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Deontología Policial en Murcia XXI

Este documento presenta un estudio sobre la deontología profesional en los cuerpos de policía local de la Región de Murcia. Analiza el marco normativo actual y los códigos de ética existentes. También examina las funciones de la policía local en la región y su formación. Por último, incluye los resultados de una encuesta realizada a agentes sobre aspectos éticos. El objetivo general es contribuir al conocimiento sobre la deontología policial y establecer directrices para el siglo XXI.

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Deontología Policial en Murcia XXI

Este documento presenta un estudio sobre la deontología profesional en los cuerpos de policía local de la Región de Murcia. Analiza el marco normativo actual y los códigos de ética existentes. También examina las funciones de la policía local en la región y su formación. Por último, incluye los resultados de una encuesta realizada a agentes sobre aspectos éticos. El objetivo general es contribuir al conocimiento sobre la deontología policial y establecer directrices para el siglo XXI.

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FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y DE LA


COMUNICACIÓN

Departamento de Ciencias Humanas y Religiosas 
 
 
Contribución al estudio de la Deontología profesional
en los Cuerpos de Policía Local de la Región de Murcia
y perspectivas para el siglo XXI
 
Autor: 
D. Fidel Bedia Castillo
 
Directores: 
Dra. Dña. Gloría María Tomás y Garrido
Dr. D. Modesto García Jiménez
 
 
Murcia, 28 de abril de 2014
 
 
Dedicatoria y agradecimientos

A María, mi esposa, por su infinita paciencia y comprensión. A Sofía


y Pilar, mis hijas, por el tiempo que no les he dedicado. Su generosidad ha
hecho posible la culminación de este trabajo.

Quiero expresar el más sincero agradecimiento a mi directora, la


Doctora Dª Gloría Mª Tomás y Garrido, por su confianza mostrada desde el
primer día, con quien descubrí el mundo de la Bioética y que ha significado
un referente imprescindible por su magisterio y acreditada competencia; a
mi co-director, el Doctor D. Modesto García Jiménez, por sus cabales
sugerencias, matizaciones y profundo conocimiento de la cultura social. En
ellos siempre encontré el apoyo y los consejos necesarios.

Mi gratitud al Servicio de Coordinación de Policías Locales de la


Región de Murcia, a su Director General y al Jefe de Servicio, y en especial a
las Técnicos Responsables, Pilar y Mari Carmen, quien tan gentilmente han
puesto a mi disposición cuantos datos he solicitado.

A todos aquellos han colaborado en la elaboración y difusión de la


encuesta: Santiago, Pepe, Alfonso, Juan Antonio Carreras (Carris), Sergio,
Jóse, Teodoro, Bartolomé, Dani, José Antonio, Carlos, Pedro y tantos otros,
como JuanFer, que los tengo presentes en el pensamiento.

A Andrés Hernández y a Pedro López, Responsables de los


Departamentos de Doctorado e Investigación y de Títulos Propios y
Postgrado de la UCAM, respectivamente, por su generosa predisposición
hacia mi persona.

A mis familiares, amigos y compañeros, por consentirme.

A todos aquellos de los que aprendí.

A todos, Gracias
 
“La policía y sus valores éticos, con la normativa correspondiente, sirven de
termómetro para medir el grado de respeto de una comunidad a los derechos
humanos”

Beristain Ipiña

“Los objetivos de la policía son ambiguos y poco establecidos por escrito. […]
La comunidad sabe poco de lo que hacen los policías realmente para mantener el
orden o dar servicios a la población”

Solores Arroyta
 

 
“Contribución al estudio de la Deontología profesional en los 
Cuerpos de Policía Local de la Región de Murcia y perspectivas 
para el Siglo XXI” 

Indice  Pag.
Capítulo 1. Introducción  15 
1. Propósito de la investigación y objetivos  18 
2. Estado de la cuestión  21 
3. Lo que entendemos por “Policía”  24 
4. Estructuración del trabajo  31
PARTE PRIMERA
(Marco teórico) 
Capítulo 2. Bioética y Deontología policial 41 
1. Deontología, Ética y Moral  43 
2. Bioética y Deontología  51 
Capítulo 3. Códigos de Deontología policial 63 
              Consideraciones iniciales  65 
1. Los primeros Códigos de Deontología policial  66 
2. Códigos de Deontología policial en España  78 
2.1. Código deontológico de la Policía del País Vasco  78 
2.2. Código de Ética de la Policía de Cataluña  82 
2.3. Código Ético del Cuerpo Nacional de Policía  84 
Capítulo 4. Análisis del actual marco normativo de la Policía Local 87 
              Consideraciones iniciales  89 
1. Declaración  sobre  la  Policía  de  la  Asamblea  Parlamentaria  del  Consejo  de  94 
Europa  99 
2. Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley (ONU)  106 
3. Principios  Básicos  de  Actuación  de  la  Ley  Orgánica  de  Fuerzas  y  Cuerpos  de  133 
Seguridad 
4. Código Europeo de Ética de la Policía  (Consejo de Europa) 
Capítulo 5. Funciones de los Cuerpos de  Policía Local  129 
1. Funciones atribuidas a los Cuerpos de Policía Local  131 
2. Las funciones de la Policía Local en la Jurisprudencia  150 
3. Funciones que desempeñan los Cuerpos de Policía Local en la Región de Murcia  159 
Capítulo 6. Los Cuerpos de Policía Local en la Región de Murcia 165 
1. Origen y evolución de la Policía Local en la Región de Murcia  167 
1.1 Referencias medievales  168 
1.2. Siglo XIX. Creación de los primeros Cuerpos de Policia dependientes de los  174 
Municipios   
1.3. Siglo XX. Implantación y desarrollo de los Cuerpos Municipales de Policía  185 
2. Los Cuerpos de la Policía Local en la Región de Murcia en la actualidad  195 
Capítulo 7. Formación policial  203 
1. La formación en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad  205 
2. La formación en las Policías Locales de la Región de Murcia  214 
3. Formación para el acceso a la Policía Local y promoción a las distintas categorías  226 
Capítulo 8. Cultura policial  235 
1. Cultura policial  237 
2. Subcultura policial  252

9
PARTE SEGUNDA  
(Marco empírico) 
Capítulo 9. Encuesta 259 
1. Naturaleza de la investigación  261 
2. Población  262 
3. Tamaño de la muestra  262 
4. Proceso de elaboración  264 
5. Dimensiones o bloques de la encuesta  268 
6. Métodos de administración de la encuesta  274 
Capítulo 10. Descripción de los resultados 275 
1. Características de los participantes  277 
2. Resultados obtenidos por dimensiones o bloques  282 
Capítulo 11. Análisis estadístico de la encuesta 291 
1. Método empleado  293 
2. Validez de constructo/ factorial (Análisis factorial exploratorio)  294 
3. Análisis de la fiabilidad (consistencia interna)  310 
4. Estudio descriptivo de las puntuaciones del cuestionario  314 
5. Análisis de las diferencias  319 
5.1. Diferencias por géneros  319 
5.2. Diferencias por graduaciones  320 
5.3. Diferencias por edad  322 
5.4. Diferencias por años de servicio  326 
6. Conclusiones del análisis  329 
PARTE TERCERA  
Capítulo 12. Discusión  333 
Capítulo 13. Conclusiones  365 
   
Anexos   
I‐ Escrito solicitando colaboración institucional  377 
II‐ Argumento de remisión del cuestionario  381 
III‐ Cuestionario de encuesta  385 
Bibliografía  393 
 
 
 

10
Abreviaturas

Art.  Artículo 

Apdo.  Apartado 
BOE  Boletín Oficial del Estado 
BORM  Boletín Oficial de la Región de Murcia 
CARM  Comunidad Autónoma de la Región de Murcia 
CE  Constitución Española 
CEEP  Código Europeo de Ética de la Policía  (Consejo de Europa) 
Cf. v.  Véase 
CCONU  Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir 
la ley (ONU) 

DPCE  Declaración  sobre  la  Policía  de  la  Asamblea  Parlamentaria  del 
Consejo de Europa 

DOGC  Diario Oficial de la Generalitat de Catalunya 

EBEP  Estatuto Básico del Empleado Público 

FEMP  Federación Española de Municipios y Provincias 

LCPLRM  Ley de Coordinación de las Policías Locales de la Región de Murcia 

LOFCS  Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad 

LOSC  Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana 

LRBRL  Ley Reguladora de Bases de Régimen Local 

Ob. cit.  Obra citada 

p. / pp.  Página/ Páginas 

PBAs  Principios Básicos de Actuación 

RPT  Relación de Puestos de Trabajo 

STC  Sentencia del Tribunal Constitucional 

STS  Sentencia del Tribunal Supremo 
UESCARM  Unidades  de  Seguridad  Ciudadana  de  la  Comunidad  Autónoma  de 
la Región de Murcia 

11
 

12
 

ACLARACIÓN GRAMATICAL 

     Los  términos  Policía  y  Policía  Local  se  encuentran  escritos 

con  mayúscula  cuando  designan  a  las  Instituciones  y,  en 

minúscula,  cuando  hacen  referencia  a  los  miembros  o 

componentes de las mismas. 

     Del mismo modo, los términos Ética, Moral,  Deontología o 

Bioética  se  encuentran  escritos  con  mayúscula  cuando  hacen 

referencia a las disciplinas y, en minúscula, cuando se refieren 

al objeto de estudio de aquellas. 

     Con  todo,  se  respetará  la  forma  particular  de  escritura  de 

cada  autor  en  aquellos  textos  que  se  citan  según  su  tenor 

literal. 

13
 
Capítulo 1

Introducción
 
INTRODUCCIÓN 17

La Región de Murcia es una Comunidad Autónoma uniprovincial

con cerca de un millón y medio de habitantes, compuesta por cuarenta y

cinco municipios repartidos en once mil trescientos kilómetros cuadrados

de extensión; en este contexto ejercen sus funciones un total de dos mil

cuatrocientos veintidós miembros de la Policía Local pertenecientes a las

plantillas funcionariales de los distintos Ayuntamientos.

Los miembros de la Policía Local son profesionales que hacen del

ejercicio de la función pública su medio de vida y -de alguna manera- su

modo de ser, puesto que a su condición de funcionarios públicos se une la

de Agentes de la Autoridad encargados de aplicar o hacer cumplir las

disposiciones de ésta con la máxima objetividad, imparcialidad e

independencia posible, lo que conlleva que para la práctica de su profesión

requieran de una adecuada formación deontológica y el compromiso de

asumir los valores intrínsecos de la profesión.

Por su indiscutible cercanía, las Policías Locales son los primeros

Cuerpos de Policía en ser demandados por los vecinos a la hora de

intervenir ante cualquier problema que se plantea en sus municipios; sin

embargo, la sociedad sabe poco de las Policías Locales y casi nada de los
18 Fidel Bedia Castillo

policías locales, de sus preocupaciones y exigencias así como de sus

dificultades e incertidumbres a la hora de desarrollar sus funciones y

cumplir con las misiones que la sociedad espera que lleven a cabo.

1. PROPÓSITO DE LA INVESTIGACIÓN Y OBJETIVOS

En la medida que el tema elegido posee un sugerente atractivo

debido a su dimensión y trascendencia práctica, con la presente

investigación se pretende estudiar, desde la perspectiva de la Ética y su

repercusión bioética, el estado actual de la Deontología profesional en los

Cuerpos de la Policía Local de los cuarenta y cinco Ayuntamientos de la

Región de Murcia, proporcionando datos y aportando cuestiones

novedosas que dignifiquen las perspectivas de sus profesionales en un

futuro próximo.

Efectuar una investigación bioética desde una perspectiva

personalista implica realizar el estudio partiendo de unos presupuestos

que defienden o respetan la dignidad de la persona y que supone conocer

y reconocer el significado de la dignidad humana. Para ello, el proyecto de

trabajo consiste en describir y analizar los diversos aspectos que concurren

en unas instituciones concretas, como son los Cuerpos de la Policía Local

de la Región de Murcia, como medio para lograr comprender cómo

practican su profesión los miembros que las componen y encontrar

explicación a las cuestiones y problemáticas que se les suscitan, aportando

con ello una visión real de sus planteamientos deontológicos y sus

perspectivas de futuro.
INTRODUCCIÓN 19

Para ello se intentará:

 Averiguar cuáles son los Código deontológicos que conocen y

aplican en su profesión.

 Identificar aquellos principios deontológicos que tienen más

interiorizados.

 Examinar la percepción que los policías locales tienen acerca

de la práctica de su profesión.

 Comprobar el grado de formación deontológica de este

colectivo para poder así determinar si es suficiente y

adecuada para los retos actuales de su profesión.

 Indagar si, desde una perspectiva bioética, consideran que la

dimensión ética profesional es importante a la hora de asumir

un compromiso profesional autónomo e íntegro.

La Deontología, a nuestro parecer, en el ámbito profesional policial

es una materia ampliamente tratada y poco debatida. En España, el

referente deontológico en el ámbito policial se encuentra establecido en la

Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad,

donde, siguiendo las líneas marcadas por el Consejo de Europa, en su

Declaración sobre la policía, y por la Asamblea General de las Naciones

Unidas, en el Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir

la Ley, se establecen unos Principios Básicos de Actuación que vinculan a los

miembros de todos los colectivos policiales pertenecientes a las distintas


20 Fidel Bedia Castillo

Administraciones e imponen el respeto absoluto a la Constitución y al

resto del Ordenamiento Jurídico, el servicio permanente a la Comunidad,

la adecuación entre fines y medios como criterio orientativo de su

actuación, el secreto profesional, el respeto al honor y dignidad de la

persona, la subordinación a la autoridad y la responsabilidad en el ejercicio

de sus funciones.

La Bioética, cuyo origen etimológico “bios – ethos” ya se pronuncia

como una “ética de la vida”, es una Ética especial, que tiene como objeto

material el actuar humano en el ámbito de la vida; como disciplina,

mediante un análisis esencialmente interdisciplinario, pretende favorecer

la reflexión y el diálogo ante los problemas éticos fundamentales que

afectan a la vida del hombre y su entorno social y cultural, estableciendo

un puente entre la cultura de la ciencia y la de las humanidades. La

Deontología profesional es, a su vez, una parte de la Ética profesional en la

que, siguiendo el razonamiento kantiano, se establecen criterios morales

vinculados al concepto del deber como medio de normar la dignidad de las

profesiones y evitar así que actitudes y prácticas poco éticas de sus

profesionales las denigren; como veremos más adelante, las normas

deontológicas carecerán de sentido si no tienen un sustento ético

adecuado, siendo aquí donde el papel de la Bioética adquiere su plenitud,

puesto que la propia generalidad con que los códigos deontológicos

expresan los valores morales característicos de la profesión y su falta de

modulación frente a las situaciones reales hace que terminen siendo

difícilmente aplicables en multitud de conflictos puntuales.


INTRODUCCIÓN 21

2. ESTADO DE LA CUESTIÓN

Tras haber realizado una amplia revisión bibliográfica de la

literatura relacionada con el objeto del presente estudio, en España apenas

existen referencias acerca de la relación entre Bioética y Policía, y los

estudios de corte humanista que profundizan en la persona de los policías

locales -alejados de las funciones clásicas de mantenimiento del orden

ciudadano, del tráfico y de la persecución de delincuentes- son más bien

escasos; no obstante, en el proceso de recopilación de fuentes de carácter

documental se ha encontrado un interesante elenco de referencias sobre la

práctica profesional de la Policía, y muy concretamente de la Policía Local,

en los que, como advertiremos a lo largo del presente trabajo, se examina la

figura del policía desde una perspectiva variada y multidisciplinar.

La figura del policía local se vincula al ámbito de la seguridad

pública; la seguridad está considerada como un bien público

imprescindible que demandan las sociedades democráticas y desarrolladas

para que los ciudadanos puedan disfrutar del libre ejercicio de sus

derechos y libertades en pacífica convivencia; la seguridad pública, y más

concretamente la seguridad ciudadana, viene siendo durante los últimos

tiempos una de las principales preocupaciones de la sociedad española en

general y de murciana en particular. La seguridad ciudadana es un

fenómeno social complejo que implica tanto la aplicación de la ley, el

mantenimiento del orden como la prestación de servicios a la comunidad,

por lo que su estudio riguroso requiere un enfoque holístico que permita


22 Fidel Bedia Castillo

una visión integral del mismo, debido a que cada uno de nosotros -en clave

relativista- la considera y valora conforme a su particular interés,

aportando para ello argumentos o propuestas muy variadas y dispares.

Nuestro planteamiento en este trabajo no se va a centrar en la seguridad

ciudadana como fin en sí misma, sino en los Cuerpos de Policía Local de la

Región y en los profesionales que los componen, por un lado para conocer

la labor profesional que desempeñan y tratar de entender las dificultades e

incertidumbres que la problemática cotidiana acarrea a los policía locales

murcianos, y por otro, como prestatarios de una función social que está al

servicio de otros fines y valores que afectan a la dimensión axiológica y

ontológica de las personas, como son la protección del derecho a la vida, la

libertad, la igualdad, la justicia y la dignidad humana.

Los Cuerpos de Policía Local son Fuerzas y Cuerpos de Seguridad

dependientes de las Corporaciones Locales son institutos armados, de

naturaleza civil con estructura y organización jerarquizada, rigiéndose, en

cuanto a su régimen estatutario, por los principios generales que determina

la Ley Orgánica 2/1986, con la adecuación que exija la dependencia de la

administración correspondiente, las disposiciones dictadas al respecto por

las Comunidades Autónomas y los reglamentos específicos para cada

Cuerpo y demás normas dictadas por sus correspondientes

Ayuntamientos. En la Región de Murcia, la práctica totalidad de

Ayuntamientos han creado1 un Cuerpo de Policía Local propio al amparo

1
En la Región de Murcia existen actualmente seis municipios que carecen de Cuerpo de Policía
Local y que sus funciones son desarrolladas por los denominados Auxiliares de Policía Local; no
INTRODUCCIÓN 23

de la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, la Ley de Bases de

Régimen Local y la Ley de Coordinación de las Policías Locales de la

Región de Murcia.

Actualmente, los Cuerpos de Policía Local de la Región de Murcia se

han configurado -dentro del entramado de las Fuerzas y Cuerpos de

Seguridad que prestan servicio en esta Comunidad Autónoma- como

instituciones con importancia propia debido a su proximidad con los

ciudadanos; así, nos encontramos ante un panorama en el que las plantillas

de personal de todos los Cuerpos de Policía Local de la Región han

aumentado considerablemente en los últimos años; tanto las nuevas

funciones que demanda la sociedad a las policías de sus municipios como

las habituales que venían desempeñando, son cada vez más complejas y

especializadas, por lo que sus miembros necesitan orientar la práctica de su

profesión dentro de un marco ético apropiado para el cumplimiento de sus

deberes deontológicos fundado, tal como ya se ha expresado, en una

antropología defensora de los valores y las normas morales en la persona y

en su inalienable dignidad.

obstante, para el desarrollo del presente trabajo, dado que el objeto principal del mismo son las
personas que desarrollan su labor como profesionales de la Policía Local, serán considerados como
integrantes de un Cuerpo más. Dichos municipios son: Albudeite, Aledo, Librilla, Ojós, Ricote y
Ulea.
24 Fidel Bedia Castillo

3. LO QUE ENTENDEMOS POR “POLICÍA”

La Policía, según RICO2, es una institución cuyos orígenes se

remontan a las primeras aglomeraciones urbanas, siendo comúnmente

considerada como una de las formas más antiguas de protección social y el

principal modo de expresión de la autoridad. Del mismo modo, JAR

COUSELO3 considera que hablar de Policía significa remontarse a los orígenes

de los primeros núcleos de sociedad organizada como representación

evidente de la autoridad ejercida por aquellos que, en cada momento,

detentaban el poder. En la misma línea de pensamiento, NIETO afirma que

la Policía es “en sus comienzos un Verbo cultural, al que se dota pronto de una

carga política formidable”, considerando que “el significado inicial de la Policía

es simplemente cultista, ideológico, y, desde luego, metajurídico”4.

El término Policía, etimológicamente, deriva del latín politīa, y éste

del griego πολιτεία, expresiones ambas que aludían a la constitución del

Estado o de la ciudad, es decir, al ordenamiento político del Estado

cualquiera que aquel fuese. Según el autor francés DELAMARE, uno de los

grandes teóricos de la denominada Ciencia de la Policía5, en su enciclopédico

2
Rico, J. M., 1883. Sistemas comparados de policía. En: Policía y sociedad democrática. Madrid:
Alianza, p. 29.
3
Jar Couselo, G., 1999. El papel de la Policía en una sociedad democrática. Revista Española de
Investigaciones Sociológicas, Enero-Marzo, Issue 85, pp. 199-220.
4
Nieto, A., 1976. Algunas precisiones sobre el concepto de Policía. Revista de Administración
Pública, Sept/Dic, Issue 81, p. 37.
5
La Ciencia de la Policía (Polizeiwissenchaft) se inició en Alemania durante el siglo XVII; era la
ciencia del Estado, concepto muy amplio donde los primeros teóricos desarrollaron exhaustivos
programas para organizar y normar la vida social del Estado absolutista para así acrecentar su
poder. Además de Nicolás Delamare, otros autores también representativos son Johann Heinrich
INTRODUCCIÓN 25

“Tratado de la Policía”, indica que el nombre y la idea de Policía pasó de los

griegos a los romanos manteniendo la misma significación, expresando:

“Platón hablando de las leyes, define a la Policía como la vida,


el reglamento y la ley por excelencia que mantiene la ciudad.
Aristóteles, su discípulo, la considera también como el buen orden, el
gobierno de la ciudad, el sostén de la vida del pueblo, el primero y
más grande los bienes. Y Sócrates se expresa de una manera más
notable: para él, la Policía, cuyo restablecimiento desea, no es otra
cosa que el alma de la ciudad, operando en ella los mismos efectos que
el entendimiento en el hombre; siendo la que piensa en todo, la que
regula todas las cosas, la que hace o procura todos los bienes
necesarios a los ciudadanos, y la que aleja de la sociedad todos los
males y todas las calamidades que son de temer”6.

En la citada obra, DELAMARE concebía la Policía como una técnica

propia del gobierno del Estado que tenía por objeto garantizar el bienestar

de los habitantes de un territorio atendiendo, por un lado, al buen orden, y

por otro, al bien común7. Tal y como hoy en día lo entendemos, en las

sociedades democráticas, la actividad policial cobra su legitimidad social

atendiendo a la seguridad de la población y la participación en la mejora

de la calidad de vida de los ciudadanos, expresión ésta más reciente que

supera aquellas otras procedentes de la escolástica y en la que se contienen

valores vigentes en la sociedad actual tales como la justicia, la libertad, la

igualdad y la dignidad humana.

Gottlob von Justi, Turquet de Mayerne, el Baron deBiefeld, Francisco Romá y Rosell, Valentín de
Foronda y Tomás de Valeriola, estos tres últimos en España.
6
Delamare, N., 1729. Traité de la Police. 2ª ed. Amsterdam: s.n., pp. 1 y ss.
7
Galeano, D., 2007. En nombre de la seguridad: Lecturas sobre policía y formación estatal.
Cuestiones de Sociología, En Memoria Académica(4), pp. 102-108.
26 Fidel Bedia Castillo

Como refería el profesor BARBERO SANTOS8, a principios del siglo XIX

se produjo una inflexión en el carácter y en las funciones asignadas a la

Policía, cuando por obra de la ideología de la Ilustración o de las Luces,

inspiradora de la Revolución francesa y del Estado liberal, se aprobó por

parte de la Asamblea Nacional Francesa, el 26 de Agosto de 1789, la

Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, en cuyo artículo 12 se

establecía que “La garantía de los derechos del hombre y del ciudadano necesita

de una fuerza pública; por lo tanto, esta fuerza ha sido instituida en beneficio de

todos, y no para el provecho particular de aquellos a quienes ha sido

encomendada”9. Con este reconocimiento, la función de protección de los

miembros de la comunidad pasó a ocupar el primer rango, en detrimento

la tradicional expresión de autoridad que, durante siglos, había sido la

característica fundamental de exteriorizar el poder del soberano sobres sus

súbditos. Sin embargo, como afirmaba el mismo autor más adelante, el

camino hacia su consagración está lleno de titubeos, zigzags y retrocesos,

por lo que, aún hoy en día, no se ha logrado su pleno reconocimiento, que

es mayor o menor, según la comunidad o modelo sociedad al que la policía

sirve.

Ya en un contexto actual, RECASENS i BRUNET considera que “El

significado griego de la palabra no tenía gran cosa que ver con lo que hoy en día

8
Barbero Santos, M., 1985. El respeto de los Derechos Humanos: grandeza y servidumbre de la
actividad policial. Cuadernos de la Facultad de Derecho, p. 27. (Marino Barbero fue Catedrático
de Derecho Penal y Magistrado del Tribunal Supremo).
9
Los derechos a los que se refiere están contenidos en el artículo 2 de la Declaración y son: la
libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión, todos ellos considerados
naturales e imprescriptibles del hombre.
INTRODUCCIÓN 27

entendemos por policía. Podría traducirse, eso sí, como las relaciones de los

ciudadanos con el estado, la vida pública, la política, la forma de gobierno, el

régimen político, etc., pero en ningún caso se halla tal vocablo como designando un

cuerpo de policía o una función de vigilancia”, ampliando este autor su

explicación en el sentido que “Nada nos permite dar por sentado que cuando se

habla de ‹policía› todos los interlocutores tengan en su mente el mismo concepto,

ya que su uso prolongado y aplicado a diversos ámbitos, funciones y sujetos lo ha

convertido en un vocablo ‹multiuso› que, debido al alto grado de indeterminación y

de ambigüedad que presenta, no puede ser tomado en consideración como elemento

de trabajo común y sobreentendido”10.

Como puede deducirse, la misma definición del término Policía da

pie a múltiples opiniones e interpretaciones. Si queremos hablar de la

Policía Local no podemos hacerlo sin entrar en la cuestión de lo que se

entiende por Policía en general, tanto desde el punto de vista jurídico como

social, así como de las actividades o funciones desarrollan. A continuación

y a modo de ejemplo, se citarán diversas opiniones que sobre el concepto

Policía han ofrecido algunos reputados autores que han tratado en

profundidad esta materia, todo ello sin entrar a fondo en el análisis del

contexto histórico donde se producen por no ser éste el objeto del presente

estudio:

10
Recasens i Brunet, A., 2003. La seguridad, el sistema de justicia criminal y la policía. En:
Sistema penal y problemas sociales. s.l.: Tirant lo Blanch, pp. 289-290.
28 Fidel Bedia Castillo

La noción de Policía, según explicaba el jurista alemán MAYER en su

obra “Le Droit Administratif Allemand”11, tiene una historia llena de

vicisitudes, situando su origen en la época del Renacimiento; la Policía en

el marco del Estado de Derecho, es la actividad estatal caracterizada por

actuar revestida del ejercicio de la autoridad, orientada a defender el “buen

orden de la comunidad” frente a los problemas que pueden plantear los

intereses particulares, todo ello con vista a exigir un comportamiento del

individuo ajustado a derecho. Pese a que la formulación de MAYER pudiera

parecer justificar cualquier tipo de actuación arbitraria, para dicho autor la

actividad de la Policía no puede suponer una violación de ordenamiento

jurídico vigente, advirtiendo -no obstante- que “la policía no puede permitir lo

que la ley prohíbe, ni prohibir lo que la ley permite”.

Posteriormente, el italiano RANELLETI12 rebatiría los planteamientos

de MAYER, argumentando que de aceptarse sus propuestas, las libertades

individuales quedarían mermadas considerablemente ante las posibles

intromisiones del Estado; para este autor, la Policía es aquella forma de

actividad pública, en el marco de la administración interior, que se

desarrolla limitando o regulando la actividad de las personas -tanto físicas

como jurídicas-, pudiendo intervenir por medio de la coacción en caso de

11
Mayer, O., 1904. Le Droit Administratif Allemand. Partie speciale (Police, Finance). París:
Giard y Briere, pp. 1-21. (Otto Mayer está considerado, junto a Otto Bachof y Hartmut Maurer, una
de las tres principales figuras del Derecho administrativo alemán).
12
Ranelletti, O., 1904. La polizia di sicurezza. En: Primo Trattato completo di Diritto
Amministrativo Italiano. Milán: Societa Editrice Libraria, p. 279. (Jurista y uno de los más grandes
representantes del periodismo ciéntífico italiano).
INTRODUCCIÓN 29

necesidad con la finalidad de garantizar al conjunto de la sociedad frente a

los daños que pudieran derivarse de la actividad humana, pero siempre

bajo la tutela de un orden jurídico establecido por el derecho positivo.

Otro autor, el profesor GARRIDO FALLA13 consideraba que “Podemos

definir la policía, de modo provisional y sin intentar precisar demasiado, como el

conjunto de medidas coactivas arbitradas por el Derecho para que el particular

ajuste su actividad a un fin de utilidad pública”, para después añadir que “el

concepto de policía toma su significación actual con el advenimiento del Estado de

derecho. Supone este régimen la consagración de toda una serie de derechos

subjetivos oponibles por el particular frente al Estado, los cuales derechos son

consecuencia, como decía JELLINEK, de las tres situaciones o status diferentes en

que el particular se encuentra con respecto al Estado”14.

Tras estas citas bibliográficas y en consonancia con lo expresado por

NIETO, podemos concluir que “El concepto de Policía es, como tantos otros,

radicalmente proteico: variable en el tiempo y en el espacio”, insistiendo en la

multiplicidad de acepciones del término cuando afirma que “tantos

quebraderos de cabeza ha causado, y causa, a los autores que se empeñan en buscar

‹un› concepto de la Policía, ignorando que ha de ser necesariamente variable, en

13
Fernando Garrido Falla fue Catedrático de Derecho Administrativo y Magistrado del Tribunal
Constitucional; junto a Eduardo García de Enterría, está considerado como uno de los padres de la
Ciencia Jurídica Pública en la España del siglo XX.
14
Garrido Falla, F., 1953. Las transformaciones del concepto jurídico de Policía Administrativa.
Revista de Administración Pública, Mayo/Agosto, Issue 11, p. 11. (Según el planteamiento de
JENILLEK, la policía se justifica como una excepción al principio informador del primero de los
tres status o situaciones que él propone (status negativus libertatis), según el cual la Administración
no puede inmiscuirse en la esfera reservada al particular, por lo que, con la policía, el estado de
libertad civil deja de ser un derecho absoluto del ciudadano).
30 Fidel Bedia Castillo

cuanto que, reflejo de los tiempos, se adapta a ellos, por cumplir una ‹función›—

real e ideológica— distinta en el siglo XVI que en el XVII o en el XX”15.

En una reciente publicación, el policía local murciano CARRERAS

ESPALLARDO, aporta la siguiente reflexión sobre el término Policía:

“Policía, es una palabra que no solo en su composición


original tiene un significado u otro. Hay que ir más allá, alberga un
trasfondo de humanidad, tolerancia, respeto y cuidado por los bienes
y la paz común”16.

Finalmente, dado que se ajusta a la perspectiva del presente trabajo,

incorporamos la definición que sobre el concepto Policía realiza SOLORES

ARROYTA, la cual contribuye a esclarecer su orientación:

“La policía es la institución que soluciona la mayor parte de


las situaciones de emergencia, tanto personales como sociales. La
policía es la institución que más pronto acude, y a menudo, la última
que se va. En ella suelen acabar los casos sin solución, o que son
rechazados por otras instituciones sociales. Es pues, el primer y
último recurso social”17.

