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Sentencia T-968/09: Maternidad Subrogada en Colombia

Este documento resume un caso judicial complejo sobre la custodia de dos gemelos nacidos por fertilización asistida. La madre biológica (Sarai) presentó una acción de tutela contra una sentencia que permitió al padre biológico (Salomón) llevar a los niños a Estados Unidos. El caso ha pasado por varias instancias judiciales con decisiones contradictorias sobre con quién deben permanecer los niños y si se les permite salir del país. El asunto finalmente llegó a la Corte Suprema para una resolución definitiva.
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Sentencia T-968/09: Maternidad Subrogada en Colombia

Este documento resume un caso judicial complejo sobre la custodia de dos gemelos nacidos por fertilización asistida. La madre biológica (Sarai) presentó una acción de tutela contra una sentencia que permitió al padre biológico (Salomón) llevar a los niños a Estados Unidos. El caso ha pasado por varias instancias judiciales con decisiones contradictorias sobre con quién deben permanecer los niños y si se les permite salir del país. El asunto finalmente llegó a la Corte Suprema para una resolución definitiva.
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SENTENCIA T-968/09.

o Universidad Sergio Arboleda.


o Derecho Civil Familia l
o Anamaría Gutiérrez Pulido, 7A.

Antecedentes:

La ciudadana Sarai interpuso una acción de tutela en contra de la sentencia 395h del 29 de agosto de
2008 del Juzgado de Familia de Cali, pues considera que se le desconoció el derecho fundamental de sus
hijos a tener una familia y no ser separados de ella, esto correspondiente al artículo 44 de la C. P, a la
igualdad con base en el artículo 43 de la C. P y la debida aplicación de los tratados internacionales
destinados a los derechos de los niños.

Los hechos son los siguientes: (Relatados por la accionante).

El señor Salomón tiene nacionalidad colombiana, se encuentra casado con Raquel de nacionalidad
dominicana, pero ambos residen en Estados Unidos. Querían tener un hijo, Sarai se practicó varios
tratamientos para cumplir el deseo de la pareja, teniendo en cuenta que su único contacto había sido
telefónico. En el centro Fecundar le implantaron a Sarai los óvulos de Raquel, esposa de Salomón, este
tratamiento fue fallido porque el cuerpo de Sarai rechazo los óvulos.

Posteriormente Salomón viajo a Colombia, conoció a Sarai y la visitaba con frecuencia en su residencia
en Valle del Cauca, pasado un tiempo le solicito que se realizara un nuevo tratamiento de fertilización,
pero esta vez seria con sus propios óvulos, esto a cambio de una buena posición económica para tener
al menor, el cual criarían los dos. Sarai acepto y se realizó el nuevo tratamiento de fertilización “in vitro”,
también conocida como inseminación artificial consentida, con sus propios óvulos y los espermatozoides
de Salomón, dando como resultado un embarazo de gemelos.

Salomón se encargaba de pagar la EPS de Sarai, y adicionalmente le enviaba una suma de $149.000 para
su manutención, este pago se realizó hasta los 5 meses de embarazo de Sarai. En marzo de 2006,
nacieron los gemelos en buen estado de salud, en el municipio de Vijes, Valle del Cauca. Posterior al
parto, Sarai tuvo que quedarse hospitalizada, y ante la ausencia de Salomón, el hermano cubrió los
gastos del parto y Sarai registro a los menores con sus dos apellidos. Los menores estuvieron al cuidado
de Sarai 9 meses, en los cuales Salomón no les proporciono alimentos, ni asistencia médica.

En diciembre de 2006, el ICBF de Yumbo le quito a Sarai la custodia y cuidado personal de los menores y
se la otorgo provisionalmente a la tía paterna, Isabel. Esta decisión se debía a que en el lugar donde
vivían los menores no era apto para su salud, pues presentaban una afección gripal, se afirmó también
que Salomón tenía conocimiento sobre las condiciones de la vivienda donde se encontraban los
menores y las condiciones económicas de Sarai. Salomón decide separar a Sarai de los menores e inicia
un proceso de custodia y cuidado personal en el municipio de Vijes y otro de privación de la patria
potestad en Cali. Debido a esto Sarai mejora sus condiciones de vida consiguiendo un trabajo estable
con un salario mínimo y una mejor vivienda, además de visitar a los menores en casa de la tía paterna,
Isabel.

