Reglas Semánticas
Las normas semánticas, son pautas que se usan para entender el significado de una palabra,
consisten en la codificación y decodificación de los distintos fondos semánticos, dentro de las
configuraciones lingüística. Determinan los signos que presenta cada término y los que tienen
significación, o sea qué representan para los hablantes, de qué manera aluden a ideas o cosas y
cómo los descifran los oyentes.
Según ellas, todo hablante debe:
Brindar o aportar solamente la información requerida en cada participación.
Ser sincero
No expresarse de forma presurosa.
Dentro de los patrones de la semántica, el alcance de las palabras puede tener su origen
primeramente, a partir de los constituyentes principales que forman la estructura de cada término
y segundo, analizando a los que refieren una acción y observando la forma en que suelen
intervenir en un contexto. Así pues, la connotación o figuración mental, está conformada por una
diversidad de rasgos conceptuales que todos los hablantes de un idioma deben relacionar, de
forma general con un significante. Sin embargo, de acuerdo a las normas semánticas, hay que
tener en cuenta que dicho significado posee dos componentes:
Denotación: es el significado que señala el diccionario, un tipo de referencia formal y corriente
para todos los hablantes. Por ejemplo, mesa: es un mueble formado por una tabla horizontal que
descansa sobre cuatro patas, donde se puede realizar alguna actividad o colocar objetos. Esa es la
significación que le otorgan los hablantes de casi todos los idiomas a nivel mundial.
Connotación: es el significado personal o que en un contexto muy concreto emplea un solo
hablante, así tenemos la palabra “atención”, según la exprese una persona de la milicia o un civil,
obviamente los sentidos que le darán al usar la palabra serán muy distintos. Otro ejemplo sería la
palabra “burro”, que igual puede indicar el significado objetivo de animal o bien, el alternativo que
hace mención a una persona muy torpe.
De tal manera que, las reglas de la semántica han establecido las diferentes relaciones que
adquiere un signo respecto a todos los demás, puesto que el vocabulario conforma un sistema,
cuya configuración posibilita a los hablantes la captación de un léxico determinado, dichos
vínculos son los siguientes:
Monosemia: se trata de la relación usual que existe entre el significado y el significante dentro de
una palabra, es decir a un significante le atañe un solo significado: la palabra bolígrafo, expresa
una mención que únicamente puede ser reconocida por medio de dicho significante.
Polisemia: toda palabra es polisémica, cuando es posible transmitir a través de ella diversos
significados; de un modo más preciso, un significante puede tener varias significaciones. Se
diferencia de la homonimia, en que consiste en un vínculo que se da entre las dos perspectivas del
signo lingüístico: los distintos sentidos que puede expresar una palabra tienen o tuvieron un
origen común por ejemplo zancudo, ”insecto” o cuchillo, “instrumento para cortar”.
Homonimia: se trata de los significados distintos de las palabras que, o bien se escriben de forma
idéntica o se pronuncian igual como: bacilo, vacilo; arrollo, arroyo; ato, hato y ceda, seda.
Paronimia: engloba a las palabras que son muy parecidas, pero diferentes en su significado:
desbastar, devastar; ávido, habido; deferencia, diferencia, etc.
Sinonimia: consiste en la igualdad de los significados al presentarse diferentes significantes, esto
quiere decir que dos o más palabras son sinónimas si tienen el mismo sentido, así por ejemplo:
enfurecer y enojar. Ciertos lingüistas suelen negar la sinonimia, pues para ellos no pueden existir
dos palabras que tengan un significado absolutamente exacto; o por lo menos, es imposible
encontrar palabras con un significado idéntico, si se toman en cuenta las acepciones y los
contextos diversos en los que pueden aparecer. Por tanto, es factible distinguir las distintas formas
en que se presenta la sinonimia: conceptual, connotativa y contextual.
Antonimia: se puede apreciar con facilidad, en los significados contrarios que expresan algunas
palabras, como: blanco, negro; alegría, tristeza; pequeño, grande.
Reglas Sintácticas
La sintaxis es la parte de la gramática que estudia las reglas y principios que gobiernan la
combinatoria de constituyentes sintácticos y la formación de unidades superiores a estos, como
los sintagmas y las oraciones gramaticales. La sintaxis, por tanto, estudia las formas en que se
combinan las palabras, así como las relaciones sintagmáticas y paradigmáticas existentes entre
ellas.
La sintaxis para Leonard Bloomfield, era «el estudio de formas libres compuestas
completamente por formas libres». Central a esta teoría de la sintaxis eran las nociones de clases
de forma (form classes) y estructura constituyente. (Estas nociones eran también relevantes,
aunque menos centrales, en la teoría de la morfología). Bloomfield definió clases de forma más
bien de manera imprecisa, en términos de algún "rasgo fonético o gramático reconocible común y
compartido por todos los miembros". Dio como ejemplos las clases de forma que consisten en
“expresiones substantivas personales” de la lengua inglesa (definidas como “las formas que,
cuando están expresadas con tono exclamatorio final, constituyen requerimientos (llamadas) de la
presencia o la atención de una persona”: por ejemplo "John", "Boy", "Mr. Smith"); las clases de
forma que consisten en “expresiones infinitivas” (definidas como "formas que, cuando están
expresadas con tono exclamatorio final, tienen el significado de una orden: por ejemplo, "run",
"jump", "come on"); las clases de la forma de “expresiones sustantivas nominativas” (por ejemplo:
"John", "the boys") y así sucesivamente. Debe estar claro, a partir de estos ejemplos, que las clases
de forma son similares, aunque no idénticas, a las partes del discurso tradicionales y que una
misma forma puede pertenecer a más de una clase de forma
Lo que Bloomfield tuvo en cuenta como criterio para la pertenencia a clases de forma (y
por tanto de equivalencia sintáctica) podría ser mejor expresado en términos de sustituibilidad.
Las formas de clase son conjuntos de formas (ya sean simples o complejas, libres o ligadas), de las
cuales cualquiera podría sustituirse por otra en una construcción o conjunto de construcciones
dadas en todas las oraciones de una lengua determinada.