15
Nieto, A., 1976. Algunas precisiones sobre el concepto de Policía. Revista de Administración
Pública, Sept/Dic, Issue 81, p. 35 y 48.
16
Carreras Espallardo, J. A., 2013. Cien verdades y una mentira. Almería: Círculo Rojo, p.46.
17
Solores Arroyta, J. A., 1975. La policía y la seguridad pública como campos de estudio de la
sociología y otras ciencias sociales. Cuadernos de la Guardia Civil, Issue 13, p. 76.
INTRODUCCIÓN 31

4. ESTRUCTURACIÓN DEL TRABAJO

La estructura del trabajo presenta tres partes:

 Primera: dentro de un marco teórico general de referencia se

abordará con profundidad, lógica y debida coherencia, la

temática de estudio de la presente investigación, contando para

ello con el aporte, entre otras disciplinas, de la filosofía, la

antropología, la sociología, la historia y el derecho.

 Segunda: desde un planteamiento empírico y en

correspondencia con los presupuestos desarrollados

previamente en el marco teórico, se realizará un trabajo de

investigación a través de una encuesta (método con capacidad de

describir las características sociales de aquellos colectivos

estudiados e inferir conclusiones extensivas a la totalidad de la

población estudiada), con el fin de conocer la visión de los

policías locales de la Región de Murcia sobre la asunción y

práctica de deontología profesional como eje de su conducta y

comportamiento, así como un posterior análisis para descifrar el

sentido de sus respuestas.

 Tercera: dedicada a la interpretación de los resultados, su

discusión y comentario en relación con el marco teórico general

de referencia y los resultados de la encuesta que servirán de

fundamento a las conclusiones finales.


32 Fidel Bedia Castillo

Parte primera: Marco teórico general de referencia

En el segundo capítulo -con carácter introductorio y para reflejar la

orientación del trabajo- se realiza un análisis conceptual sobre los términos

Deontología, Ética y Moral, aplicados al ámbito de la Policía. A

continuación, se examina el papel que puede desempeñar la Bioética en la

práctica de la actividad cotidiana de la Policía Local, en el marco de la

aplicación de los códigos deontológicos policiales cuando interactúa con

los ciudadanos, como respuesta argumentada en base al conocimiento de

la situación y comprensión del contexto en donde la acción se desarrolla.

En el capítulo tercero realizamos una primera aproximación a los

Códigos de deontología policial citando sus orígenes, desde el

considerado primer código deontológico policial moderno, el Acta de la

Policía Metropolitana de Londres, de 1828; pasando por la Cartilla de la

Guardia Civil, de 1845; la Cartilla para el servicio que deben prestar las

Escuadras de Barcelona, de 1896; el Código de ética de los funcionarios

encargados de ejecutar la Ley, de 1956, de la Asociación de Funcionarios de

Paz del Estado de California; y, la Ley de Aplicación del Código de Ética, de

1957, de la Asociación Internacional de Jefes de Policía. Posteriormente, se

hará mención a los últimos códigos deontológicos policiales que, por

orden cronológico, han visto la luz pública para su aplicación a distintos

Cuerpos de Policía en España, como son el Código Deontológico de la Policía

del País Vasco, el Código de ética de la policía de Cataluña y el reciente Código

Ético del Cuerpo Nacional de Policía.


INTRODUCCIÓN 33

En el capítulo cuarto se analizan, por orden cronológico de

publicación, la principales normas deontológicas, tanto nacionales como

internacionales, que orientan la práctica profesional de las Fuerzas y

Cuerpos de Seguridad españolas, como son la Declaración sobre la Policía de

la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, el Código de conducta

para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, de la Organización de las

Naciones Unidas, los Principios Básicos de Actuación de la Ley Orgánica

2/86, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, así como el Código Europeo de

Ética de la Policía del Consejo de Europa. Precisamente, y por la directa

aplicación que tienen los Principios Básicos de Actuación en la práctica diaria

de la actividad profesional de los Policías Locales, se profundiza en este

documento incluyendo citas de autores, sentencias judiciales y comentarios

de estudiosos de esta materia

El capítulo quinto aborda las funciones que realizan de los Cuerpos

de Policía Local, exponiéndose las misiones generales que legalmente

tienen atribuidas estos Cuerpos y las dificultades de ejecución que

entrañan debido a la compleja realidad, ilustrado con un variado apunte

jurisprudencial sobre decisiones que los Tribunales de Justicia han

adoptado en relación a conflictos surgidos en diversas plantillas de Policía

Local por las tareas y funciones que les han venido atribuyendo sin el

debido acomodo legal; finalmente, se particulariza sobre las funciones que

vienen desempeñando actualmente los Cuerpos de Policía Local en la

Región de Murcia.
34 Fidel Bedia Castillo

El capítulo sexto hace referencia al contexto histórico en el que

surgen y evolucionan los actuales Cuerpos de Policía Local en la Región de

Murcia, puesto que para comprender su actual significación no podemos

ser ajenos, en modo alguno, de la historia que los ha constituido y que ha

conformado esta profesión; el estudio –que en modo alguno pretende ser

exhaustivo sino ilustrativo de la vertiente más cotidiana de la profesión-

partirá desde sus orígenes medievales, pasando por el surgimiento de los

primeros Cuerpos de Policia dependientes de los Municipios a mediados

del siglo XIX, la implantación y desarrollo de los Cuerpos municipales de

Policía ya en el siglo XX, hasta los actuales Cuerpos de Policía Local

constituidos hoy en día en la Región de Murcia.

El capítulo séptimo está dedicado a la formación policial; entendemos

que la adecuada preparación profesional de los policías locales resulta

esencial para el correcto desempeño, con la debida competencia y

honestidad, de una labor que tiene como destino el servicio a la sociedad.

En primer lugar se expone el panorama formativo general existente para

las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad españolas; a continuación, se analiza

el estado de la formación que reciben los policías locales de la Región de

Murcia.

Por último, el capítulo octavo -denominado cultura policial-, trata

de un aspecto que consideramos muy propio de las organizaciones

policiales, donde intentaremos relacionar, a través del análisis de diverso

material bibliográfico, la conveniencia de una adecuada correspondencia


INTRODUCCIÓN 35

entre la ética profesional y la cultura policial, como sistema de actitudes,

valores, conductas, normas y creencias que están presentes en los Cuerpos

de Policía Local, condicionantes todos ellos de la forma de entender así

como de practicar la profesión; se hará especial referencia a la subcultura

policial, entendida como anomalía o diferenciación de una cultura común

llena de tópicos y un tanto mitificada, por lo que -para no caer en

simplificaciones- trataremos críticamente esta circunstancia.

Segunda Parte: Planteamiento empírico

Una vez expuesto el marco teórico de referencia en el que se han

descrito aquellos aspectos que hemos consideramos relevantes para

entender tanto la profesión de Policía Local como las circunstancias que

afectan a las personas que ejercen la misma, y en consonancia con el

proyecto del trabajo que estamos realizando, nos hemos propuesto realizar

una encuesta de opinión para conocer, desde dentro, qué es lo que piensan

los propios policías locales acerca de este asunto.

En el capítulo noveno se indica que el método fijado para realizar la

investigación del presente trabajo será la encuesta descriptiva, la cual está

dirigida los miembros en activo de los Cuerpos de Policía Local de todos

los Ayuntamientos de la Región de Murcia; este tipo de encuestas se

incardina dentro de las investigaciones no experimentales, concretamente en

los denominados diseños transeccionales, que buscan reflejar o documentar

las actitudes o condiciones presentes, intentando descubrir en qué


36 Fidel Bedia Castillo

situación se encuentra un determinado colectivo en el momento en que se

realiza el estudio.

Con el fin de constituir una muestra válida desde el punto de vista

estadístico, se ha efectuado el cálculo del tamaño de la muestra en base a

criterios científicos para poder garantizar la suficiente fiabilidad de los

resultados para los objetivos de la presente investigación. Al tratarse de

muestras probabilísticas en la que intervienen un número aleatorio de

elementos, el tamaño de la muestra depende de la varianza poblacional

(homogeneidad / heterogeneidad), el nivel de confianza elegido así como

del error máximo permitido en las estimaciones, por lo que trataremos de

obtener un número de encuestados suficientemente representativo y

adecuado en base al tamaño de la población.

El diseño de la encuesta consta de dos partes; la primera dirigida a

conocer diversas características de las personas que componen la muestra

(Cuerpo al que pertenecen, graduación, sexo, edad, años de servicio,

estudios que poseen); la segunda parte, está compuesta por cinco

dimensiones o bloques de preguntas, que pretenden explorar la opinión de

los policías locales acerca de sus conocimientos sobre Códigos

deontológicos o de ética policial; sobre la valoración o grado de

importancia que atribuyen a los principios deontológicos propuestos que

propone la LOFCS en sus Principios Básicos de Actuación; su percepción

sobre diversos aspectos relacionados con el desarrollo y ejercicio de su

práctica profesional; la influencia que la formación profesional policial


INTRODUCCIÓN 37

tiene o pudiera tener en su preparación para el ejercicio de su profesión, así

como su preocupación por la formación y actualización de los

conocimientos en los que basa su competencia profesional; y finalmente,

acerca de sus consideraciones sobre la importancia que la dimensión ética

profesional tiene a la hora de asumir un compromiso profesional

autónomo e íntegro desde la responsabilidad de la función social que

desempeñan.

A continuación, figura un capítulo donde se describen los

resultados obtenidos en la encuesta; consta de un desglose pormenorizado

de los resultados, tanto cuantitativos como porcentuales, al que se añaden

representaciones gráficas de los mismos que permiten visualizar con

mayor claridad los resultados. Precisamente, por su carácter descriptivo, el

capítulo puede valorarse como una contribución al conocimiento de lo que

realmente piensan los miembros de las Policías Locales de la Región de

Murcia en relación con los aspectos examinados.

En el capítulo siguiente, dado que en una encuesta no solo es

conveniente conocer el resultado de los datos sino averiguar qué es lo que

representan en relación con el problema y los planteamientos que

previamente hemos proyectado, tratamos de demostrar la validez del

cuestionario utilizado en esta investigación así como su grado de

fiabilidad, todo ello con el fin de averiguar si posee suficiente consistencia

interna que permita ser empleado para futuras investigaciones que

pudieran realizarse en poblaciones similares, utilizando para el análisis


38 Fidel Bedia Castillo

estadístico la aplicación IBM SPSS Statistics 22, con las siguientes

herramientas y técnicas estadísticas: análisis exploratorio y descriptivo de

variables cuantitativas con test de bondad de ajuste al modelo normal de

Gauss y diagramas de caja para la detección de valores atípicos (outliers);

pruebas de significación de diferencia de medias: T de Student y Anova,

junto a un test post-hoc de contraste múltiple por pares; análisis factorial

exploratorio con sus test diagnósticos previos, y finalmente análisis de la

fiabilidad del instrumento mediante “Alfa” de Cronbach para sus pruebas

de significación y el índice de homogeneidad de cada ítem.

Tercera parte. Discusión y conclusiones

En esta parte se lleva a cabo una discusión y comentario, en relación

con el marco teórico general de referencia y los resultados de la encuesta,

que servirán de fundamento para culminar con la propuesta personal de

unas conclusiones generales.


PARTE PRIMERA
(Marco teórico)
 
Capítulo 2

Bioética y Deontología policial


 
BIOÉTICA Y DEONTOLOGÍA POLICIAL 43

1. DEONTOLOGÍA, ÉTICA Y MORAL.

MARINOFF relata una anécdota protagonizada por un agente de

policía de la ciudad de Nueva York, que dice así:

[…]“mientras hacía su ronda a solas, encontró por casualidad


treinta y cinco mil dólares de dinero blanqueado procedente del tráfico
de drogas, se apoderó de ellos… ¡y los presentó como prueba! Los
medios de comunicación dieron gran resonancia al caso. Los
periodistas se deshicieron en alabanzas ante tamaña honestidad. El
alcalde lo recompensó con una medalla a la integridad.
A mí la noticia también me alegró (ya hemos oído más que
suficiente sobre la corrupción policial) hasta que escuché al agente
explicar por qué lo había hecho. Confesó que había pensado quedarse
con el dinero, pero luego cayó en la cuenta de que su pensión valía
mucho más. Dijo que no quería correr el riesgo de perder su pensión si
lo atrapaban ‹¿Cómo iba a comprometer mi seguridad económica por
treinta y cinco mil dólares?› razonó. Esto me hizo pensar. Me pregunté
cómo habría reaccionado ese mismo policía si hubiese encontrado un
alijo que valiera más que su pensión. De haber seguido con su propio
razonamiento, se lo habría apropiado sin pensárselo dos veces.
Si el alcalde deseaba repartir medallas, en la de este sujeto
tendría que haber inscrito “franqueza” en lugar de “integridad”. El
agente tuvo al menos la valentía de decir la verdad. No obstante, nunca
pondría su razonamiento moral ante mis hijos. Lo que en realidad
estaba diciendo era “Cumpliré la ley siempre y cuando obtenga más
cumpliéndola que quebrantándola” 1.

1
Marinoff, L., 2009. Más Platón y menos Prozac. Barcelona: Zeta, pp. 233-234.
44 Fidel Bedia Castillo

Sirva la narración de esta anécdota para ejemplificar que es

necesario e imprescindible que exista una moral o una ética en la Policía y

en los miembros que la componen, y que tan honrados deben ser los

motivos como los actos que se realizan, ya que, como concluye el autor de

la narración, “la integridad supone una lealtad y un compromiso inquebrantables

para con unos principios, no un cálculo frio y conveniente”. Sobre esta falta de

rectitud, ARANGUREN nos recuerda que “El objeto de la ética no consiste

solamente en el estudio del bien moral y de los actos y hábitos buenos, sino

también, por su reverso, en el estudio del mal y de los actos y hábitos malos”2.

Con carácter introductorio y para comprender mejor la relación de

los conceptos que vamos a tratar en el presente capítulo, citaremos algunas

de las interesantes opiniones que diversos y relevantes autores han

aportado sobre la noción de los términos Ética, Deontología y Moral.

Para HORTAL ALONSO, “‹Etica› y ‹Deontología›, referidas al ámbito

profesional, son dos palabras que hasta hace poco eran y todavía en algunos

contextos son sinónimos intercambiables.[…] Para configurar el buen ejercicio

profesional es aconsejable combinar las referencias éticas con las normas

deontológicas y, a la vez, situar las normas deontológicas en el horizonte de las

aspiraciones éticas”3 .

El término Deontología suele usarse para designar la “moral

profesional”, situándola así como una parte de la moral, la “moral


2
Aranguren, J. L. L., 1994. Etica. 7ª ed. Madrid: Alianza Editorial Textos, p. 274.
3
Hortal Alonso, A., 2010. Ética general de las profesiones. 3ª ed. Bilbao: Desclée De Brouwer, p.
191.
BIOÉTICA Y DEONTOLOGÍA POLICIAL 45

especializada”. La Deontología es un capítulo de la Ética general,

concretamente la teoría de los deberes, que recoge sólo una parte

restrictiva de los deberes en general. CICERÓN, en su tratado “Sobre los

deberes”, reflejaba que “Toda investigación sobre el deber es de dos clases: la una

se refiere al bien supremo; la otra a las normas por las que pueda regularse la

conducta de la vida en todas sus manifestaciones”. Ya entonces, a mediados del

siglo I a. C., mantenía que el asunto de los deberes era un tema

comúnmente debatido por todos los filósofos de la época, llegando a

afirmar “¿quién osará llamarse filósofo sin haber dado precepto alguno sobre el

deber?” 4. Ya en un periodo más cercano a nosotros, en una encuesta

efectuada por el Centro de Estudios del Cambio Social sobre la

profesionalidad en la sociedad española de 1995, se indicaba que “la

infraestructura o el armazón ético de los profesionales españoles es sólido y ha

evolucionado claramente desde una ética del deber a una ética de la

responsabilidad”5.

En opinión de CALLE, “Un aspecto que atañe a todos aquellos que

trabajan directamente con personas, es la deontología, la cual busca la rectitud,

actuar de acuerdo a las reglas, lo que se denomina ‹perfectum officium›, es decir, el

buen hacer; cuando los efectos de nuestro actuar son sufridos directamente por las

personas, es indispensable que nuestro obrar esté enmarcado en criterios que lo

4
Cicerón, M. T., 2002. Sobre los deberes. 2ª ed. Madrid: Tecnos, p. 6-8.
5
Centro de Estudios del Cambio Social, 1996. Informe España 1995: una interpretación de su
realidad social. Madrid: Fundación Encuentro, p. 12.
46 Fidel Bedia Castillo

orienten, que de alguna manera nos conduzcan al obrar bien, a resultados óptimos

y al unísono que dignifiquen, den satisfacción a quien lo realiza”6.

Según BENTHAM, pensador inglés y padre del utilitarismo, “la palabra

Deontología se deriva de dos vocablos griegos δέον (lo que es conveniente) y

λόγος (conocimiento), que es como si dijéramos, el conocimiento de lo que es justo

y conveniente. Este término aquí se aplica a la moral, es decir, a aquella parte del

dominio de las acciones que no está bajo el imperio de la pública legislación. En

cuanto arte es, ‹lo que es conveniente hacer›, en cuanto a ciencia, ‹es conocer lo que

conviene hacer en toda ocasión›” 7. De acuerdo a lo anterior, en palabras de

BERISTAIN, “El Policía debe actuar como persona, es decir, a la luz de los dictados

de la deontología, tal como Jeremías Bentham (entre otros), la entiende: como

ciencia que conviene hacer, no porque es necesario sino porque se es persona”8.

El arte de lo que es conveniente hacer tiene mucho que ver con la Ética,

y concretamente con la Ética profesional. Si la primera, en palabras de

CORTINA, es “un tipo de saber de los que pretende orientar la acción humana en un

sentido racional”9, la segunda –a juicio de HORTAL ALONSO- pretende “orientar

las conductas profesionales pero entroncando con el pensamiento ético actual e

intentando establecer un diálogo interdisciplinar con los saberes especializados en


6
Calle Ramírez, I., 2005. Un desdichado abnegado. Una reflexión ética a partir del film "Seven".
[En línea] Available at: [Link]
467/442 [Último acceso: 12 Febrero 2013].
7
Bentham, J., 1836. Deontología o Ciencia de la Moral. Valencia: Librería de Mallén y sobrinos,
p. 19.
8
Beristain Ipiña, A., 1984. Ética policial según Naciones Unidas. Justitia, abr./jun., Issue 46(125),
p. 28.
9
Cortina, A., 1994. Etica de la empresa. Claves para una nueva cultura empresarial. Madrid:
Trotta, p. 17.
BIOÉTICA Y DEONTOLOGÍA POLICIAL 47

los que se basa el ejercicio de cada profesión”10; por tal motivo, es necesario que

los profesionales conozcan y entiendan la esencia y la práctica de su

profesión. Otra opinión autorizada es la de FERNANDEZ FERNANDEZ11, quien

considera que para hablar de Ética profesional habría que poner ambos

conceptos y vertebrarlos adecuadamente. Este autor define la Ética

profesional, en cuanto a disciplina teórica, como “la indagación sistemática

acerca de cómo mejorar cualitativamente y elevar el grado de ‹humanización› de la

vida social e individual, mediante el ejercicio de la particular profesión”,

considerando que, desde un sentido práctico, “debería ofrecer pautas

concretas de actuación, valores que habrían de ser potenciados, y principios

capaces de iluminar la praxis”, para el correcto desempeño de la actividad

profesional en el contexto social en el que ésta se desempeña.

Conocer lo que conviene hacer en toda ocasión requiere de la Bioética, ya

que esta disciplina tiene mucho que decir sobre la toma de decisiones y

sobre las cuestiones éticas que se les plantean a los profesionales de la

Policía Local en su quehacer diario vinculado a la protección del libre

ejercicio de los derechos y libertades de las personas así como garantizar la

seguridad ciudadana; la propia Declaración sobre la Policía emitida por la

Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, reconoce que las

funciones que desempeña la Policía “se encuentran todavía complicadas

porque las reglas que conducen a sus miembros no son definidas con una precisión

10
Hortal Alonso, A., 2010. Ética general de las profesiones. 3ª ed. Bilbao: Desclée De Brouwer, p.
15.
11
Fernández Fernández, J. L., 1994. La economía como oportunidad y reto de la Ética profesional.
En: Ética de las profesiones. Madrid: Universidad Pontificia Comillas, p. 91.
48 Fidel Bedia Castillo

suficiente”12. En este sentido y siguiendo los planteamientos de JAR

COUSELO13, el servicio de Policía es una actividad que de una u otra forma

afecta a todos los ciudadanos en algún momento de su vida, lo que exige,

por encima de cualquier otra consideración, que deba ser capaz de

encontrar los criterios, normas o principios que guíen su obrar para

asegurar la protección del conjunto de la ciudadanía.

Para RODRIGUEZ-TOUBES14, el significado de Deontología profesional no

tiene un claro consenso, ya que -entre otras cosas- no está del todo claro si

consiste en un conjunto de normas jurídicas o morales, o en una mezcla de

ambas; para unificar su concepto propone dos interpretaciones; una

derivada de la ética normativa, que inquiere sobre los deberes morales de

conducta cuando se ejerce una determinada profesión, y otra, derivada de

la ética aplicada, que indaga sobre las normas morales que afectan de forma

particular a los integrantes de esa profesión, guiándose por la razón

práctica y no por los convencionalismos o las costumbres que rigen en esa

profesión o grupo social donde están integrados.

Con respecto a los términos Deontología y Ética profesional,

FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ acertadamente considera que a menudo se

confunden e identifican, pero que en realidad cubren campos semánticos

12
Resolución 690 del Consejo de Europa, de 8 mayo de 1.979, relativa a la Declaración sobre la
Policía. Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. Treinta y una sesión ordinaria.
13
Jar Couselo, G., 1999. El papel de la Policía en una sociedad democrática. Revista Española de
Investigaciones Sociológicas, Enero-Marzo, Issue 85, pp. 199-220.
14
Rodriguez-Toubes Muñiz, J., 2010. Deontología de las Profesiones jurídicas y derechos
humanos. Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho, Junio, Issue 20, p. 94.
BIOÉTICA Y DEONTOLOGÍA POLICIAL 49

diferentes; a su juicio, el concepto Ética profesional es más amplio que el de

Deontología, si bien este último se subsume en el primero. Para este autor:

La ‹Deontología› es la búsqueda y la puesta en práctica de las


reglas morales relacionadas con la propia actividad profesional. Es
una especie de precisión de los deberes inherentes a dicha actividad.
Por su parte, la ‹Ética profesional› apunta hacia un aspecto más
global, hacia una coordinación más amplia, que redunde en el
incremento del ‹bien común social›.
[…] La ‹Ética profesional› supone un ensanchamiento del
campo, que sobrepasa lo puramente deontológico, pero que, al
inscribirse en el ámbito laboral-profesional, nutre y dota de amplio
significado los deberes propios del particular menester productivo”15.

Ya centrados en el ámbito policial, una de las pocas definiciones

expuestas por autores españoles acerca del término deontología policial la

encontramos en SEVERA MUNTANER, según el cual consiste en “el conjunto de

deberes de los policías y sus normas morales o el conjunto de reglas éticas que

regulen el comportamiento profesional del policía”16.

Por su parte, en cuanto a los términos “moral” y “ética”, aseguran

CORTINA y MARTÍNEZ que, debido a sus coincidencias etimológicas, aparecen

como polisémicos e intercambiables en muchos contextos ciudadanos:

“A menudo se utiliza la palabra ‹ética› como sinónimo de lo que


anteriormente hemos llamado ‹la moral›, es decir, ese conjunto de
principios, normas, preceptos y valores que rigen la vida de los pueblos
y de los individuos. La palabra ‹ética› procede del griego ethos, que

15
Fernández Fernández, J. L., 1994. La economía como oportunidad y reto de la Ética profesional.
En: Ética de las profesiones. Madrid: Universidad Pontificia Comillas, pp. 92-93.
16
Severa Muntaner, J. L., 1999. Ética Policial. s.l.:Tirant lo Blanch. p. 132.
50 Fidel Bedia Castillo

significa originariamente ‹morada›, ‹lugar en donde vivimos›, pero


posteriormente pasó a significar ‹el carácter›, el ‹modo de ser› que una
persona o grupo va adquiriendo a lo largo de su vida. Por su parte, el
término ‹moral› procede del latín ‹mos, moris›, que originariamente
significa ‹costumbre›, pero que después pasó a significar también
‹carácter› o ‹modo de ser›. De este modo, ‹ética› y ‹moral› confluyen
etimológicamente en un significado casi idéntico: todo aquello que se
refiere al modo de ser o carácter adquirido como resultado de poner en
práctica unas costumbres o hábitos considerados buenos”17.

El politólogo y sociólogo francés LOUBET DEL BAYLLE advierte que

“La palabra misma de moral casi ha desaparecido del lenguaje de la sociedad

contemporánea y basta en una discusión, lanzar contra el interlocutor la sospecha

de defender un orden moral para hacerle perder buena parte de su crédito

dialéctico”18, por lo que para evitar las actuales y coyunturales

connotaciones peyorativas que rodean a este término, prefiere hablar de

ética social. En este sentido, coincidimos con el pensamiento de ORTEGA en

cuanto a que “La moral no es una ‹perfomance› suplementaria y lujosa que el

hombre añade a su ser para obtener un premio, sino que es el ser mismo del hombre

cuando está en su propio quicio y vital eficacia”19.

17
Cortina, A. & Martínez, E., 1996. Ética. Torrejón de Ardoz (Madrid): Akal, p. 21.
18
Loubet del Bayle, J. L., 1994. Policía, sociedad y los nuevos problemas de relación. Cuadernos
de Trabajo Social, Issue 7, p. 303.
19
Ortega y Gasset, J., 1966. Por qué he escrito "El hombre a la defensiva". En: Obras Completas. 6
ed. Madrid: Revista de Occidente, p. 72.
BIOÉTICA Y DEONTOLOGÍA POLICIAL 51

2. BIOÉTICA Y DEONTOLOGÍA

La Bioética se ha constituido en las últimas décadas en una nueva

rama del saber ético con repercusiones importantes en el ámbito de la

persona y la sociedad; como disciplina -mediante un análisis esencialmente

interdisciplinario- pretende favorecer la reflexión y el diálogo ante los

problemas éticos fundamentales que afectan a la vida del hombre y su

entorno social y cultural, estableciendo un puente entre la cultura de la

ciencia y la de las humanidades. A juicio de RAMIRO GARCIA, actualmente

“los saberes que vienen a formar parte de lo que llamamos Bioética son múltiples.

Por supuesto la ética, pero también la antropología, la sociología, el derecho, la

medicina y la biología, la política y la economía… Cada uno de ellos aporta

principios y observaciones que entran a formar parte de la ciencia multidisciplinar

que constituye hoy la Bioética”20. Entre las distintas corrientes existentes en

Bioética, en este trabajo seguiremos los planteamientos del paradigma

personalista21, que tiene como punto de referencia a la persona, siendo el

valor de la vida humana su bien primario y fundamental así como la

fuente de todos los derechos humanos y de todo orden social, respetando

las notables aportaciones de otras corrientes –entre otras- la principialista y

la de ética de mínimos o ética cívica, etc.

20
Ramiro García, F. J., 2005. La construcción de la Bioética a través de los informes y las
declaraciones. En: G. M. Tomás y Garrido, ed. La Bioética: Un compromiso existencial y
científico. Bioética y entramado social. Murcia: Fundación Universitaria San Antonio, p. 13.
21
La Bioética personalista supone un tipo de reflexión en la que sin suprimir las normas, se va
mucho más allá; supone no tanto el cumplimiento de una norma, sino una congruencia de vida que
no desatiende el elemento esencial de la ética, tal y como se plantea en la tradición aristotélica, es
decir, la felicidad, el bien. (En Tomás y Garrido, G. M., 2006. Cuestiones actuales de bioética.
Navarra: Eunsa, p. 23)
52 Fidel Bedia Castillo

Señalaremos a continuación, un variado abanico de autores de

diversas orientaciones que encaminan y enriquecen el modelo de la

Bioética personalista y de la defensa de la dignidad humana:

Para AYLLON, la Bioética es “el la ciencia, el arte y también la obligación

moral de respetar la vida humana.[…] la intuición de una dignidad que debe ser

respetada de forma categórica, incondicional”22. Esta opinión se ve

complementada con la de PARDO SÁENZ, para quien la Bioética constituye

“una fuente de principios y normas de comportamiento que iluminan la conciencia

y orientan a hacer elecciones siempre respetuosas con la vida y su dignidad”,

siendo el criterio ético fundamental que la regula “el respeto al ser humano, a

sus derechos inalienables, a su bien verdadero e integral: la ‹dignidad› de la

persona”23.

Profundizando en la misma línea de pensamiento, GUERRA LOPEZ

afirma que “la dignidad es un valor elevado y sublime en el que otros valores

encuentran su integración. […] La dignidad supone características peculiares en el

sujeto que la porta. […] la dignidad le pertenece a la persona en todo su ser, con tal

grado de intimidad que no es propiamente un elemento ‹consecutivo› de sus

componentes esenciales, sino ‹constitutivo› de los mismos”24. Finalmente, y

superando al autor anterior, culminamos con la afirmación de D´AGOSTINO,


22
Ayllón, J.R., 2005. Bioética y conciencia moral. En: G. M. Tomás y Garrido, ed. La Bioética: un
compromiso existencial y científico I. Fundamentos y reflexiones. Murcia: Fundación Universitaria
San Antonio, p. 61.
23
Pardo Sáenz, J. M., 2004. Bioética práctica al alcance de todos. Madrid: Ediciones Rialp, p. 16.
24
Guerra López, R., 2007. La persona es fin y no medio. El fundamento normativo de la bioética
personalista. En: G. M. Tomás y Garrido & E. M. Postigo Solana, edits. Bioética personalista:
ciencia y controversias. Madrid: Ediciones Internacionales Universitarias, p. 55.
BIOÉTICA Y DEONTOLOGÍA POLICIAL 53

cuando asegura que la Bioética “parece no querer, o incluso no poder, adoptar

otro lenguaje distinto a la dignidad”25 .

La dignidad es un valor específico de la persona. La dignidad de la

persona es uno de los más sólidos fundamentos en que se asienta la

Bioética personalista; su relevancia jurídica aparece reflejada en el artículo

10.1 de la Constitución Española, junto a los derechos inviolables que le

son inherentes, al libre desarrollo de la personalidad, y al respeto a la ley y

a los derechos de los demás, como «fundamento del orden político y de la paz

social». De este modo, el respeto de la dignidad humana opera como

principio fundamental de la actividad policial a la hora de informar y

limitar el comportamiento de los miembros de la Policía, de manera que,

como mantiene BARBERO SANTOS, “Este respeto, esta función garantizadora de

los derechos y libertades individuales constituyen, por una parte, la servidumbre

de la actividad policial, en el sentido de ser un valladar, un obstáculo, insuperable

a su ejercicio, pero, al mismo tiempo, es también la grandeza de la actividad de la

policía, al mostrar que ha muerto el pragmático, el caduco principio, de que el fin

justifica los medios”26. Esta afirmación se ve complementada con la línea de

pensamiento de BERISTAIN, cuando afirma que “La policía y sus valores éticos,

con la normativa correspondiente, sirven de termómetro para medir el grado de

respeto de una comunidad a los derechos humanos”27.

