Capitulo 6 PORCINO
Capitulo 6 PORCINO
1
Las chacinas embutidas se embuchan en tripa natural o artificial de distintos calibres. El tipo influye en parte en la calidad del producto, pero
sobre todo en el proceso de curación, conservación y presentación.
noce desde la época de los romanos y es 4. Otros: edulcorantes (utilizados en alimentos bajos en
incuestionable su eficacia como inhibidor del calo- rías o light), estabilizantes, emulsionantes o
desarrollo de la bacteria Clostridium botulinum. emulgentes (sir- ven para cohesionar el producto y
2. Antioxidantes: usados para evitar la ranciedad de las evitar que se separen los componentes y se formen
gra- sas y la oxidación de las vitaminas liposolubles (A, grietas), potenciadores del sabor, acidulantes,
D, E...). Contribuyen a acelerar el enrojecimiento y espesantes y gelificantes, fermentos...
coloración de los embutidos, inhibir el crecimiento de
bacterias, mejo- rar el sabor o potenciar la acción Condimentos y especias: su adición da origen a una
conservadora. Asimismo ayudan al curado y de las mayores características distintivas de los
repercuten sobre la textura y homo- geneidad de las embutidos cu- rados entre sí. Normalmente se emplean
piezas cocidas. mezclas de varias especias que se pueden adicionar
3. Colorantes: se adicionan para mejorar el aspecto o enteras o no. Añadidas en pequeño porcentaje, ciertas
recu- perar las pérdidas de color que se puedan especias como la pimienta, el tomillo, el romero o el ajo,
producir du- rante el proceso de elaboración. además de impartir aromas y sabores especiales, tienen
Amarillentos, rojizos… propiedades antioxidantes.
Perejil
Estragón Cebolla
Ajo
Pimentón Pimienta (negra, blanca e inglesa o de Jamaica)
Salchichas, chorizos y
Procedente de bayas del Fruto del pimentero, baya redonda, globulosa y carnosa de
otros embutidos curados o
pimiento rojo desecado y co- loración variable según madura. Si se cogen las bayas
ado- bados. Se añade a
pulverizado. Sus variedades antes de estar maduras, se dejan secar al sol, se arrugan y
las mez- clas de carne o al
pueden ser: dulce, agri- dulce y oscurecen hasta volverse marrones, casi negras, es lo que
adobo en crudo, majado o
picante. Muy utilizado en la conocemos por la pimienta negra. Si se dejan madurar las
machacado, en un poco de
elaboración de productos cárni- bayas en la planta, se vuelven de color rojizo. Después de
agua o vino, difundiendo
cos, a los que proporciona un recogerlas, se les quita la cáscara y el núcleo interior es de
así su sabor y aroma.
aroma y sabor característicos. color blanco, que se pone a secar, de esta forma tenemos
Como condimento, como adobo la pimienta blanca.
para chorizos, sobrasadas, longa- Negra: más aromática y picante.
nizas y chacinería en general. Jamaica o inglesa: rojo oscuro y de tamaño ligeramente mayor.
Mostaza
Nuez moscada Clavo
De la corteza interna del árbol de la Sabor picante, junto con otras especias Lo que se usa como especia está
canela, se utiliza sobre todo en polvo y se emplea para aromatizar carnes contenido en su rizoma bulboso. Muy
mezclada con otras especies en preparadas, adobos, en embutidos y usado en la charcutería francesa, belga y
embutidos de sangre. Los árabes la charcutería. alemana, en- tre otras. Se utiliza fresca,
utilizan mucho para aromati- zar carnes, seca o confitada. Su sabor es bastante
ya que la canela contiene un aceite fuerte, tiene un cálido aroma con una
esencial rico en fenol que inhibe las nota fresca a madera y un fondo dulce,
bacterias responsables de la con sabor picante y ligera- mente
putrefacción de la carne. amargo.
Cardamomo
Tomillo Orégano
Comino
Anís verde
Hinojo
Trufa
Vinos y licores
Blanca Negra
Crudos*: frescos, adobados sometidos a secado (curado) posterior y ahumados o no. Tratamiento térmico**: pi- cado fino som
Elaboración
De carne
De vísceras: Además de los componentes de los embutidos de carne tienen trozos de vís- ceras cocidas o encalladas antes de embuti
De sangre: Componente principal además de carne, vísceras, manteca, tocino y produc- tos vegetales.
ctos de composición variada, constituidos por carne de cerdo, vacuno, tocino o sus mezclas, aves y sus mollejas, huevo, leche y distintas especias, formando bloques
* Embutidos crudos: son los que han sido expuestos únicamente al adobo y amasado antes de meterlos en tripa y sometidos
después al secado y ahumado o no. No contendrán tejido fibroso, cartílagos o sebos (chorizo, salchichón, etc.).
** Embutidos escaldados: son los preparados con carne finamente picada, sometidos durante un tiempo variable a la acción del agua
entre 70- 80 ºC y ahumados o no posteriormente (salchichas, butifarras, etc.). En el tratamiento térmico por la acción del calor, el
producto a tratar es su- mergido en agua u otro líquido a temperaturas elevadas que suelen oscilar entre los 75 y 90 ºC. Los embutidos
escaldados se preparan a partir de carne fresca, no completamente madurada, la cual se somete después de ser embutida a una
cocción en agua hirviendo a 75-80 ºC durante un breve periodo de tiempo (10-30 segundos) variable en función del tamaño o calibre del
mismo. El objetivo es disminuir la población microbiana, favorecer conservación y coagular proteínas, como en el caso de mortadelas,
salchichas tipo Frankfurt, jamón cocido, etc. La temperatura externa del agua o de la caldera no debe pasar esta temperatura de 75-80 °C,
los productos elaborados con féculas se sacan con una temperatura interior de 72-75 °C y sin fécula 70-72 °C. De la misma manera los
embutidos pueden pasar por un proceso posterior de ahumado o no, según lo requiera el producto en cuestión. En los embutidos
cocidos, la carne y grasa de cerdo, vísceras, sangre o despojos empleados en la pasta son sometidos a tratamiento de calor antes de ser
molidos, triturados y embutidos, o incorporados a la masa, como por ejemplo salchichas, mortadelas, morcillas, patés, etc. La temperatura
externa del agua o vapor debe estar entre 80 y 90 °C, sacando el producto a una temperatura interior de 80-83 °C. El tiempo de cocción,
dependiendo de la técnica, suele ser un tiempo más prolongado de 30 o 40 minutos.
La tripa natural se emplea en embutidos denominados De colágeno: la más natural de las artificiales. La
puros, típicos tradicionales o de mediana producción, similitud en fibras y porosidad a la natural hace que
proviene de distintas partes del aparato digestivo y los embutidos puedan curarse y conservarse como si
vejigas de bovinos, óvidos, suidos, équidos, etc. Estará se tratase de una tripa natural, es su alternativa
elaborada en industrias autorizadas para este fin, en las normal. A mayor calibre suele tener mayor grosor y,
que se realizarán los procesos higiénicos sanitarios al igual que en la natural, hay que retirar la tripa para
pertinentes para su empleo. Cuando se sacrifica el comerla. Para embutidos secos o curados y
animal, se le retira el aparato digestivo y se separan ahumados en secaderos naturales y artificiales.
intestino grueso y delgado. Se lavan por dentro y por Durante la curación, la tripa merma al mismo tiempo
fuera para quitar la mucosa intestinal, se esterilizan y que la carne y se adhiere perfectamente al producto.
miden (longitud y diá- metro interior) para Ideal para salchichones, fuets, morcillas, chorizos vela,
posteriormente ser almacenados con conservante (al sobra- sadas, salchichas, choricitos, chistorras y
2% en ácido láctico). Las tripas naturales son salamis. Las de mayor resistencia se emplean para
comestibles, permeables al agua y al humo (impor- lomos, cabezadas, cecinas, jamoncitos y pancetas.
tante en ahumados), frágiles y con discontinuidad en Fibrosa de material celulósico: material más resistente
diámetro y longitud. que el anterior, para productos embutidos a máxima
La tripa artificial, en cambio, se obtiene mediante pre- sión, para cocidos y curados (salamis,
distintos procesos técnicos de fabricación con diversos peperonis, salchi- chones y toda clase de embutidos
materiales autorizados y realizados por industrias regis- gruesos para lonchear). De poliamida: impermeable y
tradas oficialmente. Se fabrica a partir de tejidos de ani- termorretráctil, para embu- tidos a grandes presiones
males sanos o de materiales celulósicos permitidos. Es (patés, salchichas) y velocidad, de distintos calibres.
empleada en productos de grandes producciones,
donde además de la calidad es imprescindible la Además se pueden encontrar diversidad de tipos,
resistencia, flexibilidad y calibración regular. Esta última colores e impresiones para los mercados más
cualidad, así como su facilidad para desprenderla del exigentes.
producto son precisamente dos de sus mayores En el caso de los fiambres deberán estar debidamente
ventajas frente al uso de tripa natural. mol- deados y protegidos del exterior por finas hojas de
Puede ser: tocino, ce- lofán, otras materias autorizadas o enlatados y
contenidos en membranas animales o cualquier otro
envolvente autorizado.
ALGUNAS NORMAS ESPECÍFICAS PARA PRODUCTOS ELABORADOS ECOLÓGICOS
Todas las operaciones de elaboración y envasado tienen que realizarse de acuerdo con los principios de las
buenas prác- ticas sanitarias manteniendo un elevado nivel de higiene en locales, instalaciones y operarios. Los
métodos y productos prohibidos en la legislación alimenticia vigente están también prohibidos para la elaboración
y envasado de productos ecológicos, además de los no autorizados explícitamente en el cuaderno de normas
técnicas.
Elaboración: se realizará mediante técnicas artesanales o industriales adecuadas, utilizando procedimientos físicos y/o
microorganismos y enzimas, a excepción de los modificados genéticamente.
Prácticas permitidas
Tripas naturales: estirado, vaciado, lavado, descarnado, vuelta y raspado. Conservación mediante salazón de sal o
secado, seguido de insuflado por medios mecánicos, atado, desinflado y planchado. Calibrado y madejado.
Tratamientos con vi- nagre, zumo de limón y agua oxigenada.
PROCESO DE ELABORACIÓN Y PRODUCCIÓN Premaduración o maceración: algunas carnes tras los
DE PRODUCTOS DE CHARCUTERÍA procesos anteriores necesitan una fase de reposo y
en- friamiento en la que se producen una serie de
Descripción de las acciones a realizar en cada fase de reacciones y cambios bioquímicos y fermentativos
fabri- cación: que se designan con el nombre de “maceración”. Se
consigue dejando reposar la masa durante 24-36
horas en cámara de refri- geración a una temperatura
Embutidos frescos y curados de 1-5 ºC aproximadamente.
Para obtener pastas muy finas se utiliza el denominado El desecado de la pieza, eliminando una
sis- tema “cutter” en sus distintas versiones, como importante cantidad de agua, en proporción
aparece re- cogido más adelante (ver “Esquema de superior a un 30- 45%, dependiendo del producto.
fabricación de embutidos frescos y curados”). Bajada del pH.
Y un proceso de maduración con el que se
consigue aumentar la capacidad de conservación
La temperatura óptima de picado es de 0-2 ºC. y mejorar sa- bor, aroma y textura de la masa
embutida.
El paso posterior es la adición de especias (sal,
pimienta, pi- mentón, orégano...) y aditivos autorizados El tiempo de curación depende del calibre de la pieza y
a la pasta para proceder al amasado. de la tripa empleada (la natural tiene más tiempo de
curación que la artificial). Otros factores fundamentales
Mezclado y amasado (ligazón): obtención de una son tempera- tura y humedad. El aire debe ser puro y
masa homogénea y ligada con todos los componentes, circular suavemente, evitando cualquier corriente de aire
carnes, grasas, especias, etc. Tiene que estar estable y no circular en la misma dirección porque sino el
a lo largo del proceso de elaboración y hasta el secado no es uniforme y se produ- ciría sólo por una
consumo. Las pro- teínas y la emulsión de la grasa parte del embutido. Las piezas no deben estar colgadas
en la pasta desempeñan un papel destacado en la muy juntas, ya que impedirían el paso del aire para una
ligazón. buena ventilación y la acumulación de humedad con el
enmohecimiento de los embutidos.
Ahumado: forma de dida entre los 12 y 18 °C, y por tiempos muy cortos
preservación de los pue- den alcanzar los 25 °C.
alimentos que se re- En caliente debe ser mayor a los 60 ºC, no superar
monta a épocas los 75 ºC y la humedad relativa oscilar entre un 35 y
inme- moriales. Se 70%. Se recomienda primero realizar un ahumado en
descubrió, frío y después en caliente.
posiblemente por ca-
sualidad, cuando se El diseño y capacidad del ahumador dependerán de los
Virutas de madera. reparó en que al col- ob- jetivos que se pretendan, siendo obviamente los de
gar un producto, en fábricas industriales los más sofisticados y de mayor
las chimeneas tamaño. Tras el
donde
se cocinaba, la duración del mismo aumentaba en productos crudos curados donde la temperatura aplicada estará
compa- ración con los alimentos que no estaban en compren-
contacto con el humo. Este proceso ayuda a la acción
de curado favore- ciendo la deshidratación, transfiriendo
olores y sabores es- peciales, prolongando y
acentuando la coloración de los embutidos y carnes
curadas por sus propiedades antioxidan- tes, además de
retrasar la proliferación del crecimiento de bacterias por
su poder bactericida, alargando de esta ma- nera la vida
del producto. Tanto en los métodos artesanales como
en los más industrializados es una técnica que con-
siste en exponer la carne o los preparados de
charcutería a la acción de los productos derivados de la
combustión de ciertos vegetales (virutas y serrines) en
cámaras, hornos o túneles. Estos materiales deben
proceder de maderas duras como roble, haya, encina
(que proporcionan gran calidad al producto) o cedro,
fresno, abedul, enebro, nogal, etc., con la posibilidad de
incluir algún componente aromático aña- dido (pieles de
frutas, hierbas aromáticas, semillas, etc.), de- pendiendo
del producto y de los matices y sabores deseados.
Nunca se deben utilizar maderas resinosas o de alto
contenido en alquitrán (pino, abeto, etc.) al ser perjudi-
ciales para la salud. Otras técnicas de ahumado se
realizan mediante el empleo de “humo líquido”
(pulverización de una pieza con salmuera sabor a
humo) o de “aditivos” que favo- recen y realzan el sabor
a ahumado.
