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Principios de Tareas Terapéuticas

Este documento describe los principios de la relación terapéutica y de la tarea terapéutica en un enfoque humanista. Los principios de la relación son la búsqueda de la armonía empática, el establecimiento del vínculo terapéutico y la colaboración en la tarea. Los principios de la tarea son el procesamiento vivencial, el fomento del crecimiento del cliente y la conclusión de las tareas. También se describen tareas basadas en la empatía, como la afirmación empática ante experiencias de intensa vulner

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Principios de Tareas Terapéuticas

Este documento describe los principios de la relación terapéutica y de la tarea terapéutica en un enfoque humanista. Los principios de la relación son la búsqueda de la armonía empática, el establecimiento del vínculo terapéutico y la colaboración en la tarea. Los principios de la tarea son el procesamiento vivencial, el fomento del crecimiento del cliente y la conclusión de las tareas. También se describen tareas basadas en la empatía, como la afirmación empática ante experiencias de intensa vulner

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TAREAS TERAPEUTICAS

LA BASE: PRINCIPIOS DE TRATAMIENTO


PRINCIPIOS DE RELACIÓN

Su finalidad prioritaria es facilitar la mejor relación terapéutica posible para el desarrollo del
tratamiento. Y ello se consigue a través del seguimiento de estos tres principios:

• Principio de la búsqueda de la armonía empática: Es el fundamento sin el cual no podría


existir el tratamiento vivencial. En palabras de Rogers:

"(...) ser empático es percibir el marco de referencia interno del otro con exactitud y con los
componentes emocionales y de significado (...) como si uno fuera la persona, pero sin perder jamás
la condición de 'como sí' ". (p.131).

Para lograrlo, el terapeuta ha de suspender sus propias valoraciones o preconcepciones


sobre el cliente, tomar contacto con su mundo, experimentar en sí mismo la “resonancia
de” las vivencias de aquél “como si” fuesen suyas y, desde esa situación privilegiada de
observación, captar el núcleo de la misma en un proceso indefinido de "selección empática"
que resultará siempre lo más importante, intenso o conmovedor de la experiencia del
cliente (lo más vivo, lo que más resalta, la “figura”). Y ello habrá de continuarse a lo largo de
todo el tratamiento, momento a momento; sólo así el terapeuta será capaz de seguir el hilo
siempre cambiante de las experiencias del cliente. En este sentido, la captación de la
comunicación no verbal es imprescindible.
• Principio del establecimiento del vínculo terapéutico: Este principio hace referencia a la
expresión, a la comunicación al cliente por parte del terapeuta de la armonía empática
alcanzada con él. Es decir, y siguiendo nuevamente a Rogers, se trata de construir una
relación humana desde la empatía y el genuino aprecio por el otro tal como es, sin
valoraciones críticas o morales en torno a su valía. Al cliente se le ha de comunicar de forma
genuina e inequívoca que se le comprende (o se le intenta comprender), se le acepta y se le
aprecia, todo ello en una relación fundada en una actitud de autenticidad por parte del
terapeuta que se mantiene abierto así mismo y a sus vivencias, comunicándolas
abiertamente y siendo una persona “real”; Sin esta actitud de autenticidad la empatía y el
aprecio pueden ser vividos como falsos.

• Principio de la colaboración en la tarea: Este Principio tiene como fin facilitar la implicación
mutua en las metas y tareas de la terapia. Ello exige una serie de acuerdos entre cliente y
terapeuta que van desde el acuerdo en los objetivos hasta el acuerdo en la tarea global,
pasando por los acuerdos en cada una de las tareas específicas de la terapia. Tal grado de
consenso se logra mediante el tono colaborador que adopta y nunca abandona el terapeuta,
el cumplimiento de los dos principios anteriores de armonización empática y vinculación
basada en su expresión, y por las propias capacidades del cliente para la consecución de la
tarea. Es evidente que la concepción que maneja el terapeuta de este enfoque de considerar
al cliente como agente activo y ejecutor de su propio cambio permite esta capacidad de
decisión en plano de igualdad con el propio terapeuta: nada es posible en un tratamiento
vivencial sin el consentimiento expreso del cliente.

PRINCIPIOS DE LA TAREA

Sin el cumplimiento de los principios de la relación, no se darían las condiciones de posibilidad


necesarias para iniciar siquiera ninguna tarea terapéutica. Respecto a los principios de tarea, sirven
a la finalidad de facilitar el trabajo terapéutico sobre tareas terapéuticas específicas Son igualmente
tres los principios a cumplir:

• Principio del procesamiento vivencial: Para facilitar la búsqueda vivencial de las experiencias
del cliente, el terapeuta puede recurrir a cuatro vías de actuación enfocadas en otros tantos
procesamientos cognitivo/afectivos:
1. Ayudar al cliente a dirigir/redirigir el foco atencional,
2. Ayudar al cliente a modular la intensidad afectiva
3. Ayudarle a explorar “vivencialmente” cada experiencia de un modo detallado y específico,
en todas sus facetas e implicaciones
4. Ayudarle a simbolizar adecuadamente la experiencia emocional.
• Principio del fomento del crecimiento y la autodeterminación del cliente: Es otro principio
que se funda en una actitud de base que ha de presentar el terapeuta. En esencia, el
terapeuta debe mantenerse atento al crecimiento de su cliente, y ello a través del
instrumento de la selección empática mencionado anteriormente. Así, irá subrayando
aquellos aspectos novedosos positivos que vayan apareciendo en la experiencia del cliente.
Por otra parte, el terapeuta promocionará el papel de protagonista y de sujeto activo de la
terapia en el cliente al permitirle a éste la libre elección de los objetivos y tareas en la terapia.
• Principio de la conclusión de las tareas (evitar asuntos inconclusos, cerrar los procesos): Las
tareas terapéuticas específicas deben ser concluidas. Como cada tarea presenta unas
características particulares que las definen, también la forma de finalizarlas será distinta
entre unas y otras. El terapeuta habrá de valorar en cada caso cuándo pasar a otra tarea, o
cuando retomarla.

