La Prostitucion
La Prostitucion
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Por otra parte, existen diferentes acepciones del t�rmino prostituci�n. As�, por
ejemplo, prostituir puede tambi�n ser considerado como "deshonrar o degradar algo o
a alguien abusando con bajeza de ellos para obtener un beneficio",8? seg�n el
Diccionario de la lengua espa�ola de la Real Academia Espa�ola.
Otra acepci�n del t�rmino prostituci�n puede referirse al hecho de una persona
prestarse a cosas moralmente censurables o vituperables (no necesariamente
relacionadas con el aspecto sexual) por el simple hecho de obtener alg�n beneficio
oHistoria
Art�culo principal: Historia de la prostituci�n
Edad Antigua
Antiguo Oriente Pr�ximo
V�ase tambi�n: Ishtar
Papiro er�tico y sat�rico de Tur�n, donde se pueden apreciar escenas sexuales con
supuestas prostitutas, Deir el-Medina, Imperio Nuevo, Dinast�a XX, Egipto (1186 -
1070 a.C.). Art�culo C.2031 del Museo de Tur�n.
Una de las formas m�s antiguas de prostituci�n de la que existen registros
hist�ricos es la prostituci�n sagrada, practicada inicialmente en Sumeria. Ya desde
el siglo XVIII a. C., en la antigua Mesopotamia se reconoc�a la necesidad de
proteger los derechos de propiedad de las prostitutas. En el C�digo de Hammurabi se
hallan apartados que regulan los derechos particulares de las hier�dulas.13?[cita
requerida]
Sin embargo, el alcance y la naturaleza de este fen�meno est� en disputa entre los
historiadores.[cita requerida]
Antigua Grecia
Art�culo principal: Prostituci�n en la Antigua Grecia
Las heteras constituyen la categor�a m�s alta entre las prostitutas. A diferencia
de las otras, no ofrecen s�lo servicios sexuales y sus prestaciones no son
puntuales. Comparables en cierta medida a las geishas japonesas, poseen una
educaci�n esmerada y son capaces de tomar parte en las conversaciones entre gentes
cultivadas. �nicas entre todas las mujeres de Grecia, espartiatas aparte, son
independientes y pueden administrar sus bienes.
Antigua Roma
Art�culos principales: Sexualidad en la Antigua Roma#Prostituci�n y Burdeles de
Roma.
Juana de Arco expulsa a las prostitutas del ej�rcito. Edici�n en miniatura del
libro de Martial d'Auvergne, Las vigilias de Carlos VII, hacia 1484, BnF,
Manuscrito franc�s 5054, folio 60 verso.
Edad Media
V�ase tambi�n: Edad Media#Delito y pecado. El sexo
Durante la Baja Edad Media la prostituci�n fue objeto de cr�ticas morales y una
reglamentaci�n m�s o menos permisiva. La prostituci�n pod�a estar confinada en
determinados barrios y estar restringida en determinadas fechas, como la Semana
Santa. La erradicaci�n de la prostituci�n no se conceb�a posible, dado lo
inevitable del pecado, y su papel de mal menor que evitaba que el deseo
irrefrenable de los varones fuera en contra del honor de las doncellas y las
mujeres respetables y se consideraba que evitaba la homosexualidad.21?
Algunos burdeles eran regentados por los propios municipios, y desde mediados del
siglo XIV, estos concejos o asambleas de vecinos regulaban la prostituci�n
arrendando los establecimientos a los padres de la manceb�a que controlaban
rigurosamente a las prostitutas, que deb�an ser solteras, con buena salud y
someterse regularmente a inspecciones sanitarias y de higiene corporal. Entre los
padres de la manceb�a se encontraban caballeros de alto rango que participaban en
un negocio muy lucrativo.22?
Am�rica precolombina
Mientras tanto, en la Am�rica precolombina, las prostitutas del pueblo azteca se
clasificaban entre aquellas que se prostitu�an como parte de un intercambio
econ�mico, y las que cumpl�an una funci�n ritual como acompa�antes de los
guerreros, con quienes ten�an la posibilidad de casarse.23?
Edad Moderna
Siglos XVI y XVII
La cortesana
Adem�s a una dama que viv�a o serv�a en la Corte, cortesana tambi�n era en
Occidente el nombre para las prostitutas de lujo, cuyos caros servicios solo pod�an
permitirse hombres poderosos o adinerados.28? Al principio alud�a a las amantes que
algunos reyes manten�an en palacio, y, por extensi�n, desde el siglo XVIII se
convirti� en sin�nimo de prostituta de lujo. C�lebres cortesanas fueron las
emperatrices Mesalina y Teodora, Madame du Barry, amante del rey Luis XV en el
siglo XVIII, Marie Duplessis y Lola Montez en el siglo XIX y Liane de Pougy, La
Bella Otero y Mata Hari durante la Belle Epoque.
