EL SENADO Y CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA PROVINCIA
DE MENDOZA
SANCIONAN CON FUERZA DE
LEY:
LEY ORGÁNICA DEL TRIBUNAL DE CUENTAS
Contenido
LEY ORGÁNICA DEL TRIBUNAL DE CUENTAS.....................................................2
TÍTULO I: ÁMBITO DE APLICACIÓN, PRINCIPIOS Y DEFINICIONES.................3
TÍTULO II: DEL TRIBUNAL DE CUENTAS................................................................7
CAPÍTULO I: NATURALEZA....................................................................................7
CAPÍTULO II: JURISDICCIÓN Y COMPETENCIA.................................................8
CAPÍTULO III: COMPOSICIÓN, FUNCIONAMIENTO, DEBERES Y
OBLIGACIONES DE SUS MIEMBROS.....................................................................9
TÍTULO III: DE LA RENDICIÓN DE CUENTAS.......................................................12
CAPÍTULO I: DE LOS SUJETOS OBLIGADOS.....................................................13
CAPÍTULO II: DEL PLAZO EN QUE DEBEN PRESENTARSE LAS
RENDICIONES DE CUENTAS.................................................................................15
CAPÍTULO III: DE LA FORMA EN QUE DEBEN PRESENTARSE LAS
RENDICIONES DE CUENTAS.................................................................................15
CAPÍTULO IV: DE LAS PENALIDADES................................................................16
TÍTULO IV: DEL EXAMEN DE LAS CUENTAS.......................................................17
CAPÍTULO I - PROCEDIMIENTO Y OBJETIVOS.................................................17
CAPÍTULO II- DEL JUICIO PARCIAL DE CUENTAS..........................................19
TÍTULO V: DEL JUICIO DE CUENTAS.....................................................................19
CAPÍTULO I: INTEGRACIÓN DE LA CUENTA Y GUARDA DE LA
RENDICIÓN...............................................................................................................19
CAPÍTULO II: DETERMINACIÓN DE OFICIO......................................................20
CAPÍTULO III: DE LA FORMULACIÓN DE LOS REPAROS U
OBSERVACIONES....................................................................................................21
CAPÍTULO IV: DE LOS DOMICILIOS Y NOTIFICACIÓN..................................22
CAPÍTULO V: DEL DESCARGO DE LOS REPAROS U OSERVACIONES........25
CAPÍTULO VI: DE LOS FALLOS Y OTROS PRONUNCIAMIENTOS DEL
TRIBUNAL.................................................................................................................27
CAPITULO VII. DE LOS RECURSOS CONTRA LOS FALLOS Y OTROS
PRONUNCIAMIENTOS DEL TRIBUNAL ………………………………….…20
CAPITULO VIII. EJECUCION DE LOS FALLOS DEL TRIBUNAL……………23
TÍTULO VI: DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS........……………………….35
LEY ORGÁNICA DEL TRIBUNAL DE CUENTAS
DE LA PROVINCIA DE MENDOZA
TÍTULO I
ÁMBITO DE APLICACIÓN, PRINCIPIOS Y DEFINICIONES
Artículo 1º- El ámbito de aplicación, los principios y
definiciones relacionados con el control que ejerce el
Tribunal de Cuentas son:
A) Ámbito de aplicación. La presente ley rige la
composición y funcionamiento del Tribunal de Cuentas en
ejercicio de la jurisdicción constitucional para aprobar o
desaprobar la percepción e inversión de caudales públicos.
B) Principios especiales aplicables al control que ejerce
el Tribunal. Son reglas jurídico–contables que constituyen
el soporte estructural del sistema de control externo que
ejerce el Tribunal de Cuentas y que, por su especificidad,
prevalecen sobre los enunciados en otras leyes:
1. Deber de rendir cuentas. El deber de rendir cuentas es
un principio esencial del sistema republicano de gobierno,
aplicable a todo aquel que administre caudales públicos o
que tenga a su cargo la percepción o inversión de los
mismos, y sobre quien recae la obligación de rendir la
cuenta en condiciones de ser examinada, operando a partir
de dicha condición la garantía de temporalidad que le
confiere el artículo 182 de la Constitución de la
Provincia. Dicho deber es inexcusable, no cesa con la
finalización del ejercicio del cargo, sino que se mantiene
en el tiempo, subsistiendo hasta tanto haya sido
cumplimentado.
2. Principio de rendición documental de las cuentas. El
juicio de cuentas es estrictamente documental, y solo se
admiten como medios de prueba aquellos que sirven de
sustento a la operación económica que involucra caudales
públicos. La exigencia constitucional de documentar las
cuentas es congruente con los sistemas de administración,
cuyos actos deben ser registrados en un sistema contable,
documentados de manera tal que permitan un juzgamiento de
rigor formal en orden al principio de seguridad jurídica
que se impone en la materia, obligando al responsable a una
conducta activa de demostración. La actividad probatoria
debe estar encaminada a demostrar que los elementos que
justifican la rendición de la cuenta reúnen la condición de
suficiencia, autenticidad y legitimidad necesarias.
3. Principio de responsabilidad contable. El juicio que
sustancia el Tribunal es básicamente un juicio de
responsabilidad administrativa contable y eventualmente de
responsabilidad administrativa patrimonial. No se
incursiona en ninguno de los otros ámbitos de
responsabilidad (política, civil, penal y/o administrativa
disciplinaria). En consecuencia, la documentación necesaria
es la estrictamente contable. Las responsabilidades son
personales y cada una de ellas deriva de las propias
acciones, omisiones o incumplimientos. Las características
de la responsabilidad contable son:
a) tutela el patrimonio estatal;
b) deriva de una relación jurídica de derecho público que
vincula a la Administración Pública con una persona humana
o jurídica, de carácter público o privado que administre
caudales públicos;
c) existe una presunción iuris tantum en contra del
cuentadante en caso de faltante de caudales públicos, hasta
que presente en debida forma la documentación
respaldatoria;
d) la responsabilidad contable es una responsabilidad
objetiva y su determinación se realiza mediante
procedimientos especiales.
4. Principio de jurisdicción especial. La jurisdicción
propia del Tribunal de Cuentas, de origen constitucional,
es necesaria, exclusiva, insustituible y plena. Sus fallos
son los únicos que pueden aprobar o desaprobar la rendición
de cuentas referidas a la percepción e inversión de
caudales públicos. Sin perjuicio de la revisión judicial
plena prevista por el artículo 57 siguientes y concordantes
de esta ley.
5. Principio de Independencia. La independencia es la
condición básica para el ejercicio de la función de control
y comprende:
a) la independencia del propio ente de control externo
(funcional, organizativa y financiera); y b) la
independencia de sus miembros y funcionarios.
Para el cumplimiento eficaz de sus funciones, el ente de
control externo debe ser independiente del controlado y
preservado de influencias externas.
La designación y sustitución de los miembros del ente de
control, debe garantizar la independencia de los mismos,
del órgano controlado y de toda influencia, sin perjuicio
de lo establecido por el artículo 185 de la Constitución
Provincial.
La independencia financiera requiere que se pongan a
disposición del ente de control externo, los medios
financieros necesarios para el cumplimiento de sus
funciones, lo que abarca la facultad de solicitar
directamente su presupuesto y administrar el mismo, bajo su
propia responsabilidad.