FORMULACIÓN DEL FOCO DE COLABORACIÓN

UN MODELO MUY POTENTE PARA FORMULAR EL FOCO DE COLABORACIÓN ES EL MODELO DE


FORMULACIÓN DE CASO HUMANISTA EXPERIENCIAL TRANDIAGNOSTICA: POSTER CIRO
LO QUE EL TERAPEUTA HACE: INTENCIONES Y MODOS DE
RESPUESTA
TAREAS BASADAS EN LA EMPATÍA

AFIRMACIÓN EMPÁTICA ANTE UNA EXPERIENCIA DE INTENSA


VULNERABILIDAD

La empatía es un requisito importante en todo momento, pero ante un marcador de intensa


vulnerabilidad es esencial. Cuando se da este tipo de marcador la tarea de afirmación empática es
de primordial importancia y tiene prioridad sobre otras tareas, incluidas tareas en curso. El marcador
de intensa vulnerabilidad señala un momento poderoso en el curso de la terapia y el terapeuta ha
de ser muy sensible a estos marcadores. Ante este marcador el foco de la sesión (o de un momento
concreto de la sesión) se situará en la afirmación empática del terapeuta ante la intensa
vulnerabilidad del cliente, lo que conduce a mitigar el sentimiento de inaceptabilidad o peligro que
experimenta el cliente respecto a su emoción, así como a la plena expresión de la emoción, seguida
de un sentido de alivio e integración.

MARCADOR: 1) La persona expresa o es visible que está inmersa en una intensa emoción
negativa relevante para el sí mismo y se muestra claramente vulnerable. Esta
vulnerabilidad puede implicar miedo a ser rechazado o juzgado por el terapeuta y/o a ser
arrollado por la emoción 2) Incluso aunque la emoción esté vinculada a un suceso
particular parece central para el sí mismo en el sentido de que se generaliza o tiñe un
espectro amplio de experiencia 3) Existe una reticencia a expresar el sentimiento, hay
resistencias o sensación de estar en peligro, la actitud es temerosa, a menudo se expresa
“por primera vez” la cualidad del sentimiento 4) En relación con lo anterior pueden
aparecer signos claros que indican la intensidad de la vulnerabilidad, la voz tiembla la o
se convierte en un susurro, la actitud corporal, la postura, los suspiros, la expresión facial
dan la sensación de que la persona se siente en “riesgo”.
• Ejemplo: Cliente: La voz temblorosa, en un susurro, postura encogida: Hay algo. Nunca se
lo he dicho a nadie. Me ha dado tanto miedo que alguien lo supiera.

OPERACIONES DEL TERAPEUTA: La operación del terapeuta en esta tarea es la afirmación empática

• Las respuestas empáticas del terapeuta tienen ante este marcador una cualidad especial:
• NO son reflejos evocadores, que abren límites o de crecimiento, el terapeuta NO trata de
estimular una exploración o clarificación más profunda.
• El terapeuta NO trata de rebajar el sentimiento (ni, por supuesto, de aumentarlo). NO
calma. NO tranquiliza.
• Tampoco se limita a parafrasear o reflejar el sentimiento del cliente. Por supuesto refleja
empáticamente, pero, además:
• Trata de ser sensible al “sabor” de la experiencia del cliente
• Trata de confirmar que esa es su experiencia
• Trasmite una actitud receptiva de aceptación
• Trata de validar la experiencia y de expresar el reconocimiento implícito de haber recibido
el mensaje
RUTA 1 DEL MARCADOR EN FUNCIÓN DE LOS MODOS DE
RESPUESTA DEL CLIENTE
RUTA DE LA REDUCCIÓN DE LA ACTIVACIÓN/ EXPLORACIÓN
1. El cliente experimenta un intenso sentimiento negativo relacionado con el sí mismo y claramente
está afectado por él

2. Ante las respuestas de afirmación empática del terapeuta el cliente experimenta alguna reducción
de la ansiedad

3. A medida que se reduce la ansiedad hay alguna indicación de que el cliente está preparado para
la exploración

4. En caso de que el cliente siga esta ruta y se adentre en la exploración el terapeuta sigue la senda
exploratoria (exploración empática) pero, dado que se trata de una zona difícil y vulnerable de
explorar es muy importante que el terapeuta continúe dando muestras de validación y aceptación
del cliente.

Ejemplo breve de la RUTA REDUCCIÓN DE ACTIVACIÓN/EXPLORACIÓN


RUTA 2 DEL MARCADOR EN FUNCIÓN DE LOS MODOS DE
RESPUESTA DEL CLIENTE

RUTA DE LA INTENSIFICACIÓN DE LA EMOCIÓN: TOCAR FONDO Y SALIR


ADELANTE
1. El cliente experimenta un intenso sentimiento negativo relacionado con el sí mismo y claramente
está afectado por él

2. El sentimiento se hace más profundo en respuesta a la afirmación empática del terapeuta

3. Creciente expresión intensa de la experiencia negativa relacionada con el sí mismo

4. El cliente experimenta la emoción temida o el aspecto doloroso del sí mismo en toda su intensidad.
Parece “tocar fondo”.

5. Empieza a sentirse más calmado. Ya no está fragmentado. Aparece un sentido de ser agente activo
del sí mismo y de sus propias posibilidades: “Soy aceptable como soy”.

Ejemplo de la RUTA DE INTENSIFICACIÓN DE LA EMOCIÓN


TAREAS DE REPROCESAMIENTO
DESPLIEGUE EVOCADOR SISTEMÁTICO PARA REACCIONES
PROBLEMÁTICAS

MARCADOR: 1) El cliente cuenta un ejemplo de una reacción propia ante una situación
particular, 2) Dicha reacción la vive con extrañeza, como inesperada, desproporcionada,
problemática 3) Se atribuye la reacción y no la considera como consecuencia de “las
circunstancias” o de la conducta de otra persona

PREPARACIÓN
1. Presencia del marcador
El paciente menciona una situación en la cual reaccionó de manera que describe como extraña,
desproporcionada, inadecuada o problemática en algún sentido (la situación puede tener que ver o
no, con la problemática general que le trae a terapia)

2. Establecimiento de la colaboración
El terapeuta sugiere que puede ser un tema interesante para explorar y, si el cliente se muestra de
acuerdo comienza la siguiente etapa.

Operaciones del terapeuta:

• Escucha selectiva para poder detectar el marcador y no pasarlo por alto al considerarlo una
simple digresión. Por ejemplo, la calidad de la voz al describir el incidente lleva un matiz de
extrañeza, desilusión o incluso repugnancia hacia sí mismo.
• Sugiere la exploración de la reacción problemática. Parece que esa reacción tuya te
extrañó/decepcionó/disgustó… ¿te parece que exploremos un poco más este incidente?

REEVOCACIÓN DE LA EXPERIENCIA
3. El paciente se reintroduce vívidamente en la escena.
Se anima al paciente a que se implique en una vívida reexperimentación de la situación antes de que
se produjera la reacción. Es importante no quedarse en lo meramente descriptivo sino guiar para
una exploración implicada emocionalmente.

