El corcho: su extracción y
su aprovechamiento
M" Elisa Sánchez Sanz
INTRODUCCION radical es exigente en los suelos profundos y sueltos se
cría a sus anchas» (3). El alcorn oqu e, no obsta nte, pue-
De todos es bien conocido que el corcho es la corteza de reproducirse por siembra, plant ación y roza.
del alcornoque y que se extrae en varias zonas españo-
las. Este árbol present a una madera «rica en ta nino, y la
casca, que es una parte de la corteza, se emp lea como
Las grandes extensiones de alcornocales ext remeños materia curt iente en las tunerías» (4) . Esta madera está
nos han dado pie para interesarnos por este pro duct o recubierta con una cort eza po rosa que es el corcho, que
siguiendo los pasos que los hombres que lo tr abajan evita la evaporación rápida de la savia vegetal. Esta cor-
dan desde su cultivo hasta su conversión en tapón, sa- teza alcanza gran grosor debid o a que continuamente
lero o plancha de pavimento, por ejemplo: pudiendo ha- está actuando un tejido o elemento felógeno que va su-
ber recog ido in situ varias de sus fases . perponiéndose a las capas anteriores .
No nos hemos deten ido únicamente en la extracción El alcornoque tiene tres capas de corteza cuyas fun-
y su aprovechamiento como materia prop ia para hacer ciones y espesor son distintas:
algunas piezas del ajuar doméstico sino que nos hemos
adentrado en una fábrica (La Corchera Extremeña, de - el endofleo o liber
Mérida) donde conocimos la mecan ización y la moder- - el mesofleo
nísima ut ilización del corcho para revestim iento de pa- - el epifleo o corcho, capa cuyo crecimiento depende
redes, pav imentos de suelos , aislam iento contra el rui- de que el clima sea cálido y mucha la humedad del
do, el calor o el fr ia, int eresándonos así por su futuro.
CARACTERISTICAS GENER ALES
1. Morfología del Alcornoqu e.- El alcornoque perte-
nece a la especie «Ouercus Subers, de la fam ilia de las
cupulíferas, y es una planta arbólea dicotiledónea.
No suele sobrepasar los 25 metros de altura . De fuer-
tes raíces hace bien frente al viento. La ramificación
produce que se formen troncos sinuosos, ramificados a
alturas var iables «en función principalmente de las in-
tervenciones salvícolas de poda y de la espesura de la
masa, que regula la poda natura l» (1 ).
Las hojas son perennes y endurecidas, ova les, ver-
deoscuras y espinosas.
La corteza es lisa en los árboles jóvenes, pero a medie
da que el alcornoque cumple años la corteza termina
agrietándose. «El espesor de las suces ivas capas anua-
les producidas es proporcional al crec im iento diamétri-
ca del ramo en que se asienta » (2) .
Un alcornoque puede vivir entre 100 Y 500 años .
Crece lent amente. Y hasta los doce años este árbo l no
es fructífero . Los frutos son las bellotas, que no son co-
mestibles y sólo sirven en la montonera para engordar
al cerdo ibérico,
Crece bien hasta los 500 metros sobre el nivel del
mar y siempre en zonas abrigadas de los vientos del
Norte, aunque requ iere gran exigenc ia hidrica en la at-
mósfera y en el suelo, que no t iene por qué ser muy
profundo.
El alcornoque al ser una «planta eminentemente calcí-
fuga, gusta con preferencia los pisos de contenido are-
noso, propicios a una fácil aireaci ón, y com o su sistema Salero
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suelo, lo que le hará «engruesarse» (engordar). De qu idos y grasas , deb ido precisamente a la presen-
ahí que la porosidad del corcho dependa de los cia de suberina (por eso se ha empleado para hacer
años del árbol y de la sequía. utensilios de pesca y flotadores). Absorbe la hume-
dad.
Lo que en términos científicos quedaría explicado así: - produce aislamiento térmico, acústico y vibratorio.
