de amor
El perdón de Cristo
Himno a la caridad
La verdad de Cristo
Falsos dioses, falsos profetas
El Dios de Jesús
El pan de Cristo
La comunión de los niños
El rostro de Dios
La pasión de Cristo
Pasión en verso
La crucifixión de Cristo
La cruz de Cristo

3
El rostro de Cristo
La pascua de Cristo
Bendición de Pascua
La paz de Cristo
El Pentecostés de Cristo
Bautismo de Espíritu, nacer de nuevo
Oración a Jesucristo

Nicolás Borrás, Santa Faz, siglo XVI

4
¿Qué es el cristianismo?

Buscando sus puntos clave, lo propio, lo que más le caracteriza, al


final encontré escrito este resumen sobre el cristianismo.

Es una síntesis de síntesis, sólo un


inicio para el cuaderno de respuestas
de los que buscan saber, conocer
mejor. No dice tanto lo que es, sino lo
que debiera ser y no es. Una apuesta y
tarea para los que ya creen y saben.

1 – El cristianismo es una religión


encarnada en la historia, no es una
religión espiritualista.
2 – El cristianismo es utopía y profecía: los cristian@s viven con espíritu
crítico, comprometidos con lo social y lo político.
3 – Ser cristiano supone amar este mundo y vivir para que sea cada vez
más libre y pacífico.
4 – La no violencia, la ternura, la búsqueda de la justicia, la armonía y
el compromiso con la verdad, son esenciales al cristianismo.
5 – La raíz del cristianismo es JESÚS DE NAZARET que fue bueno,
pobre, acogedor, fiel y amigo para siempre.

El cristianismo es eso y muchas cosas m|s. Es un ‘camino nuevo’,


como le llamaban los primeros cristianos, un camino de esperanza y
de misericordia en la escuela de Jesucristo.

· Más que una doctrina, el cristianismo es las personas que viven con
esfuerzo ese camino, que ayudan a otros a recorrerlo, renovando el
mundo a su paso.
· La fe cristiana ha nacido del encuentro con Jesús de un grupo de
hombres y mujeres.
· El maestro nos explicará lo que hay de oscuro y difícil en el camino de

5
la vida.
· El discípulo será testigo de lo que ha visto y oído.

“Vimos romper el día


sobre tu hermoso rostro
y al sol abrirse paso por tu frente.
Que el viento de la noche
no apague el fuego vivo
que nos dejó tu paso en la mañana.”

Paolo San Leocadio, El Salvador, 1500

6
¿Quién fue Jesús de Nazaret?

La crisis de Dios, de las religiones e Iglesias, no ha logrado acallar el


interés de los investigadores por la figura de JESÚS, el fundador del
cristianismo.

Nacido en Nazaret, una pequeña aldea de las montañas de la Baja


Galilea, para unos fue un ‘campesino judío’, para otros un ‘judío
marginal’. Dos mil años después de su nacimiento la gente continúa
preguntándose todavía por la identidad del Nazareno a quien siguen
más de dos mil millones de personas.

Estas preguntas del Evangelio permanecen abiertas todavía:

- ¿Quién dice la gente que soy yo? Y ustedes ¿quién dicen que soy?

De él habla con respeto todo el mundo: cristianos de las distintas


Iglesias, creyentes de las más variadas religiones, no creyentes, y
hasta los más encarnizados enemigos del cristianismo como
Nietzsche, que sentía una especial predilección por Jesús, a quien
llama ‘el buen mensajero’.

7
Así resumo a continuación algunas propuestas del teólogo José A.
PAGOLA en su libro “Jesús. Aproximación histórica”:

1 ) Jesús es un MAESTRO de vida que nada tiene que ver con los
intérpretes de la ley que trabajaban al servicio de la jerarquía
sacerdotal del Templo. Él es un maestro ‘heterodoxo’ que pone en
cuestión la religión convencional.
– “Cuando oren no sean como los hipócritas, que oran para que la gente
los vea”

2 ) Es un SABIO que enseña con una autoridad que emana de su


testimonio y autenticidad de vida, que no absolutiza la tradición sino
que con frecuencia la corrige.
– “Señor, ¿a quién iremos? Sólo tú tienes palabras de vida eterna”

3 ) Predica y promueve el REINO de DIOS, como un proyecto de


justicia y de compasión para los excluidos del sistema político y
religioso.
– “Bienaventurados los pobres porque el reino de Dios les pertenece”

4 ) Crea un movimiento IGUALITARIO de hombres y mujeres en una


sociedad patriarcal. María Magdalena ocupará un lugar especial en
su corazón y en el grupo de discípul@s.
– “Vengan a mí todos los que se encuentran cansados y agobiados, yo
les aliviaré”

5 ) La actividad pública de Jesús resulta CONFLICTIVA, provoca


recelo en el poder romano. Las autoridades religiosas lo condenan a
morir en cruz, por haber denunciado el sistema vigente y
solidarizarse con los últimos: pecadores, publicanos, prostitutas,
enfermos y mendigos.
– “He venido para anunciar la buena noticia a los pobres y la libertad a
los presos”

6 ) Tras un momento de desconcierto, los discípulos proclaman a los


cuatro vientos que el Crucificado está vivo. Dios le ha dado la razón,
le ha hecho justicia y lo ha resucitado. Tras su muerte se abre un
camino a la ESPERANZA.
– “Yo soy el camino, la verdad y la vida. No teman, yo he vencido al
mundo”

8
* Imagen: “Cristo bendiciendo”, mosaico bizantino s XIII, Santa
Sofía, Estambul, Turquía. El Rostro de Cristo, Maestro y Señor, que
expresa sabiduría y bondad.

9
La navidad de Cristo

La navidad de Cristo tuvo lugar en los primeros años de la Palestina


del siglo Iº, y es la razón de ser de cualquier otra navidad porque fue
la primera. En contraste con nuestro afán de protagonismo y nuestra
búsqueda de lo superfluo, Jesús de Nazaret dicen que nació en
pobreza y soledad, rechazado y
perseguido.

- La luz brilló en las tinieblas, y las


tinieblas no la comprendieron; vino a los
suyos, y los suyos no le recibieron.
- María dio a luz a su hijo primogénito, lo
envolvió en pañales y lo acostó en un
pesebre, porque no había lugar para ellos
en el albergue.
- José, coge al niño y a su madre, huye a
Egipto, porque Herodes busca al niño
para matarlo.

¿Cómo comenzó todo? Por una situación difícil de la gente y una


súplica buscando ayuda, esperando sin esperanza. Como ahora
mismo el emigrante y el refugiado, el lamento de los niños enfermos
o desnutridos, de la mujer maltratada y de los pueblos enfrentados.

- Pastor de Israel, tú que guías a José como a un rebaño, reafirma tu


poder y ven a salvarnos.
- ¡Restáuranos, que brille tu rostro y seremos salvados!

Para un creyente cristiano la ‘encarnación de Dios’ es clave, porque


es decir ‘no’ a un dios en las nubes, insolidario, trascendente y
desinteresado.

- El Señor dijo, yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto,


y he oído los gritos de dolor, provocados por sus capataces.

10
- Sí, conozco muy bien sus sufrimientos. Por eso he bajado a librarlo del
poder de los egipcios y a hacerlo subir, desde aquel país, a una tierra
fértil y espaciosa.

Imaginamos un acuerdo entre los líderes del cielo y los de la tierra:


‘Ante tantas promesas incumplidas, ante tanto sufrimiento, hemos
de hacer algo’. El Hijo eterno de Dios se ofreció para venir, mas duda
si le querrán recibir, si será útil tanto esfuerzo. Teme ser rechazado,
está dispuesto a dejarse convencer por nuestros ruegos:

SEÑOR, si tú no vienes,
¿quién nos mostrará el camino de retorno a la Casa del Padre?
¿Quién nos abrirá la puerta y dispondrá la mesa para la fiesta?
SEÑOR, si tú no vienes,
¿quién saldrá a la búsqueda de la oveja perdida y extraviada, quién la
tomará en brazos y devolverá al redil? ¿Quién vendará sus heridas y
perdonará sus culpas?
SEÑOR, si tú no vienes,
¿quién devolverá la vista a los ciegos y la esperanza a quienes la han
perdido?
¿Quién nos regalará la verdadera paz?
¿quién podrá vencer a la muerte?
¿Quién dará la vida por sus amigos y nos enseñará a amar a los
enemigos?

Desconcierta ver tanta compasión y generosidad en la navidad


primera. ¿Qué provecho propio pudiera tener el grande en hacerse
pequeño, el eterno en ser mortal, el rico como un mendigo? ¿Qué
interés el dios en hacerse hombre?

Esa misma sensación de extrañeza quiso expresar el poeta español


Félix Lope de Vega (1562-1635), cuando escribió a Jesús de Nazaret
este cariñoso soneto:

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?


¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta cubierto de rocío
pasas las noches del invierno oscuras?
¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,

11
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el Ángel me decía:


“Alma, asómate ahora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía”!
¡Y cuántas, hermosura soberana,
“Mañana le abriremos”, respondía,
para lo mismo responder mañana!

12
Navidad es comunicación

Feliz Navidad,
dos palabras que expresan el deseo de luz, si vives anochecido,
que recuperes la paz, si estás desanimado o impaciente,
cariño, calor y compañía que arropen al abatido.

El misterio cristiano de la Navidad, ‘la Palabra hecha carne’, ser| un


intento por romper el silencio y la soledad.

Lo que Dios quiere con su venida es abrir un canal permanente de


confianza y amistad, vencer la distancia entre las personas humanas
y las divinas, entre el cielo y la tierra.

Comunicación

Si tú eres
el Dios humilde
que te escondes,
¿me atreveré yo
a revelarte
en el rigor insuficiente
de mis palabras?

Si tú eres
el Dios humilde
que te comunicas,
¿trataré yo
de enmudecerte
con el silencio puritano
de mi boca cerrada?

¡Bienvenido seas,
silencio divino,
expresándote

13
en nuestra palabra
tan humana!

(B. Gonz|lez Buelta, “Caminar sobre las aguas”, 2010).

Adoración, El Greco, 1614.

14
Instrumentos de paz, la Navidad

Pequeño dios en la tierra


sol recién amanecido
desde su choza contempla
gentes, niños en vela,
luna de invierno
espada sin luz
noche fría de paz,
el cielo llorando va
llega calor de vida
alegría, el consuelo
su abrazo, un beso.

Hoy es la Navidad cristiana, los niños cantan la paz. El blog


‘nicodemo’ nos ofrece para la ocasión una súplica popular para
recitar ante el pequeño de Belén.

Mis buenos deseos abrirán las puertas de la Navidad, adentrándome


en el misterio de lo que parece imposible. Cada cual habrá de pensar,
para que la luz de tanta espera no se apague ya.

«Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.


Donde hay odio, que yo ponga el amor.
Donde hay ofensa, que yo ponga el perdón.
Donde hay discordia, que yo ponga la unión.

15
Donde hay error, que yo ponga la verdad.
Donde hay duda, que yo ponga la fe.
Donde hay desespero, que yo ponga la esperanza.
Donde hay tinieblas, que yo ponga tu luz.
Donde hay tristeza, que yo ponga la alegría.

Maestro, que yo no busque tanto ser consolado como consolar,


ser comprendido como comprender,
ser amado como amar,
porque es dándose como uno recibe,
es olvidándose como uno encuentra,
es perdonando como uno es perdonado,
es muriendo como uno resucita a la eterna vida».

* Esta ‘Oración de la paz’, atribuida por muchos a san Francisco de


Asís, es de autor francés desconocido, publicada en 1912 en la revista
católica ‘La Clochette’. En la actualidad es oración y programa de
vida de los seguidores de la madre Teresa de Calcuta, asimismo
forma parte del plan de recuperación en ‘Alcohólicos anónimos’. La
traducción es del blog.

* Imagen: niños de India, Afp.

16
El padre de Cristo

La Navidad está aquí a la vista. Esta vez será necesario reivindicar el


papel de JOSÉ de Nazaret como padre de Jesús: él lo adoptó, lo hizo
suyo, lo amó y cuidó como su propio hijo, le enseñó la ley de Dios y
un oficio.

Los primeros cristianos alabaron la valentía y generosidad de San


José, un hombre de fe, que se convirtió en su poderoso protector. De
él dijo Santa Teresa que nunca le falló en
cuanto le pidió.

a. El padre de verdad de Jesús, no se sabe.


Para los cristianos será el mismo Dios del
cielo, al que Jesús llama ‘padre mío’ sin
dudar, y de quien los discípulos oyeron la
voz decir desde la nube, ‘Este es mi hijo
amado, mi escogido, escuchadlo’.

Una relación tan estrecha y natural que


nosotros llamaremos de padre a hijo, modo humano de hablar, pero
que será todo eso y mucho más, Jesús es el hijo amado de Dios.

b. ¿Cuál fue el origen de Jesús? ¿Quién dicen que soy?


Respetaremos su secreto, el misterio del Dios hecho hombre, la
intimidad del niño Dios.

La que mejor supo del tema será su madre MARÍA, la virgen de


Nazaret. Ella sólo dijo ‘Aquí estoy, h|gase tu voluntad’, y dejó hacer
al Espíritu de Dios.

