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Alimentos

Este documento presenta un estudio de investigación sobre los criterios para entender los "estudios exitosos" en alimentistas mayores de edad. Revisa el marco normativo sobre alimentos y estudia sentencias contradictorias de la Corte Suprema. Analiza criterios para definir "estudios exitosos" de forma clara y objetiva. Concluye que es necesario unificar criterios para resolver casos donde se pide fijar o exonerar pensiones alimenticias de hijos mayores de edad.

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Alimentos

Este documento presenta un estudio de investigación sobre los criterios para entender los "estudios exitosos" en alimentistas mayores de edad. Revisa el marco normativo sobre alimentos y estudia sentencias contradictorias de la Corte Suprema. Analiza criterios para definir "estudios exitosos" de forma clara y objetiva. Concluye que es necesario unificar criterios para resolver casos donde se pide fijar o exonerar pensiones alimenticias de hijos mayores de edad.

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FACULTAD DE DERECHO

ESCUELA ACADÉMICA PROFESIONAL DE DERECHO

MONOGRAFÍA:
¿Cuáles son los criterios para entender los "estudios exitosos” en los alimentistas
mayores de edad?

MATERIA:
PRÁCTICAS I

AUTORES:
Araujo Matos, Iris
Arméstar Kent Chris Estephany
Arroyo Obando, Fiorella
Barreda Vilchez Pedro Cesar
Barrera Viena Fernando
Bernilla Tenorio, Merly
Caballero Guio, Guadalupe.
Urbina Ríos, Mercy Raysa

ASESOR:
Dr. Fernando Alcántara Castañeda

TURNO:

NOCHE
ÍNDICE

I. ANTECEDENTES .................................................................................................... 4
II. MARCO TEÓRICO .................................................................................................. 5
III. CRITERIOS CONTRAPUESTOS ...................................................................... 12
3.1. DISCUSIÓN .................................................................................................... 18
CONCLUSIONES .......................................................................................................... 19
RECOMENDACIONES ................................................................................................ 20
ANEXOS ........................................................................................................................ 23

i
INTRODUCCIÓN

La comunidad jurídica civil contemporánea se encuentra sometido a ciertas


incertidumbres en relación a los alimentos, pues, existen diversas posiciones, que, no
permiten unificar dicha institución. Es así que, por un lado, nos encontramos con el
término “estudios exitosos”, el mismo, que, a razón de las diversas casaciones emitidas
por la Corte Suprema, deja una especie ambigüedad y contradicción, pues, al existir
diversos pronunciamos con distintas posiciones, no permite, que, la comunidad jurídica
civil pueda entender de forma clara dicho termino.

De tal manera que, el presente estudio parte de la premisa conceptual, es decir, busca
definir y precisar de forma clara y objetiva, que debe de entenderse por “estudios
exitosos”, pues, a falta de su unificación, resulta indispensable clarificarla. Asimismo,
nos resulta fundamental someter a consideración del lector, las diversas contraposiciones
que asumen las sentencias casatorias de la corte suprema, pues, al ser el máximo intérprete
de la norma civil, han de actuar de forma amalgamada; situación que no sucede, sin
embargo, toda vez que se evidencia diversas contradicciones.

Con base a lo anterior, se ha visto a bien, en realizar el preste estudio de investigación, en


aras profundizar el tema objeto de estudio; sin embargo, no sin antes de hacer mención a
la normatividad que origino tal problemática. Así entonces, de un lado, el artículo 424°
del Código Civil manifiesta taxativamente que el deber por parte de los padres y madres
de otorgar una pensión de alimentos a los hijos e hijas solteras mayores de dieciocho años
que están siguiendo con éxito estudios de una profesión u oficio, continuando vigente este
deber hasta que los citados hijos cumplan veintiocho años. No obstante, por otro lado, el
artículo 483° del Código Civil, señala que aquella persona que tiene a su cargo una
pensión alimenticia fijada en sentencia o conciliación, puede pedir que se le exonere del
pago de la citada pensión cuando su hijo o hija alcance la mayoría de edad, salvo que el
citado hijo o hija esté siguiendo una profesión u oficio exitosamente, pues en esos casos,
se mantendrá vigente la pensión alimenticia previamente fijada.

Pues bien, a raíz de lo antes mencionado, es de suma interés realizar una evaluación de
los artículos que se someten a conflicto, de tal manera que, con ayuda de la doctrina, se
pueda clarificar y, hacer toma de posición, ya que, al existir un problema objetivo—como
es el caso donde un hijo mayor de edad desee solicitar que se fije una pensión alimenticia
a su favor; o, que un padre; o, madre desee que un Juez disponga la exoneración de la

2
pensión ya fijada a su cargo, a raíz del incumplimiento de una “nota exitosa”—en relación
a lo que debe de entenderse por estudios exitosos, esta de ser superada y por tanto, debe
de fijarse criterios unificados.

3
I. ANTECEDENTES

Ahora bien, siguiendo la línea de esta presente investigación, en los trabajos previos,
encontramos a nivel nacional Asencio, C y Lezama, N. (2017) en Cajamarca, quienes
en su estudio referido a los criterios Jurídicos empleados por los magistrados de la
Corte Superior de Justicia de Cajamarca al emitir sentencias que definen de manera
directa lo que se entiende por “Estudios Exitosos” en el año 2015-2016, quienes en
aras de hallar respuesta a la interrogante planteada en el título, han logrado corroborar
que a) La asistencia a todas las sesiones de clase. b) Aprobar todas las asignaturas y.
c) El promedio aprobatorio. Son criterios esenciales para evaluar mencionada figura,
estos han sido corroborados a lo largo del desarrollo de su tesis, estos concluyen que
estos tres pilares originan importancia para el ambiente jurídico actual, ya que
prevalece cierto desconocimiento de este término en nuestro acontecer diario.

Por otro lado, a nivel local, encontramos a Gamarra, P (2019) en su estudio de


investigación en relación a la Reducción del límite de edad máxima del alimentista
mayor de edad en el Código Civil peruano, realizado con el objetivo de analizar
enfáticamente este tema, toda vez que en nuestro código civil peruano no se han regulado
de manera adecuada o clara, cuándo se considera “estudios exitosos” del alimentista,
dejando a la libre valoración de este concepto a la judicatura, en base a ello, la tesista
concluye que , la existencia de fundamentos jurídicos tales como en la normatividad
comparada, descritos en el capítulo de resultados, para reducir el límite de la edad
máxima del mayor alimentista establecido en el código civil artículo 424. Con el fin
de garantizar los derechos de los ciudadanos por igual, tanto del alimentista, como del
obligado. Habiendo una deficiencia y faltando aclarar el mencionando artículo. Siendo
necesario su modificación. Por lo que se concluye respecto a su eje, que existen
fundamentos para reducir la edad máxima del alimentista mayor de edad, prescrito en
el artículo 424 del Código Civil.

4
II. MARCO TEÓRICO

Para la estructuración de este presente trabajo de investigación, tiende a considerarse


las bases teóricas, por lo que respecto:

Alimentos; tomando en cuenta la terminología jurídica, toda persona sujeta de este


derecho primordial, para subsistir necesita contar con salud, habitación, recreo,
educación, entre otros, por lo que, en Derecho, para Reyes (2002), se entiende por
alimentos como una necesidad de toda persona para su sustento, habitación, vestido,
educación, instrucción y capacitación para el trabajo, asistencia médica y recreación
del niño o adolescente.,

Los alimentos constituyen una de las consecuencias principales del parentesco,


condición sin la cual no podrían otorgarse la obligación alimentaria, necesariamente
debe existir el parentesco entre los sujetos obligados para poder exigir el cumplimiento
de la obligación alimentaria que como se describe en el cuerpo del presente trabajo
este parentesco nace de tres figuras jurídicas importantes tales como el matrimonio, el
concubinato y la unión libre que generan la obligación de dar y recibir.

Cornejo Chávez (2015), manifiesta que se trata de un derecho personalísimo porque


está dirigido a garantizar la subsistencia del título del derecho en cuanto subsista el
estado de necesidad, además, este derecho no puede ser objeto de transferencia
intervivos ni de transmisión mortis causa.

Rafael Romina Villegas; quien define a los alimentos como; la facultad jurídica que
tiene una persona denominada alimentista, para exigir a otra lo necesario para subsistir,
en virtud del parentesco consanguíneo, del matrimonio o de divorcio en determinados
casos.

Claramente menciona un derecho potestativo con el que cuentan los integrantes de una
familia para poder ejercer la obligación alimentaria de forma coercitiva en caso de
incumplimiento por parte de los obligados, con esta facultad la obligación alimentaria
se convierte en una facultad jurídica para el acreedor alimentista cuando el deudor
obligado deja de otorgar los alimentos, cabe mencionar que la obligación alimentaria
la cubre el deudor alimentista cuando la familia se encuentra conviviendo de forma
normal bajo un mismo techo, sin embargo cuando un miembro se separa del entorno
familiar el parentesco que lo une a la familia lo faculta para exigir el pago de la pensión

5
alimenticia líquida y en dinero de forma periódica, en virtud de que, la obligación de
dar alimentos se deriva del matrimonio, del concubinato, del parentesco por
consanguinidad, adopción o civil, y por disposición de ley.

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, constituyen alimentos


cualquier sustancia que puede ser asimilada por el organismo y usada para mantener
sus funciones vitales, caso especial de los seres humanos.

Ferreira (2010), argumenta en contra de tal calificación, señalando que el derecho de


alimentos no puede ser objeto de venta, cesión, gravamen o garantía y su carácter
irrenunciable lo sustrae del comercio de los hombres para convertirlo en un derecho
tutelado aun contra la voluntad del titular.

Menores de edad;

Según el artículo 93° del Código de los Niños y Adolescentes, los padres están
obligados a prestar alimentos a sus hijos. Además, el segundo párrafo del artículo 6°
de la Constitución Política del Perú prescribe que es deber y derecho de
los padres alimentar, educar y dar seguridad a sus hijos.

El profesor Morales (2006) indica etimológicamente proviene del latín alimentum, que
significa nutrir, que jurídicamente comprende todo aquello que una persona tiene
derecho a recibir de otra para atender su subsistencia, habitación, vestido, asistencia
médica, educación e instrucción, en un estilo de vida normal. (pp. 19-419)

Mayores de edad;
Para Cornejo (1999), la mayoría de edad, es aquella que determina la plena capacidad
para obrar de una persona natural, es la misma ley la que establece la edad límite para
alcanzar dicha mayoría de edad, esta figura tiene sus inicio en la necesidad de que una
persona tenga la madurez intelectual y física suficiente para tener voluntad libre y sin
los inconvenientes que provienen de la inexperiencia, así mismo la mayoría de edad
permite a la persona, poder realizar aquellos actos que antes no podía por sus
limitaciones en razón de su edad.

Artículo 424º.- Subsistencia alimentaria a hijos mayores de edad


Subsiste la obligación de proveer al sostenimiento de los hijos e hijas solteros
mayores de dieciocho años que estén «siguiendo con éxito estudios» de una profesión
u oficio hasta los 28 años de edad; y de los hijos e hijas solteros que no se encuentren
6
en aptitud de atender a su subsistencia por causas de incapacidad física o mental
debidamente comprobadas.

Clara Mosquera, determina que el termino exitoso, debe ser dejado a criterio del Juez,
considerando que en ese extremo debe considerarse como estudios exitosos aquellos
en los cuales el alimentista ha alcanzado notas superiores al promedio.

A nuestro parecer, se tendría que tener en cuenta el estado socioeconómico de


alimentista, ya que, por lo general, un estudiante que no cuenta con el apoyo del
obligado a prestar alimentos, tiene que trabajar y estudiar al mismo tiempo, por lo que
se tendría que verificar la disponibilidad para adquirir tal promedio.