Salomón presento una demanda en el Juzgado Décimo de Familia, dirigida contra Sarai, donde solicitaba
un permiso de salida del país para que los menores pudieran residir en Estados Unidos, dicha demanda
fue admitida en noviembre de 2007, siendo así que el Juez de Familia por sentencia de agosto de 2008,
concedió el permiso de salida del país de los menores con destino a Estados Unidos en compañía de su
padre, con el compromiso de permitirles el contacto con su madre, además de suministrarle la dirección
y teléfono y permitirles las visitas.

La decisión del Juez Décimo de Familia concluye que el padre de los menores tiene un mejor derecho a
estar con ellos, porque él fue quien buscó por todos los medios su concepción. Para garantizar los
derechos de la madre, el Juez dispuso que Salomón “deberá traerlos o permitir que ellos vengan a esta
ciudad y estén al lado de su madre dos veces al año, en época de vacaciones de mitad y de fin de año.
Cuando la señora Sarai pueda ir a los Estados Unidos, bien sea por sus propios medios económicos o por
ayuda que le pueda brindar el señor SALOMÓN, se entiende que se cumple con el compromiso de las
visitas.”

Sarai no estuvo de acuerdo con el fallo, pues considera que el Juez Décimo de Familia solo transcribió la
demanda y los alegatos presentados por Salomón, y que accedió al cambio de domicilio de los menores
sin tener en cuenta los alegatos presentados por la Procuradora Octava de Familia de Cali, donde se
concluía que los menores no debían ser separados de la madre, tampoco tuvo en cuenta el cambio de
residencia de Sarai y el hecho de que los procesos de custodia y cuidado personal, y de privación de la
patria potestad aún se encontraban pendientes por resolver.

Pruebas aportadas por la accionante:

o Copia de la sentencia proferida en agosto de 2008 por el Juzgado Décimo de Familia de Cali.
o Informe Socio-Familiar presentado por la trabajadora social.
o Alegatos presentados por la Procuradora Octava de Familia.

Pretensiones de la accionante:

Solicita que mediante acción de tutela se revoque la sentencia proferida en agosto de 2008 por el
Juzgado Décimo de Familia de Cali, pues considera que viola los derechos de los niños a tener una
familia y a no ser separada de ella. Artículos 43 y 44 de la C. P.

Respuesta Juez Décimo de Familia de Cali:

Se considera que entre el Señor Salomón y la Señora Sarai nunca existió una relación afectiva, su única
relación se basó en un contrato verbal, el cual no se puede desconocer, advirtiendo además que como
juez tiene el deber de hacerlo respetar. Argumenta además que, en la sentencia, en ningún momento se
presentó una violación o vulneración a los artículos 43 y 44, correspondientes a la Constitución Política.

Intervención de la apoderada del señor Salomón como coadyuvante del Juez Décimo de Familia de Cali:

Se le solicita al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, Sala de Familia, negar por improcedente la
acción de tutela interpuesta por la señora Sarai contra el Juzgado Décimo de Familia de Cali, justificando
que lo anterior se debe a que la señora Sarai acepto voluntariamente a practicarse los tratamientos de
reproducción asistida, no se prueba una relación entre Sarai y Salomón. Se acreditan todos los pagos
enviados a Sarai por parte de Salomón, los cuales incluían control prenatal, nacimiento de los menores,
la EPS y los alimentos, no se sabe en que invirtió el dinero.
Se alega también que la señora Sarai impidió el reconocimiento de los menores por parte del señor
Salomón, ocultándole además el nacimiento de los mismos, teniendo en cuenta que él nunca estuvo
ausente. También se prueba el incumplimiento de los alimentos para los menores por parte de la señora
Sarai, pues solo aporto 2 cuotas desde que los menores se encuentran con el señor Salomón.