C) Definiciones.
1. Caudales públicos: son todos los bienes, derechos y
obligaciones cuya titularidad pertenece al Estado.
2. Cuenta: es un conjunto de estados contables que reflejan
actos u operaciones de los que se derivan transformaciones
o variaciones en los caudales públicos, referidos a un
período de tiempo, a un ámbito, y respaldados por un
conjunto de registraciones contables que se sustentan en la
documentación de dichos actos u operaciones.
3. Cuenta integrada: es aquella cuenta presentada que reúne
las condiciones indispensables que establece el Tribunal
para poder examinarla, siendo autosuficiente y sustentable
por sí misma, de manera documental.
4. Control de legalidad: es el examen de la cuenta,
mediante el cual el Tribunal controla que los actos u
operaciones relacionados con la administración de caudales
públicos se ajusten a la Constitución, leyes, decretos y
reglamentaciones, esto es, que hayan sido realizados de
conformidad con la normativa aplicable, se encuentren
debidamente registrados y tengan respaldo documental. La
legalidad no se limita a la aplicación literal de la ley,
sino que se integra con los principios generales enunciados
en artículo 1º de la Ley de Procedimiento Administrativo.
5. CUENTADANTE: Acepción amplia comprensiva de todo aquel
que tiene obligación de rendir cuentas referidas a la
percepción e inversión de caudales públicos.
6. RESPONSABLE: Todo aquel que siendo o no cuentadante,
cumple funciones de administración, disposición, dirección,
ejecución, supervisión, reglamentación, registración,
control, custodia o certificación de caudales públicos cuya
actuación guarde una relación de causalidad que provoque
efecto directo sobre la percepción o administración de
caudales públicos.
7. Multa: sanción pecuniaria que se aplica cuando se
verifica un procedimiento administrativo irregular por
incumplimiento de los requisitos impuestos en la normativa
vigente.
8. Cargo: es la reparación del perjuicio fiscal, tendiente
a restablecer el estado patrimonial a la situación anterior
a la producción del hecho o acto ilegítimo que provocó el
daño.
9. Función fiscalizadora: desarrollo de la amplia función
de control externo, con alcance legal, financiero,
económico y patrimonial posterior al dictado del acto,
durante el ejercicio y previo a la iniciación del juicio de
cuentas, mediante la aplicación de procedimientos de
auditoría, sobre los movimientos de caudales públicos
realizados por los cuentadantes y/o responsables.
10. Procedimiento de cuentas: procedimiento de Jurisdicción
administrativa especial denominado “Juicio de Cuentas”, que
comprende el control legal y patrimonial de los movimientos
de caudales públicos realizados por los cuentadantes y/o
responsables durante cada ejercicio económico-financiero y
expuestos en la rendición de cuentas anual presentada para
su aprobación o desaprobación en los términos del Art. 182
de la Constitución de la Provincia.
TÍTULO II
DEL TRIBUNAL DE CUENTAS
CAPÍTULO I
NATURALEZA
Artículo 2º- El Tribunal de Cuentas de la Provincia de
Mendoza es un ente autónomo, con personería jurídica propia
e independencia funcional, en los términos del artículo 1,
punto B) 5. de la presente ley. Tendrá la jurisdicción,
facultades y responsabilidades que le fija la Constitución
de la Provincia en su Sección V, Capítulo V y las demás
atribuciones y deberes contenidos en la presente ley.
CAPÍTULO II
JURISDICCIÓN Y COMPETENCIA
Artículo 3º- Las cuentas rendidas sólo podrán ser
definitivamente aprobadas o desaprobadas por el Tribunal de
Cuentas y en consecuencia, su fallo será el único que
exonere de todo cargo a los cuentadantes, salvo el
pronunciamiento de la Suprema Corte, en los casos de
revisión judicial plena prevista por el artículo 57,
siguientes y concordantes de esta ley y sin perjuicio de la
prescripción contemplada en el Art. 182 de la Constitución
Provincial.
Artículo 4º- Es competencia del Tribunal el control externo
posterior de carácter legal, presupuestario, económico,
financiero y patrimonial de todos los entes del sector
público provincial y municipal, como así también de todas
aquellas personas humanas o personas jurídicas que, no
perteneciendo al sector público provincial y/o municipal,
intervengan en la administración y disposición de caudales
públicos.
El Tribunal de Cuentas es la autoridad con imperio
exclusivo y excluyente para aprobar o desaprobar las
rendiciones de cuentas de percepción e inversión de los
fondos públicos que ejecuten los responsables sometidos a
tal obligación. Declarará su competencia o incompetencia
para intervenir en ellas; sin recurso alguno.
CAPÍTULO III
COMPOSICIÓN Y FUNCIONAMIENTO. DEBERES Y
OBLIGACIONES DE SUS MIEMBROS
Artículo 5º- El Tribunal de Cuentas se compondrá de un
Presidente y cuatro Vocales. El Presidente y un Vocal serán
letrados. El presidente deberá reunir las condiciones que
se requieren para ser miembro de la Suprema Corte. El
Vocal letrado deberá ser abogado y el resto de los Vocales
Contadores Públicos. Los Vocales deberán contar con diez
(10) años de ejercicio profesional independiente u ocho (8)
de ejercicio profesional en la administración pública, como
mínimo. Todos serán designados y removidos en la forma y de
acuerdo a los requisitos y permanencia en las funciones que
fija la Constitución en su artículo 128, incisos 21 y 22; y
artículos 151; 184 y 185.
Artículo 6º- Los miembros del Tribunal de Cuentas al asumir
sus cargos prestarán juramento ante el Gobernador de la
Provincia de desempeñarlos fiel y legalmente, debiendo
labrarse el acta pertinente por ante el Escribano General
de Gobierno.
Artículo 7º- El Tribunal resolverá todos los asuntos
sometidos a su fallo, por mayoría de sus miembros. El
quórum para funcionar será de tres (3) miembros presentes.
Existiendo desacuerdo entre éstos, el Tribunal deberá
reunirse en pleno.
Artículo 8º- En ausencia del Presidente del Tribunal, lo
reemplazará el Vocal Letrado. En ausencia de ambos, lo hará
el Vocal más antiguo o, a igualdad de antigüedad, el de
mayor edad hasta un plazo máximo de treinta (30) días
corridos.
En caso de vacancia o impedimento del Presidente, la
presidencia será asumida por el vocal letrado.
Para el reemplazo de los Vocales, el Tribunal se integrará
por sorteo que hará la Suprema Corte de Justicia de
Contadores Públicos y/o abogados de la matricula según
corresponda, los que deberán reunir las condiciones
requeridas para ser Vocal titular.
En los casos de este artículo cualquiera de los miembros
podrá solicitar la integración del Tribunal.
Los honorarios devengados por los Contadores y/o abogado
reemplazante, según corresponda, serán fijados por la
Suprema Corte de Justicia.
Artículo 9º- Los miembros del Tribunal de Cuentas son
enjuiciables ante el Jury de Enjuiciamiento, y por las
mismas causales determinadas para los sujetos pasibles del
mismo en cuanto les fueren aplicables, en los términos de
los artículos 164, 180 y 185 de la Constitución Provincial.
