1.
CLASIFICACIÓN DE ENTIBADOS
De acuerdo a las necesidades de cada proyecto se debe especificar el sistema de entibado a utilizar y su elección se
basa en la observación de factores locales, éstos pueden clasificarse de acuerdo a:
Profundidad
Sistema empleado
2.1. Profundidad.
2.1.1. Excavaciones a cielo abierto con taludes sin apuntalar
Se trata de excavaciones de poca profundidad y en lugar de sostener el material circundante con elementos externos,
se sostiene por medio de taludes diseñados en la misma excavación. Los taludes deben ser diseñados con todas las
normas que rigen la estabilidad de taludes, debe analizarse rigurosamente el terreno sobre el que se va a
trabajar, pudiendo estudiar de este modo sus características físicas y mecánicas.
La inclinación de los taludes es función del tipo y carácter del suelo o roca; de las condiciones climáticas; de la
profundidad de la excavación y del tiempo que la excavación vaya a permanecer abierta.
Los taludes menos inclinados que pueden usarse se determinan por experiencia. La mayor parte de las arenas tienen
pequeñas cantidades de material cementante, o aparentan un cierto grado de cohesión debido a la humedad que
contienen. Esta cementación o cohesión suele ser útil, mientras la excavación está abierta, aunque esto no garantiza
la seguridad de los taludes.
Aunque los taludes permanentes en los suelos arenosos rara vez son más escarpados que 1 1/2 por 1, no son raros los
de por 1 en construcciones más provisionales. El talud máximo que un suelo arcilloso puede soportar es función de
la profundidad del corte y de la resistencia al esfuerzo cortante de la arcilla. Si la arcilla es blanda, abajo del nivel de
la base de la excavación, pueden ser necesarios taludes más inclinados para evitar el bufamiento del fondo. Además,
las arcillas rígidas o duras comúnmente poseen o desarrollan grietas cerca de la superficie del terreno. Si estas
grietas se llenan de agua, la presión hidrostática reduce mucho el factor de seguridad y puede producir fallas en los
taludes.
Las excavaciones con talud natural vertical a 90° sólo se pueden realizar hasta 1.2 m de profundidad. Para
profundidades superiores, las excavaciones sólo se pueden realizar si el suelo es cohesivo y se ha calculado la altura
crítica.
Una excavacion para una conducción es una excavacion sin apuntalar, en zanja (ver figura 2.1). Al proyectar debe
comprobarse que no se supera la resistencia al corte del talud, ya que esto daría lugar a un derrumbe.
Figura 2.1. Excavación para una conducción sin apuntalar.
2.1.2. Excavaciones poco profundas
Son consideradas excavaciones poco profundas, aquellas que se encuentran entre 1 y 4 m, por lo tanto, las profundas
son aquellas mayores de 4 m. El apuntalamiento consiste en sostener el material adyacente a la excavación con el fin
de reducir al máximo los efectos inevitables que una intervención de este tipo requiere.
Se utilizan tablones alrededor de la excavación unidos por medio de vigas perimetrales denominadas largueros
soportadas entre ellas por los puntales. Estos puntales pueden ser metálicos, en madera o inclusive si la excavación
es muy ancha se utilizan cerchas, Ver Figura 2.2.
Figura 2.2. Formas típicas para el apuntalamiento a poca profundidad
2.1.3. Excavaciones profundas
Para profundidades de excavación mayores que 4 m, se hincan tablestacas alrededor del límite de la excavación. Al
ir extrayendo el suelo del recinto formado por las tablestacas, se insertan largueros y puntales.
Cuando la excavación se ha profundizado unos cuantos metros, se insertan largueros y puntales. Los largueros
comúnmente son de acero y los puntales pueden ser de acero o de madera. La excavación avanza a un nivel inferior
y se instala otro juego de largueros y puntales. Este proceso continúa hasta que se termina la excavación.
Se recomienda hincar la tablestaca un par de metros debajo del fondo de la excavación para evitar bufamientos del
fondo.
Puede exponerse una cara vertical de varios metros cuadrados sin peligro de que el terreno sufra colapso, de esta
manera, es posible eliminar las tablestacas para reemplazar por una serie de perfiles H, utilizados como pilotes,
colocados con una separación de 1 a 3 m.
En la figura 2.3, se muestra como los pilotes verticales son hincados con sus patines paralelos a los costados de la
excavacion. Al quitar el suelo cercano a los pilotes, se introducen tablas y se acuñan contra el suelo que está fuera
del corte.
Figura 2.3. Sistema de entibados en excavaciones profundas.