- La Buena Noticia es Jesús, el primer ciudadano del Reino: en él vemos


cómo es Dios y cómo es el ser humano lleno del Espíritu.
- Sabemos que todo lo que Jesús fue, vivió y acabó siendo por derecho
propio, el cristiano vivirá y será eso mismo, mas por regalo y pura
generosidad suya.

17
c. Puede servirnos como botón de muestra este texto de San Pablo,
el mensaje de un amor transformante, tomado de una carta a los
primeros cristianos de Roma en los años 60 de nuestra era.

«Todos los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios


son HIJOS de Dios.
No hemos recibido un espíritu de esclavos
para vivir en el temor,
sino un Espíritu de HIJOS
que nos hace clamar a Dios ‘Padre mío’…
¿Quién nos apartará del AMOR de Cristo?
Ni la muerte ni la vida,
ni el presente ni el futuro,
ningún poder, ninguna criatura
nos podrá separar del AMOR de Dios
manifestado en Jesucristo nuestro Señor»

Trinidad, J de Ribera, 1636

18
Las Tentaciones de Cristo

Según los autores de los Evangelios, así fue el diálogo que tuvo lugar
entre Jesús de Nazaret y Satanás el tentador, en el desierto próximo
al río Jordán.

Se trata de tentaciones de alto nivel, sobre


el poder y la gloria. El tentador pone a
prueba a Jesús y le hace un examen
práctico sobre sus pretensiones mesiánicas.

1. Si tú eres Hijo de Dios, manda a estas


piedras que se conviertan en panes.
- Dice la Escritura: No sólo de pan vivirá el
hombre, sino también de cualquier palabra
que sale de la boca de Dios.

2, Si tú eres Hijo de Dios, tírate de aquí


abajo, porque está escrito: Los ángeles de Dios te llevarán en sus
manos.
- También está escrito: No tentarás al Señor tu Dios.

3. Te daré el poder y el esplendor de estos reinos, si tú te postras y


me adoras.
- Vete, Satanás, está escrito: Adorarás al Señor tu Dios, y a él solo
rendirás culto.

• El tentador le propone beneficiarse, buscar el poder y la propia


gloria.
• Jesús tiene otros planes, quiere algo diferente, el Reino de Dios.
• Quiere romper el círculo del poseer, ser y guardar para sí.
• Dar| de comer al hambriento, cuidar| a los despreciados, amar| a
sus enemigos.
• Ser| el ‘servidor’ de todos, rompiendo el esquema de dominio y
ambición.

19
• Contra orgullo y egoísmo, pone humildad y servicio; contra el
propio interés, la entrega de la propia vida.

“¡Vigilen y oren no caigan en tentación!”


“No nos dejes caer en tentación, líbranos del Maligno”.

* Imagen: “El Tributo de la moneda” (detalle), de Tommasso


Masaccio (1401-1428). El Rostro de Cristo expresa tristeza y
preocupación, ante el acoso de sus enemigos.

20
¿Quién fue Nicodemo?

Nicodemo es un personaje del cuarto


evangelio, un escrito atribuido a San Juan el
discípulo amado. Dicen los textos que
Nicodemo el fariseo debió pasar algunas
noches en Jerusalén conversando con Jesús
de Nazaret porque tenía muchas preguntas
que hacerle.

¿Por qué de noche? Por miedo a ser visto y


porque el fariseo quiso encontrar al Maestro
en privado, con tranquilidad, no quería ser
espiado ni interrumpido. Buscando luz en su
oscuridad, se cuenta que Nicodemo pidió a María Magdalena que le
presentara a Jesús.

Recuerdo aquí el texto del encuentro de Nicodemo con Jesús, con la


opinión inmejorable que el fariseo tiene del maestro de Galilea:

“Había entre los fariseos un hombre importante llamado Nicodemo.


Una noche fue a ver a Jesús y le dijo: Maestro, sabemos que Dios te ha
enviado para enseñarnos, porque nadie puede hacer los milagros que tú
haces si no está Dios con él.”

Algunos datos m|s pueden leerse en el “Evangelio de Nicodemo”, o


“Hechos de Pilatos”, un texto apócrifo, no reconocido oficialmente.
Nicodemo sale en defensa de Jesús:

“Nicodemo se acercó al gobernador y le dijo: ¿Qué queja o agravio


tienen contra este hombre? Déjenlo, y no le causen mal alguno, dejen a
este hombre, porque no merece la muerte.”

21
- En la imagen la “Piet{ del Duomo”, de Michelangelo Buonarroti
(1475-1564), vemos a Nicodemo, considerado un autorretrato del
propio artista, en el descendimiento de la cruz llevando en sus brazos
al Cristo muerto.

- Nicodemo formaba parte del grupo


selecto de sacerdotes y fariseos dirigentes.
En desacuerdo con ellos, tal vez le
pareciera falso lo del templo o la religión
de entonces.

Parece que sólo Jesús le convencía, su


modo de hablar y de vivir. Observando
tantas personas hambrientas, enfermas y
maltratadas, le hablaron de que Jesús se
compadecía, curaba y cambiaba las
situaciones.

Él oyó decir que para comprender debía ‘nacer de nuevo’… Al final


dio la cara, ayudó a bajar de la cruz y sepultar el cadáver del
nazareno, declarándose así públicamente discípulo y amigo suyo.
Nicodemo será ya maldito para siempre y excluido del sagrado
templo.

* Imagen: Jesucristo, icono ruso siglo xiv, Andrei Rublev, el Rostro de


Cristo que acoge y escucha al discípulo.

22
Conversaciones en el Templo

Nicodemo, personaje del 4º evangelio, discípulo de última hora y amigo


de Jesús de Nazaret y de la Magdalena, quiere hacernos llegar alguna
de sus conversaciones en el templo con el Maestro galileo. Charlas
amistosas que, según el discípulo amado, Nicodemo mantuvo con Jesús
en algún atardecer de invierno o ya en noche cerrada. El maestro
fariseo tenía en verdad ‘muchas preguntas’ que hacerle a Jesús.

¿Quién eres tú? ¿De dónde vienes? ¿Quién es tu padre? ¿Qué planes
tienes?

Parece que Nicodemo conoció a Jesús en el gran Templo, un día


cualquiera de la semana, en medio de un gran alboroto. Jesús
nazareno, conocido y discutido predicador galileo, protestó en el
interior de la nave lateral donde el pueblo escogido debía decir sus
rezos y alabanzas entre los murmullos e inciensos habituales. No era
posible hacerlo ya con el griterío de ahora y entre las mercancías de
los vendedores y de los que negociaban con la religión y los
sacrificios de animales.

23
Jesús no lo soportaba, o es templo para buscar y hallar al dios vivo o es
mercado para negociar. Si no hay silencio, atención, escucha, calma,
¿cómo conversar con tu dios y oírle? ¡Mejor salir afuera porque ese dios
no puede habitar en este templo!

Jesús se lamentó con mucha energía criticando a los dirigentes del


lugar. Una comisión de fariseos y escribas vino a interrogarle. Entre
ellos se encontraba Nicodemo que observaba, escuchaba
impresionado y asentía atemorizado, ¡Raza de víboras, hipócritas,
han convertido la casa de su dios en un mercado!

El Nazareno salió del Templo a toda prisa hacia un descampado


donde le esperaban los discípulos y las multitudes hambrientas y
enfermas, abandonadas por sus pastores desde hacía mucho tiempo.

El fariseo guardó la impresión primera que Jesús le causó aquella vez


en el Templo, tan airado por el tema, entre animales y mercaderes.
Nicodemo le buscó en otra ocasión en un lugar no lejos del Templo al
terminar el día, para conversar con más calma y atención. Y hablaron
sobre religión, sobre Dios, sobre Jesús.

- Maestro Jesús, mis mejores deseos para ti, que Dios te guarde y te
bendiga. Quiero conocerte, saber quién eres realmente y de dónde
vienes. Aseguran que no eres Galileo, que naciste en Judea, algunos
dicen que tu verdadero padre no es conocido, otros dicen que vienes de
muy lejos. Cuentan que hablas mucho de nuestro Dios como padre tuyo
y padre de todos. Dime si tú le conoces mejor que nuestros padres y si
nos lo darás a conocer. Tus discípulos dicen que haces ciegamente su
voluntad, que conoces qué quiere de ti. También cuentan que te han
visto y te han oído hablar con él con mucha familiaridad, como nadie
nunca antes lo había hecho. Dime si conviene que nosotros también le
hablemos así a nuestro Dios .

- Nicodemo, acércate a Dios padre y no temas, ahora tú estás lejos


de él pero él está cerca de ti y quiere hablarte al corazón y te dice así:
‘Nicodemo créeme, Jesús es mi hijo querido, él te mostrar| el
camino, escúchale. Has de cambiar tus ideas y tu corazón, como
nacer de nuevo’.

24
- Alguno de nuestros sabios y algún profeta, hablaron del Dios de
nuestros padres como alguien mejor que un padre, que nos ha dado la
vida, el mundo y cuanto existe y porque cuida de nosotros. Jesús ¿tú
crees que nuestro Dios nos quiere como un padre y una madre quieren a
su hijo pequeño más querido? En verdad muchos de nosotros ya no
creemos en esa antigua tradición.

- Es cierto, Nicodemo, porque hemos roto nuestro pacto de


fidelidad, pacto de justicia y misericordia, el dios de la alianza está
descontento. Dios es padre mío y es padre nuestro. No debes temer,
él te lleva en sus brazos y cuida de ti, él te habla al corazón,
escúchale. El te acompaña en la vida y él te recibirá en su casa en la
hora de la muerte.

- Tú eres un maestro en el que tengo fe porque sé que no buscas tu


gloria ni tu propio interés. Jesús, tu mirada está limpia y en tu corazón
sólo adivino amor. Es verdad, nos hemos alejado del Dios verdadero,
nos hemos hecho un dios de barro a nuestra medida y conveniencia.
Tendré que cambiar de manera de pensar y aprender de ti. Ahora debo
irme, hasta otro día.

* Imagen: “Retrato de Cristo” de Rembrandt (1606-1669). El Rostro


de Cristo, maestro cercano y dialogante.

25
Los nombres de Cristo

Este es el tema de evangelio que traigo hoy aquí, los nombres de


Cristo. En algunas culturas el ‘nombre’ de alguien habla de su
identidad y misión, su razón de ser como persona.

Si queremos saber más sobre JESÚS DE NAZARET, quién fue o qué


significó para su gente, un modo será conocer los nombres que recibió,
cómo Cristo era nombrado y llamado por los demás o por sí mismo.

a ) JESÚS, es el nombre oficial de Cristo. Juntando ambos nombres


más tarde será llamado Jesucristo. Su padre adoptivo José de
Nazaret le puso por nombre Jesús por encargo del ángel en sueños,
“le pondr|s de nombre Jesús, porque él salvar| a su pueblo de los
pecados”, que en hebreo significa ‘salvación de Dios’.

Los redactores y el narrador de cada Evangelio se refieren siempre a


Jesús, pero sólo el Buen ladrón llamará a Jesús por su nombre.

b ) MAESTRO, así es como le llamarán irónicamente los letrados y


los fariseos para preguntarle y ponerlo a prueba, también Judas

26
cuando lo entrega y los discípulos más cercanos, como el joven rico
que le llama ‘maestro bueno’.

c ) SEÑOR, le dicen los enfermos para pedir la salud, también los


discípulos en el lago en medio de la tormenta y en alguna otra
ocasión.
Jesús mismo reconocer| que los discípulos le suelen llamar ‘Maestro’
y ‘Señor’.

d ) HIJO, es el nombre que dará a Jesús en su bautismo la voz del


cielo, la voz del Padre, ‘Hijo mío querido’.

e ) HIJO DE DIOS, así se dirigen a él los endemoniados, como le


llamó Satan|s el tentador en el desierto ‘si eres Hijo de Dios’, y
también algunos incrédulos al pie de la cruz.

f ) HIJO DE DAVID, le llamaron los ciegos de los caminos, y también


la multitud a su entrada en Jerusalén.

g ) El CRISTO, el MESIAS de Dios, el Ungido, así le confesó una vez


Pedro y así le llamarán también los que le interrogan e injurian en la
pasión.

h ) REY DE LOS JUDIOS, le llamará Pilatos y los soldados burlándose


de él, esa será la causa de su condena escrita en el letrero que
colgará de la cruz.

Otros nombres aparecen en el 4º evangelio, nombres que el mismo


Jesús quiere darse a sí mismo, cuando dir|: ‘yo soy el CAMINO’, ‘yo
soy el BUEN PASTOR’, ‘yo soy el PAN DE VIDA’.

¿Quién fue realmente Jesús de Nazaret, qué significó?


¿Quién es para los ‘cristianos’ que llevamos su nombre?
¿Qué conclusión sacar del recorrido por sus nombres?

Así lo cuenta este himno litúrgico del siglo Iº:

«Cristo Jesús, que era de condición divina,


se despojó de su rango y tomó la condición de SIERVO,
haciéndose uno de nosotros se humilló
hasta aceptar obediente la muerte en cruz.

27
- Por eso, Dios lo levantó sobre todo
y le dio el Nombre que está sobre todo nombre,
para que al nombre de JESÚS
toda rodilla se doble y toda boca proclame
que Jesucristo es SEÑOR para gloria de Dios Padre».
(Carta Filipenses, c.2)

* Imagen: “Bautismo de Cristo”, Juan Fernández de Navarrete ‘El


Mudo’ (1526-1579).