Expediente 00299-2001-02005-JP-FC-01, que versó sobre la solicitud de


exoneración de alimentos de una joven mayor de edad que tenía una
calificación apenas aprobatoria. Fue el juez de Paz Letrado de la provincia de
Paita, Piura, el que consideró suficiente la obtención de un promedio
ponderado aprobatorio de 11.71 para declarar infundada la demanda de
exoneración de la pensión de alimentos, interpuesta por su padre, a fin de que
continúe subsidiando los estudios universitarios de su hija mayor de 18 años
de edad.
En nuestra opinión del juez, contiene un término bastante subjetivo al no precisar qué
parámetros se debe seguir para determinar si los estudios profesionales se están
llevando de manera exitosa. Así, como la norma no establece estándares numéricos
para determinar el éxito en los estudios, el juzgador, en aplicación de su facultad
discrecional, consideró que era suficiente que la alimentista obtenga un promedio
ponderado acumulativo aprobatorio en sus estudios universitarios. En el fundamento
siete de la citada resolución se prevé

Estudios exitosos; en la jurisprudencia se puede encontrar distintos puntos de vista


por parte de los magistrados al momento de pronunciarse en el presente tema, respecto
de lo que debe considerarse como “estudios exitosos” o “estudios en forma
satisfactoria”, puesto que para algunos el simple hecho de obtener un promedio
ponderado acumulativo aprobatorio será suficiente para determinar que el alimentista
no debe ser exonerado de pasar pensión al alimentista, por otro lado, otros magistrados

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consideraran otros criterios como lo es la edad para determinar el grado de éxito,
finalmente para otros las calificaciones y el ponderado elevado para acreditar que se
continua los estudios de manera exitosa.
Para ello cito la sentencia 00299-2001-02005-JP-FC-01, publicada en el diario Oficial
el peruano, Paita, el 2 de mayo del 2013, en el que el magistrado en virtud de su
derecho facultativo, considera que la norma es subjetiva, puesto que no determina
estándares numéricos para decidir cuándo se está llevando estudios de manera exitosa
y cuando de manera insatisfactoria de manera que el demandante que pida la
exoneración de alimentos obtenga la pretensión a su favor, por lo que, infiere que será
exitoso mientras el estudiante obtenga un promedio acumulativo aprobatorio de 11,
promedio suficiente para que este pueda culminar sus estudios, desarrollarse
profesionalmente y pueda recibir ingresos producto de su trabajo para vivir
dignamente.
Por otro lado, la sentencia N° 36-2015 del expediente Judicial Nro. 619-213, en el que
el demandante pide que se le exonere de su obligación alimentaria contenida en el
proceso de N° 1293 – 2009, donde se le fijó como pensión el 20% de sus ingresos
mensuales como docente, alegando esencialmente que la demandada se encuentra
cursando estudios no exitosos, puesto que de los 240 créditos llevados, solo 194 ha
aprobado, en esta sentencia el magistrado considero dichos resultados suficientes para
determinar que el demandado, si lleva estudios superiores con éxito, así mismo toma
en cuento su promedio ponderado de 12.6, el cual es aprobatorio, razón suficiente para
determinar que el demandado no se subsume bajo ninguno de los supuestos que la
norma establece para la exoneración, ya que cesarle la pensión fijada al demandado
implicaría truncarle sus expectativas profesionales y no permitirle alcanzar su
profesión con la obtención del título profesional respectivo, es decir se frustraría el
proyecto de vida que tiene el demandado.
Finalmente, la sentencia Judicial 14-2015 del expediente N° 901-2013, en el que el
demandante solicita la exoneración de su obligación alimentaria, en donde se le fijo
como pensión el 15% de sus ingresos mensuales, alegando esencialmente que el
demandado ha sobrepasado la mayoría de edad, y no se encuentra cursando estudios
profesionales, ni técnico, sin embargo del informe de la Universidad Privada del Norte
se desprende que el demandado asistía a clases de manera regular y constante, lo que
a criterio del juzgador, resulta suficiente para determinar que el demandado, si lleva
estudios superiores con éxito, toma en cuenta además la carrera profesional que

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desempeña este ya que no se trata de una carrera fácil, el promedio que posee, el cual
es de 11.40, es decir promedio aprobatorio, razón suficiente para determinar que el
demandado no se subsume bajo ninguno de los supuestos que la norma exige para la
exoneración, así mismo según el semestre en el que el estudiante se encontraba este no
contaba con notas desaprobatorias, por lo que se negó el cese de la pensión de
alimentos a favor demandado, de lo contrario se le estaría situando al demandado en
un estado de necesidad, el cual puede llevar al demandado a recurrir a otro medios de
manutención, y así descuidar por completo los estudios universitarios, acabando por
abandonar la carrera; y por ser una obligación de los progenitores, apoyar a sus hijos
en su educación, el demandado amerita mayor sustento en este momento.
Es por ello que una parte de la doctrina, considera que solo llevan estudios exitosos
aquellos hijos alimentistas que alcanzan notas superiores y tienen un gran rendimiento
académico, sin embargo para Pereyra T. considera que es subjetiva, imprecisa como
lo es el término legal, por lo que en esta parte lo que va a primar será siempre el criterio
del juez, así mismo existirán casos especiales en lo que el juez deberá además tener en
cuenta otros aspectos y parámetros, como lo es el caso del estudiante que trabaja y a
la vez estudia, ya que probablemente su rendimiento académico no será el mejor, sin
embargo tendrá que estar por encima del promedio acumulativo aprobatorio que
demuestre que tiene todas las intenciones de continuar estudiando
Criterios; el juez para analizar diversos casos que llegan a su despacho concerniente
a Derecho de Familia, deberá tener en cuenta aquello que sucede en el ambiente
familiar de las personas inmiscuidas, puesto que cada caso es diferente y necesitan ser
vistas desde varias perspectivas, presentar criterios objetivos al momento de dictar el
fallo, puesto que las consecuencias jurídicas dependerán mucho de la decisión del juez,
para ello se tomara en cuenta los siguientes criterios objetivos para analizar la
existencia de estudios exitosos.
La edad; En este caso la edad es un factor determinante puesto que, aquellos hijos
solteros que se encuentren en la edad de 18 años y no han superado los 28 años de
edad, son quienes están dentro del parámetro para poder seguir recibiendo la pensión
de alimentos y continuando con sus estudios de manera exitosa.
Centro de estudios; El supuesto de hecho que regula la norma se refiere a aquellas
personas que se encuentran estudiando, sin importar el hecho de estar en una
universidad, instituto o en plena preparación pre universitaria, puesto que el juez que
resolverá determinado caso deberá requerir mediante oficio dirigido a la entidad

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educativa, algún documento que certifique que el hijo o hija se encuentra o no cursando
estudios ante la entidad educativa.
Calificaciones; lo importante al momento de cesar los estudios, es si se logró o no
superar todas las asignaturas. Sin importar el promedio alto o bajo, ocurre que para
ciertos estudiantes pasar ciertas materias suele ser fácil, como para otros más
complicado lograr superarla y cumplir con los requisitos de la entidad educativa
impone. Por lo general la mayoría de centros educativos solicitan que las calificaciones
sean superiores a 10, de ese modo los estudiantes que superan esta valla podrán
graduarse o ser promovidos al siguiente año de estudios, al igual que algún estudiante
que obtuvo como nota 20. De ello se entiende que aquellos estudiantes que consigan
de nota 11 en todas sus asignaturas, de igual manera deberán ser promovidos, puesto
que argumentar en contra de lo afirmado, sería ingresar al campo de la subjetividad de
cada uno, finalmente poseer dicho promedio también es muestra de haber cumplido a
cabalidad el presupuesto legal de contar con “estudios exitosos”; incluso en los casos
que se presente alguna nota menor de 10 en alguna asignatura, pero no impida la
promoción al siguiente año de estudios o la posterior graduación del estudiante tras un
nuevo intento de enfrentar la citada asignatura, debe considerarse como cumplido el
supuesto de “estudio exitoso”.
La pregunta que se plantea Del Águila (2020) es, si el estudiante no logra superar
dichas dificultades y sigue saliendo jalando, ¿se podría afirmar que no tiene estudios
exitosos y allí culminaría el análisis? La respuesta es no. Puesto que aún existe un
criterio adicional que considerar para verificar si efectivamente no cumple el estado
de “estudios exitosos”.
Responsabilidad del estudiante; la importancia radica en resaltar que la
responsabilidad de la educación no depende única y exclusivamente de los profesores,
sino también de los estudiantes, la sociedad, los padres y el estado, se trata más de una
responsabilidad compartida, sin embargo se da el caso del estudiante que se encuentra
en una situación en la cual no puede superar las asignaturas a su cargo y lograr sus
objetivos educativos debido a que no contó con el apoyo económico de sus padres para
que inicie sus estudios escolares, por tales razones, se encuentran casos en los que
jóvenes de la edad de 19 años o más en vez de cursar la universidad aún se encuentra
en secundaria, además se da el caso real, de que es imposible exigirle a un estudiante
obtener notas optimas cuando para enfrentar un curso necesitaba de materiales de alto
costo y no pudo adquirir debido a la carencia de apoyo económico.

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Sin embargo, si en determinado caso se observa que la responsabilidad recae en el
estudiante ya que contaba con los medios económicos y aun así no progreso en sus
estudios, se debe afirmar que en efecto no se trata de un estudio exitoso, pero si no es
enteramente responsabilidad del estudiante estar en la situación en la que se encuentra;
sino que, tuvo la mala dicha de no contar con el debido apoyo de sus progenitores para
lograr sus metas, y en especial de aquella persona que no desea cumplir con una
obligación alimentaria, deberá considerarse que, a pesar de las bajas calificaciones,
continuará el apoyo económico para lograr la ansiada superación que desea el
estudiante.

11
III. CRITERIOS CONTRAPUESTOS

DOCTRINA

La Dra. Clara Mosquera, es de la posición que, se cumple el criterio de “estudios


exitosos” cuando el alimentista mayor de edad alcanzó nota superior al promedio ya
que señala que:

“El término exitoso debe ser dejado a criterio del juez, considerando que en este
extremo debe considerarse como estudios exitosos aquellos en los cuales el alimentista
ha alcanzado notas superiores al promedio.”

Mientras que, la Dra. Tania Pereyra es de la posición que, se cumple el criterio de


“estudios exitosos” cuando el alimentista mayor de edad, alcanzó la nota aprobatoria
mínima ya que sostiene que es el juez debería tener en cuenta diversos aspectos y
parámetros, como, por ejemplo, el caso del joven alimentista que trabaje y estudie a la
vez, el cual, probablemente por lo mismo, no tenga un rendimiento óptimo, quizá solo
un rendimiento regular, aunque tampoco debería acumular notas por debajo del
promedio aprobatorio, y, sobre todo, debe tener todas las intenciones de continuar
estudiando.

En el mismo sentido, Juan Carlos del Águila comparte la misma posición que la Dra.
Tania Pereyra ya que manifiesta que, las calificaciones en sus centros de estudios
deben ser superiores a 10 para ser considerados como estudios exitosos y en caso de
que sus calificaciones en los centros de estudios sean inferiores a 10, si todavía tiene
oportunidad para nuevamente llevar los cursos en los que han salido desaprobados, sin
que afecte su progreso educativo hacia la futura graduación, debe considerarse como
estudios exitosos.

Como conclusión, respecto a lo que señala la doctrina acerca de lo que debe ser
entendido como “estudios exitosos” esta se encuentra dividida, ya que una parte
considera que se debe alcanzar una nota que sea superior al promedio, mientras que la
otra parte considera que, alcanzando una nota mínima aprobatoria se estaría
cumpliendo con ese criterio.

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JURISPRUDENCIA

EXPEDIENTE 00299-2001-02005-JP-FC-01(PRIMERA INSTANCIA- JUZGADO


DE PAZ LETRADO DE LA PROVINCIA DE PAITA)

En este expediente, el juez resolvió que para que se considere “estudios exitosos” y
dar una interpretación acorde a la norma, la cual no prevé estándares numéricos
respecto a este término, el obtener como promedio acumulativo aprobatorio de 11 es
cumplir con el requisito que pide la norma para que se le pueda seguir pasando
pensión alimenticia a un alimentista mayor de edad.