Artículo 10º- Son recusables los miembros del Tribunal, por
las mismas causas que los miembros de las Cámaras de
Apelación y deben excusarse de oficio en los casos
determinados por el Código Procesal Civil, Comercial y
Tributario de la Provincia.
Artículo 11º- El Presidente del Tribunal es el jefe
administrativo de la institución, tiene la representación
del organismo y por su conducto, éste se relaciona con los
Poderes del Estado. Estará a su cargo el gobierno y
administración del Organismo; tendrá las siguientes
atribuciones y deberes, además de las que por reglamento
interno se le fijen:
a. Designar y remover al personal del Tribunal de acuerdo a
los mecanismos de selección vigentes;
b. Disponer el personal que desempeñará funciones durante
el período de feria;
c. Designar y remover los funcionarios fuera de nivel
escalafonario y asignar por Resolución el lugar de
prestación de servicios de cada uno;
d. Disponer de los fondos asignados al Tribunal por ley de
Presupuesto, determinando su aplicación de acuerdo con las
normas legales y reglamentarias vigentes;
e. Firmar conjuntamente con el Director de Administración,
las órdenes de compras, de pagos y cheques del organismo,
como así también toda otra documentación que resulte
necesaria;
f. Dictar su reglamento interno, estableciendo horarios de
funcionamiento, organización interna administrativa, manual
de misiones y funciones de los distintos cargos,
autorización de viáticos, y todo otro aspecto que haga al
desenvolvimiento normal de las actividades del organismo;
Artículo 12º- El Presidente designará al Secretario
Relator, que deberá ser Abogado y al Director General de
Cuentas, que deberá ser Contador Público. Para la remoción
de estos funcionarios el Presidente deberá contar con
acuerdo del Tribunal.
Artículo 13º- El Presidente del Tribunal confeccionará el
presupuesto anual y lo remitirá al Poder Ejecutivo a fin de
que éste lo incluya en el presupuesto general de la
provincia.
Artículo 14º- El Tribunal podrá someter a consideración del
Poder Ejecutivo los proyectos de ley que estime
convenientes, tendientes a perfeccionar el control de la
percepción y administración de los caudales públicos.
Igualmente podrá proponer la adopción de las medidas que
creyere necesarias para el mejor desempeño de su cometido.
Artículo 15º- El Secretario Relator tendrá a su cargo:
a. la supervisión general del análisis legal de las
rendiciones de cuentas;
b. la redacción de las Actas y Acuerdos del Tribunal;
c. la supervisión jurídica de los dictámenes emitidos por
el cuerpo de abogados del Tribunal, así como de las
acciones judiciales en las que el Tribunal sea parte.
d. la comunicación de las providencias que él acuerde o el
Presidente, según sus atribuciones.
e. la formación de estado y noticia anual de los trabajos
del Tribunal.
g. Todas aquellas otras funciones que el Tribunal
establezca por vía de reglamentación.
Artículo 16º- El Director General tendrá a su cargo:
a. La supervisión general del análisis contable de las
rendiciones de cuentas;
b. La formación de un estado a fin de cada mes de todas las
cuentas que han debido presentarse en el mismo Tribunal, de
las que se hayan recibido y de las que hayan dejado de
presentarse;
c. Todas aquellas otras funciones que el Tribunal
establezca por vía de reglamentación.
Artículo 17º- El Tribunal tiene competencia reglamentaria
para:
a. Fijar las normas, requisitos y plazos a los cuales se
ajustarán las rendiciones de cuentas de los entes bajo su
jurisdicción y competencia;
b. Disponer la información y/o documentación de las
rendiciones de cuentas que debe ser remitida al Tribunal,
así como la periodicidad y términos;
c. Dictar toda aquella normativa referida al sistema de
control del Tribunal, que responda a los objetivos y metas
institucionales y a un modelo de control que abarque los
aspectos legales, financieros, económicos y patrimoniales;
d. Fijar los criterios o pautas de control y auditoria,
estableciendo las normas destinadas a tal fin y de
procedimiento necesarias para el cumplimiento de los fines
que establece la presente ley.
TÍTULO III
DE LA RENDICIÓN DE CUENTAS
CAPÍTULO I
DE LOS SUJETOS OBLIGADOS
Artículo 18º- La obligación de rendir cuentas comprende,
sin excepción alguna, a todas las personas humanas o
jurídicas públicas o privadas que intervengan en la
percepción, inversión y/o administración de caudales
públicos, conforme a las disposiciones del Art. 182 de la
Constitución Provincial.
Artículo 19º- Con relación a las personas humanas o
jurídicas públicas o privadas (cualquiera sea su
naturaleza, origen, característica y denominación) que, en
forma transitoria, permanente o por única vez, reciban
recursos, aportes, subsidios o subvenciones del Estado, el
Tribunal de Cuentas en consideración a las finalidades de
interés general perseguidas con la asignación de los fondos
o a la significatividad de los mismos, podrá disponer que
las rendiciones correspondientes se le presenten de modo
directo.
Los entes de naturaleza privada que presenten en forma
directa las rendiciones al Tribunal, deberán ajustar sus
sistemas de información, contabilidad, procedimientos de
contratación –en relación con los fondos públicos
aportados- y rendición de cuentas a las exigencias
reglamentarias que el Tribunal determine, sin desconocer su
naturaleza privada y con las limitaciones que establece la
legislación de fondo respecto a la forma jurídica asumida.
Artículo 20º- En caso de renuncia o cesación del
funcionario o empleado responsable que hubiese administrado
caudales públicos, éste deberá rendir cuentas de su gestión
hasta el momento de su desvinculación dentro de los quince
(15) días de producida la misma.
Artículo 21º- La muerte del cuentadante no es impedimento
para la prosecución del "Juicio de Cuentas", el que se
sustanciará con sus herederos o representantes legales, que
dispondrá de un plazo razonable y rendirá cuenta en la
forma que reglamente el Tribunal, sin que ello implique
asumir el carácter de cuentadante. En tal caso los
herederos del causante cuentadante podrán tomar
intervención y aportar todos los datos y pruebas de que
dispongan para que sean aprobadas las cuentas dejadas de
rendir por el causante. Los sucesores podrán limitar su
intervención al control de la rendición de cuentas que haga
el reemplazante legal de su causante.
La intervención de los sucesores y el ejercicio de la
facultad de contralor no importará aceptación de la
herencia, presumiéndose una actuación en los términos
previstos en el Art. 2296, letra a), del Código Civil y
Comercial de la Nación. Estarán autorizados a aportar los
elementos de juicio sobre la actuación financiera de su
causante cuentadante que fueren de su conocimiento,
quedando los cargos que pudieren resultar del juicio de
cuenta a su causante sujetos al régimen de los Arts. 2316 a
2322 del mismo Código, sobre beneficio de inventario.
Artículo 22º- En caso de inhabilitación, incapacidad o
capacidad restringida del agente responsable que hubiese
administrado caudales públicos, deberán rendir cuentas sus
apoyos o representantes legales, de conformidad a las
disposiciones del derecho común.
Artículo 23º- En caso de que el Poder Ejecutivo estuviese o
fuese autorizado a realizar gastos de carácter secreto o
reservado, deberá remitir directamente al Presidente del
Tribunal, para su examen y aprobación, la rendición de
cuentas pertinente.