“Juan bautizó a Jesús en el Jordán. El Espíritu bajó como una paloma y


se oyó una voz: ¡Este es mi Hijo amado!”

28
La oración de Cristo

La oración es como un poema que recita el amante al amado, un


canto del corazón que puede ser alabanza y contento por el otro,
súplica o lamento.

- Tras la noche larga amanece el día luminoso, hay silencio o largo


monólogo, pero también escucha y emoción, fiesta y alegría, caricia
y descanso, a veces inquietud y desespero.
- Orar a Dios es una manera privilegiada de vivir la fe, de vivirla
enamoradamente, como la tradición pide al creyente.
- “¡Amar|s al Señor tu Dios con toda tu alma, con toda tu mente, con
todo tu corazón!”
- Orar es relación, ‘comunicación’ de lo que uno es y vive, con el
Señor en quien uno cree y a quien ama.

¿Cómo orar? ¿Cómo oraba Jesús? ¿Qué enseña sobre la oración?

Parece que entre Dios y Jesús se dió una relación fluida y confiada
que llamó la atención de los discípulos. Él se refiere a Dios como
padre, ‘mi padre amado’. Ocurre así en la oración del ‘Padre nuestro’
y en otras, resumen de sus sentimientos e inquietudes.

· ‘Yo te bendigo, Padre, porque te das a conocer a los sencillos’


· ‘Te doy gracias, Padre, yo sé que siempre me escuchas’

29
· ‘Padre mío, que no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú’
· ‘Perdónales, Padre, porque no saben lo que hacen’
· ‘Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu’

Los evangelios refieren algunos avisos sobre la oración:

1. No digan muchas palabras, pero que salgan del corazón. “Nada le


pregunto, nada le pido, pero sé que me acompaña y está siempre
conmigo”, me contó María, enferma de c|ncer fulminante.
2. Jesús apuesta por una relación cordial y verdadera, “Adoren a
Dios en espíritu y en verdad”, desde lo hondo de uno hasta la
compasión por el otro.
3. Den ‘gracias’ siempre, sean agradecidos. Qué tienes que no hayas
recibido, no olvides que todo es don y gracia.
4. Dios no oye ni habla al soberbio. La humildad, el corazón de
pobre, consigue vencer la distancia entre el cielo y la tierra. La
humildad es ‘andar en la verdad’, Dios es humilde.

El ‘Padre nuestro’ de Nicodemo dice así:

Padre nuestro, padre de todos, padre del cielo,


tú quieres sólo nuestro bien,
cúmplase tu voluntad, tus mejores deseos, tu reino,
que todos te conozcan, te quieran y bendigan.
Que de la casa no me aleje ni me pierda, sálvame señor,
no dejes que de tu bondad dude ni desconfíe,
que no caiga en la red del tentador.
Da a todos cada día su alimento,
que perdonemos siempre como tú nos perdonas,
de la noche del mal líbranos y de la muerte en sombras,
danos de tu vida cada día y de tu aliento.

* Imagen: “Getsemani”, Paul Gauguin (1848-1903). La oración de


Jesús, el Hijo de Dios, en la noche del huerto; la difícil relación con el
Padre, en un incomprensible abandono y muerte cruel. El Rostro de
Cristo es aflicción, silencio y confianza.

30
Orar, el encuentro en la montaña

– Dedicado a esas personas que preguntan por la posibilidad del


encuentro con Dios, que eso es la oración… La ‘montaña’ en la Biblia
es cercanía de Dios y símbolo de un camino de búsqueda; significa
también claridad y calma, como el silencio preciso para conversar a
solas sin prisa.

“Jesús tomó a sus discípulos y subió al monte a orar.


Vino una voz del cielo que decía: Este es mi Hijo amado, escuchadlo”.

– Estando yo presente hace unos días en una celebración, me


entregaron la letra de este canto. Me gustó. Por tratarse de
encuentros inolvidables con Jesús de Nazaret, pensé que debía
publicarlo aquí, en el blog ‘nicodemo’. Gracias.

«Encontrarme contigo, Jesús de Nazaret,


es la dicha más grande de mi vida.
Bebiste de mi agua en tu sed,
y saciaste mi sed con Agua viva.
Supiste que de noche te buscaba,
y escuché que decías: renace a vida nueva.
Cenaste en mi casa, allí, conmigo
y en tu casa encontré la del Amigo.
Me viste sin yo ver en la tiniebla,
y fue barro y amor fue luz de estrellas.
Porque solo tu Amor, vale más que la vida»

31
La fe de Cristo

A ) ¿Cómo fue la fe de Cristo? No está claro que Jesucristo tuviera


fe, no la necesitaba, al menos no como nosotros. No creía
propiamente, porque él sabía. Jesús de Nazaret es ‘hijo del hombre’,
pero ante todo es ‘el hijo de Dios’. Él est| seguro, conoce y comunica
de primera mano; no necesita de la fe, nosotros sí.

- “El que viene del cielo da testimonio de lo que ha visto y oído”


- “Hablamos de lo que sabemos y de lo que hemos visto”

Nosotros nos fiamos de la palabra de otros o de una experiencia


religiosa subjetiva, o de la Biblia, pero no vemos claro del todo. La fe
es nuestro modo de conocer lo difícil, lo divino y lo humano que se
nos escapa, la razón y el sentido de todas las cosas. Creemos saber,
pero entre sombras y sospechas.

- “Creemos, Señor, pero aumenta nuestra fe”


- “Confiad en Dios, confiad también en mí”

B ) La fe es relación, es confianza, pero también es un conocer


limitado. Son muy expresivas estas palabras de Saulo de Tarso, San
Pablo, dirigidas a los cristianos de Corinto:

32
“Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia
desaparecerá; nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías,
limitadas. Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es
imperfecto. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después
veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después
conoceré como Dios me conoce a mí.”

C ) ¿En qué creyó Jesús de Nazaret? La fe de Jesús contiene sus


propias opciones y convicciones:

– No dudó jamás del amor del PADRE, esa fue su fe. Él quiso amarle
siempre, servirle y complacerle en todo, aun en medio de las
mayores contrariedades.
– Creyó y apostó por el AMOR hasta el final, con todas sus
consecuencias, en el amor a los enemigos; creyó en la compasión y el
perdón ilimitado.
– La fe de Cristo apuntó con decisión a la llegada del REINO DE
DIOS, su plan de redención y restauración de las personas y de la
humanidad. Creyó en las personas y en sus posibilidades de cambio.
El proyecto del Reino le costó la vida, fue la razón de su vida.

D ) ¿Qué es la fe? Poco importa especular sobre la fe de Cristo,


interesa saber si nosotros tenemos fe en él y en sus palabras. Muerto
en Betania su amigo L|zaro, Jesús dijo a los discípulos,”Yo soy la
resurrección y la vida, el que tiene fe en mí aunque muera vivirá,
¿crees esto?”.

Miguel de Unamuno, a raíz de su crisis religiosa, escribió “Nicodemo el fariseo”


(1899), donde hace esta reflexión sobre la fe:

«¡Qué poco se medita con el corazón y no con la cabeza tan sólo, en lo que la fe sea
e importe! No una mera adhesión del intelecto a un principio abstracto, a una
fórmula sin contenido; no la afirmación de principios metafísicos o teológicos; no,
sino un acto de abandono y de entrega cordial de la voluntad, una serena
confianza. Una confianza firme en que habita la verdad dentro de nosotros, en que
la verdad es consuelo»

* Imagen: “Jesucristo Salvador”, Cristo Pantocrator, icono servio s. XIII. El Rostro


de Cristo es el pastor bueno que guía y bendice.

33
La esperanza de Cristo

Temas y puntos de vista que nos acercan al evangelio vivo que es el


mismo Jesucristo, entonces, ahora y siempre.
Él es la razón de nuestra esperanza en el camino a veces duro de la
vida. Hay motivos para el desespero y la desilusión, también para la
espera.

– Marc nos escribía hace poco algo tan simple: ‘Se me ha pinchado un
sueño, una ilusión se me pinchó y me vine abajo’.
– Y Mary: ‘Quiero tener la moral muy alta, para tener ilusiones y luchar
por la utopía de conseguir un mundo mejor’.

La esperanza es ánimo y mirada confiada hacia delante, hacia el


futuro. Es tan oscuro a veces el horizonte que parece no estar, sin luz
para verlo.

– Jesucristo es nuestro horizonte, y la luz que nos hace ver el camino


hasta llegar a la meta. Creer en Él es ponerse en camino, ‘el que me
sigue no caminará en tinieblas’.
– ¡Quédate con nosotros, que está anocheciendo!

En tiempos difíciles el cansancio y el desánimo se apoderan de los


más frágiles. Son tiempos de indigencia de pan, trabajo y casa,
también de fe y sentido de vida, el porqué de la pesada carga.

34
«Para Jesús de Nazaret dejar que se apague la esperanza no es un
pecado, es una insensatez. Las jóvenes de la parábola que dejan que se
apague su lámpara antes de que llegue el esposo son ‘necias’. Lo más
importante que ha de hacer el ser humano será esperar a Dios hasta el
final» (J.A. Pagola).

Serán verdad la impaciencia e incertidumbre, la poca fe, el amor que


se apaga, pero también la ilusión que nos mueve, el amor al que
viene y la certeza de saber sin ver.
Leo algunos textos bíblicos, como el texto de ‘Hebreos’, con su punto
de enigma. Solo la fe te mantendrá firme en la espera, es la fidelidad.

· La fe es anticipo de lo que se espera, prueba de realidades que no se


ven.
· Abraham se fió de Dios, y esperó cuando estaba sin esperanza.
· No os canséis ni perdáis el ánimo, no renunciéis a vuestra confianza,
necesitáis paciencia para obtener lo prometido.
· Todavía un poco, muy poco, y el que ha de venir vendrá sin tardar.
· Nosotros no debemos echarnos atrás, sino que salvaremos la vida por
la fe.

35
El Reino de Cristo

¡VENGA A NOSOTROS TU REINO!

‘Reino de Dios’ es la expresión que utilizan los Evangelios para


nombrar otro mundo posible, los mejores sueños de todos nosotros,
lo que Jesús de Nazaret ofreció a los que creyeron en él, una nueva
creación, como un cielo en la tierra.

El Reino que Cristo anuncia es un proyecto de humanidad que no


acabamos de creer ni nos parece posible. Muchos al oír a Jesús de
Nazaret se echarán atrás entre incrédulos y asustados.

- ¿Eres tú el que ha de venir o esperamos a


otro?
- ¿También vosotros queréis marcharos?
- Señor ¿quién podrá salvarse?
- Para el hombre es imposible, mas para
Dios es posible.
- ¡Levántate, toma tu camilla y echa a
andar!

El Reino no es sólo una utopía imaginada


por nosotros para romperse luego en
pedazos;
es una apuesta divina transformadora,
será realidad porque Dios mismo trabaja en ella a nuestro lado, codo
con codo.

Se notará un estilo de vida donde las secuelas de la muerte quedan


superadas, el sufrimiento injusto y el egoísmo vencidos, como la
violencia y la mentira que todo contaminan.

“¡El Reino de Dios ha llegado, está en cada uno, ya está entre


vosotros!”

36
“Habréis de descubrirlo por sus frutos y descifrarlo en los signos de cada
tiempo”

¿Qué caracteriza el Reino de Dios? ¿Cómo resumir tantas


esperanzas? La liturgia lo define así:

Será un reino eterno y universal,


el reino de la verdad y la vida,
el reino de la santidad y la gracia,
el reino de la justicia, el amor y la paz

1. Será para todos, sin excluir a nadie, definitivo, sin más prórrogas
ni esperas, para siempre.
2. Donde la verdad, el conocimiento, nos hará libres, conoceremos
el origen y el fin de todas las cosas, la sabiduría del bien y del mal,
seremos como dioses.
3. Recuperación de la dignidad y belleza del icono divino que es
cada uno, no más siervos sino señores, armonía en todo.
4. El conocimiento, la libertad y la dignidad han nacido del Amor y
llevan al Amor, alfa y omega del universo renovado y pacificado.

¿Qué se requiere para “entrar” en ese Reino?

“Habrás de nacer de nuevo, renacer del agua y del Espíritu”

Como el buen ladrón en la cruz, has de creértelo y pedirlo:

“¡Jesús, acuérdate de mí cuando estés en tu Reino!”


“En verdad hoy mismo estarás conmigo”

El Reino precisa voluntarios para trabajar y hacerlo ya realidad:

“Señor, yo te seguiré vayas donde vayas”


“Id también vosotros a trabajar en mi viña”
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, los
misericordiosos, los que trabajan por la paz… porque vuestro es el
Reino de Dios”

37
* Imagen: Icono de Cristo, 1546, Teófanes de Creta, Monte Athos.
Jesús es Cristo Rey, Maestro y portador del Evangelio, Alfa y Omega,
origen y meta de todo.

Resurrección, Bartolomé Murillo, s XVII

38
Las Bienaventuranzas de Cristo

– El Evangelio es en cierto modo supraconfesional. El sermón de la


montaña, por ejemplo, no tiene ninguna etiqueta confesional, renueva
la existencia humana como tal y puede valer para todo el mundo
(Cardenal Martini).
– Conocemos asimismo la gran consideración que a GANDHI le merecía
el Sermón del monte y las Bienaventuranzas.