Edad Contempor�nea
Siglo XIX
En el siglo XIX se desat� una pol�mica p�blica tras la aprobaci�n en Francia y m�s
tarde en Reino Unido de leyes de enfermedades contagiosas. Esta legislaci�n
obligaba a las mujeres sospechosas de ser prostitutas a someterse a ex�menes
p�lvicos, tanto en Francia y Reino Unido como en sus colonias. Muchas feministas
lucharon por derogar estas leyes, bien porque la prostituci�n deber�a ser ilegal y,
por lo tanto, no regulada gubernamentalmente, o bien porque forzaba a las mujeres a
someterse a ex�menes m�dicos degradantes. La situaci�n era similar en el Imperio
Ruso.
Siglo XX
Durante la Segunda Guerra Mundial, los soldados del Imperio del Jap�n participaron
en prostituci�n forzada durante sus invasiones en Asia Oriental y Sudeste Asi�tico.
El t�rmino "mujeres de consuelo" se convirti� en un eufemismo para entre 20.000 y
400.000 mujeres coreanas y japonesas que fueron forzadas a prostituirse en burdeles
del Ej�rcito Imperial Japon�s durante la guerra.34?
A finales del siglo XX emergi� el turismo sexual como un aspecto controvertido del
turismo occidental y la globalizaci�n. El turismo sexual es normalmente llevado a
cabo por turistas internacionales provinientes de pa�ses m�s ricos.
Tipos
Callejera
Una prostituta callejera hablando con un cliente potencial en Tur�n, Italia, 2005.
En la prostituci�n callejera, la prostituta busca clientes en la v�a p�blica,
esperando en una acera o esquina. Una vez un cliente contacta, el acto sexual se
suele dar en el coche del cliente, en un lugar apartado en la calle o en una
habitaci�n alquilada. Los hoteles habituales alquilan habitaciones por horas.
En burdeles
Art�culo principal: Burdel
V�ase tambi�n: Zona roja
Escorts
V�ase tambi�n: Chica de compa��a
Los servicios de escort o chicas de compa��a se diferencian de otras formas de
prostituci�n en que las actividades sexuales no est�n publicitadas expl�citamente
como incluidas en el servicio. El pago est� asociado al tiempo y compa��a de la
escort. Sin embargo, es habitual la expectativa de que las actividades sexuales
est�n incluidas. En este caso, los servicios sexuales pueden darse en el domicilio
del cliente o una habitaci�n de hotel, o bien en el domicilio de la escort. Las
escort pueden ser independientes o trabajar para una agencia. Los servicios se
suelen publicitar en Internet, en publicaciones regionales o gu�as telef�nicas.
Turismo sexual
Art�culo principal: Turismo sexual
El turismo sexual consiste en viajar con el fin de tener relaciones sexuales con
prostitutas o participar en otras actividades sexuales. Entre las razones por las
que se recurre al turismo sexual se cuentan: una mayor tolerancia a la prostituci�n
que en el pa�s de origen, precios m�s bajos, privacidad o la preferencia por
determinados grupos �tnicos. Tambi�n es una pr�ctica extendida entre pederastas,
que buscan una edad de consentimiento menor o permisividad respecto a la
prostituci�n infantil.
Problemas socioecon�micos
Tr�fico de personas
Art�culo principal: Trata de personas
En la trata de personas algunas v�ctimas est�n obligadas a prostituirse.
Frecuentemente se trata de un fen�meno relacionado con la inmigraci�n ilegal donde
las mafias operan para secuestrar y vender a estas personas a otros pa�ses para
prostituirse. La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) ha
puesto en marcha varias iniciativas para luchar contra esta lacra del tr�fico de
personas, especialmente de mujeres y ni�os.
Prostituci�n infantil
Art�culo principal: Prostituci�n infantil
"La esclava blanca", escultura de Abastenia St. Leger Eberle sobre la prostituci�n
infantil.
La llamada prostituci�n infantil consiste en la utilizaci�n de menores de edad con
fines de prostituci�n. Es ampliamente considerado como una forma de explotaci�n
sexual43? y est� generalmente ilegalizada. La diferenciaci�n legal respecto a la
prostituci�n en adultos es dada por el hecho de que los ni�os por debajo de la edad
de consentimiento no se consideran con capacidad de consentir relaciones sexuales,
y por lo tanto cae en el �mbito legal del abuso sexual.
La amplitud del fen�meno es tal, que a nivel mundial son desarticuladas redes de
prostituci�n de menores todos los a�os, a quienes adem�s se les incautan
regularmente material de pornograf�a infantil.44?
Violencia
La mayor�a de las prostitutas son v�ctimas de agresiones f�sicas o violaciones.45?
46? Las prostitutas callejeras est�n expuestas a un mayor riesgo de agresiones.
Posiciones
Las diversas posiciones se agrupan en torno a: el prohibicionismo, el
abolicionismo, el reglamentarismo y el regulacionismo.
Prohibicionismo
Art�culo principal: Prohibicionismo de la prostituci�n
El prohibicionismo consiste en perseguir la prostituci�n en todos sus aspectos.
Considera la prostituci�n como una actividad inmoral y tanto las prostitutas como
los clientes son tratados como criminales. Estas posiciones est�n asociadas a
corrientes ideol�gicas conservadoras.