“Al respecto considero, que la norma sustantiva contenida en el artículo 424 del CC
establece la subsistencia de la obligación alimenticia de los hijos e hijas mayores de
dieciocho años de edad que estén siguiendo con éxito una profesión u oficio hasta
los 28 años de edad; por lo que, dicha norma jurídica establece un término subjetivo
al no haber determinado qué parámetros seguir para determinar que los estudios
profesionales u oficio se estén siguiendo con “éxito”; por lo que, la suscrita
considera que, en virtud de su derecho discrecional como juez, al no determinarse
estándares numéricos para determinar que el éxito de una profesión u oficio; por lo que,
considero que el hecho de obtener promedio ponderado acumulativo APROBATORIO es
pertinente para aceptar el hecho de que la demandada pretende continuar con sus estudios
superiores, con el objetivo de realizarse profesionalmente y poder finalmente obtener
ingresos como persona realizada a efectos de solventar sus necesidades y poder
desarrollarse como tal en sociedad viviendo dignamente. La juzgadora considera que si bien
es cierto, la demandada dejó de estudiar ello obedeció al incumplimiento del accionante
como obligado a cumplir con su obligación alimentaria; máxime si se valora en autos que a
la fecha la demandada continúa sus estudios profesionales (…) lo que, la continuidad en los
estudios de la demandada, sus notas aprobatorias en cuanto al periodo acumulado y la
voluntad de ser profesional a pesar del incumplimiento de la pensión de alimentos por parte
del obligado hoy accionante, aplicando la facultad discrecional que le asiste a la suscrita,
no es óbice para afectar el derecho de alimentario de la demandada y su proyecto de vida a
efectos de ser profesional; máxime si la norma sustantiva no establece parámetros
establecidos sobre el término “éxito” respecto de los estudios profesionales o de oficio. Por
tanto, la pretensión demandada deviene en infundada.”

13
EXPEDIENTE N. º 1338-2004 Loreto.

APELACIÓN N° 1338-2004 LORETO - SALA SUPERIOR

En este expediente, la Sala Superior toma una posición errónea en cuanto a lo entendido
por estudios superiores u oficio llevado de manera exitosa, ya que, esta estima a los
estudios secundarios como si fuera una profesión u oficio. Además, señala que a pesar de
que el alimentista aún está en segundo de secundaria siendo mayor de edad, esto no
justifica que se le exonere de recibir la pensión de alimentos por parte del padre, sino que
este debe seguir socorriéndole económicamente hasta que pueda procurar la satisfacción
de sus necesidades, ya que, esta no puede atender sus necesidades alimentarias.

“Sin embargo, la Sala Superior estima a los estudios secundarios como una
profesión u oficio, por lo que a la norma se le ha otorgado un sentido muy distinto
al querido por el legislador.

“Consecuentemente, la interpretación correcta es que, al haber llegado la


demandada a su mayoría de edad, e inexistiendo incapacidad física o mental
debidamente comprobada y estar siguiendo estudios de secundaria común, mas
no una profesión u oficio exitosamente, como lo estatuye la última parte del
artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, la pensión alimenticia que
venía pasando el demandante deja de regir al haber llegado la demandada a su
mayoría de edad”.

“Segundo.- Que, la sentencia de vista, confirmando la apelada, declaró


improcedente la demanda, en atención a los siguientes fundamentos: i) que el
presupuesto para la exoneración de alimentos previsto en el artículo
cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, modificado por Ley veintisiete mil
seiscientos cuarenta y seis, se sustenta en la desaparición del estado de necesidad
del acreedor alimentista, lo que equivale decir que el hijo menor pueda
procurarse de medios económicos para su subsistencia o, en su caso, que el
alimentista siga sus estudios exitosamente, lo que no supone de modo alguno un
rendimiento óptimo sino aceptable; y ii) en el caso de autos está acreditado la
mayoría de edad de la alimentista con el certificado de partida de nacimiento de
fojas once; también lo está que la alimentista durante los años dos mil y dos mil
uno ha cursado el primer y segundo grado de secundaria, nivel educativo que
hace presumir razonablemente que la alimentista, pese a su mayoría de edad, no

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puede atender sus necesidades alimentarias, requiriendo al efecto el concurso del
padre, en cuanto es un deber de los padres socorrer económicamente a los hijos
hasta que estos puedan procurar la satisfacción de sus necesidades”

CASACIÓN N° 1338-2004 LORETO - SALA SUPREMA

Por su parte, en casación se establece que si el alimentista se encuentra cursando recién


el segundo año de secundaria cuando alcanzó su mayoría de edad, es factible concluir que
no está llevando sus estudios de manera exitosa, pues a su edad razonablemente ya debía
haber concluido sus estudios secundarios, por lo cual cabe la exoneración.

Quinto.- Que, conforme ha establecido jurisprudencialmente esta Sala Civil


Transitoria, si bien es cierto que el último párrafo del artículo cuatrocientos
ochenta y tres del Código Civil, únicamente se refiere a “seguir” una profesión u
oficio, y no alude al verbo “estudiar”, debe entenderse que la norma abarca
igualmente a los estudios tendientes a obtener una profesión o un oficio, que incluye
a los estudios preparatorios –primarios, secundarios o para el ingreso a estudios
superiores– y que solo en estos casos puede permitirse que un hijo mayor de edad pueda
seguir percibiendo alimentos, siempre que curse dichos estudios de manera exitosa, los
que deben entenderse realizados dentro de márgenes razonables y aceptables, tanto en
lo que se refiere al periodo de tiempo requerido para efectivizarlos, como a los resultados
obtenidos, siendo esta la correcta interpretación de la norma acotada. La Casación
Número tres mil dieciséis-dos mil (Loreto), publicada el treinta de mayo del dos mil tres
en el diario oficial El Peruano, señala al respecto: “Que, si bien para poder acceder a los
estudios superiores, se tiene que pasar por las etapas o estudios pre profesionales, como
son los estudios primarios, secundarios o preuniversitarios, es decir academias de ingresos
a universidades, el artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, en todo caso
está referido a cursar estudios exitosamente; (...) Que, resulta evidente que un estudiante
con dieciocho años de edad que se encuentra en el cuarto año de educación secundaria,
no lo está realizando exitosamente, porque por su edad debería haber terminado la
educación secundaria”; Sexto.- Que, como lo han establecido las instancias de mérito, la
demandada tenía dieciocho años cumplidos cuando se interpuso la presente demanda
(nació el cinco de julio de mil novecientos ochenta y tres y la demanda se interpuso el seis
de diciembre de dos mil dos), así como también que se encontraba cursando recién el
segundo año de secundaria cuando alcanzó su mayoría de edad (año dos mil uno); por
tanto, es factible concluir que aquella no ha cursado sus estudios de manera exitosa, pues
a su edad razonablemente ya debía haber concluido sus estudios secundarios; y no

15
existiendo en autos pruebas que acrediten de manera fehaciente y comprobada que la
demandada se encuentre incapacitada física o mentalmente para trabajar, y así, poder
cubrir los requerimientos necesarios para su subsistencia, la demanda interpuesta merece
ser amparada.”

EXPEDIENTE N° 3016-2002 LORETO

APELACIÓN N° 3016-2002 LORETO-SALA SUPERIOR

Esta apelación por su parte cuenta con el criterio, de que, si un alimentista mayor de edad
está cursando los estudios secundarios se puede deducir que no está siguiendo una
profesión u oficio exitosamente, por lo que no cumple con lo establecido en la norma.

Segundo. -Que, la sentencia de vista ha establecido que no se encuentra acreditado


en autos que el estado de necesidad del demandado se deba a causas de incapacidad
física o mental, menos aún está acreditado que el demandado está siguiendo una
profesión u oficio exitosamente, porque está cursando estudios secundarios”.

CASACIÓN N° 3016-2002 LORETO- SALA SUPREMA

Esta casación, siguiendo el criterio de la apelación señala que, la edad termina incidiendo
directamente, pero de manera razonable, con el nivel educativo en que se debería
encontrar el alimentista al cumplir la mayoría de edad para que se pueda acreditar que
está realizando estudios exitosamente. De modo que, si al cumplir la mayoría de edad el
alimentista aún sigue en estudios secundarios se presume que no está cumpliendo con lo
establecido por la norma.

“Sexto. - Que, si bien para poder acceder a los estudios superiores, se tiene que
pasar por las etapas o estudios pre profesionales, como son los estudios primarios,
secundarios o preuniversitarios, es decir academias de ingresos a universidades, el
artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, en todo caso está referido a
cursar estudios exitosamente”

“Sétimo. -Que, resulta evidente que un estudiante con dieciocho años de edad que
se encuentra en el cuarto año de educación secundaria, no lo está realizando
exitosamente, porque por su edad debería haber terminado la educación
secundaria”.

16
CRITERIOS CONTRAPUESTOS- JURISPRUDENCIA

APELACIÓN N° 3016-2002 APELACIÓN N° 1338-2004 LORETO - SALA


LORETO-SALA SUPERIOR SUPERIOR
“Sentencia de vista emitida por la Sala Civil “Segundo.- Que, la sentencia de vista, confirmando la
Mixta de la Corte Superior de Justicia de apelada, declaró improcedente la demanda, en atención a
Loreto; Segundo. - Que, la sentencia de los siguientes fundamentos: i) que el presupuesto para la
vista ha establecido que no se encuentra exoneración de alimentos previsto en el artículo
acreditado en autos que el estado de cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, modificado
necesidad del demandado se deba a causas por Ley veintisiete mil seiscientos cuarenta y seis, se
de incapacidad física o mental, menos aún sustenta en la desaparición del estado de necesidad del
está acreditado que el demandado está acreedor alimentista, lo que equivale decir que el hijo
siguiendo una profesión u oficio menor pueda procurarse de medios económicos para su
exitosamente, porque está cursando subsistencia o, en su caso, que el alimentista siga sus
estudios secundarios”. estudios exitosamente, lo que no supone de modo alguno
un rendimiento óptimo sino aceptable; y ii) en el caso de
autos está acreditado la mayoría de edad de la alimentista
con el certificado de partida de nacimiento de fojas once;
también lo está que la alimentista durante los años dos mil
y dos mil uno ha cursado el primer y segundo grado de
secundaria, nivel educativo que hace presumir
razonablemente que la alimentista, pese a su mayoría de
edad, no puede atender sus necesidades alimentarias,
requiriendo al efecto el concurso del padre, en cuanto es
un deber de los padres socorrer económicamente a los
hijos hasta que estos puedan procurar la satisfacción de
sus necesidades”

CONCLUSIÓN:
En ambas apelaciones se puede notar los criterios contrapuestos con las que se fundamentan,
por una parte, vemos la APELACIÓN N° 1338-2004 LORETO - SALA SUPERIOR que
menciona a pesar de que el alimentista no está siguiendo estudios exitosamente porque, aún
está en segundo de secundaria siendo mayor de edad esto no justifica que se le exonere de
recibir la pensión de alimentos por parte del padre, sino que este debe seguir socorriéndole
económicamente hasta que puedan procurar la satisfacción de sus necesidades, ya que, este no
puede atender sus necesidades alimentarias, y por otra parte está la APELACIÓN N° 3016-
2002 LORETO-SALA SUPERIOR la cual cuenta con el criterio distinto a la de la apelación
antes mencionada ya que considera que si un alimentista mayor de edad está cursando los
estudios secundarios se puede deducir que no está siguiendo una profesión u oficio
exitosamente, por lo que no cumple con lo establecido en la norma por lo que se tendría que
exonerar al padre del pago de la misma.
Notamos finalmente, que entre Salas Superiores, resolvían un caso parecido, (ya que, en ambos
casos el alimentista era mayor de edad y aún estaba en educación secundaria), de distintas
maneras; sabemos que el juez debe aplicar el derecho, pero cuando la norma no establece
criterios objetivos se entiende o interpreta de manera distinta por parte de los operadores de
justicia.

17
3.1. DISCUSIÓN

En los antecedentes del siguiente trabajo de investigación es: Si se modificara el


término de “estudios exitosos” por el de “notas aprobatorias promediadas”, para su
correcta aplicación en el proceso de alimentos de mayores; entonces los jueces
tendrán parámetros objetivos de calificación de los estudios superiores (Cajamarca,
2015-2016).