4. Búsqueda de los aspectos más destacados de la situación estimular


¿Qué es lo que más impacto tuvo, lo más destacado para el paciente desde su percepción
idiosincrásica? Pueden ser estímulos externos: “el tono de su voz”, o internos: “me sentí
completamente ignorada”.

5. Rastreo del significado personal de la situación estimular


El terapeuta acompaña y guía al paciente para que transite entre la vivencia emocional y su propia
atribución de significado. A menudo esto es un proceso complejo y largo, donde puede haber
avances y retrocesos. Se trata de acompañar al cliente para que se centre en ambos aspectos
(experiencia-simbolización) hasta que poco a poco, ambos aspectos empiezan a converger. La etapa
de rastreo se completa cuando el cliente reconoce espontáneamente que su reacción era una
respuesta directa a su propia interpretación subjetiva de determinados estímulos de la situación.
Operaciones del terapeuta:

• Estimular la reexperimentación de la escena: Veamos si puedes ir allí con tu imaginación e


intentar describirme todo lo que viviste, sintiéndolo, captando de nuevo el sabor de la
escena… ¿Qué viste, que oíste, que hiciste? ¿quién estaba allí?
• Ayudar al paciente a entresacar qué aspectos experimentó como problemáticos: ¿qué es lo
que más te impactó? ¿hubo algo que hizo que tú …? ¿algo quizá en su cara, en su forma de
dirigirse a ti…? Y, ante la duda verificar ¿la rabia que sentiste es lo que te resulta tan extraño?
O sea, que lo más te disgusta es haberte puesto tan nerviosa…
• Ayudar al paciente a rastrear el significado personal de la situación manteniendo el foco
alternativamente entre la experiencia: ¿qué sentiste al escucharle decir eso? ¿Dónde
experimentabas la tensión? y el significado: ¿Qué supuso para ti que te dejara con la palabra
en la boca? ¿Qué significó para ti ese tono de voz…? Cuando dices que te miraba con
altanería, ¿Qué implica para ti la altanería?
• Si el cliente se empieza a autointerrumpir, juzgando su propia reacción o teniendo una
reacción emocional secundaria traerle a la tarea: “Fue inmaduro e infantil actuar así…”
“Antes de sacar conclusiones que te parece si seguimos explorando un poquito, vamos a ver
si podemos ver que hay debajo de esa reacción tuya” “Sientes que te comportaste de forma
inmadura, sin embargo, hubo algo que realmente te hizo estallar”

PUENTE DE SIGNIFICADO
5. Aflora la relación entre la interpretación idiosincrásica de la situación y la
reacción problemática
Al paciente se le va haciendo cada vez más clara la conexión entre su respuesta y la situación.
Descubre que su propia reacción “problemática” es en realidad congruente con un esquema tácito
de emoción referente al sí mismo que se activó en base al algún “resorte” de la situación estimular.

Operaciones del terapeuta:

• Estar muy atento para centrarse y señalar y/o sintetizar el reconocimiento espontaneo del
cliente del puente de significado: Así que te dejó sola en ese momento en la fiesta y te
enfadaste tanto porque para ti significaba ser rechazada por él, dejada de lado…

INTEGRACIÓN
6. Reconocimiento y reexamen de los esquemas relevantes del sí mismo:
ampliación, profundización, reapropiación.
El cliente reconoce claramente que su reacción “problemática” es solo un ejemplo de un aspecto
más amplio de un modo rígido y cristalizado de funcionar que está interfiriendo en sus propias
necesidades y deseos organísmicos.

Se trata de un proceso rico, que va más allá del mero análisis intelectual. El cliente conecta miedos,
valores, creencias que forman parte de su ser en el mundo: puede recordar otras situaciones o
momentos semejantes y llegar a núcleos importantes de significado personal.
Operaciones del terapeuta:

• Facilitar el reexamen de los esquemas del sí mismo del cliente y ampliarlo a otras situaciones
de vida: Vamos a ver que moviliza ese sentirte rechazada, pregúntate y espera, deja que te
llegue la respuesta… ¿puedes recordar otras situaciones en qué te hayas sentido así, “dejada
de lado”?

RESOLUCIÓN
7. Hay una reestructuración de aspectos relevantes para el sí mismo, y/o
emerge una nueva conciencia de lo que se quiere cambiar, y un nuevo sentido
del “poder” para efectuar esos cambios.
El cliente toma consciencia de sus necesidades y deseos organísmicos, y se da permiso para empezar
a cambiar o se siente empoderado para dar los primeros pasos en base a valores, necesidades del sí
mismo. Normalmente hay un cambio positivo de humor y una visión nueva de aspectos importantes
del propio funcionamiento en el mundo.

• Reconocer y centrarse en la nueva comprensión del cliente de estilos disfuncionales guiados


por el esquema emocional: Conecta con esa parte que se siente rechazada, escúchala,
acompáñala, ¿Qué te pide? ¿Qué necesita?...
• Se centra en las nuevas implicaciones para un cambio del sí mimo: ¿Cuál podría ser el primer
paso en esa dirección? ¿Qué se te ocurre hacer?

ESCALA DE GRADOS DE RESOLUCIÓN DE LA TAREA


1.Marcador: El cliente describe una reacción suya inesperada o confusa.

2.El cliente se ha “reintroducido” en la escena y está recordando y reexperimentando el


momento en que se desencadenó la reacción.
3.El cliente revive los aspectos más destacados de la situación estimular:
• Su propia reacción interna afectiva a la situación
• Su interpretación subjetiva del impacto potencial de la situación
4.Llega a crear un “puente de significado”: Ha descubierto la conexión entre sus RP y su
propia evaluación del impacto potencial de la situación estimular.
5.Reconoce esto como un ejemplo de un aspecto más amplio de su modo de
funcionamiento, que interfiere con sus propias necesidades y deseos.
6.Resolución:
• Obtiene una visión complementaria nueva de aspectos importantes de su
modo de funcionamiento y de los cambios en el sí mismo que quiere
efectuar
• Empieza a sentirse autorizado a iniciar un cambio
TAREAS DE EXPERIENCIACIÓN

FOCUSING PARA UN SIGNIFICADO SENTIDO CON POCA CLARIDAD

MARCADOR: Hay dos variantes del marcador: VARIANTE INTERIORIZADA 1) El cliente hace
referencia a una experiencia interna 2) El cliente describe dificultad para simbolizar dicha
experiencia (sentimiento vago, difuso, poco claro, muchas cosas que se agolpan…) y/o 3)
Expresa malestar, aturdimiento, confusión respecto a dicha experiencia interna.
VARIANTE EXTERIORIZADA: 1) Hay una vivencia de atasco: el terapeuta tiene la impresión
de que el cliente está dando vueltas y no termina de llegar a lo importante 2) La
experiencia de dar vueltas es actual y con frecuencia el cliente utiliza un lenguaje
abstracto, “mental” 3) Los esfuerzos del terapeuta de profundizar en el proceso por medio
de reflejos empáticos y respuestas exploratorias no han tenido éxito 4) El cliente expresa
de modo directo o bien confirma la impresión del terapeuta de “estar atascado” “estar en
la superficie”.

