GESTIÓN DE ALMACENES
A lo largo de los años, y conforme evoluciona el fenómeno logístico, el concepto de
almacén ha ido variando y ampliando su ámbito de responsabilidad. El almacén es una
unidad de servicio y soporte en la estructura orgánica y funcional de una empresa
comercial o industrial con objetivos bien definidos de resguardo, custodia, control y
abastecimiento de materiales y productos.
Hoy por hoy lo que antes se caracterizaba como un espacio dentro de la organización que
tenía el piso de hormigón, es una estructura clave que provee elementos físicos y
funcionales capaces de incluso generar valor agregado.
LA GESTIÓN DE ALMACENES DENTRO DEL MAPA DE PROCESOS LOGÍSTICOS: LÍMITES Y
RESPONSABILIDADES
La gestión de almacenes se define como el proceso de la función logística que trata la
recepción, almacenamiento y movimiento dentro de un mismo almacén hasta el punto de
consumo de cualquier material – materias primas, semielaborados, terminados, así como
el tratamiento e información de los datos generados. La gestión de almacenes tiene como
objetivo optimizar un área logística funcional que actúa en dos etapas de flujo como lo son
el abastecimiento y la distribución física, constituyendo por ende la gestión de una de las
actividades más importantes para el funcionamiento de una organización.
El objetivo general de una gestión de almacenes consiste en garantizar el suministro
continuo y oportuno de los materiales y medios de producción requeridos para asegurar
los servicios de forma ininterrumpida y rítmica.
La Gestión de Almacenes se sitúa en el Mapa de Procesos Logísticos entre la Gestión de
Existencias y el Proceso de Gestión de Pedidos y Distribución. De esta manera el ámbito de
responsabilidad (en cuya ampliación recae la evolución conceptual del almacenamiento)
del área de almacenes nace en la recepción de la unidad física en las propias instalaciones
y se extiende hasta el mantenimiento del mismo en las mejores condiciones para su
posterior tratamiento
IMPORTANCIA Y OBJETIVOS DE LA GESTIÓN DE ALMACENES
Describir la importancia y los objetivos de una gestión dependen directamente de los
fundamentos y principios que enmarcan la razón de ser de la misma, sin embargo tal
como lo observamos en la gráfica anterior sobre el "debe ser almacenado" quien formula
las cuestiones de fundamento y principio es la gestión de inventario o existencia, y en
estas se basa la gestión de almacenes para tener una gran importancia y unos claros
objetivos.
Los objetivos que debe plantearse una gestión de almacenes son:
OBJETIVOS
Rapidez de entregas
Fiabilidad
Reducción de costes
Maximización del volumen disponible
Minimización de las operaciones de manipulación y transporte
Y los beneficios (que justifican su importancia) son:
BENEFICIOS
Reducción de tareas administrativas
Agilidad del desarrollo del resto de procesos logísticos
Optimización de la gestión del nivel de inversión del circulante
Mejora de la calidad del producto
Optimización de costes
Reducción de tiempos de proceso
Nivel de satisfacción del cliente
Funciones del almacén:
Aunque el derrotero de funciones de un almacén depende de la incidencia de múltiples
factores tanto físicos como organizacionales, algunas funciones resultan comunes en
cualquier entorno, dichas funciones comunes son:
Recepción de Materiales.
Registro de entradas y salidas del Almacén.
Almacenamiento de materiales.
Mantenimiento de materiales y de almacén.
Despacho de materiales.
Coordinación del almacén con los departamentos de control de inventarios y
contabilidad.