2.2. Sistema empleado.
2.2.1. Entibados Ligeros.
Se considera el sistema de entibación más sencillo, utilizado en suelos cohesivos firmes y para profundidades hasta
de 3 metros. Los materiales empleados para su fabricación pueden ser: madera y metal. Por ser un sistema liviano se
recomienda no utilizarlo si debe resistir solicitaciones de cargas de tráfico o si hay cimientos de estructuras muy
próximas a la excavación.
Este tipo de entibación se configura a través de parales y puntales (Ver figura 2.4), cuyas secciones y espaciamientos
máximos se tienen a continuación en la tabla 2.1:
Sección transversal 20 x 4 (cm)
Parales
Espaciamiento vertical máximo 1.00 (m)
Sección transversal 10 x 10 (cm)
Puntale
Espaciamiento vertical máximo 1.00 (m)
s
Espaciamiento horizontal máximo 1.00 (m)
Tabla 1.1. Secciones y espaciamientos máximos para entibado ligero.
Figura 2.4. Entibados ligeros.
2.2.2. Entibados Continuos.
Se denominan entibados continuos debido a que las caras laterales de la zanja se apuntalan completamente por
medio de tablones, los cuales se clavan a largueros y se sostienen a través de puntales. Dicho sistema se utiliza en
suelos arcillosos blandos, suelos arenosos y suelos granulares poco cohesivos, los cuales necesitan ser contenidos
debido a su poca estabilidad y así evitar que el material se suelte. Los sistemas de entibados continuos alcanzan
profundidades mayores que los sistemas de entibados ligeros, llegando hasta profundidades de 4.5 metros,
considerando espaciamientos horizontales y verticales menores. Este tipo de entibación se configura a través de
parales, puntales y largueros (Ver figura 2.5), cuyas secciones y espaciamientos máximos se tienen a continuación
en la tabla 2.2:
Parales Sección transversal 20 x 4 (cm)
10 x
Sección transversal (cm)
10
Espaciamiento vertical máximo 1.00 (m)
Puntales
Profundidad (m). Espaciamiento horizontal
0.80 (m)
De 0 a 3 máximo
Largo 1.80 (m)
20 x
Sección transversal (cm)
Largueros 15
Espaciamiento vertical máximo 1.00 (m)
Profundidad (m). Parales Sección transversal 20 x 4 (cm)
De 3 a 4.5
Puntales Sección transversal 10 x (cm)
10
Espaciamiento vertical máximo 0.80 (m)
Espaciamiento horizontal
0.60 (m)
máximo
Largo 1.80 (m)
25 x
Sección transversal (cm)
Largueros 15
Espaciamiento vertical máximo 0.80 (m)
Tabla 2.2. Secciones y espaciamientos máximos para entibado continuo.
Figura 2.5. Entibados continuos.
a) Entibado continuo en madera.
Un entibado continuo en madera está conformado por tableros continuos de madera que se encargan de sostener
completamente las paredes de la zanja y deben ser soportados lateralmente por largueros de madera y puntales de
madera o acero.
Entibado continuo horizontal en madera.
Los tablones se colocan horizontalmente, uno debajo del otro, conforme desciende la excavación. Se deben
apuntalar o colocar anclajes (ver figuras 2.6 y 2.7).
Figura 2.6. Entibado continuo horizontal con puntales.
Figura 2.7. Entibado continuo horizontal con anclajes.
Entibado continuo vertical en madera.
Los tablones se colocan verticalmente y se deben hincar en el terreno a una profundidad de 0.3 metros como
mínimo. La entibación vertical se puede realizar por medio de puntales o anclajes (ver figura 2.8 y 2.9).
Figura 2.8. Entibado continuo vertical con puntales.
Figura 2.9. Entibado continuo vertical con anclajes.
b) Entibado continuo en madera, con perfiles metálicos.
Se trata de un entibado continuo en madera, reforzado con puntales metálicos y codales metálicos o de madera.
Se pueden prefabricar paneles con parales o tableros, y largueros. Los puntales deben quedar firmes y sin posibilidad
de deslizarse, debido a que estos dan la estabilidad a la estructura.
2.2.3. Entibados Discontinuos.
Al igual que en el sistema de entibados continuos, en este sistema se utilizan tablones, puntales y largueros (ver
figura 2.10). Los materiales que pueden emplearse para su elaboración son: madera y acero, incluso una
combinación de ambos. Cada elemento que conforma dicho sistema debe tener un buen comportamiento estructural
y ser diseñados para ser capaces de soportar cargas laterales y solicitaciones por sobrecarga.
Los sistemas de entibados discontinuos alcanzan hasta profundidades de 4.5 metros y para un nivel freático rebajado
o por debajo de la excavación.
La sección del entibado tiene una menor longitud que la profundidad de la zanja, por lo cual, se debe entibar por
módulos y quedar doblemente apuntalados (ver figura 2.11), a continuación, se tiene la tabla 2.3, que muestra según
el tipo de suelo las dimensiones de los elementos del entibado discontinuo.