Debió de ocurrir en una soleada mañana de primavera. Las crónicas


hablan de un lugar agradable y tranquilo, cuando JESÚS DE
NAZARET habló largo rato a la gente que lo seguía desde hacía
mucho. Es lo que se conocerá en adelante como SERMÓN DEL
MONTE.

Con este discurso, el Maestro Jesús quiso consolar y animar a unas


gentes que veía cansadas y agobiadas por el peso de la vida, sin
apenas esperanza. Quiso invitar a la solidaridad y la compasión a sus
seguidores que le preguntaron por lo que debían hacer.

39
Viendo que le seguía tanta gente y tan diversa, Jesús subió a un alto,
se sentó y, mirando muy especialmente a sus discípulos, comenzó a
enseñarles diciendo:

- Bienaventurados los pobres en espíritu, a ellos les pertenece el Reino


de los Cielos.
- Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.

Son los que han dado cuanto tenían, se han quedado sin nada para sí.
Sólo les queda su fe que ahora es Confianza y Misericordia. La
satisfacción de saber que el Dios que les sacó de la esclavitud de
Egipto, les quiere como una madre y ya nunca les abandonará. Son
los pobres y necesitados, también los generosos y los confiados. No
les faltará de nada en adelante.

- Bienaventurados los afligidos, porque serán consolados.


- Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
- Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.

Son los que están sufriendo por mil motivos, pero el dolor no les
encierra en sí mismos. La pena y la injusticia no les desaniman ni
quitan la paz, permanecerán abiertos a la ayuda y al consuelo que
pronto les llegará. Viven su aflicción incluso agradecidamente,
amorosamente, al ver tanta gente buena. El dolor y la inquietud
pasarán, llegará pronto la calma.

- Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.


- Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de
Dios.
- Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos
les pertenece el Reino de los Cielos.

Son los que no pretenden grandezas ni buscan gloria para sí mismos,


su intención es recta y sus deseos son limpios, sólo buscan el Reino
de Dios y su justicia, el bien de las víctimas de la injusticia y de la
violencia de los poderosos. Los que están dispuestos a pasar
incomprensiones, acosos y rechazos, perdonando y sin echarse
atrás.

40
Sólo el Amor produce esta maravilla, son imitadores de Dios, son los
‘bienaventurados’.

* Imagen: “Jesucristo Salvador”, fragmento, El Greco (1541-1614). El


Rostro de Cristo, ‘manso y humilde de corazón’, que mira complacido a
sus discípulos.

41
Los mandamientos de Cristo

Lo habitual será hablar de los 10


mandamientos, la ley de Dios tal
como aparece en la Biblia, preceptos
la mayoría en forma de prohibición,
“No matar|s, no adorar|s otros
dioses, no robarás, no codiciarás la
mujer de tu prójimo”.

Jesús de Nazaret respeta esos


mandamientos, pero le parecen poco,
ve más cosas y en positivo. Cuando le
pregunten por el mandamiento
principal, entre la maraña de prohibiciones fariseas, responderá con
estas palabras:

«El mandamiento más importante es este:


Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con
todo tu ser, y a tu prójimo lo amarás como a ti mismo»

Jesús no es un ‘legislador’ sino un maestro de vida que tiene sus


preferencias. A lo largo de los cuatro evangelios propone un nuevo
estilo, con sus propias consignas:

- Ámense los unos a los otros, como yo los he amado


- Amen a sus enemigos
- Perdonen y serán perdonados
- No juzguen y no serán juzgados
- Bendigan a los que les maldicen
- Sean misericordiosos como su Padre del cielo
- Busquen el Reino de Dios y su justicia
- No atesores bienes en la tierra
- No vivan agobiados por el comer o el vestir
- Vende todo lo que tienes, dáselo a los pobres

42
- Tienen que hacerse pequeños como niños
- Cuidado con la doctrina de los fariseos
- No te dejes llamar maestro
- No ambicionen los primeros puestos
- El que quiera ser primero sea el servidor de todos
- Oren siempre sin desfallecer
- Vigilen y oren no caigan en tentación
- Estén en vela, no saben el día ni la hora
- Ve a trabajar a mi viña
- Anuncien el evangelio a todos los pueblos

Y así unos cuantos más. Tal vez los cristianos nos acusemos todavía
de incumplir los diez mandamientos, dejando a un lado el
mandamientos principal y olvidando los mandamientos de Cristo,
tan cargados de vida, de sueños y utopía.

* Imagen: Emaús, icono moderno.

43
Decálogo solidario

He aquí el texto del ‘Decálogo solidario’. Para estos tiempos que corren
todo un reto, un estilo de vida más que gestos aislados. Son propuestas
que hace el Evangelio de Jesús de Nazaret. Cada uno piensa lo que
entiende y lo que debe hacer. Es válido para todos, porque donde hay
una necesidad ahí debemos estar con respuestas. Como en la imagen a
los pies del cansado o el samaritano llevando en brazos al malherido.

1º “Felices los que tienen hambre y sed de justicia”, es una


bienaventuranza.
2º “Dadles vosotros de comer”, a los discípulos por la multitud
hambrienta.
3º “El que tenga dos túnicas, que dé una”, del sermón de la montaña.
4º “Si os call|is gritar|n las piedras”, la verdad se hace paso en Jesús.
5º “Lo tenían todo en común”, el sueño de los primeros cristianos.
6º “Amaos unos a otros como yo os he amado”, el mandato
principal.
7º “Si un ciego guía a otro ciego, los dos tropezar|n”, necesidad de
ayuda real.
8º “Dichosos los limpios de corazón”, otra bienaventuranza en la
montaña.

44
9º “Porque estuve enfermo, en la c|rcel, fui forastero, desnudo”,
queda la compasión.
10º “El que quiera ser el primero que sea el último”, a los pies del otro
como servidor.

“La solidaridad no es un sentimiento superficial. Es la determinación


firme y perseverante de empeñarse por el bien de todos y cada uno”
(Juan Pablo II).

* Arzobispado de Mérida-Badajoz. Imagen, lavatorio.

45
Los milagros de Cristo

«SALIA DE ÉL UNA FUERZA QUE CURABA A TODOS»

Las palabras crean expectativas pero no cambian la realidad, las


dificultades que las personas viven permanecerán tras los discursos.
Si el mensaje queda en palabras nada cambiará. Puede ser verdad o
solo un sueño.

1 ) Jesús de Nazaret encontró mucha gente


enferma, triste y hambrienta, tantos
necesitados de verdad, abandonados y sin
esperanza. Los signos y los milagros serán muy
importantes en los cuatro evangelios: hacen
visible la esperanza, realizan los sueños, son
señales de un cambio.

Jesucristo cuenta historias y despierta


ilusiones, pero su presencia y sus palabras
cambiarán la historia de muchas personas.

- Miren, estas son las señales: los ciegos ven, los


cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen y los muertos
resucitan, los pobres son evangelizados.

2 ) Las atenciones de Jesús con un paralítico, tirado junto al gran


templo de Jerusalén, cambiaron la vida de ese hombre.
No sabía para qué seguir viviendo, hasta que alguien se interesó. O
con el ciego de nacimiento, descreído y de todos los lugares
excluído, como un maldito apestado.

- ¿Quieres curarte?
- No tengo a nadie, señor, llevo tantos años.
- Toma tu camilla y regresa a tu casa.
- ¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí. Que yo vea de nuevo!

46
Asimismo con el leproso y muchos otros. Como lo ocurrido con
aquella mujer tan cargada de vergüenza y de dolor, se acercó
desesperada a Jesús y tocó el borde de su capa. Cuenta Nicodemo en
su evangelio (apócrifo) que ella será la mujer valiente que limpiará en
la Vía Dolorosa el rostro ensangrentado del Maestro, ella será la
‘Verónica’.

- Tan sólo con que llegue a tocar su manto quedaré sana, pensó.
- Al instante sintió que ya estaba curada.
- Vete en paz, has sido sanada por tu fe.

3 ) El milagro ocurre siempre en el contexto de un encuentro, por


una necesidad y un deseo comunicados, sucede un intercambio
sincero entre Jesús y las personas. Finalmente renace la ‘confianza’,
lo que parecía un sueño se hace realidad. La súplica de la gente y la
palabra amable de Jesús lo hizo posible, todo cambió.

- Le dijo a la niña que pensaban muerta, ¡Muchacha, levántate!


- Al paralítico recostado, ¡Toma tu camilla y anda!
- Al ciego dirá, ¡Recobra la vista, tu fe te ha curado!
- A Lázaro en el sepulcro, ¡Sal de ahí!
- A los discípulos, ¡Denles ustedes de comer!
- Y en el lago, ¡Tengan valor, soy yo, no tengan miedo!

Es la ‘compasión’, un amor cargado de sufrimiento compartido, que


al ver la necesidad no pasa de largo, acude, imagina, ruega, acaricia,
sana. La vida rebrota de la muerte, la alegría de la tristeza, es
resurrección.

- ¿Cuál será la condición para que todo eso suceda?

Para algunos se hace necesario creer, se le preguntará si tiene fe.


Para otras personas el sufrimiento bastará, Jesús toma la iniciativa.
Es regalo y pura gracia de Dios.
Se siente una paz diferente, se adivina lo que va a ocurrir.
La puerta se abre y aparece nuevo el camino.
Se despejan horizontes insospechados, sin mirar más atrás.
La vida por delante será como una bendición del cielo.

47
* “Cristo y la pecadora”, fragmento, L. Cranach el Joven (1515-1586).
El Rostro de Cristo interesado en explicar la buena nueva, la mujer
pecadora salvada de la muerte.

A.R. Mengs, Magdalena penitente, XVIII

48
La misericordia de Cristo

“Pasó haciendo el bien”, ser| el mejor resumen de la vida de Jesús de


Nazaret que harán los mismos que le conocieron de cerca.

La ‘misericordia’ es un tema evangélico preferente. Para unos ser|


curación de lo incurable, para otros significó el rescate de una
muerte segura, o un abrazo de perdón, para la oveja perdida será un
descanso, para todos un tiempo de
gracia y de bondad, el rostro más
amable de Dios.

«He venido para sacar a los presos de las


cárceles, para que los ciegos recuperen
la vista y dar de comer al hambriento,
para consolar a los tristes y dar cobijo a
los sin techo»

En medio de rupturas y violencias, lo


que Jesús propone es otra justicia, una
relación diferente con las personas,
con las cosas y con Dios.

Jesús de Nazaret conoció una sociedad muy estratificada, llena de


barreras de separación y atravesada por complejas
discriminaciones:

- Los que pueden entrar en el templo, y los ‘infieles’ excluidos del culto.
- ‘Prójimos’ a los que se debe amar, ‘no prójimos’ a los que se puede
abandonar.
- Hombres piadosos observantes de la ley, y ‘gentes malditas’ que no
cumplen lo mandado.
- Personas ‘justas’, y hombres y mujeres ‘pecadores’ de profesión
deshonrosa.

49
Jesús se acercará precisamente a los más discriminados. Se sienta a
comer con publicanos. Se deja besar los pies por una pecadora. Toca
con su mano a los leprosos. Busca salvar lo que está perdido, la gente
lo llama ‘amigo de pecadores’. Es la misericordia, lo que él piensa y
siente.

· Cuando nosotros los evitamos, Dios se les acerca.


· Cuando los humillamos, Él los defiende.
· Dios los abraza, mientras nosotros los despreciamos.
· En lo más oscuro de su noche, no están solos.
· En lo más profundo de su humillación, no están abandonados.
· No hay sitio para ustedes en nuestra sociedad ni en nuestro corazón.
· Mas tienen un lugar privilegiado en el corazón de Dios.

* Imagen: El buen pastor, Kiko A.

50
Lo que importa es amar

«A nadie le debáis nada, más que amor;


porque el que ama a su prójimo tiene cumplido el resto de la ley.
Amar es cumplir la ley entera»

Esto lo escribió un ex fariseo como Pablo de Tarso en el siglo Iº a los


cristianos de Roma, en un documento que durante siglos enfrentó a
los teólogos sobre lo que es primordial para salvarse, si solo creer o
basta amar.

Comentando una carta de Juan el


discípulo amado, San Agustín, tres siglos
más tarde, opinó muy parecido:

«¡Ama y haz lo que quieras! Si te callas,


hazlo por amor; si gritas, hazlo también por
amor; si corriges, también por amor… Si la
raíz del amor está dentro de ti, nada puede
brotar que no sea bueno»

No es una defensa del libertinaje ni del


relativismo, sino todo lo contrario, habla del reto de amar siempre,
de perdonar y disculpar sin límites, de solo buscar el bien del otro en
toda circunstancia.

Un amor así, que llega a ‘dar la vida por los que uno ama’, ser|
siempre una asignatura pendiente. Se comprende que el místico San
Juan de la Cruz dejara aviso en “Dichos de luz y amor”:

«A la tarde te examinarán en el amor;


aprende a amar como Dios quiere ser amado»

Tengo ante mí el libro “Sólo el amor es digno de fe”, de H.von


Balthasar, un título muy sugerente. Se refiere al Amor de Dios con
mayúscula, que el creyente conoce y recibe de Jesús de Nazaret, su

51
amor sin fisuras ni distingos. El culmen de la vida cristiana será imitar
y seguir a Jesucristo en ese difícil amor, “ama como yo te he amado”.

