prefacio
Digo que para algunos los espejos serían un
jeroglífico de la verdad en el que descubren todo
cuanto se presenta ante ellos, como es costumbre de
la verdad que no puede permanecer oculta. Otros, por
el contrario, toman los espejos por símbolos de la
fa/sedad, pues a menudo muestran las cosas distintas
de como son.
Raphael Mirami, 1582
• EN PÁGINA 6: FIO. 1: EL FILÓSOFO EN EL ESPEJO.
ESCUELA ESPA!ilOLA, S. XVII,
CASTILLO DE VILLANDRY, COL. CARVALLO.
FIO. 2: LA PRUDENCIA CON ESPEJO.
MICHEL COLOMBE. TUMBA DE NANTES.
subdividido en cuatro espejos-E/ Espejo de la Naturaleza, El Esp(io de la Sabiduría, El Espejo de la Moral',
El Espejo de la Historia-, el Speculum majus de Vincent de Beauvais [t 1264] compone un políptico que reproduce
los diferentes aspectos del universo. Los cuatros libros de la Enciclopedia -uno de los monumentos de la Edad
Media- se despliegan como en un teatro catóptrico: el mundo entero aparece en ellos con sabia orquestación,
cada detalle en su lugar exacto. Como «espejo», especulum, se designa la perfección de esta visión exacta y
completa. La metáfora ha sido consagrada por innumerables títulos de obras científicas, teológicas, filosóficas y de
todo tipo a lo largo del tiempo.
El Speculum Sapientiae no es solamente un libro. La Prudencia personificada tiene en sus manos un espejo y una
serpiente. La serpiente procede del Evangelio: «Sed prudentes como las serpientes y sencillos como las
palomas... » (MATEO, X, 16), y el espejo del Antiguo Testamento: «... ella (la Sabiduría, la Prudencia) es el resplandor
de la luz eterna, el espejo sin mácula... » (LIBRO DE LA SABIDURIA, VII, 26).
Perfeccionada en Italia (Lucca della Robbia), la iconografia de una de las virtudes cardinales2 hizo escuela en
Francia. De las tumbas de Roma (Sixto IV e Inocencio VIII) a la tumba de Nantes (Francisco II y Margarita de
Foix, de Michel Colombe), de Nantes hasta Saint-Denis (tumba de Luis XII), la Prudencia bifronte o trifronte,
escruta impasible su espejo.
Alegoría de la visión exacta, el espejo lo es igualmente del pensamiento y del trabajo de la mente examinando
atentamente los datos de un problema. «Reflectere», ¿no significa «enviar hacia atrás», «reflejar» y
«reflexionar-meditar»? El proceso mental de la reconsideración se designa en términos de óptica.
El conocimiento de uno mismo es la base de la sabiduría. Desde la Antigüedad, los hombres han sido invitados a
contemplar su propio rostro. Según Diógenes Laercio [siglo III después de Cristo]3, Sócrates lo recomendaba a los
jóvenes para que pudieran corregirse, si eran feos, por la virtud, y conservar la perfección, si eran hermosos,
guardándose del vicio.
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Séneca [2-66] 4 hizo la siguiente observación: «... hermoso, evitará lo que pueda degradarle; feo, sabe que hay que
compensar los defectos del cuerpo con las cualidades morales». Y añade: « ... joven, el desvanecimiento de la edad
le advierte que ha llegado para él el momento de concebir y emprender acciones valerosas; viejo, renunciará a
cuanto pueda deshonrar sus blancos cabellos y dirigirá sus pensamientos de vez en cuando hacia la muerte».
El preceptor de Nerón concluye: «Por ello la naturaleza nos ha dado la posibilidad de vemos a nosotros mismos».
Esta posibilidad, servía para muchos fines.