Artículo 24º- El Tribunal determinará, mediante
reglamentación, los responsables de presentar las cuentas.
CAPÍTULO II
DEL PLAZO EN QUE DEBEN PRESENTARSE LAS RENDICIONES DE
CUENTAS
Artículo 25º- Los cuentadantes remitirán al Tribunal para
su estudio y aprobación anualmente su rendición general de
cuentas del ejercicio vencido, documentos y demás recaudos
que se determinarán por vía de reglamentación. Esta
presentación se realizará:
a) hasta del 30 de abril, las jurisdicciones y
reparticiones enumeradas en la primera parte del Art. 113
de la Ley Nº 8.706;
b) hasta el 31 de marzo, los demás organismos y entes
incluidos en la segunda parte del Art. 113 de la ley Nº
8706 y los restantes cuentadantes.
Artículo 26º- Las rendiciones mensuales o periódicas
deberán presentarse hasta el último día del segundo mes
siguiente al que se refiere la información.
CAPÍTULO III
DE LA FORMA EN QUE DEBEN PRESENTARSE LAS RENDICIONES DE
CUENTAS
Artículo 27º- De conformidad a lo dispuesto en el Capítulo
VI, Art. 113 y concordantes de la Ley de Administración
Financiera, el Tribunal determinará las formalidades que
deben reunir las rendiciones de cuentas de los
cuentadantes, tanto mensuales, periódicas, aleatorias, como
la anual; y los requisitos sustanciales mínimos e
indispensables para considerarlas presentadas y en
condiciones de ser examinadas.
Artículo 28º- El plazo a que hace referencia el Art. 182 de
la Constitución Provincial, respecto de la rendición anual,
comenzará a correr desde que la cuenta haya sido presentada
y la misma se encuentre integrada o en condiciones de ser
examinada.
Artículo 29º- Una vez presentada la rendición general de la
cuenta y, a los efectos de determinar su integración, el
auditor contador verificará el cumplimiento de todos los
requisitos indispensables para que la misma pueda ser
examinada, en forma autosuficiente y sustentable, de manera
documental. Al efecto se realizará un informe, el cual será
presentado al Director General, quien lo elevará con su
opinión al Tribunal para que lo evalúe y determine si la
cuenta se considera integrada.
CAPÍTULO IV
DE LAS PENALIDADES
Artículo 30º- Si la rendición de cuentas anual no se
presentase en el término fijado, o se la presentase en
forma incompleta y en consecuencia no se la considerase
integrada, el Tribunal intimará al máximo responsable del
ente y a los responsables de su presentación, pudiendo
emplear los siguientes medios de apremio:
emplazamiento para la presentación de la cuenta o de los
elementos faltantes en un plazo de diez (10) días;
vencido el plazo y no cumplido el emplazamiento, podrá
aplicar multa al responsable contable y emplazar nuevamente
por diez (10) días para la presentación de la cuenta o de
los elementos faltantes;
vencido el plazo previsto en el punto anterior, podrá
aplicar multa al máximo responsable del Ente y emplazar
nuevamente por diez (10) días para la presentación de la
cuenta o de los elementos faltantes, bajo apercibimiento de
formular de oficio la cuenta y de denunciar el hecho al Sr.
Fiscal de Estado. Además, podrá solicitar al superior
jerárquico o autoridad competente la suspensión del
funcionario remiso y la retención de su sueldo.
Artículo 31º- Si las rendiciones de cuentas mensuales,
periódicas o aleatorias no se presentasen en el término
fijado, o se presentasen sin cumplimentar los requisitos
indispensables establecidos, el Tribunal aplicará multa
automática al responsable contable e intimará al máximo
responsable del ente y a los responsables de su
presentación por el término de diez (10) días. En caso de
incumplimiento el Tribunal podrá aplicar el procedimiento
del inciso 3º del artículo anterior.
Artículo 32º- Si fuese Contaduría General de la Provincia
la que omitiese dar cumplimiento a la obligación de
presentar la rendición general de la cuenta anual ante el
Tribunal, o la presentase en forma incompleta y no se la
considerase integrada, el procedimiento indicado en el
artículo 30º se aplicará al Contador General de la
Provincia. De este hecho será puesto en conocimiento el
Poder Ejecutivo por conducto del Ministerio de Hacienda y
Finanzas . El Tribunal podrá en este caso eximir al
Contador General de estas penalidades, cuando causas
justificadas y ajenas a la voluntad del funcionario
expliquen razonablemente el retardo.
TÍTULO IV
DEL EXAMEN DE LAS CUENTAS
CAPÍTULO I
PROCEDIMIENTO Y OBJETIVOS
Artículo 33º- El examen de las cuentas se llevará a cabo
por un Auditor Contador. En el caso que se disponga el
examen por un equipo de auditoría, que podrá ser
interdisciplinario, el mismo estará bajo su coordinación.
Se estudiarán las cuentas teniendo en consideración los
siguientes objetivos generales:
a) si han sido confeccionadas de acuerdo a las normas
legales vigentes;
b) si los documentos que justifican los registros contables
son auténticos, legítimos y suficientes con sujeción a las
leyes, decretos y reglamentos vigentes;
c) si incluyen todas las operaciones de contenido
económico-patrimonial y financiero.
d) si se ha cobrado y recibido todo lo que se ha debido
cobrar o recibir;
e) si la administración de caudales públicos se ha
realizado cumpliendo con los aspectos de carácter legal,
patrimonial y financiero.
Artículo 34º- Para llevar a cabo su examen, el Auditor
Contador deberá aplicar si fuere el caso, los
procedimientos de auditoría que considere necesarios y todo
otro que estime el Tribunal, identificando con claridad y
precisión las observaciones que encontrase a las cuentas y
al accionar de los responsables de las mismas.
Artículo 35º- El Tribunal podrá efectuar revisiones de
cuentas sobre los actos y operaciones de la hacienda
pública realizados en el transcurso del ejercicio, para lo
cual dispondrá auditorias permanentes o periódicas pudiendo
asimismo instar auditorías de carácter aleatorio. Con tal
finalidad el Tribunal establecerá el plazo en que la
documentación respectiva deberá ser puesta a su
disposición, el que no podrá ser inferior a cinco (5) días.
A tal efecto el examen de los comprobantes justificativos
podrá hacerse en el sitio o sede o en sus delegaciones.
Cualquier limitación que se produjere a las tareas de
auditoría o el incumplimiento de las exigencias
establecidas por el Tribunal, hará pasible a los
responsables de las sanciones previstas en el Art. 30º de
la presente ley.
CAPÍTULO II
DEL JUICIO PARCIAL DE CUENTAS
Artículo 36º- Si en las auditorías realizadas en ejercicio
de su función fiscalizadora, se comprobasen
irregularidades, el Tribunal, atendiendo a la importancia y
complejidad de las mismas, podrá iniciar un juicio parcial
de cuentas y dictar el pronunciamiento pertinente dentro de
los seis (6) meses de recibida la documentación necesaria
solicitada, sin perjuicio del oportuno estudio integral de
la rendición de la cuenta anual del ejercicio.