Decisión de primera instancia:

El proceso de tutela correspondió en primera instancia al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali,
Sala de Familia, el cual mediante fallo #74 del 15 de septiembre de 2008, concedió la tutela interpuesta
por Sarai. Pero cuando se conoció la impugnación de esta sentencia por parte del señor Salomón, la
Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, declaro la nulidad a partir del auto admisorio y ordeno
su devolución al Tribunal Superior para la notificación de la Defensora de Familia del Juzgado Décimo de
Familia de Cali y la Procuradora Judicial ll de Familia de Buga.

El Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, Sala de Familia, por sentencia de diciembre de 2008,
dejo sin efectos la sentencia proferida por el Juzgado Décimo de Familia de Cali por incurrir en defecto
factico, al apartarse del deber de sustentar sus decisiones en pruebas determinadas y omitir las reglas
aplicadas para su evaluación; y en defecto sustantivo por presentar problemas relacionados con una
insuficiencia en la sustentación de la actuación, también por desconocer la Declaración de los Derechos
del Niño e ignorar el precedente constitucional. Se señala que el fallo por el Juzgado Décimo se produjo
antes de la decisión sobre la custodia, hecho que es importante para la definición del caso. De manera
que se le ordeno al Juez Décimo de Familia dictar una nueva sentencia, sujeta a los lineamientos
expresados, con termino máximo de 15 días.

Impugnación de la decisión de primera instancia:

El señor Salomón, impugno la sentencia de tutela proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial
de Cali, basándose en que se desconoce la presunción de buena fe, además de que la señora Sarai y su
familia atentaron varias veces contra el señor Salomón como el hecho de no permitir que estuviera
presente en el nacimiento de los menores, obstaculizar el reconocimiento de los mismos y no tenerlo en
cuenta para la escogencia de los nombres, además de tampoco permitirle visitas, entre otras más.

Se prueba además que la salud de los menores ha tenido una excelente mejoría desde que salieron del
país, se reitera el incumplimiento por parte de Sarai con las cuotas alimentarias, resaltando, en
comparación, las mejores condiciones de vida con las que cuenta Salomón, las cuales son relevantes
para el adecuado desarrollo de los menores.

Resolución de la impugnación:

En febrero de 2009, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, decidió confirmar el fallo
proferido por el Tribunal Superior del Distrito de Cali, por vulnerar el derecho fundamental al debido
proceso. La Sala de Casación Civil determino que lo declarado por el juez está encaminado a resolver
cuál de los padres está más habilitado para criar y educar a los menores, y no resuelve el conflicto inicial
que es la salida del país por parte de los menores, señalando además que dicha salida del país se
autorizó de manera indefinida y no de manera temporal, como debería ser.

Incidente de desacato:
En junio de 2009, la señora Sarai solicito al Tribunal Superior iniciar un incidente de desacato al Juez
Décimo de Familia de Cali, por hacer caso omiso a lo ordenado por el mencionado Tribunal en el fallo de
tutela de diciembre de 2008, confirmado por la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia
cuatro meses antes, mediante sentencia de febrero de 2009. El Juez Décimo de Cali se justificó en que la
sentencia del Tribunal había sido impugnada y luego seleccionada para revisión por la Corte
Constitucional. La Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, por providencia de
agosto de 2009, resolvió el incidente, sancionando al Juez Décimo de Familia con arresto de dos días y
multa de tres SMLMV, a favor de la Nación, además de conminarlo a que dentro de las doce horas
siguientes a la notificación de la sanción, cite para audiencia de fallo y proceda a dictar sentencia, dentro
del término máximo de cinco días, conforme a los términos del fallo de tutela del 10 de diciembre de
2008.

