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Manual derecho mercantil capitulo3
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Capitulo 3
Registro mercantil y deber de contabilidad
. NOCION Y FUNCIONES DEL REGISTRO MERCANTIL. A. EL Registro como
instrumento de publicidad legal. B. Actos inscribibles. C. Otras funciones asignadas al
Regist. II. EFICACIA DE LA INSCRIPCION EN EL REGISTRO. A. Eficacia det
Registvo como instrumento de fuiblicidad. B. Eficacia legitimadora. C. Eficacia de la ins-
cripcién respecto al hecho inscrito, D. El cierve del vegisto. UN. OBLIGACION DEL EM-
PRESARIO DE LLEVAR UNA CONTABILIDAD. A. Alcance de esta obligacién. B.
‘Modificacién de las normas en materia contable, TV, FORMA DE LLEVAR LA CON-
‘TABILIDAD. A. Libros obligatorias. B. Requisitosen la levanza de las libros. C, Inciden-
cia de la obligacién de Hevanzia de ta contabitidad en caso de concurso de wen empresario,
V. FORMULACION POR EL EMPRESARIO DE LAS CUENTAS ANUALES.
A. Normas sobre las cuentas anuales. B. Referencia a los documentos que constituyen
Tas cuentas anuales. C. Normas sobre valoracién de las partidas de las cuentas anuales.
D. Responsabilidad por su redaccién, E. Vevficacin de las cuentas anuales.a. Aspectos
generales del régimen de la auditoria de cuentas, b. Intervencién obligatoria 0
voluntaria del auditor de cuentas. F. Obligacién del depésito de las cuentas anwales.
VI. CUENTAS ANUALES DE LOS GRUPOS DE SOCIEDADES.
NOCION Y FUNCIONES DEL REGISTRO MERCANTIL
~ Podemos definir el Registro Mercantil como la institucién administrativa que
ne por objeto la publicidad oficial de las situaciones juridicas de los empresa
(os en €l inscritos, ademas de otras funciones que le han sido asignadas por la Ley.
El régimen del Registro Mercantil se reformé ampliamente, por medio de
cién dada por la Ley 19/1989, de 25 de julio, a los articulos 16 a 24
de c. y por el Reglamento del Registro Mercantil aprobado por RD
/1996, de 19 de julio, con importantes modificaciones posteriores (in-
a la revision de las referencias numéricas a los articulos de los textos de
as derogadas como consecuencia de la aprobacin de la LSC). Se trata
i régimen inspirado en los principios hipotecarios, de ahi que se diga que
lta de disposicién especifica y en la medida que resulte compatible, sera
e aplicacién a la organizacién y al funcionamiento del Registro Mercantil lo
stablecido en el Reglamento Hipotecario (art. 80 RRM).
7F SANCHEZ CALERO/]. SANCHEZ-CALERO: Principios de Derecho Mercantil
Las disposiciones vigentes han delimitado la naturaleza del Registro Mer
cantil, de forma que de ser un Registro de personas (empresarios mercantiles)
y cosas (buques y aeronaves), como sucedfa con anterioridad, el Registro se ha
reducido al primer aspecto, en cuanto que s6lo se inscriben en él los empres
ios y otros sujetos, habiendo pasado la inscripcién de los buques y las aerona-
ves al Registro de Bienes Muebles [v., infra, apdo. I, B), c)]. Dejando fuera de
nuestro estudio este Registro, al que simplemente aludiremos mas adelante,
vamos a centrarnos en el Régimen del Registro Mercantil, que ademas de ser
un Registro de personas, tal como habia preconizado hace muchos afios nues-
tra mejor doctrina, ha recibido la atribucién de otras funciones, Todo ello bajo
la preocupacién, segtin se nos dice en el preambutlo del nuevo Reglamento, de
un mayor acercamiento de la Institucién a los cindadanos y de la actualizacin
de su estructura tecnolégica.
A. El Registro como instrumento de publicidad legal
La funcién primordial del Registro Mercantil es ser un instrumento de la
publicidad de determinadas situaciones juridicas de los empresarios, tanto
personas fisicas como juridicas, referidas tales situaciones no simplemente a
su existencia, sino también a sus vicisitudes posteriores, lo que comprende
también el momento de su cese en la condicién de empresarios.
A tal efecto, ha de considerarse de gran importancia la publicacién del
Boletin Oficial del Registro Mercantil (BORME) que publica los actos que se
inscriben en el Registro. La publicacién del BORME se efectiia desde 2009 en
edicién electrénica, que tiene cardcter de oficial y auténtica, lo que ha poten-
ciado la publicidad de lo inscrito en el Registro.
No obstante, ha de hacerse notar que, por regla general, la publicacién en
el BORME no se hace mediante una reproduccién literal de la inscripcién de
Jos actos inscritos, sino, de un extracto de los mismos mediante una referen-
cia a la naturaleza del acto inscrito. Por lo que a través de éste no podremos
conocer el texto completo de las inscripciones, sino tinicamente la naturaleza
del acto inscrito (\. gr. que se ha constituido una determinada sociedad, que
hha dado un apoderamiento, etc.). Para conocer los términos de la inscripcién
ser precisa la consulta por ordenador, mediante una nota simple informativa
© una certificacién del asiento (arts. 77 a 79 RRM).
Son notorias las mejoras del Registro Mercantil que se han adoptado a lo
largo de los tiltimos afios por medio de las sucesivas reformas de su Regla-
mento y otras modificaciones legislativas destinadas a adaptar el funciona-
miento del Registro a las nuevas posibilidades tecnolégicas. Cabe destacar,
en esta linea, la implantacién obligatoria de los sistemas telematicos en la
83. Registro mercantil y deber de contabilidad
Hevanza de los Registros, asi como la interconexién entre los mismos y los
Notarios.
B. Actos inscribibles
"Son objeto de inscripcién en el Registro Mercantil los empresarios indivi-
‘duales y sociales, asf como determinados actos y contratos de los mismos que
‘establezca la Ley
Eneste sentido, el articulo 2 del RRM indica que el Registro tiene por objeto,
‘en primer lugar, «la inscripcién de los empresarios y demas sujetos establecidos
Ia Ley, y de los actos y contratos relativos a los mismos que determinen la
'y este Reglamento». A estos efectos conviene hacer notar que en cl Registro
‘cantil se inscriben junto a empresarios, ya sean personas individuales 0 juri-
dicas (sociedades mercantiles, de garantia reciproca, sociedades profesionales,
\erativas de crédito o de seguros, agrupaciones de interés econémico y cajas
de ahorro), sujetos no personificados ~como fondos de inversién o de pensio-
es-, 0 las sucursales de cualquiera de los sujetos anteriormente indicados.