TÍTULO V
DEL JUICIO DE CUENTAS
CAPÍTULO I
DEL ESTUDIO DE LA CUENTA Y GUARDA DE LA RENDICIÓN
Artículo 37º- Las rendiciones generales de cuentas que se
presenten y se consideren integradas en función de lo
dispuesto por los Arts. 28º y 29º, serán asignadas por el
Tribunal a un Auditor Contador para su estudio, procurando
evitar en lo posible que el mismo examine en más de dos (2)
años consecutivos las cuentas de un mismo responsable o
cuentadante.
Artículo 38º- Una vez presentada la rendición de cuentas al
Tribunal, no podrá salir de éste bajo ningún pretexto. Los
errores serán salvados por cuerda separada. El mismo
procedimiento se seguirá para hacer aclaraciones, agregar
nuevos justificativos o la sustitución de aquellos que
fuesen impugnados.
CAPÍTULO II
DETERMINACIÓN DE OFICIO
Artículo 39º- Si efectuados los emplazamientos
correspondientes, los obligados a rendir una cuenta no la
presentasen, el Director General comunicará esta
circunstancia al Tribunal quien podrá resolver que se
determine de oficio.
De la determinación de oficio efectuada se dará vista a los
cuentadantes y/o responsables por el plazo que establece el
artículo 44º. De igual manera podrá procederse cuando
existan aspectos de la cuenta que no han sido debidamente
rendidos, de cuya determinación de oficio parcial deberá
darse vista a los cuentadantes por el plazo señalado.
Si la determinación de oficio implicase gastos, deberán
soportarlos los obligados a rendir la cuenta y previa vista
a los mismos, se cargarán en el fallo, a su costa.
El plazo del Art. 182 de la Constitución Provincial, se
computará a partir de la respectiva notificación a los
responsables de la determinación de oficio.
Artículo 40º- A los efectos de la determinación de oficio a
que se refiere el artículo anterior, el Tribunal deberá
reglamentar los procedimientos y criterios técnicos a
seguir.
La carencia de contabilidad y/o de comprobantes
respaldatorios de las operaciones, dará origen a la
presunción de que la determinación de oficio efectuada por
el Tribunal, es legítima y correcta, sin perjuicio del
derecho de los cuentadantes a probar lo contrario. Esta
probanza deberá fundarse en comprobantes auténticos,
legítimos y suficientes, careciendo de virtualidad toda
apreciación o fundamentación basada en hechos generales o
individuales. La prueba que aporten los responsables no
invalidará la determinación de oficio efectuada, salvo en
la justa medida de la prueba cuya carga corre por cuenta de
los mismos. Durante el procedimiento de determinación de
oficio podrán aplicarse técnicas de muestreo que permitan
la traslación de los resultados al universo de la cuenta
considerado.
CAPÍTULO III
DE LA FORMULACIÓN DE LOS REPAROS U OBSERVACIONES
Artículo 41º- En función de lo informado por el Auditor
Contador y el Director General, si el Secretario Relator
hallase reparos u observaciones, los formulará con
distinción y claridad y aconsejará en derecho lo que deba
resolver el Tribunal. Si el Tribunal encontrase reparos u
observaciones que no hubiese hecho el Auditor Contador, el
Director General o el Secretario Relator en su caso, los
formulará él.
Artículo 42º– Cuando el Secretario Relator no formule
reparos u observaciones y aconseje la aprobación de la
cuenta y, revisada ésta por el Tribunal, compartiese el
dictamen, procederá a su aprobación, mandará que se archive
y notificará su decisión al interesado.
Artículo 43º- El Tribunal, el Secretario Relator o el
Director General, en cualquier instancia del juicio de
cuentas y a efectos de mejor resolver, podrán citar a los
responsables a una audiencia a fin de ser oídos para
esclarecer cualquier punto del juicio de cuentas. Similar
proceder podrá seguirse en el proceso de fiscalización.
Artículo 44º- Formalizados los reparos u observaciones por
el Tribunal, se emplazará a los responsables a contestarlos
y se les señalará un término para la contestación. Este
término no será menor a diez (10) días y no excederá de
treinta (30) días, siendo el segundo improrrogable. Salvo
disposición expresa en contrario, éste y los demás plazos
fijados en la presente ley se computan de conformidad a la
Ley de Procedimiento Administrativo de la Provincia.
CAPÍTULO IV
DE LOS DOMICILIOS Y NOTIFICACIÓN
Artículo 45º- Hasta el 15 de febrero de cada año o dentro
de los quince (15) días contados desde que asume sus
funciones, si fuere posterior, todo cuentadante deberá
constituir domicilio legal ante el Tribunal de Cuentas,
dentro del radio que establezca el Poder Judicial de
Mendoza para cada Circunscripción en la que exista
delegación del Tribunal. En el mismo acto denunciará su
domicilio real y su dirección electrónica. En caso de
incumplimiento será emplazado de oficio, por el término de
cinco (5) días, para dar cumplimiento a esta obligación,
notificándosele en el lugar de desempeño de sus funciones,
bajo apercibimiento de ser declarado rebelde. El Presidente
del Tribunal, el Secretario Relator o el Director General,
podrán requerir de cualquier responsable, la comparencia y
constitución de domicilio legal, denuncia de domicilio real
y de dirección electrónica, en cualquier tiempo, mediante
emplazamiento por el término de cinco (5) días,
notificándosele en el lugar de desempeño de sus funciones,
bajo apercibimiento de ser considerados rebeldes. La
rebeldía será declarada por el Tribunal. Quienes sean
declarados rebeldes quedarán notificados de los actos por
el ministerio de la ley, con excepción de la notificación
de la vista de reparos u observaciones y los fallos
recaídos en el juicio de cuentas. Estos actos serán
notificados en el domicilio real y/o legal, si éste resulta
de alguna actuación ante el Tribunal, o en la sede del
organismo en el que cumplan o hayan cumplido funciones
durante el ejercicio que se examine. No siendo ello
posible, se notificará por edictos que se publicarán por un
(1) día en el Boletín Oficial y uno de los diarios de
circulación de la Provincia. Si el pronunciamiento fuere
precedido por sus considerandos, los edictos sólo
contendrán la parte resolutiva. Si se tratase de vista los
edictos no contendrán transcripción de los documentos que
deba darse copia, pero se hará constar que obran en el
Tribunal a disposición del interesado. En lo no regulado
por la presente Ley, serán de aplicación las normas del
Código Procesal Civil Comercial y Tributario de la
Provincia.
Artículo 46º- Serán notificados por cédula, en el domicilio
legal constituido y/o domicilio real y/o dirección
electrónica los siguientes actos del Tribunal:
a) los fallos que se dicten en el expediente principal del
Juicio de Cuentas, sus Piezas Separadas o en el Juicio
Parcial de Cuentas;
b) los autos interlocutorios por los que se resuelven
medidas para mejor proveer y acuerdos que pongan fin al
trámite de recursos u otros incidentes;
c) las vistas y emplazamientos y todo otro documento del
que deba entregarse copia;
d) la iniciación del procedimiento de determinación de
oficio;
e) las resoluciones por las que se imponen sanciones;
f) las audiencias que se fijen y cuantos más actos disponga
el Tribunal, para el mejor resguardo de los intereses
públicos, de los cuentadantes o terceros.