Juvenal [42-123] 5 relata irónicamente como mientras se ordenaba la leva de estandartes para ir al combate, Otón se
miraba en un espejo. El príncipe afeminado lo hacía llevar junto a sus armas. El uso de los espejos para los
cuidados de belleza y la depilación de la barba dieron ocasión igualmente a sarcasmos contra los pensadores que
se dedicaban a ello con serenidad y recogimiento.
Apuleyo [siglo 11]6 se hizo eco de las burlas:
lEl filósofo tiene un espejo? iEl filósofo posee un espejo!. .. Y, cuando yo mismo reconozca que también tengo
uno, ¿resultará también que tengo por costumbre detenerme ante un espejo?
Contraatacando, responde:
¿Qué? ¿Ignoras que no hay nada más digno de ser contemplado por el hombre que su propio rostro? En un
espejo, la imagen aparece maravillosamente restituida, a la vez semejante y móvil, obediente a todos los gestos
del original, de la misma edad de quien la contempla mientras sueña los sucesivos aspectos de la vid~LJ ~L-' ,•
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Su perfección es absoluta. ,~ .
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FIG. 3: LA MUJER (CON UN ESPEJO) Y LA. MUERTE.
HANS BALDUNG GRIEN, «LAS TRES EDADES DE LA VIDA». MUSEO DE VIENA. •
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Representada en Las Tres Edades de la Vida (Hans Baldung Grien, Viena) con la vieja desdentada y un niño, una
persona todavía de esplendorosa belleza descubre en un espejo abombado las primeras arrugas y siente a la vez el
roce del velo de la Muerte. ·
Lucrecio [98-53]7 explicó este misterioso desdoblamiento y la aparición de una imagen simétrica mediante
emanaciones fisicas. El mundo entero está lleno de simulacros invisibles que se desprenden de la superficie del
objeto, girando al azar en la atmósfera, y adquieren apariencia cuando golpean en una pantalla reflectante:
Digo pues que de la superficie de todos los cuerpos emanan efigies, figuras desligadas a las que convendría el
nombre de membrana o corteza, pues tienen la misma apariencia y forma que los cuerpos de los que escapan
para expandirse por los.aires ... Los simulacros que vemos en los espejos, en el agua y en todos los cuerpos
pulidos, perfectamente semejantes a los objetos representados, sólo pueden estar formados por las mismas
imágenes de esos objetos.
El poeta epicúreo insiste: no son almas fugitivas separadas de sus cuerpos, sino figuras emitidas por figuras. La
identidad de estas apariciones con el objeto así lo demuestra.
Un oscuro sentimiento de las relaciones secretas entre las dos partes siempre ha existido 8• El doble egipcio que
nace con el hombre y que le sigue no es otra cosa que su sombra, su alma, su reflejo, cuya pérdida se teme.
Los habitantes del valle del Nilo se guardaban de que aquella sombra cayese al alcance de un cocodrilo, que habría
podido devorarla. Según los Basutos, la bestia puede matar al hombre llevándose su imagen reflejada bajo el agua.
En Occidente, el cocodrilo es sustituido por el Diablo que, en el caso de Chamisso [1816]9, roba la sombra de
Schlemihl, y en Hoffmann [1827] 10, por mediación de una cortesana, el reflejo de Erasmo Spikker, identificado,
posteriormente, con el propio Hoffmann 11 • El tema del doble es retomado constantemente desde la literatura
romántica. En el caso de Andersen, en el cuento La Sombra [1831], hay una inversión. Separada del hombre, su
propia sombra le esclaviza hasta que el hombre acaba por convertirse en la sombra de su sombra. Detectando una
«fase del espejo (una etapa del hombre-niño) como conformadora de la función del Yo», Lacan 12 recupera para el
psicoanálisis los juegos y las superposiciones del cuerpo, de los dobles, de los fantasmas del Innerwelty del Umwelt
con la imagen especular que aparece en el umbral del mundo visible.