1. PRE-ENFOQUE: DESPEJAR UN ESPACIO


Este paso preliminar se da ÚNICAMENTE ante la variante exteriorizada (atascada) cuando el cliente
aún no ha podido establecer conexión con el referente interno. Si la variante del marcador es la
variante interiorizada se empieza directamente con el paso siguiente.

Lo crucial es que la persona encuentre una “distancia de trabajo” productiva donde se pueda
relacionar con sus dificultades, y seleccionar de entre la maraña, la confusión o el atasco, la dificultad
o problema con el cual trabajar

A continuación, incluyo un guion con sugerencias para que el terapeuta pueda ayudar a la persona a
encontrar este espacio. A veces puede ayudar también tomarse unos momentos previos para
respirar y conectar con el cuerpo.
2. ENFOCAR LA SENSACIÓN SENTIDA
Para llegar a este paso se tienen que dar tres requisitos:

1) La persona ha despejado un espacio interno de trabajo en el cual puede relacionarse con su


dificultad, es decir no está “dando vueltas” “atascado” o “bloqueado”

2)Está presente el marcador primario la tarea: la persona está en contacto con un referente interno
(sensación sentida) difuso, vago, poco claro pero que alude a “algo”: un aspecto interno doloroso,
una dificultad propia, una sensación que tiene que ver con otra persona o situación…Hay, por así
decir un “yo” que se relaciona con un “eso”.

3) El cliente, ante la sugerencia del terapeuta, se siente seguro para explorar esta sensación y
dispuesto a trabajar el ella para tratar de clarificarla.

Sugerencias para la facilitación del proceso por parte del terapeuta

3. ENCONTRAR UNA ETIQUETA O ASIDERO


Para que se de este paso la persona tiene que empezar a buscar el significado implícito que hay en
la sensación sentida, en el referente interno con el que ha contactado en el paso anterior y para ello
inicia un dialogo en el cual se mueve de la sensación al intento de describir y/o simbolizar dicha
sensación

Sugerencias para la facilitación del proceso por parte del terapeuta

4. RESONAR: ENCONTRAR EL SÍMBOLO/ETIQUETA QUE DA


EN EL CLAVO
Por lo general no es suficiente tener una etiqueta potencial. Porque se da un proceso interesante
que cualquiera que tenga familiaridad con focusing puede haber comprobado en su propia
experiencia. De alguna manera el cuerpo “sabe algo”. Algo que uno intenta simbolizar a través de
acercamientos y retrocesos, como en el juego “Frío, frío-Caliente, caliente”. Entonces en este paso
de resonar la persona va del símbolo/palabra/imagen/etiqueta a la sensación comprobando a ver si
resuenan entre sí, comprobando si “encajan”. La solución definitiva la da el cuerpo. Si la etiqueta
encaja, pasa algo en el cuerpo, algo se mueve. El cuerpo dice sí, eso es.

5. PREGUNTAR: PASO OPCIONAL CUANDO ALCANZAR LA


RESOLUCIÓN ES MÁS DIFÍCIL

Algunas veces es necesario continuar el diálogo con el significado que ya ha logrado ser simbolizado,
a fin de explorarlo, clarificarlo y transformarlo, ya que puede ser que con la mera simbolización la
persona se quede con la sensación de que no es suficiente, de una falta de completitud de la
resolución. En esta fase se trata de que, de nuevo la persona se implique en un modo de búsqueda
vivencial, dirigiendo preguntas a su interior y testando la respuesta, volviendo a recorrer los pasos
anteriores (sensación sentida, etiquetado (la pregunta que encaja) comprobación). Cuando se
produce la resolución, hay algún indicador corporal o emocional, suspiro de alivio, sensación de
alegría o libración…

Sugerencias para la facilitación del proceso por parte del terapeuta

6. RECIBIR Y PROTEGER
Una vez que se ha llegado a cierto cambio, resolución, comprensión (que, como hemos dicho, no es
“mental”, sino sentido) respecto a la dificultad o asunto con la cual se ha realizado el proceso del
enfoque, es importante que el cliente revise, “saboree”, reconozca, y se detenga un poco en dicho
cambio. Si no, podría “perderse el rastro” de la nueva comprensión que ha surgido. También, en
ocasiones, en clientes que puedan tender a desvalorizarse o criticarse, es importante dar valor a la
comprensión que ha llegado, protegerlo del juicio y la crítica y mostrarse abierto y receptivo con la
nueva comprensión que ha llegado a través del enfoque.

Sugerencias para la facilitación del proceso por parte del terapeuta

7. LLEVAR ADELANTE
En procesos de enfoque que han fluido muy bien, a veces se produce espontáneamente este paso
adicional en las cuales se muestran claramente los impactos de la resolución en el tema o problema
que ha sido enfocado. El cliente “sigue hacia adelante” generando nuevas interpretaciones
adicionales, conexiones más amplias con facetas de su vida, o bien se compromete a emprender
acciones o dar pasos en su vida diaria.

ESCALA DE GRADOS DE RESOLUCIÓN DE LA TAREA


TAREAS ENACTIVAS

SILLA VACIA PARA ASUNTOS INACABADOS

MARCADOR: Sentimientos persistentes (resentimiento, “enganche”, queja (rabia


+tristeza), resignación, añoranza, anhelo, ambivalencia hacia otro significativo…los
sentimientos no se expresan completamente y hay signos de expresión restringida.

PREDIALOGO
1. Establecer la colaboración:
Parece que hay aquí algo importante con …. algo que necesita ser expresado

2. Estructurar el experimento:
Creo que podría ser útil traer a …. aquí y que tuvieras una especie de dialogo con él/ella,
puede ser de ayuda, si estás dispuesto/a intentarlo

Cliente dice NO: validar y dejar abierto para más adelante: atravesar el dolor puede ser sanador
cuando se sienta preparado….

ACTIVACIÓN

3. Evocar la presencia sentida del otro:


Imagínate que está aquí, ¿puedes verla, oír su voz? ¿qué sientes?