El ahumado se puede realizar en frío o en caliente, con
un
tiempo de duración (en horas o días) variable
dependiendo del método practicado, tipo de alimento y
grosor de las piezas. Por ejemplo, un jamón tipo lacón
dependiendo de la pieza puede permanecer unas 7 u 8
horas en un horno para ahu- mar, mientras que una
pechuga con 4 horas sería suficiente.
1. RECEPCIÓN
MATERIA PRIMA
conjuntivo, cartí- lagos y Manuales: inyección en arteria. El jamón debe prepararse sin haber eliminado la
huesecillos. Existe maquina- ria vena y arteria por donde va a circular la salmuera. Este tipo de inyección facilita la
específica que permite eliminar penetración y el reparto por toda la pieza sin necesidad de aplicar un masaje
las membranas de tejido posterior.
conjuntivo y grasa adheridas a En ocasiones se emplea un tenderizador conectado a la inyectora cuya función es
los músculos. favo- recer la absorción de la salmuera y extracción de proteínas, además de
aumentar ligazón y homogeneidad del color. Algunos tenderizadores poseen dos
Masaje rodillos horizon- tales, a través de los cuales pasa la carne inyectada. Éstos
poseen unas cuchillas afiladas que abren las fibras permitiendo una mayor
liberación de la proteína. Hay otras máquinas que tienen rodillos de goma o
También se aplica un masaje me- plástico, sin cuchillas, y la superficie plana libera una proteína extra mediante el
diante un “bombo al vacío” o “con cepillado de la carne.
efecto pulmón”, para una óptima Reposo
distribución de la salmuera por Unas 24-48 horas para la estabilización Puesta en moldes
toda la pieza, ablandamiento de de color, aroma y mejora ligazón de los
trozos de músculos. Embutición en moldes de acero
los mús- culos, con un control de
temperatura (sin exceder los 10 inoxidable de diferentes dimensiones.
ºC) para evitar el deterioro del Mediante una prensa neumática, los
producto. moldes de jamones
Cocción trans
porta
Para conseguir la coagulación de las proteínas. El tiempo varía dependiendo del
bles
peso de la pieza y finalizará cuando se alcance los 68ºC en el interior de la misma.
o
Existen varios sistemas de cocimiento pero el más aconsejado para jamones es en
band
tanques de agua (mar- mitas) por la distribución uniforme del calor. Son de acero
ejas
inoxidable con tapas herméticas y sistemas termorreguladores que garantizan un
plásti
control adecuado de temperatura. Se pueden emplear también hornos
cas
multifuncionales que sirven además para secar y ahumar.
per-
forad
Tras la cocción hay que realizar un as
enfriamiento inmediatamente para evitar para
posibles alteracio- nes y desarrollo de facilit
microorganismos. Si la coc- ción se efectúa ar la
en caldera, se enfriará con agua corriente pene
Enfriamiento
Desmolde
En área climatizada a unos 10-15 ºC.
Se retira la tapa del molde y con una
Envasado
pistola de aire comprimido se inyecta
aire a tra- vés de un orificio en el
fondo del molde para extraer el
jamón fácilmente.
Esquema de fabricación de patés y pastas finas
2 En cámara hasta alcanzar hígado y carne una temperatura de -2/0 ºC, unas 48
Acondicionamiento horas. El tocino se mantiene congelado (-10 ºC).
3
Escalde del tocino en marmita de escaldado.
Escaldado
Preparación emulsión paté en una tolva donde se añaden todos los ingredientes:
hígado, tocino, carne, agua, harina de trigo, especias (cardamomo, clavo,
4
pimienta, cilantro, apio, etc.) y aditivos.
Emulsión
En pastas finas pasan ingredientes directamente al cutter y después se realiza la
emulsión.
Picado muy fino (1,2 mm) en molino o cutter con doble pasada. Dosificación,
llenado y posterior esterilización del envase (lata/ vidrio) en autoclave y
5
enfriamiento.
Picado y envasado
En pastas finas se embute en tripa, bolsa u otro envolvente autorizado, en
algunos casos se introduce en moldes y se pasteuriza en marmitas de cocción.
Enfriamiento y envasado en una lata con posterior esterilización.
EMBUTIDOS DE CARNE
Frankfurt
La más popular de todas. De color amarillo dorado y brillo mate, es de
carne de cerdo pura con una textura consistente sin llegar a estar
apelmazada. Es una de las grandes protagonistas de lo que llamamos
comida rápida en su forma de “perrito caliente”.
Ahumada con madera de haya tras ser embutida en tripa natural o
artificial con un diámetro de 18 a 28 mm máximo, existen diversidad de
longitudes. Tanto por su sabor como por su facilidad de consumo es
muy atractiva para los más pequeños.
Viena/Vienesa (Wiener): Variante de la salchicha Frankfurt, típica de Austria.
Se elabora con mezcla de carne de cerdo y ternera.
Bierwurst
Originalmente de Baviera. De color rojo oscuro, cocida, ahumada y con
sabor a ajo.
La carne empleada se cura parcialmente y es embutida con los demás
ingre- dientes (pimienta negra, pimentón y grano de mostaza), para
posteriormente dejarla curar más, se ahúma y se escalda.
Suele venderse como fiambre. También se elabora fresca sin ahumar, en
este caso se conserva durante 2 días en frigorífico y precocinada de 5 a
Bockwurst 7 días.
Grupo Bratwurst
La mayoría se elabora con carne de cerdo embutida y normalmente
están condimentadas con mejorana, cardamomo, nuez moscada, semillas
de apio, pimienta, jengibre u otros ingredientes regionales dependiendo de
la zona de producción.
Las hay de diversos tamaños, desde pequeñas a jumbo, y de color
blanco a marrón oscuro, frecuentemente con manchas oscuras de las
Nürnberger. especias empleadas.
Bratwurst.
A menudo es cocida en cerveza para darle más sabor y una textura más
nítida. Las más comunes son el picante Thüringer Bratwurst, el pequeño
Nürnberger Bratwurst y Thüringer Rostbratwurst con mejorana o la
Blaue Zipfel cocida en caldo de vinagre y cebolla.
Thüringer. Para hacer fritas en sartén o asar en la parrilla, se pueden acompañar
de churcut, puré de patatas, mostaza, kétchup o rábanos.
Currywurst (uso mixto) Variedad que goza de gran popularidad en Alemania, muy habitual en
puestos callejeros, mercados y ferias. Típica de Berlín, de consumo mixto,
sirve para hacer tanto cocida (brühwurst) como asada a la parrilla
(bratwurst). Se sirve cor- tada en trozos con salsa de tomate y curry, con o
sin piel.
CHORIZO, SALCHICHÓN,
LOMO Y MORCÓN Chorizo, según el Código Alimentario Español (CAE), es “el embutido
crudo, curado y encarnado elaborado con carne de cerdo o de cerdo y
vacuno, me- tida en tripa natural o artificial de diámetro superior a 22
milímetros. El de diámetro inferior se denominará longaniza”.
Salchichón es “el embutido crudo, curado y blanco elaborado con carne
de cerdo o de cerdo y vacuno, con la adición de cubitos de tocino o
tocino finamente picado, metidos en tripa artificial o natural, cular o
semicular, porcina o vacuna, de 40 milímetros de diámetro como
mínimo”. Cuando el diámetro de la tripa sea inferior al se- ñalado, el
derivado cárnico se denomina longaniza imperial o fuet.
Este tipo de embutidos se elabora con magro de cerdo y tocino picados,
aunque a veces interviene también la ternera. La composición básica
puede ser 60-70% de magro, 30-40% de tocino y distintos condimentos,
dependiendo del producto (sal, ajo, pimienta, nuez moscada, orégano,
pimentón…). Además, este tipo de productos se puede someter o no a
un proceso de curación en secaderos, durante periodos de tiempo
variables, según variedad.
El embutido se realiza en tripa de cerdo natural o artificial, en ocasiones
tam- bién de vacuno, de diferentes calibres. El chorizo puede embutirse
en la tripa más gorda (chorizo cular) o en tripa más fina, unas veces se
embute recto (chorizo de vela) y otras veces con forma de herradura
(chorizo sarta). El chorizo fresco, por lo general, se presenta en ristras
con atados cada 8-10 cm de largo, de un calibre aproximado de 25-30
mm y un peso por unidad
EMBUTIDOS DE CARNE
ESPECIALIDADES España tiene una amplia gama de productos cárnicos tradicionales de alta
REGIONALES cali- dad. Muchos, protegidos por la legislación de la UE que los ampara y
reconoce como productos de calidad contrastada, avalada por un estricto
reglamento de elaboración y por el control permanente ejercido por los
Consejos Reguladores. Productos únicos en el mundo por historia, por la
calidad de las materias primas empleadas y por su esmerada elaboración. A
continuación vamos a conocerlos, asociándolos a sus regiones productoras.
GALICIA
Chorizo gallego Elaborado con carne de cerdo con un 50-70% de magro y un 30-50% de
tocino y grasa. Una vez picados se añaden sal, pimentón dulce y picante
y ajo, respon- sables de su intenso aroma. Color rojo oscuro, textura
homogénea y blanda.
Existen distintas variedades, entre ellas el ceboleiro*, al que se le añade
cebolla y otros condimentos y cuyo picado de carne es grueso. También
de color rojo oscuro con un olor fuerte, ahumado, intenso y sugerente,
que al freír desprende una salsa con aroma de cebolla y sabores dulces.
Otras variantes afamadas son el chorizo pontevedrés Ouzande de
Bandeira y el casero de A Golada.
La mezcla se deja reposar durante un día y después se embute en tripa
de unos 30-35 mm de calibre. La maduración puede durar hasta unos 30
días y durante parte o la totalidad de ellos se ahúma con madera verde
de roble (carballo).
Presentación: en ristras, con distintos grados de curación. También se
ela- boran velitas (dulces y picantes), chorizo cular (de picado más
grueso e ideal para lonchas gruesas de tapa o bocadillo) o chorizo de
pincho, de ta- maño pequeño, más graso y fino que el tradicional,
especial para barbacoa. Consumo: crudo, frito (aceite, vino), asado, a la
plancha o cocido. Acompa- ñamiento esencial de platos como el lacón
con grelos.
* El chorizo ceboleiro es una variante de morcilla hecha con cebolla, calabaza, bofe,
pa- pada, sangre, pimentón y, con frecuencia, vino blanco. Muy popular en la
celebración de los “magostos” o fiestas que se celebran con motivo de la
recolección de la castaña y con la que muchas veces se cocina. Se cuecen juntos
castañas, tocino y chorizo ce- boleiro durante treinta minutos y a continuación se
Androlla mete el chorizo en el horno hasta que la piel quede bien crujiente. Después se
sirven los tres ingredientes simultánea- mente. Una vez cocinado desprende
aromas a cebolla o a sabores dulces. Conocido también en algunas zonas, sobre
todo rurales, como choulán o chofre.
ASTURIAS
Chorizo asturiano
Formado preferentemente por magro en proporciones superiores al
tocino o lardeo (3:1) y condimentado con sal, pimentón, ajo, tomillo,
orégano y una punta de azúcar para facilitar la maduración.
La mezcla, picada, adobada y amasada, se cura al humo y la
maduración es variable; unos quince días para los de calibre fino y
hasta unos tres meses para los de vela.
Se puede embutir en tripa de cerdo de dos maneras: en calibre delgado
si la elaboración es en ristra o en calibre grueso si la presentación es en
vela.
Consumo en crudo e imprescindible en muchos guisos, especialmente
en la fabada. Forma parte de los sabrosos bollos preñaos (panecillos re-
llenos de chorizo) y si van a ser cocidos a la sidra, tienen un menor con-
tenido en carne y mayor en grasa, lo que le proporciona un aroma y
sabor característicos.
Chosco o choscu
CANTABRIA
Chorizo cántabro
Se compone de carne y panceta en distintas proporciones, según destino y
co- marca donde se produce. Se adereza con sal y pimiento choricero o
pimentón. Amasada la pasta se embute en tripa fina y se cura al humo,
con madera de roble y encina, durante periodos variables.
Presentación: en sarta.
Se consume crudo, frito, cocido o flambeado con orujo.
Nota: Por su calidad tienen fama especial los de Guriezo y Potes. En el
último, concretamente, predomina el magro sobre la panceta y se
madura en am- biente natural de montaña, combinando la ventilación
natural con el ahumado realizado con especies del monte bajo de la
zona, encinas entre ellas. Se pre- senta en ristra o herradura.
CASTILLA - LA
MANCHA
Típico de Ciudad Real, en especial de la zona del Valle de la Alcudia.
Chorizo patatero rojo
Tiene influencia extremeña, pero suele llevar mayor cantidad de magro
que el ela- borado en esta región. Se prepara con 50% de tocino, 25%
de magro y 25% de patata, a los que se añaden pimentón dulce o
picante, ajo y, en ocasiones, una pequeña cantidad de sangre líquida.
Picados y amasados los ingredientes, se procede al embutido en tripa
de cerdo de calibre variable (28-40 mm) y se cura en ambiente natural o
regulado de diez a quince días.
Presentación: en ristra y
herradura. Consumo: crudo, frito
o asado.
NOTA: Algunas publicaciones destacan también la elaboración en esta comunidad de algunas otras especialidades como el
chorizo rojo de Toledo, los blancos y rojos de Ciudad Real, el chorizo de Bolaños o el lomo embuchado de Toledo. Todos ellos de
similar preparación a las especialidades elaboradas en otras comunidades. El chorizo de bofe de Oropesa hecho con vísceras o
los obispos en la Alcarria elabo- rados con magro y restos del cerdo adobados con sal, pimentón, orégano, comino y ajo
machacado, embutidos en estómagos de cerdo. Para consumir crudo, frito o asado.
EMBUTIDOS DE CARNE
CASTILLA Y LEÓN
Chorizo de Cantimpalos Amparado por la IGP “Chorizo de Cantimpalos”, en la que mediante un Con-
sejo Regulador protege, controla, garantiza la calidad y autenticidad de
este producto.
La zona de producción, sacrificio y despiece de los cerdos procede de la
Comunidad de Castilla y León. Su elaboración se limita a la vertiente
norte de la Sierra de Guadarrama. Tanto las explotaciones porcinas como
mataderos, salas de despiece e industrias elaboradoras deben estar
certificadas por el Consejo Regulador.
