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Arquitectura y Arte del Quattrocento

El documento describe el contexto histórico y cultural del Renacimiento italiano, con un enfoque en el Quattrocento. Resalta los principales desarrollos en arquitectura (Brunelleschi, Alberti), escultura (Donatello) y pintura (Masaccio, Fra Angelico, Botticelli). También describe las nuevas ideas sociales, el retorno a los modelos clásicos, la nueva concepción del hombre y la naturaleza, y el cambio en la consideración social del artista.

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Arquitectura y Arte del Quattrocento

El documento describe el contexto histórico y cultural del Renacimiento italiano, con un enfoque en el Quattrocento. Resalta los principales desarrollos en arquitectura (Brunelleschi, Alberti), escultura (Donatello) y pintura (Masaccio, Fra Angelico, Botticelli). También describe las nuevas ideas sociales, el retorno a los modelos clásicos, la nueva concepción del hombre y la naturaleza, y el cambio en la consideración social del artista.

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El Quattrocento. Arquitectura (Brunelleschi y Alberti).

Escultura (Donatello). Pintura (Masaccio, Fra Angelico y


Botticelli).
El contexto histórico cultural.
Se entiende por Renacimiento el fenómeno cultural, surgido en Italia en el siglo XV,
que retoma los principios de la cultura de la antigüedad clásica, actualizándola a través del
Humanismo, y que sin renunciar a la tradición cristiana sustituirá la omnipresencia de lo
religioso del mundo medieval por una afirmación de los valores del mundo terrenal y del
hombre. El Renacimiento italiano se divide en tres grandes períodos: el Quatroccento, el
Cuatrocientos o siglo XV; y el Cinquecento, el Quinientos, o siglo XVI, y el Manierismo. En este
tema analizaremos el primero de ellos.
 Las nuevas sociedades e ideas: El centro del Renacimiento será una Italia fragmentada
políticamente en numerosos Estados y ciudades independientes, convertidos en centros
culturales y de mecenazgo bajo el amparo de la ricas familias burguesas que los gobiernan:
en Florencia los Medicis, en Milán los Sforza y el Papado en Roma. Estos núcleos con sus
burguesías mercantiles crean cortes repletas de intelectuales y artistas (desarrollo del
mecenazgo) que se encargan de construir nuevos modelos explicativos del mundo y del
papel del poder en el mismo.
 Vuelta a los modelos clásicos greco-romanos. La idea de belleza: Se despierta el interés
por el estudio de la antigüedad clásica tanto en sus manifestaciones literarias como
artísticas y filosóficas (el neoplatonismo). El hombre renacentista ve en ese periodo la
encarnación de una serie de ideales y valores perdidos durante la Edad Media como la
búsqueda racional de la verdad. La belleza será la expresión de un orden intelectual y
profano en el que el número, la proporción y la medida juegan un papel importante. El
contenido y la finalidad del arte es, pues, la belleza y no ser un simple instrumento al
servicio de la religión, sino proporcionar un placer sensible e intelectual (al contemplar una
Virgen María o Madonna se afirma sobre todo su belleza por encima de los sentimientos
piadosos que pueda producir).
 Nueva concepción del hombre y del mundo: humanismo y naturaleza: El Renacimiento
supone la dignificación del hombre como ser capaz de superación intelectual y de
comprender la naturaleza. No se elimina a Dios sino que se humaniza su imagen y se
diviniza la del hombre. Así, será el objeto central de la manifestación artística. Es la época
de la exaltación del individuo (antropocentrismo). Paralelamente al descubrimiento del
hombre se redescubre la naturaleza, estudiándola con rigor científico, al margen de la
intervención divina. El conocimiento de la realidad se lleva a cabo por medios empíricos y
fruto de ello será el descubrimiento de la esfericidad de la Tierra, el movimiento
heliocéntrico, etc.
 Cambio en la consideración social del artista: El artista toma conciencia de sí mismo e
intenta demostrar que la práctica del arte es una labor mucho más intelectual que manual,
para la que se necesita una sólida formación científica y humanística. Se valora la
genialidad y muchos de ellos buscarán nuevas soluciones a problemas visuales y formales,
realizando experimentos científicos o escribiendo tratados teóricos que sirven como medio
de propaganda del nuevo papel del artista. Este se convierte en un humanista que abarca
una gran cantidad de saberes.
 El nuevo espacio: Un dato importante en la definición del espacio del Renacimiento es la
incorporación de la perspectiva como instrumento de medida del edificio y de la obra de
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arte del mundo que nos rodea y que permite el control racional. El diseño de los edificios
se hace a partir de una serie de reglas y principios matemáticos reconocibles por el
observador en la armonía del espacio conseguido. Estos mismos principios se aplicarán a
la pintura.