«El inglés Robert Hooke en 1665 describe cómo el cor- - es inodoro, higi énico , compacto y apenas es inco-
cho está formado por lagunas poliédricas semejantes a rruptible.
las células de un panal. llamándolas 'celdillas'». «Las cé-
lulas del t ejido suberoso son unidades muertas y llena s 2. Area del Alcornoque.- Se considera este árbol
de aire. La oquedad de éstas se debe a que durante el como una espec ie mediterránea propia de las costas
crecimiento y suberif icación de las membranas pierden (aunque, a veces, su expansión sea algo más profunda
el contenido celular. La disposición que presentan es hacia el interior) de los países del Mediterráneo occ i-
bastante regu lar, en hiladas radiales y encajadas unas den tal y de ciertas zonas de la vertiente atlántica.
en otras gracias a su forma geométrica (Fig. 1), forman -
do en conjunto tandas ci rculares superpuestas. Y debi- Su dist ribución geog ráfica hay que situa rla ya desde
do, preci samente, a esa disposición posee el corcho las costas ita lianas del Tirreno, extendiéndose, también,
gran parte de sus cualidades, tales como la elasticidad y por Sicilia, Córcega, Cerdeña, Francia Meridiona l. Aqui-
la resistencia». «La membrana celular contribuye a las tania, Baleares, las costas ibéricas, las portuguesas y
características específicas del corcho. Esta pared que marroquíes del Atlántico y las argel inas y tunecinas en
separa los hueco s citados se halla fo rmada por capas : el Med ite rráneo (Fig. 2 ).
celulósicas, en contacto con la cav idad celula r; suberifi-
cadas, de espesor notablemente mayo r; y lignifi cada,
constitu ída a su vez por dos tab iques de espesor m i-
croscópico, ínti mamente ligados. Las dos capas int er-
medias suber ificadas, compuestas por est ratos de su-
berina y de cera, alternantes, son las que prestan elasti-
cidad al corcho». «Las células están atravesadas por los
'plast odermos', canali llos cuyo diámetro tiene aproxi-
madamente de 6 a 10 mm , y que conectando unas cé-
lulas con otra s, hacen que un grupo de ellas act úen
como un sistema de vasos comunicantes». Por fin las
lenticelas son «los poros existentes en la corteza sube-
rosa y necesarias para la respiración de ésta, ya que a
su través obtiene el corcho el oxígeno» (5 ).
Fig. 2.- Dispersión del alcornoque.
Las extensione s de alcornoques que fuero n publica-
das en 1980, (7) quedan repart idas así:
PAIS HECTAREAS
Portuga l . 1.000.000
España . 450.000
Arge lia . 440.000
Ma rruecos : . 340.000
Francia . 158.000
Túnez . 11 5.0 0 0
Fig. 1.- Cé lula del corcho. A) Corte longitudinal Bl Corte
transversal. (Se gún Viei ra, 1950). Ita lia . 5 1.000
En España, no obstante, el área del alcornocal est á re-
En 1807 Cheureu l avanza en el conocimiento de la partida po r ocho provinc ias cuyas hectá reas son las que
composición quím ica del co rcho e identi fi ca la «suberi- a continuac ión se seña lan:
na» que hoy sabemos es una mezcla de ácidos graso s
entre los que ya se conocen el felón ico, el f1oinólico, el
floiónico y el subérico . J . Viera Nat ividade (6) exp lica PROVINCIA HECTAREAS
que la sube rina es inf lamable e insoluble en agua, ete r, Sev illa . 92 .000
cloroformo , ácido sulfúrico , ácido clorh ídrico y amon ia- Cádiz . 84.000
co. Badajoz . 72 .000
Cáceres . 70 .000
La dens idad del corcho suele ser de unos 0 ,1 2 kgr. Gerona . 50 .000
por dm 3 . Cuenta, además , el co rcho con var ias prop ie- Huelva . 36 .000
dades t ales como son: Má laga . 28 .000
Barce lona . 23 .000
- la flexibilidad, su elasticidad pud iendo soportar pre-
siones sin que suf ra deformación (por eso se em- Algo se produce en Galicia (de Orense a Tuy), (8) en
plea como t apón de botella). Guipúzcoa, Burgos, Ciudad Real y Castellón de la Plana.