Todo un clásico de la charcutería
española. Elaborado con magro de cerdo
y tocino en la proporción de dos a uno,
como mínimo. Tras picar los ingredientes,
se condimentan con
sal, pimentón, ajo y Logo IGP "Chorizo Cantimpalos".
orégano.
La mezcla se deja macerar durante veinticuatro horas y se embute en
tripa. Se seca a temperatura y humedad adecuadas a las condiciones
climatológicas de la zona de elaboración. Permanecen en secaderos
naturales durante el proceso de maduración.
Presentación:
Sarta: una sola pieza con forma de herradura, de calibre entre 34-40
mm, color rojo oscuro, liso o ligeramente rugoso y sin flora externa.
Tiempo mí- nimo de curación: 21 días.
Achorizado: ristra de chorizos con calibres entre 36-50 mm, atados o
grapados. De color rojo oscuro, lisos o ligeramente rugosos, con presencia
de flora externa de aspecto harinoso y blanquecina. Tiempo mínimo de
Identificación IGP Identificación IGP
formato sarta. formato achorizado. curación: 24 días.
Cular: una pieza cilíndrica e irregular por la naturaleza de la tripa, de
calibre superior a 38 mm. Tipo vela. Presencia de flora blanquecina
en parte o totalidad de la superficie externa con un fondo verdoso
producto de la oxidación de la tripa. Tiempo mínimo de curación: 40
días.
Estos tres tipos de formatos del chorizo entero deben identificarse con un
hilo tri- color (blanco, rojo y negro), además de su correspondiente
contraetiqueta nu- merada con el logotipo de la IGP así como el sello de
IGP de la Unión Europea.
Para consumir crudo, frito o cocido.
Identificación IGP
formato cular.
EMBUTIDOS DE CARNE
Chorizo de Villarcayo
Se hace con un 80% de magro y un 20% de lardeo que, tras picarse
bien, se amasan y mezclan con ajo, pimentón y otras especias diversas.
Se macera durante un día y se embute en tripa cular de cerdo o roscal
de va- cuno. Estufaje con leñas de encina o carbón vegetal y traslado a
secadero para curación.
Vela o herradura.
Crudo, frito o
cocido.
Chorizo de Soria
Chorizo candelario
Característico de la localidad salmantina de Candelario, con gran tradición
en la elaboración de embutidos.
Muy apreciado en la corte madrileña desde el siglo XVII, actualmente la
pro- ducción es muy limitada y su consumo es fundamentalmente
comarcal. Aun- que existen diversas calidades, el más característico es
el que se hace con un 80% de magro de cerdo ibérico y un 20% de
tocino. A los ingredientes, una vez picados, se les añade pimentón, sal,
ajo, orégano, vino blanco y aceite de oliva.
Hace años la mezcla, después de ser embutida en tripa media, se
ahumaba en las campanas de las cocinas durante dos o tres días y se
curaba lentamente al frío invernal, propio de la Sierra de Béjar y
Candelario, durante unos tres meses. Ahora, este proceso se realiza en
secaderos industriales, de ambiente y temperatura controlados.
En ristra o sarta y forma de vela, tiene un intenso aroma.
Se come crudo, aunque también permite prepararse frito, asado o cocido.
Chorizo de León
También conocido como de “El Bierzo” por ser esta comarca en la que
se realiza mayor producción. Se elabora mezclando magro, panceta y
tocino en distintas proporciones, que se aderezan con pimentón, ajo y
orégano.
Se orea la masa y se embute en tripa mediana en forma de herradura o
en ristras “achorizados” uniendo los extremos con un cordel para poder
colgarlos en los varales y ahumar con leña de roble o encina y orear.
Después se dejan curar en secadero natural a temperaturas frías y
periodos variables. Este chorizo puede obtenerse en las variedades
dulce o picante en función del tipo de pimentón empleado en el adobo.
En herradura o ristras.
Numerosas formas de consumo: crudo, a la plancha, en barbacoa, en
guisos, cocido al vino o a la sidra.
Otros chorizos de prestigio de esta comunidad son los de La Alberca (Salamanca, lleva un pequeño porcentaje de
vacuno –generalmente novillo morucha–), Zaratán (Valladolid), Bernuy de Porreros (Segovia) o Benavente (Zamora). Sin
ol- vidar el amplio número de longanizas que por su gran diversidad de composición (magro, grasa,
condimentos…), formas de curación, presentación y prestaciones culinarias sería muy extenso describir. Embutidos
por lo general en tripa de colágeno, el proceso de secado-maduración suele ser de un mes, el peso de 400-500
g/pieza, envase al vacío y para ser consumidos tiernos o a la brasa.
Lomo ibérico
Destaca el de Salamanca. Se elabora a partir de lomo de cerdo ibérico,
al que se le retira buena parte de la grasa exterior, manteniéndose en
adobo durante unos 5 días con pimentón, sal, ajo y un poco de orégano.
Sin duda, el embu- tido más exquisito y selecto de la charcutería ibérica.
Según los datos, Castilla y León produciría más de un 65% del lomo
ibérico elaborado en España, que
EMBUTIDOS DE CARNE
Morcón ibérico
Embutido similar al chorizo. No difiere sustancialmente de los
elaborados en otras regiones, siendo su ingrediente principal la
cabecera de lomo ibérico, adobada con sal, ajo y algo de orégano. El
picado se realiza en trozos grandes y se embute en tripa natural de cerdo,
en concreto el ciego o morcón (de ahí su nombre). Dado que el producto
es bastante voluminoso se anuda con hilo de algodón por su cara externa
(uno longitudinal y cinco transversales). Cura- ción en secadero a baja
temperatura durante los primeros días y a 12-14 ºC después, hasta
totalizar unos tres meses como mínimo.
Pieza en forma de ciego o bola, de unos 20-25 cm de longitud y 10-13
cm de calibre, con un peso aproximado de 800 g a 1.350 g.
De color rojo se consume crudo.
Salchichones o morcillas de calabaza serían otros embutidos a añadir a la lista de productos tradicionales de Castilla
y León, aunque de elaboración similar a los que se describen en otras regiones.
NAVARRA
Chorizo de Pamplona
Tiene su origen en la matanza del “cuto” que antiguamente hacían los
pam- ploneses en sus casas. Se dejaba curar hasta el día del Corpus
(por el mes de junio) en el que se comía después de la procesión (en el
caso del “chorizo cular” la curación se prolongaba hasta las fiestas
patronales de San Fermín).
Embutido crudo-curado, cuyos ingredientes son
carne de cerdo congelada (magro y paleta) y tocino,
condi- mentado con sal, pimentón de Murcia (dulce)
y de la Vera (ahumado), otras especias, leche en polvo,
levadura y aditivos. Desde 1927 elaborado por
“Pamplonica", marca líder en este producto.
EMBUTIDOS DE CARNE
Txistorra, txistor o chistorra Es el embutido navarro considerado más popular. El término txistorra se
acuña para unificar el léxico con que en cada zona se denominaba a
esta particular longaniza; “txistorre” en Leiza, “chingarra” en Artajona,
“choringa” en Caparroso..., y hasta “salchicha roja” en algunos pueblos
de la zona media de Navarra.
Se elabora a partir de carne y tocino de cerdo (magro, papada,
panceta…) que, cortados y bien picados, se amasan añadiendo a la
mezcla especias molidas como sal, ajo morado y pimentón, casi
siempre dulce o picante según el gusto de la zona de fabricación. El
picado perfecto y nítido permite la clara diferenciación entre la carne
magra y el tocino.
Se macera durante un día y se embute en tripa natural de cordero,
delgada, cilíndrica y de calibre muy fino (entre 20 y 25 mm) o en tripas
artificiales largas y también finas.
Se deja madurar en periodos variables entre dos y tres días. Cuando el
periodo de curación es menor, no lleva proceso de fermentación y el
consumo debe ser más rápido. Se envasa en bandeja en atmósfera
protectora, al vacío con fecha de caducidad o a granel. Aspecto
cilíndrico uniforme, de color rojo- anaranjado al rojo intenso, se presenta
en formatos que oscilan entre los 20 y 70 cm de largo, algunos con
forma de herradura.
En el caso de las artesanas, “oreadas” sin aditivos ni conservantes, se
con- servan a una temperatura entre 0-6 ºC y deben consumirse en
breve. Anti- guamente se tenía por costumbre colgarlas en el techo de
la cocina donde recibían el calor y el humo durante dos o tres días y
después se comían o guardaban para conseguir un producto más
curado y seco.
EMBUTIDOS DE CARNE
Salami “Pamplonica” NOTA: Otros embutidos tradicionales en esta región son salchichón y salami. El
salchi- chón elaborado con carne de cerdo seleccionada, diversas especias, entre
las que des- tacan pimienta y nuez moscada, y dos tipos de curación: en frío o
salchichón de bodega, con una curación lenta y sabor más dulce, o la curación con
una primera fase fermen- tativa envuelto en film. El salami fabricado con magro de
1ª y 2ª, paleta y tocino, azúcares, leche en polvo, sal, sales nitrificantes, pimienta
blanca, nuez moscada, cultivos inicia- dores y antioxidantes. Se realiza un picado
fino y se embute en tripa de celulosa en ca- libres entre 80-120 mm. Fase de
estufaje o fermentación previa, entre dos o tres días, a la curación, que se prolonga
durante unos treinta días. Sabor fresco y herbáceo, con un ligero toque ahumado.
RIOJA
Chorizo riojano
Dos tipos: “el de domingo”, elaborado con Logo IGP “Chorizo Riojano”.
carnes selectas y embutido en tripa gruesa
o cular, y el “sabadeño” o “casero”,
embutido en herradura.
La proporción de carne, hasta un 80% en
el primero y hasta un 70% en el segundo,
do- mina siempre claramente a la de la
panceta o
el lardeo, lo que unido a una esmerada elaboración hacen que sea
considerado un embutido reconocido y de muy buena calidad. Es de
consistencia firme y compacta y su aroma equilibrado e intenso, con
dominio del pimentón y las notas de ajo.
Picado y amasado hasta obtener una masa uniforme, la mezcla se hace
re- posar y se embute en tripa de calibre mediano (32-34 mm) o en tripa
cular. La maduración es de unos treinta a cuarenta días para “el de
domingo” y de unos treinta días para el “sabadeño”.
EMBUTIDOS DE CARNE
ARAGÓN
Chorizo de Aragón
Similar al de La Rioja. Preparado con carne magra de cerdo en una
proporción de dos tercios a uno de tocino o panceta y papada empleados.
Elaboración tra- dicional, procediéndose a un picado menudo de los
ingredientes que se amasan con pimienta, pimentón dulce y picante,
orégano, nuez moscada y ajo.
La masa se deja reposar entre uno o dos días a una temperatura
ligeramente su- perior a los 0 ºC para que quede bien ligada, se embute en
tripa natural de cerdo o de cordero, se calienta o estufa durante
veinticuatro horas para obtener un color uniforme y se pasa a secadero, a
temperatura y humedad controladas.
De consistencia firme y compacta, se presenta en ristras.
Se consume frito y asado cuando el periodo de maduración ha sido
corto y crudo si está curado.
Lomo embuchado o de
Teruel
ANDALUCÍA
Chorizo cular ibérico de Huelva
Sus materias primas son magro de cerdo (80%) y tocino (20%),
condimenta- dos con sal, pimentón y ajo.
Se prepara enfriando y madurando la carne durante veinticuatro horas,
para seguidamente realizar un picado de los magros en cubos grandes
de unos 3- 3,5 cm de lado y otro del tocino de aproximadamente la
mitad de lado.
Mezclados y amasados los ingredientes se dejan en reposo durante un
día para ser embutidos en tripa cular y semicular de cerdo o roscal de
vacuno. Curación, los primeros quince días en controlado a 12-14 ºC y
80-82% de humedad y después en secadero natural durante mes y
medio a dos meses regulando la temperatura, creando corrientes o
humidificando el ambiente cuando sea necesario.
Presentación tipo vela.
Consumo, crudo curado.
Chorizo en sarta
de la Sierra de Aracena
con carne de cerdo ibérico cortada en trozos muy pequeños a los que
se añade carne de pimiento rojo seco, ajos, sal, pimentón picante y
dulce.
Antes de embutir hay que dejar reposar la mezcla durante dos días.
Pasado ese tiempo se embute en las tripas, pasando a atarlas y colgarlas
durante 10 días. Ristras de unidades muy pequeñas en forma de “rosario” y
sueltos envasados en latas o frascos de vidrio, tradicionalmente cubiertos
por manteca.
Lomo embuchado o caña de Se consumen esencialmente en crudo.
lomo
De color rojo suave o tono rosáceo, se produce en toda Andalucía y con
todo tipo de cerdo, aunque el más especial es el que se hace con cerdo
ibérico puro cebado en montanera o de bellota.
Se hace con el lomo del cerdo, cuya pieza una vez separada se repule
de grasa, se pone en salazón con sal seca durante unas doce horas y
luego se lava y adoba con ajo, pimentón y orégano. No presenta grasa
externa, pero sí una gran cantidad infiltrada que le proporciona aroma y
jugosidad a su carne. Se embute en tripa natural (o de colágeno) de unos
50-60 mm de calibre y, tras un corto periodo de asentamiento, se somete a
una curación prolongada, durante un periodo no inferior a cuatro meses, en
secaderos naturales a temperatura y hume- dad controladas (14-15 ºC y una
humedad relativa en torno al 75%). Condiciones que se pueden regular
mediante braseros de carbón de encima y ventiladores para que la
maduración progrese adecuadamente. También se puede madurar en cámara
en un plazo de 90 días, controlando temperatura y humedad.
En barra de unos 70 cm de longitud y 1-1,5 kg de peso la pieza.
También loncheado y envasado al vacío en atmósfera protectora, para
mantener todo su aroma y sabor. En este caso se recomienda sacar el
sobre del frigorífico 30 minutos antes de consumir.
Para comer crudo, cortado en lonchas finas y acompañado
preferiblemente de finos, manzanillas, tintos o cerveza muy frías.