La arquitectura del Quattrocento. Características generales


La arquitectura del s. XV se desarrolla casi íntegramente en la Florencia de los Medicis. Sus
principales características son:
 La nueva arquitectura adoptará las formas arquitectónicas de la antigüedad clásica,
especialmente las romanas como es el caso de los órdenes, especialmente el corintio y el
compuesto, con sus soportes y entablamentos. Se vuelve a conceder gran importancia al
muro, que vuelve a presentar su superficie plena y recobra su valor expresivo.
 Se utilizan bóvedas de arista y de medio cañón, arcos de medio punto apoyados no
solamente en pilares y pilastras sino también en columnas, y la cúpula, generalmente
sobre pechinas, es el elemento que caracteriza al arquitecto renacentista. Reaparecen los
frontones, los paramentos almohadillados o los casetones en las cubiertas. En lo que se
refiere a los elementos decorativos, aparecen medallones, grutescos, guirnaldas, etc.
tomados también de la antigüedad clásica.
 El ideal espacial, por influencia de los clásicos, es la planta central, circular, poligonal o de
cruz griega, cubierta con cúpula por ser ejemplo de simetría y equilibrio perfectos (la
esfera es la forma de reflejar la perfección del universo y de Dios).
 El edificio es el resultado de un cálculo matemático derivado del conocimiento científico y
de las leyes de la armonía, buen gusto, y proporción. Responde pues a los principios de
armonía, proporción y simetría como reflejo de la armonía superior que Dios ha otorgado
a la naturaleza y al universo.
 Las iglesias pierden parte de su sentido simbólico cristiano como consecuencia de la
dimensión humana y racional que predomina. Desaparece incluso el simbolismo de la luz,
típico en el gótico, y se prefiere ahora una iluminación integral que favorezca la
comprensión de este espacio racional y equilibrado.
 El hombre se relaciona con las cosas preferentemente sobre el plano horizontal. La
horizontalidad prevalece sobre la verticalidad, y las acusadas cornisas y molduras
horizontales de los edificios subrayan ese intento.
 La arquitectura civil construye palacios y villas para la nobleza y la alta burguesía
enriquecida y ejerciente de mecenas. Los palacios, enclavados en la ciudad, dejan de ser
fortalezas medievales de carácter militar para convertirse en el símbolo de la elegancia y la
belleza. Todos responden a una estructura en forma de cubo con un espacio vacío en su
interior destinado al patio, rodeado de pórticos (loggia). Con esta disposición se alcanzan
las exigencias de intimidad, ya que las habitaciones dan al patio interior, y de
representación de la riqueza del individuo en la fachada exterior. La más antigua presenta
una fachada almohadillada y la separación entre los tres pisos se realiza mediante una
cornisa y una disminución de la irregularidad o relieve de las piedras. La segunda solución,
ideada por Alberti, recurre a la superposición de los órdenes clásicos y a un sistema de
proporciones entre los elementos para compartimentar el muro exterior. Los arquitectos
más destacados de este período son Brunelleschi, Michelozzo, y Alberti.