- su nula conducción del calor (si el corcho natu ral o
conglomerado se quemase no llegaría a desprender En Badajoz, que ha sido la prov incia est udiada en este
vapores tóx icos). trabajo, los t érm inos m unicipales con una superficie de
- es inalterable a la acc ión de la humedad, es dec ir alcornocal comprend ida entre 100 y 9.432 hect áreas,
que las células del co rcho son impermeables a Ií- enumeradas de menos a más son las siguientes:
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Arroyo de San Serván la Roca de la Sierra - recogedores que amontonan el corcho
Peraleda de Zaucejo Almendral - arrieros que con sus caballerías llevan el corcho al
Oliva de la Frontera Carmonita cargadero
Herrera del Duque Valle de Santa Ana - un aguador
la lapa Monesterio - un ranchero
Barcarrota Salvaleón - y en la pila del cargadero un representante del ven-
Fuentes de león Fregenal de la Sierra dedor y otro del comprador que pesan el corcho
Cabeza de Vaca Valencia de Mombuey con una ecabrias (trípode para pesar con romana).
SantéfAmalia Alconchel
Higuera de Vargas Villar del Rey Si la pareja de peladores trabaja a jornal saca entre
la Codosera Calera de león 400 y sao kg. diarios de corcho, pero si va a destajo,
l a Parra San Vicente de Atcántara dup lica el rendimiento, aunque así les producen más he-
Monterrubio Higuera la Real ridas a los árboles.
Cordobilla de lácara Badajoz
Burguillos del Cerro Mérida 3. las pelas.- Un alcornoque, por lo general. puede lle-
Puebla de Oblando Valdecaballeros gar a resistir hasta doce pelas y la «pela» no es más ni
Salvatierra Villanueva del Fresno menos que la acción de 'sacar' o quitar la corteza al ár-
Zahinos Alburquerque bol.
Segura de león Jerez de los Caballeros (Fig. 3 ).
Al jucén Es reconmendable hacerlo, ya que así, no sólo obtie-
ne beneficios el hombre sino que se regenera la produc-
ción de materia corchosa a lo largo de la vida del árbol.
al mismo tiempo que irá produciendo corcho de mejor
calidad .
al Modos de «pelas».- Al alcornoque se le hace una
primera pela de la que se extrae el llamado corcho
«bornizo» o «born io» (1 " corteza) que se saca de
las ramas y que sólo se utiliza para hacer los por-
tales de belén. Este corcho es de muy baja calidad
(pero hoy ya lo emplean para hacer parquet porq ue
tiene más densidad que el de 'refugo'). Ahora bien,
esta pela no puede tener lugar hasta que el árbol
no alcance al menos una circun ferenc ia de 60
cms . a una distancia de 1,30 m. del cuello de la
raíz. Y esta operac ión no suele tener lugar hasta
que el árbol nocumple los 25 años, si bien pasan-
do de 9, se llama «corcho criado» y con 10 ya da
corcho. Sin embargo, si se hiciera antes de los 25
Fig. 3 .- Area del alcornoque en Badajoz. años al árbol se le producirían heridas que incidi-
rían negativamente sobre la producción.
En la extracción del corcho de reproducción o
EXTRACCION DEl CORCHO corcho «segundero» el coef iciente de descorche o
relación de la mayor long itud peladaen el árbol él
1. las épocas.- Tradicionalmente hay unas épocas la circunferencia de 1,30 m. no debe ser 'superior a
concretas para descorchar el alcornoque pero no son 3.
las mismas en Extremadura que en otras zonas de la
Península. Y así, mientras en Badajoz tiene lugar en el
mes de mayo, en Gerona se hace entre mediados de ju-
nio y fines de agosto.