25D'Agostino, F., 2003. Bioética. Estudios de filosofía del Derecho. Madrid: Eunsa, p.60.
26
Barbero Santos, M., 1985. El respeto de los Derechos Humanos: grandeza y servidumbre de la
actividad policial. Cuadernos de la Facultad de Derecho, p. 34.
27
Beristain Ipiña, A., 1984. Ética policial según Naciones Unidas. Justitia, abr./jun., Issue 46(125),
p. 22.
54 Fidel Bedia Castillo

Adentrándonos en el concepto de Derechos Humanos FUNGAIRIÑO

BRINGAS, afirma que son “aquellos que el hombre posee por el mero hecho de

serlo, de nacer, y que son inseparables de su dignidad, son inherentes a la persona

y se proclaman como sagrados, inalienables, e imprescriptibles, por encima y fuera

del alcance de cualquier poder político”28. En este sentido, RODRÍGUEZ-TOUBES

matiza que “derechos humanos y dignidad humana son dos caras de la misma

moneda, y ambas nociones requieren una fundamentación conjunta. Decir que los

derechos humanos se basan en la dignidad humana no es más claro ni más

informativo que decir que los seres humanos tenemos una dignidad especial como

titulares de derechos intrínsecos a nuestra naturaleza humana” 29


. Como

venimos manteniendo, el principio de la dignidad humana se fundamenta

en la igualdad de los seres humanos en cuanto a sus derechos, ya sea frente

al Estado o frente a la sociedad misma; dicho principio fue planteado por

KANT en la segunda formulación de su imperativo categórico, otorgando al

hombre un valor absoluto al considerarlo como fin en sí:

“Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu


persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al
mismo tiempo y nunca solamente como un medio”30.

Como recuerda PECES-BARBA, “se puede decir con Kant que la dignidad

humana no tiene precio y supone considerar a las personas como un fin en sí”31; en

28
Fungairiño Bringas, E., 1999. Notas sobre la protección judicial de los Derechos Humanos.
Cuadernos de la Guardia Civil, Issue 21, p. 61.
29
Rodriguez-Toubes Muñiz, J., 2010. Deontología de las Profesiones jurídicas y derechos
humanos. Cuadernos Electrónicos de Filosofía del Derecho, Junio, Issue 20, p. 101 .
30
Kant, E., 1977. Fundamentación metafísica de las costumbres. 5ª ed. Madrid: Espasa-Calpe, p.
84.
BIOÉTICA Y DEONTOLOGÍA POLICIAL 55

la ética de Kant la persona tiene valor y dignidad, por lo que tomar al ser

humano como medio y no como fin puede considerarse algo

profundamente inmoral; esta afirmación es defendida prácticamente por

todas las Éticas actuales, constituyendo el fundamento de la idea de

dignidad humana y, a su vez, cimiento de los derechos humanos; la

dignidad humana es un valor moral, como hemos destacado jurídicamente

relevante, que poseemos las personas por nuestra condición de fines;

precisamente, el considerar a las personas como “alguien” y no como

“algo”, aleja cualquier pretensión de instrumentalizarla como “cosa”.

El reconocimiento de la dignidad humana es, sin embargo y a día de

hoy, una apreciación ontológica y antropológica que, lejos de conciliar

pareceres, sigue siendo una fuente de controversias dado que no todo el

mundo está dispuesto a atender que la dignidad humana está presente en

todos y cada uno de nosotros en su corporalidad. El reconocer siempre a la

persona como un ser humano digno tiene un basamento antropológico

cuya clave está en el análisis que se hace de la corporalidad humana, en el

que podemos diferenciar claramente dos realidades o dimensiones, lo

corporal y lo espiritual, que conforman una unidad sustancial, tal como

mantiene la tradición aristotélico-tomista. Esta concepción de la persona se

completa, como afirma CAYUELA “con el personalismo contemporáneo que en

sus versiones más realistas indica que el hombre es, además, dependiente y

31
Peces-Barba Martínez, G., 1999. La declaración Universal y las funciones de los Derechos.
Cuadernos de la Guardia Civil, Issue XXI, p. 56.
56 Fidel Bedia Castillo

vinculado: ¿de qué? Dependiente de la naturaleza y de las otras personas y

vinculado al mundo, a la naturaleza y a los otros”32.

Desde estas consideraciones, autores como Jonas, Spaemann ó

Wojtyla, aportan una visión integradora e integral del ser humano, en la

que coincide la Bioética personalista, donde la persona tiene un valor

intrínseco de principio a fin (dignidad ontológica) que no puede reducirse

por ningún motivo ni en ninguna circunstancia; este valor confiere a la

persona una dignidad moral cuyo reconocimiento le otorga la debida

defensa y protección legal del bien de la vida humana33.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por la

Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, heredera de la francesa

Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789, compendia

los valores que pueden hacer posible una convivencia pacífica de las

personas en el mundo. Según PECES-BARBA, la Declaración de 1948 “es la

síntesis consensuada, no sin esfuerzo, de esa tradición humanista que centra al

hombre en el mundo y lo convierte en el centro del mundo, y que recorre los

mejores perfiles de la modernidad que arrancan en el Renacimiento y que los

concretan con la ilustración y los dos últimos siglos”34.

32
Cayuela Cayuela, A., 2007. La corporalidad humana y la bioética. En: G. M. Tomás y Garrido &
M. E. Postigo Solana, edits. Bioética personalista: ciencia y controversias. Madrid: Ediciones
Internacionales Universitarias, pp. 71-76 .
33
Ob. cit., p. 85.
34
Peces-Barba Martínez, G., 1999. La declaración Universal y las funciones de los Derechos.
Cuadernos de la Guardia Civil, Issue 21, p. 59.
BIOÉTICA Y DEONTOLOGÍA POLICIAL 57

A este respecto, asegura FERNÁNDEZ RUIZ-GALVEZ que “Existe un

acuerdo generalizado en lo que respecta a considerar que las raíces filosóficas de los

derechos humanos se remontan y se hallan íntimamente ligadas, a los avatares

históricos del pensamiento humanista, entendiendo por tal aquel que afirma la

dignidad humana, la dignidad de todo ser humano por el mero hecho de serlo, con

independencia de cualquier otra circunstancia”35; profundizando en esta línea,

afirma LÓPEZ GUZMÁN que “El personalismo ha influido en acontecimientos tan

relevantes y trascendentales como la Declaración de la ONU sobre Derechos

Humanos”36.

El Preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

expresa que el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos

iguales e inalienables de los miembros de la familia humana, son la base de

la libertad, la justicia y la paz en el mundo. Como señalara JUAN PABLO II en

el Mensaje dirigido a la Organización de las Naciones Unidas con motivo

del XXX Aniversario de dicha Declaración, “Es precisamente en esta dignidad

de la persona donde los derechos humanos encuentran la fuente inmediata. Y es el

respeto a esta dignidad lo que mueve a protegerla en la práctica. La persona

35
Fernández Ruiz-Gálvez, M. E., 1999. Derechos Humanos: del universalismo abstracto a la
universalidad concreta. Persona y Derecho. Estudios en homenaje al Prof. Javier Hervada (II),
Issue 41, p. 58.
36
López Guzmán, J., 2013. La Bioética personalista en los planes de estudio universitarios.
Cuadernos de Bioética, Enero/Abril, XXIV(80), p. 84.
58 Fidel Bedia Castillo

humana, hombre y mujer, incluso cuando yerra, no pierde su dignidad de persona,

y merece siempre la consideración que se deriva de este hecho” 37.

Retomando nuevamente el argumento de PECES-BARBA38, la

Declaración Universal de los Derechos Humanos consiste en un referente moral

que sintetiza los valores que hacen posible una convivencia pacífica y

civilizada, y que la función principal de los derechos fundamentales en la

sociedad moderna reside en “orientar la organización de la sociedad, y

principalmente del Derecho, como sistema de organización social, de acuerdo con

la dignidad de la persona, para que se puedan realizar los contenidos que

identifican esa dignidad […] los elementos de esa dignidad son la capacidad de

elección, de razonar y de construir conceptos generales, de comunicar y de decidir

sobre sus fines últimos, sobre su moralidad y sobre su idea de salvación.”; para

este autor, la importancia de esta función radica en su idoneidad para

identificar el concepto “derechos humanos” y para recoger todas las

dimensiones de su contenido, toda vez que “La moralidad pública que

denominamos ‹derechos humanos› actúa en la perspectiva ética como una

pretensión moral y, si se incorpora al Derecho positivo, como un derecho

fundamental. Por tanto, se puede hablar de la función de los derechos humanos

como moralidad, y de su función como derechos”.

37
Mensaje dirigido por Su Santidad, el Papa Juan Pablo II, el 2 de diciembre de 1978, a la
Organización de las Naciones Unidas con motivo del XXX Aniversario de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, en [Link]
john_paul_ii/speeches/1978/documents/hf_jp-ii_spe_19781202_ segretario-onu_sp.html [Último
acceso: 3 Mayo 2013]
38
Peces-Barba Martínez, G., 1999. La declaración Universal y las funciones de los Derechos.
Cuadernos de la Guardia Civil, Issue XXI, p. 55-56.
BIOÉTICA Y DEONTOLOGÍA POLICIAL 59

Desde otro punto de vista, AYLLÓN considera que la relativización de

la Ética afecta de lleno también a la Bioética, por cuanto “La invocación

universal a los derechos humanos, seguida de cerca por su universal

incumplimiento, es una prueba irrefutable de que el hombre, por una parte, sabe

perfectamente lo que debe hacer, y por otra, tiene la libertad suficiente para no

hacerlo. Ésa es la condición humana. Y ése nuestro problema”39.

En otro orden de cosas, VILLAGÓMEZ CEBRIÁN advierte que los límites

de la actividad policial están en “El escrupuloso respeto a la dignidad humana,

de esta manera, adquiere categoría de ‹lex generalis› en relación con el conjunto de

derechos fundamentales y libertades públicas, condicionando cualquier acción

policial, por muy extremas que hayan de ser sus manifestaciones”40. En el

apartado primero del artículo 104 de la Constitución Española, se

encomienda a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad la singular misión de

“proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad

ciudadana”; con referencia al mismo, afirma CRESPO HELLÍN que:

“La actividad cotidiana de los policías incide sobre los


derechos y libertades de los ciudadanos y de una manera directa sobre
su libertad, integridad y seguridad.
El Policía actúa sobre estos derechos de forma directa, sin
intermediarios y al margen de vigías que controlen su proceder. El
ciudadano bajo sospecha de estar implicado en un hecho definido
como delito, en esos primeros momentos de la actuación policial, solo

39
Ayllón, J.R., 2003. Bioética, pluralismo y relativismo. Cuadernos de Bioética, 14(51-52), p. 212.
40
Villagómez Cebrián, A. J., 1997. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad: Del orden público a la
seguridad ciudadana. La caracterización jurídica de la policía de seguridad en el sistema
constitucional. Oleiros(A Coruña): Ara Solís, p. 164.
60 Fidel Bedia Castillo

está protegido por el respeto del agente a la legalidad y sus


sentimientos democráticos”41.

Es precisamente en el marco de esa actividad cotidiana, en el que los

miembros de las Policías Locales interactúan con los ciudadanos “sin

intermediarios y al margen de vigías que controlen su proceder”, donde el papel

de la Bioética adquiere su plenitud, puesto que los códigos deontológicos

“sirven como expresión general de valores morales característicos de la profesión,

aunque esta misma generalidad los hace prácticamente inservibles en multitud de

conflictos puntuales”42.

Con todo, hoy en día, la labor de las Policías Locales no se limita a

cometidos exclusivos de mantenimiento de la seguridad ciudadana, sino

que la mayor parte de sus tareas están dedicadas a funciones serviciales o

asistenciales; en un estudio realizado por MARTIN FERNANDEZ, éste señala

que “En las 562 tareas que realiza el policía uniformado de base, predominan las

relacionadas con la convivencia y la calidad de vida en general. La nuestra es una

sociedad de conflicto en la que se ha de mantener un delicado equilibrio entre

situaciones antagónicas. La policía recoge la mayoría de las contradicciones

sociales. […] Cuando la policía interviene es generalmente en situación de

conflicto. Se le pide que aparte de nuestra vista todo aquello de presencia molesta o

incomoda”43.

41
Crespo Hellín, F., 1992. El artículo 104 de la Constitución y la nueva regulación de la institución
policial: sus disfuncionalidades. Revista de Derecho Político, Issue 37, p. 123.
42
Centro de Estudios del Cambio Social, 1996. Informe España 1995: una interpretación de su
realidad social. Madrid: Fundación Encuentro, p. 10.
43
Martín Fernández, M., 1990. La profesión de policía. Madrid: Siglo Veintiuno de España
Editores, p. 179.
BIOÉTICA Y DEONTOLOGÍA POLICIAL 61

Como apunta HORTAL ALONSO, la Deontología profesional se ocupa,

ante todo de deberes y obligaciones, buscando formular un conjunto de

normas exigibles a todos aquellos que ejercen una misma profesión; en este

sentido, coincidimos con el autor cuando indica que “Sin la perspectiva ética,

la deontología se queda sin su horizonte de referencia. No acaba de quedar claro el

sentido y el por qué de las normas deontológicas; no se ve claro hacia dónde

apuntan, qué clase de bien tratan de conseguir. La deontología exige actuaciones.

La ética propone también y exige motivaciones”44.

Considera CERDÁ OLMEDO, sin embargo, que “La Bioética como

disciplina no se identifica con la Deontología clásica, ni discurre al modo de las

éticas tradicionales de orientación religiosa o metafísica, sino que pone a punto

métodos válidos para el análisis de casos y toma de decisiones racionales y

respetuosas en las que coexistan valores éticos contrapuestos, o simplemente,

diferentes”45. En la misma línea, tampoco considera TOMÁS Y GARRIDO46 que

resulte sencillo disponer de un protocolo universal de trasfondo bioético

para la correcta toma de decisiones en los diversos campos profesionales,

ni tan siquiera para la resolución de cuestiones en la vida práctica y

ordinaria; lo que sí considera posible es que toda valoración de tipo ético

debe hacerse a la luz de un determinado sistema de referencia; la Bioética,


44
Hortal Alonso, A., 1994. Planteamiento de una ética profesional. En: Ética de las profesiones.
Madrid: Universidad Pontificia Comillas, p. 57.
45
Cerdá Olmedo, G., 2005. Los comités de ética asistencial: historia, realidad y perspectivas de
futuro. En: G. M. Tomás y Garrido, ed. La Bioética: Un compromiso existencial y científico.
Bioética y entramado social. Murcia: Fundación Universitaria San Antonio, p. 171.
46
Tomás y Garrido, G. M., 2005. La toma de decisiones en los dilemas bioéticos. En: G. M. Tomás
y Garrido, ed. La Bioética: un compromiso existencial y científico. Fundamentación y reflexiones.
1ª ed. Murcia: Fundación Universitaria San Antonio, pp. 177-197.
62 Fidel Bedia Castillo

desde su perspectiva pluridisciplinar, puede articular una respuesta

argumentada en base al conocimiento de la situación y comprensión del

contexto en donde la acción se desarrolla. Para ello, la respuesta o toma de

decisiones, consistirá en una estrategia en la que se valorarán dos

supuestos: el contenido de la decisión (para decidir hay que conocer y saber

qué se decide), y el procedimiento o modo de tomar la decisión (basado en el

arte del diálogo, la tolerancia y el respeto a las opiniones).

Siguiendo la propuesta de la misma autora, quien asegura que “el

temple bioético abre un reto de confianza en el hombre del siglo XXI, en su

capacidad para la humildad intelectual y moral, en su capacidad para la tolerancia

y en la flexibilidad e incluso para su habilidad negociadora”47, para el caso de la

deontología policial, la respuesta o toma de decisiones puede articularse

del siguiente modo:

- Criterio profesional: compuesto por el buen hacer creativo y


honesto del policía.

- Análisis jurídico adecuado: estamos trabajando con personas,


sujetos de derechos y obligaciones; como ya se ha citado en
anteriores páginas, es el valor de la persona humana la fuente de
todos los derechos humanos y de todo orden social.

- Planteamientos bioéticos: basados en un estudio profundo y


conjunto de las perspectivas de las distintas corrientes bioéticas.

- Experiencia antropológica y social: consistente en comprender y


saber respetar en los otros nuestras inquietudes y desalientos.

47
Tomás y Garrido, G. M., 2006. Cuestiones actuales de bioética. Navarra: Eunsa, p. 14.
Capítulo 3

Códigos de Deontología policial


 
CÓDIGOS DE DEONTOLOGÍA POLICIAL 65

CONSIDERACIONES INICIALES

Para aproximarnos al concepto de lo que hoy en día entendemos en

España por Deontología policial, realizaremos un recorrido cronológico de

su evolución partiendo del considerado primer código deontológico

policial moderno, el Acta de la Policía Metropolitana de Londres, de 1828;

pasando por la Cartilla de la Guardia Civil, de 1845; la Cartilla para el servicio

que deben prestar las Escuadras de Barcelona, de 1896; el Código de ética de los

funcionarios encargados de ejecutar la Ley, de 1956, de la Asociación de

Funcionarios de Paz del Estado de California; y, la Ley de Aplicación del

Código de Ética, de 1957, de la Asociación Internacional de Jefes de Policía.

Posteriormente y para finalizar, mencionaremos los últimos códigos

deontológicos policiales que, por orden cronológico, han visto la luz

pública para su aplicación a distintos Cuerpos de Policía en España, como

son el Código Deontológico de la Policía del País Vasco, el Código de Ética de la

Policía de Cataluña y el recientemente publicado Código Ético del Cuerpo

Nacional de Policía.
66 Fidel Bedia Castillo

1. ORÍGENES DE LA DEONTOLOGÍA POLICIAL

El Acta de la Policía Metropolitana de Londres (London Metropolitan

Police Act), atribuida a Sir Robert Peel1 en 1828, se considera el primer

código deontológico policial moderno; su concepción de una Policía de

carácter impersonal -como asegura MILLER2-, cimentada en las ideas de la

prevención y la confianza de los ciudadanos, donde sus miembros -los

denominados Bobbies- estuviesen por encima de intereses políticos y

distanciados de los conflictos sociales, derivó posteriormente hacia

objetivos más tangibles, como la investigación y la detención de criminales,

en la creencia de que la supuesta ausencia de delitos legitimaría la eficacia

de la Policía.

Presenta el Acta unos principios de actuación en los que se destaca la

importancia de la formación policial, la prevención de la actividad

delictiva y la necesidad de establecer unos adecuados lazos de

entendimiento entre la sociedad y la Policía:

“1) Prevenir el delito y el desorden, antes que reprimirlos por la


fuerza militar y por la severidad de las penas previstas por la ley.

1
Sir Robert Peel fue considerado una de las estrellas emergentes del partido Tory en Inglaterra.
Ministro del Interior en diversos gobiernos desde el año 1822 al 1830, introdujo importantes
reformas en la legislación penal británica; la más destacada es la creación de la London
Metropolitan Police (Policía Metropolitana de Londres), posiblemente el primer cuerpo de Policía
moderno y futuro Scotland Yard.
2
Miller, W. R., 1977. Cops and Bobbies: Police Authorithy in New York and London, 1830-1870.
Chicago: s.n. (En su obra, el autor destaca la importancia que atribuía Sir Robert Peel al carácter
impersonal y desinteresado que debía presidir la actuación de los miembros de la Policía,
circunstancias que contrastaría en el tiempo con la actuación otros cuerpos de Policía, como el de
Nueva York, donde sus miembros incluso llegaron a participar en los conflictos sociales como
parte interesada.)
CÓDIGOS DE DEONTOLOGÍA POLICIAL 67

2) No olvidar nunca que si la policía quiere ser capaz de


cumplir con sus funciones y sus obligaciones, hace falta que los
ciudadanos aprueben su existencia, sus actos y su comportamiento y
que la policía sea capaz de ganar y conservar el respeto de los
ciudadanos.
3) No olvidar nunca que ganarse el respeto de los ciudadanos y
conservarlo significa también asegurarse la cooperación de un público
dispuesto a ayudar a la policía a respetar las leyes.
4) No olvidar que cuanta mayor cooperación se obtenga de los
ciudadanos, menos necesario será el empleo de la fuerza física y del
enfrentamiento para conseguir los objetivos de la policía.
5) Obtener y conservar la aprobación de los ciudadanos, no
halagando la opinión pública, sino utilizando siempre la ley de una
manera absolutamente imparcial, independientemente de su relación
con la política y sin preocuparse de la justicia o la injusticia de fondo
de las leyes; poniendo su servicio y amistad a todos los ciudadanos,
siendo siempre cortés y amable y no dudando en sacrificarse cuando
se trate de defender la vida.
6) Utilizar la fuerza física en los casos donde la persuasión, los
consejos y las advertencias, hayan resultado ineficaces para asegurar
el respeto de la ley o el restablecimiento del orden; y en un caso dado,
no utilizar más que el mínimo de la fuerza física necesaria para
conseguir los objetivos planteados.
7) Mantener siempre con la ciudadanía relaciones que permitan
concretar la tradición histórica según la cual la policía son los
ciudadanos y éstos son la policía; los policías no son más que
miembros de la ciudadanía pagados por ocuparse, a tiempo completo,
del bienestar de la comunidad, de las tareas que incumben a cada
ciudadano.
8) No perder nunca de vista la necesidad de atenerse
estrictamente en las funciones que son las de la policía y abstenerse de
usurpar, incluso aunque sea en apariencia, los poderes del aparato
68 Fidel Bedia Castillo

judicial para vengar a los individuos o al Estado y para juzgar


autoritariamente sobre la culpabilidad y castigar a los culpables.
9) No perder nunca de vista que el criterio de la eficacia de la
policía es la ausencia del crimen y de desorden y no la manifestación
visible de la acción de la policía para conseguir estos resultados”.

Otro texto significativo de indudable contenido deontológico, es la

Cartilla del Guardia Civil3, donde en el año 1845 el Duque de Ahumada4

exhortaba, en palabras de LASEN PAZ, “a la higiene, aliño y policía (arts. 2º, 8 9

10) en un tiempo donde la salud es un bien precioso, por un lado, además de

reforzar la moral mediante el buen aspecto, en una sociedad donde el atuendo goza

de un fuerte valor simbólico, anticipando el valor que hoy se da a la imagen” 5.

Siguiendo al mismo autor, la Cartilla, cuyo artículo primero señala

que “El honor es la principal divisa del Guardia Civil” es una exaltación a la

dignidad de los miembros de las escalas inferiores del Cuerpo: “Entonces

solo tenían honor los Oficiales, la mentalidad estamental estaba todavía vigente en

muchos aspectos y el honor es una aportación de primer orden al estatus del

Guardia Civil, clave de bóveda y cierre de conjunto de valores que constituirán la

3
La Cartilla del Guardia Civil fue aprobada por S.M. La Reina Isabel II, en Real Orden de
20 de Diciembre de 1845.
4
Francisco Javier Girón y Ezpeleta, II Duque de Ahumada y V Marqués de las Amarillas
(Pamplona, 1803 - Madrid, 1869) fue el fundador y primer Director General de la Guardia
Civil, según Decreto fundacional de 13 de mayo de 1844, siendo reina de España Isabel II
y presidente del gobierno el general D. Ramón María Narváez y de Campos.
5
Lasen Paz, M., 2003. La formación y los valores de la Guardia Civil. Revista Catalana de
Seguretat Pública, Junio, Issue 12, pp. 44-45.
CÓDIGOS DE DEONTOLOGÍA POLICIAL 69

Institución a través de los años”6; también se concede importancia a las

relaciones sociales, donde el “trato correcto y respetuoso con la población y

autoridades, en momentos de servicio o de ocio, indispensable en un servicio de

proximidad en que 'la persuasión y la fuerza moral' son las primeras armas del

Guardia Civil”. La Cartilla resalta, asimismo, valores para enfrentarse a las

situaciones propias de un Policía: “será siempre un pronóstico feliz para el

afligido”(art. 6); de honradez y moralidad para quien puede ser tentado por

la penuria: “El Guardia Civil no hace más que cumplir con su deber; y si algo

debe esperar de aquel a quien ha favorecido, debe ser solo, un recuerdo de

gratitud”(Art. 7).

A modo de ejemplo, a continuación se citan algunos de los artículos

de la Cartilla del Guardia Civil de 1845, que pueden considerarse más

representativos por su alto componente deontológico y que figuran en el

Capítulo Primero (Prevenciones generales para la obligación del Guardia Civil).

Aunque dichos artículos han de interpretarse en el contexto social de la

época, muchos de ellos mantienen una indudable actualidad:

“Artículo 1º.- El honor ha de ser la principal divisa del Guardia


Civil, debe por consiguiente conservarlo sin mancha. Una vez
perdido no se recobra jamás.
Artículo 2º.- El Guardia Civil por su aseo, buenos modales y
reconocida honradez, ha de ser un dechado de moralidad.

6
Actualmente, el honor es un valor que la Constitución ha generalizado al conjunto de los
ciudadanos en su artículo 18.1, siendo desarrollado por Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de
Protección Civil del Derecho al Honor, a la Intimidad Personal y Familiar y a la Propia Imagen.
70 Fidel Bedia Castillo

Artículo 3º.- Las vejaciones, las malas palabras, los malos


modos, nunca debe usarlos ningún individuo que vista el uniforme de
este honroso Cuerpo.
Artículo 4º.- Siempre fiel a su deber, sereno en el peligro y
desempeñando sus funciones con dignidad, prudencia y firmeza, será
más respetado que el que con amenazas, sólo consigue malquistarse
con todos.
Artículo 5º.- Debe ser prudente sin debilidad, firme sin
violencia y político sin bajeza.
Artículo 6º.- El Guardia Civil no debe ser temido sino de los
malhechores, ni temible sino a los enemigos del orden. Procurará ser
siempre un pronóstico feliz para el afligido, y que a su presentación el
que se creía cercado de asesinos, se vea libre de ellos; el que tenía su
casa presa de las llamas, considere el incendio apagado; el que veía a
su hijo arrastrado por la corriente de las aguas, lo crea salvado; y por
último, siempre debe velar por la propiedad y seguridad de todos.
Artículo 7º.- Cuando tenga la suerte de prestar algún servicio
importante, si el agradecimiento le ofrece alguna retribución, nunca
debe admitirla. El Guardia Civil no hace más que cumplir con su
deber, y si algo debe esperar de aquel a quien ha favorecido, debe ser
sólo un recuerdo de gratitud. Este desinterés le llenará de orgullo, le
granjeará el aprecio de todos, y muy particularmente la estimación de
sus Jefes, allanándole el camino para sus ascensos.
Artículo 8º.- El Guardia Civil, lo mismo en la Capital de la
Monarquía, que en el despoblado más solitario, no deberá nunca salir
de su casa cuartel sin haberse afeitado lo menos tres veces por
semana, teniendo el pelo y las uñas cortadas, bien lavado, peinado y
aseado, limpiando diariamente las botas y los zapatos.
Artículo 9º.- Lo bien colocado de sus prendas y su limpieza
personal, han de contribuir en gran parte a granjearle la
consideración pública.
CÓDIGOS DE DEONTOLOGÍA POLICIAL 71

Artículo 10º.- El desaliño en el vestir infunde desprecio.


Artículo 11º.- Si encontrase algún conocido, amigo o camarada,
le saludará con urbanidad y decencia, sin gritos ni ademanes
descompuestos, y usando siempre para ello de sus nombres y
apellidos, sin valerse de los motes o apodos por que son conocidas
algunas personas.
Artículo 12º.- Será muy atento con todos. En las calles cederá
la acera del lado de la pared, no sólo a los jefes militares, sino a las
justicias de los pueblos en que esté, a todas las autoridades en
cualesquiera de las carreras del Estado, y por lo general a toda
persona bien portada, y en especial a las Señoras. Es una muestra de
subordinación para unos, de atención para otros y de buena crianza
para todos.
Artículo 13º.- Tendrán muy presente los individuos del Cuerpo
el artículo de Ordenanza que previene el saludo a todos los oficiales
del Ejército, para distinguirse en observarlo con la mayor
puntualidad.
Artículo 14º.- Nunca se entregará por los caminos a cantos ni
distracciones impropias del carácter y posición que ocupa. Su silencio
y seriedad deben imponer más que sus armas.
Artículo 15º.- Ha de procurar juntarse generalmente con sus
compañeros, para fomentar la estrecha amistad y unión que debe
haber entre los individuos del arma, aunque también podrá hacerlo
con aquellos vecinos de los pueblos, que por su moralidad y buenas
costumbres sean apreciados y considerados en el pueblo donde
estuviere.
Artículo 16º.- No entrará en ninguna habitación sin llamar
anticipadamente a la puerta y pedir permiso, valiéndose de las voces
“da V. su permiso” u otras equivalentes, olvidando absolutamente la
denominación de patrón o patrona, que comúnmente suelen usar
todos los soldados. Cuando le concedan entrar, lo harán con el
sombrero en la mano, y le mantendrán en ella hasta después de salir.
72 Fidel Bedia Castillo

Artículo 17º.- Cuando tenga que cumplir con las obligaciones


que le imponen el servicio peculiar del instituto a que pertenece y sus
Reglamentos, de exigir la presentación de pasaportes, disipar algún
grupo, hacer despejar algún establecimiento o impedir la entrada en
él, lo hará siempre anteponiendo las expresiones de haga V. el favor o
tenga V. la bondad. Cuando sean Oficiales o Jefes del Ejército, lo
verificará además, dándoles el tratamiento y haciéndoles el saludo que
les corresponda por sus insignias.
Artículo 18º.- Sus primeras armas deben ser la persuasión y la
fuerza moral, recurriendo sólo a las que lleve consigo, cuando se vea
ofendido por otras o sus palabras no hayan bastado. En este caso
dejará siempre bien puesto el honor de las que la Reina le ha
entregado.
Artículo 19º.- Cuando tenga que dar parte personalmente a
algún superior, después de saludarlo, con el arma o sin ella, según se
encontrare, le hará una relación sucinta de lo que hubiese
presenciado, concretándose a referir la ocurrencia tal y como hubiere
pasado, sin añadir nada ni hacer comentarios importunos; hablará
despacio, en tono de voz comedido y respetuoso, manteniéndose
cuadrado y con los brazos caídos, dando siempre a cada uno el
tratamiento que le corresponda.
Artículo 20º.- El Guardia Civil siempre llevará consigo tintero
y papel para hacer sus apuntaciones, y el cuaderno de requisitorias de
los criminales a quienes se persiga por la Ley.
Artículo 21º.- Deberá estar muy engreído de su posición, y
aunque no esté de servicio, jamás reunirse a malas compañías, ni
entregarse a diversiones impropias de la gravedad que debe
caracterizar el Cuerpo.
Artículo 22º.- Los individuos de la Guardia Civil se conducirán
en todo caso como si estuviesen de servicio, y para su desempeño
deben saber de memoria el Reglamento del arma, que llevarán siempre
consigo.
CÓDIGOS DE DEONTOLOGÍA POLICIAL 73

Artículo 23º.- Para llenar cumplidamente su deber, procurarán


conocer muy a fondo y tener anotados los nombres de aquellas
personas, que por su modo de vivir holgazán, por presentarse con
lujo, sin que se les conozcan bienes o fortuna, y por sus vicios, causen
sospecha en las poblaciones.
Artículo 24º.- Observará a los que, sin motivo conocido, hacen
frecuentes salidas de su domicilio, y seguirá los pasos de los sujetos
que se hallen en este caso, reconociendo sus pasaportes para
cerciorarse de su autenticidad, y en el caso de tener noticia de la
perpetración de algún delito, tratará de averiguar por todos los
medios posibles, donde estuvieron estas personas en el día, y hora que
se cometió. Practicando estas indagaciones con el detenimiento y
minucioso examen que tan delicado asunto requiere, tal vez no se
cometerá un crimen cuyos autores no sean descubiertos.
Artículo 25º.- Por ningún caso allanará la casa de ningún
particular sin su previo permiso. Si no lo diese para reconocerla,
manteniéndose la debida vigilancia a su puerta, ventanas y tejados,
por donde pueda escaparse la persona que persiguiese, enviará a pedir
al Alcalde su beneplácito para verificarlo.
Artículo 26º.- Se abstendrá cuidadosamente de acercarse nunca
a escuchar las conversaciones de las personas que estén hablando en
las calles, plazas, tiendas o casas particulares, porque éste sería un
servicio de espionaje ajeno de su instituto; sin que por esto deje de
procurar adquirir noticias y de hacer uso de lo que pueda serle útil,
para el mejor desempeño de las obligaciones que el servicio del Cuerpo
le imponen.
Artículo 27º.- Será siempre de su obligación, perseguir y
capturar a cualesquiera que cause herida o robe a otro, y evitar toda
riña.
Artículo 34º.- En caso de que ocurra incendio, acudirá
inmediatamente al punto donde tenga lugar, cuidando
especialísimamente de proteger a todas las personas que se
encuentren en el sitio de la desgracia, asegurando sus intereses y
74 Fidel Bedia Castillo

evitando que se introduzcan en la casa gentes que, con el pretexto de


auxiliar, llevan el de robar o cometer otros excesos.
Artículo 35º.- En las avenidas de los ríos, huracanes, temblores
de tierra o cualesquiera otra calamidad, prestará cuantos auxilios
estén a su alcance, a los que se vieren envueltos en estos males”.