_ Con relaci6n a la inscripcin de las personas, interesa precisar que si bien
obligatoria la inscripcién de los empresarios y la de otros sujetos indicados
el articulo 81 del RRM, asf como la de aquellos actos y contratos relativos
ellos que determinen las leyes, la inscripcidn en el Registro Mercantil de los
ypresarios individuales es potestativa, con la excepcién del que sea naviero
. 19.1 del C. de c.).
Sin embargo, respecto a los empresarios individuales es preciso hacer las
jentes observaciones: En primer lugar, que el empresario individual no
ito no podré pedir la inscripcién de ningtin documento en el Registro
ercantil, ni aprovecharse de sus efectos legales (art. 19.1 del C. de c.). Por ex-
peién, podra solicitar su inscripcién la autoridad judicial o administrativa en
casos previstos en el RRM (cfr: su art. 88.4). En segundo término, que en el
0 del naviero empresario individual no inscrito, ademés de las consecuen-
antes apuntadas para todo empresario individual que no esté inscrito, el
sulo 19.3 dice, de forma equivoca, que el naviero «respondera con todo
a patrimonio de las obligaciones contraidas». Decimos que esta formulacién
equivoca porque ese principio de responsabilidad universal es vilido para
odo naviero, inscrito o no. Lo que en realidad el Cédigo ha querido decir es
cl naviero no inscrito no podra acogerse, en los casos concretos previstos
‘por la Ley, a los sistemas de limitacién de responsabilidad en ella establecidos.
1
El empresario (y mas en general todo sujeto inscribible) tendra una hoja
onal en el Registro Mercantil, en la que se efectuardn todas las inscripcio-
es establecidas en las leyes o en el RRM para dicho sujeto (cfr. arts. 3 y 81.2
1 RRM).
79F. SANCHEZ CALERO/]. SANCHEZ-CALERO: Principios de Derecho Mercantil___
En este sentido, especial atencién ha merecido en el marco de la refor
ma concursal la publicidad de la insolvencia del empresario. Publicidad a la
que sirve el Registro Pablico Concursal que depende del Ministerio de Justi-
cia, y cuya gestin se encomend6 al Colegio de Registradores (v. Real Decre-
to 892/2013, de 15 de noviembre, por el que se regula el Registro Piiblico
Concursal). El objetivo principal de ese Registro es facilitar informacién a los
acreedores del deudor concursado y la comunicacién de las resoluciones que
adopten los Juzgados, asi como el conocimiento de otras situaciones concur-
sales y preconcursales.
C. Otras funciones asignadas al Registro
El Registro Mercantil, ademis de ser instrumento de publicidad, tiene asig-
nadas las funciones siguientes:
1. El Registro Mercantil est4 encargado de la legalizaci6n de los libros de
os empresarios (art. 16.2 del C. de c. y arts. 2 y 329 y ss. del RRM).
2, Otra funcién asignada al Registro Mercantil es el nombramiento de ex-
pertos independientes para la valoracién de las aportaciones no dinerarias a
sociedades anénimas 0 comanditarias por acciones y para los supuestos de fu-
si6n 0 escisién de sociedades (v. arts. 888 a 349 del RRM sobre nombramiento
y actuacién de estos expertos); también procede a este nombramiento en el
contexto de los acuerdos de refinanciacién cuando el deudor o los acreedores
lo soliciten (v, art. 71 bis L.Con).
8. El nombramiento de los auditores solicitado por los administradores 0
por cualquier socio cuando la Junta general no los hubiere designado antes de
que finalice el ejercicio a auditar o en otros supuestos previstos por las normas
Vigentes (v. arts. 350 y ss. de] RRM).
4. El depésito y la publicidad de las cuentas anuales de las sociedades de
capital y de los grupos de sociedades es otra funcién atribuida por la Ley al
Registro Mercantil, en aplicaci6n de las Directivas europeas en esta materia (v.
art, 365 RRM).
Estos documentos han de depositarse en el Registro Mercantil del domi-
cilio de la sociedad una vez aprobados, y se han de conservar por el Registro
durante el plazo de seis aiios, a contar desde la publicacién en el BORME del
anuncio de que las sociedades han cumplido con su obligacién de depésito.
Cualquier persona interesada podra obtener copia de estos documentos. Se
prevé por el articulo 366.1 del RRM que el depésito de estos documentos se
sustituya por la entrega de tn soporte magnético. Igualmente, se prevé que
los Registradores puedan sustituir la conservacién material de los documentos
por su incorporacién a procedimientos informaticos (art. 377).
803. Registro mercantil y deber de contabilidad
I. EFICACIA DE LA INSCRIPCION EN EL REGISTRO
La inscripcion en el Registro Mercantil produce determinados efectos, a los
‘que a continuacién vamos a hacer referencia y en los que se trasluce una clara
influencia de las normas del Registro de la Propiedad en el régimen del Regis-
‘tro Mercantil, si bien no debe olvidarse -a los efectos interpretativos— que en
“este caso nos hallamos ante un Registro de personas y no de cosas.
®
A. Eficacia del Registro como instrumento de publicidad
El Registro Mercantil tiene como una de las finalidades esenciales que las
“situaciones juridicas que la Ley quiere que se inscriban en él puedan ser cono-
‘cidas por los terceros, con la finalidad de que la publicidad de determinados
108 y actos juridicos tengan determinados efectos. La funcién. del Registro
omo instrumento de publicidad legal hacia los terceros tiene, en el caso del
gistro Mercantil, una importancia superior a la de otros medios de notifica-
‘cidn, en cuanto que los actos inscritos adquieren una seguridad en beneficio
terceros. La Primera Directiva de la CEE en materia de sociedades insistia
‘en que la publicidad por medio del Registro debe hacer posible que «los ter-
“ceros conozcan los datos esenciales de la sociedad, asf como algunos aspectos
ativos a la misma, especialmente la identidad de las personas con poder
a contratar en su nombre». La Directiva 2009/101/CE la ha actualizado
esa misma Ifnea de proteccién de los socios de sociedades y de los terceros
una amplia utilizacion de medios electrénicos para el ofrecimiento de los
Atal efecto, el Registro Mercantil es piiblico, en cuanto que por serlo se
onsiente el conocimiento de sus asientos. Esta publicidad «formal» se consi-
1¢ a través de la consulta de los datos relativos al contenido esencial de los
jentos por medio de terminales de ordenador instalados a tal efecto en la
icina del Registro (art. 79 del RRM; con anterioridad, el derogado RRM de
1956 prevefa la «manifestacién de los libros y documentos del archivo», art.