NOTA: La variante “caña de lomo ibérica blanca” se elabora de forma artesanal y se aliña
exclu- sivamente con ajo y sal. Algunos la consideran la mejor “caña del mundo” y de sabor
más natural (sin alteraciones) al no emplear pimentón como condimento, tal y como se
hacía antaño cuando esta especia sólo era utilizada como conservante natural y no
para conferir sabores.
Lomito
NOTA: En esta comunidad también se elaboran exquisitas sobrasadas ibéricas de bellota preparadas con panceta y papada de
cerdo ibérico, finamente picadas hasta conseguir una pasta suave. Se adereza con especias naturales, se embute en ciego de cerdo
y se cura al menos durante dos meses. En formatos de 800 g. Otra especialidad es el chorizo blanco, que no contiene pimentón y
se elabora con carnes y lardeos de cerdo ibérico, adobados con ajo, sal, pimienta blanca molida, pimienta negra en grano, tomillo,
romero y un chorrito de vino blanco. Se embute en tripa de cerdo, con forma de herradura. Consumo crudo o asado.
MURCIA
Morcón de Lorca
Aunque en la actualidad tienden a utilizarse carnes más nobles, el
tradicional se sigue elaborando con la carne de la cabeza y papada,
bien picadas y ama- sadas con pimienta blanca, anís molido, canela,
clavo, nuez moscada, sal y cinco huevos batidos por cada diez kilos de
masa.
Se embute en vejigas o estómagos de cerdo, formando unas bolas que se
meten en agua caliente, pero no cociendo, durante dos horas y media
aproximadamente. En bolas de 15 cm de diámetro, se conserva bien en
ambiente seco y frío du- rante mes o mes y medio, aunque se
recomienda aceitarlo y añadir un poco de pimentón para protegerlo.
Se consume crudo en rodajas o tacos.
EMBUTIDOS DE CARNE
EXTREMADURA
Chorizo extremeño
Casi siempre lleva mayor cantidad de magro que de tocino, en la
proporción de cuatro a uno, aunque las posibilidades de combinación son
muy amplias, así como las características y calidad del producto obtenido.
Picado el magro y el tocino en dados de pequeño tamaño se añaden sal, ajo,
pimentón, orégano y, opcionalmente, jerez seco. Se amasa y la mezcla se
deja en reposo de uno a dos días.
Embutido en tripa natural de cerdo de calibre variable, que suele ser
paralelo a la calidad de las materias primas empleadas. El periodo de
maduración también es desigual, desde quince días a dos meses.
Vela, herradura y ristra son sus modalidades de
comercialización. Crudo, frito, cocido o asado.
Chorizo patatero
Lomito
Es la cabeza del lomo. Tradicionalmente se empleaba para la
elaboración de diversos embutidos, en especial morcón. Actualmente se
comercializa fresca como presa o se embute como lomito de elaboración
análoga al lomo embu- chado, pero ligeramente más graso y de menor
tamaño.
Otros embutidos de la tierra: Las características de salchichones, sobrasadas, salchichas, butifarras, longanizas,
manteca colorada u otras chacinas no difieren sustancialmente de las elaboraciones de otras regiones, si bien en el
caso del morcón la curación es de cinco meses y el magro se aliña con ajo y pimentón exclusivamente de la Vera,
particularidad ex- tensiva a otros embutidos de la zona que incorporan este ingrediente.
ISLAS CANARIAS
Chorizo rojo de Teror Muy característico de la isla de Gran
Canaria, y en concreto de la localidad de
Teror, próxima a la capital. Existen otros
productos similares en las islas de Hierro,
Lanzarote y Tenerife.
Producto de calidad artesanal elaborado con
materias primas seleccionadas, aplicando la Logotipo “Los Nueces”.
fór- mula ancestral a base de magro de
cerdo, pan- ceta y tocino, que se pican y
amasan formando
una masa, de textura similar a una sobrasada, a la que se añaden
pimentón, ajo, orégano, vino blanco y otras especias. Existe la variedad
blanca, con los mismos ingredientes que la roja, pero sin pimentón.
Después de dejar reposar la pasta se embute en tripa de
colágeno. Atado en ristras, forma unidades de pequeña
longitud.
Se consume untado en pan o como ingrediente para gran variedad de
platos. A veces se somete a un corto proceso de maduración y recuerda
más al chorizo.
NOTA: La fábrica “Los Nueces”, en Teror, es una empresa familiar, líder en las islas, que lleva cuatro generaciones (80 años)
conservando unas recetas tradicionales para ofrecer unos productos de características artesanales y de elevada calidad,
haciendo uso de nuevas tec- nologías sin variar las fórmulas ancestrales de elaboración del chorizo y morcilla típicos de la región.
EMBUTIDOS DE CARNE
EXTREMADURA /ANDALUCÍA/
CASTILLA Y LEÓN
Salchichón ibérico
Embutido elaborado sobre todo en zonas de Extremadura o de
Salamanca con carnes selectas de cerdo ibérico.
El salchichón no lleva pimentón. Ingredientes: carne de cerdo picada a
la que se añaden granos de pimienta negra y sal. Una vez
condimentado, el re- sultante permanece durante 5 días en cámara y
posteriormente, tras su em- butido, se deja secar al aire. El periodo de
curación a temperatura y humedad controladas es de 90 a 150 días
hasta alcanzar el equilibrio perfecto en aroma, textura y sabor.
Presentación principalmente en tripa cular de cerdo de unos 60-65 mm
de calibre y de 1 kg de peso.También se hace en formatos de
herradura, vela y loncheados envasados al vacío.
Consumo crudo en rodajas.
El “ibérico de bellota” es la calidad más alta y se hace únicamente con
magros escogidos, que aderezados con especias naturales y picados
finamente dan lugar a un embutido de sabor suave y delicado.
GALICIA
Salchichón gallego
Muy típico en la zona de Lugo, la composición tipo es un 65% de magro,
un 10% de carne de vacuno y un 25% de tocino, con los únicos
condimentos de pimienta blanca molida y negra entera.
Picado de carne fino cuya masa se deja reposar durante un día antes de
ser embutida en tripa gruesa de cerdo. En sitio fresco y seco se deja
madurar durante un periodo de dos meses.
Se presenta en
vela. Se consume
crudo.
CASTILLA - LA MANCHA
Imperial de Bolaños
NOTA: El salchichón de Toledo o la longaniza toledana serían otras elaboraciones exclusivas dentro de la comunidad.
EMBUTIDOS DE CARNE
CATALUÑA
Salchichón de Vic-Llonganissa de Embutido tradicional de Cataluña con identificación
Vic
geo- gráfica protegida. Bajo la normativa de un
Consejo Re- gulador, la zona de elaboración se
limita a los términos municipales de la Plana de Vic
en la comarca de Osona (Barcelona).
Las materias primas que lo componen son magro de
cerdo (pierna, espalda y magros de primera), tocino y
panceta, a las que se añaden sal, pimienta blanca Logo IGP "Salchichón
de Vic".
molida y pimienta negra en grano.
La masa se mezcla y se deja reposar durante uno o
dos días
para pasar posteriormente a ser embutida en tripa natural cular o rizada de
cerdo y cosido a mano. Tras una precuración a unos 20 ºC, se pasa a
secaderos para que madure en plazos que van desde un mínimo de mes
y medio hasta los diez meses.
De forma cilíndrica, más o menos regular, se presenta en vela de
distintas lon- gitudes y con una superficie externa de color blanquecino
propia de la flora durante el proceso de maduración. Con un peso
unidad de entre 300 y 600 g. De color rojo intenso al corte,
perfectamente visibles los trozos de grasa y gra- nos de pimienta. Se
consume crudo.
Identificado mediante un distintivo que garantiza los estrictos controles
de calidad del producto que ampara la IGP.
Otros
Carn i xulla: producto de aspecto parecido al salchichón de la isla de
Menorca, elaborado con carne magra, tocino (xuia) y distintas especias.
Embutido en tripa de calibre fino o mediano, se madura mínimo durante
unos treinta días antes de comercializarse. Se presenta en vela corta y
cuenta con marca de garantía “Carn- i-xulla de Menorca”. La marca acoge al
embutido crudo curado elaborado ex- clusivamente con carne (60-80%) y
grasa (40-20%) de cerdo nacido y criado en Menorca, adobado con
pimienta blanca y negra, sal y aditivos recogidos en su reglamento. De
forma cilíndrica irregular y color marrón oscuro o rojizo, su peso oscila
entre los 200 y 1.200 g.
El salchichón de Málaga es otro producto que tiene fama por su calidad y
que no presenta diferencias importantes con los elaborados en otras
regiones.
SOBRASADA
ISLAS BALEARES
Mallorquina
Con indicación geográfica protegida desde 1996, se
elabora de forma tradicional empleando carne de cerdo
seleccionada y productos naturales de primera calidad.
Ingredientes: magro de cerdo (30-60%), panceta y tocino
(40-70%), condimentados con pimentón (desde el siglo
XVIII), sal, especias (pimienta, pimentón dulce, romero, Logo IGP "Sobra-
sada de Mallorca".
tomillo y orégano). El uso de colorantes está
expresamente
prohibido. Alcanza un grado de calidad excepcional, “sobrasada de
Mallorca de cerdo negro”, si está hecha con carne de cerdo negro (“porc
negre”). Todo picado muy finamente, se amasa hasta formar una pasta
que se embute en tripa de cerdo natural o de fibra de colágeno en
piezas inferiores a los 500 gramos. Se cura lenta y cuidadosamente, en un
entorno natural a temperatura ambiente o controlada (14-16 ºC y 70-85%
de humedad relativa) durante periodos variables dependiendo del
calibre.
Forma cilíndrica, irregular según tipo de tripa.
Pasta color rojo oscuro, blanda, cohesionada, con textura untuosa y poco
fibrosa. Con distintas presentaciones: longaniza, embutida en tripa fina y
con una longitud máxima de 50/60 cm; rizada en tripa de tamaño grueso,
si la pieza pesa alrededor de 800 g, o semirrizada, embutida en tripa de
tamaño medio con un peso que oscila en torno a los 500-800 g; cular,
embutida en el último tramo intestinal; bufeta, con forma esférica o de
bola con un peso que puede llegar a los 8 kg; poltru, embutida en ciego
de cerdo y entre 2 y 4 kg, y bisbe, si sobrepasa este peso, pudiendo
llegar hasta los 30 kg. Y en tarrina, sobrasada curada que, una vez
eliminada la tripa, se envasa en este tipo de formato.
Consumo: al natural sobre pan y calentando la pasta es una de sus
mejores formas de degustación. La sobrasada con miel o la ensaimada con
sobrasada son algunas otras especialidades de consumo de la cocina
Menorquina balear.
NOTA: Existe una variante, la botifarra de La Garriga, en la que se emplean sólo papadas
des- cortezadas, magro y estómagos, condimentados con sal y pimienta blanca, una vez
picado y amasado se embute en tripa de calibre medio. Presentación en herradura y para
consumir cruda.
Butifarra catalana
Cruda
Llamada también longaniza o llonganiseta. Magro de cerdo, panceta
descor- tezada, sal y pimienta blanca son sus ingredientes.
Una vez amasados se embuten en tripa delgada de
cerdo. En herradura.
Para cruda, frita o en guisos.
Trufada
Constituida por tres cuartas partes de magro de cerdo y una de panceta
y lar- deo, sal, pimienta, nuez moscada y trufa.
Los primeros ingredientes se cortan en trozos y se les añade los
condimentos para pasar por un proceso de maduración en cámara a una
temperatura de 5 ºC. Embutida en tripa gruesa cular se cuece durante dos
horas aproximadamente, dependiendo del grosor y tamaño del embutido. De
color rosáceo el exterior y
EMBUTIDOS DE CARNE
Butifarra de huevos Típica, pero no exclusiva, de Gerona. Está elaborada con vísceras (lengua,
pulmón, corazón y estómago) que cuecen durante 30-45 minutos, papada y
panceta (co- cidos durante 5-10 minutos), además de huevos, sal y pimientas
(blanca y negra). Embutida en tripa delgada (20-30 mm) o gruesa (hasta
50 mm).
En herradura si es embutida en tripa fina o en vela si es en tripa gruesa.
Color tostado por la presencia del huevo.
Se consume cruda.
Butifarra de perol
Propia de Gerona, se hace con un 75% de carne de la cabeza, cortezas
y vís- ceras (pulmones, corazón, estómago y lengua), y un 25% de papada,
además de sal, pimienta negra y especias como canela, nuez moscada
y clavo. Otras variantes se realizan con hígado, lengua (donegal),
cebolla, piñones, etc.
Picados y cocidos, los ingredientes son embutidos en tripa delgada o gruesa
de diversos calibres. Se orea en lugares frescos para que se seque
ISLAS BALEARES
externamente. En ristra o vela, según diámetro tripa.
Y COMUNIDAD
VALENCIANA Cruda, asada o en guisos.
Blanquet
Muy extendida por Islas Baleares y Comunidad Valenciana (botifarró)*.
Se trata de una butifarra hecha con magro, panceta y carne de la
cabeza, que se cuecen y pican, y a los que se añaden tocino, sal,
pimienta blanca y otros aromatizantes como clavo, nuez moscada,
orégano y, en ocasiones, piñones, canela y huevos crudos batidos.
La pasta obtenida se deja reposar un día y se embute en tripas de cerdo
o va- cuno de calibre variable que oscila de los 20 a los 40 mm
(mediano). Se cuece durante 20-30 minutos y se somete a oreo o a
curación en secaderos. Color claro y sabor suave.
Ristras de unas ocho unidades y 8 cm de longitud cada
una. Fresco o curado, para crudo, fritos, asados o en ollas
y guisos.
* Botifarró: con este nombre se conoce a este otro tipo de butifarra elaborada en
Valencia, hecha con un 70% de magro entreverado y un 30% de cortezas, sal,
pimentón, pi- mienta, canela, clavo, piñones y huevos. Embutida en tripa de cerdo
o de vacuno de calibre mediano (30-40 mm). Se comercializa en fresco o
sometido a una corta madu- ración; en sartas o ristras. Consumo fresco, curado o
Blanco
en guisos.
* Aparte del negro hay distintos tipos según la elaboración: “blanco” (no lleva sangre
en el relleno), cuando se acompaña de hígado o lengua pasa a llamarse “de
hígado o de lengua”, “de huevo” (cuando se incorpora huevo al relleno) o “con
foie” (cuando lleva una pieza de foie en el centro).