En realidad, para poder descorchar únicamente inter-
vienen dos factores:
- que haya act ividad vegetativa en el árbol con capas
de células nuevas y blandas, y
- que tenga savia «densa» que frene el proceso de
desecac ión de la capa madre.
y estas condiciones se dan juntas entre las fechas del
15 de junio y el 15 de sept iembre. A l árbo l le es nece-
sario tener tiempo suf iciente para preparar una capa
protecto ra -aunque sea delgada- que aísle al corc ho del
frío del invi erno. Por eso, es mejor descorchar en la pri- Cajita de corcho
mera parte del verano. Así el árbol puede irse preparan -
do . y cuando el descorche sea de las ramas no se
debe llegar más allá de donde éstas tengan 60
2. los hornbres.- El descorche se puede llevar a cabo cms . de circunferencia.
gracias a las cuadri llas de hombres bien organ izadas. El descorche poco int enso reduce, pese a lo que
se cree, la 'producción del árbo l y así en los des-
Normalmente, se hace por parejas o ecollerass de pe- corches que se hacen a desta jo los peladores sólo
ladores o esacadoress. Por cada cierto número de colle- llegan a las alturas cómodas y rentables para ellos
ras hay un capataz o «rnaniieros. Por cada tres parejas y no suben a las alturas necesarias. Además, si no
de peladores hay un rajador. se realizan podas adecuadas de formación los ár-
boles ramean mucho y las ramas muy finas no se
Además, la cuadrilla se completa con estos traba ja- puedan pelar.
dores: Al alcornoque, entre pela y pela hay que conce-
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derle tiempo para que pueda cicatrizar sus heridas habían hech o los fardos se int roducían en un a caldera
y regenera r su capa madre o 'casca' (part e interior de co bre (hoy en ob ra de cemento) llena de agua hasta
de la corteza que está entre el corch o y la madera la mit ad y encima del co rcho se echaban palos y leños
del árbol), Por eso, es general que las peleas o 'sa- y se alimentaba la calde ra co n virutas y 'refu go' (corcho
cas' se hagan cada nueve años, excepto en la pro - inútil que es co mo ti erra, con mu cho poro y que hoy se
vi ncia de Cáceres donde se hacen cada diez y en emplea para moler). La espum a del agua caliente ha de
Cata luña cada doce o catorce años. cubrir los fa rdos, apretán do los con palos y haciend o pa-
Hay, no obstante, dist intas f orm as de hacerlo. lanca con el 'abuelo'. La co cció n se hace durante unos
Siempre del tro nco para abajo que es el corcho en 20 m inutos a una t em peratu ra de 9S o.
plancha. Por ejemplo, un roda l se pela de una sola
vez (pela redonda), pero en Cataluña, Galicia, en 7. Raspado.- Una vez cocido se lleva al raspadero que
Ronda y en algún otro lugar se hace en dos o tr es es un cobe rt izo inm ediat o a la caldera y t odaví a en ca-
veces el tu rno de descorc he, pelándose cada vez liente se lim pia la corteza con una «raspeta» o «doladera»
una fr acci ón del árbo l (pela fr accion ada). Y en- (Fig. 4 ), Para ello, con el pie izquierdo se sujet a la pana
otras ocas iones la pela se hace en do s veces, pe- sit uada en el suelo y con la mano izquierda se cog e el
lándose cad a vez la mit ad del árb ol (pela parcia l), mang o de la raspet a y se ejerce pr esión con la derecha
(9). so bre el ángulo que forma el mango de la lám ina, cuyo
bo rde separa la raspa, al despla zarse sobre la pana. El
b) Herramientas.- Para descorchar los hombres que residuo es la 'raspa' que si se quema sirve de abono en
lo hacen sólo necesit an las herramient as siguien- el campo.
tes :
- un hach a co n hoja de medi a luna y mango aca-
bado en bisel (a veces 'con una palanca en el ra-
~======:(J
bo') para cortar.
- una 'burj a' o palo largo acabado en bi sel que se
ut iliza para separar el co rc ho de la cas ca.