), en virtud de certificaciones, notas informativas o copias de los documen-
9s archivados (cfr: arts. 12.2, 77 y 78 del RRM). En todo caso, ha de hacerse
notar que, con el fin de facilitar el conocimiento por terceros del contenido
‘del Registro (la llamada publicidad formal, de gran importancia practica), se
cige, por un lado, que los empresarios sujetos a inscripcién obligatoria ha-
constar en su documentacién y correspondencia «los datos indicadores
le su inscripcidn en el Registro Mercantil» (art. 24.1 del C. de c.) y, por otro,
\¢ aparezcan publicados en el BORME los datos mas relevantes de los actos
ritos en los distintos Registros mercantiles, de forma tal que se facilita la
informacién general de dichos actos.
81F. SANCHEZ CALERO/]. SANCHEZ-CALERO: Principios de Derecho Mercantil
Pero por medio de esta publicidad formal pueden aleanzarse los efectos de
la publicidad registral, a los que aludimos a continuacién.
B. Eficacia legitimadora
EI Registro Mercantil cumple una eficacia legitimadora con relaci6n a los
actos y contratos inscritos. El articulo 20 del C. de c. declara que el contenido
del Registro se presume exacto y valido. Afhade que los asientos del Registro es-
tn bajo la salvaguardia de los Tribunales y produciran todos los efectos mien-
tras no se inscriba la declaraci6n de nulidad de su inexactitud. Sin embargo,
Ja inscripcién no convalida los actos © contratos nulos con arreglo a las Leyes.
Pero, en defensa del principio de buena fe, la declaracién de inexactitud o
nulidad no perjudicara los derechos de terceros de buena fe, adquiridos con-
forme a Derecho; entendiéndose que se han adquirido conforme a Derecho
los que se hayan obtenido en virtud de acto 0 contrato que resulte valido con
arreglo al contenido del Registro (arts. 7 y 8 del RRM).
El principio de legitimacién tiene como una de sus consecuencias que los
actos sujetos a inscripcién, una vez inscritos, son oponibles a terceros inclu-
so de buena fe. Ahora bien, tal oponibilidad no se produce inmediatamente
después de la inscripci6n, sino, por regla general, a partir de los quince dias
siguientes a la publicacién de la inscripcién en el BORME. Por lo tanto, la pu-
blicidad registral no produce plenamente sus efectos desde el momento de la
inscripcién, sino que ha de esperarse a la publicaci6n en el BORME. Esta nor-
ma tiene, no obstante, algunas matizaciones importantes que conviene sefalar:
a) En primer lugar, que la inscripcién de por sf produce una serie de efec-
tos respecto al hecho inscrito y no afecta a dichos efectos su oponibilidad res-
pecto a los terceros (arts, 21.1, parrafo final del C. de c., 9.1 del RRM)
b) En segundo término, porque cuando se trate de operaciones realizadas
dentro de los quince dias siguientes a la publicacién, los actos inscritos y publi-
cados no sern oponibles a terceros que prueben que no pudieron conocerlos
(arts. 21.2 del C. de c. y 9.2 del RRM).
c) En tercer lugar, porque en caso de discordancia entre el contenido de
la publicacién y el contenido de la inscripcién, los terceros podran invocar la
publicacién si les fuere favorable (arts. 21.8 del C, de . y 9.2 del RRM).
d) Por tiltimo, se establece la regla de la presuncién de la buena fe del
tercero, en tanto no se pruebe que conocia el acto sujeto a inscripcién y no
inscrito, el acto inscrito y no publicado o la discordancia entre la publicacién
y la inscripcién (arts. 21 del C. de c. y 9.° del RRM). A lo que se debe afiadir
que la falta de inscripcién no podra ser invocada por quien esté obligado a
procurarla (art. 4.2 del RRM).
823. Registro mercantil y deber de contabilidad
G. Eficacia de la inscripcién respecto al hecho inscrito
La inscripcion, en general, tiene simplemente una eficacia declarativa res-
cto al hecho o al acto inscrito. Por consiguiente, la situaci6n juridica reco-
gida en el Registro se perfecciona, por regla general, con independencia de
i, Ciertamente, la inscripeién produce el efecto, que ya conocemos, de la
itimacién registral; porque es un efecto propio de la inscripcién el presu-
ir que cl acto 0 contrato contenido en el Registro es exacto y valido. Pero,
independencia de ese efecto, como decimos, la inscripcién recoge unos
actos o contratos cuya perfeccién en general no depende de la inscripeién en
Registro.
En otros casos, la inscripcién se dice que es constitutiva, ya que sirve para
feccionar determinada situaci6n juridica. El Registro no se limita a recoger
acto 0 contrato que ha nacido con independencia de él, sino que tal ins-
peidn es uno de los requisitos de forma esenciales para perfeccionar deter-
\da situacin juridica. Tal sucede en el caso de las sociedades de capitales
iedad anénima, de responsabilidad limitada o en comandita por accio-
). Antes de la inscripcién tendremos una «sociedad en formacién», que
una cierta personificacién, pero tinicamente completara su formacién
wuirird la personalidad juridica propia cuando esté inscrita en el Registro
: art. 33 LSC). De ahf que se diga que en estos casos la inscripcién tiene
ectos constitutivos del tipo social querido en principio por los socios (v. gr,
d anénima o sociedad de responsabilidad limitada), hasta el punto de
sino se inscribe la sociedad en el Registro transcurrido cierto tiempo, es
lificada como «devenida irregular», y sometida a un régimen jurfdico diver-
originariamente previsto (cfr. art. 39 LSC).