Otra referencia de contenido deontológico en el ámbito policial

español con una clara vocación de reivindicar la calidad del servicio que

debe prestar la Policía a la sociedad, la encontramos en alguno de los

artículos de la “Cartilla para el servicio que deben prestar las Escuadras de

Barcelona”, redactada por el Excmo. Sr. General Comandante General de

Somatenes, el Comandante Jefe de las Escuadras y un Capitán de la

Guardia Civil, por orden el Excmo. Sr. General en Jefe de este 4º Cuerpo de

Ejército, de fecha 9 de diciembre de 1895 y aprobada por dicha superior

autoridad en 29 de febrero de 1896:

“Art. 1º El mozo de escuadra ha de ser siempre un modelo de


honradez y lealtad.
Art. 3º Debe mostrar buenas manera y moralidad [...]. El trato
con todos debe ser afable.
Art. 7º […] La desmoralización y los vicios jamás serán
tolerados en los mozos de escuadra.
Art. 15º Se prohibe absolutamente recibir tributos de ningún
tipo por los auxilios o servicios que, en cumplimiento de sus
obligaciones, tengan ocasión de prestar a particulares.
Art. 26º Siempre que los Mozos encontraren algún carruaje, o
carro volcado o caballería caída, como no vayan a un servicio urgente
que les impida detenerse, ayudarán a los dueños a levantarse; lo
mismo que en cualquier otra necesidad de los viajeros, les prestarán
cuantos auxilios necesiten y estén a su alcance. Igualmente, cuando
CÓDIGOS DE DEONTOLOGÍA POLICIAL 75

en el curso de sus servicios, viesen algún viajero perdido, le


enseñarán el camino del punto a que se dirija, en especial si fuese de
noche o en días de nieve o tormenta, en que es más fatal su extravío a
los caminantes”.

En 1956, la Asociación de Funcionarios de Paz del Estado de California

(Estados Unidos de América), adoptó un Código de ética de los funcionarios

encargados de ejecutar la Ley. Este texto, elaborado por policías, pionero a la

hora de establecer un código ético profesional en el ámbito policial para

regular su profesión -a semejanza de los códigos profesionales médicos ya

existentes- decía:

“Como oficial encargado de hacer cumplir la ley, mis deberes


fundamentales son: servir a la humanidad; salvaguardar vidas y
propiedades; proteger al inocente contra el engaño; al débil contra la
opresión o intimidación, y al pacífico contra la violencia y el
desorden; y respetar los derechos constitucionales de todas las
personas a la libertad, la igualdad y la justicia.
Conservaré mi vida privada intachable, como ejemplo para
todos; mantendré una calma valerosa frente al peligro, la burla o el
ridículo; cultivaré el dominio de mí mismo; y tendré constantemente
presente el bienestar de los demás. Honesto en pensamientos y
acciones en mi vida personal y en la oficial, seré ejemplar en obedecer
las leyes del país y los reglamentos de mi estado. Cuando vea y oiga
de índole confidencial, o que se me confía en mi carácter oficial, lo
guardare en secreto, a menos que sea necesario revelarlo en
cumplimiento de mi deber.
Nunca actuaré oficiosamente ni permitiré que mis sentimientos
personales, perjuicios, animosidades o amistades, influyan en mis
decisiones. Sin condescendencias para con el crimen y trato severo
para con los criminales, haré cumplir la ley con cortesía y
adecuadamente, sin temores ni favoritismos, malicia ni mala
76 Fidel Bedia Castillo

voluntad, nunca empleando la fuerza o la violencia innecesaria y


tampoco aceptando dádivas.
Reconozco la placa o credencial que me acredita como símbolo
de la confianza pública, y acepto como un depósito que conservaré
mientras sea fiel a la ética del servicio policiaco. Constantemente me
esforzaré por alcanzar estos objetivos e ideales, dedicándome ante dios
a la profesión que he escogido: La de hacer cumplir la ley” 7.

En 1957, la Asociación Internacional de Jefes de Policía intentó establecer

unas normas de conducta susceptibles de regular el comportamiento de las

fuerzas de Policía en todo el mundo. El texto fue denominado Ley de

Aplicación del Código de Ética, y revisado posteriormente en 1991; en el

mismo se aludía a los conceptos más modernos de ética policial, como el

respeto a los derechos fundamentales, la integridad, la prohibición y

persecución de la corrupción en el ámbito policial, el secreto profesional, la

cooperación con la justicia y otros cuerpos policiales, etc., pronunciándose

de la siguiente forma:

“Como un oficial de policía, mi deber fundamental es servir a la


comunidad, para salvaguardar vidas y bienes, proteger al inocente
contra el engaño, a los débiles contra la opresión o intimidación,
contra la violencia o el desorden, y respetar los derechos
constitucionales de todos, la libertad, la igualdad y la justicia.
Voy a mantener mi vida privada sin mancha como un ejemplo
para todos, y me comportaré de una manera que no desacredite ni a
mí ni a mi Departamento. Voy a mantener la calma, sereno ante el
peligro, desprecio o ridículo; desarrollaré el autocontrol, y seré
constantemente consciente del bienestar de los demás. Practicaré la

7
Traducción de Juan Herrera Corzas. Los Gobernados (13.01.2011), en
[Link] [Último acceso:
7 octubre 2012]
CÓDIGOS DE DEONTOLOGÍA POLICIAL 77

honestidad en el pensamiento y la acción, tanto en mi vida personal y


oficial, que será ejemplar en la obediencia a la ley y los reglamentos de
mi Departamento. Todo lo que vea u oiga de naturaleza confidencial,
o que se me haya confiado en mi calidad oficial, lo mantendré siempre
en secreto a menos que la revelación sea necesaria en el cumplimiento
de mi deber.
Nunca debo actuar oficiosamente o permitir que los
sentimientos personales, prejuicios, creencias políticas aspiraciones,
animosidades o amistades puedan influir en mis decisiones. Sin
compromiso con la delincuencia, seré implacable en la persecución de
los criminales; voy a aplicar la ley con cortesía y adecuadamente, sin
miedo o favor, malicia o mala voluntad, nunca emplearé la fuerza o la
violencia innecesaria y nunca aceptaré sobornos.
Reconozco la insignia de mi oficina como un símbolo de la fe
pública, y lo acepto como un encargo público que tendrá lugar tanto
tiempo como yo soy fiel a la ética del servicio policial. Nunca me
involucraré en actos de corrupción o soborno, ni voy a tolerar tales
actos por otros policías. Voy a cooperar con todos los organismos
legalmente autorizados y sus representantes en la búsqueda de la
justicia
Yo sé que, sólo yo, soy responsable del desempeño de mis
funciones profesionales y tomaré todas las oportunidades razonables
para aumentar y mejorar mi nivel de conocimientos y competencias.
Constantemente me esforzaré para lograr estos objetivos e
ideales, dedicándome ante Dios a mi profesión en aplicación de la
ley”8.

8
Traducción del autor, procedente de The Institute for Criminal Justice Ethics (Cover Institute
Resources Journal), en [Link]
[Link] [Último acceso: 7 octubre 2012]
78 Fidel Bedia Castillo

2. CÓDIGOS DE DEONTOLOGÍA POLICIAL EN ESPAÑA

A continuación, nos haremos eco del contenido los últimos códigos

deontológicos policiales que, por orden cronológico, han visto la luz

pública para su aplicación a distintos Cuerpos de Policía en España.

2.1 CÓDIGO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA DEL PAÍS VASCO

La Ley 4/1992, de 17 de julio, de Policía del País Vasco tiene por

objeto la ordenación de la administración de seguridad de la Comunidad

Autónoma del País Vasco, la coordinación de las policías locales y la

regulación del régimen específico del personal de los Cuerpos de Policía

dependientes de las administraciones públicas vascas, siendo de aplicación

a los Cuerpos de Policía dependientes de la Administración de la

Comunidad Autónoma y de la Administración Local.

En su Capítulo II, denominado “Código Deontológico”, figuran los

once artículos que se reproducen a continuación:

“Artículo 28
El servicio público de policía se ejercerá con absoluto respeto a
la Constitución, al Estatuto de Autonomía y al resto del
ordenamiento jurídico, y al mismo incumbe cumplir los deberes que le
impone la ley, sirviendo a la comunidad y protegiendo a todas las
personas contra actos ilegales que impidan el libre ejercicio de sus
derechos y libertades.
CÓDIGOS DE DEONTOLOGÍA POLICIAL 79

Artículo 29
Los miembros de la Policía del País Vasco respetarán la
autoridad de los Tribunales, y, en el desempeño de su función como
Policía Judicial, estarán al servicio y bajo la dependencia de la
Administración de Justicia, en los términos que dispongan las Leyes.
Artículo 30
1. Los miembros de la Policía del País Vasco actuarán con
absoluta neutralidad política e imparcialidad, y evitarán cualquier
práctica abusiva o arbitraria respetando en todo momento los
principios de igualdad y no discriminación, y los demás que se
consignan en la Constitución y en la Declaración Universal de
Derechos Humanos.
2. Deberán actuar en todo momento con integridad y
dignidad, evitando todo comportamiento que pueda significar pérdida
de la confianza y consideración que requieren sus funciones, o
comprometer el prestigio o eficacia del servicio o de la
Administración. En particular deben abstenerse de todo acto de
corrupción y oponerse a éstos resueltamente.
3. En sus relaciones con los ciudadanos observarán un trato
correcto y esmerado, proporcionando información cumplida, y tan
amplia como sea posible, sobre las causas y finalidad de sus
intervenciones. Acreditarán su condición profesional siempre que sea
necesario y cuando lo demanden las personas con las que se
relacionen en sus actuaciones.
Artículo 31
En su actuación profesional se regirán por los principios de
jerarquía y subordinación, debiendo respeto y obediencia a las
autoridades y superiores jerárquicos. Ello no obstante, se abstendrán
de cumplir órdenes que entrañen la ejecución de actos que
manifiestamente constituyan delito o sean contrarios a las leyes, sin
que en tal caso pueda ser adoptada ninguna medida disciplinaria
contra ellos.
80 Fidel Bedia Castillo

Artículo 32
Deberán guardar secreto respecto a todas las informaciones
que conozcan por razón o con ocasión del desempeño de sus
funciones, salvo que el ejercicio de las mismas o las disposiciones de la
ley les impongan actuar de otra manera.
Artículo 33
Los miembros de la Policía del País Vasco están obligados,
incluso fuera del servicio, a observar los deberes inherentes a su
función, debiendo intervenir siempre en defensa de la ley y de la
seguridad ciudadana, y prestar auxilio en los casos de accidentes,
calamidades públicas o desgracias particulares.
Artículo 34
1. En el ejercicio de sus funciones, los miembros de la Policía
del País Vasco actuarán con la decisión necesaria, sin recurrir a la
fuerza más allá de lo razonable y rigiéndose por los principios de
adecuación, necesidad y proporcionalidad en la utilización de los
medios a su alcance.
2. No deberán utilizar las armas salvo que exista un riesgo
racionalmente grave para su vida o integridad física o las de terceras
personas, o en aquellas circunstancias en que concurra un grave
riesgo para la seguridad ciudadana, y de conformidad con los
principios a que se refiere el apartado anterior. El uso de armas de
fuego se considerará como medida extrema, no debiendo emplearse
salvo que se les ofrezca resistencia armada o se ponga en peligro de
algún otro modo su vida o la de terceras personas, y no pueda
detenerse o reducirse al agresor mediante otro tipo de medidas.
Artículo 35
Cuando detengan a una persona, deberán identificarse
debidamente como miembros de la Policía del País Vasco, y darán
cumplimiento con la debida diligencia a los trámites, plazos y
requisitos exigidos por el ordenamiento jurídico.
CÓDIGOS DE DEONTOLOGÍA POLICIAL 81

Artículo 36
1. Los miembros de la Policía del País Vasco velarán por la
vida e integridad física de las personas a quienes detengan o que se
encuentren bajo su custodia, y respetarán su honor y dignidad y los
derechos que legalmente les corresponden.
2. No podrán infringir, instigar o tolerar acto alguno de
tortura u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni invocar la
orden de un superior o circunstancias especiales, como amenaza de
guerra o de la seguridad nacional, o cualquier otra emergencia
pública, como justificación.
3. Asegurarán la plena protección de la salud de las personas
bajo su custodia. Cuando el estado de las mismas lo requiera, les
procurarán asistencia médica y seguirán las instrucciones del
facultativo que les atienda, cuidando en todo caso que no se produzca
merma alguna en las medidas de seguridad necesarias para
garantizar su vigilancia.
Artículo 37
1. Todo miembro de la Policía del País Vasco es responsable
personal y directo de los actos que lleve a cabo en su actuación
profesional infringiendo o vulnerando las normas legales y
reglamentarias, sin perjuicio de la responsabilidad patrimonial que
como consecuencia de los mismos pueda corresponder a la
Administración.
2. No obstante, los miembros de la Policía del País Vasco
tendrán derecho a ser representados y defendidos por profesionales
designados por la Administración pública de la que dependan, y a
cargo de ésta, en todas las actuaciones judiciales en que se les exijan
responsabilidades por hechos cometidos en el ejercicio de sus
funciones.
Cuando la resolución jurisdiccional firme acreditare que los
hechos causantes de la exigencia de responsabilidad se produjeron
contraviniendo las normas reguladoras de la actuación policial, la
Administración podrá ejercitar la correspondiente acción de regreso.
82 Fidel Bedia Castillo

Artículo 38
Cuando tengan motivos fundados para creer que se ha
producido o va a producirse una violación del presente código,
informarán a sus superiores y, si fuera necesario, a cualquier
autoridad que tenga atribuciones correctivas”.

2.2. CÓDIGO DE ÉTICA DE LA POLICÍA DE CATALUÑA

La Resolución IRP/3648/2010, de 12 de noviembre, de la Generalitat

de Cataluña, aprobaba el “Código de Ética de la Policía de Cataluña”9, que

estuvo vigente hasta el 1 de febrero de 2011. Dicho Código, pretendía las

siguientes finalidades:

 Promover un modelo de seguridad pública basado en la protección de


los derechos, en la seguridad jurídica para su libre ejercicio y en la
seguridad material que el Estado social y democrático de derecho está
obligado a garantizar.
 Pronunciar y desarrollar los principios de actuación de las policías de
Cataluña, como servicio público fundamentado en el respeto a la
dignidad y los derechos que se derivan.
 Pronunciar y desarrollar los derechos y deberes y las normas éticas de
conducta que se derivan.
 Contribuir a la seguridad jurídica como derecho de las personas
miembros de las policías con respecto a las normas que regulan la
actuación.
 Hacer accesibles a la ciudadanía las normas básicas de actuación de las
policías.
 Promover las buenas prácticas y la inserción del juicio de valor ético en
la actuación policial.

9
Publicado en D.O.G.C. núm. 5757 de 17 de noviembre de 2010.
CÓDIGOS DE DEONTOLOGÍA POLICIAL 83

 Incorporar la dimensión ética en la organización policial, en sus


estructuras y recursos materiales y humanos.

El Código de Ética , elaborado a modo de instrumento para percibir y

valorar si la Policía “ejerce sus funciones de manera éticamente aceptable y con

unas finalidades válidas y democráticas”10, contenía preceptos coincidentes con

principios y ciertas disposiciones de instrucciones internas de servicio de la

Policía de la Generalitat y de las Policías Locales que afectaban a derechos

fundamentales, tales como la libertad y la integridad personal;

disposiciones que, por el hecho de no haberse publicado de forma oficial,

no eran accesibles a los ciudadanos, considerándose tal hecho como una

limitación objetiva de sus derechos. Con su inclusión en el Código se

pretendía cumplir con las exigencias proclamadas por Código Europeo de

Ética de la Policía, en demanda de una mayor precisión y publicidad los

reglamentos y normativa legal que regula a la Policía.

Igualmente, el Código de Ética contenía el sistema de derechos de los

miembros que forman los Cuerpos de Policía, de sus deberes -en especial

con los relacionados con la ciudadanía y los de su propia función-,

principios rectores de la actuación policial, formación, así como de

responsabilidad personal y del control interno.

Como ya se indicaba anteriormente, el Código de Ética de la Policía de

Cataluña dejó de tener vigencia el 1 de Febrero de 2011, por Resolución del

Departamento de Interior de la Generalitat de Cataluña, donde se

10
Preámbulo de la Resolución IRP/3648/2010, de 12 de noviembre, por la que se aprueba el
Código de Ética de la Policía de Cataluña.
84 Fidel Bedia Castillo

consideraba adecuado “dejar sin efecto el Código de ética de la policía de

Cataluña, sin que eso implique en absoluto dejar ausente de regulación la materia

deontológica policial, vista la existencia de unos claros y expresos parámetros

éticos, como se ha indicado, y teniendo en cuenta que el Código no constituye un

instrumento normativo ni altera ni puede alterar la legislación vigente a la que se

sujetan obviamente los agentes policiales” 11.

2.3. CÓDIGO ÉTICO DEL CUERPO NACIONAL DE POLICÍA

En la Orden General número 2006 de la Dirección General de la

Policía, de fecha 6 de mayo de 2006, se publicó el Código Ético del Cuerpo

Nacional de Policía, cuyo objetivo se centra el respeto y la defensa de la

dignidad humana y el impulso del ejercicio profesional policial desde la

máxima integridad.

Los principios y valores recogidos este Código pretenden adecuarse

al marco europeo como respuesta a la Recomendación (2001) 10 del Comité

de Ministros a los Estados miembros sobre el Código Europeo de Ética de la

Policía, además de sustentarse en los Principios Básicos de Actuación

recogidos en la LO 2/86 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, sintetizándose

en los siguientes presupuestos:

• Contribuir al bienestar y la cohesión social como primer objetivo de la

institución policial.

11
Resolución INT/179/2011, de 26 de Enero, publicada en DOGC núm. 5808 de 01 de Febrero
de 2011.
CÓDIGOS DE DEONTOLOGÍA POLICIAL 85

• Proteger y respetar el libre ejercicio de los derechos y libertades de todos

los ciudadanos, así como la dignidad e integridad de las personas,

especialmente las que se encuentren bajo custodia.

• Colaborar con la administración de justicia en la aplicación de las leyes,

la investigación de los delitos y en la protección y tratamiento correcto de

las víctimas, testigos y detenidos.

• Cumplir las órdenes siempre que se ajusten a los criterios de legalidad y

ética profesional y oponerse a realizar todas aquellas que puedan vulnerar

derechos fundamentales o vayan contra la Constitución o las leyes.

• Rechazar todo acto de corrupción y actuar para evitarlos, denunciando

todos aquellos de los que se tuviera conocimiento.

• Evitar toda discriminación por razón de raza, etnia, religión, creencias,

sexo, edad, ideología, discapacidad o cualquier otra de similar naturaleza.

• Dar un trato correcto a los ciudadanos a quienes se ofrecerá información

suficiente y se asistirá en aquellas situaciones que requieran una primera

actuación para evitar cualquier situación de riesgo o desamparo.

• Prestar un tratamiento especializado a las personas más vulnerables de la

comunidad.

• Guardar el secreto profesional de todas las actuaciones, garantizando el

derecho a la intimidad y a la propia imagen.

• Evitar situaciones de abuso de poder y hacer un uso siempre

proporcionado de la fuerza aplicando preferentemente la prevención.


86 Fidel Bedia Castillo

• Responsabilizarse individualmente de todas las actuaciones profesionales

y oponerse a aquellas que puedan vulnerar las disposiciones del Código

Ético y de la legislación vigente.


Capítulo 4

Análisis del marco normativo de la Policía


Local
 
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 89

CONSIDERACIONES INICIALES

La Exposición de Motivos de la Ley Orgánica de Protección de

Seguridad Ciudadana, establece que “la protección de la seguridad ciudadana

y el ejercicio de las libertades públicas constituyen un binomio inseparable, y

ambos conceptos son requisitos básicos de la convivencia en una sociedad

democrática”1.

A tal efecto, afirma UNIÓ I GRÀCIA que “la policía es un servicio público

que tiene que dispensar seguridad a los ciudadanos. Una seguridad que no se

limita a los actos ilícitos, sino que abraza una disparidad de eventualidades que a

menudo recogemos dentro de lo que llamamos la función asistencial, preventiva o

la proactividad de la policía”2.

Sobre la función de servicio público que presta la Policía, el artículo

104.1 de la Constitución establece que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad

tienen como misión “proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y

1
Ley Orgánica 1/1992, de 21 de febrero, sobre Protección de la Seguridad Ciudadana.(22 de
Febrero de 1992). (42). Madrid.
2
Unió i Gràcia, J., 2003. La cuestión de subsiedariedad de la policía respecto a otros servicios
públicos. Revista Catalana de Seguretat Pública, Junio, Issue 12, p. 38.
90 Fidel Bedia Castillo

garantizar la seguridad ciudadana”. A este respecto, el Tribunal Supremo se ha

pronunciado en el sentido que:

“De la Constitución se deduce que las Fuerzas de Policía están


al servicio de la comunidad para garantizar al ciudadano el libre y
pacífico ejercicio de los derechos que la Constitución y la Ley les
reconocen, y este es el sentido del art. 104.1 C.E. que puede
considerarse directamente heredero del art. 12 de la Declaración de
Derechos del Hombre y del Ciudadano, configurando a la Policía
como un servicio público para la comunidad, especializado en la
prevención y lucha contra la criminalidad, el mantenimiento del
orden y la seguridad pública y la protección del libre ejercicio de los
derechos y libertades […]. El art. 104.1 C.E. refleja un necesario y no
siempre fácil equilibrio en relación con la actuación de las fuerzas de
la Policía, que son un instrumento necesario para asegurar la libertad
y la seguridad de los ciudadanos, pero que, al mismo tiempo, por la
posibilidad de uso legítimo de la fuerza y de medidas de coacción
supone, en el caso de extralimitaciones, una puesta en peligro de la
libertad y seguridad de aquéllos, así como de otros derechos y bienes
constitucionales de la persona (vida, integridad física, intimidad,
inviolabilidad del domicilio, etc.)”3.

La Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad4 (en adelante

LOFCS), junto a la Constitución y los Estatutos de Autonomía, constituyen

el denominado bloque de la constitucionalidad en materia de seguridad

pública, y su Preámbulo expresa que:

“Los funcionarios de policía materializan el eje de un difícil


equilibrio, de pesos y contrapesos, de facultades y obligaciones ya que
deben proteger la vida y la integridad de las personas, pero vienen

3
STC 55/1990, de 28 de marzo de 1990 (BOE núm. 92, de 17 de abril de 1990).
4
Desarrollada por imperativo del artículo 104.2 de la Constitución Española de 1978, cuando
dispone que “Una Ley Orgánica determinará las funciones, principios básicos de actuación y
estatutos de las Fuerzas y Cuerpos de seguridad”
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 91

obligados a usar armas; deben tratar correcta y esmeradamente a los


miembros de la comunidad, pero han de actuar con energía y decisión
cuando las circunstancias lo requieran y la balanza capaz de lograr
ese equilibrio, entre tales fuerzas contrapuestas, no puede ser otra que
la exigencia de una actividad de formación y perfeccionamiento
permanentes respecto a la cual se pone un énfasis especial, sobre la
base de una adecuada selección que garantice el equilibrio psicológico
de la persona” 5.

Continuando con el Preámbulo de la LOFCS, éste indica que debido a

la “misión trascendental, en cuanto a la protección del libre ejercicio de los

derechos y libertades” que desarrollan las Fuerzas de Cuerpos de Seguridad

en nuestra sociedad, se establecen unos Principios Básicos de Actuación -a los

que no duda en denominarlos como “Código Deontológico”- ya que siguen

las líneas marcadas por el Consejo de Europa, en su Declaración sobre la

Policía y por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en el Código de

conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la Ley; según se indica,

dichos Principios Básicos son vinculantes para los miembros de todos los

colectivos policiales e imponen el respeto de la Constitución, el servicio

permanente a la Comunidad, la adecuación entre fines y medios como

criterio orientativo de su actuación, el secreto profesional, el respeto al

honor y dignidad de la persona, la subordinación a la autoridad y la

responsabilidad por los actos llevados a cabo en el desarrollo de sus

funciones profesionales.

5
Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. (14 de Marzo de
1986). (63). Madrid.
92 Fidel Bedia Castillo

No obstante, es preciso mencionar la existencia de un precedente a los

Principios Básicos de Actuación ahora vigentes en la LOFCS -aunque de

inferior rango normativo-, concretamente una Orden del Ministerio del

Interior6, dictada con carácter provisional en el año 1981, para cubrir el

vacío normativo existente en aquel momento y circunscrita -únicamente- a

las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (Guardia Civil, Cuerpo

Superior de Policía y Cuerpo de la Policía Nacional)7, inspirada

directamente sobre los principios contenidos de la Resolución del Consejo

de Europa, relativa a la Declaración sobre la Policía, en lo que suponía un

primer intento de consolidar unos criterios deontológicos a los que ya se

denominaron Principios Básicos de Actuación.

En las siguientes páginas se realizará un análisis de los principales

Códigos de Ética o Deontología policial que afectan a los miembros de

todos los colectivos policiales en España, estando relacionados por orden

cronológico de aparición:

• La “Declaración sobre la Policía”, aprobada por Asamblea

Parlamentaria del Consejo de Europa en su 31 Sesión Ordinaria,

Resolución 690, el 8 de Mayo de 1979.

6
Orden de 30 de Septiembre de 1981, por la que se dispone la publicación del acuerdo del Consejo
de Ministros de 4 de septiembre de 1981, sobre principios básicos de actuación de los miembros de
las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. (BOE nº 236, de 2 de Octubre de 1981. pp. 22947-
48)
7
El hoy Cuerpo Nacional de Policía surgió de la unificación de los Cuerpos Superior de Policía y
de Policía Nacional, al quedar extinguidos conforme a la Disposición Adicional Primera de la L.O.
2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 93

• El “Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la

Ley” adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas,

por Resolución 34/169, de fecha 17 de diciembre de 1979.

• Los “Principios Básicos de Actuación” de la Ley Orgánica 12/1986, de

13 de Marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

• El “Código Europeo de Ética de la Policía” -Recomendación (2001) 10-

adoptada por el Comité de Ministros a los Estados miembros, el

19 de septiembre de 2001, en la 765ª reunión de los Delegados de

Ministros.
94 Fidel Bedia Castillo

1. DECLARACIÓN SOBRE LA POLICÍA

La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, en su 31 Sesión

Ordinaria, aprobó el 8 de Mayo de 1979 la Resolución 690 (1979) relativa a

la “Declaración sobre la Policía”; en la misma se estima que “el sistema europeo

de protección de derechos del hombre quedará reforzado si la policía dispone de

reglas deontológicas que tengan en cuenta los derechos del hombre y las libertades

fundamentales”, considerando que la Policía está “frecuentemente llamada a

intervenir en condiciones peligrosas para sus miembros, y que sus funciones se

encuentran todavía complicadas porque las reglas que conducen a sus miembros no

están definidas con la precisión suficiente”; la Declaración también señala su

deseo de que los funcionarios de Policía cuenten con el apoyo, tanto moral

como físico, de la comunidad a la que sirven, debiendo disfrutar de los

mismos derechos que poseen el resto los funcionarios del Estado.

La Declaración sobre la Policía se estructura en tres apartados

claramente diferenciados (Ética, Status y Guerra y otras situaciones de

excepción-ocupación por una potencia extranjera); para nuestro trabajo,

destacaremos los siguientes puntos de interés:

I - Ética

• Actuar con integridad, imparcialidad y dignidad, absteniéndose

de cometer cualquier acto de corrupción y oponerse a ella

resueltamente
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 95

• Cumplir las órdenes legales que reglamentariamente le formulen

sus superiores jerárquicos, absteniéndose siempre de ejecutar

cualquier orden que sepa o deba saber de su ilegalidad.

• Mantener de una resuelta oposición ante las violaciones de la ley.

• Asumir la responsabilidad por las acciones u omisiones que haya

podido llevar a cabo y que sean ilegales, así como el claro

establecimiento de la vía jerárquica adecuada para acudir ante

los superiores del funcionario de Policía protagonista de dichos

actos.

• Actuar con toda la determinación necesaria para el cumplimiento

de su misión, sin jamás recurrir a la fuerza más que la recesaría y

razonable.

• Recibir instrucciones claras y precisas sobre la manera y las

circunstancias en las cuales deben hacer uso de sus armas.

• Proteger la vida y la salud de las personas bajo su custodia.

• Mantener el secreto profesional sobre todas aquellas cuestiones

que conozca con motivo de su ejercicio profesional.

II- Status

• Reconocimiento de que la Policía constituye un servicio público

establecido por la ley, encargado del mantenimiento del orden y

de la aplicación de la ley.
96 Fidel Bedia Castillo

• Posibilidad del libre ingreso en la Policía de todo aquel

ciudadano que cumpla con las condiciones exigidas, debiendo

recibir una formación general y profesional profunda antes y

durante su servicio, así como una enseñanza apropiada en

materia de los problemas sociales, de las libertades públicas y

Derechos Humanos.

• Derecho a que las condiciones profesionales, psicológicas y

materiales en las cuales el funcionario de Policía ejerce sus

funciones, preserven su integridad, imparcialidad y dignidad;

teniendo derecho a una justa remuneración donde entren en

consideración factores tan particulares como el peligro y la

responsabilidad, así como la irregularidad de los horarios de

trabajo.

• Derecho a constituir organizaciones profesionales, afiliarse a

ellas y participar activamente.

• Derecho -en caso de una acción disciplinaria o penal- a ser

escuchado y defendido por un abogado, así como de recurrir

ante un organismo independiente e imparcial o ante un Tribunal,

en el caso de haber sido sancionado o condenado.

• Derecho a disfrutar -ante los Tribunales de Justicia- de los

mismos derechos que el resto de los ciudadanos.


ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 97

III- Guerra y otras situaciones de excepción-ocupación por una

potencia extranjera

• Asumir -en caso de guerra y ocupación enemiga- la función de

protección de las personas y de los bienes, en interés de la

población civil, no debiendo tener el status de "combatiente"

• No aplicación de las disposiciones de la Tercera Convención de

Ginebra del 12 de agosto de 1949, relativas al tratamiento de

prisioneros de guerra.

• No aplicación de las disposiciones de la Cuarta Convención de

Ginebra, del 12 de enero de 1949, relativas a la protección de las

personas civiles en tiempo de guerra.

• No tomar parte -caso de ocupación- en acciones contra los

miembros de movimientos de resistencia ni prestar su

colaboración a la aplicación de medidas que tengan por finalidad

emplear la población civil con fines militares y a la vigilancia de

instalaciones militares.