Tipo de suelo Arcilla firme Arcilla media
Profundidad (m) 0a3 3 a 4.5 0a3 3 a 4.5
Sección
0.20 x 0.04 0.20 x 0.04 0.20 x 0.05 0.20 x 0.05
Parales transversal (m)
(tablones) Espaciamiento
0.6 0.6 0.6 0.6
máximo (m)
Sección
0.10 x 0.10 0.10 x 0.10 0.10 x 0.10 0.10 x 0.10
transversal (m)
Profundidad Espaciamiento
De 0 a 4.5 m vertical máximo 1.00 0.80 1.00 0.80
Puntales (m)
Espaciamiento
horizontal 1.00 0.90 0.90 0.80
máximo (m)
Largo (m) 1.80 1.80 1.80 1.80
Sección
0.20 x 0.15 0.25 x 0.15 0.25 x 0.15 0.25 x 0.15
transversal (m)
Largueros Espaciamiento
vertical máximo 1.00 0.80 1.00 0.80
(m)
Tabla 2.3. Secciones y espaciamientos máximos para entibado discontinuo.
Figura 2.10. Entibados discontinuos.
Figura 2.11. Unión en el entibado discontinuo.
a) Entibado discontinuo en madera.
Se utiliza madera en cada elemento del sistema de entibado discontinuo como largueros, puntales y codales.
La longitud mínima de los largueros, que son tablas horizontales de madera es de 3 metros.
La utilización del entibado discontinuo en madera se hará en las condiciones de suelos que presenten características
de poca homogeneidad, o bolsas de arena, gravas o fragmentos de suelo en estado suelto o sin cohesión.
b) Entibado discontinuo en madera, con perfiles metálicos.
Se trata de un sistema de entibado discontinuo con puntales metálicos y codales metálicos o de madera.
La longitud máxima de los largueros, que son tablas horizontales de madera es de 3 metros.
2.2.4. Entibados metálicos.
Es uno de los métodos más utilizados que aporta una mayor estabilidad en su ejecución mediante el acero.
Las entibaciones metálicas permiten lograr mayores avances que involucran una reducción importante de costos de
la obra y una alta seguridad para las personas que trabajan en las obras.
a) Tipo caja de zanja.
Las cajas para zanja incorporan características que ayudan a mejorar la productividad y a aumentar la seguridad en
el trabajo. Comprende situaciones entre 3 a 7 metros de profundidad y es para obras subterráneas.
Están disponibles con paneles laterales de 10.16 cm, 15.24 cm y 20.32 cm de espesor (ver figura 2.12). Cada una
está diseñada para cumplir con los requerimientos específicos de profundidad y de capacidad de las maquinarias en
cada proyecto.
Características:
Travesaño superior doble de longitud máxima que ofrece la resistencia de una viga “I” incorporada.
Conjuntos de collarines empotrados.
En las cajas para zanjas con borde filoso.
En las cajas para zanjas de fondo plano: el travesaño doble inferior de longitud máxima ofrece la resistencia
de una viga “I” incorporada para resistir los daños del cucharón.
Figura 2.12. Cajas con panel doble de 10.16 cm, 15.24 cm y 20.32 cm
b) Andamios hidráulicos.
Hay varios tamaños, estilos y dimensiones como andamio vertical de un solo cilindro hidráulico con riel de 6.96 cm
de largo hasta con cuatro cilindros, éstos son hidráulicos de 487.68 cm de largo. Se puede hacer un sistema
hidráulico tipo waler fabricados de aluminio.
Este tipo de sistema de entibado es fabricado de aluminio, por lo tanto, se considera liviano y funciona por medio de
un sistema hidráulico (ver figura 2.13). Se emplea en situaciones no muy profundas y utilizando maquinaria
pequeña.
Se utiliza cuando la pared de la zanja se mantiene firme por un tiempo.
Figura 2.13. Entibado realizado en una zanja a través de andamios hidráulicos.
c) Sistema de deslizamiento.
Se trata de un sistema con guías deslizantes, empleado para excavaciones en terrenos débiles que permite alcanzar
profundidades de 3 a 7 metros o incluso más. Utiliza una estructura con guías laterales que permite el deslizamiento
de paneles de acero (ver figura 2.14). Las planchas se deslizan con mínimas fuerzas sin golpes o sacudidas, incluso a
gran profundidad. Además, se eliminan posibles problemas de asentamiento o desplazamiento de terreno tanto en la
excavación como en la extracción; la entibación no se acuña ni se atasca. Su gran flexibilidad permite su uso tanto
en zonas de difícil acceso como en amplias conducciones subterráneas.
Su diseño e instalación requiere de un especialista.
Figura 2.14. Entibado realizado en una zanja a través de sistemas de deslizamiento.