_ Elcierre del registro
La publicidad registral atiende, entre otros intereses, a los del propio em-
jo. En congruencia con ello, al empresario se le exige el cumplimiento
e los deberes legales como presupuesto para tener acceso al Registro Mer
fl. De ahi que cuando se produce el incumplimiento de algtin deber legal,
t solucién que se arbitra por el ordenamiento sea la de decretar el cierre del
gistro. Este cierre tendra cardcter provisional en tanto no se subsane el cita-
9 incumplimiento.
El cierre del Registro Mercantil puede deberse tanto a la inobservancia de
establecidos en normas mercantiles (el ejemplo més relevante es el
cierre por falta del depésito de cuentas por una sociedad) o en otras (es
abién frecuente que el cierre venga motivado por el incumplimiento de los
tributarios; art. 96 RRM).
83FE SANCHEZ CALERO/J. SANCHEZ-CALERO: Principios de Derecho Mercantil.
III. OBLIGACION DEL EMPRESARIO DE LLEVAR UNA CONTABILIDAD
A. Alcance de esta obligacién
Los empresarios tienen, ademds de la obligacién profesional que acabamos de
examinar en el apartado anterior, la de llevar una contabilidad ordenada y ade-
cuada a su actividad (art. 25.1). El Cédigo de comercio y otras disposiciones com-
plementarias imponen a los empresarios la obligaci6n de tener un conjunto de
libros en los que se han de registrar los actos relativos a la marcha de su empresa.
En este sistema, que sigue nuestro Cédigo imitando al francés de 1807,
influye también la preocupacién de la proteccién de los acreedores en el su-
puesto de insolvencia, de manera que si el comerciante no ha llevado les libros
requeridos por el propio Cédigo, el concurso se califica como culpable (art.
164.2 de la LCon).
E] interés general porque la contabilidad sea exacta —que se apunta en las
normas relativas al concurso de acreedores~ se ha incrementado posterior-
mente por varios hechos. En primer lugar, porque el propio Estado por ra-
zones fiscales desea conocer los resultados del negocio de los empresarios y
refuerza, con normas fiscales, el cumplimiento de los preceptos del Codigo.
En segundo término, en materia de sociedades aparece el interés de los acree-
dores sociales por una autenticidad en los balances (que determinan el valor
del patrimonio social y los resultados del ejercicio), pues su tinica garantia es
en muchos casos el patrimonio de la sociedad (porque en las sociedades ané-
nimas y de responsabilidad limitada los socios no responden personalmente
de las deudas sociales, ver art, 1.° de las Leyes respectivas). También surge en
este mismo campo de las sociedades el interés de los propios socios, ya que
participan en el beneficio social, cuyo calculo es el resultado del balance. Por
esta raz6n en la regulacién de las sociedades aparecen normas especiales sobre
la contabilidad.
B. Modific:
m de las normas en materia contable
Los articulos 25 a 49 C. de c., sufrieron hace ya algunos afios una modifica-
ci6n importante, en cuanto fueron redactados de nuevo y se intercalé algiin
otro precepto, por la Ley 16/2007, de 4 de julio, sobre reforma y adaptacién
de la legislacién en materia contable. Dentro de esta legislacién destaca el RD
1514/2007, de 16 de noviembre, que aprueba el Plan General de Contabilidad
que se ocupa, en principio, del régimen de las cuentas anuales de todos los
empresarios. Junto a él tiene singular importancia el RD 1514/2007, de 16
de noviembre, que aprueba el Plan General de Contabilidad de pequefias y
medianas empresas y los criterios contables especificos para microempresas
(que entiende por microempresas aquellas que habiendo optado por aplicar
843. Registro mercantil y deber de contabilidad
‘el Plan General de Contabilidad de Pymes, durante dos afios retinan al menos
dos de las siguientes circunstancias: ~que el total de las partidas del activo no
pere el millén de euros; ~ que el importe neto de su cifra anual de negocios
6 supere los dos millones de euros: ~ que €l mimero medio de trabajadores
mpleados durante el ejercicio no sea superior a diez).
El Plan General de Contabilidad es obligatorio para todas las empresas, sea
su titular un empresario individual 0 una sociedad, sin perjuicio de las que
aplicar el Plan de las Pymes.
La reforma responde a la preocupacién basica de aproximar nuestro or-
iento al Reglamento (CE) ntim, 1606/2002 del Parlamento Europeo
el Consejo, de 19 de julio de 2002 [reformado por el Reglamento (UE)
. 64/2014 de 13 de junio], relativo a la aplicacién de las Normas In-
ernacionales de Contabilidad (que incluyen las «Normas Internacionales de
Contabilidad» en sentido estricto [NIC], las actuales «Normas Internacionales
Informacién Financiera» [NIIF], asi como las interpretaciones de unas y
), que ha iniciado un ampli proceso normativo en esta materia, buena
del cual sera acogido en el nuevo Plan general de contabilidad y en otros
Janes sectoriales. Nuevo régimen que implica la modificacin de buena parte
Jas normas sobre esta materia en el campo del Derecho de sociedades.
En este capitulo hemos de limitarnos a hacer menci6n de las lineas basicas
Ja reforma que afecta en general a todos los empresarios mercantiles, que
han acogido en la nueva redaccién de los mencionados preceptos del Cé-
go de comercio.
_ FORMA DE LLEVAR LA CONTABILIDAD
a
"Libros obligatorios
El Cédigo de comercio, tras indicar que todo empresario debe llevar una
bilidad ordenada y adecuada a la actividad econémica de su empresa
permita un seguimiento cronol6gico de todas sus operaciones, asf como la
boracién periddica de balances ¢ inventarios, establece que el empresario
‘de llevar necesariamente, sin perjuicio de lo establecido en las leyes o dis-
ciones especiales, un libro de Inventarios y Cuentas anuales y otro Diario
_ El Cédigo establece unos libros obligatorios para todos los empresarios: a) El
de inventarios y cuentas anuales se abrird con el inventario detallado
siniciacién de la empresa (al que el art. 28.1 llama impropiamente «balan-
En este libro se transcribirén, al menos trimestralmente, los balances
comprobacién de sumas y saldos y anualmente el inventario de cierre del
85CHEZ CALERO/J. SANCHEZ-CALERO: Principiios de Derecho Mercantil
cjercicio y las cuentas anuales (sobre estos dos tiltimos documentos volvere-
mos a ocuparnos mas adelante); b) El libro diario, que registrara dia a dia to-
das las operaciones relativas al ejercicio de la empresa, si bien «sera vilida, sin
embargo, la anotacién conjunta de los totales de las operaciones por perfodos
no superiores al mes, a condicién de que su detalle aparezca en otros libros 0
registros concordantes, de acuerdo con la naturaleza de la actividad de que se
trate» (art. 28.2).