- una esca lera para poderse subir a los árboles. Si
el t erren o es sinuoso y difícil para mover la es- )[1)
calera se hacen entalladuras en la co rt eza del ár-
bo l a modo de escalones.
c) Fases,- Para descorchar un alcorn oque hay que Fig. 4 .- «Ra s peta».
seguir el sigu iente proceso:
- Trazar = hacer cortes horizontales para delim itar 8 , Clas if icación .- Luego, los co rcho s coc idos se amon -
el trozo de corteza ('pana' o plancha) a tonaban en pilas o «bancos» y así se van clasif icando
ext raer po r su grueso y calid ad. Se le quitan los bordes sucios y
- Ab rir = aprove chando alguna grieta del árbol ha- los enferm izos y se mide el gro sor con un calibre o 'pie'.
cer un co rte vert ica l con el hac ha
- Ah uecar = con el revés del hach a golpear en el Por el grosor, y de mayor a menor, se llama al corch o:
co rte vertical. tangencialment e al ár-
bo l. - 't onas' (de 18 arriba) -hasta 3 0 Iíneas-
- Dislocar = terminar de sacar la 'pana' ayudándo- - 'medias marcas' (de 14 a 18 )
se co n el mango del hach a y si la par- - 't reñnos' (de 12 a 14) -con varias clases-
te del árbol es alta se hace con la - 'imperiales' (de lOa 12 )
'buria'
Por la cal idad hay co rc hos de 1' , 2' , 3' , 4", S" y 6" Y
Luego, se limpia de corcho la zona del cuello de la los malos que son el 'panda' que se exportaba; la 'lana'
raíz (esacar las zapata s») para que en la pela sigu iente para almo hada s y la 'plantill a' que era lo más fin o y no
las panas se ext raígan con una mayor long itud. Del mis- sirve en las fáb ricas .
mo mo do, y para evitar la mayor extensión afectada del
tronco po r los cortes horizontales, hay que hacer bien Los despe rd icios de los recort es son las 'aparas'
los cuellos , los cortes circulares y cuidado s, para conse-
guir un menor desperdici o en la parte supe rio r de la Luego, los fard os se sujetan con alam bre bien apreta -
pana. Inm ediatamente, las panas son coloc adas con la do con un 'ret rinque' y se ordenan de forma prismática
'barriga' hacia el suelo para que no se desequ en rápida- quedando pr eparados para ser co nducidos a las fábri-
men te y, por tanto, no se defo rme n. cas.
4 . Apilado.- Las pil as que se hacen con el corcho reco- EL APRO VECHAM IENTO DEL CORC HO
gido se colocan dejando la part e de la 'r aspa' (part e ex-
ter ior del corcho) contra el suelo y las de enc ima m iran- Las ventajas del corcho se conocen ya desde las épo-
do hac ia el cielo. Se busc a un lugar seco y con sombra, cas más ant igua s. Teofrasto denotó que descortezando
así se evit ará la pudrición y la desecación . El apilado, el alcornoque la cortez a se reprodu cía y que este hecho
además, aplana las pan as lo que se cons igue más fácil - favorecía al árbo l. Colum ela lo recomendó para hacer
mente si se riegan, colmenas ya que no es buen condu ctor del calor. Hora-
cio y Plinio lo recomendaron como tapón de vasijas y
En el apilado se separa el corcho born izo del de re- ánforas y ob serva el último que los pescadores lo usa-
producción , ban para sujetar las redes y las mujeres como calzado
de invi ern o. San Isidoro de Sevilla lo recomendaba para
S, Transporte.- A ntiguame nt e, el corch o lo lleva ban fa cilit ar la natac ión. Dom Pérignon descubre, al parec er,
los peones co n best ias y en la act ualidad se lleva en el em pleo del cor cho como cierre hermét ic o de las bo-
tracto res y en cami ones, según que las distancias sean t ellas de vino espum oso hacia 1700. Hoy en dia las
cort as o largas. aplicaciones del corcho son infi nit as.