Los actos no enumerados se consideran notificados por
ministerio de la ley, por la sola agregación de sus
constancias al expediente. Las cédulas de notificación
deberán cumplir los recaudos establecidos en el Código
Procesal Civil, Comercial y Tributario de la Provincia,
pudiendo el Tribunal aprobar los modelos de confección y
diligenciamiento que automaticen las comunicaciones y
brinden seguridad jurídica. La cédula podrá ser reemplazada
por otros medios fehacientes que certifiquen contenido y
recepción.
Artículo 47º- Las notificaciones por cédula previstas en la
presente ley, que deban practicarse en el domicilio legal,
real o electrónico, podrán ser realizadas por medios
electrónicos o informáticos, a través de documentos
firmados digitalmente, conforme la reglamentación que dicte
al efecto el Tribunal de Cuentas, la que deberá respetar
las siguientes pautas:
a) la comunicación deberá contener los requisitos
previstos en Código Procesal Civil, Comercial y Tributario
de la Provincia, y Acuerdos reglamentarios que emita el
Tribunal de Cuentas, para la cédula electrónica o digital,
especialmente la individualización clara y precisa de la
persona a notificar; del número y carátula del expediente
en que se dictó el acto y la naturaleza y trascripción del
acto a comunicar. Asimismo se dejará constancia en la
cédula de los documentos digitales que se adjunten en
carácter de copias para traslado.
b) aseguramiento de la inviolabilidad de la comunicación
desde su emisión hasta su recepción;
c) mecanismos que den certeza a la emisión de la
comunicación y de su recepción por parte del destinatario;
d) precisión sobre los procedimientos tendientes a dejar
constancia fehaciente en el expediente de la comunicación
del acto procesal;
e) realización de la notificación a través de servicios
informáticos previstos a tal fin;
f) el sistema debe ser auditable.
El Tribunal podrá disponer por vía de reglamentación que
los funcionarios y demás personas obligados a constituir
domicilio legal de conformidad con lo previsto en esta ley,
sin perjuicio de cumplir dicha carga procesal, reciban las
comunicaciones que se dispongan en los procedimientos que
ante dicho Tribunal se siguen, a través de los domicilios,
sitios, casillas o datos únicos de identificación personal
de carácter electrónico que establezca. En tal caso la
comunicación emitida y puesta a disposición del sujeto
destinatario producirá todos los efectos de la notificación
formalizada en el domicilio legal constituido.
CAPÍTULO V
DEL DESCARGO DE LOS REPAROS U OBSERVACIONES
Artículo 48º- El responsable a quien se le formularan
reparos u observaciones podrá comparecer, por sí o por
apoderado, a contestar las mismas, acompañar documentos y
solicitar del Tribunal que requiera los que contribuyan a
su descargo y obren en las oficinas públicas. Este derecho
podrá ejercerlo por comparecencia personal o por escrito,
sin que suspenda, amplíe o modifique el término fijado para
contestar.
Artículo 49º- Los responsables, al momento de presentar
descargo, en el mismo escrito, dentro del plazo fijado para
contestar y en esta única instancia, podrán solicitar
audiencia para aportar aclaraciones respecto de los
aspectos observados.
En ningún caso la exposición oral podrá suplir la
obligación de rendir cuenta documentada. Este derecho no
podrá ejercerse una vez vencido el plazo fijado para la
contestación.
Artículo 50º- Respecto a los reparos u observaciones cuya
documentación pueda o deba existir en las oficinas
públicas, se pedirá a éstas de oficio los correspondientes
informes y documentos o sus copias, con señalamiento de
plazo y sin esperar gestión del interesado.
Tanto en el proceso de fiscalización como en el Juicio de
Cuentas, el Tribunal podrá solicitar directamente a las
autoridades públicas o entidades privadas, mediante oficio
de estilo, la información bancaria, contable o documental
que deba obrar en los registros oficiales o privados,
estando aquéllas obligadas a brindar la información o
prueba requerida.
En caso de incumplimiento por el obligado, se cursará un
último emplazamiento, bajo apercibimiento de formar
compulsa para la formación de causa por el delito de
desobediencia (Art. 239 del Código Penal). Sin perjuicio de
ello, se pedirá al Juez competente la orden de allanamiento
de domicilios, archivos y oficinas, en procura de obtener
documentación necesaria para el análisis, pudiendo
disponerse el secuestro de instrumentos relacionados con
las cuentas sometidas a su control y autorizarse el uso de
la fuerza pública, si fuera necesario.
Las medidas peticionadas al Juez competente tramitarán y se
resolverán de conformidad con lo que dispone el Título VI –
De las medidas precautorias-, Art. 112 y siguientes del
Código Procesal Civil, Comercial y Tributario, a cuyo
objeto el expediente del Juicio de Cuentas, Pieza Separada,
Juicio Parcial u otras actuaciones, iniciados por el
Tribunal de Cuentas, se considerarán juicio principal
respecto de la medida solicitada. En ningún caso se exigirá
contra cautela.
El Tribunal, cuando su orden fuera incumplida y requiera el
auxilio de la justicia, lo hará ante el Juez, mediante
oficio, acreditando la necesidad de la medida del modo que
dispone el Art. 112, inciso 1) del Código Procesal Civil,
Comercial y Tributario.
Quienes deban responder reparos u observaciones, o
cumplimentar emplazamientos, estarán facultados para
acceder a documentos y registros que obren en organismos
cuentadantes, solicitar constataciones y cuantas más
medidas resulten procedentes para rendir las cuentas a su
cargo.
Si las autoridades fuesen morosas en dar los informes o
copias pedidas, u obstaculizaren el ejercicio del derecho
asegurado de los responsables, el Tribunal hará pasible a
los responsables de la sanción de multa de acuerdo a lo
previsto en el artículo 68º de la presente ley.
La imposición de sanciones será informada al superior
jerárquico que corresponda, para que éste haga cumplir lo
ordenado por el Tribunal, y podrá solicitar a la autoridad
competente la suspensión del funcionario remiso y la
retención del sueldo, según la gravedad del caso.
Artículo 51º- Ingresada la contestación o vencido el
término sin que se hubiese presentado, el Tribunal, previo
a resolver, podrá oír al Fiscal de Estado sobre todos o
parte de los reparos u observaciones, si lo creyere
conveniente. En tal caso, pondrá la cuenta a disposición en
su despacho para que dictamine en el plazo previsto en el
Art. 111º de la Ley de Procedimiento Administrativo, o en
el menor que le solicite, dando las razones de su urgencia
en el caso.
CAPÍTULO VI
DE LOS FALLOS Y OTROS PRONUNCIAMIENTOS DEL TRIBUNAL
Artículo 52º- Cumplidos los trámites que prescriben los
artículos anteriores, se elevará la cuenta al Tribunal para
que dicte la resolución que corresponda:
a) interlocutoria, cuando aún tenga que ordenar medidas,
para mejor proveer en su sede o ante la justicia;
b) definitiva, practicadas que sean dichas diligencias o
cuando ellas no sean necesarias, expidiéndose mediante
Fallo;
c) apertura de Pieza Separada, si al momento de fallar el
Tribunal no contara con suficientes elementos de juicio
para decidir, o si advirtiera que deben ampliarse los
aspectos observados y/o los responsables del mismo, podrá
disponer en el fallo la formación de una Pieza Separada.
