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Terror

Dos niños quedan encerrados en un coche averiado mientras sus padres buscan ayuda. Por la noche, escuchan en la radio que un asesino peligroso se ha escapado cerca de su ubicación. Luego, empiezan a oír golpes en el techo del coche que se vuelven más fuertes y rápidos. Aterrorizados, los niños huyen del vehículo y el mayor ve al asesino en el techo golpeando el coche con las cabezas de sus padres.

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Terror

Dos niños quedan encerrados en un coche averiado mientras sus padres buscan ayuda. Por la noche, escuchan en la radio que un asesino peligroso se ha escapado cerca de su ubicación. Luego, empiezan a oír golpes en el techo del coche que se vuelven más fuertes y rápidos. Aterrorizados, los niños huyen del vehículo y el mayor ve al asesino en el techo golpeando el coche con las cabezas de sus padres.

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1.

Golpes en el coche
Una familia, compuesta por dos pequeños y sus padres, viajaban por carretera hacia
[....] cuando el coche se les averió. Los padres salieron a buscar ayuda y, para que
los niños no se aburrieran, les dejaron con la radio encendida. Cayó la noche y los
padres seguían sin volver cuando escucharon una inquietante noticia en la radio: un
asesino muy peligroso se había escapado de un centro penitenciario cercano a [....] y
pedían que se extremaran las precauciones.

Las horas pasaban y los padres de los niños no regresaban. De pronto, empezaron a
escuchar golpes sobre sus cabezas. “Poc, poc, poc”. Los golpes, que parecían
provenir de algo que golpeaba la parte de arriba del coche, eran cada vez más
rápidos y más fuertes. “POC, POC, POC”. Los niños, aterrados, no pudieron resistir
más: abrieron la puerta y huyeron a toda prisa.

Solo el mayor de los niños se atrevió a girar la cabeza para mirar qué provocaba los
golpes. No debería haberlo hecho: sobre el coche había un hombre de gran tamaño,
que golpeaba la parte superior del vehículo con algo que tenía en las manos: eran las
cabezas de sus padres.

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