UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA
CENTRO UNIVERSITARIO DE CIENCIAS DE LA SALUD
LICENCIATURA EN ENFERMERÍA
PRÁCTICAS PROFESIONALES DE ENFERMERIA COMUNITARIA
ACTIVIDAD: AGUDEZA VISUAL
PROFESORA: GISELLE GUADALUPE DEL CASTILLO SANCHEZ
ALUMNA: LISETTE GUTIÉRREZ BEAS
FECHA: 18 DE SEPTIEMBRE DEL 2020
La agudeza visual (AV) es la capacidad del sistema visual para diferenciar dos
puntos próximos entre sí y separados por un ángulo determinado.
La buena visión es clave para el desarrollo físico de un niño, para su éxito escolar
y su bienestar general. El sistema óptico no está plenamente desarrollado en los
bebés y en los niños pequeños y se requiere un insumo equilibrado de ambos ojos
para que los centros de visión del cerebro se desarrollen normalmente. Si los ojos
de un niño pequeño no pueden enviar imágenes claras al cerebro, su visión se
puede ver afectada de formas que no podrán ser corregidas más adelante en la
vida. Pero si los problemas se detectan lo suficientemente pronto, suele ser
posible tratarlos con éxito.
Es esencial examinar la visión de los niños al nacer y durante la infancia, la edad
prescolar y los años escolares.
En neonatos. Se debe examinar los ojos del recién nacido y realizar una
prueba de reflejo rojo (un indicador básico de que los ojos son normales). Si
el bebé es prematuro o está en alto riesgo por problemas médicos debidos
a otras causas, si tiene signos de anormalidades o tiene una historia
familiar de trastornos serios de la visión en la niñez.
En los bebés. Se debe realizar una segunda evaluación oftalmológica
practicada por un oftalmólogo, un pediatra, un médico de familia u otro
profesional de la salud debidamente capacitado durante un examen para
determinar el buen estado de salud del bebé a los seis meses y al cumplir
un año de edad.
En los preescolares. Entre los 3 y 3½ años, debe hacerse una evaluación
de la visión y la alineación ocular del niño por parte de un pediatra, un
médico de familia, un oftalmólogo, un optómetra, un ortoptista o una
persona capacitada en evaluación de la visión de niños de edad preescolar.
La agudeza visual debe examinarse tan pronto como el niño tenga la edad
suficiente para cooperar con el examen utilizando la cartilla de medición de
agudeza visual. Muchos niños suelen ser hipermétropes pero también pueden ver
con claridad a otras distancias. La mayoría de los niños no requerirá anteojos ni
otra corrección de visión.
Si se sospecha la presencia de problemas de alineación (estrabismo), "ojo
perezoso” (ambliopía), errores refractivos (miopía, hipermetropía, astigmatismo) u
otro problema de enfoque en el examen inicial, el niño debe someterse a un
examen completo realizado por un oftalmólogo. Es importante comenzar el
tratamiento lo más pronto posible para garantizar la corrección exitosa de la visión
y beneficios de por vida.
El examen de la visión es una formar de verificar problemas visuales en niños que
no pueden cooperar con un examen de agudeza visual.
Niños en edad escolar. Al ingresar al colegio o siempre que se sospeche
un problema, deben examinarse los ojos de los niños para determinar la
agudeza visual y la alineación. Este examen debe ser practicado por un
pediatra, un médico de familia, un oftalmólogo, un optómetra, un ortoptista o
una persona capacitada en evaluación de la visión de niños de edad
escolar, como una enfermera escolar. La miopía es el error refractivo más
común en este grupo etáreo y puede corregirse con anteojos. Si se
sospecha un problema de alineación u otros problemas de salud ocular, el
niño debe ser sometido a un examen completo practicado por un
oftalmólogo.
Para la exploración de la agudeza visual disponemos de varios métodos,
adaptados a la edad y nivel de desarrollo del niño. Debemos procurar siempre
emplear el método más complejo que permita el desarrollo y conocimientos del
niño, pues nos va a dar mayor efectividad diagnóstica.
TEST DE MIRADA PREFERENCIAL
Se le muestran al niño tarjetas con dibujos progresivamente menos contrastados y
en posiciones cambiantes. Cuando el niño deja de mirar a la nueva figura que le
hemos mostrado, entendemos que ya no está siendo capaz de verla. Esto nos da
una orientación de la capacidad visual del niño, aunque en sentido estricto no nos
da una información de agudeza visual. Estas pruebas son útiles en lactantes y
niños preverbales.
OPTOTIPOS
Las características de los optotipos estandarizados son las siguientes:
Todas las letras o símbolos tienen una legibilidad similar.
Todas las líneas de optotipos tienen el mismo número de letras o símbolos
(idealmente, cinco).