6, Cocci6n.- Naturalmente , todo el corcho recogido ha- Al hablar del corcho, por tanto, se han de hacer, al
bla de ser cocido para po der traba jarlo. Una vez que se menos, dos divisione s:
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- el trabajo casero y pastoril del corcho - sello s de pan dotados de inic iales (letra s, caligráfi-
- las corcheras cas o muy sencillas) para marcar la masa de pan
antes de int roduci rla al fuego en los hornos comu-
1. El trabajo ca sero y pastoril del corcho.- Queremos nales, conociendo cada mujer su hogaza de pan
referi m os a todos esos traba jos que los pastores reali- gracias a esas letras que se habían impreso permi-
zan mientras guardan el rebaño o a los que saben hacer tiendo no equivocar uno s panes con otros. Estos
muchos padres de fam ilia. Eran muchas veces regalos sellos se los pasaban de madre s a hijas
que los nov ios les hac ían a las nov ias y generalmente - «corchos» que se pon ían sobre la boca del cántaro
se destinaban a la casa, como piezas del ajuar domésti- cuando se traía de la fuente hasta casa, evitando
co . Son muchas, tanto relacionadas con el mobiliario que se vert iese el agua, muy frecuente en la zona
como con los recipientes para serv ir alimentos o conte- de Alburquerque
ner líquidos, etc. - Mención especial merecen los tapones para tap ar
los cántaros y para cerra r herméticamente las bote-
En la prov inc ia de Badajoz, sob re todo en los pueblos llas de vidr io. El invent o había ten ido lugar a finales
de la zona del sur, han exist ido y aún quedan algunos del siglo XVII y fue lo mejor para conservar adecua-
«boli cheros». fam ilia s ente ras ded icadas a t rabajar el damente el vino de Champagne porque serv ía para
cor cho. mantener la pres ión en el interior del envase. El ta-
pón aguanta pres iones de hasta 8 kg/cm 2 . Hubo de
tene rse en cuenta para hacer los tapones el grosor
del corcho. En tomo a esta industri a del vino surg ió
la corchotaponera y así los vinos de Champ agne y
análogo s, embotellados según el método «champe-
no ise» t ienen una segunda fermentación del vino
en la botella, por lo que la eliminación de depósitos
en ella acumulados dur ante la permanenci a del vino
en cava, es necesaria, por ello hay que ext raer el
primer tapón o «tiraje» (permanencia en cava de
uno a cinco años ) y cambiarlo por el tapón de «ex-
pedición » de calidad superior y dispuesto ya para la
ven ta de la bote lla.
Hasta 1830 los tapones se pusiero n en las bote llas, a
mano, con un golpe de maza. Hacia 1835 aparecen los
tapones de fo rma recta. tant o cuad rados como ci línd ri-
cos (Fig. S). .
Herramientas para «re banar» tapones
A l principio se trabajaban en seco , luego quemaro n la
'espalda' y los apilaban en habit acion es húm edas y los
Las piezas tr adi cionales de corch o en Badajoz han rociaban con agua. Después se introdujo el hervido au-
sido : men tando así la elast icidad del tapón. Para hacer tapo-
nes el eje pr incipa l del tapón debe coinc idir con el eje
- las co lme nas ci línd ricas que se cosen con clavos o del árbol y se han de hacer paralelos a los anillo s del ár-
'viras' hechos con t roci tos de jara; dentro se ponen bo l po rque sino se part irían, atravesa ndo, así, el poro .
palos en forma de cruz y se cubren con tejas o con
lajas de pizarra El Señor Angel Rebolo, taponero de Mérida, ha hecho
- huch as para guardar los aho rros, con el nombre de durante muchos años y hasta 19 77, tapones a mano
la persona y con la fec ha de su ejecuc ión «escogiendo», «calibr ando» y «cuadrando». Contaba
- casitas para los nac im ientos con unos cuch illos que venían de Cataluña para el re-
- cun as con orificios para por ellos pasar las cuerdas corte, limpiando los «escotes» que es lo que se conoce
que perm it ían colgar las del t echo y acunar a los ni- como «rabanears las planchas en tiras de una anchu ra
ños cuando éstos lloraban. Cuando no había más ya elegida y las tiras se con vertían en «cuadradill os» de
hij os en el matrimonio se emp leaban para hacer la donde sacar los tapones. Don Angel cogía la rebanada
matanza ya que la sal y la pim ienta no atacan al con la mano izquierda y con la cuch illa de cuadrar pues-
corcho ta en el «burro» y sobre el «gato», donde apoyaba la re-
- asientos ut ilizados en zonas próximas al fu ego en banada , con el cuch illo iba haciendo el t apón en redon-
las coc inas o por los pastores para ordeñar. Se les do y así hacía de 2.000 a 3.000 diarios.
llama «t ajos»
- las «corch as» o alfombras que se pon ían al pie de Luego se mecan izó esta industri a y con el método de
la cama la 'garlopa' con cada golpe se sacaba un tapón . Este tra-
- las andaderas de los niñ os bajo lo hici eron las mu jeres y llegaron a producir 5.000
- forrado de garrafo nes de agua o de vino, presen- t apon es diarios . La máqu ina la introdujo Franc isco Vidal
ta ndo deco racio nes fl orales o geométricas y M onn er, en San Feliu de Guixols en 1850.