En tal sentido el antecedente citado se encuentra corroborada con los resultados


obtenidos, en razón que a nuestros operadores jurídicos resulta viable la
modificación del término “estudios exitosos” por “notas probatorias promediadas”
asimismo precisan que en razón de dicha modificatoria se obtendría como resultado
la correcta aplicación de la norma con respecto a la subsistencia alimentaria a favor
de mayor de 18 años, aplicación que desarrollan los jueces, es decir los jueces
aplicaran la norma de manera literal y por ende se ceñirán al dispositivo legal
establecido, sin realizar ningún tipo de interpretación, menos un análisis subjetivo
del caso.

En el desarrollo de la teoría expuesta, corresponde pronunciarnos de manera


favorable respecto a la modificación del término “estudios exitosos” por el de
“notas aprobatorias”, ello en función a que, en el caso de procesos de alimentos, su
aplicación en los supuestos de pretensiones alimentarias de los mayores de edad en
caso de estudios superiores, se haya ampara por el interés familiar en que sus
integrantes encuentren un desarrollo educativo que les permitan progresar.

Por lo que para alcanzar lo antes expuesto se requiere precisar con firmeza la
necesidad de cambiar de terminología y establecer la terminología pertinente para
determinar de manera adecuada el nivel académico de estudiantes universitarios en
casos de subsistencia alimentaria.

18
CONCLUSIONES

En el presente trabajo hemos podido demostrar que los magistrados de las distintas
Cortes Superiores de Justicia no tienen un discernimiento en común al emitir sentencias
sobre la pensión de alimentos en mayores de edad , pues algunos se basan en que los
estudios exitosos deben ser considerados solo a aquellas personas que sus calificaciones
son superiores a la nota aprobatoria (11) , mientras que otros manifiestan que los
estudios exitosos deberían ser considerados también a aquellas personas que obtienen la
calificación aprobatoria(11), e incluso aquellos que no lo logran, pero que tienen la
oportunidad de salvar el año académico.

También podemos notar que los magistrados tienen criterios variados, con respecto a los
jóvenes que son mayores de edad y aun no terminan la secundaria, algunos dicen que
estos ya no deben ser considerados como estudios exitosos porque ya a esa edad, el nivel
secundario ya debió ser culminado, siendo una clara demostración de que el joven no
realizó sus estudios con éxito. Mientras que otros, no están de acuerdo con esta posición,
ya que creen que, si el joven no termino la secundaria en el tiempo oportuno, es debido a
la falta de apoyo en el hogar y si sigue estudiando es porque tiene el interés de salir
adelante, y mientras lo tenga, se tiene que apoyar.

Se tiene unificar los criterios hasta ahora más acertados relacionados a lo que vendría a
ser los “estudios exitosos” que hasta el momento se han estado emitiendo por los jueces
y, además, los juristas deben de tomar una posición uniforme sobre lo que ellos entienden
como “estudios exitosos” para, de esta manera, no caer en confusiones y, por lo tanto, se
llegue a dilucidar ese concepto.

19
RECOMENDACIONES

A nuestra consideración, los magistrados tanto como los demandantes deberían basarse
en aspectos objetivos al momento de formular una demanda o de emitir una sentencia,
para que así la subjetividad se encuentre limitada en ella, para evitar así una sobrecarga
innecesaria de procesos judiciales., donde subjetivamente pensemos que tenemos la razón
y el juez subjetivamente crea que emitirá una decisión correcta.

Será totalmente idóneo realizar consultas doctrinarias para poder evidenciar diversas
concepciones referentes al tema de alimentos en mayores de edad.

20
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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manera directa lo que se entiende por “Estudios Exitosos” en el año 2015-2016. Tesis
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Derecho Civil en la construcción del género y la desigualdad. Bogotá: Universidad de
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Zuta, E. (2018). “La unión de hecho en el Perú, los derechos de sus integrantes y
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22
ANEXOS

ALIMENTOS: EXONERACIÓN POR ESTUDIOS NO EXITOSOS


Si el alimentista se encuentra cursando recién el segundo año de secundaria cuando alcanzó su
mayoría de edad, es factible concluir que no está llevando sus estudios de manera exitosa, pues a
su edad razonablemente ya debía haber concluido sus estudios secundarios, por lo cual cabe la
exoneración de los alimentos.

CAS. N 1338-04-LORETO. (El Peruano, 28-02-06, Pág. 15913).


EXONERACIÓN DE ALIMENTOS. Lima, trece de setiembre de dos mil cinco.- La Sala Civil
Transitoria de la Corte Suprema de Justicia de la República; vista la causa número mil trescientos
treinta y ocho - dos mil cuatro, en Audiencia Pública de la fecha, y producida la votación con
arreglo a ley, emite la siguiente sentencia; MATERIA DEL RECURSO: Se trata del recurso de
casación interpuesto por Carlos Ramiro Díaz Vera, a través de su representante Gustavo Valdivia
Ramírez, mediante escrito de fojas ciento sesenta y cuatro, contra la sentencia de vista emitida
por la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Loreto, de fojas ciento cincuenta, su fecha
diecinueve de febrero de dos mil cuatro, que confirma la sentencia apelada de fojas ochenta y
seis, su fecha diecinueve de junio de dos mil tres, que declaró improcedente la demanda
interpuesta por el recurrente; FUNDAMENTOS DEL RECURSO: Que, el recurso de casación
fue declarado procedente por resolución del primero de julio de dos mil cuatro, por la causal
prevista en el inciso primero del artículo trescientos ochenta y seis del Código Procesal Civil, en
virtud de lo cual el recurrente denuncia la interpretación errónea del último párrafo del artículo
cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, toda vez que su pretensión de exoneración de
alimentos es debido a que la alimentista es mayor de edad y no está siguiendo una profesión u
oficio exitosamente, siendo que en las instancias de mérito ha quedado fehacientemente probado
que la demandada es mayor de edad, así como también que, a pesar de su mayoría, cursa recién
el segundo año de secundaria. Refiere además que la norma precisa que siga una “profesión u
oficio”, y los estudios de secundaria no tienen carácter de profesionales, ni mucho menos
constituyen un oficio; sin embargo, la Sala Superior estima a los estudios secundarios como una
profesión u oficio, por lo que a la norma se le ha otorgado un sentido muy distinto al querido por
el legislador. Consecuentemente, la interpretación correcta es que, al haber llegado la demandada
a su mayoría de edad, e inexistiendo incapacidad física o mental debidamente comprobada y estar
siguiendo estudios de secundaria común, mas no una profesión u oficio exitosamente, como lo
estatuye la última parte del artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, la pensión
alimenticia que venía pasando el demandante deja de regir al haber llegado la demandada a su
mayoría de edad; y, CONSIDERANDO: Primero.- Que, aparece de autos que mediante escrito
de fojas nueve, Gustavo Valdivia Ramírez interpuso demanda a fin de que se le exonere de seguir
prestando alimentos a Elizabeth Natali Valdivia Pizango, a quien venía acudiendo en virtud al
acuerdo conciliatorio arribado en el proceso de alimentos número mil novecientos noventa y siete
- cero ciento veintisiete que siguió en su contra la madre Lilian Beatriz Pizango Curichimba, ante
el Juzgado de Familia de Maynas, en razón de que la emplazada ha adquirido la mayoría de edad
y no sigue con éxito sus estudios; Segundo.- Que, la sentencia de vista, confirmando la apelada,
declaró improcedente la demanda, en atención a los siguientes fundamentos: i) que el presupuesto
para la exoneración de alimentos previsto en el artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código
Civil, modificado por Ley veintisiete mil seiscientos cuarenta y seis, se sustenta en la desaparición
del estado de necesidad del acreedor alimentista, lo que equivale decir que el hijo menor pueda
procurarse de medios económicos para su subsistencia o, en su caso, que el alimentista siga sus
estudios exitosamente, lo que no supone de modo alguno un rendimiento óptimo sino aceptable;
y ii) en el caso de autos está acreditado la mayoría de edad de la alimentista con el certificado de

23
partida de nacimiento de fojas once; también lo está que la alimentista durante los años dos mil y
dos mil uno ha cursado el primer y segundo grado de secundaria, nivel educativo que hace
presumir razonablemente que la alimentista, pese a su mayoría de edad, no puede atender sus
necesidades alimentarias, requiriendo al efecto el concurso del padre, en cuanto es un deber de
los padres socorrer económicamente a los hijos hasta que estos puedan procurar la satisfacción de
sus necesidades; Tercero.- Que, existe interpretación errónea de una norma de derecho material
cuando concurren los siguientes supuestos: a) el Juez establece determinados hechos, a través de
una valoración conjunta y razonada de las pruebas aportadas al proceso; b) que estos, así
establecidos, guardan relación de identidad con los supuestos fácticos de una norma jurídica
determinada; c) que elegida esta norma como pertinente (solo ella o en concurrencia con otras)
para resolver el caso concreto, la interpreta (y aplica); d) que en la actividad hermenéutica, el
Juzgador, utilizando los métodos de interpretación, yerra al establecer el alcance y sentido de
aquella norma, es decir, incurre en error al establecer la verdadera voluntad objetiva de la norma,
con lo cual resuelve el conflicto de intereses de manera contraria a los valores y fines del derecho
y, particularmente, vulnerando el valor superior del ordenamiento jurídico, como es el de la
justicia; Cuarto.- Que, el artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, dispone lo
siguiente: “El obligado a prestar alimentos puede pedir que se le exonere si disminuyen sus
ingresos, de modo que no pueda atenderla sin poner en peligro su propia subsistencia, o si ha
desaparecido en el alimentista el estado de necesidad. Tratándose de hijos menores, a quienes el
padre o la madre estuviese pasando una pensión alimenticia por resolución judicial, esta deja de
regir al llegar aquellos a la mayoría de edad. Sin embargo, si subsiste el estado de necesidad por
causas de incapacidad física o mental debidamente comprobadas o el alimentista está siguiendo
una profesión u oficio exitosamente, puede pedir que la obligación continúe vigente”. En
principio, la norma transcrita establece tres supuestos de exoneración que puede invocar el
obligado a prestar alimentos: 1. que se encuentre en peligro su propia subsistencia, 2. que haya
desaparecido en el alimentista el estado de necesidad (entendiéndose que se refiere a un
alimentista menor de edad), 3. y el alimentista haya cumplido la mayoría de edad. De otro lado,
la norma regula dos supuestos que puede invocar el alimentista para que la prestación a su favor
continúe vigente, estos son: a. si sufre de incapacidad física o mental debidamente comprobada,
y b. si está siguiendo una profesión u oficio exitosamente; Quinto.- Que, conforme ha establecido
jurisprudencialmente esta Sala Civil Transitoria, si bien es cierto que el último párrafo del artículo
cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, únicamente se refiere a “seguir” una profesión u
oficio, y no alude al verbo “estudiar”, debe entenderse que la norma abarca igualmente a los
estudios tendientes a obtener una profesión o un oficio, que incluye a los estudios preparatorios –
primarios, secundarios o para el ingreso a estudios superiores– y que solo en estos casos puede
permitirse que un hijo mayor de edad pueda seguir percibiendo alimentos, siempre que curse
dichos estudios de manera exitosa, los que deben entenderse realizados dentro de márgenes
razonables y aceptables, tanto en lo que se refiere al periodo de tiempo requerido para
efectivizarlos, como a los resultados obtenidos, siendo esta la correcta interpretación de la norma
acotada. La Casación Número tres mil dieciséis-dos mil (Loreto), publicada el treinta de mayo
del dos mil tres en el diario oficial El Peruano, señala al respecto: “Que, si bien para poder acceder
a los estudios superiores, se tiene que pasar por las etapas o estudios pre profesionales, como son
los estudios primarios, secundarios o preuniversitarios, es decir academias de ingresos a
universidades, el artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, en todo caso está referido
a cursar estudios exitosamente; (...) Que, resulta evidente que un estudiante con dieciocho años
de edad que se encuentra en el cuarto año de educación secundaria, no lo está realizando
exitosamente, porque por su edad debería haber terminado la educación secundaria”; Sexto.- Que,
como lo han establecido las instancias de mérito, la demandada tenía dieciocho años cumplidos
cuando se interpuso la presente demanda (nació el cinco de julio de mil novecientos ochenta y
tres y la demanda se interpuso el seis de diciembre de dos mil dos), así como también que se
encontraba cursando recién el segundo año de secundaria cuando alcanzó su mayoría de edad