2. Junto a estos libros obligatorios para todos los empresarios, aparecen
otros que lo son tinicamente para algunos de ellos, por lo que se califican
como libros especiales. Entre éstos, el Cédigo destaca el libro de actas (que pue-
de ser mas de uno). Asi, el articulo 26.1 dice que las sociedades mercantiles
llevarén también un libro o libros de actas, en las que constarn todos los
acuerdos tomados por las Juntas generales y los demas rganos colegiados de
la sociedad (v. art. 106 del RRM). Ademis de este libro, el propio Cédigo y las
Leyes especiales establecen otros (v. gr, los libros de acciones de las sociedades
anénimas, empresarios de seguros y bancarios, comisionistas de transportes,
agentes y comisionistas de aduanas, etc.) (cfr. art. 25.1).
B. Requisitos en la llevanza de los libros
Bajo este epigrafe agrupamos varias cuestiones:
1. El Cédigo indica que la contabilidad sera llevada directamente por los
empresarios o por otras personas debidamente autorizadas, sin perjuicio de
la responsabilidad de aquéllos. Se presumiré la autorizacién salvo prueba en
contrario (art. 25.2).
2. Se imponen, ademas, una serie de requisitos formales que intentan salva-
guardar la veracidad de los libros. Dentro de estos requisitos se distingue entre
los extrinsecos y los intrinsecos.
Los extrinsecos se refieren, principalmente, a la llamada legalizacién de
los libros, consistente en que por el Registro Mercantil se ponga en el primer
folio de cada libro una diligencia firmada de los que tuviere y sellen todas sus
hojas. El Cédigo, cuya disciplina se completa con las normas contenidas en el
RRM (arts. 829 a 387), ha previsto que dicha legalizacién se pueda hacer de
dos formas: a) A priori, en cuanto que los libros debidamente encuadernados
se legalizan antes de su utilizacién (art, 27.1.°). b) A posteriori, ya que es valida
«la realizacién de asientos y anotaciones por cualquier procedimiento idéneo
sobre hojas que después habran de ser encuadernadas correlativamente para
formar los libros obligatorios, los cuales seran legalizados antes de que transcu-
rran los cuatro meses siguientes a la fecha del cierre del ejercicio» (art. 27.2.°).
También estan sometidos a la legalizacién el libro registro de acciones nomi-
nativas y el de socios en las sociedades de responsabilidad limitada (art. 27.3).
863. Registro mercantil y deber de contabilidad
Enel Registro Mercantil debe llevarse, a su vez, un libro-fichero de legalizacio-
nes en el que se hardin constar los libros legalizados (arts. 27.4 del C. de c. y 27
del RRM). Los articulos 329 y ss. del RRM detallan el procedimiento que ha de
seguirse para la legalizacién de los libros.
Con relacién a los requisitos intrinsecos, el Cédigo indica que todos los li-
rosy cuentas «deben ser Hevados, cualquiera que sea el procedimiento utiliza-
do, con claridad, por orden de fechas, sin espacios en blanco, interpolaciones,
tachaduras ni raspaduras. Deberan salvarse a continuaci6n, inmediatamente
que se adviertan, los errores u omisiones padecidos en las anotaciones con-
tables, No podran utilizarse abreviaturas o simbolos cuyo significado no sea
preciso con arreglo a la Ley, al reglamento o la practica mercantil de general
aplicacién. Las anotaciones contables deberan ser hechas expresando los va-
ores en euros» (art, 29, en relacién con el art. 27 de la Ley 10/1998, de 17
diciembre, sobre introduccién del euro).
3, Los empresarios -0 en su caso sus herederos~ «conservaran los libros,
correspondencia, documentacién y justificantes concernientes a su negocio,
syidamente ordenados, durante seis afios, a partir del iltimo asiento realiza-
‘do eri los libros, salvo lo que se establezca por disposiciones generales o espe-
les» (art. 30.1 cfr. con el antiguo art, 45 del Cédigo, que sefialaba el plazo
cinco afios, en lugar de seis).
Enel caso de disoluci6n de sociedades, seran sus liquidadores los obligados
conservar los libros o justificantes hasta que se cumpla el plazo anterior-
te indicado (art, 30.2 C. de c.; cancelada la sociedad, se depositardn en el
stro; art. 247.5 RRM).
_ 4, El Cédigo parte del principio de que la contabilidad de los empresarios
secreta, sin perjuicio de lo que derive de lo dispuesto en las Leyes (art. 32.1).
‘estos efectos es de interés destacar que el propio Cédigo prevé la comuni-
i6n y la exhibicién de los libros en determinados casos, a saber: a) La co-
nicacién o reconocimiento general de los libros, correspondencia y demas
documentos de los empresarios, que afecta, por consiguiente, al conjunto de
Aibros y demas documentos, s6lo puede decretarse por el Juez, de oficio o a
tancia de parte, en los casos de sucesién universal, concurso de acreedores,
quidaciones de sociedades 0 entidades mercantiles, expedientes de regula-
cién de empleo, y cuando los socios 0 los representantes legales de los traba-
res tengan derecho a su examen directo (art. 32.2; v., por ejemplo, art.