4. Establecer contacto entre el sí mismo y el otro significativo


Cuando el cliente expresa los sentimientos se establece el contacto:

Díselo el él/ella

Atender a la expresión del cliente para ver si es espontanea o “deliberada”. Si es deliberada


(artificial) se fomenta la espontaneidad:

No lo actúes “como sí”, se tú mismo realmente, dile lo que te sale de dentro… déjalo salir

Atender a si el afecto expresado es primario (rabia, tristeza auténticos) o reactivo (impotencia,


queja, mezcla de sentimientos, emoción secundaria o instrumental)

5. Facilitar responsabilidad:
Si el cliente se queda en los reproches y acusaciones (tú me hacía, tú eras…) llevarle a su
experiencia interna:

Como era eso para ti, que sentías tú, dilo desde el yo: yo necesitaba que hubieras sido más….
6. Acceder a los sentimientos iniciales:
Cuando se necesita profundizar en la experiencia interior (prestando atención a los indicios de
expresión genuina, especialmente de sentimientos primarios):

- ¿Qué está pasando ahora? ¿Qué estás experimentando?

-Haz ese gesto otra vez

-Repítelo

- Dilo más alto

7. Facilitar la representación del otro significativo:


EN LA SILLA OTRO:

- Actúa como si fueras él/ella, sé él/ella realmente

- ¿Qué le dices a (cliente)? ¿Cómo se lo dices? Dilo más alto, dilo otra vez

MENSAJE CENTRAL: ¿Cuál es el mensaje central? DESDE DONDE SE DICE: ¿Qué te empuja a…?

8. Evocar recuerdo episódico


Si el cliente evoca espontáneamente un recuerdo se le reintroduce en la situación:

-Ve ahora allí, ¿Qué sientes? ¿Qué haces?

Puede ayudársele a evocar si se considera útil

- ¿En que otro momento te sentiste…? ¿Cuándo fue la primera vez que…? Podrías recordar un
momento en el que….

EXPRESIÓN

9. Diferenciar sentimientos
Si el cliente evoca una situación pasada se le anima a responder como lo hizo en ese momento y se
profundiza en la experiencia diferenciando los sentimientos:

- ¿Cómo fue para ti? ¿Cómo te sentiste?

Se atiende a las micro expresiones de emociones adaptativas primarias:

-Eso es, estás (enfadado, triste) por…Díselo

Se señalan las expresiones de evitación de la experiencia. Si en algún momento del proceso de


activación emerge una escisión (se evita el contacto y el cliente dice cosas como: es inútil, es
estúpido, no sirve de nada hablar…o se ven signos corporales de autointerrupción) tratarla como
subtarea:

¿Qué está pasando ahora?, Por una parte, quisieras expresarle lo enfadada que estas y por otra te
parece inútil… ¿podrías decírselo?, Siento que es inútil porque…
10. Fomentar la expresión completa de la emoción primaria adaptativa:
Reflejar, validar, Intensificar:

Dile estoy enfadado, muy enfadado, claro que sí, golpea la almohada…

11. Equilibrio entre la expresión y el contacto con el referente interno:


Cuando escuchas/dices esto ¿Qué sientes? Respira, estate con el sentimiento, cómo es, descríbelo…

12. Facilitar la expresión de la necesidad o expectativa no satisfecha


¿Qué necesitabas? ¿Qué te gustaría haberle dicho? Díselo; Yo necesitaba… yo merecía…yo esperaba
que…

Con otros invalidantes o abusivos:

Prestar atención a la definición de los límites:

No me invadas, no me controles, no me digas como tengo que ser o lo que tengo que hacer…,
aléjate de mí

Autorizar al cliente:

No fue culpa mía…

Tengo derecho a…

Merecía…

CONCLUSIÓN
13. Apoyos a la representación positiva emergente del otro
Se cambia a la silla otro.

Si en la silla otro aparece compasión o bien una representación más suavizada y positiva o menos
dominante o bien el otro expresa sus debilidades o limitaciones o su incapacidad para satisfacer la
expectativa/necesidad el terapeuta apoya esta expresión

Hice lo que pude…

Realmente lo siento….

Estaba desbordado….

Si no surge compasión subrayar el rechazo, el maltrato…

Necesito seguir castigándole porque….

14. Apoyos a la nueva comprensión emergente del otro y a la nueva


relación con él
Si ha surgido compasión o una representación del otro más positiva o menos dominante: dejar que
entre y experimentarla. Apoyar la expresión del perdón, las expresiones de comprensión y de
aprecio, actuarlas:

Entiendo cómo te sentías

Tampoco fue fácil para ti….


Se apoya también la renuncia a cualquier expectativa respecto al otro y la determinación de no
perdonar:

No te perdono, no quiero perdonarte, me hiciste mucho daño

15. Dar poder al cliente


En el caso de que el cliente no pueda renunciar a la expectativa o sigua con una necesidad no
cubierta tratar de llevar adelante:

¿Qué podrías hacer para conseguir lo que necesitas?

16. Cierre. Contacto apropiado con el otro


Despedirse, cerrar y si han quedado cosas pendientes y no se ha terminado de expresar la emoción
o la necesidad o de renunciar a las expectativas, despedirse y cerrar temporalmente, dejar puerta
abierta a nuevos contactos

POSDIALOGO

17. Crear significado/Perspectiva


Cómo te sientes ahora, que ha cambiado en ti, que has aprendido, con qué te quedas, como podrías
llevar a tu vida esta nueva comprensión

ESCALA DE GRADOS DE RESOLUCIÓN FORMATO BREVE


DIALOGO DE DOS SILLAS PARA ESCISIONES DE CONFLICTO

MARCADOR: Afirmación verbal (que puede o no contener elementos no verbales o


paralingüísticos) que hace el paciente de dos aspectos del sí mismo que están en
oposición: …pero…por otra parte…por un lado…por otro… Con frecuencia se trata de un
conflicto entre normas, valores, introyectos o “deberías” vs deseos o necesidades
organísmicas: deberes/deseos. Con frecuencia aparecen componentes que implican
autoevaluación o autocoerción: crítico interno/ experimentador. A veces una parte del sí
mismo evalúa o ejerce coerción sobre otro aspecto del sí mismo no explicitado “soy un
fracasado” “no debería estar enfadado”. A veces un conflicto que es interno se expresa en
forma atributiva “quiero irme a vivir fuera pero mi padre piensa que antes debería
terminar la carrera”.