* Imagen: “El hijo pródigo”, de Antoine Knibily, el abrazo de ‘la


infinita y luminosa misericordia de Dios’. Knibily vivió su vocacion
artística y sacerdotal en el basural de Nueva Matucana, recorrió
cárceles, casas de menores y campamentos de extrema pobreza en
Chile.

52
Tipos de amor, el amor cristiano

Parece claro que la palabra ‘amor’


tiene varios significados, además hay
diversos tipos de amor como es
sabido. Su definición no es solo de
diccionario sino de la vivencia de
cada uno en diferentes momentos.

Hoy quiero traer una colección de


tipos de amor no muy conocida, que
refleja facetas y matices del amor
cristiano, algo propio de los
seguidores de Cristo que debían amar
a los demás como él los amó, o sea más que a la propia vida.

Presentan hondas experiencias y proyectan como rayos el sol de


donde parten, “Dios es amor”, como lo vió el discípulo amado.

Así pues el amor sin más queda abstracto y el amor cristiano


resultará indefinido, por eso precisan de complementos que lo
enriquezcan y concreten.

- Amor de confianza, “no tem|is, el Padre cuida de vosotros”


- Amor de reconocimiento, “solo uno ha regresado para dar gracias”
- Amor de correspondencia, “si me am|is guardaréis mis
mandamientos”
- Amor de gratitud, “te doy gracias Padre porque siempre me
escuchas”
- Amor de misericordia, “prójimo es el que lo trató con misericordia”
- Amor de compasión, “debiste tener piedad de tu compañero y
perdonarle”
- Amor de imitación, “os he dado ejemplo, lavaos los pies unos a
otros”
- Amor de seguimiento, “te seguiré dondequiera que vayas”

53
- Amor de identificación, “el Padre y yo queremos lo mismo”
- Amor de entrega, “amad a vuestros enemigos”
- Amor de donación, “el que guarda su vida para sí la perder|”
- Amor de comunión, “tuve hambre y me distéis de comer”
- Amor de fidelidad, “poned por obra la voluntad de mi Padre”
- Amor de servicio, “no he venido a ser servido sino a servir y dar mi
vida”
- Amor crucificado, “los amó hasta el extremo”
- Amor filial, “el Padre me ama, yo amo al Padre y él os ama”
- Amor fraterno, “si tu hermano te ofende siete veces, perdónalo
siempre”

Y otras expresiones del amor concreto que vendrán al hilo de éstas.

54
El perdón de Cristo

JESÚS AMA Y PERDONA SIEMPRE

En cierta ocasión el apóstol Pedro dirigió a su Maestro una pregunta


difícil, que mereció una conocida respuesta por parte de Jesús de
Nazaret:

- “Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que


perdonarle? ¿Hasta siete veces? Le contestó Jesús: No te digo hasta
siete veces, sino hasta setenta veces siete”.

Pedro conocía la disposición de


Jesús a perdonar siempre; más tarde
el apóstol le negará tres veces, dirá
abiertamente que no lo conoce, que
no tiene nada que ver con él. Mintió,
mas pronto será perdonado.

Pedro primero se envalentonó y


luego se acobardó. Traicionó la
amistad del Maestro, tanto o más
que Judas, lloró amargamente, se
avergonzó de sí mismo y hasta de haber nacido.

¿Será posible perdonar a Pedro? ¿Se perdonará Pedro a sí mismo?


¿Es posible perdonar a Judas? Pedro tuvo la oportunidad junto al
lago, ‘Señor, tú sabes que te quiero’. Judas desesperó, Pedro confió y
colaboró, no quiso morir de tanto dolor.
- “No he venido para juzgar y condenar, sino para salvar”.

a. Al apóstol le ayudó recordar la escena con la mujer adúltera, que


fue maltratada, condenada y a punto de ser apedreada. Pedro vio
cómo Jesús la protegió y defendió, se interesó por ella y la invitó a
marchar en paz diciéndole:

55
- “Aunque todos te condenan, yo no te condeno, no temas y no peques
más”.

b. San Pedro supo también que Jesús desde la cruz pidió perdón
para los soldados que lo crucificaron con tanta violencia,
disculpándoles:
- “Perdónales, Padre, porque no saben lo que hacen”.

c. Pedro comprendió que nada estaba perdido, que Jesús perdona


siempre, y pensó: ‘Jesús tiene un gran corazón, no me rechazar|,
mas ¿qué me pedir|?’
- “Pedro, ¿tú me amas? ¿me amas más que los otros? ¿de verdad tú me
quieres?
- Señor, tú conoces todo, tú sabes bien que yo te quiero”.

Así fue como Pedro aprendió a perdonar como había sido


perdonado, generosamente. El perdón de Jesús de Nazaret lo curó y
rehabilitó, le enseñó a ser comprensivo y misericordioso con todos.

Cuentan que Nicodemo, discípulo de última hora, al enterarse de lo


sucedido, comprendió y rezó así:

Tú no quieres, Señor, la culpa ni el abismo del resentido,


no quieres ver rechazado a Pedro ni malherido,
tú quieres el abrazo y la fiesta del perdón.
Háblame, Jesús, y viviré, será como nacer de nuevo, mírame y sanaré,
que tu mirada me basta. Tú sabes que yo también te quiero.

* Imagen: “Cristo y Menas”, Icono bizantino, siglo VI (Egipto), ‘Jesús


y su amigo’, Jesús con el Abad Menas. El Rostro de Cristo expresa la
satisfacción y la alegría por la fiesta del reencuentro.

56
Himno a la caridad

Entre el terremoto en Haití del pasado 12 de enero y la fiesta del


amor y la amistad el 14 de febrero, un testimonio para pensar en lo
definitivo, en lo que vale de verdad.

‘Himno de la caridad’, así llamado también el texto bíblico que hoy


pongo en el blog ‘nicodemo’. Lo encontraremos inserto en una carta
de Pablo de Tarso escrita a los griegos de Corinto. Así será leído en
las asambleas cristianas desde el siglo Iº,
como una apología del amor verdadero,
un verdadero reto. El autor está
hablando de un Amor difícil,
incomprensible y casi imposible, de un
Amor muy grande.

La ‘caridad’ es una palabra que puede


quedar pequeña, que ha de significar un
Amor diferente, generoso, inagotable y
limpio, sin egoísmo ni recompensa, un
Amor de corazón traspasado y en cruz
crucificado.

El escrito presenta una experiencia y una convicción; no habla de una


teoría, mas parece hablar de alguien a quien conoce bien, tanto que le
faltarán palabras para describirlo.

Su secreto pone en cuestión todo lo demás. Hasta lo más sagrado


pierde valor, si no pasara la prueba de un Amor como el descrito.
Para nada sirves, de nada vales si no amaras o desearas amar así.

No es un problema de cantidad sino de hondura y calidad. Un Amor


que abrasa y cambia todo, nuevo y eterno a la vez, al fin conocido.
¿De quién estará hablando este texto? ¿Dónde podré yo encontrar
tan buen Amor?

57
«Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no
tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que
aturden.
- Ya podría tener el don de la predicción y conocer todos los secretos y
todo el saber; podría tener fe como para mover montañas; si no tengo
amor no soy nada.
- Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar
vivo;
si no tengo amor, de nada me sirve.
- El amor es paciente, es afable; no lleva cuentas del mal, goza con la
verdad.
Disculpa siempre, se fía siempre, espera siempre. El amor no falla
nunca.
- Quedarán la fe, la esperanza, el amor; de ellas la más valiosa es el
amor».

* Imagen: “El buen samaritano”, vitral, Mexico.

58
La verdad de Cristo

“LA VERDAD OS HARÁ LIBRES”

La Verdad en la Biblia se refiere a Dios y a lo que él dice de sí mismo y


de nosotros, sobre sus planes y su voluntad.

Para los creyentes y los seguidores, más que una teoría o unas
creencias, la Verdad es guía para no perdernos en el camino de la vida.
Conocer personalmente la Verdad con mayúscula, será al fin
encontrarse con Jesús de Nazaret, recibir su mensaje y seguirlo de
verdad, con toda el alma.

El cuarto Evangelio, atribuido al discípulo amado del Señor, tiene su


preferencia por el tema de la Verdad.
La Verdad en este Evangelio es ante todo alguien de carne y hueso,
es Jesucristo, del que San Juan atestigua que est| “lleno de gracia y
de verdad”.

1. A los fariseos que decían creer en él, les avisó:


- Si os mantenéis fieles a mi palabra seréis discípulos míos, entenderéis
la verdad y la verdad os hará libres.

2. A la mujer samaritana, perdida entre templos y religiones, Jesús le


dirá junto al pozo de Jacob en Siquem:
- El Padre quiere que le demos culto en espíritu y verdad.

59
3. En la cena de despedida, Jesús de Nazaret asegura a sus discípulos
más allegados:
- ¡Fiaos de Dios y fiaos de mí!
- Yo soy el camino, la verdad y la vida.

4. Finalmente a Pilato que le interroga, Jesús le dijo:


- Yo he nacido para dar testimonio de la verdad, los que están a favor
de la verdad son los que harán caso de mi mensaje.
- ¿Qué es la verdad?, replicó el romano escéptico.

5. Otras expresiones del cuarto evangelio se refieren al verdadero


discípulo, fiel y coherente hasta el fin:
- Hacer la verdad; permanecer en la verdad; caminar en la verdad.

En el interior del cristiano, la Verdad evangélica se convertirá en un


manantial de vida y de bondad, sirviendo y amando a los hermanos
como Cristo. Al final será el Amor el que mejor resuma y exprese la
verdad de todo.
- Si cumplís mis mandamientos, permaneceréis en mi amor.
- Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he
amado.

El pecado es la mentira, es odio y muerte. El amor de Dios es vida y


verdad, la gracia es libertad. ‘No me asusta la muerte, soy un hombre
libre’, dir| Luc el anciano monje médico, en la película “De dioses y
hombres” (X.Beauvois, 2010).

* En la imagen, “La cena de Emaús”, Diego Vel|zquez (1599–1660).


Cristo maestro escucha a los discípulos que conversan y discuten
desorientados, Lucas c.24.

60
Falsos dioses, falsos profetas

Se dan abundantes contradicciones en el mundo de lo religioso,


aunque debiera ser un mundo de paz y armonía. Creyentes que viven
en el temor y la dependencia, esclavos de un Dios ‘padre tirano’ que
atosiga y no libera.

Pueden ser víctimas del mensaje de los que


la Biblia llama ‘falsos profetas’, fariseos y
escribas en tiempo de Jesús de Nazaret,
que por propio interés intimidan a las
personas y las alejan del Dios verdadero.

En efecto, Jesús solía curar a personas así,


que los evangelios llaman ‘poseídas por
espíritus malignos’. A la gente dominada e
infeliz, él les devolvía las ganas de vivir en
libertad y sin temor, y a todos les pedía ‘conversión’, cambio de
mentalidad.

Esa ‘autoridad’ del Nazareno impresionó mucho a sus


contemporáneos. Nosotros también debemos creer en la fuerza
curativa, liberadora, de Jesús y de sus discípulos. Es la fuerza curativa
irresistible de la acogida y el amor incondicional.

Como en otras ocasiones, este apunte para el blog ‘nicodemo’ me lo


sugirió el teólogo J.A. Pagola, que decía así a propósito de la
curación en el evangelio de un ‘endemoniado’:

«No pocas personas viven en su interior de imágenes falsas de Dios que les hacen
vivir sin dignidad y sin verdad. Lo sienten, no como una presencia amistosa que
invita a vivir de manera creativa, sino como una sombra amenazadora que controla
su existencia.
Jesús siempre empieza a curar liberando de un Dios opresor. Sus parábolas atraen
hacia el amor a Dios, no hacia el sometimiento ciego a la ley. Su presencia hace
crecer la libertad, no las servidumbres ni el resentimiento»

61
El Dios de Jesús

A la categoría ‘evangelio’ de este blog le


faltaba un capítulo importante, que debía
llamarse ‘el Dios de Jesús’. Los cuatro
evangelios dibujan un retrato interior del Dios
en el que cree Jesús de Nazaret.

Una encomienda que tienen todos los


profetas de religiones será contar los
pensamientos y explicarnos el ser de Dios,
también juzgar y corregir errores. Algunos de
ellos darán origen así a las diversas religiones.

¿Cómo es el Dios de Jesús? ¿Qué vivencia de


Dios quiere comunicar a sus discípulos? ¿Qué
cambios quiere introducir el maestro de Galilea
en la religión de su tiempo?

Jesús pertenece a un género distinto de profeta. Se presenta como


Hijo, conoce a Dios de cerca, le resulta familiar. Dicen de él que es la
palabra de Dios hecha carne, que conoce al Padre Dios como nadie.
Su presentación del Dios de Abraham y de Moisés tiene acentos
propios, comunica un perfil diferente de lo divino.

Jesús de Nazaret anunciará que algo nuevo se ha puesto en marcha. La


humanidad no camina sola, abandonada. Hay alguien empeñado en la
vida y felicidad última de todos, alguien que es bondad, acogida,
liberación, plenitud: es Dios, nuestro Padre.

Será fácil recordar entre todos algunos rasgos propios del Dios de
Jesús de Nazaret.