NOTA: En Cataluña existen otras butifarras negras que reciben distintos nombres dependiendo de alguna cualidad o simplemente del lugar donde se ela-
boran, entre ellas destacan la baldana (de arroz o de cebolla), la muleta o la butifarra negra de perol (que se hace en Ripollés con lengua, riñón,
etc.).
ISLAS BALEARES
Butifarra Los componentes esenciales son papada, magro de cerdo y tocino, todo
bien picado y adobado con sal, pimienta negra y pimentón, a los que se
añade sangre líquida en el amasado.
La mezcla se embute en tripa de cordero y se ata formando ristras, que
des- pués se cuecen durante unos 30 minutos.
Ristras, en unidades de 10-12 cm cada
una. Cruda, asada o cocida.
Butifarrón Embutido cocido muy extendido por las Islas Baleares y elaborado de la
misma manera que lo hacían los antiguos payeses mallorquines. Aparte
de la
EMBUTIDOS DE CARNE
COMUNIDAD VALENCIANA
Butifarra de ceba Típica de Alicante, la base de sus ingredientes son cebolla (ceba),
carne, to- cino, sangre y especias.
Cocida la cebolla se amasa con el resto de los ingredientes para embutir
en tripa de calibre mediano. Se cuece y posteriormente se orea.
En sartas o ristras de 20-25 unidades.
Para comer cruda, asada, frita o
cocida.
MURCIA
Butifarra lorquina
Distintiva de Lorca (Murcia), se elabora con tocino, carne de careta y
cabeza, corteza y sangre desfibrinada, junto con especias como
pimienta negra, ca- nela, anís y clavo.
Se amasa con la sangre hasta formar una pasta homogénea para
embutir en tripa cular o colon de cerdo.
Forma en herradura. Piezas de hasta unos 50 cm de
longitud. En crudo, asada, a la plancha o frita.
LONGANIZAS Y
FUETS
ARAGÓN
Longaniza de Aragón Elaborada con tres partes de carne de cerdo (en algunas zonas lleva
una pe- queña cantidad de vacuno) y una de panceta y tocino.
Aromatizada con pi- mienta, orégano, nuez moscada y, a veces, un
chorrito de anís seco.
Todo picado se amasa y se embute en tripa natural de cerdo de 30-49
mm de calibre, que debe perdurar tras la maduración adherida a la
pasta. El periodo de maduración variará en función del empleo previsto:
unos días para frita o cocida y por encima de los veinte días para
curada.
En herradura ha de tener como mínimo entre 20 y 70 cm de
PAÍS VASCO largura. Frita, cocida o cruda curada.
Lukainka
Longaniza
Otro producto reconocido de la charcutería murciana. Se denomina así
al embutido elaborado con magro de cerdo, panceta descortezada,
pimentón, ajo, pimienta negra, canela, anís en grano y vino.
La masa, tras medio día de reposo, se embute en tripa de cordero y se
deja madurar durante una semana como mínimo.
En herradura o en ristras de tres
nudos. Fresca, curada, asada y frita.
CATALUÑA
Fuet (látigo)
El látigo (llamado así por el parecido a una fusta para latigar a los
animales) es un embutido típico de la gastronomía catalana y también
conocido como llonganissa (el más grueso), espetec, petador y
secallona o somalla. Se prepara con magro de cerdo y tocino o panceta
descortezada, mezclados y condimentados con sal, con/sin pimienta
molida y azúcar.
Amasados todos los ingredientes se dejan macerar durante un día para
pro- ceder a su embutido en tripa delgada de cerdo de calibre variable,
por lo ge- neral de 34-36 mm. Se cura en secaderos a temperatura y
humedad contro- ladas durante un período mínimo de unos quince días.
Puede aparecer superficialmente una capa fina de flora blanquecina o
moho característico. Una variante es la secallona, con el grosor del fuet
pero de sección alargada y más estrecha en el centro, una depresión
que se forma en el proceso de curación (mayor que en el fuet) y que
hace que las rodajas tengan forma de “8” en vez de ser redondas u
ovaladas. Se suele cortar en rodajas finas.
Vela o sarta.
Para crudo, en trozos gruesos, o guisos.
ASTURIAS
Longaniza de Avilés Producto centenario de reconocida fama, elaborado de forma artesanal
en esta comarca, con carne de cerdo selecta, tocino, especias
naturales, sal y azúcar.
Color blanco, ligeramente precocida, ahumada y para degustar cocida o
frita con patatas y/o acompañada de alguna hortaliza de la tierra.
EMBUTIDOS DE VÍSCERAS
Chanfaino
(Galicia) Longaniza típica de Galicia. Elaborada con despojos rojos (pulmón, corazón,
bazo), a los que a veces se agregan trozos de carne y manteca. Entre
los con- dimentos principales están ajo, cebolla, pimentón y orégano,
que pueden acompañarse de cualquier otro.
Se embute en tripa delgada, se ahúma durante tres días con roble y
madura en tiempos cortos de alrededor de una semana.
En ristra o en una pieza con forma de herradura.
Se come cocida, especialmente en potajes, pucheros o cocidos.
Perro
(Comunidad Valenciana) Embutido de composición exclusivamente de cerdo, muy típico de la
zona de Requena (Valencia). Se encuentra regulado por el Consejo
Regulador de la Identificación Geográfica Protegida “Embutidos de
Requena”.
Se elabora con carne de la cabeza del cerdo, tocino, sangre, cortezas y
pi- mienta blanca molida, pimentón, anís, canela y clavo.
Embutido en tripa gruesa y con forma esférica ligeramente achatada,
tiene un tamaño variable entre 30-100 mm. Se efectúa en tripa natural
(de cerdo y de ternera) para someterse a secado y curado adecuados.
En formato pequeño, cilíndrico, las encontramos con dos diámetros, 36-
38 mm en fino y 38-41 mm en grueso, ambos con una longitud de 20-35
cm. Es más frecuente el formato grande embutido en tripa de diámetro
superior a 100 mm, atado también cada 25-35 cm dando piezas
achatadas.
Consistencia blanda, untuosa y poco fibrosa, para tomar crudo o en guisos.
NOTA: Dentro de la Comunidad Valenciana habría que sumar también a este grupo de embutidos: la denominada bufa, poltrota, potra o
pasta bona, elaborada con lengua de cerdo, embutida en ciego, con forma esférica un poco achatada y para consumir en crudo o
madurada, y la ma- rineta, la tármena o los figatells, todos de Gandía y su comarca, que se hacen con hígado, riñones, tocino, pimienta,
nuez moscada y perejil, con aspecto de bola y para cocinar a la plancha o en barbacoa.
Sabadiego
(Asturias) En tiempos de necesidad (“chorizo de pobres”) era un embutido barato
ela- borado con vísceras, pieles cocidas y carnes de poca calidad.
Embutido de los sábados en época de Cuaresma que llegó a
desaparecer, ahora se está tratando de recuperar utilizando componentes
de buena calidad. Entre el chorizo y la morcilla (lleva sangre), al igual que
éstos curado al humo. Se elabora en fábricas, pero con sistemas de
producción artesanal, sobre todo en Noreña.
EMBUTIDOS DE VÍSCERAS
Arbiello
(Aragón)
Especie de longaniza elaborada con vísceras del porcino, sobre todo hígado
y pulmón, tocino y especias.
Se embuten en tripa de varios calibres, formando una masa homogénea,
y se curan en ambiente natural.
Para comer fritos o cocidos.
Güeña o botagueña
Embutido rojo curado compuesto de vísceras (excepto el hígado) en un
30- 40% y en un 60-70% por carnes gordas*. En algunos lugares,
también co- nocido como sabadiego.
Los ingredientes previamente cocidos y picados finamente se mezclan y
ade- rezan con ajos, pimentón, pimienta, clavo, sal, orégano y otras
especias.
Embuchado en tripa natural de cordero de calibre mediano, a veces se
somete a un corto proceso de curación.
En ristras de piezas de 10-15 cm y un diámetro de 20-24
mm. Para fresco, principalmente.
* Carnes con exceso de grasa. En las chacinas se llama “gordo” a la grasa del cerdo.
Birika
Morcilla de
Valladolid Elaborada con grandes proporciones de arroz, que predomina
claramente sobre la cebolla. Cocidos ambos ingredientes, se mezclan
con manteca y sangre líquida y se les añade sal, pimentón, orégano y, en
ocasiones, pimienta y clavo.
Embutida en tripa natural mediana o gruesa, de cerdo o de vacuno, se
cuece en caldera abierta hasta darle el punto y a continuación se realiza
un enfriado inmediato.
Para comer frita o cocida. Tres variantes: “fresca”, “morcilla con piñones
de Valladolid” y “morcilla tanganillo”.
ASTURIAS
Producto esencial de la gastronomía asturiana, cuyos ingredientes son
Morcilla asturiana
sangre de cerdo, frecuentemente mezclada con la de vacuno, tocino,
grasa de pella (manteca) y cebolla, condimentados con sal, pimentón
(dulce, picante) y un toque de orégano.
Embutida en tripa vacuna, se ahúma durante una semana o diez días y
se somete a un proceso de maduración variable y a cierto grado de
desecación (de ahí su aspecto arrugado) si su destino va a ser la
fabada.
En ristras de unidades de unos 10-15 cm de longitud. Junto al chorizo
astu- riano (embutido lleno de carne picada y adobada, curado al humo)
forma parte habitual del compango de la fabada asturiana y de los callos
a la ma- drileña.
Moscancia
Morcilla fresca con poca sangre, propia de los valles mineros.
Se diferencia de la morcilla asturiana tradicional en que lleva sebo de
ganado vacuno (preferiblemente ternera) o de cordero. Sus ingredientes
habituales son: sangre de cerdo, cebolla, tocino, sebo, pimentón, ajo y
sal.
En una artesa se van echando la cebolla y la grasa de cerdo,
previamente picada muy menuda para obtener una textura homogénea
y no encontrar trozos a la hora de comerla, para después añadir la
sangre, la sal y el pimentón. Después de dejar todos los ingredientes
bien ligados entre sí, la masa se embute en tripa de vacuno lavada
dividida en longanizas o ristras de unidades. Ideal para acompañar cocidos,
potes, fabadas, etc., dicen en Noreña que la inventó en 1799 doña Cipriana
Otras Rodríguez Sotura para acompañar el cocido dominical.
Emberzado
De parecidas características a una morcilla. Preparado con sangre, grasa de cerdo,
cebolla, harina de maíz y calabaza cruda picada, a los que se añaden pimentón,
pimienta y perejil. La mezcla no se embute, se envuelve en hojas de berza (de ahí su
nombre), que se atan y cuecen durante unos quince mi- nutos. Después se deja enfriar
y se corta en rodajas. De origen relativamente reciente, es típico de la parte oriental del
Principado y se suele servir con huevos y patatas fritas.
Bolla, pantrucu negro o borunchu
Se hace con una masa similar a la del emberzado, sangre de cerdo, calabaza, cebolla y
harina de maíz. Normalmente no se embute, sólo se amasa y se prensa. La forma
tradicional de degustarlos es con “tortos de maíz” (tortitas hechas con maíz molido,
agua, sal y aceite de oliva, típicas de Asturias) y huevos fritos. La cocina moderna
ofrece guarniciones más vanguardistas como el puré de pimientos rojos, la menta fresca
picada, los crujientes y gra- tinados. El nombre de borunchu es característico de
Cangas de Onís.
Pantrucu blanco o bolla
Variedad de morcilla, pero sin sangre. Se compone fundamentalmente de to- cino,
cebolla, harina de maíz, huevo batido, sal, pimentón, ajo y perejil, a los que se añade,
como en la morcilla “moscancia”, sebo de vacuno o de cordero. Se consume en potajes,
cocidos o fabadas.
GALICIA
Morcilla gallega
Original de Galicia, existe gran diversidad de productos según zona de producción. Ingredientes:
sangre, manteca de cerdo, miga de pan y cebolla, se aromatiza con comino, canela, anís,
pimienta o clavo y sal común, en algunas zonas se añade además arroz, patata, higos,
nueces, pasas, piñones e incluso frutas como manzanas, en especial de la variedad
reineta. Con frecuencia también se adiciona vino blanco.
Se embuten en tripas de 30 a 50 mm de diámetro y se cuecen en agua sin llegar a
hervir durante 20 minutos. Se deja curar en chimenea (lareira) con roble, encina,
laurel o castaño, por un periodo temporal de días a casi 5 meses, según el producto
a elaborar.
Consumo: cocida o frita.
Elaborada con sangre, agua, pan seco, harina de trigo, azúcar, grasa de
cerdo y cebolla frita, que se especian con canela, nuez moscada, anís
es- trellado, clavo, pimienta blanca y tomillo, para añadir finalmente
nueces, higos y piñones. Son de textura crujiente por la caramelización
del azúcar al freírlas.
ARAGÓN
Morcilla de
Compuesta por sangre, arroz y cebolla (mejor si es de la variedad
Aragón
Fuentes). Dependiendo de las costumbres de cada comarca se añaden
pan, piñones, avellanas, canela, clavo, anís y azúcar.
Embutida en tripa natural (35 mm) blanca o negra, se somete con
posterioridad a proceso de cocción.
De consistencia compacta y homogénea al corte, la carne es negra que
con- trasta, en su caso, con el blanco de los piñones que deben estar
enteros.
En ristras con 15 cm de longitud cada unidad.
Su consumo es variado, en fresco, asada, cocida, frita, entera o en rodajas,
sir- viendo de complemento en entrantes, tapas y guisos y cocidos
tradicionales. Morcillón: morcilla festiva en cuya composición intervienen
arroz, cebolla frita en manteca de cerdo, canela, pimienta, pasas, nueces,
almendras, avellanas y piñones, todo ello embutido en ciego de cerdo.
CANTABRIA Típica del día de San Antón.
Morcilla lebaniega
CASTILLA-LA MANCHA
Morcilla toledana
Hecha a base de cebolla, calabaza, tocino y sangre de cerdo. Se pican
los in- gredientes sólidos por separado y se mezclan con la sangre a la
vez que se añaden sal, pimentón, cilantro, tomillo y alcaravea (especia
parecida al comino y de aroma similar al anís. Planta propia de zonas
montañosas).
Se embute en tripa natural de calibre medio y se cuece durante unos
setenta y cinco minutos. Se enfría a temperatura ambiente y se cuelga
para curarla durante periodos variables, que pueden llegar hasta un
mes.