Para su tramitación regirán los plazos previstos para el
Juicio de Cuentas, debiendo computarse el plazo del Art.
182 de la Constitución Provincial desde la notificación de
apertura de la pieza separada.
Artículo 53º- Cuando la resolución definitiva sea
aprobatoria, se archivará la cuenta. Si fuera condenatoria,
se archivará la cuenta después que se haga efectivo, o se
consigne el importe del cargo o de la multa aplicados.
Artículo 54º- Cuando en el juicio de cuentas se detecten
procedimientos administrativos irregulares por
incumplimiento a las disposiciones legales o reglamentarias
vigentes y a las instrucciones impartidas por el Tribunal,
éste impondrá a los responsables una multa, que fijará
hasta en cincuenta (50) veces el importe de la asignación
de la clase inicial, correspondiente al Escalafón para el
Personal de la Administración Pública Provincial.
Cuando el procedimiento administrativo irregular tuviere su
origen en falta de cumplimiento a la normativa sobre
contrataciones, el Tribunal podrá fijar el valor de la
multa hasta un treinta por ciento (30%) del importe de la
contratación irregular.
La graduación de la multa y demás sanciones que en cada
caso imponga el Tribunal deberá realizarla con sujeción al
principio de proporcionalidad, valorando las circunstancias
del caso concreto.
Artículo 55º- Cuando en el juicio de cuentas se compruebe
la existencia de un hecho o acto ilegítimo que provoque un
perjuicio patrimonial, el Tribunal formulará cargo al
cuentadante, sin perjuicio de la sanción que le pueda
corresponder por haber incurrido en un procedimiento
administrativo irregular.
A los efectos de la reparación del daño, se entiende que la
responsabilidad es solidaria cuando involucre a dos o más
responsables y en la medida de la intervención concreta en
el hecho dañoso.
CAPÍTULO VII
DE LOS RECURSOS CONTRA LOS FALLOS Y OTROS PRONUNCIAMIENTOS
Artículo 56º- Los fallos del Tribunal son revisables ante
la Suprema Corte de Justicia mediante Recurso Contencioso
Administrativo previsto en el artículo 57º de la presente
ley. Podrá interponerse también ante el Tribunal de Cuentas
Recurso de Aclaratoria y Recurso de Reconsideración en los
términos y condiciones previstos en los artículos
siguientes.
Artículo 57º- Podrá deducirse Recurso Contencioso
Administrativo ante la Suprema Corte de Justicia, que
deberá interponerse en el término de treinta (30) días
corridos, contados a partir del día siguiente de su
notificación, conforme los requisitos y con sujeción a los
trámites que establece el Código Procesal Administrativo de
la Provincia para la tramitación de la Acción Procesal
Administrativa, con las siguientes modificaciones:
1. Presentada la demanda, la Suprema Corte de Justicia,
previo a resolver sobre la admisión formal, dará vista al
Tribunal de Cuentas del escrito de demanda junto con los
nuevos elementos de prueba acompañados, a fin de que este
produzca, dentro de sus facultades constitucionales, un
informe técnico de carácter jurídico-contable en el término
de diez (10) días. Vencido este plazo, junto con el informe
deberán acompañarse los antecedentes administrativos
directamente relacionados con el recurso, como dispone el
artículo 37º del Código Procesal Administrativo.
2. En las conclusiones de dicho informe, el Tribunal
podrá allanarse a las pretensiones del recurrente, y
dictará un nuevo fallo, el que será acompañado al
expediente judicial donde tramita el recurso, dando por
finalizado el pleito. En este supuesto, la Corte declarará
satisfecha extraprocesalmente la controversia, como lo
prevé el artículo 6º del Código Procesal Administrativo.
3. Si el Tribunal ratifica la multa y/o cargo impuesto,
el informe técnico deberá agregarse a las actuaciones
judiciales, debiendo la Suprema Corte expedirse sobre la
admisión formal del Recurso en los términos del artículo
38º de la ley Nº 3918 y/o la que en el futuro la reemplace.
4. El recurso, en la parte de la controversia que no
hubiere devenido abstracto en virtud del informe y
contestación del Tribunal de Cuentas, continuará su
sustanciación conforme a la normativa procesal
administrativa de aplicación supletoria.
5. En ningún caso la prueba testimonial, como única
prueba podrá sustituir la legal, conforme surge de la
obligación constitucional de rendir cuenta documentada de
la percepción e inversión de caudales públicos (artículo
182º de la Constitución).
Artículo 58º- Procede el recurso de Aclaratoria con el fin
de que sean corregidos errores materiales, subsanadas
omisiones o aclarados conceptos oscuros, siempre que ello
no importe una modificación esencial.
El pedido deberá interponerse dentro del plazo de tres (3)
días de notificada la resolución. Mientras no hayan sido
notificados, el Tribunal, de oficio, puede corregir,
subsanar o aclarar sus pronunciamientos. La aclaratoria
interrumpe los plazos para interponer los recursos o
acciones que procedan.
Artículo 59º- El recurso de Reconsideración deberá ser
interpuesto ante el mismo Tribunal dentro del término de
quince (15) días, contados desde el día siguiente al de la
notificación del fallo al o los responsables, que se fijan
como improrrogables y perentorios, y procede ante los
siguientes supuestos:
a) Cuando hubiere error de hecho o de cálculo.
b) Cuando se funde en pruebas o documentos nuevos que
justifiquen los cargos formulados y/o subsanen los
procedimientos por los que se impuso la multa.
c) Cuando no se hubiere considerado o se hubiera
interpretado erróneamente la documentación presentada.
Con el escrito de presentación del recurso, se deberá
adjuntar toda la documentación que fundamente el mismo,
como así también el ofrecimiento de pruebas.
Artículo 60º- Para la reconsideración se observará el
siguiente procedimiento:
1. Presentada la solicitud de reconsideración, el
Tribunal decidirá la admisión formal del mismo en un
término que no excederá de diez (10) días. Este
pronunciamiento será inapelable. La interposición del
Recurso interrumpe los plazos de impugnación judicial del
acto, que se computarán a partir del día siguiente al de la
notificación de la decisión recaída en el Recurso de
reconsideración.
2. Si el Tribunal declara formalmente admisible el
recurso indicará claramente el responsable a quien se le
concede y los puntos sobre los que versará la revisión
concedida. Este pronunciamiento es inapelable. Se remitirá
el expediente con los nuevos antecedentes o documentos que
deben considerarse al Director General y al Secretario
Relator, para que se pronuncien.
3. De lo informado, el Tribunal correrá traslado al
responsable por un término no menor a diez (10) días y que
no excederá de treinta (30) días. Recibida la contestación
o vencido el término para presentarla, el expediente pasará
nuevamente para fallo. Si el Tribunal revocara su anterior
fallo y dejara sin efecto cargos formulados y/o multas
impuestas, lo comunicará al responsable, al ente donde se
hubiere producido el daño o al Ministerio de Hacienda y
Finanzas, según corresponda y a Fiscalía de Estado.