24
(año dos mil uno); por tanto, es factible concluir que aquella no ha cursado sus estudios de manera
exitosa, pues a su edad razonablemente ya debía haber concluido sus estudios secundarios; y no
existiendo en autos pruebas que acrediten de manera fehaciente y comprobada que la demandada
se encuentre incapacitada física o mentalmente para trabajar, y así, poder cubrir los
requerimientos necesarios para su subsistencia, la demanda interpuesta merece ser amparada;
Sétimo.- Que, siendo así, al configurarse la causal denunciada, por interpretación errónea del
último párrafo del artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, el recurso debe ser
amparado, procediéndose conforme a lo dispuesto en el artículo trescientos noventa y seis inciso
primero del Código Procesal Civil; por cuyos fundamentos, Declararon: FUNDADO el recurso
de casación interpuesto por Gustavo Valdivia Ramírez, a través de su representante Carlos Ramiro
Díaz Vera, alojas ciento sesenta y cuatro; CASARON la sentencia de vista de fojas ciento
cincuenta, su fecha diecinueve de febrero de dos mil cuatro; y actuando en sede de instancia,
REVOCARON la sentencia apelada de fojas ochenta y seis, su fecha diecinueve de junio de dos
mil tres, que declaró improcedente la demanda interpuesta a fojas nueve, con lo demás que
contiene, y REFORMÁNDOLA la declararon fundada, y en consecuencia, exoneraron al
demandante de seguir acudiendo a la demandada con la pensión alimenticia fijada en el proceso
de alimentos número mil novecientos noventa y siete - cero ciento veintisiete seguido ante el
Juzgado de Familia de Maynas de la Corte Superior de Justicia de Loreto; sin costas ni costos;
DISPUSIERON la publicación de la presente resolución en el diario oficial El Peruano; en los
seguidos por Gustavo Valdivia Ramírez contra Elizabeth Natali Valdivia Pizango sobre
exoneración de alimentos; y los devolvieron.
SS. ECHEVARRÍA ADRIANZEN; TICONA POSTIGO; LOZA ZEA, SANTOS PENA,
PALOMINO GARCÍA

25
ALIMENTOS: HIJO ALIMENTISTA MAYOR DE EDAD
La obligación de proveer alimentos subsiste en los hijos varones o mujeres mayores de dieciocho
años que continúen en forma exitosa una profesión u oficio acreditada de manera fehaciente. La
protección del beneficiado se prorroga en este supuesto y alcanza también a los hijos alimentistas
pues de acuerdo con el artículo sexto de la Constitución Política del Perú, todos los hijos tienen
iguales derechos.

CAS. N° 2466-2003 APURÍMAC (El Peruano, 01/08/2005)


Exoneración de Alimentos. Lima, veintidós de setiembre del dos mil cuatro.- LA SALA CIVIL
TRANSITORIA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA; con los
acompañados; vista la causa en la audiencia pública en el día de la fecha y producida la votación
con arreglo a ley, emite la siguiente sentencia: MATERIA DEL RECURSO: Se trata del recurso
de casación interpuesto por Noe Vega Castro, contra la resolución de vista de fojas ochenta y uno,
su fecha veintiuno de agosto del dos mil tres, expedida por la Sala Mixta de la Corte Superior de
Justicia de Apurímac, que confirmando la apelada de fojas sesenta y uno, su fecha dieciséis de
julio del mismo año, declara fundada la demanda y dispone la exoneración de alimentos; con lo
demás que contiene; FUNDAMENTOS DEL RECURSO: Mediante resolución expedida por ésta
Suprema Sala, de fecha siete de noviembre del dos mil tres, se declaró PROCEDENTE el presente
recurso, por la causal prevista en el inciso segundo del artículo trescientos ochenta y seis del
Código Procesal Civil, referida a la inaplicación del tercer párrafo del artículo cuatrocientos
ochenta y tres del Código Civil, concordado con el artículo cuatrocientos veinticuatro del mismo
Código, que en forma expresa disponen que subsiste la obligación del proveer al sostenimiento
de los hijos e hijas mayores de dieciocho años que estén siguiendo con éxito una profesión u
oficio; sin embargo, las instancias de mérito no han tenido en cuenta que el recurrente ha
demostrado en forma amplia respecto a la subsistencia del estado de necesidad alimentaria, así
como que se encuentra estudiando en forma exitosa una profesión u oficio; CONSIDERANDO:
Primero: Que, el derecho alimentario es un derecho humano fundamental de atención prioritaria,
pues se encuentra estrechamente ligado a la subsistencia y desarrollo de la persona, por ello goza
de protección, no sólo en la legislación nacional, sino en tratados internacionales; Segundo: Que,
las instancias de mérito, han reconocido que el demandado se encuentra cursando estudios,
acreditado con documentos que obran en autos, sin embargo, han estimado procedente la
exoneración de alimentos del hijo alimentista, solicitada por Orestes Vega Morales, tema que es
materia de cuestionamiento por el recurso de casación que nos ocupa; Tercero: Que, el artículo
cuatrocientos ochenta y tres tercer párrafo del Código Civil modificado por la Ley número
veintisiete mil seiscientos cuarenta y seis protege al alimentista cuando ha transcurrido la mayoría
de edad, si: "...está siguiendo una profesión u oficio exitosamente..."; artículo que resulta
perfectamente aplicable a los hijos alimentistas al ser coherente con el artículo sexto in fine de la
Constitución Política del Estado, según el cual todos los hijos tienen iguales derechos y deberes;
Cuarto: Que, así establecidas las reglas, se puede determinar que resulta plenamente aplicable al
presente caso la norma bajo comentario, pues conforme han dilucidado las instancias inferiores,
el demandado ha acreditado en forma fehaciente que se encuentra siguiendo estudios de manera
exitosa conforme a las constancias de fojas veinte y veintidós y resultados académicos de fojas
diecinueve; además, con los documentos de fojas dieciséis a dieciocho ha probado realizar los
pagos respectivos; más aún cuando en el presente caso el actor ha venido prestando asistencia
alimentaria al demandado durante dieciséis años, sin hacer uso de la facultad de llevar a cabo las
pruebas genética necesarias para descartar definitivamente la paternidad que todo este tiempo se
le ha atribuido; Quinto: Que, a mayor abundamiento resulta pertinente tener en cuenta que, si bien
el artículo cuatro-cientos quince del Código Civil establece taxativamente que el hijo alimentista

26
tiene derecho a una pensión de alimentos hasta los dieciocho años; en similares términos se
contemplan los alimentos para el hijo reconocido, que en un principio se mantiene también hasta
dicha edad como señala el artículo cuatrocientos ochenta y tres en su segundo párrafo, según el
cual la pensión que se pasa a los hijos menores de edad deja de regir cuando se ha llegado a la
mayoría de edad y como también resulta del artículo cuatrocientos setenta y dos del Código Civil;
lo que corrobora que la obligación de alimentos para el alimentista que sigue una profesión u
oficio exitosamente es un derecho contemplado también para los hijos alimentistas a que se refiere
el artículo cuatrocientos quince precitado; Sexto: Que, por estas consideraciones, resulta aplicable
al presente caso, la última parte del artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código Sustantivo;
y de conformidad con lo previsto en el acápite primero del artículo trescientos noventa y seis del
Código Procesal Civil; SENTENCIA: declararon: FUNDADO el recurso de casación interpuesto
por Noe Vega Castro, a fojas ochenta y ocho; en consecuencia CASARON la resolución superior
de fojas ochenta y uno, de fecha veintiuno de agosto dos mil tres; y actuando en sede de instancia:
REVOCARON la sentencia apelada de fojas sesenta y uno, su fecha dieciséis de julio del dos mil
tres, que amparó la demanda y dispone la exoneración de alimentos; REFORMANDOLA
declararon INFUNDADA la demanda; en la causa seguida por Orestes Vega Morales contra Noe
Vega Castro, sobre exoneración de alimentos; MANDARON se publique la presente resolución
en el Diario Oficial El Peruano, bajo responsabilidad; y los devolvieron.- SS. ROMAN
SANTISTEBAN, TICONA POSTIGO, LAZARTE HUACO, RODRIGUEZ ESQUECHE,
EGUSQUIZA ROCA

27
OBLIGACIÓN ALIMENTARIA: EXONERACIÓN
En el presente caso resulta infundado el recurso planteado, toda vez que en ella se consideró el
supuesto relativo a los estudios universitarios del alimentista, en donde se advirtió que según el
certificado de notas que corre en autos, sus calificativos no eran exitosos; de ello se determina
que el supuesto hecho que recoge el artículo 483 del Código Civil, si resulta aplicable a los autos,
empero la recurrente no cumple con el supuesto de la citada norma legal de estar siguiendo una
profesión exitosamente, lo cual se sustenta en la evaluación de la prueba que ha realizado el Ad
Quem, prueba que no puede ser reevaluada por este Supremo Tribunal, atendiendo a que el
recurso extraordinario de casación se limita a cuestiones de iure.
CAS. N.º 3377-2002-CAJAMARCA
Concordancias:
Ley 27646
C.C.: Art. 483
C.P.C.: Art. 397
Demandante: José Armando Romero Moncada
Demandado: Jenith Mirey Catalán
Tema: exoneración de alimento y otro
Lima, primero de julio del dos mil cuatro
LA SALA CIVIL PERMANENTE DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA; Con los
acompañados, vista la causa de la fecha y producida la votación correspondiente de acuerdo con
ley, emite la siguiente sentencia.
1. MATERIA DEL RECURSO:
Es materia del presente recurso de Casación interpuesta por doña Jenith Mirey Romero Catalán,
contra la resolución de vista de fojas doscientos sesenta y cho, su fecha cinco de setiembre del
dos mil dos, expedida por la Sala Especializada Civil de la Corte Superior de Justicia de
Cajamarca, que revocando la resolución apelada de fojas doscientos treinta y tres, su fecha
diecisiete de junio del dos mil dos, sobre exoneración de alimentos y reformándola: declara
fundada la demanda quedando exonerado el demandante de acudir alimentos; y confirmando en
el otro extremo relativo al prorrateo de alimentos, revocando la misma en cuanto al porcentaje de
pensión de alimentos y disponiendo que carece de objeto fijar porcentaje alguno para doña Jenith
Mirey Romero Catalán.
2. FUNDAMENTOS POR LOS CUALES SE HA DECLARADO PROCEDENTE EL
RECURSO:
Admitido el recurso de casación a fojas doscientos ochenta, fue declarado procedente por la causal
contenida en el inciso 2 del artículo 386 del Código Procesal Civil, respecto a la inaplicación del
artículo 483 del Código Civil, modificado por la Ley 27646.
3. CONSIDERANDO:
Primero. - La recurrente sostiene que la norma antes descrita estipula de forma expresa que la
obligación alimenticia, subsiste en cuanto al estado de necesidad del alimentista o éste siga una