A lo cual el Juez Décimo de Familia dio respectivo cumplimiento, mediante providencia de diciembre de
2008, dicto una nueva sentencia en septiembre de 2009, en donde negó las pretensiones de la
demanda, es decir, las correspondientes al permiso para salir del país de los menores, e insistiendo que
la señora Sarai aun no contaba con las condiciones para asumir la custodia y cuidado personal de los
menores, de acuerdo a los estudios realizados por el ICBF. Se reitera que los menores se encuentran en
excelentes condiciones en el hogar paterno, aun así, no se tuvo en cuenta las condiciones económicas
de la señora Sarai respecto a las del señor Salomón, también se ignoró el aspecto del negocio jurídico de
alquiler de vientre.

Acción de tutela interpuesta por el padre de los menores contra el Juzgado Décimo de Familia de Cali:

En septiembre de 2009, el señor Salomón interpone una acción de tutela contra el Juzgado Décimo de
Familia de Cali, por vulnerar sus derechos fundamentales de acceso efectivo a la administración de
justicia, presunción de buena fe, igualdad ante la ley por razón de género, debido proceso y cosa juzgada
del señor Salomón, además de la prevalencia de los derechos fundamentales de los menores a tener una
familia y entrar y salir del país libremente.

El accionante considera que el Juez Décimo de Familia de Cali incurrió en una vía de hecho factico y
sustantivo, pues no realizo la adecuada valoración probatoria y decidió nuevamente sobre una decisión
que ya había tomado en firme, además de no tener en cuenta la prevalencia del interés superior de los
menores, al negarles la petición de salida del país, además del derecho a tener una familia y no ser
separado de ella.

Decisión del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali:

El Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, sala de Familia, mediante providencia del 24 de
septiembre de 2009, a favor del accionante. Pues en ella dejó sin efecto la Sentencia No. 416h de
septiembre de 2009, por haber configurado un error factico, convirtiendo tal decisión judicial en una vía
de hecho. El Tribunal determina que el Juez Décimo de Familia de Cali, por afán de darle cumplimiento a
lo ordenado, incurre nuevamente en un error, debido a un mal análisis del caudal probatorio, donde
vulnera la garantía fundamental al debido proceso del demandante.

Se identifican dos problemas centrales: en primer lugar, una valoración superficial y contradictoria,
donde omite señalar de manera puntual, el elemento de convicción basado en determinado hecho y el
grado de verdad que le otorga a uno y otro medio de prueba. En segundo lugar, existe un enfoque del
análisis de las pruebas que se centra en determinar las circunstancias personales de cada padre, sin
establecer si se dan o no las condiciones que permitan establecer si es o no conveniente la salida del
país de los menores, sin imponer la prevalencia del interés superior de los niños, dicha salida del país
debe ser de carácter temporal.

En conclusión, el Tribunal ordeno nuevamente al Juez Décimo de Familia de Cali, dictar una nueva
sentencia en un término de 10 días, teniendo en cuenta los parámetros señalados y haciendo una
adecuada valoración de las pruebas aportadas, donde se exponga de manera clara y precisa las
consideraciones de la respectiva decisión.

El Juez Décimo de Familia de Cali da lugar a su cuarta sentencia, en octubre de 2009, donde negó las
pretensiones de la demanda de permiso de salida del país de los menores de edad, esto debido a la
ineptitud sustantiva de la demanda. Basándose en que el análisis de las pruebas da lugar a darle la razón
al señor Salomón y otorgarle el permiso para que pueda salir del país junto con los dos menores.
También es menester mencionar el tiempo que llevan los menores en el exterior, pues en el presente
proceso se solicita un permiso para que los menores residan de manera permanente en los Estados
Unidos, de manera que la demanda presentada no cumpliría con el requisito de señalar el tiempo de
permanencia de los menores en el exterior. El juez propone solicitar el cambio de domicilio de los
menores, pues este es para que los menores puedan radicarse en otro país.

La Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia revocó la providencia del 24 de septiembre de
2009 proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, al decidir la impugnación formulada:

Por providencia de noviembre de 2009, la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia revoco
la providencia de septiembre de 2009 proferida por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, con
fundamento en que el Juez Décimo de Familia de Cali, al momento de expedir la sentencia de
septiembre de 2009 no vulnero el principio de la cosa juzgada ni el derecho al debido proceso, debido a
que el cambio en la decisión de negar el permiso de salida del país, basándose en los mismos hechos
que habían llevado a concederlo, no constituye un proceder arbitrario capaz de estructurar una vía de
hecho, pues su decisión fue debidamente argumentada.

La decisión anterior, revivió la providencia #416h de septiembre de 2009, expedida por el Juzgado
Decimo de Familia de Cali.

Pruebas solicitadas:

La Sala Segunda de Revisión de la Corte Constitucional ordeno solicitar al Juzgado Promiscuo Municipal
de Vijes, informar sobre el estado actual del proceso de custodia y cuidado personal instaurado por el
señor Salomón contra la señora Sarai y remitir copia del expediente. También se solicitó al Juzgado de
Familia de Cali, informar sobre el estado actual del proceso de privación de la patria potestad instaurado
por el señor Salomón contra la señora Sarai, y si se profirió fallo, copia del mismo. Al ICBF se le solicito
informar sobre los procesos de asignación de custodia temporal de los menores y copia del expediente
correspondiente. A la división de Extranjería del Das se le solicito la certificación sobre la salida del país
de los menores de edad, en compañía de su padre Salomón, el 5 de septiembre de 2008 con destino a
Estados Unidos, como también las entradas y salidas del país que hayan sido registradas posteriores a
esa fecha.
Al centro Biomedicina Reproductiva del Valle S.A., Fecundar se le solicito informar sobre la atención
integral que suministran a las parejas extranjeras que presentan problemas de fertilidad, además de los
protocolos o reglamentos establecidos por el centro para la prestación de sus servicios. También deben
informar sobre la atención prestada a los señores Salomón y Raquel y por su intermedio a la señora
Sarai, que tenga las fechas exactas, personal médico responsable, exámenes efectuados, la
correspondencia y comunicaciones escritas relacionadas al caso, cuentas de cobro y facturas de pago, y
demás documentos relacionados con los servicios prestados al señor Salomón, la señora Raquel y a la
señora Sarai. Y finalmente copia del expediente médico, con los exámenes y evaluaciones practicados a
la señora Sarai. Se realizaron varias preguntas al Doctor Marco Julio Velásquez Vega, director del
programa de fertilización in vitro del Centro de Reproducción Asistida Fecundar.

Luego se acude a la Sociedad Unidad de Medicina Reproductiva Centro Médico Imbanaco de Cali,
posterior a esto se le solicita al Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, Sala de Familia que informe
sobre el incidente de desacato dentro de la acción de tutela que fue promovida por Sarai contra el
Juzgado Décimo de Familia de Cali, además por parte de la apoderada del señor Salomón se citan
algunas comunicaciones y correos que mantenía el Doctor Marco Julio Velásquez Vega, médico del
Centro Médico de Reproducción Asistida Fecundar Cali, con la señora Raquel y el señor Salomón.

Consideraciones:

En razón de garantizar el restablecimiento de los derechos de los menores, la Sala procederá a recordar
la jurisprudencia constitucional sobre los menores como sujetos de especial protección, el alcance y
contenido del interés superior del menor y criterios jurídicos para determinarlo. Además, también
procederá a revisar la actuación adelantada por el ICBF, el cual culmino con la asignación de la custodia
y cuidado personal de los menores al padre, y finalmente analizar las cuatro providencias proferidas por
el Juez Décimo de Familia de Cali, motivadas por la demanda de permiso de salida del país por parte de
los menores de edad, interpuesta por su padre.

