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Críticas al Experimento de Zimbardo

El documento describe el Experimento de la Prisión de Stanford realizado en 1971 por Philip Zimbardo. El experimento asignó roles de guardias y prisioneros a 24 estudiantes universitarios para examinar cómo el entorno y roles afectan la conducta. Aunque se suponía que duraría dos semanas, tuvo que terminarse después de solo 6 días debido a que los roles se internalizaron demasiado y los prisioneros se deshumanizaron mientras que los guardias se volvieron crueles. El experimento planteó importantes cuestiones éticas.
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Críticas al Experimento de Zimbardo

El documento describe el Experimento de la Prisión de Stanford realizado en 1971 por Philip Zimbardo. El experimento asignó roles de guardias y prisioneros a 24 estudiantes universitarios para examinar cómo el entorno y roles afectan la conducta. Aunque se suponía que duraría dos semanas, tuvo que terminarse después de solo 6 días debido a que los roles se internalizaron demasiado y los prisioneros se deshumanizaron mientras que los guardias se volvieron crueles. El experimento planteó importantes cuestiones éticas.
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Nombre: Claudia troncoso jimenez

Matricula: 202002218
Seccion:30

Críticas al experimento
El experimento fue ampliamente criticado por su falta de ética y
considerado en los límites del método científico. Los críticos incluyen
a Erich Fromm, que cuestionó si se podrían generalizar los resultados
del experimento.
Como fue un trabajo de campo, fue imposible llevar a cabo los controles
científicos tradicionales. Zimbardo no fue un mero observador neutral,
sino que controló la dirección del experimento como «superintendente».
Las conclusiones y las observaciones de los investigadores fueron
muy subjetivas y basadas en anécdotas, y el experimento es muy difícil
de reproducir por otros investigadores.
Algunos de los críticos al experimento argumentan que los participantes
basaban su conducta en cómo se esperaba que se comportasen o que
la modelaron de acuerdo con estereotipos que ya tenían sobre
prisioneros y guardias. En otras palabras, los participantes realizaban un
mero juego de rol. Como respuesta, Zimbardo declaró que, incluso
aunque inicialmente pudiera haber sido un juego de rol, los participantes
internalizaron sus papeles a medida que el experimento continuó.
El experimento fue criticado también respecto a su validez ecológica.
Muchas de las condiciones impuestas al experimento fueron arbitrarias
y pueden no estar correlacionadas con las condiciones reales de las
prisiones, incluyendo la llegada de los «prisioneros» con los ojos
vendados, hacerles vestir solamente batas, no permitirles vestir ropa
interior, impedirles mirar a través de ventanas y prohibirles usar sus
nombres reales. Zimbardo se defendió de estas críticas declarando que
la prisión es una experiencia confusa y deshumanizante, y que era
necesario impulsar estos procedimientos para darles a los «prisioneros»
las condiciones mentales adecuadas; pero es difícil saber cuán similares
son estos efectos a los de una verdadera prisión, y las condiciones del
experimento son difíciles de reproducir exactamente para que otros
investigadores puedan llegar a conclusiones a este respecto.
Algunos dicen que el estudio fue demasiado determinista. Los informes
describen diferencias significativas en la crueldad de los guardias, el
peor de los cuales fue llamado «John Wayne» por los prisioneros, pero
otros fueron más amables y a menudo concedieron favores a los
prisioneros. Zimbardo no realizó ningún intento de explicar estas
diferencias.
Por último, la muestra fue muy pequeña, de solo veinticuatro
participantes en un periodo de tiempo relativamente pequeño. Y dado
que los veinticuatro interactuaban en un mismo grupo, tal vez sea más
correcto considerar el tamaño de la muestra como 1.
Haslam y Reicher (2003), psicólogos de la Universidad de Exeter y
la Universidad de St. Andrews, llevaron a cabo una repetición parcial del
experimento con la asistencia de la BBC, que televisó escenas del
estudio en un reality show llamado «El experimento». Los resultados y
conclusiones fueron muy diferentes a los de Zimbardo. Aunque su
procedimiento no fue una réplica directa del de Zimbardo, su estudio
arroja nuevas dudas sobre la generalidad de sus conclusiones.
Dilema ético
Zimbardo reconoció retrospectivamente que su experimento es
éticamente cuestionable, a pesar de que ninguno de los participantes
sufrió daños a largo plazo y que está claro que el experimento no podría
reproducirse hoy. ¿Cuáles son sus puntos de vista? Si el tiempo lo
permite, discuta la última polémica sobre el experimento descrito
anteriormente.
El experimento se salió de las manos y no duró más de una semana.
Además de los dilemas éticos alrededor de su realización, parece
relevante resaltar el espacio elegido para realizarlo. El experimento
permitió evidenciar la trasformación de los sujetos cuando tienen en sus
manos el poder, la degradación del que no lo tiene, su sometimiento y
las dificultades para mantener la identidad en ese encierro. Mostró
precisamente que puede ser el espacio, el ambiente y la institución que
lo controla, la que se encargue de moldear el comportamiento de los
sujetos.
Pero esta, es tan solo una arista de los múltiples problemas al interior de
la prisión. Pues entre otras cosas, el experimento realizado por
Zimbardo no replicó la masiva vulneración de derechos humanos
básicos que caracteriza a las prisiones reales.

Descripción detallada eventos o experimentos


El Experimento de la Cárcel de Standford se llevó a cabo en el año
1970 por Philip Zimbardo, quien quiso demostrar de qué manera el
entorno y la adopción de un determinado rol podían cambiar a los
individuos y los grupos. Para ello, el equipo de investigación de
Zimbardo, procedió a la búsqueda de veinticuatro estudiantes
dispuestos a participar en el experimento a cambio de 15$.
Consecuentemente, de los veinticuatro estudiantes seleccionados,
nueve de ellos adoptarían el papel de reclusos y los otros nueve de
guardias, mientras que los seis participantes restantes no adoptarían
ningún rol salvo que tuvieran que reemplazar a algún otro estudiante en
el transcurso del experimento. Para poder llevar a cabo el Experimento
acondicionaron los sótanos de la Facultad de Psicología creando una
cárcel que cuyas celdas eran especialmente claustrofóbicas, tal y como
muestran algunas fotografías y la propia película. Conviene mencionar
que, al principio del experimento, los roles no se interiorizaron en los
participantes, pues tanto presos como guardias se realizaban bromas
recíprocamente, no obstante, a partir del segundo día, las cosas
cambiaron, y es que los reclusos se revelaron ante los guardias.
En síntesis, pese a existir como norma la obligación del mantenimiento
del orden sin ejercer violencia física, la duración del experimento, que se
había previsto por dos semanas, tuvo que interrumpirse a los seis días
de duración por diversas presiones externas y, fundamentalmente, por
la solicitud de cancelación de una doctorada de Standford.
Consecuentemente, el 20 de agosto del año 1971 se puso fin al
experimento, no obstante, tuvieron que darse circunstancias extremas
para que esto ocurriera, pues los presos se habían deshumanizado y
convertido en objetos mientras que los guardias se habían convertido en
personas horribles.

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