- saleros -especieros, con o sin tapade ra, ricamente
decorados con motivos geo métricos y fl orales y Después se introduj eron las 'brocas', ya movi das con
hast a con las ini ciales de la prop ieta ria o con las mo tor eléct rico y se fab ricaban 10.000 tapones al dla.
del artesa no que lo habla hecho. A veces, los pinta-
ban de color rojo y azul. Los cubil etes de estos sa- Por fin, llegó la «ametralladora» con la que pueden
leros pueden ser cili ndricos o pri smáticos. A lgunos hacerse 40.000 tapones diarios . Se lijan, se pul en, se
presen tan un tabique central que sirve para separar lavan, se parafinan y, en algunos casos. se les graba la
la sal del laurel. A lgunos saleros presentan decora- marca de la fi rma embote llado ra.
ci ón calada.
- «carapachoss hechos aprovechando los nudos del En la actual idad, se hacen varios tipos de tapones:
alcornoque y que se han emp leado para beber agua
o para contener el gazpacho - el de una pieza (para bebidas y med icinas)
- escud illas a modo de platos para comer - el de dos o más piezas rematado con aglome rado
- tarteras o «fiambreras» para llevar la comida al (para botellas de champán)
campo, decoradas con incisiones geométricas - el aglomerado (para vinos espumosos). (Fig. S).
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Hoy en día. mu chos de los tapones de champán se El corcho se mue le a piedra de granito, a cuch illa o a
hacen con varias piezas encoladas para lo que se em- martillo en el caso de que tenga madera -para rom per-
plea col a y se comprime con pequeños gatos en un la-. Viene desde el mo lino por unos tubos o por sacas
bast idor. Se meten en un horno a 1500 e
dur ante trece hasta la tolva. En el molino hay distintos calib res. Cola,
hora s hasta que la cola haya fraguado. corcho y resina de corcho se mezclan y al ser coc ido a
una temperatura de 400 0 se aglutina y se forma una
Todas las piezas que componen un tapón de este tipo masa que puede moldearse. fo rmándose así el aglome-
han de proceder de la misma plancha . de la misma re- rad o o conglomerado puro o negro. Vimos «escuadra-
bana da con igual textura, de crecim ientos anuales se- doras» que preparaban el conglomerado neg ro, tant o
mejantes y con idénti ca firmeza (Fig. 5). decorativo como aislante: que luego pasan a la platafor-
ma y después a la pul idora. Por fin, pasa a la em paque-
t adora. E incluso, en el proceso de investi gación que es-
tán llevando a cabo han conseguido sacar cera del co r-
cho con campanas de vacío.
Según nos con taron en la Corc hera Extremeña el fu-
turo del corcho es esperanzador ya que con él pueden
hacerse infi nidad de piezas. As í se hacen láminas de
co rcho para paredes, parque t, losetas (a las que hacen
en Mérida les han dado nombres de dioses y perso najes
romanos), tab iques prefabricados, pav ime ntos, revest i-
mientos, junt as de dilatac ión en car rete ras y aerop uer-
tos , cámaras frigo ríficas, chalecos y boyas de salva-
mento, discos para las chapas de las bebidas-refrescos,
suelas, tacones, plantillas , artes de pesca, pelotas, ra-
quetas, cubiletes, gazpac heras, platos, posavasos, caji-
tas para poner la br újula, marcos, piezas para aparatos
ortopédicos, lana de corcho o «colcholilla» para almo-
hadas y colchones, válvulas de inst rument os mus icales,
etc . Además, es muy importante la vertiente del co rc ho
como aislante acústico al que Luis Velasco Fernández le
da tre s aplicaciones:
- en aislam iento del son ido de aire a aire
- en aislamiento de ruidos por perc usión
- en absorción del son ido o co rrecc ión del tiem po de
reverbe rac ión .