972.3 LSC); b) La exhibicién de los libros 0 documentos de los empresarios
cuyo reconocimiento ha de limitarse exclusivamente a los puntos que tengan
‘relacién con la cuestion de que se trate- s6lo podra decretarse «a instancia de
parte o de oficio, cuando la persona a quien pertenezcan tenga interés o res
‘ponsabilidad en el asunto en que proceda la exhibicién» (art. 272.3 LSC). El
87E SANCHEZ CALERO/J. SANCHEZ-CALERO: Principios de Derecho Mercantil
reconocimiento de los libros y de los documentos, ya sea general 0 particular,
se hard en el establecimiento del empresario, en su presencia o en la de la per-
sona que comisione, debiendo adoptarse las medidas oportunas para la debida
conservacion y custodia de los libros y documentos (art. 33.1)
CC. Incidencia de la obligacién de llevanza de la contabilidad en caso de con-
curso de un empresario
En el caso de procedimiento concursal de un empresario, y, en general, de
aquellas otras personas que estén obligadas legalmente a llevar la contabilidad,
deben presentar al hacer la solicitud del concurso, entre otros documentos, las
cuentas anuales, y, en su caso los informes de gestién o informes de auditorfa
correspondientes a los tres tiltimos ejercicios (v. art. 6.3 LCon). En el supuesto
de que, por concurrir las circunstancias previstas en esta Ley para la apertura
de la seccién de calificacin del concurso, éste puede ser declarado por el Juez
como culpable si el empresario incumpliera sustancialmente la obligacién de
llevar la contabilidad, hubiera cometido irregularidad relevante para la com-
prensién de su situacién patrimonial o financiera del patrimonio del deudor.
En estos casos, el empresario individual, la sociedad o sus administradores,
segiin los casos, pueden incurrir en las muy graves responsabilidades previstas
por esa Ley (v. en especial su art. 172 y 172 bis).
V. FORMULACION POR EL EMPRESARIO DE LAS CUENTAS ANUALES
A. Normas sobre las cuentas anuales
El Cédigo de comercio recoge el deber del empresario de formular, al cie-
rre del ejercicio, las cuentas anuales de su empresa, que comprenderén el
balance, la cuenta de pérdidas y ganancias, y la memoria. A estos documentos
tradicionales se han afiadido a las cuentas anuales el denominado estado de
los cambios en el patrimonio neto y un estado de flujos de efectivo (que no
sera necesario cuando asi lo establezca una disposicién legal). Estos documen-
tos forman una unidad.
Las cuentas anuales deben redactarse con claridad y mostrar la imagen fiel
del patrimonio, de la situacion financiera y de los resultados de la empresa.
Deben formularse expresando los valores en euros (art. 34 C. de c.)
De esta forma, el Cédigo ha establecido la obligacién de todo empresario,
sea persona fisica o juridica, de formular anualmente no sélo el balance y la
cuenta de pérdidas y ganancias (lo que exigia ya el Codigo en su redaccién
precedente), sino también una memoria, que tiene un significado limitado,
cuando se trata de un empresario individual.
883. Registro mercantil y deber de contabilidad
El régimen legal de las cuentas anuales es objeto de un estudio mas dete-
o en el correspondiente capitulo dedicado a su elaboraci6n, aprobacion y
pub licacidn en el caso de sociedades de capital (v. Capitulo 12).
- Referencia a los documentos que constituyen las cuentas anuales
Segiin ha quedado indicado, las cuentas anuales estén formadas por el ba-
‘a)El balance frente a la concepcién tradicional que lo dividia simplemen-
activo y pasivo, comprendiendo este tiltimo tanto las obligaciones con-
{das por el empresario como los fondos propios de la empresa, aparece
‘el nuevo régimen con una divisién en tres elementos, el activo, cuya com-
sicién salvo algunos cambios en su ordenacién sigue siendo Ia misma, el
ivo estd constituido exclusivamente por las obligaciones de la empresa, y
arado de éste el patrimonio neto de la empresa (art. 35.1). El articulo 36
definido los tres elementos indicados del balance: activo, pasivo y patri-
io neto.
4) La cuenta de pérdidas y ganancias ha de comprender, «también con la
bida separacion, los ingresos y los gastos del ejercicio y, por diferencias, el
esultado del mismo, Distinguira los resultados ordinarios propios de la ex-
acién de los que no lo sean o de los que se originen en circunstancias de
extraordinario» (art. 35.2). De esta forma la cuenta de pérdidas y ga-
ncias nos describe, no ya simplemente el resultado del ejercicio (que, como
dicamos anteriormente, también aparece en el balance), sino cudles han
lo los components positives y los negativos que han formado ese resultado,
anera que a través de esta cuenta podemos conocer con cierto detalle
Smo se ha obtenido dicho resultado.
‘¢)La memoria ha de completar, ampliar y comentar la informacién conte-
en el balance y la cuenta de pérdidas y ganancias (art. 35.3). Se trata, por
iguiente, de un documento complementario, que sirve para explicar lo
el balance y la cuenta de pérdidas y ganancias nos muestran principalmen-
mediante cifras, El Cédigo desea que a través de las explicaciones conteni-
en la memoria, ésta, con los otros dos documentos (balance y cuenta de
sérdidas y ganancias), nos muestre la imagen fiel del patrimonio, la situacién
era y los resultados de la empresa.
3 :
_-d) Un nuevo documento ¢s el estado que muestre los cambios producidos
te el ejercicio en el patrimonio neto.
_e) También, como sefialamos anteriormente, se ha de Hevar un estado de
jos de efectiveB SANCHEZ CALERO/]. SANCHEZ-CALERO: Principios de Derecho Mercantil
Normas sobre valoracién de las partidas de las cuentas anuales
Por otro lado, el Cédigo, ademas de dictar unas normas concretas sobre
Jos documentos que forman las cuentas anuales, se ha ocupado con cierto
detalle sobre los criterios de valoracién de los elementos que integran las dis-
tintas partidas que figuran en ellas, Esta valoracién, se dice por el articulo 38.1,
«deberd realizarse conforme a los principios de contabilidad generalmente
aceptados», A continuacién describe con detalle las mas importantes reglas de
valoracién de las distintas partidas que figuran en las cuentas anuales, partien-
do del principio de que tales valoraciones se efectiian bajo el presupuesto de
que la empresa contintia en funcionamiento (lo que distingue estos criterios,
por ejemplo, de los que se aplican en el caso de liquidacién de la empresa) y
de Ia idea de la continuidad de los mismos criterios de valoracién en los suce-
sivos ejercicios. El articulo 38 bis esta dedicado al llamado «valor razonable».