En el folklore de diferentes países de Europa13 , de la creencia en el doble derivan:
- la prohibición de mirarse por la noche en el hielo, donde el alter ego puede llegar a perderse,
- la prohibición de hacer que un cadáver se refleje en un espejo,
- la costumbre de tapar los espejos en una casa donde haya un muerto,
- el temor a los espejos rotos. El vivo sufre la misma suerte que su reflejo. (En Genoveva, un cuento romántico
alemán, un alma y una llama se alzan de los fragmentos de un espejo).
Con la rigurosa simetría de la realidad y de su ilusión y sus imperceptibles fronteras, este enfrentamiento nunca ha
dejado de resultar sorprendente. Siempre maravilla. Era natural que se diera el espejo como ejemplo para los
artistas. ·
... Hasta qué punto prevalece en las artes plásticas para dar la semejanza, el cuidadoso pulido y el creador
resplandor de un espejo,
exclama Apuleyo 14 en su Apología del espejo.
JO
Para Alberti [1436]15, el espejo es juez de la obra una vez acabada:
Las cosas hechas según la naturaleza son enmendadas por el juicio del espejo ...
Para Leonardo da Vincí 16, el espejo es un maestro:
El espíritu del pintor debe ser semejante al espejo que se transforma con el color de los objetos y se llena de
todas las semejanzas que hay ante él...
El espejo de superficie plana contiene la verdadera pintura en su superficie y la pintura perfectamente
ejecutada sobre la superficie de una materia plana es semejante a la superficie de un espejo.
Cardano [1550) 17 recuerda, una vez más, que las pinturas se prueban ante el espejo, Charles-Alphonse de Fresnay 18 ,
que los artistas no tienen mejor maestro. Giorgione y Correggio los utilizaron y, después de ellos, otros muchos
pintores italianos 19 • Así ocurría en Las Meninas de Velázquez [1656]2º. Según Manetti21 , Brunelleschi [c.1425]
realizaba experiencias ópticas cubriendo el cielo con sus veduti de hojas de plata bruñida,
donde se reflejaban el aíre y los cielos reales e incluso podían verse en ellos las nubes, impulsadas por el viento,
cuando soplaba.
' Prodigio de reproducción instantánea y completa, el espejo se convierte en el símbolo de la visión inalterada de las
cosas. Es, en primer lugar, un instrumento de conocimiento de uno mismo que revela al hombre directamente su
imagen singular, su doble, su fantasma, su simulacro, sus perfecciones y sus defectos físicos. Presenta también, en
su absoluta exactitud, la imagen del universo que le rodea. La Prudencia le consulta con una serpiente.
No obstante el espejo es un instrumento de transfiguración de los universos que, por otra parte, refleja como
semejantes a sí mismos. Sus inversiones y sus abismos son el objeto de nuestro examen. El Speculum majus que
aquí mostramos tiene propiedades contradictorias. La realidad no es restituida, sino despedazada, y un mundo
distinto se rehace con sus pedazos. Las mismas leyes de la reflexión que, en una superficie plana, aislada,
proporcionan figuras similares, hacen nacer en espejos múltiples y curvados dispuestos de formas diferentes,
visiones falaces y maravillosas.
De Herón de Alejandría [siglo II antes de Cristo] a Athanasius Kircher [1646] y Gaspar Schott [1657], muchos
ingenios han sido concebidos especialmente para la presentación de estos espectáculos. Leyendas y
especulaciones insólitas tomaron forma alrededor de los tratados catóptricos donde todo es razonamiento
y precisión. Los incidentes ópticos se prolongaron en la imaginación.
Los espejos surgieron por todas partes. Se encuentran en la luna, en las gotas de lluvia, en las nubes y en el aire
mismo. Un rostro femenino, los arco-iris, las lunas y los soles múltiples, incluso figuras constituidas y proyectadas
por el pensamiento aparecen en ellos como fantasmas. El espejo revela lo invisible.