En ristras o sartas.
Para comer cocida, pero también en crudo en el caso de las más maduradas.
NOTA: En la comunidad de Castilla-La Mancha también se elabora la denominada morcilla blanca, si bien este producto es en realidad
una butifarra cuyas características no difieren sustancialmente de las elaboradas en otras regiones. También tiene fama la morcilla
manchega, elaborada con sangre, manteca de cerdo, cebolla, morquera y piñones, que puede conservarse en aceite o en fresco y se
consume frita.
ISLAS CANARIAS
Morcilla canaria En cada isla del archipiélago canario se elaboran morcillas a las que se
añade o se quita algún ingrediente dependiendo de la zona, pero en todas
ellas existe un factor común, su sabor dulce.
Ingredientes: manteca y batata o boniato, con sangre de vaca, azúcar,
uvas pasas, almendras, pan rallado, jengibre, tomillo, canela, orégano y
otros aro- matizantes naturales.
Dejando reposar la masa, se embute en tripa de vacuno de más de 46
mm de diámetro. Seguidamente se cuece en caldera abierta durante
una media hora y se deja enfriar durante dos.
Se presenta en ristras.
Se consume frita, asada, en barbacoa o como ingrediente de muchos
platos. Conservación en frigorífico.
MURCIA
Morcilla de pícaro
Compuesta de sangre, manteca, morquera, cebolla cocida bien prensada,
o murciana
sal, orégano, pimentón dulce, pimienta, clavillo y, en ocasiones, piñones.
Embutida en tripa de cordero formando ristras de pequeñas unidades de
4 a 6 cm de longitud.
De textura inconfundible y suculento aroma, principalmente debido a la
morquera. Se conserva en cámara frigorífica y sirve para crudo, guisos,
asados o fritos.
EMBUTIDOS DE SANGRE
EXTREMADURA
Morcilla extremeña Elaborada con panceta, sangre, pimentón, pimienta negra, ajo, orégano y
cilantro. Se embute en tripa de cerdo de unos 28-32 mm de calibre y sin
cocer pasa al secadero donde, según el empleo culinario, se mantendrá
durante algún tiempo, en función del uso que se le vaya a dar, ya que es
muy versátil.
En herradura.
Se puede comer cruda, frita, asada o cocida (guisos, ollas, pucheros,
cocidos), incorporada a numerosos platos y especialidades de la gastronomía
extremeña.
NOTA: En Extremadura también se elaboran las llamadas “morcillas patateras”. Compuestas de magro de cerdo ibérico, grasa de cerdo y
patata cocida, condimentado con sal y pimentón de la Vera, ajo y azúcar, también conocidas como “chorizo patatero”, puede ser picante o
dulce, con forma de herradura y se puede consumir desde el primer día de su elaboración untada en pan. Otras variantes son las
preparadas con calabaza, cebolla, arroz…, estableciendo un amplio abanico de posibilidades, presentaciones, periodos de maduración,
sabores y texturas.
COMUNIDAD VALENCIANA
Morcilla valenciana Arroz
Típica de Castellón que, además de cereal, incorpora manteca de cerdo,
san- gre y cebolla como principales ingredientes, condimentados con
pimienta negra, canela, clavo, nuez moscada, cilantro y orégano.
El arroz, una vez cocido y enfriado, se mezcla con la sangre y el resto
de los componentes para ser amasado y embutido en tripa de ternera de
calibre grueso.
Se presenta en ristras con un número variable de unidades de unos 10
cm de longitud. Se cuece durante media hora, se deja secar y se
conserva en cá- mara frigorífica.
Ideal para freír.
Cebolla
Constituida por cebolla, grasa de cerdo y sangre, a los que se adicionan
pimienta, anís, orégano, clavo (en ocasiones canela) y, menos
frecuentemente, comino. Se cuece previamente la cebolla, se añade la
grasa picada en dados, se echa la sangre, bien agitada para que no se
coagule, se mezcla todo y se embute en tripa fina natural. Escaldada y
oreada, después de dos o tres días se puede consumir.
Ristras de unidades pequeñas de aproximadamente unos 8
cm. Para asar o freír.
ANDALUCÍA
Morcilla blanca Elaborada con carne de cabeza de cerdo (25%), papada (25%) y retales
de otras especies cárnicas (50%), sobre todo de vacuno. Se pican y
condimentan con sal, pimentón, ajo, huevos, pimienta blanca, nuez
moscada, perejil, ca- nela, almendras, vino de Jerez e incluso jamón. Es
conocida también como “morcilla blanca de Jaén”, “de Cazorla” o “de la
Iruela”.
EMBUTIDOS DE SANGRE
Morcilla de Granada
También denominada morcilla de Dúrcal o de Loja. Se elabora con
manteca y cebolla picada y cocida, a las que se añaden sangre,
pimientos choriceros previamente cocidos, clavo, canela, comino,
matalahúva, nuez moscada y pimienta.
Se embute en tripa de calibre grueso (38-40 mm) con 30-50 cm de
longitud y después se cuece durante una hora aproximadamente. Se
deja secar en ambiente natural por un plazo de 15 a 20 días.
En forma de herradura.
Consistencia blanda, color negro y aspecto externo liso. Se consume
cruda, frita, a la parrilla o a la plancha. A veces se conserva en aceite.
Morcilla de la Sierra de
Huelva Conocida también por “morcilla serrana” o “morcilla negra de la Sierra de
Huelva”. Se prepara con magro de cerdo, vísceras (estómago, corazón,
pul- món, páncreas…) y grasa de cerdo. Las carnes y despojos se dejan
enfriar durante 24 h y los estómagos se escaldan. Los ingredientes bien
picados se mezclan con sangre, pimentón, ajo, comino y pimienta
molida hasta formar una masa homogénea que se deja reposar entre 12
y 24 h.
Por lo general, se embute en tripa delgada de calibre 24-26 mm o
gruesa de 34-36 mm, y con forma de herradura (sarta) de 25 cm de
longitud. Cu- rado en ambiente natural durante unos quince días si es
delgada y hasta dos meses si es gruesa. Su color es negro en vetas
oscurecidas de grasa. La delgada frita o cocida, y la de mayor calibre
para crudo.
De sabor peculiar por ser sus ingredientes de cerdo ibérico, la variedad
más tradicional es la de forma de herradura o “morcilla serrana”,
mientras que la gruesa o “morcilla del año” suele ser de tipo vela e
incorporar condi- mentos como comino, orégano, clavo y pimienta
Morcilla Rondeña
blanca.
Morcilla de Loma
Típica de la comarca de la Loma de Úbeda (Jaén), está compuesta de
sangre, cebolla o arroz y piñones. Se cuece antes de ser embutida y se
toma untada en “ochios” (pan tradicional de la zona elaborado con aceite
de oliva y matalahúva).
Morcilla de la Villada. Morcilla de la Villada
Original de este municipio de Palencia, se elabora según sus genuinas
carac- terísticas e ingredientes principales, la dulce y jugosa cebolla
Horcal típica de la región, que se pela a mano, se pica y se pocha en
manteca de cerdo a fuego lento, y el pimentón de la Vera de la variedad
Ocal o agridulce. Se in- corporan la sangre y el resto de los condimentos
y se embute en tripa de va- cuno. A continuación se cuelgan para que
se enfríen, se grapan y se cuecen para esterilizar. Se pueden encontrar
envasadas al vacío, conservadas en cá- mara de refrigeración para no
ISLAS BALEARES romper la cadena de frío, en crema y en la va- riante de arroz, como la
Camaiot y varia morcilla de Burgos.
ARAGÓN
Fardeles
Comida típica de Aragón, también la encontramos en Valencia con el
nombre de “figatells”.
Producto de matanza elaborado con hígado cocido, tocino, huevos
batidos, piñones, especias, pan rallado y un chorrito de anís. Después
de cocer el hí- gado durante unos veinte minutos, se escurre y pica
finamente junto al tocino entreverado para pasar a mezclarse con el resto
de los ingredientes. Reposada y enfriada la mezcla, se forman unas
albóndigas pequeñas envueltas en re- daño de cerdo (telilla del
estómago).
Se pueden hacer al horno colocadas en una fuente untadas con aceite,
fritas o a la plancha, pero siempre servirlas calientes. Sabor parecido al de
una morcilla.
Otros
Bolas
Típicas de Teruel, hechas con sangre de cerdo, miga de pan, manteca y
es- pecias al gusto, que se amasa dando forma de bola para posteriormente
cocer y freír. Son buenas compañeras de huevos fritos.
Tortetas
Se preparan con sangre, sopas de pan o pan rallado, harina, manteca,
huevos ba- tidos, almendras, avellanas, piñones, además de azúcar, canela
y ralladuras de limón, que se mezclan y amasan formando una bola que se
aplasta para hacer pequeñas tortas, a veces con un agujero en el centro.
Luego se cuecen hasta que flotan y se colocan en un paño para que se
sequen. Se pueden consumir directa- mente o fritas. Se encuentran, sobre
todo, en las comarcas del norte de Huesca.
Bispe o bispo
Producto típico de algunos valles pirenaicos, recuerda al botillo leonés o
butelo gallego. Como ellos, se prepara con costillas y vértebras, aunque
con mayor participación de carne (careta y cabeza de cerdo así como
lengua y carne magra) y menor de los huesos, se cuece, pica, se amasa
y se embute en ciego o intestino de cerdo para cocer de nuevo.
Chireta
También conocida por “gireta” o “girella”, es un producto formado por
corazón de cordero y pulmón de cerdo, así como magro y manteca, todo
MURCIA
ello cocido, picado y amasado con ajo, perejil, arroz, pimienta, canela y
Chiquillo
pimentón dulce. Embutida en tripa de cordero, se cose y se realiza una
cocción.
NOTA: En esta comunidad, debido a su gran tradición charcutera, se pueden encontrar muchos embutidos que, aunque tengan su origen en
otras regiones, han sido adoptados por su potente industria local. Destacan la calidad de lomos, chorizos, salchichones, paletas o morcillas,
en diferentes presentaciones y grados de curación, que hace que en producciones de cerdo, Murcia ocupe un lugar relevante en el mapa
chacinero español.
ANDALUCÍA
Relleno o blanquillo de
Producción concentrada en Huéscar, zona noreste de Granada. Antiguo y
Huéscar
ori- ginal embutido elaborado con magro de cerdo, panceta salada (60%),
paletilla curada o jamón, pavo, pollo, conejo, azafrán, pimienta blanca,
clavo, canela, pan rallado, sal, ajo, perejil, ralladura de limón, nuez
moscada y gran cantidad de huevos. Su color exterior es amarillo o
blanquecino, por el azafrán y el huevo, y al corte presenta un aspecto
consistente.
Magro, tocino, carne de pollo y jamón se cortan y pican por separado. A
con- tinuación, una vez cocidos, se pican y añaden los huevos con los
condimentos y especias, aportándole la consistencia necesaria con el
pan rallado.
De calibre grueso, se embute en estómago de cerdo o en tripa cular
porcina o de ternera y se sirve recién hecho.
En fresco, para consumir en tapas, aperitivos o meriendas, se puede
dejar secar y preparar en cocidos o guisos.
Manteca colorá
Otros
Zurrapas
Trozos de carne procedentes de los recortes del lomo con o sin
pimentón que se fríen con manteca y se van deshilachando. Una vez
cocinado tiene la con- sistencia de un paté, pero más fibroso. Suele
cubrirse con una capa de man- teca para envasar en terrinas. Se
consumen untadas en pan.
Chicharrones
Pequeñas acumulaciones o concreciones que resultan al fundir la
manteca. En algunas zonas andaluzas, entre ellas Cádiz y Sevilla, son
distintas partes del cerdo cortadas en trozos regulares, como pueden
ser la panceta o los ca-
OTRAS ESPECIALIDADES CHACINERAS REGIONALES
GALICIA
Botelo o butelo
Embutido ahumado y curado que se hace con trozos pequeños de
costillas (al menos un 70%), vértebras, huesos con sus correspondientes
porciones de carne y carrilladas que se acompañan de grasa de cerdo.
Condimentado con pimentón dulce y picante, ajo, sal y orégano. Se
mantiene en maceración durante un mínimo de 12 h a una temperatura
máxima de 5 ºC y después se embute en tripa, generalmente ciegos,
vejigas o estómagos de cerdo. Poste- riormente se ahúma durante
varias horas (unas 30 h) con leña de roble y lau- rel. El proceso de
secado y maduración será de un mínimo de 7 días desde que es
embutido.
Además, el botelo gallego tiene una figura y aspecto exterior definidos
por la forma de la tripa, con textura y rugosidades propias de ella. Será
ovalada en los ciegos y forma de bolso en el de los estómagos o vejigas. En
todos los casos no debe poseer rotura alguna y se encontrará totalmente
relleno con la masa y bien adherido a ésta. De consistencia firme y
compacta al tacto, al corte presentará un aspecto heterogéneo y no muy
ligado. Color rojo intenso, definido por la ma- teria prima y los
condimentos, sin tonos amarillentos que denoten oxidación. Aroma
intenso propio del adobado y ahumado.
Se come cocido, sobre todo acompañado de patatas y repollo. Plato muy
típico en las fiestas de carnaval. Se recomienda cocinar envuelto en una
bolsa o en papel de aluminio, para evitar que se rompa la tripa al cocer
(requiere un pe- riodo de cocción de más de dos horas) y la pérdida de
Roxons
sabor.
CASTILLA Y LEÓN
Botillo del Bierzo
Similar a botelos o botillos de otras regiones
(butelo o botelo de Galicia, bispe de Aragón o
buche de costillas de Extremadura…). Fabricado por
empresas incluidas en la IGP (indicación geográfica
protegida), el botillo del Bierzo se elabora con todas
las garantías de calidad sobre la materia prima, Logo IGP "Botillo del Bierzo".
NOTA: En esta comunidad, además de estos productos se elaboran afamadas cecinas de León (vacuno), Vegacervera (chivo castrón) y
Vi- llarramiel (equino) que, por no ser de cerdo, no procede describir, pero sí subrayar por encontrarse entre las especialidades
emblemáticas de nuestra chacinería.
OTRAS ESPECIALIDADES CHACINERAS REGIONALES
NAVARRA
Producto genuino y típico de Navarra, con un área de producción muy
Relleno
con- creta: Pamplona y su Cuenca. Como rellenos de más fama y
tradición hay que resaltar los de Villava.