Filippo Brunelleschi (1377-1446)


Su gran obra es la cúpula de la catedral de Santa María de las Flores, en Florencia. En
realidad, se trata de dos cúpulas, una dentro de otra pero sin fundir; la interior es semiesférica
y la exterior es una cúpula apuntada. En sus realizaciones arquitectónicas desaparecen los

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elementos medievales y se sustituyen por los clásicos. El pilar cede su puesto a la columna y a
la pilastra romanas coronadas por capiteles corintios o compuestos; reaparece el
entablamento; los arcos son, por primera vez en el renacimiento, de medio punto y las
bóvedas vaídas; introduce la planta central cuadrada (capilla Pazzi); uso de módulos cúbicos
para mostrar la proporcionalidad y armonía de un conjunto.
Estas características se pueden observar en el Hospicio u Hospital de Inocentes, en
Florencia, donde destaca el pórtico o loggia de esbeltas columnas clásicas y bóvedas vaídas. El
piso superior consta de ventanas coronadas por frontón, primer ejemplo en el Renacimiento.
O en algunos templos que siguen el viejo modelo de la basílica paleocristiana, creando los
templos de San Lorenzo y Santo Spirito, en Florencia. De tres naves sobre columnas, la central
cubierta adintelada con grandes casetones, y las laterales abovedadas. Los arcos no descansan
directamente en las columnas sino que sobre los capiteles coloca un trozo de entablamento,
consiguiendo mayor altura sin desproporcionar.
El Palacio Pitti consta de una fachada en la que se utiliza un sillar almohadillado, de
tradición romana (opus quadratum), y en la base se coloca la variante sillar rústico con una
cara sin tallar. Finalmente, la capilla Pazzi es un ejemplo de espacio ordenado, diáfano,
racional y equilibrado del nuevo espíritu renacentista tan alejado del gótico.

Leo Battista Alberti (1404-1472)


Creó una ciencia arquitectónica basada el número y las proporciones, claves de un
concepto de belleza basado en la armonía, reflejo de la del universo. La fachada de Santa
María la Novella en Florencia es un ejemplo de este interés por la proporción y la armonía
matemática. Su fachada se puede inscribir en un cuadro. El cuerpo principal se compone de
otros dos cuadrados, cuyo lado es la mitad del general. En otro cuadrado puede ser encerrado
el cuerpo superior. La ventana de arriba tiene una proporción de 1:1, y la de abajo, de 2:3 en lo
que se considera una armonía musical.
Desarrolló igualmente un nuevo modelo de palacio que tiene su reflejo en el Palacio
Rucellai en Florencia, los pisos se separan con un entablamento y los ventanales con pilastras,
el almohadillado es muy suave y presenta los órdenes superpuestos.

La escultura del Quattrocento. Características generales


 Tal vez sea en la escultura donde la transición entre el Gótico y el Renacimiento se vea
menos. Quizá la diferencia fundamental con la escultura anterior sea su total
independencia de la arquitectura. La figura adquiere así personalidad propia,
individualidad, en el marco de los nuevos principios antropocentristas del humanismo.
 Estudio e imitación de la Naturaleza y adopción de las formas y maneras clásicas de Grecia
y Roma para la interpretación de la misma Naturaleza. Ahora se busca la belleza ideal
(neoplatonismo), el equilibrio y la proporción de acuerdo a un canon, siendo el desnudo el
modelo ideal de representación. Las formas bellas tendrán valor en sí mismas y serán
capaces de producir un goce estético independientemente de sus valores trascendentes
(gótico).
 Los materiales más usados son el mármol y el bronce. Las esculturas en mármol se dejan
con el natural color de la piedra por haber creído los artistas que tales obras no sufrieron
pintura de ninguna clase en los buenos tiempos de la escultura clásica
 La temática es mucho más variada que en el periodo anterior siendo la más desarrollada la
religiosa y otras nuevas derivadas del culto al individuo. Es el caso del retrato que adquiere
ahora una gran difusión como género independiente destacando los retratos de busto y
los retratos ecuestres típicos éstos de época romana. La figura humana se caracterizará
por su gran naturalismo gracias a los variados estudios anatómicos que, debido además a

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la influencia clásica, favorecen la extensión del desnudo en esculturas de tamaño
monumental. Será evidente además el interés por la belleza formal basada en las
proporciones y en la armonía (antropocentrismo).
 El relieve tendrá carácter abiertamente pictórico, y se ajustará a las leyes de la perspectiva
lineal, consiguiendo, con el “schiacciato” (relieve de suave modelado, significa aplastado)
complejos efectos de profundidad.
 Los esquemas compositivos son simples y geométricos, basados en la proporción de líneas,
volúmenes y masas, clara articulación, axialidad y equilibrio. El movimiento se patentiza a
través del contrapposto y la tensión del movimiento en potencia.
 Hay un gran interés por la textura de las superficies, que a veces presentarán acabados
muy pulidos y tersos y otras facturas más abocetadas y expresivas.

