CONTROL SOCIAL
Se interpreta el control social como una modalidad de participación ciudadana que permite a
las personas individualmente consideradas y a las organizaciones de la sociedad civil influir
en los asuntos del Estado, con el propósito de incrementar la responsabilidad y la integridad
en el manejo de la gestión pública y de sustraerlo de la apropiación privada. Normatividad.
Así, la participación de los ciudadanos en las tareas relacionadas con la
vigilancia, evaluación, control del uso y gestión de los recursos públicos es lo que da origen
al control ciudadano. Cada ciudadano por consiguiente debe y tiene el derecho de controlar
la gestión del Estado a nivel nacional, estatal y municipal, ya que el control ciudadano es el
derecho y la obligación de los ciudadanos, de intervenir en forma directa o a través de sus
representantes legítimamente elegidos, en el control de la gestión pública, y de velar porque
las instituciones del Estado y sus gobernantes, en quienes han delegado el poder y la
autoridad para dirigir la sociedad encaminen sus tareas en aras del bien de todos. del
ciudadano común en cuanto a los asuntos sobre los cuales debe emitir opinión, la resistencia
al cambio, la ausencia en la práctica de mecanismos operacionales, y de espacios o instancias
a través de las cuales los ciudadanos puedan participar, también se ha subestimado a los
ciudadanos como personas con capacidad y competencia suficiente, y de no tenerlas, con
capacidad para adquirirlas si fuera necesario, para aportar soluciones a sus necesidades y
problemas, y evaluar y controlar los resultados.
No cabe duda que la educación cívica es un requisito y una condición indispensable para la
participación y el control ciudadano.