PREDIALOGO

1. Establecer la colaboración:
Parece que hay una parte de ti que…pero hay otra parte que…

2. Estructurar el experimento:
Creo que podría ser muy útil probar una especie de experimento y explorar a ver qué pasa si
dejamos expresarse a cada una de estas partes, como si hablaran entre sí. Podemos colocar a una
parte en esta silla y a la otra parte en esta otra silla. ¿te parece que lo intentemos?

ETAPA DE OPOSICIÓN
Etapa previa: Solo en caso de que dialogo comience con una escisión de
atribución.
A veces, es necesario ayudar a los clientes a descubrir que, si hay atribuciones, puede haber una
fuente importante de evaluación u oposición interna, que el cliente tiene que identificar como
propia. Al hacer representar la crítica u oposición del otro, con su tono de voz sus palabras y luego
explorar cómo reacciona el cliente ante ello, como lo vive, suele hacerse obvio que son sus propias
críticas, dudas o evaluaciones las que están siendo atribuidas al otro. Si el cliente no identifica el
conflicto como interno entonces se sigue explorando como un conflicto interpersonal.

Me gustaría irme a vivir a Madrid, con mi novio, pero mi padre quiere que antes termine la carrera

Tu padre quiere que termines la carrera ¿Qué te dice?... ¿cómo te lo dice? Y eso ¿cómo te hace sentir?,
¿Cómo lo vives tú?

3. Identificar los dos aspectos del sí mismo:


Por un lado… y por otro… ¿qué parte se siente más viva? ¿con cuál estás más en contacto ahora?
¿puedes hablar desde este lado? ¿puedes decirle al otro lado qué sientes?

Con frecuencia el conflicto se expresa en términos de lo que Perls llamó “perro de arriba” autocrítico,
sermoneador, mandón y “perro de abajo” que reacciona al dedo acusador saboteando,
justificándose o excusándose. Para no entrar en el callejón sin salida de acusaciones y
contracusaciones el terapeuta ayuda al cliente a refinar cada aspecto del conflicto, centrándose en
el qué y el cómo de las autocríticas y en la experiencia interna del cliente ante ellas. Así si el cliente
expresa una autocrítica global: “soy un inútil” se promueve la diferenciación “Dite a ti mismo en qué
cosas eres un inútil” y en la consciencia de la cualidad ¿te das cuenta de cómo te hablas a ti mismo,
del tono de voz? El terapeuta también ayuda a que el cliente vaya más allá de la reactividad inicial y
experimente la respuesta emocional primaria en la silla vivencial. A veces el perro de arriba toma el
papel de instructor “haz esto, haz aquello, ten más confianza en ti mismo…sé más asertivo…” aunque
aparentemente diseñado para ayudar, este instructor da por supuesto que la persona no sabe, que
es incapaz, con lo cual el sí mismo se siente inseguro o juzgado. En este caso hay que clarificar la
parte de evaluación que hay en la instrucción.

A veces es necesario diferenciar las diferentes capas de aspectos opuestos hasta llegar a la oposición
principal. Por ejemplo, cuando en una relación de pareja hay un conflicto entre querer dejar la
relación y no poder, pero el conflicto más básico puede ser entre el deseo de independencia y el
miedo a la soledad….O en pacientes deprimidos cuando la parte crítica ordena o instruye al sí mismo
para que no se deprima “deberías moverte, salir de casa, hacer algo” y la parte del sí mismo que
experimenta “tienes razón” pueden esconder una oposición más fundamental del tipo “no vales
nada”/ “me siento mal” que es la que realmente está generando los síntomas depresivos.

4. Separar y crear contacto


El terapeuta ayuda a que el cliente hable desde la experiencia del aspecto del sí mismo que está más
vivo, dirigiendo frases directamente al otro aspecto: ¿Qué es lo que sientes…? Díselo…

Se anima al paciente a cambiar de silla para experimentar la experiencia del aspecto opuesto

Cámbiate, ¿Qué sientes cuando te habla así?

5. Promover la toma de responsabilidad en cada lado


En la silla del crítico/perro de arriba se fomenta hablar desde el tú para amplificar lo que el crítico
hace:

Díselo directamente, habla con esa parte de ti mismo: tú eres…

En la silla vivencial se fomenta hablar desde el yo:

Díselo a la otra parte: Cuando me hablas así, yo me siento…

ETAPA DE CONTACTO
6. Promover la conciencia de las autocríticas y las imposiciones
Dile lo que debería hacer, dile que esperas de el/ella

7. Incrementar la especificidad
Se busca especificar el contenido

Debería trabajar más… ¿Qué tendría que hacer? ¿puedes ser más específico?

Y también la forma y la cualidad:

Eso es, ¿cómo es el tono? Regáñale (o ignórale o lo que sea) ¿cómo lo haces?
8. Identificar las emociones nucleares negativas (autoevaluaciones y
mandatos nucleares) en la parte crítica
Básicamente intensificando ante marcadores de emociones nucleares: Hazlo un poco más, ponle
palabras, dilo más alto, repítelo, exagera ese gesto de señalar con el dedo, exagera ese tono de
burla…

9. Acceder y expresar los sentimientos subyacentes en la parte


“experimentadora”
Cuando la parte critica se ha expresado totalmente el terapeuta se centra en la parte
experimentadora y en cómo vive/siente las autoevaluaciones y mandatos de la parte crítica. ¿cómo
te sientes por dentro cuando te dice que eres un inútil? ¿Qué experimentas en el cuerpo al oír que
eres un fracasado? Si el cliente está experimentando alguna dificultad para explorar de forma
vivencial el terapeuta puede repetir las autoevaluaciones de la parte crítica o animar al cliente a que
vuelva al cauce autoevaluador por un momento. Cuando el cliente contacta con una emoción
dolorosa (tristeza, inadecuación, debilidad) el terapeuta le ayuda a estar con eso en lugar de alejarse.
De acuerdo, déjalo venir… Date permiso…Mira a ver si puedes acompañar a esa tristeza…respira un
poco. Mira a ver si puedes ponerle palabras…

Además de centrar a la persona en su experiencia interna, el terapeuta le ayuda a poderla expresar:


Dile a la parte crítica cómo te sientes: cuando me hablas así, yo me siento… ¿Qué quieres decirle a
esa parte? Háblale sobre ello…

10. Acceder a las necesidades de la parte experimentadora y reconocerlas y


afirmarlas
La etapa anterior la exploración de los sentimientos ha llevado a una progresiva diferenciación y
simbolización. A veces esto es bastante para que surja espontáneamente la expresión de
necesidades y/o deseos. Una vez que se ha identificado, diferenciado y expresado la emoción, se
puede acceder a la tendencia de acción meta o necesidad. Por ejemplo, la emoción de estar exhausto
generalmente conlleva una tendencia de acción a retirarse, descansar, parar de esforzarse. También
es posible ayudar al cliente: ¿Qué quieres? ¿Qué necesitas? ¿qué te está pidiendo? Además, se ayuda
a la expresión directa de esas necesidades: Dile a la otra parte que necesitas ser tú mismo, dile que
te sientes agotado….