CAPÍTULO VIII
EJECUCION DE LOS FALLOS DEL TRIBUNAL
Artículo 61º– Los Fallos del Tribunal tendrán fuerza
ejecutiva, constituirán título hábil y suficiente para
iniciar la acción judicial respectiva, y quedarán
ejecutoriados a los treinta (30) días corridos de su
notificación o desde la notificación del rechazo de los
Recursos previstos en esta ley.
La notificación al interesado se realizará en la forma que
se prescribe en esta ley, con intimación de que en el plazo
que haya fijado el Tribunal, entregue el valor o abone el
importe del cargo y/o la multa aplicada en la cuenta
bancaria del Tribunal y en la forma que este determine.
Artículo 62º- Ejecutoriada la resolución que impone un
cargo, el Tribunal remitirá copia legalizada al ente donde
se hubiese producido el daño para que lo registre como un
crédito en su contabilidad. En caso de imposición de multa,
se remitirá copia legalizada al Ministerio de Hacienda y
Finanzas a los mismos fines. En ambos casos se remitirá
copia certificada al Fiscal de Estado, a fin de que éste,
por la vía de apremio, cobre al responsable el importe de
la multa o cargo dispuesto por el Tribunal, con más los
intereses y las costas de cobranza.
Vencido el término otorgado para el pago, sin que el mismo
se haya hecho efectivo, si el deudor fuere funcionario,
agente o contratado de la Provincia, de alguno de sus
municipios o entidades descentralizadas, autárquicas,
cuentas especiales o personas jurídicas con participación
estatal, Fiscalía de Estado dispondrá que se retenga hasta
un veinte por ciento (20%) de su remuneración o
contraprestación, incluidos todos los conceptos, y se
depositen en la cuenta de percepción habilitada al efecto,
hasta la cancelación del crédito.
Artículo 63º- Fiscalía de Estado podrá celebrar acuerdos
judiciales o extrajudiciales de pago, debiendo contar con
la expresa aceptación del acuerdo por parte del organismo
afectado, o del Ministerio de Hacienda y Finanzas según
corresponda.
A los fines de la aplicación del presente artículo,
Fiscalía de Estado deberá dictar una reglamentación que
contemple las condiciones, plazos, intereses y demás
accesorios del crédito principal conforme a los parámetros
establecidos por la Administración Tributaria Mendoza.
Remitida la copia del fallo, en cualquier instancia de la
ejecución, si el responsable se presentase espontáneamente
ante la Fiscalía de Estado a abonar total o parcialmente la
deuda, Fiscalía de Estado podrá recibir el pago
extrajudicial y depositarlo en la cuenta del organismo o
del Ministerio de Hacienda y Finanzas según corresponda.
Artículo 64º- El Fiscal de Estado pedirá testimonio de la
sentencia que recaiga en el juicio de apremio y lo enviará
al Tribunal, para que se agregue a la cuenta
correspondiente. Es deber del Fiscal de Estado dar aviso
por el mismo conducto al Tribunal, cuando él o la parte
contraria deduzca recursos o acciones contra su fallo y
transmitir testimonio de las sentencias que se pronuncien
al respecto, las que el Tribunal ordenará se agreguen
también al expediente de la materia.
Artículo 65º- El Fiscal de Estado remitirá anualmente al
Tribunal de Cuentas, al ente y/o al Ministerio de Hacienda
y Finanzas según corresponda, el estado de la gestión de
los juicios de apremio por cobro de multas o cargos que
conforme a esta ley tenga a su cargo.
TÍTULO VI
DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS
Artículo 66º- Todas las personas humanas y jurídicas,
públicas o privadas, que administren caudales públicos, sin
excepción, están obligados a suministrar al Tribunal,
dentro del término que éste señale, todos los datos,
antecedentes, comprobantes y documentos originales y en
copia que le fueran requeridos. Cualquier limitación que se
produjere a las tareas de auditoría o el incumplimiento de
las instrucciones o exigencias establecidas por el
Tribunal, hará pasible a los responsables de la sanción de
multa.
Artículo 67º- Los cargos y multas previstos en la presente
ley serán fijadas de acuerdo a las pautas establecidas en
el artículo 54.
Artículo 68º- Todos los entes que administren caudales
públicos, por medio de sus respectivas autoridades
superiores, podrán consultar al Tribunal de Cuentas sobre
situaciones generales, en materia de su competencia,
siempre que su opinión no implique prejuzgamiento y
conforme a la reglamentación que a tal efecto dicte el
Tribunal.
Artículo 69º- El Tribunal suministrará al Poder Ejecutivo y
a cada una de las Cámaras Legislativas, los informes que se
le soliciten. El Tribunal remitirá además, anualmente, a la
Legislatura y al Ministerio de Hacienda y Finanzas, una
memoria detallada de sus trabajos, acompañada de un estado
de las cuentas falladas.
Artículo 70º- El Tribunal de Cuentas está obligado a
publicar en el Boletín Oficial todos sus fallos, pudiendo
hacerlo en forma abreviada. Los fallos, resoluciones y
emplazamientos que el Tribunal considere de trascendencia,
los publicará íntegramente.
Artículo 71º- Cuando se produzcan retenciones indebidas de
caudales públicos, se aplicará a los cuentadantes el
interés que cobre el Banco de la Nación Argentina para sus
operaciones activas, sobre los caudales que se hubiese
omitido depositar o entregar en tiempo, ello, sin perjuicio
de las acciones y penalidades que correspondan por la
retención indebida de esos fondos. Igual interés se
aplicará a los responsables a quienes se les formule cargo.
Para el cálculo del interés se tomará la tasa vigente al
mes anterior al que se efectúe el cálculo. Dicho cálculo se
realizará, desde la fecha del hecho en que se produce el
daño y/o retención y hasta la fecha de devolución o de
emisión del fallo según corresponda.
Artículo 72º– El Tribunal de Cuentas podrá realizar
auditorías especiales solicitadas por otros organismos de
control, tanto nacionales como provinciales. Asimismo,
queda facultado para actuar como Auditor Externo de
Organismos Financieros Nacionales o Internacionales en las
operaciones de crédito que los mismos realicen con la
Provincia y sus Organismos o con sus Municipios y/u otros
Entes que administren fondos públicos, cualquiera fuese su
naturaleza jurídica, ejerciendo dicho control con el
alcance que en cada caso se convenga. Los fondos que
perciba el Tribunal en compensación de las auditorías que
desarrolle, serán afectados a su funcionamiento y a la
adquisición de bienes que al efecto resuelva.
Artículo 73º- Si del examen de las cuentas el Tribunal
encontrase que se ha cometido alguno de los delitos
previstos por el Código Penal o leyes especiales o
presumiere la existencia de ellos, correrá vista al Fiscal
de Estado para que efectúe las denuncias pertinentes ante
el Juez o Fiscal competente. En el mismo sentido, se
comunicará dicha circunstancia a la Oficina de
Investigaciones Administrativas y Ética Pública.
Artículo 74º– A partir de la entrada en vigencia de esta
ley, téngase por derogada la Ley Nº 1003, sus
modificatorias y complementarias y toda otra disposición
que se oponga a la presente. Las reglas, principios
especiales y definiciones que aquí se establecen
prevalecerán sobre disposiciones de carácter general o
especial que se les contrapongan, las que podrán ser
aplicadas supletoriamente.
Artículo 75º- Comuníquese al Poder Ejecutivo.