Es lo que muestra a Jehová, el Todopoderoso, y a las divinidades de Esmima. Los filósofos y los teólogos se
inclinaron sobre este misterio. La imagen del sol reducida o multiplicada enciende la llama. Flotas enteras
pudieron ser destruidas con espejos. El espejo hace ver más allá de los mares, imprime signos en la luna que
pueden leerse desde cualquier parte. Es un ingenio oracular y productor de espectros.
Ciencia de la ilusión, ciencia e ilusión e ilusión de la ciencia, la catóptrica y todos los desarrollos que la rodean se
definen en dos planos. Las falacias y los errores calculados corresponden a necesidades profundas, semejantes a la
de conocerse perfectamente.
12
FIG. 4: U PRUDENCIA.
HANS BALDUNG GRIEN.
MUNICH.
La Leyenda científica es la continuación de la Leyenda de un mito22 , de la Leyenda de las formas2 3 y de las
Anamorjosis2 4 de las perspectivas corrompidas. Constituye el cuarto y último volumen del políptico de nuestros
ensayos sobre las depravaciones del pensamiento y de la vista. La ofrecemos, tal como fue contada a lo largo del
tiempo, sin omitir los absurdos y los énfasis que subrayan su esencia poética.
13
TABVLA. IX. LIB: JI. FlG 4. l :Íol. l 1? . 1-:f,:r.
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M.
FIG. 1: INGENIO
CON CINCO
ESPEJOS CON LA
TABLA DE
14 -- IMÁGENES.
Z. TRABER, 1675.
un museo catóptrico
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oho1 n~,dmi~h ~"~ \~ n~ hnh,~({ n\ ~h O')\\}\io,~\.
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n\ ~h io\odm\i ,oq_ io~q_i~ io\ nnmo, \o\,n,,noJ \~
in1n\1i\h inioJ in\ nn,,i~um ohun~m n i~uq_ \hnh~i\n\
.noi omoJ ~h
Un museo catóptrico
I Las curiosidades catóptricas y sus museos. Un espejo cóncavo del Museo Worm
de Copenhague y sus propiedades múltiples -figuras invertidas, figuras ampliadas, fuego.
Dos ingenios con espejos planos del museo kircheriano de Roma. Instrumento
rudimentario con dos planchas: dragones, divinidades multicéfalas. Gabinete-aparador de
espejos y batientes múltiples y su dispositivo escénico giratorio: maquetas, marionetas y
gatos.
II Del gabinete catóptrico-mueble al gabinete-salón de espejos. Una caseta en
un palacio romano: teatro de Proteo. Entorno de espejos en una casa: Catalina de Médicis-
Maisons-Laffitte - La Casa del Espejo de Alicia. El teatro catóptrico en un jardín: las grutas
de Versalles y Decker. El teatro catóptrico en la naturaleza: el cuento de la condesa de
Aulnoy.
III El mundo en una caja. La cajita de treinta y dos espejos de Settala: biblioteca, tesoro,
jardín y mar. La gruta de la Natividad de Schott. La arquitectura: las perspectivas de Kircher
y de Du Breuil. Las cajitas poligonales: una jaula para pájaros, una caja con diferentes
paisajes (Kircher - Du Breuil). La máquina hexagonal de Zahn. Los ingenios giratorios de
Traber: escenografía, catoptromancia y brujería.
IV Las metamorfosis. Las metamorfosis de Trithemio y las ruedas zoomórficas de
Kircher. El gabinete metamórfico. Anamorfosis y tabula sea/ata. Deformaciones ópticas en
lugar de sustituciones mecánicas. Los espejos elípticos y con protuberancias. El speculum
multivideum y el speculum Protei. Los espejos ardientes. El gabinete de Curiosidades de
Hoffmann.
V Raphael Mirami y su ciencia de los espejos.
FIG. 2: MÁQUINAS CATÓPTRICAS. A. KIRCHER, 1646. •
Iconmnus -XXXJI·Folio S 9 2, .
L e
FIGS. 3 Y 4.· INGENIOS CON DOS y CUATRO HOJA S. A , KIRCHER, 1646.
