100% encontró este documento útil (1 voto)
407 vistas6 páginas

Escepticismo, Nietzsche y La Crítica Del Lenguaje

Nietzsche realizó una feroz crítica del lenguaje, argumentando que el lenguaje no refleja la realidad objetiva sino que es una interpretación subjetiva que esclaviza las cosas a través de los nombres. El lenguaje crea la ilusión de que podemos conocer y controlar el mundo cuando en realidad solo vemos una perspectiva limitada. La verdad se construye socialmente a través del lenguaje para mantener el orden, pero en realidad esconde criterios morales que reprimen la individualidad. Nietzsche propuso analizar crític

Cargado por

karen Riaño
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
407 vistas6 páginas

Escepticismo, Nietzsche y La Crítica Del Lenguaje

Nietzsche realizó una feroz crítica del lenguaje, argumentando que el lenguaje no refleja la realidad objetiva sino que es una interpretación subjetiva que esclaviza las cosas a través de los nombres. El lenguaje crea la ilusión de que podemos conocer y controlar el mundo cuando en realidad solo vemos una perspectiva limitada. La verdad se construye socialmente a través del lenguaje para mantener el orden, pero en realidad esconde criterios morales que reprimen la individualidad. Nietzsche propuso analizar crític

Cargado por

karen Riaño
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1

1 Escepticismo, Nietzsche y la crítica del lenguaje

Lady Katherine Gamez Gualteros.


Noviembre 15 del 2020.

Politécnico Gran Colombiano.


Cundinamarca.
Introducción a la epistemología de las ciencias sociales
2

¿Podemos conocer lo que no tiene un significado?

El ESCEPTICISMO es la corriente filosófica que expresa la duda en la posibilidad de un


conocimiento veraz, de la verdad objetiva. Los escépticos elevan la duda al nivel de un principio;
ante cada objeto, dicen, son admisibles dos opiniones que se excluyen mutuamente: la
afirmación y la negación, y por eso nuestros conocimientos acerca de las cosas no son veraces.
El escepticismo, como corriente filosófica, nació en la Grecia antigua; Pirrón (siglo III antes de
nuestra era), es considerado como su fundador. A juicio de los escépticos, la convicción de la
imposibilidad del conocimiento de las cosas debe conducir, teóricamente, a la “abstención de
todo juicio” (la llamada “epoché”), y en la práctica, debe asegurar una actitud indiferente,
impasible, frente a los objetos, la “imperturbabilidad” del alma (la “ataraxia”). En la época del
Renacimiento, el escepticismo desempeñó un considerable papel en la lucha contra la ideología
medioeval, en el socavamiento de la autoridad de la iglesia. Siguiendo a Montaigne (1533-1592),
Pierre Bayle (ver), “descomponiendo la metafísica con la ayuda del escepticismo, preparó el
terreno para la entrada del materialismo y de la filosofía del buen sentido” (Marx). Pero, por otra
parte, el filósofo y matemático francés Pascal (1623-1662) sacó del escepticismo deducciones en
favor del misticismo; colocaba el sentimiento religioso por encima de la razón vacilante en su
conocimiento. En el siglo XVIII, el representante del escepticismo fue Hume (ver), que niega el
valor objetivo de las categorías filosóficas más importantes: la sustancia y la causalidad. Entre
los escépticos hay que incluir también a Kant (ver), con su teoría de la incognoscibilidad de las
“cosas en sí”. Sin embargo, ya Hegel, reconociendo sus méritos en la lucha contra la metafísica y
el dogmatismo, consideraba el escepticismo como una “parálisis del pensamiento”. El
escepticismo, como principio negador del conocimiento de la verdad objetiva, es refutado por la
experiencia y la práctica. El materialismo dialéctico parte del criterio de que “en el mundo no
hay cosas incognoscibles, sino simplemente cosas aún no conocidas, pero que la ciencia y la
experiencia se encargarán de revelar y de dar a conocer” (Stalin).
Friedrich Nietzsche
15 de octubre de 1844-Weimar, 25 de agosto de 1900 fue un filósofo, poeta, músico y filólogo
alemán del siglo XIX, considerado uno de los filósofos más importantes de la filosofía
occidental, cuya obra ha ejercido una profunda influencia tanto en la historia como en la cultura
occidental.
Nietzsche escribió sobre temas tan diversos como el arte, la filología, la historia, la religión, la
ciencia o la tragedia. Hizo una crítica de la cultura, la religión y la filosofía occidental mediante
la genealogía de los conceptos que las integran, basada en el análisis de las actitudes morales
(positivas y negativas) hacia la vida. Este trabajo afectó profundamente a generaciones
posteriores de teólogos, antropólogos, filósofos, sociólogos, psicólogos, politólogos,
historiadores, poetas, novelistas y dramaturgos.
3

