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Agentes Quimicos

Este documento describe diferentes tipos de agentes químicos que afectan el crecimiento microbiano, incluyendo agentes bacteriostáticos, bactericidas, esterilizantes, desinfectantes, antisépticos y quimioterápicos. También discute factores que afectan la potencia de los desinfectantes como concentración, pH, temperatura y presencia de materia orgánica. Finalmente, proporciona ejemplos de desinfectantes y antisépticos comúnmente usados como yodo, cloro e hipoclor

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Agentes Quimicos

Este documento describe diferentes tipos de agentes químicos que afectan el crecimiento microbiano, incluyendo agentes bacteriostáticos, bactericidas, esterilizantes, desinfectantes, antisépticos y quimioterápicos. También discute factores que afectan la potencia de los desinfectantes como concentración, pH, temperatura y presencia de materia orgánica. Finalmente, proporciona ejemplos de desinfectantes y antisépticos comúnmente usados como yodo, cloro e hipoclor

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AGENTES QUíMICOS

CONCEPTOS GENERALES

Existen ciertas sustancias químicas que influyen negativamente sobre las bacterias, pudiendo
ejercer dos tipos de efectos diferentes:

bacteriostáticos: cuando impiden el crecimiento bacteriano;

bactericidas: cuando destruyen (matan) las bacterias.

En general, si no sólo nos referimos a las bacterias, sino a cualquier tipo de microorganismos, hablamos
respectivamente de agentes microbiostáticos y microbicidas. Ahora bien, para una misma sustancia
química, la línea de demarcación entre un efecto microbiostático y otro microbicida depende muchas
veces de la concentración de dicha sustancia y del tiempo durante el que actúa.

¿Cómo podemos saber que un microorganismo está “muerto”? El único criterio válido es la
pérdida irreversible de la capacidad de división celular, es decir, de la pérdida de viabilidad, y se suele
comprobar empleando técnicas con placas de Petri (es decir, confirmando que no crecen en medios
sólidos adecuados).

Antes de proceder al estudio de las diversas moléculas que pueden afectar el crecimiento o la
viabilidad de los microorganismos, veamos unas cuantas definiciones básicas.

Agentes esterilizantes son aquellos que producen la inactivación total de todas las formas de vida
microbiana (o sea, su “muerte” o pérdida irreversible de su viabilidad). (También existen agentes físicos
esterilizantes, como ya vimos en los dos capítulos anteriores).

Agentes desinfectantes (o germicidas) son agentes (sobre todo químicos) antimicrobianos capaces de
matar los microorganismos patógenos (infecciosos) de un material. Pueden (y en muchos casos suelen)
presentar efectos tóxicos sobre tejidos vivos, por lo que se suelen emplear sólo sobre materiales inertes.

Agentes antisépticos son sustancias químicas antimicrobianas que se oponen a la sepsis o putrefacción
de materiales vivos. Se trata de desinfectantes con baja actividad tóxica hacia los tejidos vivos donde se
aplican.

Quimioterápicos son compuestos químicos con actividad microbicida o microbiostática, con una
toxicidad suficientemente baja como para permitir su administración a un organismo superior, en cuyos
fluidos corporales y tejidos permanece estable un cierto tiempo a concentraciones tales que los hace
eficaces como antimicrobianos dentro del organismo.

Todos los días usamos agentes químicos para controlar el crecimiento microbiano: detergentes y jabones
para el cuerpo y la ropa, cloración de las aguas potables, antisépticos para la piel y el tratamiento de
heridas, desinfectantes para tratar superficies en la industria y en los laboratorios, quimioterápicos y
antibióticos para tratar enfermedades bacterianas, etc.

DESINFECTANTES Y ANTISÉPTICOS

Como se recordará cuando tratamos el tema del calor como agentes esterilizante, la muerte de
una población bacteriana se podía representar como una curva exponencial, expresión de la cinética de
primer orden. Este tipo de cinética también es aplicable a la muerte microbiana cuando se aplica un
agente químico a una concentración suficientemente alta. Sin embargo, cuando se aplican menores
concentraciones del agente, se pueden encontrar cinéticas diferentes, expresables como curvas
sigmoidales.

FACTORES QUE AFECTAN LA POTENCIA DE UN DESINFECTANTE

1) Concentración del agente y tiempo de actuación

2) pH: El pH afecta tanto a la carga superficial neta de la bacteria como al grado de ionización del
agente. En general, las formas ionizadas de los agentes disociables pasan mejor a través de las
membranas biológicas, y por lo tanto son más efectivos.

Los agentes aniónicos suelen ser más efectivos a pH ácidos.

Los agentes catiónicos muestran más eficacia a pH alcalinos.