- Es padre bueno, acogedor, que espera siempre, lleno de alegría por


el regreso del hijo m|s pequeño, así lo describe el texto del ‘hijo

62
pródigo’.
- Es grande por su bondad, nos escucha y comprende, disculpa y
perdona siempre, ‘hasta setenta veces siete’.
- Es señor pero servidor, que recoge compasivo al herido y cuida del
maltratado, como en el ‘buen samaritano’.
- Es soberano y a la vez humilde, a los pies de sus discípulos,
identificado con los niños y con los que pasan hambre o están
enfermos, ‘tuve hambre y me diste de comer’.
- Es padre ‘que está en el cielo’, pero habita en sus criaturas, su
templo es el corazón de cada uno, somos su viva imagen, es padre
nuestro, ‘él es amor’.

* Imagen: ‘El regreso del hijo pródigo’, 1662, fragmento, H. Rembrandt,


St Petersburg. El padre con rostro luminoso y cansado, abraza en sus
entrañas al hijo ya recuperado, sombrío y apesadumbrado.

63
El pan de Cristo, la comunión

Hoy es domingo. Todos los años, en casi todos los rincones de la


tierra, muchos grupos de niños y jóvenes, también de gente adulta y
madura, se encaminan a las iglesias y comunidades. Allá dicen muy
convencidos: yo quiero prepararme para mi comunión, o bien este
domingo yo podré ir a la iglesia y tomaré la comunión. Todo eso en
serio, o sea, con fe y todo respeto, con mucho cariño.

¿A qué se refiere ese niño o esa persona mayor? ¿Es gente capaz o
engañada? Esta costumbre y esa creencia ¿de dónde vienen? ¿qué
sentido tienen? ¿Qué pienso yo de todo esto y cómo lo explicaré a
otras personas que no saben y me preguntan?

- “Mi carne es verdadera comida -dijo Jesús-, mi sangre es verdadera


bebida; el que come mi carne y bebe mi sangre no morirá para siempre.”

Una sencilla tradición, que se remonta al mismo Jesús de Nazaret y a


los testigos de la Pasión, dice que en una cena de la pascua judía
Jesús se despidió de sus discípulos antes de morir en cruz, que tomó
el pan bendito y el vino que había sobre la mesa, lo repartió y les
aseguró que debían así tomar su cuerpo y sangre, que creyeran en
sus palabras, que él estaba entregando todo por ellos, de ese modo,
entonces y para siempre.

64
- “Tomen y coman todos de él, porque este pan es mi cuerpo, este vino
es mi sangre que se entrega por ustedes y por todos.”

¿Quién pudo dudar entonces de sus palabras y de su poder para


hacer lo que decía? ¿Cómo desconfiar de su intención limpia de dar
todo por todos ellos y por otros muchos?

La comunión con el pan santo o el pan vivo, como Cristo le llamaba,


es alimento y comunión de personas e intereses, en los momentos
dichosos y en los tiempos difíciles, en la pena y en la gloria. Los
discípulos y discípulas mantuvieron viva esa tradición, que no es
leyenda, sino un hecho muy temprano en el tiempo, que será
llamado “la fracción del pan”, un nuevo estilo de vida desde el
compartir.

¿Cómo fue esto posible? ¿Cómo sigue siendo posible aún hoy en
nuestros días? No está tan claro, tiene mucho de misterio y de
apuesta de la fe.

El ejemplo de toda una vida, memorial de su entrega,


el compromiso de ‘hacer lo mismo’, algo que obliga,
que yo no guarde para mí lo que tengo y soy,
los amigos y también los enemigos,
los buscadores y los solidarios, los que creen en algo,
los que pasan hambre o están desamparados,
que para todos sólo importe amar de verdad,
vivir por dar vida propia a alguien y otros más,
por una razón que dé sentido al vivir y hasta morir.

* Imagen: “La Última cena”, fragmento, Juan de Juanes (1523-1579).

65
La comunión de los niños, Adoro te devote

En pasados domingos hemos asistido a alguna Primera comunión. Es


una fiesta para cada niño, feliz con su traje blanco y nuevo, con su
pálida carita de misterio.

- A los adultos, padres y padrinos, nos gustaría ese día ser también un
poco niños, creer que todo es verdad y ocurre así.

El ‘misterio’ forma parte de nuestra vida. Sin misterio religioso ni


creencias al modo infantil no soy más que un adulto de baja talla,
ajeno a otras dimensiones de la vida: lo ‘místico’ y poético, lo
espiritual y trascendente.

- Estos sentimientos me han llevado a recordar y buscar un antiguo


poema, “Adoro te devote”, que los jóvenes filólogos debíamos traducir
y explicar.

Publico aquí con curiosidad algunos versos traducidos, y animo a


entrar en el misterio que presentan, resumen de una vieja teología
del pan de la Comunión, en forma de himno litúrgico atribuido al
teólogo dominico Tomás de Aquino (1225-1274).

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Te adoro con devoción, Divinidad oculta,
verdaderamente escondido bajo estas apariencias.
A ti se somete mi corazón por completo,
y se rinde totalmente al contemplarte.

La vista, el tacto, el gusto, se equivocan sobre ti,


pero basta con el oído para creer con firmeza.
Creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios:
nada es más cierto que esta palabra de Verdad.

En la Cruz se escondía sólo la divinidad,


pero aquí también se esconde la humanidad.
Creo y confieso ambas cosas,
pido lo que pidió el ladrón arrepentido.

No veo las llagas como las vio Tomás,


pero confieso que eres mi Dios.
Haz que yo crea más y más en Ti,
que en Ti espere; que te ame.

Jesús, a quien ahora veo oculto,


te ruego que se cumpla lo que tanto ansío:
Que al mirar tu rostro ya no oculto
sea yo feliz viendo tu gloria. Amén.

* Imagen: El Cordero pascual, vitral, Parr. Socorro, Atlanta.

67
El rostro de Dios

¿CÓMO DESCUBRIR EL ROSTRO DE DIOS?

Hoy es el jueves santo. Encontré este bello


texto.
Algo así pudo pensar Jesús de Nazaret poco
antes de subir a la cruz:

«¡Busqué toda mi vida el rostro de mi Padre!


Lo encontré dibujado en la sonrisa de los
niños, lo percibí entre los pliegues de la
humillación de todos los pisoteados, lo canté
reflejado en la forma que tienen los sencillos
de entender las cosas del reino.
Pero a medida que fui cumpliendo su voluntad, entendí que yo era el
rostro del Padre, que quien se detuviera a mirarme con ojos limpios se
encontraría con él.
Ahora mi pan está partido y entregado, mi rostro está desfigurado,
¡cómo descubrirán en él el rostro luminoso y creador de mi Padre!»

Yo responderé:

- “Maestro, te descubriré en el abatido y en el enfermo. Yo quisiera


ser tu rostro y tu palabra para mis hermanos, como tú”.
- “Cuando estén afinadas todas las cuerdas de mi vida, Maestro mío,
cada vez que tú las toques cantar|n amor” (R. Tagore).

68
La pasión de Cristo

“UN SOLDADO LE ABRIO EL COSTADO CON LA LANZA”

¿Cómo podemos los seres humanos llegar a causar tanto dolor y


sufrimiento en nuestros semejantes? ¿Cómo puede el odio aliado
con el poder y la fuerza producir tanta destrucción y muerte?

¿Qué decir de las prisiones secretas, de entonces y de ahora, de la


tortura inconfesada, la humillación y el desprecio de la vida del
prisionero o del indefenso? ¿Qué utilidad redentora pudo tener tanta
injusticia y dolor?

A. La ‘pasión de Cristo’ es pasión de dolor por la gran crueldad y


sufrimiento que soportó, mas ante todo es pasión de amor por el
gran amor que comunicó. Aquella pasión puso de manifiesto que el
odio, la envidia y la venganza hieren y matan. Que sólo el amor y la
compasión nos salvan de la muerte y resucitan.

La ‘pasión de Cristo’ nos dió a entender que Dios tiene corazón: el


Dios de Jesús es Padre que está cerca del abandonado y maltratado,
que vendrá para limpiar su rostro, para librarle de la muerte y
restaurar su dignidad.

69
B. Algunos oyeron a Cristo rezar desde la cruz un murmullo con
versos de salmos:

- Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Te invoco de día y
no respondes, de noche y no encuentro descanso, no hay nadie para
socorrerme.
- Él no ha mirado con desdén ni ha despreciado la miseria del pobre, no
le ocultó su rostro, lo escuchó cuando pidió auxilio.
- En tus manos encomiendo mi espíritu; Señor, ten compasión de mí, mi
vida está en tus manos.

C. La pasión de Cristo fue larga y duró toda su vida, cuando conoció


el dolor o la ausencia de sus seres queridos, cuando vio llorar a los
niños o penar a las madres, cuando oyó a lo lejos el lamento del
leproso y el grito del hambriento.

Sus entrañas se conmovieron con frecuencia por el sufrimiento de


sus semejantes, su corazón sangraba y sus labios callaban, sus ojos
lloraban por la muerte de sus amigos, ante la mujer amenazada o el
enfermo incurable.

D. La pasión de Cristo continúa ahora en tantas personas


abandonadas y desesperadas, excluidas o humilladas, en la pobreza
y muerte indignas, en injustas condenas, en las ideas perseguidas.

La Pasión prosigue también en la fidelidad del amor solidario, en el


perdón ofrecido, en la compasión sin condiciones, en el buen
samaritano de cada día y de cada hora, en los via crucis sin fin de
muchas barrios y pueblos.

Fluye sangre de tus sienes


hasta cegarte los ojos.
Cubierto de hilillos rojos
el morado rostro tienes.
Y al contemplar cómo vienes
una mujer se atraviesa,
te enjuga el rostro y te besa.
La llamaban la Verónica.
Y exacta tu faz agónica
en el lienzo queda impresa.

70
Gerardo Diego, Via crucis, VI

* Imagen: Icono de la Santa Faz o ‘Acheropita’, representación del


rostro de Cristo, s.xvi, restablecida la imagen desfigurada en su
original dignidad y belleza.

Ecce homo, Luis de Morales, s XVI

71
Pasión en verso

Para este tiempo ya próximo de Semana


Santa y Pasión pongo aqui el “Soneto a
Cristo crucificado”, poesía religiosa
española del siglo XVI, de autor
desconocido. Sugiero imaginarlo sin
embargo como formando parte de la rica
colección de “Rimas sacras” de Lope de
Vega.

Autor y lector rezan en el poema una


sentida oración mirando a Cristo delante
y puesto en cruz, conmovidos ante tanto
dolor y confesando su admiración, preguntándose cómo
corresponder, qué hacer a cambio de tanto amor.

Así sucederá estos días cuando el trono que lleva a Cristo al Calvario
detenga en nuestras calles su paso y su mirada.

«No me mueve, mi Dios, para quererte


el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera».

72
* En la imagen: “Crucifixión”, detalle, Fra Angélico (1387-1455). El
rostro de Cristo que mira entre apenado y complacido a quienes
permanecen al pie de la cruz.

– Tiempo de cruces y pesares, ahora para muchos. En la pena importa


hablar a solas con la cruz y el crucificado, reconocer la propia
impotencia para ‘desclavar’ y quitar cruces. Viene al recuerdo la copla
de Antonio Machado que cantará Joan M Serrat:

Dijo una voz popular:


¿Quién me presta una escalera
para subir al madero
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?

– Para los días que vienen ofrece aquí su poema doloroso Juan M Llopis,
interpelación y súplica. Por ese Cristo, esos cristos, que estos días y
cada día pasan por nuestro lado.

Los soldados se juegan a los dados


tu túnica sagrada
y desean tu muerte, confiando
poder marcharse a casa.

73
Ellos no te conocen.
De Ti no saben nada.

Un año, dos mil años esperando


la mano amiga, que quiera desclavarte,
y arranque del madero el duro clavo,
para cargar tu carga y aliviarte.

Unos no te conocen.
Otros no hacemos nada.

Conozco, señor, tu sufrimiento,


quiero coger tu cruz ensangrentada
y aligerarte, con mis manos, de su peso.
Mas pasas por mi lado y… no hago nada.

74
La Crucifixión de Cristo

Las noticias recién publicadas sobre el modo de crucificar los


romanos en tiempo de Jesús no ofrecen mayor dificultad para un
creyente, por la crueldad e inhumanidad de cualquier ejecución a
muerte. Recordaré el contenido y la sobriedad de detalles de los
antiguos relatos de la Pasión de Cristo.

¿Cómo ocurrió todo y por qué? ¿Cuál fue su significado?


¿Qué datos encontramos en los Evangelios sobre la ejecución y muerte
de Jesús de Nazaret?

1 ) Sabemos que la crucifixión era lo previsto, incluso por el mismo


Jesús. Es el tipo de muerte que las autoridades religiosas y el pueblo
pedirán al ser preguntados por el gobernador.

- Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos para que sea


maltratado, azotado y crucificado.
- Insistían a gritos, reclamando que fuera crucificado, y el griterío se
hacía cada vez más violento. Al fin, Pilatos resolvió acceder al pedido
del pueblo.

75
2 ) Las circunstancias y algunos detalles reseñados por los
evangelios serán los propios de una crucifixión, como el llevar la cruz,
el repartirse sus vestiduras y ser ajusticiado con otros condenados.