28
profesión exitosamente, incidencia última que le permite solicitar que la obligación alimentaria
continúe vigente a su favor, pues, a la fecha, se encuentra desarrollando actividades académicas,
razón por la que el Colegiado Superior no debió amparar la pretensión del actor.
Segundo. - Conforme se desprende de la recurrida, en ella se consideró el supuesto relativo a los
estudios universitarios, en donde se advirtió que según el certificado de notas que corre en autos,
sus calificativos no eran exitosos; de ello se determina que el supuesto hecho que recoge la norma,
cuya inaplicación se denuncia, sí fue materia de análisis en la recurrida, aunque no se citara
expresamente el número del artículo del Código sustantivo.
Tercero.- En efecto, el artículo 483 del Código Civil1, modificado por la Ley 27646 sí resulta
aplicable a los autos, y de lo que verificado por el Colegiado que, la recurrente no cumple con el
supuesto de la citada norma legal, sí resulta aplicable a los autos, y de lo que verificado por el
Colegiado que, la recurrente no cumple con el supuesto de la citada norma legal de estar siguiendo
una profesión exitosamente, lo cual se sustenta en la evaluación de la prueba que ha realizado el
Ad Quem, prueba que no puede ser reevaluada por este Supremo Tribunal, atendiendo a que el
recurso extraordinario de casación se limita a cuestiones de iure.
1C.C.: Art. 483.- Exoneración de la obligación alimentaria. - El obligado a prestar alimentos
puede pedir que se le exonere si disminuyen sus ingresos, de modo que no pueda atenderla sin
poner en peligro su propia subsistencia, o si ha desaparecido en el alimentista el estado de
necesidad.
Tratándose de hijos menores, a quienes el padre o la madre estuviese pasando una pensión
alimenticia por resolución judicial, ésta deja de regir al llegar aquéllos a la mayoría de edad.
Sin embargo, si subsiste el estado de necesidad por causas de incapacidad física o mental
debidamente comprobadas o el alimentista está siguiendo una profesión u oficio exitosamente,
puede pedir que la obligación continúe vigente.
4. DECISIÓN:
a) Declararon INFUNDADO2 el recurso de casación interpuesto por doña Jenith Mirey Catalán
mediante escrito de fojas doscientos setenta y cinco; en consecuencia, NO CASARON la
resolución de vista de fojas doscientos sesenta y ocho, su fecha cinco de setiembre del dos mil
dos.
2C.P.C.: Art. 397.- Sentencia infundada. - La sentencia debe motivar los fundamentos por los que
declara infundado el recurso cuando no se hayan presentado ninguna de las causales previstas en
el artículo 386°.
La Sala no casará la sentencia por el solo hecho de estar erróneamente motivada, si su parte
resolutiva se ajusta a derecho. Sin embargo, debe hacer la correspondiente rectificación.
b) CONDENARON a la recurrente al pago de las costas y costos originados en la tramitación del
recurso, así como al pago de una multa de una Unidad de Referencia Procesal; en los seguidos
por José Armando Romero Moncada, sobre exoneración de alimento y otro.
c) DISPUSIERON la publicación de esta resolución en el Diario Oficial El Peruano, bajo
responsabilidad, y los devolvieron.
SS. ALFARO ALVAREZ; CARRION LUGO; AGUAYO DEL ROSARIO; PACHAS
AVALOS; BALCAZAR ZELADA.

29
ALIMENTOS: EXONERACIÓN DEL PAGO DE LA PENSIÓN

El obligado a prestar alimentos puede pedir que se le exonere si disminuyen sus ingresos de modo
que no pueda atenderla sin poner en peligro su propia subsistencia; o si ha desaparecido en el
alimentista el estado de necesidad. Tratándose de hijos menores, a quienes el padre o la madre
estuviese pasando una pensión alimenticia por resolución judicial, ésta dejó de regir al llegar
aquéllos a la mayoría de edad. Sin embargo, sí subsiste el estado de necesidad por causas de
incapacidad física o mental debidamente comprobadas o el alimentista está siguiendo una
profesión u oficio exitosamente, puede pedir que la obligación continúe vigente.
CAS. N° 80-2004 JUNIN. (Publicado 31-07-06)
Lima, veinticuatro de enero del dos mil seis. -
LA SALA CIVIL TRANSITORIA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA
REPUBLICA: vista la causa número ochenta guión dos mil cuatro, con los expedientes
acompañados, en audiencia pública de la fecha y producida la votación correspondiente de
acuerdo a ley, con el voto del señor Vocal Echevarría Adrianzen, dejado oportunamente en
Relatoría en cumplimiento de lo dispuesto por d artículo 149 de la Ley Orgánica del Poder
Judicial, el mismo que no suscribe la presente resolución por haber cesado en funciones por límite
de edad, y que obra a fojas treinta y seis a treinta y ocho del cuadernillo formado en esta Sala
Suprema; y con los votos en discordia de los señores Vocales Román Santisteban, Ferreira
Vildozola y Palomino García dejados oportunamente en Relatoría en cumplimiento a lo
establecido en la norma antes aludida y que obra de fojas treinta y nueve a cuarenta y nueve y
sesenta del cuadernillo formado en esta Sala Suprema, de lo que da fe él Secretario de la Sala;
emite la siguiente sentencia:
MATERIA DEL RECURSO: Se trata del recurso de casación interpuesto, a fojas ciento sesenta,
por Jackelin Madeleine Torres León, contra la resolución expedida por la Primera Sala Mixta de
la Corte Superior de Justicia de Junín de fojas ciento cuarenta y siete, su fecha diecisiete de
octubre del dos mil tres, que confirma la sentencia de fojas ciento dos, su fecha once de agosto
del dos mil tres, mediante la cual se declara fundada la demanda de exoneración de alimentos
interpuesta por Rodolfo Julio Torres Porras contra Jackelin Madeleine Torres León, con lo demás
que contiene;
FUNDAMENTOS DEL RECURSO: Que, mediante resolución de fecha veintisiete de enero del
dos mil cuatro, obrante a fojas dieciocho del cuadernillo formado en este Supremo Tribunal, se
ha estimado procedente el recurso por la causal prevista en el inciso primero del artículo 386 del
Código Procesal Civil, denunciando la interpretación errónea del artículo 483 del Código Civil,
al atribuirle un sentido que no Ie corresponde, al considerar que los cursos de computación que
ha estudiado no son una 'profesión" ni una "carrera técnica", sino, son cursos de breve término.
Agrega, que la interpretación correcta, de la norma sustantiva antes citada es que, el último párrafo
del artículo 483 del Código Civil señala que, sin embargo, si subsiste el estado de necesidad o el
alimentista está siguiendo una profesión u oficio exitosamente, puede pedir que la obligación
continúe vigente; empero, la sentencia de vista señala que los estudios de computación que sigue
la demandada no es una profesión ni uña carrera técnica, debiendo aclarar que la norma de derecho
material antes citada nos precisa "profesión u oficio" mas no refiere carrera técnica, y al no
conocer el verdadero significado del término "oficio" la Sala Superior da una apreciación
incorrecta que ha incidido en la parte resolutiva;
CONSIDERANDO:

30
Primero. - Que, la causal de interpretación errónea de una norma de derecho material se configura
cuando los Jueces de mérito han dado a la norma aplicada una interpretación que no se desprende
de su texto o espíritu;
Segundo. - Que, las Instancias de mérito consideran que la demandada viene siguiendo estudios
de computación con nota aprobatoria en un centro de educación ocupacional, la misma que no
constituye una profesión ni carrera técnica, sino cursos de computación de breve termino, toda
vez que su asistencia son sólo los días domingos; por lo que han amparado la demanda de
exoneración de alimentos interpuesta por Rodolfo Julio Torres Porras;
Tercero: Que, el artículo 483 del Código Civil, señala que "El obligado a prestar alimentos puede
pedir que se le exonere si disminuyen sus ingresos de modo que no pueda atenderla sin poner en
peligro su propia subsistencia; o si ha desaparecido en el alimentista el estado de necesidad.
Tratándose de hijos menores, a quienes el padre o la madre estuviese pasando una pensión
alimenticia por resolución judicial, ésta dejó de regir al llegar aquéllos a la mayoría de edad. Sin
embargo, sí subsiste el estado de necesidad por causas de incapacidad física o mental debidamente
comprobadas o el alimentista está siguiendo una profesión u oficio exitosamente, puede pedir que
la obligación continúe vigente.";
Cuarto. - Que, al respecto, se advierte que la actora no ha acreditado con medio probatorio alguno
durante la secuela del proceso, que este siguiendo una profesión u oficio de manera exitosa, por
lo que, en caso de no demostrar esta situación por imperio de la propia norma sustantiva, resulta
amparable su pretensión, es decir, en autos se ha probado la existencia de elementos normativos
y fácticos para la procedencia de la demanda;
Quinto.- Que, siendo esto así las Instancias de mérito han interpretado de manera correcta la
norma invocada por la recurrente, no configurándose la causal denunciada al encontrarse las
sentencias arregladas a derecho, por tanto en aplicación del artículo 397 del Código Procesal
Civil: declararon INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Jackelin Madeleine Torres
León a fojas ciento sesenta: en consecuencia NO CASARON la resolución de vista de fojas ciento
cuarenta y siete su fecha diecisiete de octubre del dos mil tres, CONDENARON a la recurrente
al pago de la multa de dos Unidades de Referencia Procesal; DISPUSIERON la publicación de la
presente resolución en el Diario Oficial El Peruano, bajo responsabilidad; en los seguidos por
Rodolfo Julio Torres: Porras contra Jackelin Madeleine Torres León sobre exoneración de
alimentos; y los devolvieron.-
SS. ECHEVARRIA ADRIANZEN, TICONA POSTIGO, CARRIÓN LUGO, EGUSQUIZA
ROCA
QUE, LOS FUNDAMENTOS DEL VOTO DEL SEÑOR VOCAL ECHEVARRIA
ADRIANZEN, ADEMAS ES COMO SIGUE: CONSIDERANDO: Además, que como se
advierte de autos la emplazada Jackelin Madeleine Torres León, no ha desmentido menos ha
acreditado, el hecho de no encontrarse conviviendo con don David Vicente Medrano Fernández,
con quien ha procreado a su menor hija Angie Polet Medrano Torres, nacida el cuatro de abril del
dos mil uno.
SR. ECHEVARRIA ADRIANZEN

31
EXONERACIÓN DE PENSIÓN ALIMENTICIA

Para que continúe la prestación alimentaria de un alimentista mayor de edad, se requiere acreditar
que está siguiendo una profesión u oficio exitosamente; la omisión de dichas pruebas acarrea la
exoneración de la pensión alimenticia.

Expediente 454-98
Sala N. ª 6
Lima, seis de mayo de mil novecientos noventa y ocho.
VISTOS; interviniendo como Vocal ponente la doctora Córdova Rivera; con el dictamen de la
Fiscalía Superior de Familia de fojas setenta y seis; por los propios fundamentos de la resolución
apelada; y, CONSIDERANDO: además; Primero.- Que, originalmente, por sentencia de fojas
doce a catorce, su fecha veintinueve de abril de mil novecientos noventa y cuatro, se fijó a favor
de Benigna Bernal Ramos y sus dos menores hijos XXX y XXX, al pensión alimenticia mensual
y adelantada equivalente al cincuenta por ciento de la remuneración bruta mensual que percibe
don Néstor Pedro Montes Vía, como empleado de la Empresa COSAPI S.A.; Segundo.- Que, por
sentencia, cuya copia de notificación obra en fojas dieciséis, su fecha once de abril de mil
novecientos noventa y siete, se le exoneró al ahora demandante de acudir con pensión alimenticia
en favor de su hija doña XXX en la cantidad que corresponda al veinte por ciento de su haber
mensual, quedando subsistente la obligación de seguir acudiendo en favor de la codemandada
doña Benigna Bernal Ramos la cantidad equivalente al treinta por ciento del haber mensual del
recurrente en la cual estaba comprendida la pensión del entonces menor Daniel Alberto Montes
Bernal; Tercero.- Que, por resolución de fojas veintiocho su fecha dieciséis de julio del año
pasado, se incorporó al presente proceso a la referida cónyuge del recurrente, doña Benigna
Bernal Ramos como litis consorte necesario; que por auto de fojas treinta y nueve, su fecha
veintiséis de setiembre de mil novecientos noventa y siete, se dio por absuelto el trámite de
contestación de la demanda en REBELDIA de don Daniel Alberto Montes Bernal; Cuarto.- Que,
en autos la parte demandada ni la litis consorte necesaria no han acreditado que está siguiendo
una profesión u oficio exitosamente, presupuesto necesario para que continúe la prestación
alimentaria de un alimentista mayor de edad, además de no haberse contradicho que el demandado
continúa viviendo con el apoyo de su padre el demandante; Quinto.- Que, el demandado don
Daniel Alberto Montes Bernal, según aparece de la partida de nacimiento de fojas diecisiete, a la
fecha tiene diecinueve años, o sea es mayor de edad; Sexto.- Que, por el mérito de las pruebas
documentales, obrantes de fojas tres a diecisiete, se ha acreditado plenamente la no existencia del
presupuesto contenido en la segunda parte del artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código
Civil lo que hace procedente la exoneración; Sétimo.- Que, cabe señalar que el monto de la
exoneración de la pensión alimenticia de XXX, hija del obligado, ascendió a veinte por ciento del
haber total del obligado, por lo que consecuentemente, por analogía, ese es el monto de la pensión
de alimentos del demandado, también hijo del actor, cuya exoneración él solicita; Fundamentos
por los que: CONFIRMARON la resolución apelada obrante en fojas cincuenta y siete y cincuenta
y ocho, su fecha dieciséis de diciembre de mil novecientos noventa y siete, que declara
FUNDADA la demanda interpuesta por don Pedro Néstor Montes Vía, de fojas dieciocho y
diecinueve; en consecuencia exonerado de acudir con pensión alimenticia en favor de su hijo
XXX; quedando subsistente la obligación de seguir acudiendo en favor de doña Benigna Bernal