Abolicionismo
Art�culo principal: Abolicionismo de la prostituci�n
El abolicionismo considera la prostituci�n como una forma de violencia contra la
mujer que debe ser abolida por completo. Por lo tanto, la prostituta no es vista
como una criminal, sino como una v�ctima de explotaci�n; mientras que los clientes
y proxenetas son vistos como explotadores. El modelo n�rdico, vigente en Suecia,
Noruega e Islandia, es el referente legal del abolicionismo, ya que ilegaliza
comprar sexo, pero no venderlo. De esta forma se persigue a los clientes para
reducir la demanda y no a las prostitutas.
Reglamentarismo
Art�culo principal: Reglamentarismo de la prostituci�n
El reglamentarismo de la prostituci�n es un modelo te�rico jur�dico que considera
que la prostituci�n es necesaria socialmente y debe ser controlada por el Estado.
El reglamentarismo utiliza un sistema de control sanitario y policial, que es
ejercido �nicamente sobre las prostitutas y no sobre los clientes consumidores, con
el objetivo de prevenir contagios masivos de enfermedades ven�reas.47? La
prostituci�n es permitida en ciertas zonas delimitadas.48?
Regulacionismo
Art�culo principal: Regulacionismo de la prostituci�n
Las posiciones regulacionistas buscan la despenalizaci�n del trabajo sexual y
regular la prostituci�n como una profesi�n leg�tima. Desde un punto de vista
liberal se puede considerar que prohibir la prostituci�n supone limitar la libertad
individual de prostitutas, proxenetas y clientes. Se argumenta que la prohibici�n
no consigue que la prostituci�n desaparezca, sino que empuja a las prostitutas a
una clandestinidad en la que sus condiciones de vida empeoran.
Seg�n Tony Mac, activista y trabajadora sexual, la regulaci�n es uno de los caminos
efectivos para la lucha contra la trata de personas y explotaci�n infantil. Al
proveer un marco regulado se accede a una inmensa cantidad de informaci�n y datos
para entender las diferentes situaciones de las trabajadoras sexuales.49? Seg�n
Clara Rojas, el modelo regulacionista provee a las trabajadoras sexuales con
derechos iguales a los del resto de trabajadores, acceso a los sistemas de salud y
garant�as frente a la autoridad y la justicia.50?
Religi�n y prostituci�n
Por regla general, las religiones que rechazan el sexo sin intenci�n reproductiva
condenan abiertamente la prostituci�n, aunque su actitud hacia las prostitutas
puede estar sujeta a cambios a lo largo de la historia.
...puede ser un primer paso para abrir la v�a a una sexualidad m�s humana, vivida
de otro modo
En Espa�a durante el siglo XVII se empiezan a fundar las llamadas �Casas de
Arrepentidas�, instituciones destinadas a recoger a las prostitutas que quisieran
abandonar voluntariamente el oficio para proporcionarles alimento y buscarles una
ocupaci�n; a veces, hasta pagando a hombres para que se casaran con ellas y as�
poder abandonar su vida anterior. Con la llegada de la Compa��a de Jes�s, estas
instituciones se extienden por toda Espa�a (Madrid, Salamanca, M�laga, C�rdoba,
Sevilla�).61?
Situaci�n legal
V�ase tambi�n: Anexo:Prostituci�n por pa�s
Las posiciones y leyes sobre la prostituci�n var�an ampliamente en diferentes
pa�ses, reflejando distintas visiones de la victimizaci�n, explotaci�n social,
explotaci�n laboral, desigualdad social, roles de g�nero, igualdad de g�nero, �tica
y moralidad, libertad de elecci�n y normas sociales.
Por �ltimo, algunos pa�ses consideran la prostituci�n una actividad leg�tima y est�
regulada como una profesi�n, como ocurre en Pa�ses Bajos o Alemania.
Prevalencia
La mayor�a de pa�ses no tienen cifras oficiales del n�mero de personas que ejercen
la prostituci�n y, cuando estas existen, debido a la clandestinidad, suelen ser
inferiores al n�mero real. La Fondation Scelles, tras un estudio de la prostituci�n
en 38 pa�ses en 201666? lleg� a una estimaci�n vaga a nivel global: �decenas de
millones�.67?
Sanidad y riesgos
Ya que las prostitutas y los prostitutos mantienen habitualmente relaciones con un
elevado n�mero de clientes, la prostituci�n se asocia con la dispersi�n de
infecciones de transmisi�n sexual. Entre �stas, el VIH es la que actualmente
reviste un mayor riesgo.70? Dicha enfermedad est� considerablemente m�s presente
entre los hombres y las mujeres transexuales que ejercen la prostituci�n.71?
V�ase tambi�n
Prostituci�n en Europa
Prostituci�n por pa�s
Pornograf�a
Proxenetismo
Tildar de prostituta
Trabajo sexual
Trata de personas
Notas
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mujeres o ni�as. Un 75% tienen solo entre 13 y 25 a�os. [...] En Espa�a, una
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Editions Economica.