Sin embargo, hoy por hoy, fren te a ese gran futuro,
Badajoz vende co rc ho a Barcelona, pero los portugue-
ses tam bién vienen a Extremadu ra a comprar corch o
para luego ellos ven derlo a precios más baratos , cr ean-
Fig. 5.- Tipos de tapones. do una competenci a de mercado muy perjud icial para
nuestras expo rtac iones , im pidiendo un área co mercial
más ampl ia, si bien la Corc hera Ext reme ña t iene im por-
Entre los sucedáneos que hoy se está n emp leando tan tes clien tes en Nueva Yor k, Tokv o. Beirut y much as
para hace r tapones se ha de cita r el poliet ileno. otras loca lidades im port antes.
2. Las corcheras.- Los fr anceses fue ron quienes intro-
dujeron en España la indust ria co rc ho-ta ponera a me-
NOTAS
diados del siglo XV III en Cataluña , debido a la im port an-
cia que en esa zona ti enen y tuvieron los vinos espumo- (1) MONTOYA OLlVER, José Manuel «Los alcornocales». Ma-
sos. Y los gerundenses cuando neces ita ron materia pri- drid. Ministerio de Agricultura. 1980. Pág. 7.
ma acud ieron a Extremadura a por ella. (2 ) MONTOYA OLlVER. Ob. cit. Pág. 8.
(3) PEREZ MARQUES, Fernando Y PEREZ GONZALEZ, M' Ce-
Duran te este sig lo se inst alaron varias industrias de lestina - El alcornoque y el corcho. Badajoz.- Universidad de
corcho en Extremadura perteneciendo a Badajoz las de Extremadura. 1982. Pág. 18.
San Vicente de Alcántara, Je rez de los Caballeros , Oliva (4) MONTORO LOPEZ. José. El corcho. Madrid.- Publicaciones
de la Frontera , Mé rida y Fregena l de la Sierra . Españolas. Temas Españoles» 277 - 1956 - Pág. 7.
(5) PEREZ MARQUES, Fernando y PEREZ GONZALEZ, M' Ce-
lestina. Ob. cit. Pp. 24-25 -26.
La Corchera Extremeña, de Mé rida, se funda en 1945
(6) Citado en la página 27 de su obra «El alcornoque y el cor-
y aunque no es la mayo r en el volu men de absorción sí cho» de Fernando Pérez Marqués y de M' Celestina Pérez
lo es en lo que a las espec ialidades confeccionadas se González.
refie re. San Vicente de A lcántara es, en cambio, el prin- (7) MONTOYA OLlVER. ob. Cit. Pág. 39.
cipal núcleo de prepa ración de co rcho en España. Esta (81 MONTOYA OLlVER. Ob. cit. Pág. 40.
local idad cuenta con una gran t radición corchera ya que (9) MONTOYA OLlVER. José Manuel. Ob, cit. Pp. 77-89.
en 18 70 se inst aló allí una fi rma inglesa. la de Henry
Bucknall, S.L.
La Corchera Extremeña, de Mé rida, presenta den t ro BIBlIOGRAFIA
de su recinto grandes pilas de panas y está n separados
el born izo, del corcho fragmentado y del co rcho defec- RAMIRO MEDIR, JOFRA. «La industria corchera en España».
tuoso. A esta selección se le llama «refugado». Dentro, Madrid. Escuela Superior de Ingenieros de Montes. 1957.
LUIS VELASCO FERNANDEZ. «El tapón de corcho para cham-
en el int erior de la fábrica, hemos vist o un equipam iento pagne y vinos espumosos». Madrid. Publicaciones de A.I.T.I.M.
muy complejo, dotado de grandes maqu ina rias, algunas 1971.
antiguas pero en trance de renovación por ingeni os más L. VELAZ DE MEDRANO - J. UGARTE. «El alcornoque y el cor-
modernos. cho». Madrid. Biblioteca Agrícola Española. 1922.
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