- Jesús, cargando sobre sí la cruz, salió de la ciudad para dirigirse al


lugar llamado Gólgota.
- Le ofrecieron vino mezclado con mirra, pero él no lo tomó.
- Cuando llegaron al lugar lo crucificaron junto con los malhechores,
uno a su derecha y el otro a su izquierda.
- Después de crucificarlo, los soldados sortearon sus vestiduras y se las
repartieron, y sentándose allí se quedaron para custodiarlo.

3 ) El tiempo de agonía transcurrido hasta la muerte, de media


mañana a media tarde, será de unas seis horas.

- Ya mediaba la mañana cuando lo crucificaron. Al mediodía se


oscureció toda la tierra, hasta las tres de la tarde, y a esa hora, Jesús
exclamó en alta voz, ‘Dios mío por qué me has abandonado’, dando un
gran grito expiró.

4 ) Con posterioridad a la muerte en cruz, los testigos señalarán


otros hechos.

- Cuando llegaron a Jesús, al ver que ya estaba muerto, no le quebraron


las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con la
lanza, y en seguida brotó sangre y agua.
- José de Arimatea fue a ver a Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús.
- Después de bajarlo de la cruz, José y Nicodemo tomaron el cuerpo de
Jesús, lo envolvieron en una sábana empapada en perfumes y lo
colocaron en un sepulcro cavado en la roca.

5 ) Los textos sólo mencionarán los clavos, las manos y los pies, la
herida del costado, para confirmar la identidad del resucitado, se
trata del crucificado.

- Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo, tóquenme y vean. Y les
mostró las manos y el costado.
- Tomás dijo, ‘si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto
mi dedo en el agujero de los clavos y mi mano en su costado, no lo
creo’.

76
- Ocho días después Jesús dijo a Tomás, ‘mete aquí tu dedo, y mira mis
manos; trae tu mano y métela en mi costado. No seas incrédulo’.
Tomás contestó, ¡Señor mío y Dios mío!.

* En la imagen, “Ecce Homo”, Juan de Juanes (1523-1579). El Rostro


de Cristo, en medio del dolor, con la mirada de compasión y de paz:
- Salió Jesús con la corona de espinas y con una capa roja.
- Ahí tienen a este hombre.
- ¡Crucifícalo! ¡crucifícalo! (Juan 19,5).

* Nota:

LONGINOS es el nombre del Centurión que dio la lanzada final al corazón de


Cristo crucificado. DIMAS y GESTAS se llamaban parece los dos ladrones
crucificados con Jesús. Dos versiones sobre su condición. “Con Jesús fueron
llevados a crucificar dos zelotes. No eran simples ladrones, eran reos políticos.
La palabra griega empleada es la misma que se usaba para designar a los
militantes de este grupo guerrillero. Los nombres de Dimas y Gestas no son
históricos. San Dimas es el nombre con el que se venera en la Iglesia ortodoxa al
Buen Ladrón de los dos que condenaron y crucificaron con Jesús, que estando en
la cruz y le dijo a Jesús: “Acuérdate de mí cuando estés en tu reino”. Y Jesús le
contestó: “En verdad te digo que hoy mismo estar|s conmigo en el Paraíso”. San
Anselmo recoge la leyenda: cuentan que era un salteador de caminos, en el paso
de las caravanas que se dirigían a Egipto. Cuando la Sagrada Familia, para
escapar a la persecución de Herodes, tuvo que huir a Egipto, Dimas detuvo a
María y José, que iban con el Niño, Dimas no sólo no les quitó nada, sino que les
proveyó para el largo camino. La cruz en que murió, se conservó largo tiempo en
la isla de Chipre; el travesaño está en Roma, en la iglesia de la Santa Cruz. En el
Triunfo de Tiziano y en el Juicio de Miguel Ángel, ocupa lugar preferente el Buen
Ladrón. Est| representado también en una vidriera de la catedral de Bourges.”

77
La cruz de Cristo

:: La fiesta de la Santa Cruz de septiembre tiene un origen histórico,


conmemora el día en que la reliquia de la cruz de Cristo fue
recuperada y devuelta a Jerusalén.

En el año 613, Copsroes II rey de los persas, en guerra con el imperio


de Constantinopla, conquistó Damasco, y en 614 Jerusalén, donde
causaron graves daños a la Iglesia del Santo Sepulcro y se
apoderaron de la Vera Cruz y otras reliquias, que fueron llevadas a
Ctesifonte.

El emperador Heraclio desplegó una importante campaña contra los


persas derrotándolos en varias batallas e invadiendo su territorio y
recuperando la Santa Cruz. En 630, Heraclio en la cumbre de su
poder marchó triunfalmente hasta Jerusalén, donde repuso la Vera
Cruz en la Iglesia del Santo Sepulcro.

:: Hay una hermosa leyenda sobre esta ceremonia: al llegar de


nuevo la Santa Cruz a Jerusalén, el emperador dispuso acompañarla
en solemne procesión, pero vestido con todos los lujosos
ornamentos reales, y de pronto se dio cuenta de que no era capaz de
avanzar. El Arzobispo de Jerusalén, Zacarías, le dijo:

78
“Todo ese lujo de vestidos que llevas, está en desacuerdo con el aspecto
humilde y doloroso de Cristo, cuando iba cargando la cruz por estas
calles”

Entonces el emperador se despojó de su manto de lujo y de su


corona de oro, y descalzo, empezó a recorrer así las calles y pudo
seguir en la piadosa procesión.

:: La Santa Cruz para evitar nuevos robos fue partida en varios


pedazos. Uno fue llevado a Roma, otro a Constantinopla, un tercero
se dejó en un hermoso cofre de plata en Jerusalén. Otro se partió en
pequeñísimas astillas para repartirlas en diversas iglesias del mundo
entero, que se llamaron “Veracruz”, verdadera cruz.

“Con esos brazos a la cruz clavados


has hecho, Maestro carpintero, casa
de Dios a nuestra pobre tierra, dándole
morada en nuestro suelo. Cuatro clavos,
hijos del arte humano, te enclavijan
al árbol de la muerte y vida nuestra,
formándole a tu Padre en nuestro suelo
solar de amor. Y aquí sueña y descansa
su celeste cabeza, en la que el Verbo
mora increado, como en almohada
recostando en tu pecho, y a tu toque
siéntese hombre, que es del todo el fin.”

(Miguel de Unamuno, “El Cristo de Vel|zquez”, 1920, III #17)

:: Esta fiesta desde tiempos muy antiguos recuerda la importancia


de la muerte en cruz de Jesús, pues en torno a su crucifixión y
resurrección gira la fe de los cristianos. Jesús le dijo a Nicodemo:

“Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo único, para que los
que creen en él tengan vida eterna”
“Moisés levantó la serpiente en el desierto y todos fueron curados, así
mismo tiene que ser levantado en alto el Hijo del hombre”

79
Las mismas razones que crucificaron a Jesús serán a lo largo de los
siglos causantes de la muerte injusta de muchos inocentes.

* Imagen: “El Cristo Crucificado”, fragmento, Diego Velázquez


(1599–1660).

* Nota:

¿Quién encontró la verdadera cruz de Cristo? Cuenta el historiador


Eusebio de Cesarea que el general Constantino, hijo de Santa Elena,
era pagano pero respetaba a los cristianos. Que la noche anterior a
una gran batalla vio en sueños una cruz luminosa y una voz que le
decía: “Con este signo vencer|s”. Constantino (+337) llegó a ser
Emperador y decretó la libertad para los cristianos, poniendo final a
tres siglos de violentas persecuciones.
Elena, madre del emperador, pidió viajar a Jerusalén para buscar la
cruz en la cual murió Jesucristo. Encontró varias cruces, sólo la de
Cristo curó a los enfermos y moribundos que se le presentaron. Fue
solemnemente entronizada en Jerusalén y con posterioridad
guardada en la Basílica del Santo Sepulcro que Santa Elena mandó
construir. Se estableció la fiesta de la Invención o hallazgo de la
Santa Cruz, también la fiesta de las cruces de mayo.

80
El Rostro de Cristo

Algunas personas tienen interés en este tema que pongo aquí, con
algunos datos y enlaces que parecen bien documentados.

A ) La tradición occidental identifica como el ‘Verdadero Rostro’ la


huella que Cristo dejó milagrosamente camino del Calvario en la tela
que usó la mujer para secarle la cara, pasaje procedente de los
evangelios apócrifos.

El texto más antiguo conservado, siglo IV, procede del evangelio de


Nicodemo, donde ‘Verónica’, la mujer sanada por Jesús del flujo de
sangre, atestigua ante Pilato. En la tradición occidental católica son
varias las Iglesias que dicen poseer la imagen del Rostro de Cristo.
Cuenta la Leyenda aúrea que el emperador Tiberio se curó al ver la
imagen que llevó a Roma la Verónica. [Leer abajo en 'Comentarios']

La reliquia, fue copiada en varias ocasiones hasta que se perdió su


rastro. Hay quien la identifica con el icono de Manopello (Chieti), o
con el de Génova (San Bartolome degli Armeni).

81
B ) Según el Oriente cristiano, la auténtica Santa Faz es el
‘Mandylion’, el retrato que Jesús envió a Edesa para curar al rey
Abgar. La imagen se escondió en un muro, se recuperó en el 545, se
llevó a Constantinopla en el 944 y estuvo expuesta en Santa Sofía
hasta 1204, año en que desapareció durante la cuarta Cruzada.
Podría corresponder a la “S|bana santa” de Turín doblada.

Actualmente hay tres ‘Mandylion’ que derivan del de


Constantinopla: el de Novgorod, la Santa Faz de Laon y la Santa Faz
de Yaroslavl.

C ) La teología cristiana enseña que Jesucristo es el ‘icono’


perfecto, la mejor ‘imagen del Dios invisible’. La tradición muestra
asimismo que la persona humana es ‘imagen’ de Jesucristo que se
identificó con el que sufre y pasa necesidad.

También el arte y nuestra memoria espiritual consideran diferentes


‘Rostros de Cristo’, por ejemplo:

- el apacible rostro de Jesús en el monte de las Bienaventuranzas,


- su rostro transfigurado, que “brillaba como el sol”,
- o el desfigurado por el dolor y la muerte, recién bajado de la cruz,
- y el rostro del hombre nuevo resucitado, que los discípulos en
Emaús “reconocieron al partir el pan”.

* Imagen: “La Santa Faz”, Icono ruso, Yaroslavl (Rusia). ‘Los ojos,
grandes y marrones, confieren un intenso magnetismo al rostro. La
nariz, larga y estrecha, y la boca pequeña y cerrada, indican silencio y
fuerza interior’.

Nota:

El momento en el que la Verónica enjuga el rostro de Jesús


constituye la VI estación del Vía Crucis. Verónica deriva de “verus
iconus”, es decir, verdadero rostro o verdadera imagen. Los
franciscanos recogieron textos antiguos apócrifos para incluir a

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Verónica en el Camino al Calvario, ya que no aparece en los
evangelios canónicos.
En el apócrifo de Nicodemo se nombra a Berenice como la
hemorroísa a la que curó Jesús (Mt 9,20). También surge Verónica en
los Anáfora y Muerte de Pilato y en la Leyenda Dorada, si bien no
está en la calle de la Amargura sino en la vida pública de Jesús:
“Y, yendo yo a llevar el lienzo al pintor para que me diseñase mi
Señor salió a mi encuentro y me preguntó donde iba. Cuando le
manifesté mi propósito me pidió el lienzo y me lo devolvió señalado
con la imagen de su rostro venerable”. A partir de aquí el lienzo toma
propiedades curativas, tal y como se lee en la “Venganza del
Salvador” en donde el paño cura de sus males a Tiberio y a Tito.

Volto di Cristo, Fra Angelico, 1447

83
La Pascua de Cristo

“TRAS LA MUERTE, LA VIDA TAMBIÉN FLORECE”

¿Cómo definir en su justa medida la pobreza de un país tan pobre como


HAITí? ¿Con qué palabras detallar el llanto de quien lo ha perdido todo?
¿Con qué frase atrapar la sed que cuartea los labios, el hambre que
enjuta los cuerpos, la insalubridad que parasita estómagos, el
desespero que ensombrece miradas?

Hay tanto sepulcro a nuestro alrededor, tanta muerte y desánimo,


que cuesta creer en el triunfo de la VIDA. Hay tantas vendas que nos
atan, que no es fácil salir de los sepulcros y caminar con Esperanza y
Paz, la Paz de Cristo.

JESUCRISTO vive, su Vida y su Luz son definitivas, inagotables,


comunicativas. Es la fe del creyente. El desánimo sólo paraliza y el
miedo enmudece. Pasado lo peor, los discípul@s aseguran que es
posible, es la Pascua cristiana.

Es probable que NICODEMO y Jesús resucitado se reencontraran en


la casa del discípulo, cansados los dos y apesadumbrados, mas todo
cambió con su presencia.

84
- La paz contigo, gracias por tus desvelos valientes y tus aromas
generosas, cariñosas, tus consuelos allá en la cruz y cada día, en la roca
profunda y oscura de la muerte.
- Lo reconoció porque partió el pan. Para Nicodemo todo cambió, cantó
y resucitó, fue posible nacer de nuevo.