El valor razonable de los activos y pasivos podré realizarse en los términos que
reglamentariamente se determinen y dentro de los limites de la normativa
europea, siendo relevante sefialar si la variacién de valor de un elemento patri-
monial que sea consecuencia de la aplicacién de este critcrio debe imputarse a
la cuenta de pérdidas y ganancias o incluirse en el patrimonio neto.
D. Responsabilidad por su redaccién
EI Cédigo desea hacer responsable al empresario o a los administradores
de la sociedad de la redacci6n de las cuentas anuales y para ello obliga a que el
propio empresario las firme, si se trata de una persona individual, o que todos
os administradores de la sociedad estampen su firma en dichas cuentas, de tal
manera que si alguno deja de hacerlo, se sefialara en los documentos en que
falte la firma la expresién de su causa. Ademés, en la antefirma debe expresar-
se la fecha en que las cuentas se hubieran formulado (art. 37).
A través de esta firma se intenta imputar al empresario y a los administra-
dores la eventual responsabilidad que pueda derivarse por la inexactitud de
estos documentos, tanto en el Ambito tributario (v. art. 184.3 de la Ley General
‘Tributaria) como en el penal (v, art. 290 del Cédigo Penal).
E. Verificacion de las cuentas anuales
a. Aspectos generales del régimen de la auditoria de cuentas
La veracidad de las cuentas anuales de los empresarios se trata de garanti-
zar por medio de la intervencién de los auditores de cuentas. La actividad de
auditoria de cuentas ha sido objeto de una minuciosa regulacién, en la que ha
jugado un papel determinante la incorporacién de las normas de Derecho eu-
ropeo. La Ley 22/2015, de 20 de julio, de auditoria de cuentas (LAC) establece
903. Registro mercantil y deber de contabilidad
Jos aspectos fundamentales de la regulacién aplicable a esa actividad profesio-
nal. Su articulo 4.1 distingue la auditoria de cuentas anuales y la que se realiza
sobre la base de otros estados financiero 0 documentos contables. La primera
_juega un papel decisivo especialmente en relaci6n con las cuentas anuales de
‘sociedades cotizadas y otras entidades de interés piiblico (¥. art. 3.5 LAC).
El régimen legal de la auditoria de cuentas se completa por normas regla-
‘mentarias y, en el caso de las entidades de interés ptiblico, por la aplicacién
irecta a las mismas de normas europeas. Es de destacar a este respecto lo
lispuesto por el articulo 34 LAG que establece que a los auditores que rea-
n trabajos de auditorfa de las cuentas anuales o de estados financieros 0
‘ents contables correspondientes a entidades de interés piiblico se les
licard lo establecido en el Reglamento 537/2014.
1, Laauditoria de las cuentas anuales consiste en verificar dichas cuentas
a efectos de dictaminar si expresan la imagen fiel del patrimonio, de
Ia situaci6n financicra y de los resultados de la entidad auditada de
acuerdo con el marco normativo de informacién financiera aplicable.
La auditoria comprenderé la verificaci6n del informe de gestién que
cventualmente acompaiee a las cuentas anuales. El objetivo principal
del auditor en esa verificaci6n sera el de dictaminar la concordancia del
informe con las cuentas anuales asi como que el contenido del mismo
se ajusta a lo legalmente establecido
2. La actividad de la auditoria de cuentas se desarrolla con sujeci6n a la
LAG, a las normas reglamentarias que la completan y desarrollan y al
conjunto de la normativa reguladora de esa actividad, sobre la que se
proyectan normas de auditoria, normas de ética, normas técnicas de
auditoria y normas de control de calidad interno. La definicién de estas
normas aparecen en el articulo 2 LAC y han sido objeto de particular
atenci6n también en las normas europeas aplicables.
3. La auditoria de las cuentas anuales se traduce en la emisién del infor-
me de auditoria, E] articulo 269 LSC establece que los auditores emiti-
rin un informe detallado de conformidad con la normativa reguladora
de la actividad de la auditorfa de cuentas. Las disposiciones basicas en
cuanto al contenido minimo del informe de auditorfa de las cuentas
anuales, del que se dice que es un documento mercantil, estan inclui-
das en el articulo 5 LAC.
4, La actividad de la auditorfa de cuentas la pueden realizar personas fi
sicas 0 juridicas que de acuerdo con lo establecido en los articulos 9 a
11 LAG, figuren inscritos en el Registro Oficial de Auditores de Cuen-
tas (R.O.A.C,). ELR.O.A.G. es un registro piiblico y accesible por medios
clectronicos. La informacién disponible con respecto a los auditores de
a1E SANCHEZ CALERO/J. SANCHEZ-CALERO: Principios de Derecho Mercantil
cuentas y a las sociedades de auditorfa sera la detallada en el articulo 8
ROA. El régimen principal de las sociedades de auditoria aparece en
el articulo 11 LAC y se dice que son sociedades de auditorfa aquellas so-
ciedades mercantiles que cumplan determinados requisitos -establecidos
en el apartado 1° de ese mismo articulo- orientados a asegurar la influen-
cia decisiva de los socios que tiene la condicién de auditores de cuenta.
o
Una de las caracteristicas del ejercicio de la actividad de la auditoria de
cuentas se anuncia como el escepticismo y juicio profesionales (art. 13
LAC). El escepticismo profesional se define como la actitud que impli-
ca mantener siempre una mente inquisitiva y especial alerta ante cual-
quier posible incorrecci6n en las cuentas anuales auditadas, debida a
error o fraude, y examinar de forma critica las conclusiones de audito-
rfa, Por lo que se refiere al juicio profesional, consiste en la aplicacién
de la formacién practica, el conocimiento y la experiencia del auditor,
de conformidad con las normas de auditoria, de ética y del marco nor
mativo de informacién financiera.
6. Otros de los principios generales en el régimen legal y en la actuacién de
todo auditor de cuentas es el de la independencia. Se dice que todo au-
ditor debe ser independiente debiendo abstenerse de actuar cuando su
independencia se vea comprometida. La delimitacién de la independen-
cia toma especialmente en cuenta la relacin que pueda existir de forma
directa o indirecta entre el auditor y la sociedad auditada. El articulo 1¢
LAC enuncia las amenazas a la independencia y contempla la adopcién
de medidas de salvaguarda de la independencia, mientras que, al objeto
de establecer distintas situaciones en las que la Ley presume que el audi-
tor no es independiente, el articulo 16 las causas de incompatibilidad de
un auditor (v: también lo dispuesto en los articulos 17 a 25 LAC.