En primer lugar, es clave destacar que los menores de edad son sujetos de especial protección y sus
derechos prevalecen sobre los derechos de los demás. Los menores gozan de distintos derechos
consagrados en el artículo 44 de la C.P, como de otros también establecidos en la C.P, en las leyes y en
los tratados internacionales ratificados por Colombia. Es así como también se determina que, los
menores deben ser protegidos contra toda forma de abandono, violencia física o moral y el ejercicio
pleno de sus derechos. Como también es necesario resaltar que, el Código de la Infancia y adolescencia
en su artículo 9, consagra la prevalencia de los derechos de los menores.

Esta protección al menor se da básicamente por tres razones: La primera es por su situación frágil frente
al mundo, la segunda se fundamenta en una medida de promover una sociedad democrática en la que
sus miembros compartan principios como el de libertad, igualdad, tolerancia y solidaridad. Como tercer
fundamento se entiende que es una forma de corregir el déficit de representación política que padecen
los niños en el sistema político, es decir, debido a su no participación directa en el debate legislativo.

La Corte ha reiterado en que en todas aquellas actuaciones de los particulares y funcionarios públicos en
las que se encuentre involucrado algún menor de edad, siempre deben estar orientados por el principio
del interés superior del menor. En cuanto a las autoridades administrativas y judiciales que se encargan
de determinar el contenido del mencionado interés superior de los niños, en cuanto a la aplicación de
disposiciones jurídicas relevantes y atendiendo las circunstancias fácticas de los menores implicados,
cual es la mejor solución que satisface sus intereses, con el deber de tener altos niveles constitucionales
y legales, preservando siempre el bienestar integral de los menores que requieran protección.

Estos deberes obligan a los jueces y funcionarios administrativos, a la aplicación de un grado especial de
diligencia y cuidado al adoptar sus decisiones, especialmente cuando son casos que se tratan de niños
de temprana edad, pues su proceso de desarrollo puede verse afectado en una forma definitiva e
irreparable por cualquier decisión que no atienda sus intereses y derechos.

La Corte ha fijado unas reglas constitucionales, legales y jurisprudenciales que se aplicaran para
determinar en qué consiste el interés superior de cada niño, dependiendo de las circunstancias
particulares del caso. En principio se encuentran las garantías del desarrollo integral del menor, seguidas
por las garantías de las condiciones para el pleno ejercicio de los derechos fundamentales del menor.
También se encuentra la protección del menor frente a riesgos prohibidos, es decir, se debe proteger a
los niños de todo tipo de abusos y arbitrariedades, esta protección incluye ciertas condiciones extremas
que amenacen su desarrollo armónico. Luego se encuentra un factor que establece el equilibrio entre
los derechos de los niños y los derechos de sus padres, basándose en que prevalecen más los derechos
del menor, también se determina la provisión de un ambiente familiar apto para el desarrollo del
menor, finalizando con la necesidad de razones que justifiquen la intervención del Estado en las
relaciones paterno/materno filiales.

En cuanto a la idoneidad del grupo familiar la Corte ha determinado que la familia es una condición
necesaria y fundamental para la satisfacción de la mayoría de los derechos fundamentales de los
menores, pero esto claramente no impide que en determinadas circunstancias se deba separar al menor
de su núcleo familiar, cabe resaltar que esta medida de separación no aplica para condiciones de
pobreza o meramente económicas de la familia, debe haber motivos adicionales que verdaderamente lo
justifique, sino se estaría imponiendo una sanción jurídica irrazonable.

En lo referente a la intervención del ICBF centro zonal Yumbo, la Corte determina que, frente a la
primera suspensión provisional de custodia materna, efectuada por el ICBF, no se practicaron las
pruebas y dictámenes médicos indispensables para proceder a una determinación tan extrema, como lo
fue la separación de dos bebés de 9 meses del cuidado de su madre. El centro zonal solo se limitó a
cumplir con las inquietudes y reparos del señor Salomón sobre el lugar en el que vivían los menores, se
entiende así que esta separación fue injustificada debido a que por parte de la señora Sarai no se dio
alguna señal de abandono o de maltrato frente a los menores, por el contrario, según los informes socio
familiares, los menores se encontraban bien alimentados, afiliados al sistema de salud y con vacunas al
día. En conclusión, no se configuró una causal lo suficientemente grave y determinante para que se le
hubiese suspendido a la madre la custodia y cuidado personal de sus pequeños hijos.