“En la montaña de la tristeza, una cruz tomaba forma entre las


manos de los artistas cubanos y los niños. Dos maderas cruzadas
llenas de flores, palomas y colores…
Al triste compás de un blues de la trompeta de Yasek M. muchos
llegaron hasta la fosa común de tantos cuerpos sin vida. Allí donde
antes reinaba una cruz negra, se yergue ahora otra repleta de
colores. Pareciera entonces que sobre la muerte, la vida también
florece”.

85
Bendición de Pascua

Para este tiempo de luna llena y


primavera, una bendición en la
alborada de la vida nueva, en las
primeras luces de esta Pascua que
comparte ya algo de lo mucho que
esperamos.

Que esta sencilla oración de Sabine


Naegel nos recuerde tanto de bueno
para sembrar y mucho de humanidad
por cosechar. Pascua es nueva humanidad, resurrección, estreno de luz
y de espíritu, todavía en los comienzos.

- Bendice, Señor, mis MANOS para que sean delicadas y sepan


tomar sin jamás aprisionar.
- Bendice mis OJOS, Señor, para que sepan ver la necesidad y no
olviden nunca lo que a nadie deslumbra.
- Bendice, Señor, mis OIDOS para que sepan oír tu voz y perciban el
grito de los afligidos, las voces que llaman, aunque turben mi
comodidad.
- Señor, bendice mi BOCA para que dé testimonio de Ti y no diga
nada que hiera o destruya, que sólo pronuncie palabras que alivian,
que consiga despertar sonrisas.
- Señor, bendice mi CORAZON para que sea templo vivo de tu
espíritu, que sepa dar calor y refugio, que sea generoso en perdonar
y comprender.
- Dios mío, que puedas disponer de mí con TODO lo que soy, con
todo lo que tengo; que mi vida sea de verdad como el pan y el vino,
buenos para darse, agradables al compartir.

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Algo así debieron suplicar a Jesús de Nazaret aquellos discípulos que
caminaron cabizbajos y desanimados hacia Emaús.

“Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, ellos le rogaron:


‘Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba’.
Él entró y se quedó con ellos. Y estando a la mesa, tomó el pan y
pronunció la bendición; luego lo partió y se lo dio. Entonces los ojos
de los discípulos se abrieron y lo reconocieron, pero él había
desaparecido de su vista.”

87
La paz de Cristo

Una pequeña meditación sobre la paz del Evangelio, la paz que


Cristo quiso comunicar a los que creyeron en él de verdad. Paz es un
mensaje principal y el mejor deseo de Jesús de Nazaret.

- Al irme les dejo la paz, les doy mi paz, no como la da el mundo.


- No se angustien ni tengan miedo.

1 - ¿De qué paz se trata? No de una paz que sólo fuera calma y
tranquilidad individual, como apatía. No se trata de una paz cual un
freno o una violencia controlada.

La paz de Cristo es serenidad y armonía


interior, por una certeza y una
CONFIANZA sentidas, es aliento y brisa
suave que sosiega y a la vez mueve.

2 - Su paz es BENDICION, consuelo y


salvación para todos. Cuando Jesús se
acercaba a una población o entraba en
una casa, cuando lo requerían por algún
problema, su saludo era habitual:

- ¡Shalom! Paz a los de esta casa.


- Vengan a mi los que están cansados por tanta carga, yo les daré
respiro.
- Yo soy paciente y tengo un corazón humilde, así encontrarán su
descanso.

3 - Una paz que resulta de la acogida y del PERDON sincero, que no


será condena ni exclusión.

- Yo no te condeno, vete en paz.


- Hoy mismo estarás conmigo en el paraíso.

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4 - La paz de Cristo es la ‘buena noticia’, el corazón del EVANGELIO
del Maestro de Nazaret. Es el mensaje increíble de un crucificado,
repetido con firmeza en medio del desespero, para sanar el
desánimo y liberar de la culpa. El temor encierra, mas la paz de Cristo
abre y libera.

- Estando unos discípulos atemorizados y encerrados al anochecer en la


casa, vieron de pronto a Jesús que se presentó en medio y les saludó
así, ¡Paz a ustedes!
- No teman, sepan que yo he vencido a este mundo.

5 - Todos sus seguidores deberán tomar caminos de NO


VIOLENCIA, colaboradores en causas de paz y de justicia, en muchos
pueblos de nuestra tierra.

- Vayan y anuncien la paz y el perdón de los pecados, a todas las


gentes de todas las naciones.
- ¡Dichosos los que trabajen por la paz!

6 - Oración de la SERENIDAD, de Reinhold Niebuhr:

«Señor, concédenos Serenidad


para aceptar las cosas que no podemos cambiar,
Valor para cambiar las que sí podemos,
y Sabiduría para distinguir la diferencia»

* Imagen: “El Cristo de San Damiano”, detalle, ícono de Cristo


glorioso, siglo XII, Asís (Italia). El Rostro apacible de Cristo que invita
a la confianza, lleno de serenidad y de gloria, abandonado a su Padre
y vuelto hacia nosotros.

89
El Pentecostés de Cristo

LA ESPIRITUALIDAD, UNA BENDICIÓN

a. Pentecostés celebra el día del Espíritu divino compartido y


comunicado a todas las criaturas: es la nueva cración… ‘Alma de
Cristo, santifícame’

- En el bautismo Jesús oraba, se abrió el cielo, bajó el Espíritu hacia él


como una paloma.
- Padre, en tus manos yo encomiendo mi espíritu. Y reclinando su
cabeza entregó el espíritu.

b. Pentecostés significa que la


promesa y misión de Cristo se
cumplieron. Su mismo Espíritu
santifica y mueve el corazón de
los bautizados… ‘Agua del
costado de Cristo, lávame’

- Él habitará con ellos, y ellos


serán su pueblo.
- Él secará todas sus lágrimas,
no habrá más muerte ni dolor, todo lo de antes pasó.
- Yo vi un cielo nuevo y una tierra nueva. Yo hago nuevas todas las
cosas.

c. Sobre tanta destrucción y deterioro como vemos a nuestro


alrededor, en la naturaleza y en las personas, ante tanto desprecio de
la vida, ¿ser| posible la ‘restauración’ de todo?… ‘Pasión de Cristo,
confórtame’

- Jesucristo muriendo destruyó nuestra muerte, resucitando restauró la


vida.
- No temáis. Recibiréis un Espíritu que os dará vida abundante, y de
vuestras propias entrañas manarán ríos de agua viva.

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d. La ‘espiritualidad’ es una bendición, el alimento y la respiración
del alma, su necesidad de vivir y gozar la armonía del universo.
La espiritualidad hablar| de la ‘habitación’ de Dios en nosotros, de su
íntima presencia… ‘Cuerpo de Cristo, sálvame’

- Mira, yo estoy junto a la puerta y llamo: si oyes mi voz y me abres,


entraré en tu casa y cenaremos juntos.
- El que me ama será fiel a mi palabra, y mi Padre lo amará; iremos a él
y habitaremos en él.

e. Bendecir es el gesto inacabado de Jesús de Nazaret al partir, que


continúa curando nuestras heridas, venciendo toda muerte y
tristeza.
Será una bendición la promesa de su presencia y su colaboración
para siempre, un Pentecostés sin final… ‘Buen Jesús, no permitas que
me separe de ti’

- Donde hay Espíritu de Dios hay libertad, y su amor es comunicado.


- No temáis, yo estaré con vosotros cada día, hasta el fin del mundo.

* Imagen: “Viaje al corazón”, Yoshiro Tachibana, Japón, 1941.


Importa descubrir un mundo a través de la mirada del artista, en este
caso un mundo lleno de corazones.

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Bautismo de espíritu, nacer de nuevo

“SERAN BAUTIZADOS CON ESPIRITU SANTO”

Conversar con Jesús siendo noche cerrada fue para el discípulo


Nicodemo como un amanecer, un verdadero ‘bautismo de luz y de
vida’.

- Nicodemo le preguntó a Jesús: ¿cómo un hombre puede nacer de


nuevo cuando ya es viejo? ¿acaso puede entrar por segunda vez en el
seno de su madre y volver a nacer?
- Jesús le respondió: te aseguro que el que no nace del agua y del
Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios.
- Serán bautizados con Espíritu Santo, una fuerza que descenderá sobre
ustedes, para ser testigos míos.
- Vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el
nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Pasados ya muchos inviernos, Nicodemo rezó así a cada una de las


tres personas divinas:

– PADRE mío, Creador y Señor, quiero alabarte y darte gracias como


Jesús nos enseñó, hablándote con toda confianza, como un niño con

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su papá. Eres Padre porque eres creación continua de vida. Gracias
por llamarme a la existencia y por darme unos padres tan buenos ya
contigo en el cielo. Gracias por las demás personas y las otras cosas,
por la variedad y belleza de la creación.

Eres Padre nuestro, Padre de todos. Es hijo tuyo preferido el


enfermo sin esperanza, el niño y el anciano abandonados, el que nos
hiere o repudia sin compasión. Amarte y servirte a ti, dejarnos querer
por ti, es fuente de libertad y de alegría. Que yo conozca y haga
siempre tu voluntad, quiero agradarte en todo y sobre todo.

– HIJO del Padre, Jesús mi Señor, me dirijo a ti para manifestarte mi


deseo de seguirte como discípulo y misionero tuyo todos los días de
mi vida. Necesito progresar en tu conocimiento y en tu amistad.
Necesito tiempo para que tu corazón y tus sentimientos sean ya los
míos.
Maestro, que yo prefiera como tú encarnación y escondimiento,
servicio, pobreza y humildad, contradicción y cruz, aunque me
resista a aceptarlas. Quiero que mi mayor placer y mejor alimento
sea glorificar al Padre y llevar adelante su Reino. Toma, Señor, y
recibe todo mi afecto y mi libertad, y no permitas que nunca me
separe de ti.

– ESPIRITU Santo, Amor increado y Luz interior, necesito nacer de


nuevo: configúrame con Cristo Jesús, cambia mi mente y mi corazón,
ordena mi vida y conviérteme, hazme dócil a tus inspiraciones y
valiente en mi testimonio. Quiero caminar en la verdad y vivir en la
autenticidad. Aparta de mí todo miedo, no me dejes caer en la
tentación, en el orgullo, la adulación y la mentira.

Señor, que con tu gracia sienta amor confianza con el Padre, amor
fraternidad con mis hermanos, y amor compasión con los que sufren
soledad o desaliento. Haz de mí un instrumento de paz, trabajador
de comunión y buena noticia de consolación, en mi mundo y en mi
Iglesia.

* Imagen: “Icono de la Trinidad”, Andrei Rublev. Data del año c.1410,


ahora en la Galería Tetriakov de Moscú. Representa la visita a

93
Abraham de los tres ángeles junto al encinar de Mambré (Génesis c.18).
Además de las tres personas de la Trinidad, recuerda a los dos dicípulos
de Emaús sentados a la mesa con Jesús al que reconocieron partiendo
el pan (Lucas c.24). “No se trata de un icono para ver como espectador
sino para contemplar y vivir, reposando uno mismo en la vida trinitaria
de Dios, que reposará asimismo en nosotros”.

94
Oración a Jesucristo, dime tu nombre

Así habló a su amigo Jesucristo mi amigo Vicente, publicado lejos en


otros lugares; como tiempo atrás aquí mismo, cuando María
Magdalena cantó estos versos al amado hallado en su camino.

Pregunté quién tú eras


dónde moras amigo
a dónde tú vas
y si me amas.
Soñé tu llamado
imaginé qué yo hago
voy ahora contigo
sé que te amo.

A algunos que preguntaron por Jesús de Nazaret, por los evangelios,


si existió realmente, quién es, dónde vive, ‘nosotros queremos ver a
Jesús’, dijeron, mas cómo creer en él, cuál será ahora su mensaje.

El mismo Jesús preguntó a sus seguidores en varias ocasiones qué


pensaban de él, si su vida y su palabra les convencieron, si pensaban
abandonarlo, qué dicen ustedes de mí, quién soy yo para mis

95
discípulos. Unos y otros retoman ahora la palabra y le rezan así,
soñando que él les escucha y a todos comprende:

«Quiero conocerte como tú eres.


Dime, Jesús, tu nombre verdadero.
No he de buscarte, Tú me buscas, Tú no estás lejos.
Tú tan grande y tan conmigo, tan Dios y tan humano.

Tú, mi alegría, mi ansia sin descanso,


mi llaga más íntima, mi destino inevitable y deseado,
mi meta y fundamento;
mi fe y mi confianza; mi fuerza, mi roca,
mi refugio y mi defensa;
mi verdad también, la clave de mi historia.

Tú mi norma única y mi ley, el aire que respiro;


la luz con la que mis ojos ven el mundo y su grandeza;
el corazón con el que amo el mundo y su miseria.

Dime tu nombre verdadero, ser de mi ser,


para que yo se lo diga
a los que buscan y no saben qué;
a los que sienten la muerte en el corazón mismo de la vida y piden prodigios,
demostraciones;
a los que te arrinconan, pieza de museo
o ilustre personaje histórico;
a los que te reducen a una idea.
Quiero conocerte como tú eres, Jesucristo,
dime tu nombre».

- Imagen: “Santo rostro”, Georges Rouault (1871-1958).

N. Capítulos publicados en la categoría ‘evangelio’ del blog


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