El espacio horizontal entre las letras o símbolos es igual su anchura y el
espacio vertical entre las líneas es igual la altura de las letras o símbolos de
la línea inferior.
Utilizan como escala de medida el logaritmo del ángulo mínimo de
resolución (logMAR).
La diferencia entre cada línea es homogénea. Tiene una progresión
geométrica y cada línea supone una variación de 0,1 unidades logarítmicas,
lo que representa una diferencia en la agudeza de diez veces respecto a la
línea adyacente.
Los optotipos deben ser negros sobre un fondo blanco, con una luminancia
de entre 80 cd/m2 y 160 cd/m2.
Puesto que en todas las líneas hay el mismo número de letras o símbolos y a
medida que se desciende van teniendo un tamaño menor, el resultado es una
imagen en pirámide invertida. Los optotipos no estandarizados, como el de
Snellen o las figuras de Allen, tienen el inconveniente de no tener la misma
legibilidad en todas las líneas por no haber el mismo número de símbolos en cada
línea ni ser simétrico el espacio entre líneas y entre símbolos. Aunque están
ampliamente extendidos, su resultado es menos preciso y no se recomiendan.
Entre los diversos optotipos basados en el sistema logMAR, los más estudiados para el
cribado visual en preescolares (hasta los cinco años) son los de símbolos Lea y los
HTOV. Todos los símbolos de los optotipos HTOV y Lea tienen simetría vertical interna
(“V” o “H” frente a “B” o “E”, cuya imagen en espejo es distinta), lo que facilita su
reconocimiento y puede dar lugar a la obtención de mejores resultados. Los optotipos
estandarizados con letras, como los de Sloan o los ETDRS, son adecuados partir de los
seis años o cuando el niño pueda identificar las letras. También se pueden utilizar
optotipos estandarizados con la E volteada, pero requieren tener habilidades de
orientación espacial que tal vez los más pequeños no hayan alcanzado. Los padres
pueden preparar a su hijo en el domicilio para la prueba de la E en diferentes posiciones.
PROCEDIMIENTO DE EXPLORACION
La agudeza visual se explora a partir de los tres años con optotipos adaptados a la edad.
Entre los tres y los cuatro años es posible conseguir en muchos los casos la colaboración
suficiente del niño para realizar la lectura de optotipos, aunque las probabilidades de éxito
son mayores a partir del cuarto cumpleaños. En los más pequeños se puede mejorar el
rendimiento de la prueba si se permite que el niño señale el objeto en una lámina o lo elija
en una tarjeta.
Los carteles de optotipos habituales, con múltiples símbolos o figuras de tamaño
decreciente, pueden ser difíciles de interpretar para los niños pequeños. La presentación
en una línea completa de figuras con una "barra envolvente" o en figuras individuales
rodeadas de cuatro barras individuales permite salvar esta dificultad y es la forma más
precisa de evaluar la agudeza visual entre los tres y cinco años. Las líneas y las figuras
aisladas se rodean de “barras envolventes” porque así son más difíciles de identificar por
el ojo ambliope, lo que aumenta la sensibilidad del cribado para detectar la ambliopía. Por
la misma razón, es importante no aislar las figuras con la mano para “ayudar” a un niño
que muestra dificultades.
Los optotipos se colocan en el plano horizontal de la visión del niño, a la distancia
marcada en la última línea. Idealmente la distancia de presentación de los optotipos para
medir la AV en visión lejana es de seis metros (infinito óptico), aunque existen tablas de
optotipos diseñadas a diferentes distancias. Entre los tres y los cinco años la distancia
preferible es de 1,5 a 3 metros. La distancia óptima es más corta a estas edades porque a
una distancia menor es más fácil mantener la atención del niño y evitar distracciones. A
partir de los seis años puede utilizarse una distancia de tres a seis metros (en nuestro
país es frecuente la distancia de cinco metros). En los optotipos con múltiples figuras de
tamaño decreciente, la agudeza visual será la que corresponda a la última línea en la que
se puedan leer correctamente más del 50% de las letras o símbolos (por ejemplo, tres de
cinco, cuatro de seis).
García Aguado J, Sánchez Ruiz-Cabello FJ, Colomer Revuelta J, Cortés Rico O,
Esparza Olcina MJ, Galbe Sánchez-Ventura J, et al. Valoración de la agudeza
visual. Rev Pediatr Aten Primaria. 2016;18:267-74.
Díez del Corral Belda JM, Álvarez Alonso C. Oftalmología pediátrica para todos los
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Ediciones 3.0; 2016. p. 521-32.
Tamizaje oftalmológico para niños. (2020). Rescatado el 18 septiembre del 2020,
de [Link]