18
I
Un espejo perfecto de cuatro pulgadas de diámetro, empotrado en una montura de madera, que concentra
poderosamente los rayos solares y hace ver visiones admirables,
se menciona entre los objetos raros del gabinete de_Olaus Worm, médico de Copenhague [1655]1:
Si uno se coloca frente al espejo esférico cóncavo, frente a su centro, la cabeza aparecerá invertida, los pies
estarán por los aires. Si uno se acerca, el rostro normal se verá gigantesco y el dedo adquirirá las dimensiones de
un brazo.
La realidad es bruscamente destruida y se rehace en un mundo quimérico.
Pero el uso principal del espejo consiste en recoger y reflejar con fuerza los resplandecientes rayos del sol que
calientan y envuelven todos los objetos situados a su alcance. Aunque la luz se aleje o se acerque, tan pronto
como sus rayos reflejados se encuentren con el objeto, producirán fuego en él. El espejo fue comprado en 1609,
en Venecia, en casa de un mercader que se vanagloriaba de poder quemar madera con él.
Esta descripción, sacada de un inventario de colección, puede enlazarse con otro texto. Cien años antes,
Giovanni- Battista della Porta, ilustre erudito napolitano, presentaba en un tratado de-Magia natural [1561]2 un
espejo de este tipo en los mismos términos. Las imágenes cambian completamente según la posición del
observador; así se velf aparecer sucesivamente:
- una persona con el cuerpo invertido con la cabeza hacia abajo y los pies por alto
- la enorme cara de un Baco que mostrará un dedo tan grueso como un brazo.
El espejo es, igualmente, ardiente:
el que quiera puede hacer la prueba, conviene oponer este espejo a los rayos del sol y poner cerca algo propio
para arder en las proximidades del centro lo que súbitamente originará una llama. Pero si se continúa mucho
tiempo podría fundir el plomo y el estaño, y hasta recuerdo haber leído que algunas veces los rayos del sol
llegaron a fundir oro y plata.
La magia y la mitología se encuentran asociadas directamente a una operación científica por excelencia, basada en
los rayos incidentes y reflejados que transfiguran e invierten el mundo visible y que pueden destruir igualmente
las materias inflamables y licuar los metales. Desde siempre se han combinado aparatos catóptricos que ofrecían a
la vezjuegos ópticos muy divertidos y una enseñanza sobre las leyes y mecanismos de la visión. Siempre marcadas
por el misterio, esas curiosas maquinarias han conservado durante mucho tiempo un fondo de prestidigitación y
leyenda. Los eruditos y los curiosos las acumulaban en sus museos.
Conocemos un cierto número de inventarios de gabinetes de curiosidades y rarezas, los Kunst-und
Wunderkammern 3 del siglo XVII, que incluían una sección mecánica y óptica4 • Los de Copenhague donde el museo
Worm rivalizaba con el museo del rey de Dinamarca5, y también la galería milanesa del canónigo Manfred
Settala6, son muy importantes. Pero el museo kircheriano, instalado en el colegio de los Jesuitas en Roma, fue el
que tuvo la más ilustre colección de su tiempo. El catálogo de Bonanni [1709]7 encuadra las instalaciones
catóptricas junto a los autómatas hidráulicos, en la categoría de instrumentos matemáticos y da una relación
resumida. Su descripción exhaustiva se encuentra en el Ars Magna lucis et umbrae [1646]8 del propio maestro. La
obra se reconcilia con la tradición de Herón de Alejandría [siglo II antes de Cristo]9 y la colección había sido
especialmente concebida para visiones insólitas, integrándola en las cosmogonías y corrientes morfológicas
modernas. Su Magia catóptrica o prodigiosa representación de las cosas mediante espejos desborda ampliamente el
cuadro estrictamente técnico. El conjunto fue recuperado y completado por Gaspar Schott [1657]1°. Se compone
de dos series: Máquinas teatrales con espejos planos e ingenios metamórficos de espejos curvos y lisos.
19