• Posibilidad de reintegrarse a la Policía en el caso de haber

presentado su dimisión a lo largo de la ocupación enemiga, por

ser obligado a ejecutar órdenes ilegítimas de la potencia

ocupante y que sean contrarias a los intereses de la población

civil, sin perder por ello ninguno de los derechos o ventajas que

hubiera disfrutado de haber permanecido en la Policía.


98 Fidel Bedia Castillo

• Dispensa de sanción penal o disciplinaria, a lo largo o al fin de la

ocupación, por haber ejecutado de buena fe la orden de una

autoridad considerada competente, siempre que la ejecución de

la orden incumbiera normalmente a la Policía.

• Protección ante las posibles sanciones disciplinarias o judiciales

que pudieran sufrir los funcionarios de Policía por parte de la

potencia ocupante por el hecho de haber ejecutado, antes de la

ocupación, de órdenes dadas por las autoridades competentes.


ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 99

2. CÓDIGO DE CONDUCTA PARA FUNCIONARIOS

ENCARGADOS DE HACER CUMPLIR LA LEY

En la Resolución 34/169, de fecha 17 de diciembre de 1979, la

Asamblea General de las Naciones Unidas, adoptó el Código de conducta

para funcionarios encargados de hacer cumplir la Ley, en aras de garantizar la

protección de todos los derechos e intereses de los ciudadanos a quienes

dichos funcionarios sirven y con la pretensión de que los gobiernos

considerasen la posibilidad de utilizarlo en su marco legislativo o de

práctica nacionales como conjunto de principios que hayan de observar los

funcionarios de Policía.

Aunque se trata de un texto de aparición posterior, BERISTAIN afirma

que “El documento de Naciones Unidas se comenzó a elaborar antes que el

aprobado en el Consejo de Europa y, en mi opinión, ha sido el fermento que ha

puesto en movimiento las gestiones principales y las coordenadas básicas para la

Declaración europea”8. Como advierte este autor, no hay que olvidar que,

existen otros documentos de Naciones Unidas que ya sugerían la idea de

redactar este Código, entre otros, la Carta de Naciones Unidas, la Declaración

Universal de los Derechos Humanos de 1948, los Pactos Internacionales de los

Derechos Humanos, y la Declaración sobre la Protección de todas las Personas

contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes de 1975.

8
Beristain Ipiña, A., 1984. Ética policial según Naciones Unidas. Justitia, abr./jun., Issue 46(125),
p. 22.
100 Fidel Bedia Castillo

Considera dicha Resolución que la naturaleza de las funciones de

aplicación de la ley en defensa de la seguridad pública y la forma en que

dichas funciones se ejercen repercuten directamente en la calidad de vida

de las personas y del conjunto de la sociedad, así como la importancia de

tareas que los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley llevan a

cabo concienzuda y dignamente, de conformidad con los principios de los

derechos humanos, consciente, no obstante, de las posibilidades de abuso

que entraña el ejercicio de esas tareas.

El establecimiento este Código de conducta es una de las medidas

que la Asamblea General de Naciones Unidas propone para garantizar la

protección de todos los derechos e intereses de los ciudadanos a quienes la

Policía sirve, la cual debe ser representativa de la comunidad en su

conjunto, obedecerla y responder ante ella, por lo que el acatamiento

efectivo de normas éticas por parte de los funcionarios de policía

dependerá de la existencia de un sistema de leyes bien concebido, aceptado

popularmente y humanitario.

En dicha Resolución se pone de manifiesto la trascendencia que la

conducta de cada uno de los funcionarios policiales tiene en cuanto a su

afección al sistema en su totalidad, por lo que toda institución policial tiene

la obligación de autodisciplinarse de conformidad con los principios y

normas propuestos en la misma, debiendo estar todos sus actos sujetos a

responsabilidad ante los órganos de control competente; la importancia de

la formación viene fundamentada en que las normas en sí mismas carecen


ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 101

de valor práctico a menos que su contenido y significado, mediante la

educación, capacitación y debida supervisión, estén debidamente

interiorizadas por los miembros de la policía.

En el Anexo de la Resolución, figura el Código de conducta para

funcionarios encargados de hacer cumplir la Ley, que consta de ocho artículos,

seguidos de unos breves comentarios oficiales que los desarrollan para

facilitar su comprensión. Los principios generales que proclaman cada uno

de los artículos se expresan a continuación, seguidos de su tenor y de una

breve reseña de los comentarios oficiales:

1º Servicio a la comunidad y protección a las personas

Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley


cumplirán en todo momento los deberes que les impone la ley,
sirviendo a su comunidad y protegiendo a todas las personas contra
actos ilegales, en consonancia con el alto grado de responsabilidad
exigido por su profesión.

El comentario oficial define la expresión "funcionarios encargados de

hacer cumplir la ley", donde incluye a todos los agentes de la ley, ya sean

nombrados o elegidos, que ejercen funciones de Policía, especialmente las

facultades de arresto o detención, situando la labor de la Policía al servicio

de la comunidad y destacando su carácter humanitario “en consonancia con

el alto grado de responsabilidad exigido por su profesión”, no debiendo caer en

excesos ni en desviaciones.
102 Fidel Bedia Castillo

2º Respeto y protección de la dignidad humana así como el

mantenimiento y defensa de los Derechos Humanos

En el desempeño de sus tareas, los funcionarios encargados de


hacer cumplir la ley respetarán y protegerán la dignidad humana y
mantendrán y defenderán los derechos humanos de todas las personas

Se centra el comentario oficial recordar los instrumentos

internacionales existentes para la defensa y protección de los derechos

humanos y la dignidad de las personas.

3º Uso legítimo de la fuerza


Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley podrán
usar la fuerza sólo cuando sea estrictamente necesario y en la medida
que lo requiera el desempeño de sus tareas.

Si bien el tenor literal del artículo indica que los Policías “podrán

utilizar la fuerza cuando sea estrictamente necesario y en la medida que lo requiera

el desempeño de sus funciones”, el Comentario oficial es más riguroso y,

además, diferencia expresamente los conceptos “uso de la fuerza” y “uso de

las armas”. El uso de la fuerza –señala- debe ser excepcional, en la medida

de lo razonable y respetando el principio de proporcionalidad; el uso de

las armas de fuego se considera como una medida extrema.

4º Secreto profesional

Las cuestiones de carácter confidencial de que tengan


conocimiento los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley se
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 103

mantendrán en secreto, a menos que el cumplimiento del deber o las


necesidades de la justicia exijan estrictamente lo contrario.

Los policías están obligados a proteger y dar un uso adecuado de

todas aquellas informaciones que obtengan en relación a la vida privada

de las personas y aquellas que puedan redundar en perjuicio de sus

intereses o reputación, debiendo solo revelarlas en el uso del cumplimiento

de sus deberes profesionales o ponerlo en conocimiento de la Justicia.

5º Prohibición de ejercer la tortura u otros tratos o penas crueles,

inhumanos o degradantes

Ningún funcionario encargado de hacer cumplir la ley podrá


infligir, instigar o tolerar ningún acto de tortura u otros tratos o
penas crueles, inhumanos o degradantes, ni invocar la orden de un
superior o circunstancias especiales, como estado de guerra o
amenaza de guerra, amenaza a la seguridad nacional, inestabilidad
política interna, o cualquier otra emergencia pública, como
justificación de la tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o
degradantes.

Tras la enérgica prohibición que se pronuncia en el articulado, su

comentario versa sobre la definición del término “tortura” aprobada por la

Asamblea General9, señalando que todos los actos de esa naturaleza

constituyen una ofensa a la dignidad humana. Si bien reconoce que el

término “tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes” no ha sido aún

definido por la Asamblea General, indica el Comentario que deberá

9
Declaración sobre la Protección de Todas las Personas contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o
Degradantes, adoptada por la Asamblea General en su Resolución 3452 (XXX), de 9 de diciembre de 1975
104 Fidel Bedia Castillo

interpretarse de forma que la protección se extienda lo más ampliamente

posible contra todo abuso, ya sea físico o mental.

6º Protección y aseguramiento de la salud de los detenidos así como de

las víctimas de los delitos.

Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley asegurarán


la plena protección de la salud de las personas bajo su custodia y, en
particular, tomarán medidas inmediatas para proporcionar atención
médica cuando se precise.

Se señala la obligatoriedad de la Policía de prestar atención médica,

tanto a todas aquellas personas que se encuentren bajo su custodia como a

las que sean víctimas de delitos o accidentes, bien por medio de personal

médico o incluso por ellos mismos directamente.

7º Evitar y combatir la corrupción

Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley no


cometerán ningún acto de corrupción. También se opondrán
rigurosamente a todos los actos de esa índole y los combatirán.

Dos son los matices que se incluyen en el Comentario oficial; la

incompatibilidad del ejercicio de la profesión de Policía con la comisión de

cualquier acto de corrupción, por leve que sea, y la obligatoriedad de

aplicar la ley, con todo rigor, a aquel funcionario que cometa este tipo de

actos. El fundamento de esto matices no puede ser más obvio “los gobiernos
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 105

no pueden pretender hacer cumplir la ley a sus ciudadanos si no pueden, o no

quieren, aplicarla contra sus propios agentes y en sus propios organismos”.

8º Velar el cumplimiento y respeto al Código

Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley


respetarán la ley y el presente Código. También harán cuanto esté a
su alcance por impedir toda violación de ellos y por oponerse
rigurosamente a tal violación.
Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley que tengan
motivos para creer que se ha producido o va a producirse una
violación del presente Código informarán de la cuestión a sus
superiores y, si fuere necesario, a cualquier otra autoridad u
organismo apropiado que tenga atribuciones de control o correctivas.

Para garantizar su correcta aplicación, el Código propone que, en el

caso de que un policía aprecie su vulneración, éste pueda acudir

directamente a aquellos superiores jerárquicos con capacidad de control

disciplinario o, incluso, a los órganos jurisdiccionales.


106 Fidel Bedia Castillo

3. PRINCIPIOS BÁSICOS DE ACTUACIÓN

Tras haber examinado tanto la Declaración sobre la Policía como del

Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la Ley, textos

de rango supranacional que inspiran la redacción de los Principios Básicos

de Actuación (en adelante, PBA) contenidos en el artículo 5 de la Ley

Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, conviene señalar -como

indica LLAMAS ESTÉVEZ-, que “ambos documentos se complementan, porque

mientras el Código pone énfasis en el aspecto filosófico y antropológico de la

persona del Policía, la Declaración lo hace en la defensa de los derechos y libertades

conquistadas por nuestra cultura occidental”10. No obstante, también es preciso

recordar que, según afirma BARCELONA LLOP, “ninguno de los dos textos goza

de la fuerza de un tratado internacional ratificado por España, pero la autoridad

que les confiere su origen ha de verse reflejada en nuestra legislación, como así ha

sido en la práctica”11.

Como refiere ORTEGA GUTIERREZ a la hora de valorar la importancia de

los Principios Básicos de Actuación, “Estamos ante un precepto realmente

representativo del carácter democrático, y acorde al orden constitucional, que el

Legislador quiere dar a la actividad policial”12, ya que los mismos constituyen

10
Lamas Estévez, M. A. (2002). Deontología Policial. Ética Profesional de los Cuerpos de
Seguridad desde principios morales de los Derechos Humanos. Madrid: Dykinson S.L. p. 239.
11
Barcelona Llop, J., 1992. Principios básicos de actuación de las fuerzas policiales. En:
Actualidad y perspectivas del derecho público a fines del siglo XX : homenaje a profesor Garrido
Falla. Madrid: Editorial Complutense, p. 1339.
12
Ortega Gutierrez, D., 1998. La función policial de auxilio y protección de las personas: Un
análisis estadístico y jurídico. Poder Judicial, Issue 52, p. 119.
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 107

los ejes fundamentales en torno a los cuales gira el aspecto deontológico de

las funciones de todas las Policías de nuestro país.

Por lo que respecta a la Región de Murcia, en el año 1998, Asamblea

Regional aprobó la Ley Coordinación de las Policías Locales de la Región13,

para dotar a los Cuerpos de Policía Local de un marco normativo

adecuado que -respetando la autonomía de los municipios- contribuyese a

una mayor efectividad en la prestación de las funciones encomendadas,

donde prescribe, en su artículo sexto, que estos Cuerpos ajustarán su

actuación a los Principios Básicos establecidos en la LOFCS.

A continuación y para una mejor comprensión, procederemos a

reproducir y a analizar dichos Principios con citas de autores, sentencias

judiciales y comentarios de estudiosos de la materia, en la línea sugerida

por HORTAL ALONSO, cuando apunta que “Los principios para poder ser

aplicados han de ser especificados, interpretados y sopesados a la vista de las

situaciones y de los casos a los que se pretende aplicar; por eso, más que prescribir

o prohibir acciones concretas, orientan acerca de algo valioso que debe ser tomado

en consideración. Solo entre la mediación permanente entre los principios y las

situaciones en las que tenemos que actuar se hacen operativos los principios y se

iluminan las situaciones”14.

13
Ley 4/1998, de 22 de Julio, de Coordinación de Policías Locales de la Región de Murcia. (24 de
julio de 1998). (169), 7867-76. Murcia.
14
Hortal Alonso, A., 2010. Ética general de las profesiones. 3ª ed. Bilbao: Desclée De Brouwer, p.
104.
108 Fidel Bedia Castillo

Los Principios Básicos de Actuación que establece el artículo 5 de la

Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, son los siguientes:

1. Adecuación al ordenamiento jurídico, especialmente:

a) Ejercer su función con absoluto respeto a la Constitución y al resto


del ordenamiento jurídico.
b) Actuar, en el cumplimiento de sus funciones, con absoluta
neutralidad política e imparcialidad y, en consecuencia, sin
discriminación alguna por razón de raza, religión u opinión.
c) Actuar con integridad y dignidad. En particular, deberán
abstenerse de todo acto de corrupción y oponerse a él resueltamente.
d) Sujetarse en su actuación profesional, a los principios de jerarquía
y subordinación. En ningún caso, la obediencia debida podrá amparar
órdenes que entrañen la ejecución de actos que manifiestamente
constituyan delito o sean contrarios a la Constitución o a las Leyes.
e) Colaborar con la Administración de Justicia y auxiliarla en los
términos establecidos en la Ley.

La primera obligación que imponen los PBA a los miembros de la

Policía, es el absoluto respeto a la Constitución así como al resto del

ordenamiento jurídico; los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de

Seguridad están obligados a jurar o prometer acatamiento a la

Constitución como norma fundamental del Estado15 y, como se anunciaba

en el Preámbulo de la Ley, este hecho “no constituye un mero trámite o

formalismo, sino un requisito esencial, constitutivo de la condición policial y al

mismo tiempo símbolo o emblema de su alta misión”; con este Principio nos

15
El artículo 6.3 de la LOFCS dice: “Los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad
deberán jurar o prometer acatamiento a la Constitución como norma fundamental del Estado”.
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 109

encontramos, en palabras de BARCELONA LLOP, “ante una aplicación práctica

del principio de eficacia directa e inmediata del texto constitucional en su cualidad

de norma jurídica”16. Como indica CORTINA, al igual que en las primeras

profesiones de corte claramente vocacional, “quienes ejercen estas profesiones

no solo tienen que seguir un peculiar aprendizaje en cada caso para ingresar en la

profesión, sino que deben pronunciar un juramento por el que se comprometen a

obedecer las reglas y a intentar proporcionar el bien correspondiente, más allá de

su interés egoísta”17. Traducido al marco deontológico, de este precepto se

infiere el deber de fidelidad de la Policía a la Constitución y, por ende, al

resto del ordenamiento jurídico, pues resulta obvio que quienes tienen la

obligación de vigilar el cumplimiento de la ley han de ser los primeros en

respetarla.

Tras establecer el deber de neutralidad política e imparcialidad, este

último emanado del principio de igualdad que recoge el artículo 14 de la

Constitución, se enuncian los principios de jerarquía y subordinación,

propios de las estructuras de los Cuerpos policiales para garantizar la

unidad de acción y eficacia, con una clara vocación optimizar el

funcionamiento de este servicio público en beneficio de los intereses

generales, matizando con meridiana claridad que los límites de la

obediencia debida se encuentran dentro del más estricto respeto de la

16
Barcelona Llop, J., 1992. Principios básicos de actuación de las fuerzas policiales. En:
Actualidad y perspectivas del derecho público a fines del siglo XX : homenaje a profesor Garrido
Falla. Madrid: Editorial Complutense, p. 1343 .
17
Cortina, A. & Conill, J., 2000. 10 palabras clave en ética de las profesiones. Navarra: Verbo
Divino, p. 17.
110 Fidel Bedia Castillo

legalidad vigente y que en ningún caso podrá amparar actos

manifiestamente ilegales ordenados por los superiores jerárquicos, todo

ello con la exigencia ética de actuar con integridad y dignidad en el

desempeño de sus funciones profesionales.

Como nos recordaba MARINOFF, la integridad “supone una lealtad y un

compromiso inquebrantables para con unos principios, no un cálculo frio y

conveniente”18. La demanda de servicios policiales que reclama la sociedad

debe ser correspondida con actuaciones y comportamientos que

demuestren la integridad y dignidad de los miembros de los Cuerpos de

Policía en el desarrollo y gestión sus funciones y actividades, pues como

indica MARTÍN FERNÁNDEZ “Todo abuso de autoridad, igual que toda dilapidación

de los recursos económicos, son para la sociedad actual, una muestra de

ineficiencia y tienen como consecuencia un alto coste social en la legitimidad de la

Policía”19.

Como ha señalado el Defensor del Pueblo en la Región de Murcia20, si

bien la Constitución Española plasma el principio de jerarquía en su

artículo 103, sin embargo, la Ley Básica de Régimen Local no acoge

expresamente dicho principio, pero sí el de coordinación -en su artículo 6-,

del que es expresión cardinal el principio de jerarquía, como forma de

organización del trabajo en sentido piramidal, como exigencia técnica que


18
Marinoff, L., 2009. Más Platón y menos Prozac. Barcelona: Zeta, p. 234.
19
Martín Fernández, M., 2001. La financiación de las Policías Locales. Cuadernos de la Guardia
Civil, Issue 23, p. 76.
20
Resolución del Defensor del Pueblo de la Región de Murcia, de la Queja con número de
expediente 653/2012.
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 111

posibilita la eficacia de la actuación administrativa, indiscutible en el seno

de todas las organizaciones públicas, especialmente en alguno de sus

colectivos, como el de la Policía Local, donde se requiere con especial

intensidad. En orden a la distribución de funciones, la Policía Local es un

Cuerpo perfectamente jerarquizado, donde la jefatura inmediata se

atribuye al miembro integrante del Cuerpo de mayor jerarquía.

2. Relaciones con la comunidad. Singularmente:

a) Impedir, en el ejercicio de su actuación profesional, cualquier


práctica abusiva, arbitraria o discriminatoria que entrañe violencia
física o moral.
b) Observar en todo momento un trato correcto y esmerado en sus
relaciones con los ciudadanos, a quienes procurarán auxiliar y
proteger, siempre que las circunstancias lo aconsejen o fueren
requeridos para ello. En todas sus intervenciones, proporcionarán
información cumplida, y tan amplia como sea posible, sobre las
causas y finalidad de las mismas.
c) En el ejercicio de sus funciones deberán actuar con la decisión
necesaria, y sin demora cuando de ello dependa evitar un daño grave,
inmediato e irreparable; rigiéndose al hacerlo por los principios de
congruencia, oportunidad y proporcionalidad en la utilización de los
medios a su alcance.
d) Solamente deberán utilizar las armas en las situaciones en que
exista un riesgo racionalmente grave para su vida, su integridad
física o las de terceras personas, o en aquellas circunstancias que
puedan suponer un grave riesgo para la seguridad ciudadana y de
conformidad con los principios a que se refiere el apartado anterior.
112 Fidel Bedia Castillo

Como ya anunciaba el Preámbulo de la LOFCS, los funcionarios de

Policía materializan el eje de un difícil equilibrio, de pesos y contrapesos,

de facultades y obligaciones. El monopolio de la coerción genera en la

Policía una respuesta que muchas veces comporta entre sus miembros un

conflicto ético donde deben tener presente que desempeñan un servicio

público dirigido a proteger a los miembros de la comunidad mediante la

defensa del orden democrático y el empleo de un trato correcto y

esmerado. Sobre este asunto, RUIZ RODRIGUEZ opina que “las policías locales

han dirigido la mayor parte de su actuación a funcionar como una verdadera

policía realizando funciones tradicionales de la policía de reacción del Estado y

dando cada vez menos valor al papel de elemento integrador de la ciudadanía

mediante un modelo de policía más cercano al conflicto social que a la reacción

derivada de la tensión social en forma de delito” 21.

Sin embargo, desde otra perspectiva, SEVERA MUNTANER defiende que

la labor de la Policía también se puede realizar desde el establecimiento de

una comunicación fluida y positiva con la comunidad a la que sirve, en el

conocimiento que:

“Las relaciones con la comunidad se completan con la


observancia de una serie de normas de cortesía. Es una realidad
sentida en toda la sociedad que el público demanda una policía
amable, que apoye al ciudadano y que dispense un buen trato. La
comunidad quiere un acercamiento de la policía y su asesoramiento.
El diálogo cortés y los buenos modales predisponen positivamente y

21
Ruiz Rodríguez, L. R., 2010. La gestión urbana de la seguridad: política criminal y municipios.
[En línea] Available at: [Link] [Último acceso: 2 Julio 2012], p.7.
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 113

favorecen la comunicación. La práctica de una serie de formas


externas, como el saludo correcto, el lenguaje adecuado a las
circunstancias y la compostura en las relaciones públicas, establece el
orden que debe existir en la vida social” 22.

Por ello, y como plasmación del principio constitucional de eficacia

administrativa, deben los policías dispensar un trato correcto y esmerado a

los miembros de la comunidad que protegen, lo cual no debe estar reñido

con la debida energía y decisión necesaria cuando las circunstancias de su

actuación así lo requieran, debiendo valerse entonces de la prudencia y de

la templanza, dos de las denominadas virtudes cardinales23 que la LOFCS

expresa bajo los principios de congruencia (idoneidad de los medios

utilizados), oportunidad (momento y necesariedad de la actuación) y

proporcionalidad (estricta adecuación en el grado o intensidad del empleo de

la fuerza a las concretas circunstancias del hecho).

YÑIGUEZ NAVAS advierte que el uso de la fuerza es tan peligroso para

el que la ejerce -en este caso el Policía- como en el que la sufre –el

ciudadano- en un plano de “reciprocidad asimétrica”, ilustrándolo con las

siguientes palabras:

“Para el que la ejerce es peligroso porque, si no se ajusta a las


normas establecidas puede ser sancionado, separado del servicio,

22
Severa Muntaner, J. L., 1999. Ética Policial. s.l.:Tirant lo Blanch, p. 182.
23
Recurrimos a mencionar estas dos virtudes cardinales para destacar que, conforme a la tradición
aristotélico-tomista, los valores que sustentan la ética están en las personas, no en las
circunstancias. La Prudencia es el ejercicio de la recta razón, el buen juicio, la inteligencia; esta
virtud exige cautela y comedimiento a la hora de actuar; la Templanza, inserta en la inclinación o
apetito concupiscible de las personas; es la virtud que otorga la capacidad de moderación y control
que permite a los hombres lograr el equilibrio adecuado ante sus emociones.
114 Fidel Bedia Castillo

suspendido de empleo y sueldo, y en casos graves, hasta perder la


condición de policía. Todo ello sin contar con las posibles
responsabilidades penales que se pudieran derivar de estas acciones.
También es peligrosa para el que la sufre, porque padece directamente
los daños físicos y psicológicos, que en algún caso pueden llegar a ser
irreparables” 24.

Sobre el adecuado uso de la fuerza ya trató un acalorado debate

político que tuvo lugar a principios del siglo XX, entre JOSE CANALEJAS y

ANTONIO MAURA, en el que el primero reclamaba al Gobierno ética profesional

a la fuerza pública y la aplicación del principio de proporcionalidad entre el

medio con que se rechazaba la agresión y la agresión misma, afirmando:

[...]“tampoco a ese gran principio de ética queda sustraída la


fuerza pública, porque ésta es la fuerza del Estado, es decir, la fuerza
de una organización jurídica, la fuerza de un principio de autoridad
moral. No destruye por destruir, no mata por matar, no arroya por
arroyar, su honor está por igual en no ser vilipendiada y en no ser
aborrecida”25.

Este tema tan recurrente nos lleva a finales de siglo XX, donde el

Tribunal Constitucional también tuvo ocasión de expresar su opinión

acerca del criterio proporcionalidad entre los medios empleados y los fines

perseguidos, así como la idoneidad de aquellos respecto de éstos, con el

siguiente argumento:

“Un orden constitucional democrático es incompatible con el uso


de métodos represivos ilegítimos y por ello mismo exige una protección
adecuada del ciudadano frente al peligro de eventuales

24
Yñiguez Navas, A., 2007. Reglas básicas de la práctica policial y funcionamiento interno de la
Policía. Cuadernos de Trabajo Social, Issue 20, p. 69.
25
Diario de Sesiones del Congreso, de 11 de Julio de 1903. p. 999 y ss.
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 115

extralimitaciones, lo que incluye también la posibilidad de acudir a la


vía judicial para reaccionar frente a los excesos y abusos, con
trascendencia penal, por parte de los miembros de las Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad, en el uso, en principio legítimo, de la fuerza y
de los medios de coacción” 26.

El uso de las armas por parte de los miembros de la Policía tiene,

como viene señalando la doctrina y la jurisprudencia, un carácter

excepcional y restrictivo. La escueta enumeración de los supuestos de

aplicación y los principios de empleo de las armas, no descienden a un

nivel conceptual, no define ni da reglas de interpretación, quedando

subsumidos -como nos recuerda BARCELONA LLOP27- en la categoría jurídica

de los denominados “conceptos jurídicos indeterminados”, donde

necesariamente entra en juego una valoración personal para su aplicación,

la cual no debe ser subjetiva, sino objetiva y susceptible de contraste

jurisdiccional. Este planteamiento, coincidente con la necesidad de que los

funcionarios de Policía tengan instrucciones claras y precisas sobre la

manera y circunstancias en las cuales pueden hacer uso de sus armas, se

ve complementado con la línea de pensamiento sostenida por GONZÁLEZ

GÓMEZ, cuando afirma que:

“La Policía debe contar con un instrumento jurídico,


establecido por el poder legislativo que le permita actuar bajo ciertas
pautas que deberán ser absolutamente precisas, claras y nítidas, sin
ambages ni ambigüedades, donde la interpretación que deba hacerse

26
STC 55/1990, de 28 de marzo de 1990 (BOE núm. 92, de 17 de abril de 1990).
27
Barcelona Llop, J., 1988. El Régimen jurídico de la policía de seguridad (un estudio de derecho
administrativo). Bilbao: s.n., p. 240.
116 Fidel Bedia Castillo

de las normas legales, se constriña exclusivamente a sus misiones


estrictamente policiales en el sentido de eficacia operativa, alejados de
interpretaciones técnico-jurídicas”28.

3. Tratamiento de detenidos, especialmente


a) Los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad deberán
identificarse debidamente como tales en el momento de efectuar una
detención.
b) Velarán por la vida e integridad física de las personas a quienes
detuvieren o que se encuentren bajo su custodia y respetarán el honor
y la dignidad de las personas.
c) Darán cumplimiento y observarán con la debida diligencia los
trámites, plazos y requisitos exigidos por el ordenamiento jurídico,
cuando se proceda a la detención de una persona.

El Derecho Fundamental a la libertad personal es concebido por el

artículo 17 de la Constitución como absoluto y no susceptible de

restricciones, salvo “en los casos y en la forma prevista en la Ley”. En este

punto, dedicado al tratamiento a los detenidos, se destacan tres aspectos de

contenido claramente deontológico, donde se resalta la importancia de que

la Policía garantice a las personas detenidas un trato correcto mientras se

encuentren bajo su responsabilidad y custodia, así como que vele porque

las condiciones durante su detención sean respetuosos con su dignidad y

derechos, ateniéndose en todo momento a las formalidades y garantías que

previene la ley para la detención.

28
González Gómez, M. A., 2003. El marco jurídico en el uso de las armas de fuego para los
miembros de Cuerpos policiales. Cuadernos de la Guardia Civil, Issue XXVIII, p. 95.
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 117

La regulación sobre la forma y requisitos que deben cumplimentarse

en los casos de detención se encuentran recogidos en los artículos 520 y

520bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, donde se destaca que la

detención ha de practicarse en la manera que menos perjudique al

detenido, a su persona, reputación y patrimonio. El respeto a la dignidad

de la persona reconocido en el 10 de la Constitución es un principio

fundamental que condiciona cualquier actividad policial, lo que significa, a

juicio de BARBERO SANTOS, que “ante los derechos humanos la policía no ha de

tener sólo una actitud estática, pasiva, de respeto; sino que la corresponde una

actitud activa, dinámica: garantizarlos. Este respeto, esta función garantizadora de

los derechos y libertades individuales constituyen, por una parte, la servidumbre

de la actividad policial, en el sentido de ser un valladar, un obstáculo, insuperable

a su ejercicio, pero, al mismo tiempo, es también la grandeza de la actividad de la

policía, al mostrar que ha muerto el pragmático, el caduco principio, de que el fin

justifica los medios”29.

4. Dedicación profesional

Deberán llevar a cabo sus funciones con total dedicación,


debiendo intervenir siempre, en cualquier tiempo y lugar, se hallaren
o no de servicio, en defensa de la Ley y de la seguridad ciudadana.
La disponibilidad permanente a la que se alude no reviste el carácter

absoluto de servicio permanente, ya que es una situación inadmisible tanto

29
Barbero Santos, M., 1985. El respeto de los Derechos Humanos: grandeza y servidumbre de la
actividad policial. Cuadernos de la Facultad de Derecho, p. 34.
118 Fidel Bedia Castillo

de hecho como de derecho, debido al gravamen que ello supondría para

los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad; más bien se trata de

un principio ético de vocación y entrega a la comunidad a la que protege y

a la que se debe en todo momento y lugar. El servicio público viene

impuesto por la ley, no depende, por tanto, de su arrogación por voluntad

del interesado; tampoco la disponibilidad permanente faculta -como la

reiterada jurisprudencia ha delimitado convenientemente- a prevalerse de

la condición de Policía para colocarse -por interés propio- en situación

ventajosa frente a los demás, por lo que el supuesto servicio permanente ha

de entenderse en la forma que se ha pronunciado el Tribunal Supremo:

“como larvado, expectante, y, en suma, inexistente en tanto en cuanto una

situación conflictiva de la Ley no le obligue a intervenir”30.

En este sentido, viene a colación expresar la respuesta que la Sección

2ª de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de

Justicia de Murcia, ofrece respecto al Decreto del Alcalde de Jumilla en el

que ordenaba, al Jefe de la Policía Local y a todos los Agentes del Cuerpo,

la prestación de servicios extraordinarios cuando las necesidades así lo

requirieran, debiendo estar a disposición de la Alcaldía para cubrir estos

servicios y actuaciones de carácter especial:

Es indudable que el hecho de que el art. 21.1 de la Ley 7/85


atribuya al alcalde la jefatura de la Policía Local, no le confiere una
potestad discrecional para establecer el horario de trabajo, aunque
cuente con escasos medios personales. Por el contrario debe respetar

30
SSTS (Sala Segunda) de 11 de junio de 1981 (RA2645) y de 23 de Septiembre de 1982
(RA4955).
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 119

al hacerlo las normas que estén vigentes al efecto. El art. 6.5 de la Ley
Orgánica 2/86, sobre Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, establece que
reglamentariamente se determinará su régimen de horario de servicio,
que se adaptará a las peculiaridades de la función policial.[…] En
consecuencia el Alcalde no puede establecer […] un horario de trabajo
distinto, ordenando que todos los Policía locales estén durante las 24
horas del día y durante todos los días del año, a disposición de la
Alcaldía para realizar servicios extraordinarios […] sin perjuicio,
claro está, de que de acuerdo con el art. 5.4 de la misma Ley deberán
llevar a cabo sus funciones con total dedicación, así como intervenir
siempre, en cualquier tiempo y lugar, se hallaren o no de servicio, en
defensa de la ley y de la seguridad ciudadana”31.

