FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO
TRABAJO ACADEMICO
Análisis objetivo de la lectura la escena del delito y las pruebas
materiales
PRESENTADO POR:
ASIGNATURA:
DOCENTE RESPONSABLE:
CICLO:
PUCALLPA, PERU
2020
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Análisis objetivo de la lectura la escena del delito y las pruebas
materiales
La escena del delito
En la actualidad, la complejidad de conducir la investigación de un hecho
delictivo para determinar su autoría está dada tanto por los nuevos contextos
tecnológicos como por la diversidad de saberes y herramientas que han
incorporado las diversas disciplinas que colaboran a tal fin. La criminalística y
las ciencias forenses dan cuenta de este crecimiento y de la incorporación de
nuevas técnicas, estrategias y maneras de abordar la investigación de un
hecho delictivo.
La investigación comienza en la escena del delito, y su adecuado tratamiento
requiere un abordaje multidisciplinario y técnico científico apropiado que solo
puede ser llevado adelante por personal altamente capacitado. En este punto,
la técnica criminalística y las ciencias forenses colaboran con el proceso penal
describiendo los hallazgos y otorgando modos de interpretarlos a la luz de
nuevos saberes, fin de sentar las bases sólidas para una consolidada teoría
del caso. Esto es, brindan datos sobre las relaciones causales y sobre la forma
en la que ocurrió el crimen, su cronología, los medios empleados y, finalmente,
la individualización de las personas que han intervenido. Todo ello a través de
indicios recolectados en la escena del delito, que corroboran hipótesis de
investigación y acreditan cómo ocurrieron los hechos.
Iniciaremos el análisis objetivo definiendo que es la escena del delito o que se
considera como la escena del delito, pues el lugar del hecho siempre será
considerado potencial Escena del delito hasta que se determine lo contrario y
además el lugar del hecho se denomina escena del delito cuando la naturaleza,
circunstancias y características del acontecimiento permitan sospechar la
comisión de un ilícito penal.
Estoy convencida de que un adecuado tratamiento de la escena del delito y de
los indicios es vital para garantizar el éxito de las investigaciones, reduciendo el
margen de error en la identificación de los responsables de los delitos y, con
ello, su impunidad. Aquí plasmamos principios elementales y orientativos,
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recomendaciones y herramientas prácticas en favor de lograr que los indicios
recolectados sean conservados correctamente y, de esta manera, lograr que el
material probatorio no pueda ser objetable desde el punto de vista jurídico por
falencias en su levantamiento y envío. Estos documentos deberían ser
considerados por aquellas autoridades judiciales o policiales que intervienen de
forma primaria en la escena del crimen.
Una política criminal integral debe considerar múltiples dimensiones
atravesadas por el crimen; debe considerar los marcos normativos, los
procedimientos y sus efectos en la vida cotidiana de la sociedad en su
conjunto. El tratamiento de los indicios es uno de estos aspectos importantes
para el perfeccionamiento del sistema penal ya que, de esta manera, puede
obtenerse certeza sobre las pruebas recolectadas y sus autores, acotando la
impunidad y/o arbitrariedad en la resolución de los casos.
Las pruebas materiales
La función primordial de todo el sistema judicial es descubrir la verdad ante un
delito, respetando las garantías constitucionales del debido proceso. Todo ello
resulta impracticable sin un adecuado abordaje ante la noticia del hecho
delictivo, sin un verdadero cuidado de la prueba desde los primeros pasos de la
investigación. Cuidar, sistematizar y ordenar esta etapa es central para el
fortalecimiento del sistema en su conjunto. Es este el fin último de todas las
acciones que emprendimos y de las cuales este manual forma parte.
En principio, se debe diferenciar, por un lado, la prueba material, y por otro
lado, la prueba documental.
La primera recae en todo tipo de objeto relacionado con los hechos materia de
delito como el arma de un homicida, el cual debe ser exhibido y examinado por
las partes. La segunda, recae en escritos, grabaciones, audiovisuales,
computacionales y similares, en los que consta información relevante acerca
del caso, los cuales, deben ser leídos o reproducidos por cualquier medio
idóneo para su percepción en el juicio, con indicación de su origen.
En ese sentido, en lo referente a la prueba material, los instrumentos o efectos
del delito, y los objetos o vestigios incautados o recogidos, que obren o hayan
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sido incorporados con anterioridad al juicio, siempre que sea materialmente
posible, serán exhibidos en el debate y podrán ser examinados por las partes.
La prueba material podrá ser presentada a los acusados, testigos y peritos
durante sus declaraciones, a fin de que la reconozcan o informen sobre ella
Nadie puede poner en tela de juicio la importancia de las pruebas materiales en
el esclarecimiento de un delito, de hecho, en ocasiones es la única vía para
llegar al conocimiento de la verdad, pues ante la ausencia de testigos humanos
ellas están ahí y en tanto no sean alteradas, no se equivocan ni pueden falsear
los acontecimientos. Por ello, las autoridades judiciales, peritos y demás
personal encargado de su investigación y recolección deben realizar su
búsqueda de manera impecable y en una forma totalmente profesional pues
cualquier pequeño detalle puede ser trascendente, de ahí que su búsqueda sea
ardua y larga.
No obstante, las pruebas materiales tomadas de manera idónea pueden
viciarse si no se lleva un adecuado control cronológico y minucioso de las
mismas desde el principio de la investigación hasta su valoración en el proceso
para establecer su vínculo con el probable delito. Aquí, es preciso tomar en
cuenta que una prueba sólo puede ser considerada como tal hasta que se ha
identificado y explicado satisfactoriamente su relación con el crimen.
Recordemos que el proceso de la investigación de la escena del crimen busca
captar el panorama del delito en su esencia y pureza para reconocer y
recolectar las pruebas materiales que puedan resultar pertinentes en la
clarificación de un hecho constitutivo de delito. De ahí que la función
fundamental de quienes realizan una investigación sobre un posible delito sea
la de preservar la escena del mismo; sin embargo, por lo general, quienes
primero intervienen no son los especialistas en criminalística, sino autoridades
diversas, situación que no se puede imputar a alguien en particular, pues en
ocasiones las circunstancias no ayudan, por ejemplo: cuando los hechos a
investigar acontecen en un lugar aislado en donde no es fácil encontrar
personal experto; cuando por situaciones provocadas por el medio ambiente
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se puede contaminar la escena; o simplemente tener un inadecuado sistema
de justicia penal.
En conclusión, las pruebas materiales son útiles para aclarar un hecho
probablemente delictuoso, siempre que lleguen al laboratorio forense
conservando su identidad y plenitud en condiciones adecuadas para evitar su
degradación durante su traslado y acopio, tomando las medidas pertinentes
para evitar su alteración o su pérdida.