32
Ramos, la cantidad equivalente al diez por ciento del haber mensual del recurrente; con lo demás
que contiene; y los devolvieron.
SS. SAEZ PALOMINO / CORDOVA RIVERA / TELLO GILARDI
Tomo N.º 50 – Julio 2003 – DIALOGO CON LA JURISPRUDENCIA

LOS COLEGIALES MAYORES DE EDAD NO TIENEN DERECHO A ALIMENTOS


PORQUE NO REALIZAN ESTUDIOS EXITOSAMENTE

Cas. N° 3016-2002 LORETO


CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA
Demandante: Alfonso Viena Linares
Demandado: Erick Martín Viena Vivanco
Asunto: Exoneración de alimentos
Fecha: 21 de febrero del 2003 (El Peruano, 30/05/2003)
Si bien para poder acceder a los estudios superiores se tiene que pasar por las etapas o estudios
preprofesionales, como son los estudios primarios, secundarios o preuniversitarios (academias de
ingreso a universidades), el artículo 484 del Código Civil, en todo caso, está referido a cursar
estudios exitosamente. Resulta evidente que un estudiante con 18 años que se encuentra en cuarto
año de educación secundaria no lo está realizando exitosamente, porque por su edad debería de
haber terminado la educación secundaria.
CAS. N° 3016-2002 LORETO – IQUITOS (El Peruano 30-05-03)
Lima, veintiuno de febrero del dos mil tres.
LA SALA CIVIL TRANSITORIA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA
REPUBLICA, vista la causa número tres mil dieciséis - dos mil dos; con el acompañado, en la
audiencia pública de la fecha y producida la votación con arreglo a ley, emite la siguiente
sentencia: MATERIA DEL RECURSO: Se trata del recurso de casación interpuesto por don Erick
Martín Viena Vivanco, mediante escrito de fojas ciento treinta, contra la sentencia de vista emitida
por la Sala Civil Mixta de la Corte Superior de Justicia de Loreto de fojas ciento veintitrés, de
fecha cinco de agosto del dos mil dos, que revocando la apelada y reformándola declaró fundada
la demanda de exoneración de alimentos, sin costas ni costos; FUNDAMENTOS DEL
RECURSO: Que, concedido el recurso de casación a fojas ciento treinta y tres, fue declarado
procedente por resolución del dieciocho de octubre del dos mil dos, por las causales contempladas
en los incisos primero y segundo del artículo trescientos ochenta y seis del Código Procesal Civil,
sustentada en: a) la interpretación errónea del artículo cuatrocientos ochenta y seis del Código
Civil, debiendo ser su interpretación correcta lo siguiente: el presupuesto referido a la profesión
debe entenderse no solamente a los estudios superiores (universitarios o institutos superiores),
sino también aquellas etapas o estudios pre profesionales como son los estudios primarios,
secundarios o preuniversitarios como son las academias de ingreso a universidades, que se
requiere agotar para el final obtener una profesión u oficio y b) la inaplicación del artículo
cuatrocientos setenta y dos del Código Civil, que señala que cuando el alimentista es menor de
edad, los alimentos también comprenden, entre otros, a la educación y si bien el recurrente es
mayor de edad, está siguiendo estudios secundarios, esto es precisamente el presupuesto de la

33
educación; CONSIDERANDO: Primero.- Que, el artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código
Civil establece que el obligado a prestar alimentos puede pedir que se le exonere si disminuyen
sus ingresos de modo que no pueda atenderla sin poner en peligro su propia subsistencia o si ha
desaparecido en el alimentista el estado de necesidad y que sin embargo si subsiste el estado de
necesidad por causas de incapacidad física o mental debidamente comprobadas o el alimentista
está siguiendo una profesión u oficio exitosamente, puede pedir que la obligación continúe
vigente; Segundo.- Que, la sentencia de vista ha establecido que no se encuentra acreditado en
autos que el estado de necesidad del demandado se deba a causas de incapacidad física o mental,
menos aún está acreditado que el demandado está siguiendo una profesión u oficio exitosamente,
porque está cursando estudios secundarios; Tercero.- Que, el recurrente sostiene que la
interpretación correcta del artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, es que el
presupuesto referido a la profesión debe entenderse no solamente a los estudios superiores, sino
también a aquellas etapas o estudios pre - profesionales como son los estudios primarios,
secundarios o pre – universitarios, como son las academias de ingreso a universidades que se
requiere agotar para el final obtener una profesión u oficio; Cuarto.- Que, como lo establece la
sentencia de vista, el recurrente contaba con dieciocho años cumplidos cuando se interpuso la
demanda de exoneración de alimentos; Quinto.- Que, también está establecido que se encontraba
cursando el cuarto año de educación secundaria; Sexto.- Que, si bien para poder acceder a los
estudios superiores, se tiene que pasar por las etapas o estudios pre profesionales, como son los
estudios primarios, secundarios o preuniversitarios, es decir academias de ingresos a
universidades, el artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, en todo caso está referido
a cursar estudios exitosamente; Sétimo.-Que, resulta evidente que un estudiante con dieciocho
años de edad que se encuentra en el cuarto año de educación secundaria, no lo está realizando
exitosamente, porque por su edad debería haber terminado la educación secundaria; Octavo.- Que,
el artículo cuatrocientos setenta y dos del Código Civil, no resulta aplicable en el segundo párrafo
que sostiene el recurrente, porque está referido a los menores de edad; Noveno.- Que, teniendo el
recurrente motivos atendibles para litigar, de conformidad con el artículo cuatrocientos doce del
Código Procesal Civil, se le exonera del pago de las costas y costos; Décimo.- Que, por las razones
expuestas y no presentándose las causales contempladas en los incisos primero y segundo del
artículo trescientos ochenta y seis del Código Procesal Civil, y aplicando el artículo trescientos
noventa y ocho del Código Adjetivo, declararon INFUNDADO el recurso de casación interpuesto
por don Erick Martín Viena Vivanco a fojas ciento treinta, NO CASAR la sentencia de vista de
fojas ciento veintitrés, del cinco de agosto del dos mil dos; sin costas ni costos; DISPUSIERON
la publicación de la presente resolución en el Diario Oficial El Peruano en los seguidos por
Alfonso Viena Linares con Erick Martín Viena Vivanco, sobre Exoneración de Alimentos; y los
devolvieron.
SS. ECHEVARRIA ADRIANZEN; MENDOZA RAMIREZ; AGUAYO DEL ROSARIO;
LAZARTE HUACO; PACHAS AVALOS.

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EXONERACION DE ALIMENTOS
CASACIÓN N. 1338-04-LORETO
(Publicada: 28-02-2006)
CARLOS RAMIRO DIAZ VERA
CAS. N.º 1338-04 LORETO. EXONERACIÓN DE ALIMENTOS. Lima, trece de setiembre
del dos mil cinco.- LA SALA CIVIL TRANSITORIA DE LA CORTE SUPREMA DE
JUSTICIA DE LA REPÚBLICA; vista la causa número mil trescientos treinta y ocho - dos mil
cuatro, en Audiencia Pública de la fecha, y producida la votación con arreglo a ley, emite la
siguiente sentencia; MATERIA DEL RECURSO: Se trata del recurso de casación interpuesto por
Carlos Ramiro Díaz Vera, a través de su representante Gustavo Valdivia Ramírez, mediante
escrito de fojas ciento sesenta y cuatro, contra la sentencia de vista emitida por la Sala Civil de la
Corte Superior de Justicia de Loreto, de fojas ciento cincuenta, su fecha diecinueve de febrero del
dos mil cuatro, que confirma la sentencia apelada de fojas ochenta y seis, su fecha diecinueve de
junio del dos mil tres, que declaró improcedente la demanda interpuesta por el recurrente;
FUNDAMENTOS DEL RECURSO: Que, el recurso de casación fue declarado procedente por
resolución del primero de julio del dos mil cuatro, por la causal prevista en el inciso primero del
artículo trescientos ochenta y seis del Código Procesal Civil, en virtud de lo cual el recurrente
denuncia la interpretación errónea del último párrafo del artículo cuatrocientos ochenta y tres del
Código Civil, toda vez que su pretensión de exoneración de alimentos es debido a que la
alimentista es mayor de edad y no está siguiendo una profesión u oficio exitosamente, siendo que
en las instancias de mérito ha quedado fehacientemente probado que la demandada es mayor de
edad, así como también que, a pesar de su mayoría, cursa recién el segundo año de secundaria.
Refiere además que la norma precisa que siga una “profesión u oficio”, y los estudios de
secundaria no tienen carácter de profesionales, ni mucho menos constituyen un oficio; sin
embargo, la Sala Superior estima a los estudios secundarios como una como profesión u oficio,
por lo que a la norma se le ha otorgado un sentido muy distinto al querido por el legislador.
Consecuentemente, la interpretación correcta es que, al haber llegado la demandada a su mayoría
de edad, e inexistiendo incapacidad física o mental debidamente comprobada y estar siguiendo
estudios de secundaria común, mas no una profesión u oficio exitosamente, como lo estatuye la
última parte del artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, la pensión alimenticia que
venía pasando el demandante deja de regir al haber llegado la demandada a su mayoría de edad;
y, CONSIDERANDO: Primero.- Que, aparece de autos que mediante escrito de fojas nueve,
Gustavo Valdivia Ramírez interpuso demanda a fin de que se le exonere de seguir prestando
alimentos a Elizabeth Natali Valdivia Pizango, a quien venía acudiendo en virtud al acuerdo
conciliatorio arribado en el proceso de alimentos número mil novecientos noventa y siete - cero
ciento veintisiete que siguió en su contra la madre Lilian Beatriz Pizango Curichimba, ante el
Juzgado de Familia de Maynas, en razón de que la emplazada ha adquirido la mayoría de edad y
no sigue con éxito sus estudios; Segundo.- Que, la sentencia de vista, confirmando la apelada,
declaró improcedente la demanda, en atención a los siguientes fundamentos: i) que el presupuesto
para la exoneración de alimentos previsto en el artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código
Civil, modificado por Ley veintisiete mil seiscientos cuarenta ay seis, se sustenta en la
desaparición del estado de necesidad del acreedor alimentista, lo que equivale decir que el hijo
menor pueda procurarse de medios económicos para su subsistencia o, en su caso, que el
alimentista siga sus estudios exitosamente, lo que no supone de modo alguno un rendimiento
óptimo sino aceptable; y ii) en el caso de autos está acreditado la mayoría de edad de la alimentista
con el certificado de partida de nacimiento de fojas once; también lo está que la alimentista
durante los años dos mil y dos mil uno ha cursado el primer y segundo grado de secundaria, nivel