Según referencias documentales era un embutido derivado del cordero,
sus orígenes se remontarían al siglo XVI. Plato típico de fiestas,
económico, que incluso en su momento, cuando se elaboraba en las
casas, dio lugar al dicho “por ahorrar hemos hecho relleno”.
En algunos lugares se conoce como “morcilla blanca” por su similitud
con la morcilla de matanza, aunque ésta se elabora con sangre en vez de
con huevo. Se compone de arroz cocido, huevos, tocino gordo de cerdo,
cebolla, azafrán, perejil picado, ajo, sal y especias.
Preparación: se cuece primero el arroz, que debe quedar poco hecho, y
se añade el resto de los ingredientes picados, después se mezcla y se
incorporan los huevos a la masa ligeramente batidos y se mezcla todo de
nuevo hasta que queda una pasta homogénea, se añade sal y se
rellenan los intestinos (tripa natural o artificial de unos 55 mm de
diámetro) atando bien los extre- mos. Finalmente se cuece en marmitas
de cocción, se deja enfriar, se envasa y se conserva refrigerado.
Producto muy singular, a modo de “tortilla embutida” (el arroz cocido y el
huevo coagulado le confieren textura pastosa), tiene forma de herradura,
color entre oro viejo y amarillo pálido, y un sabor suave y delicado.
Para consumir se le suele retirar la piel antes de freír y acompañar de
pimien- tos rojos, fritada*, salsa de tomate o, como recomienda la receta
tradicional, de “menudicos”** y “sangrecilla” de cordero, etc. No se
necesita añadir sal y el aceite no debe estar excesivamente caliente.
Jamón de York, jamón cocido En lenguaje técnico es un derivado cárnico tratado por calor.
o jamón dulce Se obtiene del pernil o pata trasera del cerdo deshuesada, descortezada
o no y libre de ligamentos, capas de grasa y tendones. Si se emplea la
pata delan- tera o brazuelo es “paleta cocida”.
Tratado con salmuera (solución de agua, sal y conservantes –nitrito de
sodio o de potasio–), cocido y moldeado, se embute en fundas autorizadas
o en lata. Tras el cocido se le somete a enfriamiento en frigorífico. El salado y
la cocción actúan como principios antibacterianos, permitiendo una mejor
conservación de la carne. El origen es York, ciudad fortaleza del norte de
Yorkshire (Inglaterra), donde fue elaborado por primera vez por sus
carniceros.
Forma una única pieza o bloque, de carne color rosado y sabor suave.
La pre- sencia de varias vetas de grasa y un color menos intenso suele
ser indicativo de un proceso de elaboración más artesanal.
Fresco para consumo rápido o envasado al vacío (con fecha de
caducidad) para periodos más prolongados. También se puede
encontrar enlatado y, el dulce, acaramelado en su superficie.
Existe una variante llamada jamón de York ahumado o simplemente
jamón ahumado, de sabor algo más fuerte. También los hay “bajos en
sal”.
En el mercado se pueden encontrar distintas calidades, así como
sucedáneos del producto que llevan fécula, grasas y otras partes del
cerdo en su compo- sición. Son de menor calidad y se conocen como
“fiambre de jamón”.
A la hora de comprar es importante observar que el color sea brillante y
que no presente irisaciones anómalas.
Ideal para sándwiches, bocadillos, pizzas, entremeses, desayunos, etc. Es de
Mortadela sabor no muy pronunciado, gusta a toda la familia y resulta fácil de digerir
y masticar.
Roulada
Fiambre sometido a cocción, compuesto de envoltura, relleno o pasta y
de- corado. La envoltura es una capa de tocino inferior a tres milímetros
de es- pesor; la pasta está constituida por mezclas de carne de cerdo,
vacuno y tocino con sal y especias. Los decorados se hacen con
diversos elementos, lengua, molleja de aves, huevo, sangre, etc. El
apelativo es justificado ya que, además de añadir sabores, adornan con
sus formas y colores.
Producto catalogado como fiambre de “pasta fina”, al igual que la
mortadela y otros.
Galantinas
ITALIA
Jamón de Parma
(Prosciutto di Parma) La zona de producción es todo el valle padano, aunque
la cu- ración está restringida al territorio montañoso de la
provincia de Parma (norte de Italia al pie de los
Apeninos). Sello identificativo
Proviene de animales desarrollados, en los que se exige “Jamón de Parma”.
un peso mínimo de las razas permitidas Landrace, Large
White, Duroc cruzado u otros cruces y razas de cerdo
blanco de ca-
lidad, que se alimentan en parte con castañas, maíz y cebada.
Salado, parecido al serrano, secado natural y curación en
bodega.
Peso final del producto entre 8 y 9 kg, con un tiempo de curación
comprendido entre 10 y 12 meses según peso, aunque para alcanzar la
denominación de “reserva” se exige un tiempo mínimo de 14 meses.
Durante el proceso, los ja- mones son golpeados para adquirir la forma
redondeada que les caracteriza.
CHARCUTERÍA Y CHACINAS MÁS REPRESENTATIVAS DE OTROS PAÍSES
Color de carne entre rosa y rojo, tiene un sabor sutil o poco salado, casi
dulce, debido a su mayor contenido en agua que otros jamones. A
diferencia de éstos tampoco se ahúma.
Se comercializa entero, deshuesado (“disosato”) o loncheado (“affetato”),
por lo general cortado trasversalmente. Carece de pezuña (al igual que
los jamo- nes franceses).
Con denominación de origen protegida desde 1996. El Consorzio del
Pros- ciutto* di Parma es responsable de homogeneizar sistemas y avalar la
calidad de estos jamones. Los jamones que superan los controles se
marcan con un sello que representa una corona de cinco puntas.
Notable crecimiento de las ventas en los últimos años del formato
“curado en lonchas”, apoyadas en la expansión del libreservicio. Tras Italia,
sus mercados de destino más importantes son Francia y EEUU.
Culatello
La palabra culatello significa “trasero pequeño”, se trata
del extremo del jamón.
El más conocido y con denominación de origen
protegida es el culatello de Zibello, municipio situado en
la provincia de Parma, en las tierras bajas paralelas al Sello DOP "Culatello
río Po y cuyo clima le aporta las cualidades de suavidad de Zibello".
y fragancia a su carne.
En el proceso de curado sólo se utiliza sal, pimienta en grano y molida y
un poco de ajo y vino seco.
Es la parte más sabrosa del jamón, se vende por separado de éste,
embutida en la vejiga del cerdo y atada para darle forma de pera. Se
cura por espacio de 10 a 14 meses en función del peso de la pieza al
corte, que suele oscilar entre los 3 y 5 kg.
Producción limitada, es menos graso y más especiado que el jamón de
Parma. También de mayor precio.
Mortadela
Una de las elaboraciones más antiguas y típicas italianas. Antaño se
elaboraba con carnes de distintas especies, aunque siempre
predominaba la de cerdo. Aunque existen distintas teorías, el nombre
original parece derivar del uso de un mortero para moler o machacar la
carne.
Actualmente se hace sólo con la carne porcina tras un cuidado proceso
en función del tamaño de la pieza, cuyo peso puede oscilar entre medio
kilo y un quintal (unos 50 kg) y donde el tiempo de cocción debe ser
acorde al gro- sor de la misma. Se aprecia más la que tiene mayor
tamaño, ya que se con- sidera que el tiempo empleado en el proceso
favorece la calidad.
Mortadela de Bolonia: una de las más acreditadas y de fabricación ex-
clusiva, sólo puede ser producida en la zona centro-septentrional de Ita-
lia. La Indicación Geográfica Protegida (IGP) “Mortadela de Bolonia”
garantiza su elaboración tradicional. Se hace con cortes de carne y
tocino seleccionados, con los que se prepara una pasta fina de suave
textura a la que se añaden pequeños trozos de grasa de papada para
conferirle mayor dulzura. Posteriormente, la masa se embute y se
somete a proceso de cocción (por encima de los 70 ºC). En esta fase,
que puede durar desde unas horas hasta un día entero, la mortadela
recibe su caracterís- tico aroma y suavidad. Tras la cocción, las piezas
se someten a una ducha de agua fría y son guardadas en una cámara
de refrigeración para que repose el producto. De sabor peculiar, olor
especiado y carne color rosa con puntitos blancos más o menos finos.
Producto oval o cilíndrico, compacto y consistencia no elástica de sabor
suave, con ningún rastro de humo. En algunas versiones se la ve con
pistachos añadidos a la masa.
Otras mortadelas afamadas: “Di Campotosto”, conocida comúnmente por
“Coglioni di Mulo” o “bolas de mula”, son pequeñas mortadelas ovaladas
de grano fino, y tricolores (blanco por la manteca, roja por la carne y
negra por la pimienta), o la de Umbría.
Sobrasada o capocollo o coppa
Salami
“Salome” en italiano, proviene de la palabra latina salumen que hace
referen- cia a una mezcla de salazones. En síntesis es un embutido que
se elabora con una mezcla de carne y grasa picada finamente embutida
en compañía de sal, especias y aromas.
Tradicionalmente se ha elaborado con carne de cerdo, pero cada vez
proliferan más los de carne de vacuno y cerdo. Casi todas las variedades se
condimentan con ajo.
Carne rosa-rojiza, bien compactada y salpicada de granos finos de
grasa blanca, ahumado y curado al aire, se parece al salchichón, pero
de diámetro mucho mayor.
La simplicidad de su elaboración ha permitido la existencia de infinitas
varie- dades y texturas que unas veces se denominan por el origen
geográfico, otras por algunos de sus componentes y otras por los
saborizantes empleados para condimentar. Por ciudades, casi todas en
Italia tienen un salami local, algunos de los más afamados serían el de
Felino, abruzzese, ascolano, cadorino, L’Aquila, cremonese, Milano,
Napoli (de sabor dulce, es uno de los más re- presentativos y conocidos
a nivel internacional), friulano, perugino, sorentino, veronese o toscano.
Por sus componentes, se les distinguiría como de lengua, hígado, etc.,
mientras que por los saborizantes, de ajo, trufa, pistacho, etc., a los que
en ocasiones se les añade vino. Otra forma de diferenciar es el proceso de
elaboración: salami fresco, que debe ser cocinado previamente, o cocido
y curado con un tiempo de maduración variable de acuerdo a su calibre
(nunca inferior a los 45-60 días, salvo en los más pequeños). A veces
aparece recubierto de pimienta. En todos los casos se debe consumir
con cierta rapi- dez al no tener una conservación prolongada.
Para sándwiches, bocadillos o como ingrediente de pizzas.
Speck
Zampone Según la tradición, zampone derivó del producto cotechino que fue
concebido en 1511 por los ciudadanos de la corte de Pico de la
Mirandola como mejor forma para conservar la carne de cerdo durante
el sitio a la ciudad por parte de las tropas del papa Julio II. En las zonas
limítrofes el producto comenzó a difundirse hacia el final de 1700, con el
desarrollo de la crianza del cerdo y de la industria de la salazón.
Chacina tradicional de Navidad y Año Nuevo, suele acompañarse con
lentejas. El nombre proviene del término “zampa”, parte delantera del
cerdo, deshue- sada, reconstruida y recubierta de su natural piel
gelatinosa. Se hace embu- tiendo una mezcla, a partes iguales, de
carne, tejido conjuntivo y manteca, con aderezos (vino, agua y
especias), en la piel de las patas anteriores del cerdo. Todos los
ingredientes están amasados en máquinas o vacío a presión atmosférica y
embutidos en piel natural de pata de cerdo, curtida, limpia y desgrasada.
Muy jugoso y gelatinoso, textura firme y uniforme. se comercializa al
vacío en envases de material aislante y precocinado, para someterle a
una cocción de unos 30 minutos.
Tiene el reconocimiento de identificación geográfica protegida desde 1999.
Existen otras muchas chacinas italianas, como distintas clases de salchichas, solomillo embutido, spianata romana,
salamella, sopressata de Siena, lombata, cervellata, lucanica o los sanguinacci, morcillas de muy diversa
composición, en las que pue- den entrar, además de sangre, arroz, cebolla, patata, azúcar, leche, nata, queso,
almendras, pasas, piñones, canela, clavo, perejil, cáscara de naranja, chocolate en polvo y un largo etcétera, para
proporcionar muy variados sabores, aunque con un predominio de los dulces.
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Jamón de Barrancos
Barrancos es una pequeña localidad portuguesa a pocos kilómetros de
Jabugo (Huelva) y Jerez de los Caballeros (Extremadura), dos de las
principales zonas productoras de jamón ibérico de bellota.
Durante mucho tiempo, gran parte del censo se exportaba para cebo o
ya ter- minados a los ganaderos e industrias de la Sierra de Huelva, pero
en la ac- tualidad es cada vez mayor la proporción que se industrializa en
Portugal. Con el asesoramiento de expertos de nuestro país, siguen el
mismo proceso de sa- lazón y curación que los fabricantes españoles.
Es un jamón de bellota (“presunto de bolota”, en portugués) procedente
de cerdos ibéricos puros de la raza alentejana, endémica de la zona y
criados en libertad, de similares características al español, aunque de
peso inferior y menos conocido en el mercado internacional, con una
curación en secadero natural de 2 a 3 meses y una maduración de hasta
20 o 30 meses.
Con denominación de origen protegida, la producción es limitada y casi
ex- clusiva para el consumo local.
Jamón de Barroso
Producción localizada en los concejos de Chaves, Boticas y
Montealegre, en el distrito de Vila Real.
Tiene denominación de origen protegida que exige que los animales
estén inscritos en los registros de nacimiento de las granjas autorizadas,
se sacri- fiquen en edades comprendidas entre los 16 y 18 meses y
hayan sido ali- mentados en régimen extensivo, con productos naturales de
las explotaciones agrícolas.
Forma redondeada y color externo condicionado por la acción del humo
y el aceite que se unta.
Alheira
Embutido típico de la cocina portuguesa elaborado con carne de cerdo y
ave, tocino, pan, aceite, sal, ajo y pimentón. Salchicha cilíndrica, en
forma de he- rradura, contiene una pasta fina en la que se perciben los
trozos de carne, embutida en tripa natural de cerdo o de vacuno.