11. Incrementar la consciencia de valores y estándares en la parte crítica


El cliente pasa a la silla autocrítica y entonces el terapeuta ayuda a la parte autocrítica a expresar sus
valores y estándares. Finalmente hay algún indicador de suavización, algún principio de integración:
Es cierto que me exijo mucho y tengo unas expectativas muy altas, pero es que realmente quiero
hacerlo muy bien…

ETAPA DE INTEGRACIÓN

12. Cuando se ha producido la suavización, centrar al crítico en la experiencia


interna y promover su expresión
En el momento en que se aprecia un cambio de estado hacia la suavización, el terapeuta ayuda a la
parte crítica a expresar sus sentimientos respecto a la parte experimentadora: ¿Qué estás sintiendo
por dentro cuando te escuchas decir cómo te sientes ante esas expectativas tan altas que te pones?
Habitualmente la dura crítica se rebaja y pueden aparecer sentimientos de mayor comprensión y
respeto.

13. Facilitar la negociación/integración


Llegados a ese punto se facilita la negociación-integración, en que cada una de las partes, ya de
manera más suavizada expresan sus necesidades y deseos. A medida que ambas partes de van
expresando el cliente a menudo comienza a experimentar un encuentro entre los dos aspectos, como
si ambas perspectivas se fueran fusionando o alcanzando un equilibrio. Por ejemplo, recuerdo que,
siendo paciente, yo exprese este momento así: Yo soy ella, ella y yo somos la misma.

POSTDIALOGO
14. Creación de una perspectiva de significado
En esta fase, cuando se da, terapeuta y cliente hablan de lo que ha ocurrido en la sesión. Se asimila
e integra la nueva experiencia del sí mismo y se extraen los significados personales. Cuando no se ha
llegado a la integración, se pueden dialogar los nuevos descubrimientos y la nueva toma de
conciencia.

“REPRESENTACIÓN” EN DOS SILLAS PARA ESCISIONES AUTO-


INTERRUPTORAS

MARCADOR: 1) El cliente expresa o bien es visible que está ejerciendo algún tipo de acción
para bloquear la consciencia y/o la expresión organísmica de una emoción, bloqueando
también la necesidad asociada 2) Esta acción se ejerce mediante restricciones musculares
y/o operaciones mentales 3) que suceden de un modo sistemático, automático e
inconsciente 4) Dejando a la persona en una sensación de impotencia, de falta de
respuesta.
Es muy importante distinguir entre la escisión de conflicto y la escisión autointerruptora. Mientras
que en la escisión de conflicto existe una parte que evalúa o juzga negativamente a otra parte (el
ejemplo paradigmático sería “perro de arriba vs perro de abajo”) en la escisión autointerruptora hay
una actividad del sí mismo sobre el sí mismo. La persona se hace algo a sí misma que impide o
bloquea la expresión y a veces incluso la consciencia de la emoción. En cualquier proceso de
autointerrupción el individuo opera como un sí mismo dividido y es ambas cosas “el interruptor” y
“lo interrumpido”. Frente a la evaluación o el juicio predominan aquí el autocontrol y la inhibición.

FORMAS DEL MARCADOR:


• El cliente explicita que se experimenta como víctima u objeto de algún aspecto de su propia
actividad reflexiva: “Siento que me estoy castigando” “es como si algo dentro de mi me
impidiera hablar”. La estructura lingüística subyacente es “Yo me hago algo”
• El cliente informa de que se ocupa de acciones auto-punitivas FÍSICAS (i.e., tricotilomanía) o
MENTALES (Ii.e., torturarse).
• Sentimientos de desesperación, impotencia o resignación en el aquí y ahora (“no merece la
pena” “no puedo…” “no sirve para nada”), a veces con suspiros desesperanzados o
afirmaciones de resignación.
• Signos de contracción física o muscular (i.e., mandíbula, manos, espalda, etc.).
• Actividades no verbales sobre el cuerpo (pellizcarse, darse golpes, aplicarse presión con las
manos en alguna parte del cuerpo).
• Autointerrupción por ATRIBUCIÓN: El cliente expresa que se siente impotente humillado
avergonzado… respecto a otro (“mi madre me hace sentir… deprimido, impotente,
avergonzada”), pero la experiencia dominante es que no se siente autorizado a expresarse
(y este sentimiento se exacerba con la acción del otro, pero la interrupción es propia)

PREDIALOGO

El cliente está actuando sobre sí mismo para interrumpir la expresión o describe como una parte
“interrumpe” a la otra:

“una vez más, me estaba sintiendo muy herido, pero me reí, como si le quisiera quitar importancia.
Me volví a sentir bloqueado, impotente para plantarle cara”

1. Establecer la colaboración:
El terapeuta sugiere que hay una parte del sí mismo que interrumpe a otra parte, propone la
autointerrupción como foco para trabajar y solicita el consentimiento del cliente. En como si hubiera
una parte de ti que trató de quitarle importancia, aunque estabas herido… ¿Quieres que tratemos de
investigar que hay “ahí” en esa tendencia tuya a reírte y quitarle importancia cuando realmente te
sientes herido?

2. Estructurar el experimento:
Una vez obtenido el consentimiento del cliente el terapeuta estructura el experimento. En el
ejemplo más arriba hemos descrito una escisión autointerruptora en la cual participa un otro. En
este caso, sobre todo si el cliente no es muy consciente de que la actividad interruptora proviene de
él mismo y no de la otra persona, puede ser conveniente que, en primer lugar, el cliente adopte el
rol de la otra persona: Actúa como si fueras ella, ¿Qué te dijo, como lo dijo? Y después se remite al
cliente a su propia sensación ¿cómo te sentiste por dentro cuando te hablo así? ¿Qué hiciste? Y una
vez que el cliente evocado la situación, y contactado con su propio bloqueo o inhibición, se puede
pasar a la siguiente fase.