La escultura del Quatroccento: Donatello (1386-1466).


Escultor florentino, es el más importante del Quattrocento., siendo el gran creador del
estilo del Renacimiento pleno, oscilando entre la búsqueda del equilibrio clásico y la belleza, y
el cultivo de un cierto expresionismo, que apoyado en la realidad, acentúa los valores
dramáticos.
Tras una primera etapa en la que fue abandonando las formas góticas y caminando
hacia el clasicismo (San Jorge), en la década de los 30 comenzó a recuperar modelos y
principios de la escultura clásica. Es la búsqueda del equilibrio y la belleza clásica. Donatello
realizó entonces el primer desnudo renacentista, el David, que representa al héroe bíblico
adolescente con la cabeza de Goliat a sus pies.
En un último periodo comenzó a mostrar un mayor interés por el realismo de sus
personajes y el dramatismo de la acción. Su interés por el hombre no acaba con figuras en
plenitud física sino que refleja las deformidades de la vejez como en el profeta Habacut. De
este último periodo son el condottiero Gattamelata, primera estatua ecuestre ejecutada a
tamaño natural, en bronce, desde la antigüedad (inspirada directamente en la escultura
ecuestre del emperador romano Marco Aurelio).

Pintura del Quattrocento. Características generales.


La pintura es la manifestación artística más multiforme del periodo. A falta de antecedentes
clásicos la pintura partirá de las experiencias del Trecento (Giotto), pero aportará grandes
modificaciones que sientan las bases de la pintura moderna. Las peculiaridades de cada autor
dificulta la búsqueda de los elementos definitorios de la pintura. No obstante, se pueden
señalar algunos aspectos comunes:
 El objetivo fundamental será la representación del hombre y de la naturaleza. Imitar las
cosas como son (forma de expresión figurativa), es decir, seleccionar lo más hermoso de la
naturaleza y representarlo de modo científico (canon, perspectiva) para lograr alcanzar la
belleza (naturalismo idealizado). El cuerpo humano se convierte en una de las grandes
preocupaciones de la plástica renacentista, como también lo había sido en el mundo
grecorromano. Éste se construye a partir de un sistema de proporciones (canon) y se
analiza desde todos los puntos de vista posibles, empleándose frecuentemente el escorzo.
 Aspecto importante de este realismo del renacimiento será la aplicación del
descubrimiento de la perspectiva como medio de representar fielmente en dos
dimensiones la tridimensionalidad de la realidad y las relaciones de las figuras entre si y su
entorno. En un primer momento este efecto se consigue a través de la perspectiva lineal;
luego llegará la perspectiva aérea. La perspectiva lineal es característica del Quattrocento.
Toma como punto de partida la idea de que cuanto más lejos están los objetos más
pequeños se han de representar. Se trazaban unas líneas de fuga que se unen en un punto

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creando una especie de pirámide visual. Esta teoría se sustenta en concienzudos estudios
de geometría.
 La composición se organiza de acuerdo con esquemas geométricos elementales (triángul,
círculo, pentágono), y ajustándose a las proporciones de la “sección áurea”.
 Los temas son tanto religiosos como profanos. Los encargos civiles se decantan por los
temas mitológicos, alegóricos e históricos a pesar de lo cual el género religioso sigue
siendo muy importante. Esta adopta, sin embargo, un punto de vista más humano y así
Cristo es presentado fundamentalmente como hombre.
 Comienza a tomar una gran relevancia el retrato. A menudo, estos retratos se aprovechan
para reflejar la situación social del personaje y su propia personalidad. El retrato es
consecuencia del culto al individuo y el humanismo imperante surgido en el Renacimiento
(antropocentrismo). En la época anterior, la medieval, ya había retratos pero
representaban más la condición social del personaje que su individualidad. El hombre
busca perpetuarse en el presente y el futuro (fama).
 La pintura mitológica es resultado de la recuperación de la antigüedad clásica, pero esta
pintura no es sólo la representación de los mitos de héroes y dioses paganos, sino una
exaltación de los valores humanos que encarnan y el lenguaje más apto para plasmar las
especulaciones filosóficas del pensamiento neoplatónico.
 En lo que se refiere al uso del color y del dibujo, en el Quattrocento el dibujo es más
marcado, intenso, más nítido, más firme. Con respecto a la luz, en un primer momento,
durante el Quattrocento, es conceptual, es decir, no podemos adivinar la procedencia ni el
foco que la genera e ilumina todo el espacio por igual. Es una luz diáfana y repartida de
forma homogénea en la obra sin sombras. Los más destacados pintores del Quattrocento
son Masaccio, Fra Angélico y Botticelli.