5. Secreto profesional
Deberán guardar riguroso secreto respecto a todas las
informaciones que conozcan por razón o con ocasión del desempeño
de sus funciones. No estarán obligados a revelar las fuentes de
información salvo que el ejercicio de sus funciones o las disposiciones
de la Ley les impongan actuar de otra manera.

El secreto profesional que deben mantener los miembros de la Policía

conecta tanto con el principio fundamental del derecho a la intimidad de

las personas, consagrado en el artículo 18 de la Constitución, como con los

principios de profesionalidad y eficiencia de la propia Policía para el eficaz

desenvolvimiento y cumplimiento de las misiones que le están atribuidas.

Sin embargo, como apunta BARCELONA LLOP “el deber de secreto profesional de

los policías es estructuralmente distinto al secreto profesional en sentido estricto, al

secreto que deben guardar los profesionales. Aunque en ocasiones comparta con

31
Sentencia nº 609, de 30.09.2003. (Recurso de Apelación 104 de 2003), de la Sala de lo
Contencioso Administrativo –Sección 2ª- del Tribunal Superior de Justicia de Murcia.
120 Fidel Bedia Castillo

éste el elemento de protección a la intimidad, falta entre la policía y aquellos de

quienes la policía conoce datos e informaciones la relación de confianza que

subyace al secreto profesional propiamente dicho”32.

En cualquier caso, el deber de reserva o confidencialidad de los datos

que conozcan los miembros de las Policías Locales, está muy por encima

de los deberes que afectan al resto de los funcionarios municipales, por

cuanto el apartado 12 del artículo 52 del Estatuto Básico del Empleado

Público33 solo les obliga a estos a mantener el secreto en el caso “de las

materia clasificadas u otras cuya difusión esté prohibida legalmente”, y

únicamente la debida discreción sobre “aquellos asuntos que conozcan por razón

de su cargo”.

6. Responsabilidad

Son responsables personal y directamente por los actos que en


su actuación profesional llevaren a cabo, infringiendo o vulnerando
las normas legales, así como las reglamentarias que rijan su profesión
y los principios enunciados anteriormente, sin perjuicio de la
responsabilidad patrimonial que pueda corresponder a las
Administraciones Públicas por las mismas.

Responsabilidad significa capacidad de responder, de dar cuenta de

nuestras acciones y decisiones; en este sentido, FERRER y ALVAREZ sostienen

32
Barcelona Llop, J. (Abril de 1998). Los funcionarios de policía y el deber de secreto. Revista
Catalana de Seguretat Publica(2), p. 203.
33
Ley 7/2007, de 12 de Abril, del Estatuto Básico del Empleado Público. (13 de Abril de 2007).
(89), 16270-99. Madrid.
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 121

que “Porque podemos elegir, también tenemos que dar cuenta de nuestros actos,

de nuestras acciones y omisiones. El precio de la libertad es tener que elegir

ineludiblemente, hasta el punto que no elegir ya es una elección. También del no

elegir tenemos que dar razón. Ser responsable es, precisamente, tener que

responder, que explicar, que dar cuenta o razón de lo que realmente se ha hecho o

se ha dejado de hacer”34.

En esta visión también está de acuerdo ARTETA AISA, cuando afirma

que existe una responsabilidad negativa, fundamentada en la omisión o en

el no hacer: “Si hay responsabilidad por no hacer algo, será porque hay

responsabilidad (deber) de hacerlo. […] eso significa que la responsabilidad de la

acción y de la omisión se sostienen, a fin de cuentas, en idéntico fundamento: lo

que justifica o exige la una es lo que desacredita o condena a la otra”35.

Por ello, aquellos profesionales de la Policía que reclaman un amplio

margen de autonomía en su actividad, tanto para ellos mismos como para

el Cuerpo al que pertenecen, siguiendo la línea de pensamiento de

GONZALEZ ANLEO, deberán tener presente que “La contrapartida de la

autonomía es la responsabilidad sobre los juicios emitidos, los actos realizados y las

técnicas empleadas para el ejercicio de la profesión”36.

34
Ferrer, J. J. & Álvarez, J. C., 2003. Para fundamentar la bioética: teorías y paradigmas teóricos
en la bioética contemporánea. Bilbao: Desclée De Brouwer, p.42.
35
Arteta Aisa, A., 2010. Mal consentido. Madrid: Alianza Editorial, p. 208.
36
González Anleo, J., 1994. Las profesiones en las sociedades corporativas. En: Ética de las
profesiones. Madrid: Universidad Pontificia Comillas, p. 29.
122 Fidel Bedia Castillo

Dentro del marco legal o jurídico en el que nos encontramos, los

miembros de la Policía, en el ejercicio de sus funciones son, por tanto,

responsables -de forma personal, directa e intransferible- de aquellas

acciones u omisiones que infrinjan o vulneren la ley, sus reglamentos

profesionales y los Principios Básicos de Actuación.

Desde otro punto de vista, BARCELONA LLOP se cuestiona si es acertada

la inclusión del principio de responsabilidad dentro del elenco legal de

Principios Básicos de Actuación de la LOFCS, ya que “en cualquiera de sus

niveles –penal, disciplinaria y administrativa- es antes que otra cosa la

consecuencia o correlato que el ordenamiento jurídico anuda a la actuación, pero

no una pauta o principio rector de la misma”; para este autor “actuación y

responsabilidad se encuentran en planos distintos”37.

37
Barcelona Llop, J., 1992. Principios básicos de actuación de las fuerzas policiales. En:
Actualidad y perspectivas del derecho público a fines del siglo XX : homenaje a profesor Garrido
Falla. Madrid: Editorial Complutense, p. 1342.
ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 123

4. CÓDIGO EUROPEO DE ÉTICA DE LA POLICÍA

La Recomendación (2001) 10, del Comité de Ministros a los Estados

miembros sobre el Código Europeo de Ética de la Policía, fue adoptada por el

Comité de Ministros el 19 de septiembre de 2001, en la 765ª reunión de los

Delegados de Ministros. El objetivo global de este código deontológico

consiste en crear un instrumento que sirva como marco general para la

policía y su función en una sociedad democrática, su lugar en el sistema de

justicia penal, sus objetivos y su funcionamiento, propiciando unos

principios rectores que considera cruciales, tanto para la eficacia de la

policía como para su aceptación por los ciudadanos.

Dicha Recomendación advierte que las actividades que lleva a cabo la

Policía están en estrecha relación con la comunidad a la que sirve y que su

eficacia depende -en gran medida- del apoyo que la sociedad le preste, ya

que la confianza de los ciudadanos en la Policía está estrechamente

vinculada a la actitud y al comportamiento de ésta con respecto a la misma

población y, en particular, al respeto de la dignidad humana y de las

libertades y derechos fundamentales de la persona, tal y como están

consagrados, especialmente, en el Convenio Europeo de Derechos Humanos38.

Tras reconocer la dificultad de precisar orientaciones y principios

europeos comunes en materia de objetivos generales, de funcionamiento y

de responsabilidad de la Policía, con el fin de garantizar la seguridad y el

38
El respeto de los derechos y libertades consagrados en el Convenio Europeo de Derechos
Humanos, como un objetivo fundamental de la Policía hacia la persona es, posiblemente, el
símbolo más importante de un servicio de Policía en una sociedad regida por el imperio de la ley.
124 Fidel Bedia Castillo

respeto de los derechos de la persona en las sociedades democráticas

regidas por el principio de la preeminencia del derecho, la Recomendación

demanda que los gobiernos de los Estados miembros se inspiren en los

principios enunciados en este Código Europeo de Ética de la Policía a la hora

de elaborar sus legislaciones y prácticas internas propias, relacionadas con

los códigos de conducta en materia de policía.

El Código se compone de cincuenta y seis puntos, divididos en siete

principios generales:

I- Objetivos

Señala como objetivos principales de la Policía, los siguientes:

• Proteger y respetar los derechos y las libertades fundamentales

del Convenio Europeo de Derechos Humanos

• Prevenir y combatir la delincuencia

• Descubrir delitos

• Ofrecer funciones de asistencia y servicio al ciudadano

Se añaden a la Policía, por tanto, unas funciones asistenciales y de

servicio basadas en el respeto a los Derechos Humanos que van más allá de

las tradicionales misiones proteger el libre ejercicio de los derechos y

libertades y garantizar la seguridad ciudadana


ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 125

II- Bases jurídicas

La Policía es un servicio público establecido por la ley, cuyo personal

debe estar sujeto a mismo ordenamiento jurídico que el resto de los

ciudadanos, debiendo -además- respetar la normativa internacional

aceptada por su país.

III- La policía y el sistema de justicia penal.

El sistema de justicia penal desempeña un papel determinante en la

protección del Estado de Derecho, teniendo la Policía un papel esencial en

ello, por lo que es preciso que exista una clara independencia entre el papel

de la Policía y el resto de órganos e instituciones intervinientes.

IV- Organización de las estructuras

a. Generalidades

I. Además de promover y fomentar las buenas relaciones

entre Policía y sociedad, considera oportuno que la Policía

esté debidamente organizada para ganarse el respeto de

los ciudadanos a los que sirve como garante de la ley,

debiendo trabajar con integridad e imparcialidad,

mostrando un comportamiento adecuado en el ejercicio

de sus funciones y siendo consciente de la

responsabilidad personal por sus actos.


126 Fidel Bedia Castillo

II. La profesionalidad de la Policía se resalta al considerar su

derecho a una independencia funcional frente a

eventuales decisiones políticas de carácter oportunista.

b. Cualificaciones, reclutamiento y fidelización del personal de la

Policía

I. Señala como criterios de selección en la Policía aquellos

que tengan carácter objetivo y no discriminatorio, donde

los méritos personales y académicos, así como la

capacidad, puedan ser convenientemente valorados.

c. Formación del personal

I. La formación del personal de la Policía ha de basarse en

los principios fundamentales democráticos, el Estado de

Derecho y la protección de los Derechos Humanos,

debiéndose abrir a la sociedad tanto como sea posible.

II. A la formación inicial de carácter general, debe seguirle

otra de especialización y de perfeccionamiento para el

adecuado ejercicio de sus funciones.

d. Derechos de los Policías

I. Como norma general, el personal de la Policía tiene que

disfrutar de los mismos derechos civiles y políticos que

los demás ciudadanos, pudiendo acceder libremente ante


ANÁLISIS DEL ACTUAL MARCO DEONTOLÓGICO DE LA POLICÍA LOCAL 127

un órgano independiente o Tribunal en caso de ser

sancionado o condenado.

II. Asimismo, matiza el derecho a la protección que el

personal de la Policía debe recibir de la Autoridad pública

cuando sea censurado o acusado de forma infundada en

el ejercicio de sus funciones

V- Principios directivos relativos a la acción/intervención

Estos principios se subdividen en dos partes:

a. Principios generales: Respecto a las intervenciones

propiamente policiales, donde se preconiza el máximo

respeto al derecho a la vida; al uso adecuado y

proporcionado de la fuerza; a la legalidad en sus actuaciones,

imparciales y no discriminatorias; así como a asegurar la no

vulneración de los derechos fundamentales reconocidos a las

personas.

b. Situaciones específicas: Respecto a las actividades

relacionadas con investigaciones, detención e interrogatorios.

VI- Responsabilidad y control

No cabe duda que también la Policía debe ser controlada y responder

de y por sus actos ante el Estado, los ciudadanos y sus representantes. El

control de la Policía por el Estado debe repartirse entre los poderes

legislativo, ejecutivo y judicial, proponiendo la conveniencia de elaborar


128 Fidel Bedia Castillo

un Código Deontológico adecuado y basado en los principios enunciados

en la presente Recomendación, debiendo ser supervisados por los órganos

apropiados.

VII- Investigación y cooperación internacional

Considera la necesidad de favorecer y fomentar los trabajos de

investigación sobre la Policía, tanto efectuados por la propia institución

como por otras externas, debiendo promoverse la cooperación

internacional sobre cuestiones de ética policial y de los aspectos relativos a

su actuación en materia de Derechos Humanos.


Capítulo 5

Funciones de los Cuerpos de Policía Local


 
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 131

1. LAS FUNCIONES ATRIBUIDAS A LOS CUERPOS DE POLICÍA

LOCAL

En palabras de MARTÍN FERNÁNDEZ1, “Es difícil delimitar los contenidos y

funciones características de la policía, separándolos de otras funciones

históricamente atribuidas a la policía”. Tradicionalmente, según el mismo

autor, las Policías Locales han desarrollado cinco grandes funciones:

- Prevención y represión de la delincuencia

- Ordenación del tráfico

- Funciones de orden público

- Aplicación de leyes y ordenanzas administrativas

- Cooperación a la representación de la Corporación

En este sentido, considera RECASENS i BRUNET que “Reflexionar en

torno a lo que es la Policía Local y sobre la forma de actuar como lo hace debiera

estar en consonancia con el grado de conocimiento que la sociedad tiene acerca de

las funciones que legalmente le corresponden ejercer a estos Cuerpos. El trato

constante con ‹la policía› genera una percepción social de estabilidad de la

1
Martín Fernández, M., 1990. La profesión de policía. Madrid: Siglo Veintiuno de España
Editores, p. 106-127.
132 Fidel Bedia Castillo

existencia de la misma, que lleva a una visión de lo cotidiano, de ‹la policía› como

un dato más del entorno social. Tal relación de familiaridad es sin duda uno de los

elementos que dificulta el necesario distanciamiento que logre obtener una visión

mínimamente objetiva”2.

La Constitución Española, en su artículo 149.1.29, reserva al Estado

la competencia exclusiva sobre seguridad pública, atribuyendo a las

Comunidades Autónomas, en el artículo 148.1.22, la competencia respecto

de la coordinación y demás facultades en relación con las Policías Locales,

en los términos que establezca una Ley Orgánica, correspondiendo a la

Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, en virtud del artículo

10.1.21 del Estatuto de Autonomía, la competencia exclusiva -entre otras-

en materia de “Vigilancia y protección de sus edificios e instalaciones, así como la

coordinación y demás facultades en relación con las policías locales, sin perjuicio

de su dependencia jerárquica de la autoridad municipal”3.

Por otro lado, el artículo 104.1 de la Constitución Española establece

que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad4, entre las que se encuentran los

Cuerpos de Policía Local, “tendrán como misión proteger el libre ejercicio de los

derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana”. Es importante, para

2
Recasens i Brunet, A., 2003. La seguridad, el sistema de justicia criminal y la policía. En: Sistema
penal y problemas sociales. s.l.:Tirant lo Blanch, p. 289.
3
Ley Orgánica 4/1982, de 9 de junio, de Estatuto de Autonomía para la Región de Murcia (BORM
de 18 de Junio de 1982 y BOE núm. 146 de 19 de Junio de 1982).
4
El artículo 2.c de la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad,
establece: “Son Fuerzas y Cuerpos de Seguridad: a) Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del
Estado dependientes del Gobierno de la nación. b) Los Cuerpos de Policía dependientes de las
Comunidades Autónomas. c) Los Cuerpos de Policía dependientes de las Corporaciones Locales”.
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 133

el desarrollo de este capítulo, puntualizar que la primera misión que la

Constitución encomienda a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (en

adelante Policía de forma genérica) es la de proteger el libre ejercicio de los

derechos y libertades de las personas, primando esta misión sobre otra tan

cardinal y específica de la Policía, como es la de garantizar el

mantenimiento de la seguridad de los ciudadanos; el legislador ha

reconocido la primacía de la función social o comunitaria de la Policía,

anteponiéndola al tradicional ejercicio de la autoridad donde venía

encasillada en épocas precedentes. En este sentido, parece clarificador

exponer el criterio que en su día emitió el Tribunal Supremo al respecto:

“El art. 104.1 C.E. trata de asegurar la adaptación del sistema


policial, de sus funciones y de sus principios básicos al orden
constitucional, subrayando, en un plano positivo, y en la misma línea
que el art. 53 C.E., la función de garantía de libertades y derechos
fundamentales que también corresponde a la Policía pero, al mismo
tiempo, negativamente destacando que la actuación de la fuerza de la
Policía debe respetar también y garantizar las libertades y derechos
fundamentales del ciudadano”5.

En base a esta exigencia constitucional, en el Preámbulo de la

LOFCS, ya se anunciaba que “por encima de cualquier otra finalidad, la Ley

pretende ser el inicio de una nueva etapa en la que destaque la consideración de la

policía como un servicio público dirigido a la protección de la comunidad, mediante

la defensa del Ordenamiento Democrático”. En este sentido, FERNANDEZ y

SANCHEZ afirman que “Entender de esta forma el servicio al ciudadano, supone

5
STC 55/1990, de 28 de marzo de 1990 (BOE núm. 92, de 17 de abril de 1990).
134 Fidel Bedia Castillo

enmarcarlo en un sistema integrado de actividades de la administración, tanto

Local como Autonómica como Central, tendente a la mejora social y a la corrección

de los problemas que deriven en desajustes y alteraciones de la convivencia, o como

recogía el derecho romano, a las alteraciones de la ‹pax publica›”6.

La trascendente misión que, en el contexto de la Constitución, se

atribuye a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en relación a la protección

del libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos, determina

el particular relieve con que la Ley Orgánica 2/867 resalta la importancia

que el acto de juramento o promesa de acatamiento a la Constitución como

norma fundamental del Estado tiene para los integrantes de todos los

Cuerpos de Policía. Este acto no constituye un mero trámite o formalismo,

sino un requisito esencial, constitutivo de la condición policial y al mismo

tiempo símbolo o emblema de su alta misión, con el que se adquiere el

compromiso y la responsabilidad de prestar bien y de manera eficiente la

función por la cual la sociedad lo reconoce y acepta como tal.

Asimismo, y según se desprende del artículo 1, apartados 3 y 4, de

la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad8, las Corporaciones

6
Fernández Justes, C. J. & Sánchez Catalán, J., 1994. La Guardia Urbana de l'Hospitalet y la
asistencia social en el contexto de una sociedad moderna y compleja. Cuadernos de Trabajo Social,
Issue 7, p. 221.
7
Artículo 6: 3. Los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad deberán jurar o prometer
acatamiento a la Constitución como norma fundamental del Estado.
8
Artículo 1: 1. La Seguridad Pública es competencia exclusiva del estado. Su mantenimiento
corresponde al Gobierno de la nación. 2. Las Comunidades Autónomas participarán en el
mantenimiento de la Seguridad Pública en los términos que establezcan los respectivos estatutos y
en el marco de esta Ley. 3. Las corporaciones locales participarán en el mantenimiento de la
Seguridad Pública en los términos establecidos en la Ley Reguladora de las Bases de Régimen
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 135

Locales participan en el mantenimiento de la Seguridad Pública en los

términos establecidos en la Ley Reguladora de las Bases de Régimen Local9

(LRBRL), y en el marco de esta Ley, a través de los Cuerpos de la Policía

Local. Entre otras competencias, la LRBRL otorga a los municipios, en los

términos de la legislación del Estado y de las Comunidades Autónomas, la

competencia en las materias de seguridad en lugares públicos y de ordenación

del tráfico de vehículos y personas en las vías urbanas.

Tanto la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (LOFCS)

como la Ley 4/1998, de 22 de julio, de Coordinación de las Policías Locales

de la Región de Murcia (LCPLRM), definen a los Cuerpos de Policía Local

como institutos armados, de naturaleza civil con estructura y organización

jerarquizada, si bien, esta última Ley – en su artículo 5- matiza que “bajo la

superior autoridad del Alcalde respectivo, correspondiendo el mando inmediato y

operativo al Jefe del Cuerpo”, siendo su ámbito de actuación el de su

respectivo término municipal.

A este respecto, la Ley Orgánica 16/2007, de 13 de diciembre,

complementaria de la Ley para el desarrollo sostenible del medio rural, introdujo

en la LOFCS la Disposición Adicional Quinta, que contemplaba la

posibilidad de que los municipios limítrofes pudieran asociarse para la

ejecución de las funciones que dicha Ley asigna a las Policías Locales; para

Local y en el marco de esta Ley. 4. El mantenimiento de la Seguridad Pública se ejercerá por las
distintas Administraciones Públicas a través de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
9
Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local. BOE núm. 80 de 3 de
abril de 1985.
136 Fidel Bedia Castillo

ello, el Ministerio del Interior dictó la Orden INT/2944/2010, de 10 de

noviembre, que determinaba las condiciones para la asociación de

municipios con la finalidad de prestar servicios de Policía Local, de

conformidad con lo previsto en dicha Disposición Adicional, debiendo

cumplir los siguientes requisitos:

“a) Ser municipios limítrofes y pertenecientes a una misma


Comunidad Autónoma.
b) No disponer separadamente de recursos suficientes para la
prestación de servicios de policía local.
c) Que la suma de las poblaciones de los municipios asociados no
supere la cifra de 40.000 habitantes”10.

Actualmente, el artículo 53 de la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos

de Seguridad atribuye y homogeneiza las funciones que deberán ejercer

todos los Cuerpos de Policía Local, debiendo ajustar su actuación

profesional a los Principios Básicos de Actuación establecidos en dicho

cuerpo legal, teniendo a todos los efectos legales y en el ejercicio de sus

funciones, el carácter de Agentes de la Autoridad:

“a. Proteger a las autoridades de las corporaciones locales, y


vigilancia o custodia de sus edificios e instalaciones.
b. Ordenar, señalizar y dirigir el tráfico en el casco urbano, de
acuerdo con lo establecido en las normas de circulación.
c. Instruir atestados por accidentes de circulación dentro del casco
urbano.

10
Artículo 2 de la Orden INT/2944/2010, de 10 de noviembre, por la que se determinan las
condiciones para la Asociación de Municipios con la finalidad de prestar servicios de Policía Local,
de conformidad con lo previsto en la disposición adicional quinta de la Ley Orgánica 2/1986, de 13
de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 137

d. Policía administrativa, en lo relativo a las ordenanzas, bandos y


demás disposiciones municipales dentro del ámbito de su
competencia.
e. Participar en las funciones de policía judicial, en la forma
establecida en el artículo 29.2 de esta Ley.
f. La prestación de auxilio, en los casos de accidente, catástrofe o
calamidad pública, participando, en la forma prevista en las Leyes, en
la ejecución de los planes de protección civil.
g. Efectuar diligencias de prevención y cuantas actuaciones tiendan a
evitar comisión de actos delictivos en el marco de colaboración
establecido en las juntas de seguridad.
h. Vigilar los espacios públicos y colaborar con las Fuerzas y Cuerpos
de Seguridad del Estado y con la policía de las Comunidades
Autónomas la protección de las manifestaciones y el mantenimiento
del orden en grandes concentraciones humanas, cuando sean
requeridos para ello.
i. Cooperar en la resolución de los conflictos privados cuando sean
requeridos para ello”.

Respecto a las funciones que se atribuyen a las Policías Locales, la

Ley 57/2003, de 16 de diciembre, de medidas para la modernización del gobierno

local, añadió la Disposición Adicional Décima a la Ley 7/1985, de 2 de abril,

Reguladora de las Bases del Régimen Local, que venía a conferir a los Cuerpos

de Policía Local una cuota mayor de participación en el mantenimiento de

la seguridad ciudadana:

“En el marco de lo dispuesto en las Leyes Orgánicas 6/1985,


de 1 de julio, del Poder Judicial; 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad; 1/1992, de 21 de febrero, sobre Protección de
la Seguridad Ciudadana, y en las disposiciones legales reguladoras
del régimen local, se potenciará la participación de los Cuerpos de
policía local en el mantenimiento de la seguridad ciudadana, como
138 Fidel Bedia Castillo

policía de proximidad, así como en el ejercicio de las funciones de


policía judicial, a cuyos efectos, por el Gobierno de la Nación, se
promoverán las actuaciones necesarias para la elaboración de una
norma que defina y concrete el ámbito material de dicha
participación”.
En este sentido, es conveniente tener presentes dos de los Convenios

de colaboración suscritos entre la Federación Española de Municipios y

Provincias (FEMP) y el Ministerio del Interior, como desarrollo al precepto

anteriormente citado:

- En materia de seguridad ciudadana y seguridad vial, de 2007; se

formula como instrumento idóneo para canalizar la colaboración

entre el Ministerio del Interior y los diferentes municipios,

mediante Acuerdos Singulares entre ambas instituciones, en los

que se reflejen, tanto la voluntad concreta de cooperación en esta

materia por parte de la respectiva Corporación Local, como la

acreditada capacidad operativa de su propio Servicio de Policía

Local para la participación en el ejercicio de tales funciones, dado

el alto nivel de capacitación profesional y preparación técnica

que están alcanzando las Policías Locales, especialmente en los

grandes núcleos urbanos, así como la proximidad de estos

Cuerpos a sus respectivas comunidades locales.

- Para la participación del Cuerpo de Policía Local en las funciones de

Policía Judicial, de 2008; con el objetivo de mejorar la respuesta

policial en el campo de la investigación de las infracciones

penales e incrementar la seguridad ciudadana en el respectivo


FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 139

término municipal mediante una mayor coordinación entre

Cuerpo de Seguridad del Estado competente y el Cuerpo de

Policía Local. Su finalidad principal se concreta en garantizar al

máximo el esclarecimiento de los delitos perpetrados o que sean

conocidos en el municipio, proporcionar a las víctimas y testigos

una atención preferente y facilitar la formulación de denuncias,

así como en asegurar la máxima calidad de los atestados

policiales con miras a su eficacia en los diversos procedimientos

penales, especialmente en los delitos y faltas de enjuiciamiento

rápido.

Es conveniente también hacer un inciso en el contenido del artículo

7 de la Ley de Coordinación Regional (LCPLRM), el cual también dispone

que corresponden a los Cuerpos de Policía Local, ejercer las funciones

señaladas por la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, si bien

matiza “y cualesquiera otras que legalmente les sean asignadas”.

El contenido final de este precepto puede llegar a originar dudas

sobre qué se entiende por “cualquiera otras” funciones que les puedan llegar

a ser asignadas a los Cuerpos de Policía Local, ya que como advierte

BARCELONA LLOP, existe “un divorcio consumado entre el diseño legal de las

funciones de las policías locales y lo que determinados cuerpos de policía local

hacen a diario”, añadiendo, ”sea cual sea su percepción de las leyes, no se puede
140 Fidel Bedia Castillo

esgrimir el argumento de 'eficacia' para sortear los mandatos legales sin grave

quiebra de los principios estructurales del Estado democrático y de derecho”11.

Respecto a tareas y actividades que vienen desarrollando las Policías

Locales de los distintos Ayuntamiento, tendentes a contribuir a la mejora

de la calidad de vida de los ciudadanos, GIL MÁRQUEZ considera que:

“Las Policías Locales de la mano de nuestros Ayuntamientos


desarrollan una serie de actividades que por su variedad y
multiplicidad conforman esas fuerzas de policía como las más
próximas al ciudadano, realizando no sólo las funciones que
tradicionalmente se le exigen a una fuerza policial, mantener el
orden, sino otras como transporte de enfermos y heridos, visitas a
escuelas y colegios, control del absentismo escolar, intervención en
conflictos familiares y entre vecinos, custodia de menores
abandonados, etc.”12.

Según una propuesta elaborada por la Comisión de Seguridad

Ciudadana y Convivencia, de la Federación Española de Municipios y

Provincias (FEMP), sobre modificación de la Ley Orgánica de Fuerzas y

Cuerpos de Seguridad (LOFCS) y conveniencia de crear una Ley Orgánica

de Seguridad Local, “Existen una serie de factores propios de los cuerpos de

Policía Local que hacen que estos puedan ser mas eficaces a la hora de desarrollar

11
Barcelona Llop, J., 2005. Dos aspectos del régimen jurídico de las policías locales en España: las
funciones y la organización. Cuadernos de Derecho Local, Febrero, Issue 7, pp. 154-155.
12
Gil Márquez, T., 2012. Las Policías Locales como partícipes en las funciones de seguridad ante
los nuevos escenarios del Siglo XXI. [En línea] Available at:
[Link] [Último acceso: 06 Abril 2013]
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 141

ciertas funciones relacionadas con la seguridad”13, entre ellos, se destacan los

siguientes:

- Aportación de un mayor grado de integración y de permanencia

de los funcionarios municipales en sus zonas territoriales de

actuación

- Posibilidad de contar con un mejor conocimiento de los factores

causales y de los problemas de inseguridad, una mayor cercanía y

proximidad a los ciudadanos y a sus problemas cotidianos, y un

mayor nivel de atención a los problemas y necesidades diarias de la

sociedad

- Posibilidad de un mayor grado de integración de diferentes

servicios (seguridad, asistencia social, apoyo, educación, etc.),

debido a su colaboración habitual con otros servicios municipales, lo

que supondría una mejora de tratamientos preventivos, de

intervención y de apoyo, así como su posterior seguimiento.

La disfunción existente entre lo que debe hacer un Cuerpo de Policía

Local y lo que realmente hace es notable; no solo referido a las misiones

legales que se deben ejercer y muchas veces no se realizan, sino también

aquellas demandas de carácter comunitario que son atendidas con carácter

de subsidiaridad por los Cuerpos de Policía Local porque otros servicios o

departamentos municipales no dan respuesta a ello debido a que, bien se

13
[Link] [Ultimo
acceso: 24 abril 2013]
142 Fidel Bedia Castillo

desentienden de todo aquello que no les está explícitamente encomendado,

bien esgrimen un fiel cumplimiento de sus horarios de atención al público

que les dispensan de tales funciones; en este sentido, la opinión de

BARCELONA LLOP es clarificadora cuando mantiene que:

[…]“no es raro que los funcionarios de las Policías Locales


dediquen buena parte de sus esfuerzos a realizar actividades que poco
tienen que ver con los cometidos de una policía de seguridad
propiamente dicha. Y no tanto porque así lo provoque el diseño
legislativo de sus funciones, sino por razones prácticas. Dado que
son, por definición, los policías más próximos al ciudadano, éste ve en
ellos con cierta frecuencia no tanto a un policía en sentido estricto
cuanto a un agente al que acudir en caso de necesidad o ayuda en
circunstancias por completo ajenas a la seguridad ciudadana o a la
comisión de hechos delictivos. Que los miembros de las Policías
Locales desempeñan numerosas funciones serviciales o asistenciales
es una realidad que se constata diariamente”14.

A este respecto, SOLORES ARROYTA, quien en su momento ya era

consciente que los objetivos de la Policía eran ambiguos y poco regulados

documentalmente, también enfatizaba la función asistencial o de

resolución de conflictos sociales que desarrollaban las Policías Locales,

afirmando que:

“La evaluación de las funciones se complica por las


expectativas poco realistas de lo que debe y puede hacer la policía. La
comunidad sabe poco de lo que hacen los policías realmente para
mantener el orden o dar servicios a la población, sin embargo pide que
se les ayude, pide que se resuelvan sus conflictos. Esto es una
demanda ciudadana.