7. Los auditores de cuentas estén sometidos a supervisién ptiblica. En
concreto, esa supervisin corresponde al Instituto de Contabilidad y
Auditoria de Cuentas (1.C.A.C.), cuya estructura basica y funciones es-
tablece la propia LAC, Como expresién de esa supervision publica, la
LAC incluye en su Titulo III el régimen de responsabilidad administra-
tiva aplicable a los auditores de cuentas.
6. Intervencién obligatoria o voluntaria del auditor de cuentas
La auditoria de las cuentas anuales puede establecerse de forma obliga-
toria por una disposicion legal, acordarse por un juez o solicitarse de forma
vohintaria.
1. Entre los supuestos de obligatoriedad de la auditorfa de cuentas anua-
les destaca el deber de toda entidad de interés ptiblico de someter sus
921. Registro mercantil y deber de contabilidad
cuentas anuales a auditoria. La definicién de entidades de interés pti-
blico agrupa una variedad de instituciones cuya solvencia patrimonial
y resultados afectan a intereses generales o colectivos cuya proteccién
se considera que reclama la garantfa de Ia verificaci6n contable. Como
ya se seital6, esa definicion esta recogida en el articulo 3.5 LAC que
contempla distintas entidades financieras y sociedades cotizadas. En
relacién con éstas ha de tomarse también en cuenta el deber general
de verificacién de cuentas que establece el articulo 268 L.S.C., del que
quedan dispensadas todas aquellas sociedades que puedan presentar
balance abreviado.
Cuando la auditorfa de cuentas no esté exigida por una disposicién
legal el articulo 40 G. de c. (reformado por la LJ.V.) establece que
todo empresario vendra obligado a someter sus cuentas anuales a una
auditoria, cuando asf lo acuerde el Juzgado competente, incluso por
el cauce previsto en la Ly.V. (v. su art. 120 y ss.), acogiendo la pe-
tici6n fundada de quien acredite un interés legitimo. Quien solicite
esta auditoria debera presentar una caucién adecuada. Esa caucion
debera servir para responder de las costas procesales y de los gastos de
a auditoria cuando del informe de auditoria, que debera presentarse
en el Juzgado de lo Mercantil por el propio auditor, no resulten vicios
0 irregularidades esenciales en las cuentas anuales objeto de revisién
(art, 40.2 C, dec).
‘Al margen del supuesto general de solicitud de una auditoria de las
cuentas de un empresario mencionado en el ntimero anterior, en las
sociedades de capital es posible que el nombramiento del auditor lo
realice el Registrador mercantil en los supuestos previstos por el articu-
lo 265 LSC y que el Juez nombre un auditor conforme a lo establecido
en el articulo 266 LSC.
‘Obligacion del depésito de las cuentas anuales
Las cuentas anuales deben depositarse en el Registro Mercantil, pero tini-
jente cuando se trate de empresarios sociales (con algunas excepciones) y
iertas entidades; no en el caso de los empresarios individuales.
(CUENTAS ANUALES DE LOS GRUPOS DE SOCIEDADES
El Cédigo de comercio, en el titulo relativo a la contabilidad de los empre-
os, ha regulado con detalle la presentaci6n de las cuentas anuales de los
de sociedades, en una forma consolidada. Esto quiere decir que la so-
dominante, ademas de la presentacién de sus propias cuentas anuales,
presentar las de todas las sociedades en su conjunto. Precisamente se
93. SANCHEZ CALERO/J. SANCHEZ-CALERO: Principios de Derecho Mercantil.
denomina consolidacién al hecho de reunir en unas tinicas cuentas anuales
los datos patrimoniales referidos a un grupo de sociedades, el cual no llega a
tener una personalidad juridica diversa de las sociedades que lo componen (¥.
Cap. 18, ap. II).
Las normas para la formulacién de las cuentas anuales consolidadas se han
regulado detalladamente mediante el RD 1159/2010, de 17 de septiembre. En
cuanto a la forma de su presentaci6n, ha de estarse a lo dispuesto en la Orden
JUS/318/2018, de 21 de marzo, por la que se aprueba el nuevo modelo para
la presentaci6n en el Registro Mercantil de las cuentas anuales consolidadas
de los sujetos obligados a su publicacién.
Las cuentas consolidadas deben ser formuladas por la sociedad dominante
del grupo y corresponde a su junta general tanto la designacién de los audi-
tores de ctientas como su aprobacién, si bien los accionistas de las sociedades
filiales o dominadas tienen derecho a obtener tales documentos.
La vigente redaccién de los articulos 42 a 49 del C. de c. dada por la Ley
16/2007 es mas completa y detallada que la precedente (que se completa por
medio del RD 1159/2010, de 17 de septiembre). El apartado primero del arti-
culo 42 comienza diciendo que «toda sociedad dominante de un grupo de so-
ciedades estard obligada a formular las cuentas anuales y el informe de gestion
consolidados en la forma prevista en esta seccin. Existe un grupo cuando una
sociedad ostente o pueda ostentar, directa o indirectamente, el control de otra
u otras». Es preciso advertir que esta definicién de un grupo de sociedades es
utilizada por otras normas mercantiles que se ocupan de la figura.
A continuacién, el articulo 42 enuncia una serie de supuestos en los que
se presume que la sociedad puede calificarse como dominante, bien porque
posea la mayorfa de los derechos de voto, tenga la facultad de nombrar 0
destituir a la mayoria de los miembros del érgano de administraci6n, pueda
disponer, en virtud de acuerdos celebrados con terceros, de la mayorfa de los
derechos de voto, y otros casos similares.
Establece este articulo en su apartado segundo que la obligacién de for-
mular las cuentas anuales y el informe de gestién consolidados no exime a las
sociedades integrantes del grupo de formular sus propias cuentas anuales y el
informe de gestién correspondiente.
La auditoria de las cuentas consolidadas también ha sido prevista por la
LAG, cuyo articulo 7 sefiala que el auditor encargado de verificar los documen-
tos contables consolidados asume la plena responsabilidad del informe emiti-
do, aunque hayan sido otros auditores los que Hevaron a cabo la verificacién
de las cuentas de las sociedades participadas.
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