Es sumamente destacable la influencia que ejerció sobre Nietzsche el filósofo también alemán
Arthur Schopenhauer, a quien consideró su maestro, si bien es cierto que no siguió de manera
dogmática las ideas de este último, y en muchos aspectos se aleja de su pensamiento llegando
incluso a realizar una crítica radical de sus ideas filosóficas.
Nietzsche y su feroz crítica al lenguaje
Para Nietzsche el lenguaje no es otra cosa que la interpretación literaria de la realidad. Vemos
ese árbol y lo nombramos para esclavizarlo a través de la enunciación. Nos sentimos seguros,
respaldados por el lenguaje. Sin embargo, esa seguridad sólo lo logramos a través de la fe,
entendiendo la fe como la certeza en algo que no vemos. Esto se debe a que siempre, en todos los
sujetos u objetos que observamos hay algo que no podemos conocer, se trata sobre todo de una
limitación de corte físico-sensorial que nos impide ver las cosas desde distintos ángulos a la vez.
Solo vemos una cara del mundo, una perspectiva.
Esta condición limitada de nuestra visión, esta perspectiva unidireccional, hace que obremos
como feligreses de la verdad; la seguimos, confiamos en lo que nos dice, aunque nunca podamos
conocerla. Divinizamos entonces al lenguaje y creemos apoderarnos de las cosas. Sin embargo,
para Nietzsche ocurre todo lo contrario. El filósofo alemán ve en la verdad una forma de
esclavitud del hombre, porque considera que se edifica desde criterios extra estéticos y obra más
como una construcción moral más que como una construcción sensible; es lo que él llama
“impulso moral relativo a la verdad”. La verdad no es otra cosa que saber mentir “ser veraz, esto
significa usar las metáforas usuales, por tanto, moralmente expresado: el compromiso de mentir
de acuerdo con una firme convención, de mentir al modo de rebaño, es un estilo obligatorio para
todos”.
Cuando Nietzsche usa el término rebaño se refiere a la sociedad. Para el pensador alemán hay
una forma encubierta mediante la cual todas las sociedades mantienen su equilibrio y su
autoridad. Esta armonía se logra obligando al individuo a tener una perspectiva comunitaria para
que desestime sus apreciaciones individuales. La verdad entonces saca a relucir su carácter
represivo, la fe en lo que no vemos se convierte en ordenanza, en un criterio legislativo que
reprime cualquier intento de diferenciación, y es de esta forma que el lenguaje se convierte en
nuestro mayor peligro.
La cultura se construye relacionalmente en el vacío existente entre los hombres, que es llenada
por comunicación y comportamiento. Buscamos ordenar lo que no tiene un orden humano al
darle un significado. Nos remitimos a reglas compartidas, donde el lenguaje es una de ellas, la
más cultural, la más fabricada por el hombre. Una edificación gramatical que busca hacer de
todo un asunto inteligible (comunicable para mí y para los otros) sin reparar que el lenguaje
peligra de estancamiento y, por lo tanto, de que seamos engañados por él. Bajo este contexto se
pregunta Nietzsche si ¿el lenguaje es “la expresión adecuada de todas las realidades”?
El lenguaje hace las veces de un instrumento que nos ayuda a resolver los problemas humanos,
conflictos que, paradójicamente, se propician a partir de su uso, pues pretende desentrañar
“nuestros problemas ontológicos”, cuando en realidad ha contribuido a fabricar esos mismos
4

embarazos al “inventa[r] las cosas, su perennidad, su sustancialidad, su “existencia”, mientras


sólo indagan tangencialmente a la vida.
Para Nietzsche el lenguaje ha influenciado el desarrollo de la cultura occidental; con él hemos
creído adueñarnos del mundo, confundiendo conceptos con verdades eternas en vez de asumir
aquellos como juicios que, más que definir, denominan. La lógica del lenguaje no es una
correspondencia uno a uno con los hechos, sino el resultado de una relación que tiene el hombre
con el mundo. Sugiere que el lenguaje es arbitrario pues indica lo que algo es a partir de atributos
que clasifican a los objetos, sin llegar “jamás a la verdad ni a una expresión adecuada”, sino es
sólo una asignación humana y, por lo tanto, una mirada parcial. Una manifestación que se
convierte en un modo consensuado de describir el mundo, y de aquí lo que llamemos y
compartamos como realidad. De tal suerte que, para Nietzsche, nuestra fe en el lenguaje se ha
propagado como un error: la identidad entre lenguaje y cosa a lo largo del tiempo. Al respecto,
para Savater, “la ilusión que fomenta el lenguaje es la ilusión ontológica por excelencia, la de la
identidad”, a entender, la identidad entre Ser y logos.
Nietzsche descubre también "que el lenguaje, puente para comprender la vida y la cultura de un
pueblo, se formaba en una sociedad concreta y estaba sometido a las variantes que aconteciesen
en la comunidad de esos hablantes" (Jiménez; c.6; p.122) y que era necesario investigar
críticamente cómo la lengua –y en concreto el signo lingüístico- como manifestación cultural se
ha originado y cómo está actuando sobre la vida de los hombres en el seno de lo social.
Por ello Nietzsche propone someter a las palabras a un análisis para observar la significación que
de manera sociológica se les atribuye, esto dentro del campo de la convivencia y sus propias
consecuencias, y lo más importante: qué efectos ejercen sobre el emisor-receptor, sobre el sujeto
parlante en su realidad individual y también como hombre ya insertado dentro del ámbito de lo
social.
5

Conclusión:
El conocimiento no es algo que se trae sobres las cosas, sino lo que el hombre les coloca a las
cosas, el conocimiento siempre es utilizado como instrumento de poder y seguridad y ya que el
hombre es débil debe crear y creer en algo para sobrevivir. Por medio del lenguaje se habla sobre
la verdad, sin embargo la verdad tiene un significado diferente desde el punto de vista de cada
uno, el no conocer bien e l significado de las cosas nos vuelve vulnerables a la verdad que otros
quieren que veamos y creemos en ello sin saber ni entender realmente el si esa es la verdad, el
lenguaje para nosotros como seres humanos se ha vuelto fundamental para el relacionamiento en
la sociedad, sin embargo cuando no se utiliza bien este mismo puede ocasionar mucho daño.
6

Bibliografía

 [Link]
 [Link]
 [Link]
27/Columnistas/Nietzsche-y-la-verdad-como-enfermedad/
 [Link]
 [Link]

También podría gustarte