14
Barcelona Llop, J., 1997. Policías locales y competencias municipales en materia de seguridad y
política. Revista Española de Derecho Administrativo, Issue 95, p. 377.
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 143

[…] La importancia que tiene, cada vez más, la preocupación


por la mejora de la calidad de vida por ir incidiendo en aquellos
elementos que deterioran dicha calidad de vida, hacen que las
demandas a los policías, por estos aspectos, sean cada vez más
importantes. Asimismo, la importancia que tiene que el policía básico
territorial (normalmente Policía Local) resuelva conflictos lo
convierte en un elemento fundamental en detectarlos, seguirlos y
resolverlos.
[…] Una policía moderna está dirigida a resolver problemas
de la comunidad, y no solo a reprimir la delincuencia. La policía tiene
la responsabilidad de resolver conflictos; cualquier clase de conflictos
sociales e incluso algunos familiares o entre vecinos. La función más
difícil de cumplir, como se ha dicho antes, es la de crear y mantener
un sentimiento de seguridad dentro de la comunidad”15.

Al cuestionamiento de si el servicio público de Policía tiene que ser

subsidiario del resto de los servicios públicos o debe tener competencias

limitadas y claras, UNIÓ I GRACIA ha expresado con rotundidad que ”la

apuesta por una policía como prestadora subsidiaria de servicios, además de

arriesgada, no representa ninguna ventaja, sino un inconveniente”.

Profundizando en la línea de que, además de la función de prestar

seguridad a los ciudadanos, existe otra de carácter asistencial, preventiva o

proactiva hacia la comunidad, este autor mantiene que “resulta falaz, si no

erróneo, pensar que de aquí se pueda desprender que la función policial se haga

omnicomprensiva […] la Policía, dentro del reparto de competencias del Estado,

tiene encomendada la tarea de proteger las libertades y garantizar los derechos y la

15
Solores Arroyta, J. A., 1975. La policía y la seguridad pública como campos de estudio de la
sociología y otras ciencias sociales. Cuadernos de la Guardia Civil, Issue 13, p. 79.
144 Fidel Bedia Castillo

seguridad ciudadana. Este es precisamente el criterio que debe regir en la

discriminación de tareas que debe cumplir la policía”16.

En este mismo sentido, para MARTIN FERNANDEZ existe un nuevo

estilo de hacer policía motivado por el amplio conocimiento del territorio y

de la colectividad que en el se desenvuelve la Policía Local, lo que le

permite situar cada problema en el contexto adecuado y abordar con

eficacia los problemas que surgen en la comunidad:

“Las organizaciones policiales modernas se caracterizan por la


progresiva implantación en su seno de una nueva cultura que implica
una actitud hacia el servicio y la colectividad diferente de la
tradicional. Es, en suma, un nuevo estilo de hacer policía. El trabajo
en equipo; la policía comunitaria; la orientación a la resolución de
problemas; la respuesta contingente al entorno concreto en que se
actúe; la configuración de redes interrelacionadas con el resto del
sistema policial y con todos los agentes sociales que intervienen en el
hecho, son algunas de las características de ese nuevo estilo policial,
pero sobre todo es el nivel de implicación en el tejido social, lo que
caracteriza la Policía Local actual.”17.

Para contextualizar esta afirmación, parece necesario y clarificador

recordar cuál era, según publicó en su momento la Federación Española de

Municipios y Provincias, la situación de la Policía Municipal en las

primeras Corporaciones democráticas de 1979:

16
Unió i Gràcia, J., 2003. La cuestión de subsiedariedad de la policía respecto a otros servicios
públicos. Revista Catalana de Seguretat Pública, Junio, Issue 12, pp. 38-39.
17
Martín Fernández, M., 1994. La Policía Local ante una nueva cultura profesional. Cuadernos de
Trabajo Social, Issue 7, p. 171.
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 145

“Se destaca en primer lugar el empleo de los miembros en tareas


ajenas a la Policía Municipal, en algunos casos en trabajos serviles.
Orientado –según informe de Barcelona- de forma casi exclusiva al
tráfico rodado y a las tareas administrativas impropias de la Policía
Municipal. Trabajan más de carteros que de policías, señala la
respuesta de Córdoba. Era el servicio de reparto del Ayuntamiento de
Valencia: en 1979 repartieron 250.237 citaciones, sobres y
comunicaciones.
Por otro lado, algunos Ayuntamientos destacan su
funcionamiento muy centralizado. En Dos Hermanas, por ejemplo,
solo se atendía al centro de la ciudad dejando grandes núcleos, tales
como barriadas periféricos, sin atención.
[…] Finalmente procede señalar tal y como lo hacen algunas
respuestas, no solo la falta de coordinación en sus funciones con los
otros Cuerpos de Seguridad del Estado, sino la minusvaloración de la
Policía Municipal por parte de los otros Cuerpos como de la propia
Corporación Municipal”18.

En la publicación de la Federación Española de Municipios y

Provincias (FEMP), titulada “Competencias municipales en Seguridad

Ciudadana”, se recoge el informe elaborado en el mes de diciembre de 1982

por el Equipo de Investigación Sociológica, donde se hace constar la nueva

concepción de la Policía Municipal, frente a los rasgos más importantes

destacados cuatro años atrás, y en lo concerniente a nuestra Región, existe

una referencia a la Policía Municipal de Cartagena donde se señala que el

primer rasgo que la nueva concepción trata de cortar es el del “servilismo

respecto a las personas que formaban la Corporación, producto de la aplicación de

18
Federación Española de Municipios y Provincias, 1983. Competencias municipales en Seguridad
Ciudadana. 2ª ed. Madrid: s.n. p. 199.
146 Fidel Bedia Castillo

reglamentos y formas de pensar que han quedado obsoletos y que a veces podían

considerarse atentatorios contra la dignidad del policía”19.

En otra publicación más reciente de la propia Federación Española

de Municipios y Provincias (FEMP), titulada “La situación de los

Ayuntamientos en España, sus carencias económicas y problemas de gestión:

diagnóstico y propuestas en una perspectiva europea”, se indica lo siguiente:

[…] “la policía municipal está asumiendo cada vez más


intervenciones que escapan a la definición de su cometido para entrar
en la suplencia de las obligaciones de otras fuerzas y cuerpos de
seguridad del Estado. Otro ejemplo puede ser el del transporte
público urbano, en cuyo ámbito muchos Ayuntamientos que, por su
población, no tienen obligación de intervenir, lo acaban haciendo para
responder a una legítima demanda de los ciudadanos que no se cubre
desde ninguna otra Administración Pública.
[…] Los apartados a) y b) del citado artículo 25 mencionan la
competencias municipales en materia de Seguridad en lugares
públicos y Ordenación del tráfico de vehículos y personas en las vías
públicas. Conjugando estas disposiciones con la Ley de Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad del Estado así como con el texto articulado de
la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad
Vial, resulta que los Ayuntamientos vienen realizando determinadas
actividades, relacionadas con la actividad de la Policía Local y el
Tráfico Urbano, que no están contempladas en estas normas. Así cabe
señalar que no serían actividades o servicios obligatorios para los
Ayuntamientos, entre otros:
• La divulgación y difusión a los niños de las normas de
tráfico y los Parques Infantiles de Tráfico.

19
Federación Española de Municipios y Provincias, 1983. Competencias municipales en Seguridad
Ciudadana. 2ª ed. Madrid: s.n. p. 201.
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 147

• Facilitar espacios para la práctica de la conducción y de las


pruebas de obtención de los permisos de conducir.
• La policía de Seguridad Ciudadana dirigida hacía la
vigilancia y la intervención inmediata en incidentes y
altercados tanto en vía pública como en locales:
Concretamente los 092 y la policía comunitaria de
proximidad.
• El control de las ocupaciones indebidas de viviendas y
locales, así como del chabolismo.
• La vigilancia y control sobre la venta de drogas y de alcohol
a menores.
• Las intervenciones relacionadas con la violencia de género.
Pues bien, en muchos casos, principalmente en municipios de
gran población, la actividad de la Policía Local se centra más en
temas de prevención de la inseguridad ciudadana e intervenciones
relacionadas con la misma, hasta el punto que podemos estimar que
un tercio aproximado de los policías locales se dedican
exclusivamente a estas funciones, de forma que compiten en número
y funciones con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, cuyo
número y actividad se ha ido reduciendo en los últimos años de forma
notable. Estaríamos pues, en estos casos, ante actividades no
obligatorias de los Ayuntamientos, pese a que el servicio de la Policía
Local sería una actividad o competencia propia de los
Ayuntamientos”20.

Llegados a este punto, conviene considerar si los Ayuntamientos

están en disposición de afrontar los gastos que supone sufragar su

participación en el mantenimiento de la seguridad pública21; uno de los

20
Federación Española de Municipios y Provincias, 2006. La situación de los ayuntamientos en
España, sus carencias económicas y problemas de gestión: diagnóstico y propuestas en una
perspectiva europea. Madrid: s.n. pp. 65-66.
21
Recordemos que el artículo 1 de la LOFCS dice que “La seguridad pública es competencia
exclusiva del Estado y que su mantenimiento corresponde al Gobierno de la Nación”, pudiendo las
148 Fidel Bedia Castillo

pocos autores que ha planteado la problemática del coste que supone a los

Ayuntamientos el mantenimiento de los Cuerpos de Policía Local ha sido

MARTÍN FERNANDEZ, quien a la hora de abordar el tema dice:

“La seguridad es una de las condiciones que el ser humano


persigue constantemente a lo largo de su vida. La sensación de
seguridad es un valor importante dentro de la concepción que hoy
tenemos de lo que consideramos una calidad de vida adecuada. La
demanda de seguridad es por lo tanto ilimitada. La sensación de
inseguridad y por lo tanto la demanda de actuación policial no está
directamente relacionada con los niveles reales de delincuencia, sino
de la percepción que de la misma se tenga en un lugar determinado.
La Policía Local, por su proximidad territorial, se ve sometida a una
fuerte presión social que repercute en el deseo policial de mayores
recursos humanos, para intentar dar respuesta adecuada a esa
demanda creciente de servicio”22.

Para este autor, resultaría altamente recomendable que el ciudadano

fuera consciente de los costes reales que supone la movilización de los

servicios policiales -en ocasiones de forma improcedente, injustificada o

por falta de previsión- generados por interés propio, lo que podría tener

efectos pedagógicos o de modificación de conductas; igualmente menciona

MARTÍN FERNÁNDEZ que existen números casos en los que las Policías

Locales realizan funciones que no son competencia municipal y que sus

Corporaciones Locales participar “en el mantenimiento de la seguridad pública en los términos


establecidos en la Ley reguladora de las bases de Régimen Local y en el marco de esta Ley”.
22
Martín Fernández, M., 2001. La financiación de las Policías Locales. Cuadernos de la Guardia
Civil, Issue 23, p. 76.
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 149

costes podrían dejar de ser una carga para las arcas municipales si fuesen

sufragados por la Administración competente; a modo de ejemplo, señala:

“En el caso de la administración Judicial, las policías locales


custodian vehículos y otros efectos a disposición judicial durante
años; trasladan notificaciones y escritos judiciales de todo tipo;
utilizan sus vehículos para acompañar funcionarios judiciales a las
gestiones más diversas; averiguan domicilios; hacen informes, vigilan
arrestos domiciliarios y el cumplimiento de las penas alternativas. En
general participan en multitud de actividades que en muchos casos
constituyen una interpretación discutible de lo que constituyen sus
tareas. Sin entrar a analizar la conveniencia o no de que se utilice a
las policías locales en tareas propias de los notificadores y los agentes
judiciales, o en otras tareas que poco tienen que ver con las funciones
de policía judicial establecidas legalmente, lo cierto es que estas
actividades retraen una cantidad importante de recursos a las
administraciones locales que podrían ser financiadas por el
departamento o la Administración que origina el servicio”23.

Esta última reflexión dará paso al apartado siguiente, donde se

expondrán algunas resoluciones judiciales derivadas de conflictos sobre la

interpretación de la asignación de funciones a las Policías Locales que,

como se verá, nada tienen que ver con las que legalmente les corresponden

ejercer, y que en su mayor parte son decretadas por los propios

Ayuntamientos que -alegando en muchas ocasiones motivos de eficacia-

deterioran la verdadera eficacia del servicio policial y son claramente

atentatorias contra la imagen y dignidad profesional, tanto de los Cuerpos

de Policía Local como la de las personas que los integran.

23
Martín Fernández, M., 2001. La financiación de las Policías Locales. Cuadernos de la Guardia
Civil, Issue 23, p. 81.
150 Fidel Bedia Castillo

2. LAS FUNCIONES DE LA POLICIA LOCAL EN LA

JURISPRUDENCIA

Asegura HORTAL ALONSO que “Toda profesión necesita imagen, aprecio,

reconocimiento social de las capacidades técnicas y también de las actitudes éticas

de los profesionales”24. En correspondencia con lo expuesto en el apartado

anterior y siguiendo el discurso de SOLORES ARROYTA25, cuando dice que “La

sociedad sabe poco de lo que hacen lo policías realmente para mantener el orden o

dar servicios a la población, sin embargo pide que se les ayude, pide que se

resuelvan sus conflictos. Esto es una demanda ciudadana. [...] Cuando se deje de

menospreciar la figura del último engranaje que se ha considerado el escalón

policial, cuando se le den todas las herramientas para que realmente pueda realzar

su trabajo en las líneas y directrices que se marquen en cada una de las

administraciones, este policía empezará a verse realmente como un profesional y

empezará realmente a dar los frutos que tradicionalmente se le piden”, podemos

concluir -como afirma dicho autor- que los miembros de las Policías

Locales se han constituido hoy en día en “auténticos profesionales en la

resolución de conflictos y de asistencia a la comunidad”

La aprobación del Reglamento de Funcionarios de Administración

Local de 1952, supuso para las Policías Locales, según indica MARTIN

FERNANDEZ, “la drástica limitación de funciones que el Régimen imponía a las

24
Hortal Alonso, A., 2010. Ética general de las profesiones. 3ª ed. Bilbao: Desclée De Brouwer, p.
195.
25
Solores Arroyta, J. A., 1975. La policía y la seguridad pública como campos de estudio de la
sociología y otras ciencias sociales. Cuadernos de la Guardia Civil, Issue 13, p. 79.
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 151

fuerzas de seguridad no controladas por él”, ya que dicho Reglamento “huía

sistemáticamente de cualquier definición que permitiese una clara concepción de

las Policías Locales como una fuerza verdaderamente policial”26.

Como afirma HORTAL ALONSO, “una de las cosas que presuponen y

regulan o tratan de regular los códigos deontológicos es cual es ámbito de

competencia de la propia profesión; qué es lo que cae dentro y qué es lo que queda

fuera de su ejercicio”27; a este respecto, se considera conveniente exponer lo

que la jurisprudencia -sin ánimo de exhaustividad pero sí de manera

claramente ilustrativa- ha venido interpretando en relación a la

encomienda de diversas funciones que, sin el debido acomodo legal, han

venido atribuyéndose a las Policías Locales por decisiones inicuas y que,

como se ha mencionado anteriormente, en ocasiones pueden considerarse

atentatorias contra la dignidad de los profesionales de la Policía Local por

minusvalorarse sus verdaderas y legítimas funciones y responsabilidades:

 Sobre las funciones a desempeñar por la Policía Local, el Titular

del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 2 de León, ha

considerado que:

“EL CUERPO DE LA POLICÍA LOCAL


DESARROLLA FUNCIONES SINGULARES Y DE
UNA DELICADEZA EXTREMA al estar
directamente relacionados con la seguridad ciudadana,

26
Martín Fernández, M., 1990. La profesión de policía. Madrid: Siglo Veintiuno de España
Editores, p. 71.
27
Hortal Alonso, A., 1994. Planteamiento de una ética profesional. En: Ética de las profesiones.
Madrid: Universidad Pontificia Comillas, p. 59.
152 Fidel Bedia Castillo

de tal suerte que todas las características predicables en


los integrantes de la Policía Local (funcionarios de
carrera, inamovilidad confección de relación de puestos
de trabajo) se configuran como requisitos para el
ejercicio de unas funciones que, por su entidad y
trascendencia, se hace necesario garantizar su
prestación con la máxima objetividad, imparcialidad e
independencia posible que han de suponerse en aquellos
funcionarios públicos que gozan de la permanencia en el
puesto”28 .

 La Sección 2ª de la Sala de lo Contencioso Administrativo del

Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, expresó que

“La costumbre no puede prevalecer contra los mandatos legales ni tan

siquiera como acto propio de los agentes que han acatado las órdenes de

la alcaldía que ahora cuestionan” en un caso en el que ordenaba

específicamente a la Policía Local realizar las notificaciones

municipales y el traslado de documentación a diversas entidades

y organismos, hecho que venía realizándose de manera

tradicional por los agentes al amparo de que dichas órdenes

venían siendo cumplidas por los agentes de acuerdo con la

costumbre como fuente normativa. En dicho supuesto, el

Tribunal argumentó ”que las funciones que la alcaldía asigna a los

apelantes no encajan dentro de las que señala el artículo 53…”, y que

“Dichas funciones ordenadas tienen un carácter fundamentalmente

burocrático y no caben dentro de las que legalmente tienen

28
Sentencia nº 174, de 03.11.2004. Fundamento Segundo (Procedimiento abreviado nº 228/2004),
del Juzgado Contencioso-Administrativo nº 2, de León.
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 153

encomendadas ni tan siquiera concebidas como instrumentales de las

mismas”, por lo que “las notificaciones, convocatorias o traslado de

documentación que se les encomiendan no guarda ninguna conexión

con los deberes que legalmente deben cumplir”, declarando la

nulidad de dichas órdenes debido a que:

“Bien es cierto que la Alcaldía ejerce la jefatura


de personal del Ayuntamiento y directo de la Policía
Local. Ahora bien, dicha jefatura deberá ejercerse con
arreglo a la normativa reguladora de la materia. Esta
necesidad se deriva del carácter estatutario de la relación
del funcionario con la administración de manera que sus
derechos y obligaciones serán los que se determinen en
cada momento por el ordenamiento jurídico vigente
dentro del cual cobran rango jerárquico superior las
disposiciones con forma de Ley. Por esta razón no cabe
que por la vía de bandos u ordenanzas las autoridades
locales puedan asignar a los policías locales aquellas
funciones que no estén prefiguradas de forma legal. Las
funciones ya están definidas en el precepto ya indicado
(Art. 53 de la LOFCS) y las que no estén contempladas
en dicho precepto, dada su función de cierre y
totalizadora, deben entenderse como vulneradoras del
mencionado mandato legal”29.

 En la misma línea se expresó también el Juzgado Contencioso

Administrativo número dos de Albacete, cuando decía:

[…]”cabe añadir que no es posible amparar una


decisión de atribución de funciones a la Policía Local por
el simple hecho de que la ley encomienda al Alcalde la

29
Sentencia nº 203, de 25.11.2008. (Recurso de Apelación 101 de 2007. Toledo), de la Sala de lo
Contencioso Administrativo –Sección 2ª- del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha.
154 Fidel Bedia Castillo

Jefatura de personal del Ayuntamiento y directa de la


Policía Local, pues es obvio que la jefatura deberá
ejercerse con arreglo a la normativa vigente en cada
momento sobre la materia, ya que tal y como entendió el
Tribunal Supremo en Sentencia de 18-5-82, de la
naturaleza estatutaria de la relación entre el funcionario
y la Administración se deriva, como lógica
consecuencia, que los derechos y deberes de aquéllos
respecto de ésta, serán, en cada momento, los que
señalen las Leyes y Reglamentos que regulen su
Régimen jurídico, por lo que es claro que el
Ayuntamiento, haciendo caso omiso del artículo 53
antes expuesto, al ordenar que se realizasen unas
funciones que no son las atribuidas, es manifiestamente
ilegal, al conculcar de forma tan clara y evidente la
normativa estatutaria aplicable al personal en el
repetido artículo 53 de la Ley Orgánica 2/86 de 13 de
marzo”30.

 Otro precedente lo encontramos en la sentencia del Juzgado de

lo Contencioso Administrativo número Uno de Albacete, en el

año 2002, donde declaró nulo el acuerdo de un Ayuntamiento de

Casas Ibáñez que encomendaba a la Policía Local el transporte,

colocación y retirada de bolardos en cajetines o vallas,

arguyendo su directa función como consecuencia de las

exigencias derivadas de la ordenación y regulación del tráfico, en

base al principio de eficacia que preside la actuación

administrativa, según dispone el artículo 103 de la Constitución:

30
Sentencia nº 227/2011, de 25.07.2011. (Procedimiento Abreviado 246/2010), del Juzgado de lo
Contencioso Administrativo número Dos de Albacete.
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 155

“Dado que el marco normativo mencionado (Art.


53 de la LOFCS) no se incluyen las concretas funciones
de transporte, acarreo, carga y descarga de vallas, como
funciones concretas de la Policía Local, el acuerdo del
Ayuntamiento infringe dicho marco legal y
reglamentario, y en definitiva el marco estatutario en
que deben desarrollarse las relaciones entre los
funcionarios de la Policía Local y el Ayuntamiento, pues
bien, el Alcalde ostenta la máxima Jefatura de la Policía
Local, y entre las que no se hallan las mencionadas, pues
éstas, no están ni directa ni indirectamente relacionadas
con la función de ordenación, señalización y dirección
del tráfico que sí corresponde a la Policía Local, de
manera que no puede invocarse en este caso el principio
de eficacia administrativa para la atribución a la Policía
Local de funciones que no se hallan ni directa ni
indirectamente relacionadas con las que sí tiene
estatutariamente atribuidas las Policías Locales”31.

 La misma línea argumental manifiestan otros Juzgados o

Tribunales ante la encomienda a las Policías Locales de tareas

tales como “cerrar o abrir determinadas dependencias municipales, la

vigilancia del estado de las farolas dando parte de las que están fundidas

y llamar al taxista de guardia”, en el caso de Bembibre (León); o

como las “funciones de realización del registro municipal los sábados,

apertura y cierre de la casa consistorial, apertura y cierre de la plaza de

abastos, apertura y cierre del mercado de ganados, apertura y cierre de

otras instalaciones municipales de forma discontinua y transporte,

31
Sentencia nº 91/2002, de 02.05.2002. (Procedimiento Abreviado 145/01), del Juzgado de lo
Contencioso Administrativo número Uno de Albacete.
156 Fidel Bedia Castillo

colocación y retirada de bolardos, vallas señales o indicaciones, hasta

nueva orden”, en el caso de Siero (Asturias).

• En el primero de los casos, en Bembibre (León), el Juzgado

Contencioso-Administrativo nº 2 de León, declaró no

conformes con el Ordenamiento Jurídico la atribución

genérica y sistemática, mediante Acuerdos municipales, de

aquellas tareas como obligaciones propias de sus puestos de

trabajo, por exceder del contenido de las funciones propias

de la Policía Local, debido a que:

[…] “partiendo de la especificidad de las


funciones de la Policía Local que determina también la
de sus provisión de plazas, explicada en el anterior
fundamento, la apertura o cierre de parques, mercados,
cementerios, consistorio, biblioteca, y otros edificios
municipales, así como el recuento de farolas fundidas,
EXCEDE DE LO QUE DEBEN SER LAS
FUNCIONES DE LA POLICÍA LOCAL,
correspondiendo más bien , a las funciones de subescala
subalterna (art. 169.1 e del Texto Refundido de
Disposiciones Legales vigentes en materia de Régimen
Local o a plazas de cometidos especiales o personal de
oficios de la subescala de servicios especiales (art. 172.2
d) de la misma norma. De la misma manera cabe decir
que un servicio permanente con el taxista de guardia no
es una función inherente a la especificidad y
características de los Cuerpos y Fuerzas de
Seguridad”32.

32
Sentencia nº 174, de 03.11.2004. Fundamento Segundo (Procedimiento Abreviado nº 228/2004),
del Juzgado Contencioso-Administrativo nº 2, de León.
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 157

• En el caso de Siero (Asturias), el Juzgado Contencioso-

Administrativo nº 4, de Oviedo, tras señalar que “Los agentes

de la Policía Local deben realizar un amplio número de funciones

vinculadas a la vigilancia de los bienes públicos y privados y, en su

caso, a su protección y custodia, principalmente en los casos

conflictivos relacionados con la prevención de la delincuencia y con

la regulación del tráfico. Obviamente, la regulación legal y sus

desarrollos reglamentarios no pueden prever situaciones accesorias

y actividades o tareas que ocasionalmente sean complementarias de

las tareas esenciales que les corresponden a tales funcionarios

públicos”, también declaró contraria a Derecho y, en

consecuencia, nula, la Resolución de Alcaldía que decretaba

la obligación de desempeñar las funciones antes señalas. Por

su interés, se reproduce el fragmento del Fundamento

Cuarto que entra a considerar la improcedencia de la

asignación de aquellas misiones:

“En cuanto a la función de registro municipal


los sábados, resulta patente que no es una misión que
corresponda a la propia configuración legal ni
reglamentaria de las funciones de la Policía Local,
siendo una misión propia de otro tipo de funcionarios
que, ciertamente y por tratarse de un día de la semana
tan especial a efectos laborales como el sábado, pretende
encomendarse a funcionarios que como los de la Policía
Local, no pueden descansar en sus labores de vigilancia
y protección; con el fin de economizar medios personales
no se duda en utilizar de forma sistemática los servicios
158 Fidel Bedia Castillo

de la Policía Local cuando no se trata de funciones que


propiamente les corresponda.
En lo que se refiere a la apertura y cierre de
varias dependencias municipales, debe llegarse a la
misma conclusión de que no se trata propiamente de
funciones de los agentes municipales, en la medida que,
si bien corresponde a los agentes de la Policía Local la
vigilancia y custodia, en especial de los bienes
municipales, tareas como las relativas a la apertura y al
cierre de determinados edificios no están vinculadas
directamente a tal misión de vigilancia.
Y, por último, en cuanto al transporte y
colocación de señales o vallas, se trata de una actuación
vinculada a la regulación del tráfico pero, tal como se
dedujo de la prueba testifical practicada en el acto de la
vista, en si misma es una tarea que no constituye objeto
directo de la regulación del tráfico sino que es
meramente complementaria y dependiendo de su
entidad, en cuanto al material requerido o a las vallas y
las señales que deben colocarse o retirarse, podrán
realizarse por los propios agentes o, en otro supuestos,
los agentes requerirán del auxilio del personal
especializado y que cuente con el transporte
adecuado”33.

33
Sentencia nº 363, de 10.10.2008. Fundamento Cuarto (Procedimiento Abreviado nº 386/2008),
del Juzgado Contencioso-Administrativo nº 2, de Oviedo.
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 159

3. FUNCIONES QUE DESARROLLAN LOS CUERPOS DE LA

POLICÍA LOCAL DE LA REGIÓN DE MURCIA

En la Memoria del año 2010, elaborada por la Escuela de Policías

Locales de la Región de Murcia, se recoge una interesante encuesta

realizada a varios Jefes de Policía Local sobre las funciones que realizaban

los miembros de sus respectivas plantillas (catorce de los participantes

pertenecían a plantillas de menos de cuarenta Policías y otros seis a

plantillas que superaban dicha cifra,:

DATOS DE LA ENCUESTA 34
Principales GRUPO 1. PLANTILLAS GRUPO 2. PLANTILLAS
tareas < 40 POLICÍAS LOCALES > 40 POLICÍAS LOCALES
desempeñadas SGTO/ SGTO/
AGENTE CABO AGENTE CABO JEFATURA
por Categorías JEFATURA OFICIAL
Patrullaje 85% 64% 100% 67% 33%
Organización 7% 64% 100% 33% 83% 83%
de Servicios
Atención al 85% 64% 79% 100% 50% 50% 33%
Ciudadano
Educación Vial 71% 50% 14% 67% 16% 16%
Gestión 50% 36% 64% 33% 16% 50%
Administrativa
Control de 71% 21% 50%
accesos
Policía de 64% 36% 50% 16% 16%
Barrio
Seguridad 93% 86% 29% 100% 67% 67% 16%
Ciudadana
Sala 092 43% 7% 50%
Gestión de 50% 28% 7% 16% 16%
denuncias
Atestados 93% 86% 29% 50% 67% 50%

Ordenanzas 7% 7%

34
Escuela Regional de Policías Locales, 2011. Memoria de actividades 2010. Anexo 2, Murcia: s.n.
p. 10.
160 Fidel Bedia Castillo

La citada encuesta revelaba que las principales tareas

desempeñadas, por categorías profesionales, eran35:

a) Agentes:

Grupo 1: La seguridad ciudadana y la confección de


atestados, seguidas del patrullaje y la atención al ciudadano.

Grupo 2: La seguridad ciudadana, el patrullaje y la atención


al ciudadano, seguido de la educación vial.

b) Cabos:

Grupo 1: La seguridad ciudadana y la confección de


atestados.

Grupo 2: El patrullaje, la seguridad ciudadana y la


confección de atestados.

c) Sargentos, Oficiales y Subinspectores:

Grupo 1: La Organización de los servicios, la atención al


ciudadano así como tareas de gestión administrativa.

Grupo 2: La seguridad ciudadana y la confección de


atestados.

d) Jefes de Cuerpo:

Grupo 1: La organización de los servicios, la atención al


ciudadano así como la gestión administrativa.

Grupo 2: La organización de los servicios y la atención al


ciudadano.

35
Escuela Regional de Policías Locales, 2011. Memoria de actividades 2010. Anexo 2, Murcia: s.n.
p. 11.
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 161

Los Jefes de Plantilla destacaron como principales dificultades para

el desarrollo de sus funciones, las siguientes:

- La falta de medios

- La poca motivación

- Afrontar nuevas situaciones

- Las relaciones con el ciudadano, la falta de conocimientos

informáticos y de actualización normativa son, también, otras

de las dificultades detectadas.

Asimismo, también resultan significativos los resultados de otra

encuesta realizada al año siguiente36, en la que se reflejaban los siguientes

resultados:

a) Dificultades que se plantean a los Jefes de Cuerpo en el ejercicio

de sus funciones:

• Plantillas de 1 a 35 miembros:

 Organización y gestión de servicios

 Conocimientos informáticos

 Afrontar situaciones imprevistas

• Plantillas de 36 a 60 miembros

 Las relaciones con su plantilla

36
Escuela Regional de Policías Locales, 2012. Memoria de actividades 2011, Murcia: s.n., pp. 33-
35.
162 Fidel Bedia Castillo

 Poca motivación. Rutina

 Necesidad de actualización normativa

 Afrontar situaciones imprevistas

 Actualización de conocimientos

• Plantillas de 61 a 100 miembros

 Las relaciones con la plantilla

b) Dificultades que se plantean a los Agentes y mandos intermedios

en el ejercicio de sus funciones (El 81% de los encuestados realizan

funciones de patrullaje, el 67% seguridad ciudadana, y el 34%

atestados).

• El 45% destacan la falta de medios; un 31% la

actualización normativa; el 26% la poca motivación y el

23% la necesidad de afrontar nuevas situaciones. Dividida

la muestra en grupos de edad, los aspectos que implican

más dificultad son los siguientes:

 Para los mayores de 45 años, la falta de medios (58%) y

la actualización normativa (50%)

 Para los mayores de 36 años y menores de 45, la

actualización normativa (28%), la falta de medios

(19%) así como la tarea de afrontar situaciones

imprevistas (19%).
FUNCIONES DE LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL 163

 Para los menores de 35 años, la falta de medios (25%),

la poca motivación (18%) y la labor afrontar

situaciones imprevistas (19%).

De los resultados de dicha encuesta se concluye que los miembros

más jóvenes de las Policías Locales se sienten competencialmente mejor

preparados en el saber, aunque reconocen sus dificultades en el ser y el

saber estar.

Por otro lado, las relaciones con el ciudadano, la poca motivación y

la falta de medios son las dificultades principales mostradas por los

encuestados.
 
Capítulo 6

Los Cuerpos de Policía Local en la Región


de Murcia
 
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 167

1. ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LA POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN

DE MURCIA

La primera referencia al término Policía Local como Cuerpo de

seguridad surge por primera vez en la Constitución española de 19781 y

posteriormente se desarrolla en la LOFCS, la cual dedica a las Policías

Locales su Título V, compuesto por cuatro artículos, donde se atribuyen las

funciones naturales y constitutivas de toda policía.