Fra Angelico (c. 1400-1455),


Fue llamado Angélico y también Beato por su temática religiosa, la serenidad de sus
obras y porque era un hombre de extraordinaria devoción. En 1436, los dominicos se
trasladaron al convento de San Marcos de Florencia. Fra Angélico, sirviéndose a veces de
ayudantes, pintó numerosos frescos en el convento donde ya introdujo plenamente algunas de
las soluciones del renacimiento.
Fra Angelico combinó la elegancia decorativa del gótico con el estilo más realista de
otros maestros del renacimiento como el pintor Masaccio y los escultores Ghiberti y Donatello,
que trabajaban en Florencia, y aplicó también las teorías sobre la perspectiva de Leon Battista
Alberti. Las expresiones de devoción en los rostros son muy logradas, así como la utilización
del color que consigue dar mayor intensidad emotiva a la obra. Su maestría en la creación de
figuras monumentales, en la representación del movimiento y en la capacidad para crear
planos de profundidad a través de la perspectiva lineal, lo confirman como uno de los pintores
más importantes del primer renacimiento. Una de sus obras más representativas es La
Anunciación.

Masaccio (1401-1428)
Pese a su breve carrera, es el iniciador de la nueva pintura y el primer autor
íntegramente renacentista. Conecta con Giotto en la corporeidad monumental de sus
personajes, modelados escultóricamente (las figuras ya no son siluetas planas recortadas
sobre un fondo sino que adquieren volumen, solidez); pero aporta una mayor habilidad para la
anatomía y la coordinación del movimiento de las figuras.
La atención a la espacialidad es también esencial: así, en la Trinidad (fresco de Santa
María Novella en Florencia), aparece una arquitectura clásica en perspectiva lineal fingiendo

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un espacio ocupado por los personajes, Cristo crucificado sujetado por Dios padre bajo una
bóveda de cañón y en presencia de los donantes

Botticelli (hacia 1445-1510)


Sandro Botticelli no busca proezas técnicas, sino la gracia ideal y el lirismo de los
personajes, estilizados y de expresiones melancólicas. Destaca la calidad de su nítido dibujo,
con abundancia de líneas ondulantes en cabellos y vestimentas. Para muchos es el mejor
pintor del Quattrocento.
Lo más conocido son sus alegorías mitológicas de carácter humanista. En su pintura
busca la concordatio, la síntesis entre la filosofía pagana, grecorromana, y la cristiana, de
modo que el pensamiento de los grandes filósofos de la Antigüedad, Platón y Aristóteles
especialmente, no fue interpretado como opuesto al cristiano sino como precursor. En el
Nacimiento de Venus no le interesa el espacio, sino el desnudo femenino, de belleza no
sensual, pero dulce y misteriosa. Venus en el centro sobre una concha, flanqueada a la
izquierda por la pareja de Céfiros, y a la derecha, por un Hora (la Primavera). La diosa es
arrastrada a la orilla por los vientos (Céfiros), y las flores que arrojan indican la fecundación del
mar por el cielo.
En la Alegoría de la primavera contrapone los tipos de amor según el neoplatonismo
dividiendo la tabla en tres partes: el viento Céfiro rapta a la ninfa Clora, ninfa de la tierra y de
la castidad, que se ve transformada en Flora, que esparce flores anunciando la Primavera y a
los que sucede en el centro, como aislados, Venus y Cupido (cuando el viento, el amor se une a
la tierra, la castidad, surge la belleza y la primavera); a continuación, aparecen danzando las
tres gracias.

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