35
educativo que hace presumir razonablemente que la alimentista, pese a su mayoría de edad, no
puede atender sus necesidades alimentarias, requiriendo al efecto el concurso del padre, en cuanto
es un deber de los padres socorrer económicamente a los hijos hasta que éstos puedan procurarla
satisfacción de sus necesidades; Tercero.- Que, existe interpretación errónea de una norma de
derecho material cuando concurren los siguientes supuestos: a) el Juez establece determinados
hechos, a través de una valoración conjunta y razonada de las pruebas aportadas al proceso; b)
que éstos, así establecidos, guardan relación de identidad con los supuestos fácticos de una norma
jurídica determinada; c) que elegida esta norma como pertinente (sólo ella o en concurrencia con
otras) para resolver el caso concreto, la interpreta (y aplica); d) que en la actividad hermenéutica,
el Juzgador, utilizando los métodos de interpretación, yerra al establecer el alcance y sentido de
aquella norma, es decir, incurre en error al establecerla verdadera voluntad objetiva de la norma,
con lo cual resuelve el conflicto de intereses de manera contraria a los valores y fines del derecho
y, particularmente, vulnerando el valor superior del ordenamiento jurídico, como es el de la
justicia; Cuarto.- Que, el artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, dispone lo
siguiente: “El obligado a prestar alimentos puede pedir que se le exonere si disminuyen sus
ingresos, de modo que no pueda atenderla sin poner en peligro su propia subsistencia, o si ha
desaparecido en el alimentista el estado de necesidad. Tratándose de hijos menores, a quienes el
padre o la madre estuviese pasando una pensión alimenticia por resolución judicial, ésta deja de
regir al llegar aquéllos a la mayoría de edad. Sin embargo, si subsiste el estado de necesidad por
causas de incapacidad física o mental debidamente comprobadas o el alimentista está siguiendo
una profesión u oficio exitosamente, puede pedir que la obligación continúe vigente.” En
principio, la norma transcrita establece tres supuestos de exoneración que puede invocar el
obligado a prestar alimentos: 1. que se encuentre en peligro su propia subsistencia, 2. que haya
desaparecido en el alimentista el estado de necesidad (entendiéndose que se refiere a un
alimentista menor de edad), y 3. el alimentista haya cumplido la mayoría de edad. De otro lado,
la norma regula dos supuestos que puede invocar el alimentista para que la prestación a su favor
continúe vigente, éstos son: a. si sufre de incapacidad física o mental debidamente comprobada,
y [Link] está siguiendo una profesión u oficio exitosamente; Quinto.- Que, conforme ha establecido
jurisprudencialmente esta Sala Civil Transitoria, si bien es cierto que el último párrafo del artículo
cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, únicamente se refiere a “seguir” una profesión u
oficio, y no alude al verbo “estudiar”, debe entenderse que la norma abarca igualmente a los
estudios tendientes a obtener una profesión o un oficio, que incluye a los estudios preparatorios -
primarios, secundarios o para el ingreso a estudios superiores- y que sólo en estos casos puede
permitirse que un hijo mayor de edad pueda seguir percibiendo alimentos, siempre que curse
dichos estudios de manera exitosa, los que deben entenderse realizados dentro de márgenes
razonables y aceptables, tanto en lo que se refiere al período de tiempo requerido para
efectivizarlos, como a los resultados obtenidos, siendo esta la correcta interpretación de la norma
acotada. La Casación Número tres mil dieciséis - dos mil (Loreto), publicada el treinta de mayo
del dos mil tres en el Diario Oficial El Peruano, señala al respecto: “Que, si bien para poder
acceder a los estudios superiores, se tiene que pasar por las etapas o estudios pre profesionales,
como son los estudios primarios, secundarios o preuniversitarios, es decir academias de ingresos
a universidades, el artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, en todo caso está
referido a cursar estudios exitosamente; ...Que, resulta evidente que un estudiante con dieciocho
años de edad que se encuentra en el cuarto año de educación secundaria, no lo está realizando
exitosamente, porque por su edad debería haber terminado la educación secundaria”; Sexto.- Que,
como lo han establecido las instancias de mérito, la demandada tenía dieciocho años cumplidos
cuando se interpuso la presente demanda (nació el cinco de julio de mil novecientos ochenta y
tres y la demanda se interpuso el seis de diciembre del dos mil dos), así como también que se
encontraba cursando recién el segundo año de secundaria cuando alcanzó su mayoría de edad
(año dos mil uno); por tanto, es factible concluir que aquella no ha cursado sus estudios de manera
exitosa, pues a su edad razonablemente ya debía haber concluido sus estudios secundarios; y no

36
existiendo en autos pruebas que acrediten de manera fehaciente y comprobada que la demandada
se encuentre incapacitada física o mentalmente para trabajar, y así, poder cubrir los
requerimientos necesarios para su subsistencia, la demanda interpuesta merece ser amparada;
Sétimo.- Que, siendo así, al configurarse la causal denunciada, por interpretación errónea del
último párrafo del artículo cuatrocientos ochenta y tres del Código Civil, el recurso debe ser
amparado, procediéndose conforme a lo dispuesto en el artículo trescientos noventa y seis inciso
primero del Código Procesal Civil; por cuyos fundamentos, Declararon: FUNDADO el recurso
de casación interpuesto por Gustavo Valdivia Ramírez, a través de su representante Carlos Ramiro
Díaz Vera, a fojas ciento sesenta y cuatro; CASARON la sentencia de vista de fojas ciento
cincuenta, su fecha diecinueve de febrero del dos mil cuatro; y actuando en sede de instancia,
REVOCARON la sentencia apelada de fojas ochenta y seis, su fecha diecinueve de junio del dos
mil tres, que declaró improcedente la demanda interpuesta a fojas nueve, con lo demás que
contiene, y REFORMÁNDOLA la declararon fundada, y en consecuencia, exoneraron al
demandante de seguir acudiendo a la demandada con la pensión alimenticia fijada en el proceso
de alimentos número mil novecientos noventa y siete - cero ciento veintisiete seguido ante el
Juzgado de Familia de Maynas de la Corte Superior de Justicia de Loreto; sin costas ni costos;
DISPUSIERON la publicación de la presente resolución en el Diario Oficial El Peruano; en los
seguidos por Gustavo Valdivia Ramírez contra Elizabeth Natali Valdivia Pizango sobre
exoneración de alimentos; y los devolvieron.- SS. ECHEVARRIA ADRIANZEN, TICONA
POSTIGO, LOZA ZEA, SANTOS PEÑA, PALOMINO GARCIA

37
EXONERACION DE ALIMENTOS - DEBER DE JUSTIFICACION DE LA NECESIDAD
DEL HIJO MAYOR DE EDAD DE SEGUIR PERCIBIENDO LA PENSION
CASACIÓN N° 260-2005-LA LIBERTAD
(Emitida: 11-01-2006)
CAS. N.º 260-2005 LA LIBERTAD. Exoneración de alimentos. Lima, once de enero de dos mil
seis.- LA SALA CIVIL TRANSITORIA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA
REPÚBLICA: VISTA, la causa número doscientos sesenta del dos mil cinco; con los expedientes
acompañados; en audiencia pública llevada a cabo en la fecha; luego de verificada la votación
con arreglo a Ley; y, de conformidad con el dictamen de la señora Fiscal Suprema encargada,
emite la siguiente sentencia: MATERIA DEL RECURSO: Se trata del recurso de casación
interpuesto, a fojas ciento cincuenta y ocho, por la demandada Danixa Carol Flores Ruiz contra
la sentencia de vista de fojas ciento cincuenta y tres su fecha tres de diciembre de dos mil cuatro,
que confirmando la apelada de fojas ciento tres de fecha ocho de marzo del dos mil cuatro, declara
fundada la demanda de extinción de alimentos; en consecuencia sin efecto la pensión alimenticia
ordenada en el proceso civil número doscientos setenta noventa y siete sobre alimentos, a favor
de la demandada alimentista Danixa Carol Flores Ruiz; CAUSALES DEL RECURSO: La
impugnante amparada en el inciso primero del artículo trescientos ochenta y seis del Código
Procesal Civil funda el recurso de casación en la causal de interpretación errónea de una norma
de derecho material específicamente de la parte in fine del artículo cuatrocientos ochenta y tres
del Código Civil, que establece la posibilidad de continuar vigente la pensión alimenticia
ordenada, aun cuando el alimentista haya alcanzado la mayoría de edad y realice estudios
superiores con éxito; sin embargo, mediante resolución de fecha veinticuatro de febrero del dos
mil cinco, que obra a fojas diecinueve del cuadernillo de casación, esta Sala Transitoria de
Derecho Civil interpretando los fundamentos del recurso de casación ha concedido además el
recurso por la causal de contravención de las normas que garantizan el derecho a un debido
proceso, contenida en el inciso tercero del artículo trescientos ochenta y seis del Código Procesal
Civil, pues, en el fondo se cuestiona la falta de valoración adecuada de los medios probatorios;
por tanto, corresponde emitir pronunciamiento de fondo respecto de los fundamentos del recurso
en torno a las dos causales; CONSIDERANDO: Primero.- Que, según lo previsto en el artículo
trescientos ochenta y cuatro del Código Procesal Civil el recurso extraordinario de casación tiene
por fines esenciales la correcta aplicación e interpretación del derecho objetivo, así como, la
unificación de la jurisprudencia nacional por la Corte Suprema de Justicia; Segundo.- Que, en
cuanto a la causal referida a la interpretación errónea del artículo cuatrocientos ochenta y tres del
Código Civil, la impugnante básicamente sostiene que en el presente caso se ha interpretado
erróneamente el citado dispositivo legal, puesto que no se ha tomado en consideración que la
alimentista sí se encuentra realizando con éxito sus estudios superiores, viene realizando sus
prácticas preprofesionales en el instituto Superior Tecnológico ABACO y está en la etapa de
desarrollo de su tesis; ésta situación estaría acreditada con los medios probatorios ofrecidos en la
contestación de la demanda y en el recurso de apelación; Tercero.- Que, por lo mismos
fundamentos aludidos en el considerando precedente esta Sala Transitoria de Derecho Civil ha
declarado procedente el recurso por la causal de contravención de normas que garantizan el
derecho a un debido proceso; por tanto, es factible analizar el fondo del asunto, tomando en
consideración los argumentos referidos a las dos causales podas cuales se ha declarado procedente
el recurso de casación; Cuarto.- Que, de la revisión de los actuados se advierte que en la tramitado
del presente proceso, con fecha ocho de marzo del dos mil cuatro el Tercer Juzgado Civil de
Familia de Trujillo ha expedido sentencia declarando fundada la demanda de extinción de
alimentos; para tal efecto el Juzgado ha tomado en consideración esencialmente que la demandada
alimentista ha adquirido la mayoría de edad y que no se ha acreditado que adolezca de incapacidad
física o mental que le impida valerse por sí misma, por ésta razón no se justifica la continuación

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de la pensión asignada judicialmente en el proceso de alimentos número doscientos setenta-
noventa y siete por el Primer Juzgado de Familia de Trujillo, en virtud de su minoría de edad;
Quinto.- Que, apelada que fue la sentencia pronunciada en autos, con fecha tres de diciembre del
dos mil cuatro la Segunda Sala Civil de Corte Superior de Justicia de La Libertad ha confirmado
la sentencia apelada, sustentando su decisión en que no se tía acreditado la existencia de
incapacidad física o mental de la demandada, y además que se ha acreditado que la alimentista no
sigue una profesión u oficio en forma exitosa, pues se ha acreditado que ha sido repitente, que ha
reprobado en varios cursos y que inasiste a clases; razón por la que no existe justificación alguna
para seguir manteniendo la pensión inicialmente asignada; Sexto.- Que, establecidos así los
hechos en las instancias de mérito, de la revisión de actuados se advierte que lo decidido en la
resolución que es materia del recurso, sí responde a la valoración conjunta y razonada de todos
los medios probatorios ofrecidos por las partes en el proceso; por tanto, mal se puede afirmar que
no se han merituado los medios probatorios ofrecidos por la demandada al contestar la demanda,
resultando por ello infundado el recurso por ésta causal. Estando a las conclusiones que preceden
y de conformidad con el artículo trescientos noventa y siete del Código Procesal Civil: Declararon
INFUNDADO el recurso de casación interpuesto, a fojas ciento cincuenta y ocho, por Danixa
Carol Flores Ruiz; en consecuencia NO CASARON la resolución de vista de fojas ciento tres; su
fecha ocho de marzo del dos mil cuatro; CONDENARON a la recurrente sólo al pago de una
multa de dos Unidades de Referencia Procesal, por gozar de auxilio judicial; DISPUSIERON la
publicación de la presente resolución en el Diario Oficial El Peruano, bajo responsabilidad; en los
seguidos por Daniel Ezequiel Flores Vásquez contra Danixa Carol Flores Ruiz sobre exoneración
de alimentos; y los devolvieron.- SS. TICONA POSTIGO, CARRIÓN LUGO, FERREIRA
VILDÓZOLA, PALOMINO GARCÍA, HERNÁNDEZ PÉREZ

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