DEDICATORIA
En primer lugar, a Dios:
Porque sin él no hubiese sido posible realizar este sueño tan anhelado, padre
celestial tú fuiste, eres y seguirás siendo mi sustento, mi guía y mi principal
motivación, a ti toda la gloria, la honra y la alabanza, amen.
A mi padre terrenal:
Ultimo Matos, papi tu nunca dudaste que lo podía lograr, siempre me animaste
y sustentaste para que esto fuera posible, gracias infinitas.
A mi madre querida:
Delma Hilario, aunque ya no estés físicamente, el corto tiempo que tuviste en
mi vida, fue más que suficiente para aprender de ti, la perseverancia, la entrega
y constancia, sé que te sentirías inmensamente orgullosa si estuvieras aquí, te
amare por siempre mami.
AGRADECIMIENTOS
A mi mami tía, Rosa Hilario porque eres la más consentidora y apoyadora de
las tías, tus palabras de aliento siempre retumbaban en mi mente cuando
intente en innumerables ocasiones tirar la toalla, gracias por siempre estar ahí
para mí.
A mis hermanas y hermanos:
Manuela y Argelia, porque fueron las madres que con su apoyo me
acompañaron hasta aquí, por no soltarme aun cuando se sentían cansadas y
darme ese empujón en el momento que me hacía falta.
Ana Esther, porque aun siendo la más pequeña me apoyaste como si fueras
mayor que yo, me regañaste y me orientaste porque siempre has querido lo
mejor para mí.
Elías, Nathanael, Alexander, Ezequiel y Jeremías, porque entiendo que Dios
no me pudo haber dado mejores hermanos, protectores y consentidores.
A mis hijas:
Merari Daniela y Ela Kabed, ustedes son mi mejor motivación, para
levantarme cada día a dar la mejor versión de mí, las amo.
A ustedes que son personas muy importantes en este proyecto:
Damar Arias, gracias por enseñarme que a pesar de las adversidades siempre
se pueden lograr los sueños, contigo se materializo en mi vida las palabras:
insistir, persistir y nunca desistir.
Margarita Vásquez, porque nunca existió en sus labios la palabra no, para mí,
por alentarme y ayudarme a persistir.
A mis amigas y compañeras de vida, aquellas que me regalo la UASD:
Ivelisse Tiburcio, Anny Díaz, Luisa Montero, Desiré Santana, porque no
puedo pedirle más a la vida, siempre existirán en mi mente y corazón.
A mi hermano de otros padres:
Melvin Arthur, porque fuiste parte de este proceso, desde el principio, y en los
momentos en que dude de mí, me recordaste que yo soy mucho más fuerte
que las adversidades que me puede presentar la vida, y nunca dejaste de
brindarme el apoyo en tus hombros para desahogar mis penas cuando más lo
necesitaba.