De acuerdo a lo anterior, la Sala determina que las actuaciones y decisiones del ICBF centro zonal
Yumbo, sirvieron como base a la sentencia del Juzgado Décimo de Familia de Cali para autorizar la salida
del país de los niños.

Se hace claridad en que el alquiler de vientre no está previsto en el ordenamiento jurídico colombiano,
pues no existe una prohibición expresa para la realización de este tipo de convenios o contratos.
Además, la doctrina ha considerado que, con respecto a las técnicas de reproducción asistida como la
maternidad subrogada, esta se encuentra legitimada jurídicamente en razón del artículo 42, numeral 6
de la C.P. sin embargo, la Sala precisó que el proceso del cual fueron fruto los menores de edad, no
corresponde a un arrendamiento de vientre o maternidad subrogada, pues la señora Sarai es la madre
biológica de los menores.

Con posterioridad al análisis de las cuatro sentencias que profirió el Juzgado Décimo de Familia,
referidas al permiso de salida del país que instauro en señor Salomón contra la señora Sarai, la Sala
establece que la autoridad judicial se basa en una ineptitud moral, afectiva y económica de la madre,
donde precisamente ese prejuicio anticipado fue el que impidió que prevaleciera el interés superior de
los menores y el derecho que les corresponde de no ser separados de su madre, sino que vivir bajo su
protección, amor y cuidado. Con el actuar del Juez se desconoció de manera directa la constitución
política y el precedente constitucional que determina el interés superior del menor en cada caso
concreto, en relación con este caso, esos intereses superiores se fundamentaban en garantizar el
desarrollo integral del menor, como también la garantía de las condiciones para el desarrollo de sus
derechos fundamentales y ese equilibrio que debe existir entre los derechos de los niños y los derechos
de los padres, sobre el supuesto que prevalecerán los derechos del menor.

La Sala concluye que, al revisar el expediente y la valoración de las pruebas ordenadas, no se evidencia
alguna razón o circunstancia existente, que justifique la separación de los menores de edad de su
entorno familiar materno, aun mas cuando la señora Sarai cambio de domicilio para ofrecerlo un
ambiente más saludable y seguro a sus hijos. También se evidencia una vulneración injustificada de los
derechos fundamentales de los menores implicados, además del gran perjuicio generado por la decisión
de separarlos de su madre en una etapa que es demasiado importante y crucial para su desarrollo.

En el mismo sentido, la Sala ordenara medidas de protección que sean viables para lograr el
restablecimiento de los derechos de los menores y de la madre, los cuales fueron afectados con las
decisiones de las autoridades de familia, señaladas con anterioridad. Lo fundamental es garantizar el
contacto de los hijos con su madre. Se determina que el padre de los menores deberá traer a los niños a
Colombia y claramente a la ciudad donde se encuentre domiciliada la señora Sarai, como mínimo 3
veces al año, o facilitando el traslado de la señora Sarai a los Estados Unidos en caso de que los menores
no vengan a Colombia, esto será hasta cuando se decida definitivamente sobre los procesos de custodia
y cuidado personal y perdida de la patria potestad por las autoridades competentes.

Decisión:

Se resuelve ordenar al Juzgado Décimo de Familia de Cali el cumplimiento de las medidas de protección
ordenadas en la presente sentencia, las cuales se encuentran encaminadas a lograr el restablecimiento
de los derechos de los menores y de la madre, hasta cuando se decidan los procesos pendientes.

También se le ordena al ICBF el acompañamiento del proceso de reencuentro de los menores con su
madre, con el debido asesoramiento y ayuda psicológica que se requiera para restablecer la relación de
la señora Sarai con los menores, es decir, cumplir con las medidas de protección ordenadas en la
presente sentencia, en el menor tiempo posible.

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