3) Temperatura. Normalmente, al aumentar la temperatura aumenta la potencia de los


desinfectantes. Para muchos agentes la subida de 10 grados supone duplicar la tasa de muerte.
4) Naturaleza del microorganismo y otros factores asociados a la población microbiana

según la especie empleada: p. ej., el bacilo tuberculoso resiste los hipocloritos mejor que otras bacterias;

según la fase de cultivo;

dependiendo de la presencia de cápsulas o de esporas (suelen conferir más resistencia);

dependiendo del número de microorganismos iniciales.

5) Presencia de materiales extraños: La existencia de materia orgánica en el material a tratar (p. ej.,
sangre, suero, pus) afecta negativamente a la potencia de los desinfectantes de tipo oxidante (como los
hipocloritos) y de tipo desnaturalizante de proteínas, hasta el punto que pueden llegar a hacerlos
inactivos en cuanto a su poder desinfectante o esterilizante. Por lo tanto, para el empleo eficaz de
muchos desinfectantes hay que contar con este factor, determinando previamente el gasto de materia
orgánica inerte, o calculando la potencia neta del desinfectante en presencia de la materia orgánica.

2.2 ALGUNOS EJEMPLOS DE DESINFECTANTES Y ANTISÉPTICOS Y DE SUS APLICACIONES

Tanto en los laboratorios como en industrias alimentarias es necesario a menudo tratar


superficies inertes (mesas, suelos, paredes, maquinaria) con desinfectantes, a ser posible con efecto
microbicida. Por ejemplo se pueden usar sales cuaternarias de amonio como el cloruro de benzalconio.
El formaldehido es un agente alquilante que en solución al 3-8% sirve bien para tratar superficies.

Los materiales termosensibles que no se pueden esterilizar por calor se pueden esterilizar en frío
mediante ciertos agentes:

En los hospitales, para esterilizar termómetros, catéteres, instrumentos, etc., se suele recurrir a un tipo
de autoclave que usa el gas óxido de etileno o formaldehido gaseoso (ambos son agentes alquilantes)
Pequeños objetos se pueden esterilizar en peróxido de hidrógeno (agente oxidante).

Las cámaras de cría de animales libres de gérmenes se esterilizan con ácido peracético, un fuerte agente
oxidante.

Los halógenos son agentes oxidantes muy potentes, y que tienen usos muy importantes:

El yodo es un magnífico antiséptico de la piel (el mejor que se conoce)

El cloro se presenta como cloro gaseoso (Cl2), hipocloritos y cloraminas. El efecto desinfectante se debe
a la liberación de cloro libre (Cl2); a su vez, el Cl2 reacciona con el agua para dar ácido hipocloroso
(ClOH), que a pH ácido o neutro es un oxidante fuerte.

Cloro gaseoso: a 1-3 ppm se usa en la cloración de aguas para bebida y de aguas de piscinas. Su actividad
se ve muy influida (mermada) por la presencia de materia orgánica; por ello, se suele determinar la
demanda de cloro del agua a tratar. Descontada dicha demanda, el cloro gaseoso mata rápidamente (15-
30 segundos) a sólo 1 ppm.

Soluciones de hipocloritos: hipocloritos de sodio, de calcio o de litio. A 200 ppm de cloro se usan
ampliamente, ya como líquidos (lejías), o en polvo, en industrias alimentarias y lácteas (para desinfectar
el equipamiento y maquinaria que ha de entrar en contacto con los alimentos a procesar), en
restaurantes, hoteles, hospitales, etc.

Ciertos ácidos orgánicos se usan como conservantes de alimentos. Tal es el caso del ácido benzoico y del
ácido sórbico. Por otro lado, los alimentos fermentados producen sus propios conservantes, como el
ácido acético, láctico y propiónico.

ANTIBIÓTICO

INTRODUCCIÓN

Los antibióticos son sustancias normalmente de bajo peso molecular producidas por seres vivos
(antibióticos naturales) o modificadas artificialmente a partir de ellas (antibióticos semisintéticos), que a
pequeñas concentraciones tienen efectos antimicrobianos (microbicidas o microbiostáticos), tras ser
administrados por vía adecuada a un organismo receptor.

La mayor parte de los antibióticos proceden del metabolismo secundario de microorganismos


procariotas (actinomicetos, Bacillus, etc.) o eucariotas (hongos de los géneros Penicillium,
Cephalosporium, etc.).

Se conocen unos 5.000 antibióticos distintos, y cada año se descubre unos 300 nuevos, pero en
clínica solo se usa un 1% de los descubiertos. Su importancia económica se pone de manifiesto al pensar
en las 100.000 Tm. de antibióticos producidas al año, por un valor equivalente a 3.000 millones de euros,
lo cual representa una de las industrias biotecnológicas más importantes.

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