REPRESENTACIÓN
3. Separar y crear contacto
Se promueve el dialogo entre la parte interruptora y la parte interrumpida. Normalmente se empieza
por la parte activa (interruptora). La excepción son las ocasiones en que la parte interrumpida está
más viva y presente. El terapeuta ayuda al cliente a explicitar el qué y el cómo de la acción
interruptora. Por ejemplo, el terapeuta puede pedirle al cliente que se haga consciente o que exagere
la contracción de mandíbula que está ejerciendo para evitar expresar ira. Si la experiencia
autointerruptora abarca aspectos afectivos, cognitivo y motores, el terapeuta ayuda al paciente a
articularlos, pero con énfasis en la acción: ¿Cómo haces para quitarle importancia? ¿Qué te dices a
ti mismo? ¿Qué haces? Te reías ¿puedes representar cómo te reías? …Mira a ver si puedes sostener
un poco más esa expresión en tu cara, exagérala un poco, como si fuera una mueca

4. Promover la apropiación de la experiencia por parte del cliente


Se le pide a la parte activa que hable desde yo y que explicite como hace para impedir la expresión
de la parte interrumpida (el énfasis recae en la apropiación de la acción): Di en voz alta como lo
haces, Yo hago que se ría para que parezca que no le afecta…Una vez que la parte activa explicita lo
que hace y como lo hace y representa la acción (lo que puede llevar un tiempo) se le pide al cliente
cambiar a la parte pasiva y conectar con cómo se siente como receptora de la autointerrupción:
¿cómo te sientes por dentro al tener que reírte como si no fuera contigo?

5. Incrementar si es necesario la conciencia corporal


Se le pide al cliente que conecte con las sensaciones físicas tanto de la parte activa como de la parte
pasiva. Lo más común es estructurarlo como un experimento de dos sillas, pero a veces basta
simplemente con resaltar que hay dos aspectos. A veces es necesario dirigir el foco de atención del
cliente a determinadas condutas: ¿Te das cuenta de cómo aprietas el puño? ¿Te das cuenta de que
estás dando golpecitos en el suelo con los pies?

6. Promover mayor conciencia de la actividad autointerruptora


Para promover mayor conciencia de la acción autointerruptora en ocasiones puede ser necesario
exagerar el énfasis en el hacer. Incluso proponiendo gestos o movimientos que simbolicen la acción:
por ejemplo pedir al cliente que “se silencie” deliberadamente con algún gesto, como taparse la boca
o chistarse: es como que no puedes expresar lo que sientes…¿podrías hacer algún gesto, alguna
acción simbólica de cómo sería ese no poder expresarte? o incluso que se lo hagan al terapeuta:
dímelo a mí como si yo fuera tú, mándame a mi callar…Esto a menudo les puede hacer ver lo
“crueles” que son las cosas que se hacen a sí mismos, ya que se inhiben cuando se les pide hacérselas
a otros…

Cuando el proceso de representación se ha llevado a cabo de forma adecuada, los clientes empiezan
a atisbar que son ellos mismos, los que se están reprimiendo, inhibiendo o desautorizando. No son
simplemente “víctimas” sino agentes. Es el momento de pasar a la siguiente fase.
RECONOCIMIENTO DE SER AGENTE

7. Intensificar la activación del cliente como agente


Se intensifica la actividad auto-interruptora: se exageran los gestos o acciones (pueden ser gestos
simbólicos) y se les pide que añadan voz a la acción interruptora central, que lo vayan narrando. Esto
tiene el objeto de que al ejercer la acción interruptora “aposta”, el cliente va viendo que son agentes
de la acción, sino que pueden llegar a controlarla deliberadamente (intensificarla,
disminuirla…eventualmente ponerle fin…)

8. Diferenciar el aspecto auto-interruptor


A veces es necesario ayudar al cliente a conectar más explícitamente con el aspecto autointerruptor,
diferenciándolo del aspecto interrumpido. El terapeuta puede preguntar a la parte interruptora ¿Qué
le estás haciendo a él o ella? (refiriéndose al aspecto interrumpido). El objetivo es poner consciencia
donde antes había automatismo. Por ejemplo: Estoy tensando los músculos y conteniendo la
respiración para que no llore.

9. Promover la conciencia de la participación activa en la actividad


interruptora.
Como venimos diciendo en los anteriores epígrafes, hay que “buscarse las vueltas” para ayudar al
cliente a que se dé cuenta de que es responsable de producir el bloqueo, tensión, inhibición o
derrota. Para ello hay que tratar de utilizar cualquier recurso que ayude al cliente a representar la
acción autointerruptora “deliberada y conscientemente”.

10. Aumentar la consciencia del aspecto pasivo-organísmico de la


experiencia.
Se hace que el paciente cambie a la silla experimental y que conecte con su experiencia interna ante
la actividad autointerruptora: Cambia ahora, conecta con tu interior ¿Qué sientes por dentro cuando
aprietas los músculos y contienes la respiración para no llorar? Al principio el cliente está totalmente
identificado con el aspecto pasivo. El terapeuta si es necesario, le gua para que intercambie una y
otra vez la representación de la actividad interruptora y el aspecto pasivo, hasta que el cliente accede
a la experiencia de ser interrumpido.
11. Identificar la expresión interrumpida
Cuando la expresión organísmica, previamente interrumpida, comienza a emerger a la conciencia el
terapeuta anima al cliente a expresar el sentimiento y la tendencia de acción, a que le ponga voz a
lo que sabe que ha sido interrumpido. Claro que si…Estas enfadado. Tienes derecho a estar enfadado.
Dilo tengo derecho a estar enfadado…

12. Estimular la aserción de la necesidad sentida


Se anima al cliente a expresar la necesidad ¿Qué necesitarías? Respeto…Eso es. Dilo. Necesito y respe

to. En caso de que haya dificultades en la aserción de la necesidad, pueden hacerse dos cosas:

CONTACTO
13. Apoyar y amplificar la aserción emergente de la necesidad
Se ofrece validación y apoyo para que el cliente exprese de modo genuino sus sentimientos y
necesidades y a que emerja claramente la tendencia a la acción. Por supuesto que sí, no tienes por
qué consentir que te falten al respeto, es perfectamente legítimo enfadarse cuando te tratan de
manera injusta…

14. Experimentar con la expresión interpersonal de la necesidad


Prueba a decírselo…Imagina que está aquí delante en la otra silla. Oye, me hiere que me hables de
esa manera, no tengo que consentir que me trates así…Díselo con tus propias palabras…

15. Autorizar y “llevar adelante”


Se buscan con el cliente maneras para actuar en el mundo real de manera que se pueda satisfacer
de forma apropiada su necesidad. No es tanto role playing o entrenamiento en habilidades sociales
como experimentar con medios apropiados de expresión y nuevos comportamientos.

POSDIALOGO
16. Crear perspectivas de significado
Se dialoga sobre la experiencia, los nuevos aprendizajes y sus implicaciones para la vida del cliente.

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