Con indicación geográfica protegida, son famosas las de Mirandela y Trás-
os- Montes. Se suele servir a la parrilla o frita, con guarniciones de verduras,
arroz, patatas fritas, etc. También se puede degustar cocida y envuelta
en una hoja de repollo.
Tiene su origen allá por el siglo XVII, en la época en la que los judíos
eran perseguidos y tenían que demostrar su conversión a la fe católica
consu- miendo productos del cerdo. Al estar prohibida ésta, según la ley
judaica (kosher), el embutido se simulaba con carne de ave en pimentón
cuyo as- pecto era semejante al tradicional. Al comprobar que la
combinación de los dos resultaba, se consagró como una típica chacina
portuguesa, en la que también pueden llegar a ser utilizados como
ingredientes algunas carnes de caza y/o el jamón.
drica y color que varía desde el ocre al rojo oscuro o marrón. El peso
oscila entre 1-2 kg, y se recomienda ser consumido después de una
lenta cocción.
Cacholeira
Típica del Alentejo, con aspecto parecido a una morcilla, aunque su color es
más claro debido a que en su composición entra como producto fundamental
el hígado (cachola en portugués y de donde deriva el nombre) en
sustitución de la sangre. Componente esencial del cocido alentejano.
Existe la variante “cacholeira blanca de Portalegre”, de aspecto grisáceo y
con forma de herradura, se elabora siguiendo las especificaciones que
rige la indicación geográfica protegida a la que pertenece.
Chouriço
Como en España, existe una gran variedad de “chorizos” que difieren en
com- posición, maduración, presentación o grado de exposición al
humo, aunque como elemento común tienen la mezcla de carnes –
preferentemente de cerdo– y las grasas variadas.
A destacar el chouriço de carne, el de Estremoz y Borba, el de
Portoalegre, el de miel, el serrano, el mouro o el de cebola (hecho con
cebolla cortada en cubos). Las linguiças y las farinheiras (hechas con
harina de trigo), se incluirían en este mismo grupo.
Para crudos, asados o cocidos, dependiendo de los casos, una gran
mayoría cuenta con IGP (indicación geográfica protegida).
Morcelas
Equivalentes a nuestras morcillas, y como de ellas hay una gran variedad,
pero el ingrediente fundamental es la sangre, a la que se agregan muy
variados componentes, especias y saborizantes, como el vino en
algunos casos.
Por usos culinarios se distinguen las de asar, cocer o freír.
Embutido muy integrado en la cocina portuguesa, en especial en las
recetas de puchero (cocidos, etc.).
Lombo enguitado
* Indicación geográfica protegida (IGP). Curado al humo, tiene una longitud máxima
de 50 cm, un diámetro entre 6 y 8 cm y consistencia semidura.
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Jambon noir de Se produce a partir de cerdos de raza Gascona, de tipo ibérico negro (el
Bigorre más antiguo de Francia), alimentados de forma natural en el campo en los
sotobos- ques y praderas de Bigorre en el Pirineo francés. Esta estirpe
estuvo a punto de
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Andouilettes
Otra variante, “andouille cajún”, es una evolución de la receta francesa
que llevaron consigo los emigrantes franceses al Nuevo Mundo, en
particular a Luisiana, en el siglo XVII. Se elabora con carne de cerdo
ahumada y envuelta con grasa, especiada y aromatizada con ajo,
cebolla y vino.
Dentro de la gastronomía francesa se encuentran también los
“andouilettes”, de menor tamaño que la andouille. Hechos con intestino y
estómago de cerdo, cortados en tiras finas y enrolladas sobre sí mismas.
Se cubren con manteca y se aderezan con distintas especias, a veces
se perfuman con vino. Aroma y sabor más intensos que el de su
hermana mayor. Se venden cocidas y se con- sumen asadas a la
parrilla, al horno o guisadas al vino, acompañadas de una mostaza
blanca muy picante o alguna otra guarnición como puré de patata,
manzanas fritas, etc. Las más afamadas son las de Provenza, las del
Boudin Perigord, las de Troyes o las de Rouen.
Foie gras
En francés “hígado graso”, es este mismo órgano de ganso, de oca o de
pato hipertrofiado (aumento de tamaño del órgano) por una alimentación
excesiva o sobrealimentación durante el plazo de unas dos semanas
(engorde contro- lado).
Foie gras. De exquisito sabor, conquistó los paladares de egipcios (sus
descubridores), romanos (los que lo llevaron a la cocina), judíos (los de
Europa central fueron durante años los únicos que conocían el secreto
para obtener el mejor foie gras), monarcas o músicos, deleitando cada
día a más personas y ocupando un lugar de privilegio en nuestras
mesas.
A diferencia del paté, en su elaboración el hígado no se mezcla con
carne ni ningún otro ingrediente, tratándose tan sólo de hígado sometido a
tratamiento térmico (por calor) para higienizar el producto.
Se distinguen distintos tipos de presentación dependiendo de la
calificación del hígado, el tratamiento térmico o el grado de mezcla:
Por tipo de hígado fresco se clasifican generalmente en:
– Extra: hígados de color uniforme, sin manchas ni hematomas, de
textura firme pero flexible al tacto, con un peso de 450-600 g.
– Primera: mismos criterios que el extra, pero con pequeños
defectos de presentación; color menos uniforme, presencia de
algún hematoma o mancha.
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NOTA: El foie gras trufado es el que contiene al menos un 3% de trufa negra en su elaboración.
ALEMANIA
El clima húmedo de este país es poco propicio para la curación de
chacinas, por lo que ha provocado un importante desarrollo de las
industrias enfocadas hacia productos cocidos, especialmente de
salchichas (ver apartado “Embu- tidos de carne”), frente a los curados,
aunque también cabe destacar algunos de estos últimos, como jamones,
que se describen a continuación.
Speck
Lachsschinken
Producto alemán típico de la zona de Baviera. Es lomo salado, curado y
ahu- mado de cerdo, envuelto en una grasa muy blanca y atado con un
bramante. Por dentro es rosado y jugoso. Se puede comprar en lonchas
o entero y se come cortado en rodajas muy finas, tanto que son casi
transparentes, como si fuera salmón (de hecho su nombre significa
literalmente “jamón de sal- món”) acompañado de alcaparras y cebolla.
También se puede trocear en dados pequeños.
Otros cortes sacados del lomo del cerdo y curados serían el
Kaiserfleisch, austro-alemán, delicadamente ahumado, y el Kasseler, muy
popular en Ale- mania, Dinamarca y Polonia. Ambos se pueden comprar
Kasseler. cortados como chu- letas, con o sin hueso, o en rodajas. En Alemania, el
Kasseler es tan popular que se han logrado variedades de cerdos con
costillas más grandes para que este corte rinda más. Se pueden
degustar crudos o cocidos en lonchas y acompañados de alguna
guarnición.
HUNGRÍA
Salami
El salami de Hungría es para muchos el mejor del mundo. Su secreta
fórmula de preparación le proporciona un aroma inigualable. Algunas de
sus claves están en que su carne no se muele, se pica en trozos muy
pequeños, se ahúma y se deja madurar por encima de los tres meses
bajo un estricto control de los especialistas. Durante la maduración, las
barras se cubren de moho que favorece ese sabor especial.
Téliszalámi: famoso salami que comenzó siendo un producto artesano
hacia fi- nales de 1800 y hoy es un referente de la elaboración industrial
respetando la receta original. Posee unas cualidades únicas que le
diferencian bastante del de origen italiano.
Paprikás szalámi (salami con pimentón) y csemege szalámi (salami elabo-
rado con una mezcla de carnes de cerdo y ternera) son otros de los
desta- cados.
Jamón Mangalitza o
Mangalica
Procede del singular cerdo magiar cuyo cuerpo está rodeado de “lana” o
pelo claro y rizado parecido al de las ovejas. Tiene sus raíces en el
tronco medite- rráneo Sumadia, al que también pertenece nuestro cerdo
ibérico.
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Otros
También se hacen una gran variedad de salchichas, normales o secas,
sometidas a proceso de ahumado, entre las que destacan la Békéscsaba y
la Gyula, y di- versas morcillas, elaboradas con distintas partes del cerdo
(pulmón, hígado, ri- ñones), especias y arroz hervido.
RUMANÍA
La chacinería rumana es muy variada y el consumo notable. Actualmente, y
debido a la población inmigrante, ya es frecuente encontrar en los supermercados
especializados españoles una amplia gama de productos, unas veces importados
y en otras ocasiones elaborados directamente en nuestro país. Algunos son
ahumados, otros llevan ajo, pican o son de ternera en vez de cerdo y se pueden
Pastrama. tomar en frío, o pasar por la sartén, ya que son embutidos cocidos. Entre los más
populares cabe destacar los siguientes: Pastrama: carne, generalmente la
parte del lomo, salada, ahumada, seca y de sabor fuerte.
Salam de vara o salmi de verano: fiambre hecho con carne de cerdo y
vacuno que recuerda a la mortadela o una butifarra gruesa. Salam de vita
es el fiambre elaborado sólo con ternera y el Salam de porc, únicamente
Cabanos. con cerdo.
Cabanos: salchicha cocida muy especiada que puede hacerse con carne
de cerdo, ovino, vacuno o con mezcla de algunas de ellas.
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OTROS JAMONES DE En Francia, además de los descritos en el apartado del país, se podrían
INTERÉS destacar los jamones para hervir que se venden como jambon de Paris, o
los hervidos que se venden como jambon glacé junto con el jambonneau o
pequeño jamón, que se saca de la parte del morcillo, se comercializa
cubierto de pan rallado listo para comer. En Holanda, Dinamarca y Polonia
existe asimismo una amplia gama de jamones hervidos y enlatados. Magros y
muy sabrosos, son jamones deshue- sados y listos para comer, aunque
mejoran su sabor si se hornean con sidra, azúcar moreno, mostaza y
clavo.
El conocido jamón de los Grisones, de origen suizo, proviene de una región
donde el clima es ideal para curar carnes. Se trata de una exquisitez
derivada de la carne seca de vaca (parecida a la cecina). Primero lo salan
ligeramente, para después dejarlo secar al aire frío y transparente de los
Alpes.
Jambon d’ Ardennes
(Jamón de las Ardenas)
Las Ardenas es una región natural que comparten Francia, Bélgica y
Luxem- burgo, en la que se elabora un jamón histórico de merecida
fama. En la anti- güedad se hacía con los perniles de los cerdos salvajes
que poblaban esta zona boscosa y montañosa, con un proceso de
elaboración bastante largo, que posteriormente fueron cruzados con razas
más comunes y de carne grasa. El resultado fue un animal más equilibrado
que aportaba una carne que seguía siendo muy magra, pero
sensiblemente más suave al paladar.
Tal y como lo conocemos ahora, el proceso de elaboración data de
principios del siglo XIX. Inmediatamente después de la salazón se
ahúman en frío (en Bélgica es facultativo) con haya, roble, enebro y
tomillo, lo que le proporciona un aroma especial, para pasar después a
secadero donde se realizará una lenta curación y maduración de más de
10 meses en bodega, debido a la hu- medad ambiental.
Otorgada por la Unión Europea la indicación geográfica protegida para
prote- ger, garantizar y regular su elaboración. Entre otras condiciones, el
jamón tiene que proceder de cerdos alimentados en un 75% con
cereales y el resto con pastos naturales y piensos autorizados.
El jambon d`Ardennes es un producto muy delicado que tiende a
secarse en- seguida tras su primer corte. Es de sabor suave y textura
agradable. El peso de las piezas debe superar los 7,5 kg.
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Jamón de Praga Jamón cocido y ahumado, muy bien elaborado, similar al jamón de York.
Se mantiene la producción artesana, que muchas veces se reduce al
ámbito familiar. La elaboración tradicional se hace con el jamón entero
sin pata, que antes de proceder a la cocción se somete a un proceso de
curación.
Uno de los ahumados más suaves y en torno a los 8-8,5 kg/pieza.
Jamón de Istria
Natural de la península de Istria, es el primer producto de la República
de Croacia con denominación de origen (DO) otorgada por la UE tras
muchos años de esfuerzos. Producto de alta calidad que sólo puede
producirse en Istria, procede de cerdos alimentados con productos
naturales locales.
El jamón de Istria o “prsut istriano” se cura en ambiente natural, secado
sólo al aire local “bura”, envejece en bodegas de piedra y se condimenta
con sal, laurel, ajo, pimienta y romero. No se ahúma.
No tiene grasa ni piel y su sabor fluctúa entre dulce y salado, con gusto
a ro- mero y pimienta, características que lo distinguen de otros jamones
que se producen en el mundo.
Según los eruditos, en la tradición culinaria de Istria, el prsut (jamón), al
que también llaman vijulin (violín), es el superlativo con que se mide
todo lo bueno, de modo que todavía suele decirse “bueno como prsut” y,
cuando uno quiere exagerar, dice “mejor que prsut”.
Jamón de Virginia
Jamones ingleses Jamón de York: jamón cocido que tiene su origen en la localidad
inglesa de este nombre. Es el más conocido de los jamones para hervir
y es tal su popu- laridad que hoy día engloba a gran parte de los
jamones cocidos que se hacen en el mundo. Firme, tierno y gelatinoso,
tiene un suave color rosado, con la grasa blanca y traslúcida. Se cura
por el método de salado en seco y se ahúma sobre serrín de roble hasta
que adquiere su sabor característico y delicado. Múltiples aplicaciones
Jamón york. culinarias.
Jamón de Bradenham (condado de Norfolk): otro famoso jamón inglés, es
de piel negra y carne roja oscura. Tras su curación (unos 6 meses) con
melaza, azúcar moreno y especias, se ahúma dando como resultado un
jamón de sabor dulce pero robusto. Si no está cocinado, conviene remojar
para suavizar el punto de sal antes de prepararlo, porque de otra manera
resultaría dema- siado salado.
Jamón de Suffolk: en este condado contiguo al anterior se elabora un
jamón tradicionalmente curado en salmuera, con especias y miel que
después se ahúma y se cuelga para su maduración. Durante este
proceso aparece su ca- racterístico moho azul y adquiere un sabor pleno
y delicado.
NOTA: En Inglaterra se elaboran otros productos que se curan como el jamón y resultan inmejorables si no son demasiado
grasos, son los bath chapsf. Similares a nuestras carrilleras o carrilladas, se sacan de las mejillas del cerdo y se presentan
envueltos en pan rallado. En Norteamérica, los sirven con judías negras.