Hasta el año 1952, fecha en que se promulgó el Reglamento de

Funcionarios de Administración Local2, se venía empleando la

denominación decimonónica de Guardia Urbano o Municipal. Fue a partir de

aquel año cuando se institucionalizó la denominación Policía Municipal, en

virtud del artículo 252 de dicho Reglamento que rezaba así: “La Guardia

municipal constituirá en cada Ayuntamiento un solo Cuerpo bajo la denominación

genérica de Policía Municipal, sin perjuicio de las especialidades y denominaciones

de urbana, rural, nocturna, de tráfico y otras semejantes.”

1
Art. 148.1.22º. Donde se atribuye a las Comunidades Autónomas, entre otras competencias: “La
coordinación y demás facultades en relación con las policías locales en los términos que
establezca una ley orgánica”.
2
Decreto de 30 de mayo de 1952 por el que se aprueba el texto del Reglamento de Funcionarios de
Administración Local.
168 Fidel Bedia Castillo

A pesar de la terminología empleada por el Reglamento para su

denominación, ESCALANTE CASTRARROJO considera que:

[…]“tanto los ‹Guardias› como los ‹Policías› son aquellos que


cumplen sus funciones de seguridad y protección de personas y
bienes, antes y ahora. Pero si profundizamos más en los términos
llegaremos a una conclusión más próxima: Guardia o Policía
municipales o locales serán por tanto aquellos miembros de Cuerpos
encargados de la seguridad y protecciones de bienes y personas, en la
‹polis› para los romanos y griegos y en nuestras ciudades y pueblos,
la Policía de la ciudad, la de ayer y la de hoy”3.

A la hora de conocer y comprender la profesión de Policía Local y el

contexto en el que se desenvuelven sus miembros, consideramos necesario

remontarnos a épocas más lejanas para encontrar los antecedentes de lo

que serán hoy día las actuales Policías Locales de la Región de Murcia; sin

pretensión de exhaustividad, mencionaremos de forma cronológica

aquellos aspectos paradigmáticos que a lo largo de la historia van a

conformar esta profesión.

1.1. REFERENCIAS MEDIEVALES

La denominación de Alguacil así como las funciones de su oficio ya

figuran en las Ordenanzas de la ciudad de Murcia, entre los años 1462 y

1465, destinadas a contribuir a la mejora de las condiciones de vida de la

Murcia de aquellos años; como señala PIQUERAS GARCIA: “las ordenanzas

municipales son documentos en donde quedan reflejadas las normas de


3
Escalante Castrarrojo, J. (Marchal Escalona, A. N., Cobo Parra, J. & San Roman Plaza, C. J),
2011. Manual del Policía. 6ª ed. Madrid: La Ley, p. 204.
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 169

convivencia de un concejo o municipio. Siendo, por consiguiente, una fuente

documental de gran importancia a la hora de adentrarse en el estudio de la historia

de los lugares”4, contemplándose una diversidad de temáticas en sus

disposiciones, entre ellas la que afecta a la seguridad y el orden público del

Concejo (hoy Ayuntamiento):

“En la sesión del concejo celebrada el sábado, día siete de enero


de 1464 el asistente (Delegado regio enviado a Murcia hacia la mitad
del siglo XV. Se trata de un oficial de características muy similares a
las del corregidor, con la diferencia que la venida del asistente no
comportaba la automática suspensión de los alcaldes y alguacil
concejiles) mandaría pregonar dos leyes antiguamente hechas por el
concejo, en las que se ordenaba que ninguna persona saliera de noche
por la ciudad ni por sus arrabales, después de ser tañida la campana
del alguacil. Y los que saliesen para librar algunas cuestiones
personales, que lo hiciesen con lumbre de candela encendida. Los que
no lo hiciesen así incurrirían en la pena dispuesta en tal caso.
Así mismo se dispone que después de ser tañida dicha campana
no saliera nadie haciendo ruido con instrumentos, salvo en caso de
boda, bajo las penas establecidas.
En la sesión celebrada el sábado, 17 de noviembre de 1464 se
vuelve a hacer referencia a las horas cuando debía ser tañida la
campana del alguacil como aviso para que los habitantes de la ciudad
se recogieran en sus casas. Y en la misma sesión se prohibía llevar
armas las personas que acompañasen a la justicia, cayendo en las
penas establecidas en tales casos si no cumplían la disposición.
Para que la ciudad estuviese mejor guardada durante la noche y
así evitar posibles delitos, se ordena que el alguacil (Oficial al que le
estaban asignados cometidos ejecutivos. Era un cargo de elección
concejil. Dada la amplitud y diversidad de cometidos que eran de su

4
Piqueras García, B., 1985-86. Ordenanzas del Concejo de la ciudad de Murcia. Estudios de
historia y de arqueología medievales, Issue 5-6. p. 257.
170 Fidel Bedia Castillo

competencia, este contaba con varios alguaciles auxiliares. Era el


oficial más representativo de la ciudad en todo tipo de actos públicos)
pusiera en cada colación un auxiliar para ir con él y su lugarteniente
en su compañía”5.

Lógicamente, para entender las funciones de los servidores de la

seguridad pública en aquella época hay que ponerla en conexión con la

situación de la sociedad del momento:

“La frontera entre delito y pecado en la época medieval era


difícilmente perceptible. No hubo asunto en la Edad Media que no
tuviera alguna connotación relacionada con el concepto de pecado. La
cercanía de estas dos ideas, existentes en las mentes y obras de
teólogos, juristas y legisladores, hacía ver en el delincuente un
pecador”6.
“La mayoría de las faltas o actuaciones hacia las ordenanzas
estaban relacionadas con el ámbito laboral, tenían en el fondo un
móvil económico, y en general estaban estrechamente vinculadas con
el mundo mercantil”7.

Otro de los antecedentes históricos de los actuales Cuerpos de la

Policía Local de la Región de Murcia lo encontramos en “El Libro Becerro de

la Casa y Estado de los Vélez”, redactado en 1635 por orden del V Marqués de

los Vélez, D. Pedro Fajardo Pimentel, resumen de los derechos históricos

del Marquesado de los Vélez sobre las villas de su estado, así como de la

hacienda y administración marquesal en las poblaciones de Mula, Molina

de Segura, Librilla, Mazarrón, Alhama de Murcia, Lorca y Vélez Rubio.

5
Piqueras García, B., 1985-86. Ordenanzas del Concejo de la ciudad de Murcia. Estudios de
historia y de arqueología medievales, Issue 5-6., p. 259.
6
Bernal Peña, J., 2011. Golfines y asesinos. Elementos y motivaciones de las conductas violentas
en Murcia durante el siglo XIV. Mugertana, Issue 125, p. 73.
7
Ob. cit., p. 75.
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 171

En dicho libro se señalan -en relación al actual municipio de Mula- las

funciones y jurisdicción de los alguaciles:

“USO, EGERÇIÇIO Y JURISDICCIÓN DE LOS


ALGUAÇILES DE LA GOBERNAÇION
Dos alguaçiles de la governaçion, como esta dicho arriba, provee
el marques en esta villa, y entrambos son iguales en la jurisdiçion y
egerçiçio, solo se direrençian en lo siguiente: en el titulo que su
excelencia da, al uno le nombra alguaçil mayor desta villa y de su
governaçion, y en el titulo del otro le nombra tan solamente desta
villa y de la governaçion; y al que da el titulo de alguaçil mayor, tiene
primero lugar con el otro en todos los actos públicos, y en las demás
partes donde concurren los dos, y en los mandamientos que el alcalde
mayor despacha de execuçion y prission o otros semejantes, habla con
los dos alguaçiles en esta forma: Fulano, alguacil de la gobernaçion,
haçed execuçion en la persona y bienes de Fulano, et caetera; y este
mandamiento se entrega a la parte, y el elige de los dos alguaçiles el
que le parece para que cumpla aquel mandamiento, y le requiere con
el, y en esta forma se a observado siempre y se a de continuar porque
assi conviene para que los dos alguaçiles tengan ygual
aprovechamiento y sepan que el que mas bien trabaxare en su ofiçio y
fuere el mas inteligente le an de buscar como mejor executor; también
se diferencia el alguacil mayor de su compañero en que suele el
alcalde mayor, quando hace ausencia desta villa, dejarlo por su
teniente, pero no a de ser cossa asentada para que siempre se haga,
porque alguna bez conbendra no haçerlo, y entonces el alcalde mayor
elegirá el teniente que le paresçiere con consulta del gobernador.
En la visita de carçel que hace el alcalde mayor los savados y
otros días en que concurren el alguacil mayor de la governaçion y el
de la villa, tiene mejor lugar el de la governaçion, y lo propio es en los
demás actos judiciales y en otras partes donde se hallan juntos.
Quando el alguacil mayor o su compañero, o qualquiera dellos
va a la villa de Molina, aunque sea sin comisión del alcalde mayor,
172 Fidel Bedia Castillo

llevan bara alta de justicia, y usan de la misma suerte que en esta


villa porque son alguaçiles de aquel lugar como deste” 8.

Como podemos apreciar, la figura del Alguacil tenía una distinguida

consideración en el Concejo de la época. Su figura de Policía en el ámbito

civil y dependiente del Alcalde lo diferenciaba claramente de la milicia que

dependía de señores y reyes. Sus misiones y su comportamiento están

revestidas de solemnidad, respeto y decoro, con un claro tinte de

representatividad del cargo de agente de la autoridad municipal.

También en el Libro Becerro existen referencias sobre la liturgia de los

nombramientos de alguaciles, que se realizan a partir de una determinada

fecha una vez elegido los miembros del nuevo Concejo en la víspera del

día de San Juan, siendo “Despues del dia de San Juan, el día que le pareçe al

conçejo elije oficiales nuevos para conceços de La Pueblas y Campos, y un alguaçil

encada lugar”; asimismo el nombramiento de “alguaçiles de bagamundos”, de

“alguaçiles hordinarios y fiel del agua”, se realiza el “domingo siguiente al dia de

San Juan”9.

En las actividades que realizaban los alguaciles en el hoy municipio

de Librilla, ya se tenía a estos funcionarios por personas cumplidoras,

íntegras y respetuosas con la ley, como lo atestigua el siguiente párrafo

referido a las funciones y ejercicio del cargo de Alguacil:

8
Reyes Marsilla de Pascual, F. & Beltrán Corbalán, D. edits., 2006. El libro Becerro de la Casa y
Estado de los Vélez. Estudios críticos y transcripción. Murcia: s.n., pp. 278-29.
9
Ob. cit., pp.282-83.
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 173

“OFIÇIO DEL ALGUAÇIL MAYOR Y SU EGERÇIÇIO

Nombra en Librilla su exçelençia un alguacil mayor, al qual de


la tanbien titulo de alcayde de la carçel por el tiempo de su voluntad,
y no nombra teniente como en los demás lugares sino que el solo ussa
el ofiscio, por ser aquella villa de corta vecindad; pero en las ausencias
que hace le nombra, el qual ussa y egerçe el ofisçio como el
propietario; y sobre esto no a avido ni ay pleito ni contradiçion
alguna.
Tocale al alguacil mayor la deçima de la execuçiones que hacen
los forasteros contra vecinos, por requisitorias o por obligaciones que
tiene contra ellos, y se les paga de cada real un maravedí, hasta en
cantidad de quinientos realies, y de allí arriba le toca y pertenesçe esta
decima al alcande mayor de aquel partido; y siendo la execuçion de
beçino a veçino, no se debe deçima, si solamente el derecho de prission
y carçelage; y en esta posession, usso y costumbre se esta de cobrar y
pagar la deçima en aquel lugar, y se a de observar de aquí en adelante.
Tambien ay costumbre de que el alguacil mayor, luego que hace
la execuçion por mandato de la justicia, se le pague enteramente la
deçima sin esperar a que pasen las sesenta oras de la ley, ni a que se
sentençie la causa o se conçierten las partes, y en esto es bien se
ponga remedio y que se guarde la ley del reyno y que no se vaya
contra ella.
El lugar del alguacil mayor en los actos públicos quando
concurre con el concejo es después del escribano del ayuntamiento, y
se le da bela el dia de la Candelaria y luto en las ocasiones de muertes
de reyes y señores desta casa” 10.

10
Ob. cit., pp.325-26.
174 Fidel Bedia Castillo

1.2. SIGLO XIX. CREACIÓN DE LOS PRIMEROS CUERPOS DE

POLICIA DEPENDIENTES DE LOS MUNICIPIOS

En la primera mitad del siglo XIX se produjo una notable reducción

de las competencias y protagonismo de los municipios en materia de

seguridad pública, precisamente debido a la creación de dos nuevos

Cuerpos policiales dependientes del Estado: la Policía General del Reino,

en 1824 (antecedente histórico de Cuerpo Nacional de Policía) y el Cuerpo

de la Guardia Civil, en 1844:

“Las funciones a desempeñar por esta primera ‹Policía del


Reino› quedaron establecidas en un Decreto anterior con fecha de 13
de Enero de 1824. En este Reglamento se hace una clara referencia a
los que por entonces se encontraban a las órdenes de los Alcaldes, que
como hemos dicho anteriormente eran los Alguaciles -figura
antecedente de la Guardia Municipal-. En su artículo XV se dice que
‹Para el desempeño de todas o cualesquiera de las atribuciones
especificadas en los artículos 13 y 14, que exija el auxilio o
cooperación de la fuerza armada, usará la Policía de sus Alguaciles y
Dependientes...›"11.

Para hacernos una idea aproximada de la variedad de instituciones y

personal que a finales de la primera mitad del siglo XIX se hallaba

dedicado a la seguridad pública en funciones de policía urbana, rural y

local, recurrimos a la enumeración que realiza MARTÍNEZ RUIZ:

“Alguaciles mayores y menores, Alguaciles de Ayuntamiento,


Porteros de Ayuntamiento, pregoneros que en muchos puebles están

11
Ayuntamiento de Murcia, 2004. Historia de la Policía Local de Murcia (1854-2004). 150 años a
tu servicio. Murcia, s.n., p. 2.
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 175

armados para dedicarse a otros servicios además de sus oficios


respectivos.
Serenos, Vigilantes nocturnos, Vigilantes de policía, Vigilantes
de Seguridad pública, Municipales; en algunos lugares, lo serenos
tienen armas para desempeñar otros servicios de vigilancia durante el
día, y en otros puntos los Municipales hacen el que le corresponde a
los serenos por la noche.
Guardias Municipales, Guardias urbanos, Salvaguardias,
Celadores: propios de las grandes ciudades.
Celadores de policía, Celadores de vecindario, Celadores de
vigilancia, Agentes de Policía, Agentes de seguridad pública,
Comisarios de Policía: muchos de ellos sólo llevan armas en los casos
de necesidad.
Rondines municipales, Individuos de ronda, Rondón de
Puertas, Celadores de arbitrios, Guardas, Guardas de puertas: todos
ellos dedicados al ramo de arbitrios municipales y provinciales.
Guardias de paseo y jardines, Guardias arbolistas, Guardas de
alumbrado y serenos. Capataces y Guardas fontaneros: a los que
corresponde la misión de cuidar las obras y la policía urbana”12.

Repasaremos a continuación una serie de datos, informaciones y

noticias, recabadas de publicaciones y documentación obrante en los

distintos Archivos Municipales de la Región de Murcia, donde se ilustran

diversos acontecimientos y vicisitudes relacionados con los Cuerpos de

Policía dependientes de los Ayuntamientos de la Región.

El primer Cuerpo de Policía creado en la Región de Murcia

dependiente de las autoridades municipales fue el del Ayuntamiento de la

12
Martínez Ruiz, E., 1973. Las Fuerzas de Seguridad y Orden Público en la primera mitad del siglo
XIX. Hispania. Cuadernos de Historia, Volumen 4, p. 154.
176 Fidel Bedia Castillo

capital. En el relato que se cita a continuación, se aprecia las dificultades

que encontraron los primeros guardias municipales para ejercer su

profesión:

[…]“El Excmo. Ayuntamiento de Murcia, en Sesión


celebrada el 12 de Agosto de 1854 y siendo Alcalde Presidente D. José
Monassot Torres, presentó un proyecto para la creación de un Cuerpo
de vigilancia y seguridad municipal bajo el nombre de GUARDIA
MUNICIPAL DE MURCIA. Más tarde, en Sesión celebrada el día
19 de Agosto de 1854, se aprobó dicho proyecto llevando a cabo los
nombramientos de las catorce personas que formarían el Cuerpo,
siendo éstas las siguientes: Un Sargento -D. Mariano Manzano- , un
Cabo -D. Mariano Galera- y doce Guardias -José Soler, José Mª
Gimeno, Ramón Muñoz, Francisco Martínez Moñino, Jerónimo
Herrera, Jerónimo Robles, Ceferino López, José Belmonte, Ramón
Sánchez, José Pujante y Blas Planes-.
Los primeros sueldos que comenzaron a devengar estos
nuevos GUARDIAS fueron de siete reales diarios para el Sargento,
cinco para el Cabo y cuatro para cada uno de los guardias rasos (por
aquella época cuatro reales equivalían a una peseta).
Los nombramientos de estos primeros guardias municipales se
hicieron seleccionando personas aptas para el cargo a decisión de los
miembros del Concejo Municipal. Se trataba de personas, por tanto.
que no realizaron ni pruebas ni solicitud alguna para el desempeño de
esta función. Este hecho, unido a la gran inseguridad ciudadana
existente en el momento, ya que eran numerosas las armas existentes
entre la población, ya la escasa consideración que en esos primeros
momentos esta fuerza municipal cosechaba de los vecinos -ténganse
presentes las lógicas dificultades para el afianzamiento de cualquier
nueva institución-, hicieron que varios de los iniciales componentes
de la plantilla de la Guardia Municipal presentaran su dimisión al
cargo, entre ellos el Cabo D. Mariano Galera y el Guardia Jerónimo
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 177

Robles, quedando recogidas éstas en las sesiones celebradas el 22 y 23


de Agosto de 1854, respectivamente”13.

En el Archivo Municipal de Águilas figura un curioso Acuerdo

municipal, de 9 de Febrero de 1856, donde unos vecinos solicitan al

Ayuntamiento la figura de un vigilante privado de carácter oficial para la

protección de sus propiedades y cultivos:

[…]“Del mismo modo se dio cuenta de otra exposición suscrita


por D. Antonio Romero Sánchez y otros varios propietarios y
labradores de esta Villa por la que solicitan que para guardar sus
haciendas y sembrados, autorice y nombre el Ayuntamiento dos
personas que con el carácter de guardias municipales hagan este
servicio, cuyos salarios o asignaciones sean pagados por los
solicitantes, y el Ayuntamiento acordó acceder a lo propuesto y que
en otra sesión se ocupará la Corporación de la elección y
nombramiento de dichos guardias”14.

Posteriormente, tres días más tarde, el 12 de Febrero, la Corporación

toma el Acuerdo de nombramiento de dos guardias municipales, siendo

sufragados por aquellos quienes los solicitaron:

[…] “Seguidamente procedieron sus señorías a nombrar los dos


Guardias Municipales que han solicitado D. Antonio Romero
Sánchez y consortes, en cuya atención nombramos por tales guardias
a Fernando Alcaraz y Pedro Munuera, de esta vecindad, personas en
quienes concurren todos los requisitos apetecibles y Dándose
conocimiento de este Acuerdo a aquellos solicitantes para que
procedan a señalares la asignación que deberán pagar a dichos

13
Ayuntamiento de Murcia, 2004. Historia de la Policía Local de Murcia (1854-2004). 150 años a
tu servicio. Murcia, s.n. p. 3.
14
Ayuntamiento de Aguilas, 1856. Acta Capitular. Acuerdo de 9 de Febrero. Aguilas, Archivo
Municipal.
178 Fidel Bedia Castillo

guardias, según y en los términos lo tienen consignado en su


exposición”15.

El caso de Águilas no deja de ser llamativo, puesto que la vigilancia

de la Guardia Municipal se circunscribía a la zona rural del municipio

debido a que en el núcleo urbano parece se gozaba de una autentica paz

social:

“En la Villa de Águilas a veinte de julio de mil ochocientos


cincuenta y seis, reunidos los señores del Ayuntamiento y capitulares
que suscriben, se enteraron sus señorías de dos comunicaciones del
Excelentísimo Sr. Gobernador Civil de la Provincia de 16. y 18. del
actual, relativas a encargar a este Ayuntamiento la conservación del
orden público, y que cualquiera que sean los acontecimientos que
puedan sobrevenir con motivo del cambio del Ministerio, que ha
tenido lugar por la retirada del que presidía el Duque de la Victoria,
cuya dimisión ha sido admitida por S.M. la Reyna, se procure no sea
turbada la pública tranquilidad y que sean respetadas las personas y
propiedades, sus señorías acordaron: que siendo esta población, la
más tranquila, acaso de la Provincia, pues que en ella se viene
disfrutando una paz y sosiego inalterables, debido al constante echo
de la autoridad local, secundado por la sensatez que distingue a la
mayoría de este vecindario, se conteste al expresado señor
Gobernador, asegurándole que no será alterado el orden y sosiego
público en esta Villa por nada ni por nadie pues que se vela
incesantemente por su conservación”16.

Mediante Acuerdo municipal de 2 de Marzo de 1857, se creó en

Águilas la Guardia Rural, antecedente del Cuerpo de Policía Local de este

15
Ayuntamiento de Aguilas, 1856. Acta Capitular. Acuerdo de 12 de Febrero. Aguilas, Archivo
Municipal.
16
Ayuntamiento de Aguilas, 1856. Acta Capitular. Acuerdo de 20 de Julio. Aguilas, Archivo
Municipal.
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 179

municipio, con la peculiaridad de ser sufragada -a partes iguales- por

propietarios y colonos, y no por el Ayuntamiento:

[…] “Por mi el secretario se dio cuenta del Boletín Oficial nº


32. del día 25 de febrero último en que se contenía una circular del
señor Gobernador de la Provincia , fecha 23 del mismo en que se
previene que en el término de ocho días, el Alcalde y Ayuntamiento
contesten con separación los once extremos a que se contrae,
relativos al establecimiento de la Guardia Rural en este término; y la
Corporación acordó se conteste la conveniencia de establecer dicha
Guardia en este término; que sea en mínimo de cuatro, con sueldo de
seis & cada uno pagados por los Propietarios y Colonos por mitad, en
razón a no haber cosa alguna del común en este término
jurisdiccional, extendiendo la contestación lo damos, cual
corresponda” . 17

En el diario “La Paz de Murcia”, el 23 de Septiembre de 1865, con

motivo de una epidemia que afectaba a la capital murciana, se anunciaba

que:

“Ayer acordó el municipio la creación de una guardia


municipal para mientras duren las actuales circunstancias, cuyo
objeto es tener de día y de noche un reten en las cuatro casas de
socorro que se establecen, y que al pormenor se espresan en el edicto
de la alcaldía que en el lugar correspondiente publicamos, cuyos,
individuos estarán prontos para prestar los primeros auxilios y avisar
al facultativo del distrito; también tiene por objeto dicha guardia la
vigilancia nocturna, especialmente de los edificios que están cerrados,
los que en combinación con la guardia civil y el cuerpo de serenos
pueden ofrecer garantías de seguridad á estantes y ausentes.

17
Ayuntamiento de Aguilas, 1857. Acta Capitular. Acuerdo de 2 de Marzo. Creación de la
Guardia Rural en este término. Aguilas, Archivo Municipal, p. 226.
180 Fidel Bedia Castillo

Dicha guardia está dividida en dos secciones con un jefe cada


una y prestarán el servicio la primera en el lado de Levante de la
ciudad que comprende las parroquias de Sta. María, S. Bartolomé, S,
Juan. Sta. Eulalia y S. Lorenzo, y la segunda en el Poniente con las
demás parroquias no citadas. Se compone de artesanos honrados y
con familia, que por efecto de la crisis industrial que empieza á
sentirse han quedado sin el mísero jornal que les proporcionaba su
trabajo.
Gracias á lo diligente que es nuestro alcalde, que sin demora
ninguna procedió a su formación, hoy debe empezar dicha guardia á
prestar el servicio para que ha sido creada” 18.

Asegura la responsable del Archivo municipal de Molina de Segura,

Francisca Jiménez Rodríguez19, que la Policía Local de este municipio pudo

crearse en el año 1867, con la denominación de “Guardia Municipal de a pie y

de a caballo”, ya que en presupuesto económico para los años 1867-1868,

consta una consignación para la equipación y vestuario de la citada

Guardia Municipal, siendo la primera vez que se refleja tal denominación,

que convive con la de Alguaciles.

Interesante también es la noticia publicada en “La Juventud Literaria”,

donde, en el año 1875, ya aparecían noticias donde se exigía a la Policía

Local de Murcia (entonces denominada Guardia Municipal) la más exacta

observancia en el cumplimiento del sus misiones:

18
La Paz de Murcia, 23.09.1865. p.1 (En la misma página se insertaba un anuncio de la Alcaldía
Constitucional de Murcia donde se hacía saber “que habiéndose reproducido las invasiones de la
enfermedad reinante en varios puntos de esta capital y con el fin de que la asistencia de los
enfermos pobres sea tan pronta y eficaz cual demande la naturaleza del padecimiento, se ha
dispuesto establecer un facultativo de guardia en cada uno de los 4 distritos en que se halla
dividida esta capital…”
19
Jiménez Rodríguez, F., 2008. Oficios del buen orden. Molina de Segura; Historia de la Policía
Municipal y de otros guardias. Molina de Segura(Murcia): s.n., p.37.
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 181

“Los individuos de la guardia municipal de esta ciudad han


recibido órdenes terminantes de los tenientes de alcalde á que están
asignados para la exacta vigilancia de sus distritos. Los tenientes de
alcalde tienen determinado ser inflexibles en la corrección de les faltas
a los bandos y no levantarán ni una multa por ninguna clase de
recomendación” 20.

Ya en el año 1878, el diario “La Paz de Murcia” se hacía eco de una

noticia donde la denominación Policía Municipal era utilizada para referirse

a los servicios de salubridad y de limpieza del Ayuntamiento:

“‹El Noticiero› dice que es perjudicial para la salud pública el


abandono tradicional en que se tiene en esta capital la policía
municipal. Este cacho de honra lo motiva el que según dice, hace
algunos días que se halla en estado de putrefacción en la acequia de
Barraumal, próximo al camino de Alcantarilla, el cadáver de un asno.
A nosotros nos consta que el sábado se recibió el parte del guarda y el
mismo día se dieron órdenes, que el Domingo se sabía quién lo había
arrojado y se le había ordenado la extracción y que el lunes ya se
había sacado” 21.

En el mismo sentido, “El Diario de Murcia” publicaba en 1884 otra

noticia donde el término Policía Municipal hacía referencia a las ordenanzas

o bandos para el buen orden y gobierno de la ciudad:

“A pesar de nuestras constantes denuncias siguen algunas


tabernas abriendo sus puertas al público en horas que prohíbe el
bando de policía municipal” 22.

20
La Paz de Murcia, 09.01.1865, p. 1.
21
La Paz de Murcia, 28.05.1878, p. 1.
22
El Diario de Murcia, 07.08.1884, p. 3.
182 Fidel Bedia Castillo

En el año 1885, el Ayuntamiento de Cehegín inició un Expediente

para la confección de cuatro uniformes, armamento y calzado, para vestir a

los guardias municipales de esa Villa, por un valor final de 607 pesetas,

consistente en:

“El Ayuntamiento contrata la adquisición de cuatro uniformes


para los cuatro Guardias Municipales, compuesto de las prendas
siguientes, por cada uno:
Pantalón de paño azul, según modelo.
Levita de idem, según idem.
Gorra de idem, según idem.
Cinturón de charol, según idem.
Sable, según idem.
Revolver de Reglamento.
Botinas de becerro”23.

El diario “La Paz de Murcia”, en su edición del 15 de octubre de 1886,

contaba así la nueva organización y puesta en marcha Cuerpo de Policía

Municipal de Cartagena:

“Cartagena. La organización del cuerpo de policía municipal,


consistirá en:
Un Inspector Jefe. Cuatro Sub Inspectores. Dos Cabos.
Cuarenta y ocho Guardias
Según nuestros informes, muy pronto principiarán á prestar
servicio los indicados, prometiéndonos que por causa de esta nueva
organización, se llenarán cumplidamente los servicios del ramo, que
hoy día están en el más completo abandono” 24.

23
Ayuntamiento de Cehegin, 1885. Expediente de adquisición de uniformidad para la Guardia
Municipal.. Murcia, Archivo Histórico de Murcia.
24
La Paz de Murcia, 15.10.1886, p. 1.
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 183

Que los asuntos de la seguridad pública, ya desde aquella época,

también eran motivo de controversia lo corrobora la siguiente noticia

aparecida en “El Diario de Murcia” el 5 de Enero de 1887, que decía:

“Que hay exceso de centralización y que el exceso produce


descuido gubernativo, indiferencia y hasta desconocimiento de las
necesidades de las provincias, se puede probar haciendo por alto un
balance con lo muchísimo que da cada provincia al gobierno central, y
lo poquísimo que en compensación recibe; no de ahora, desde que rige
el sistema parlamentario, porque si se mira y juzga bien, había más
descentralización en el régimen absolutista. Podrán ser menos los
beneficios que del gobierno central reciban las provincias; pero
¡cuidado que en la actualidad son pocos!
Refiriéndonos a la cuestión del día, que es el de la seguridad
personal, encomendada en la población está la policía de orden
público, no da el gobierno a esta provincia, mas que treinta y tantos
hombres para Murcia, y unos veinte para Cartagena y el distrito
minero de La Unión.
[…] La provincia sostiene los establecimientos benéficos, los de
instrucción, los penitenciarios, casi todos los que fomentan los
intereses morales y materiales: las ciudades y los pueblos pagan su
beneficencia, su policía municipal, sus caminos vecinales, sus
escuelas particulares; ó sea el Gobierno, no sostiene mas que lo
meramente gubernativo y administrativo; y tan deficientemente como
queda dicho” 25.

También el mismo diario se hacía eco, en su edición del 6 de junio de

1892, de los problemas de personal de la Policía Municipal de Lorca:

“Se queja ‹El Diario de Avisos› de Lorca que en aquella


población no cuenta hoy nada más que con doce guardias

25
El Diario de Murcia, 05.01.1887, p. 1. (Nótese que ya en aquellas fechas se consideraba a la
Policía Municipal como un bien público de indudable interés)
184 Fidel Bedia Castillo

municipales, porque los otros hacen servicio en Lumbreras, y a cinco


los han dejado cesantes.
En verdad que si han de pechar con los servicios de policía
municipal y de orden público, bien poquísimos son, pues aquí con
mas y el cuerpo de orden público, casi no se ven ni llegan a tiempo” 26.

La imagen de la Guardia Municipal pronto llegó a identificarse como

representación del Ayuntamiento al que se pertenecía, prueba de ello son

estos versos aparecidos en periódico “La Juventud Literaria” el 4 de

Diciembre de 1892; este dato tiene un evidente contenido deontológico que

relaciona el prestigio profesional con el servicio público que ofrece la

Policía Local y demanda la sociedad.

“Iba a ponerme el sombrero


para ir á ver al “Diario”
á quejarme del abuso
para que dijera algo,
cuando vi doblar la esquina
á un apuesto guardia urbano
(lo mismo dá un guardia que
un Ayuntamiento andando)
y llegué á tranquilizarme
con su presencia y su garbo.
K. Nario”27.

26
La paz de Murcia, 06.07.1892, p. 1.
27
La Juventud Literaria, 04.12.1892, p. 1.
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 185

1.3. SIGLO XX. IMPLANTACIÓN Y DESARROLLO DE LOS

CUERPOS MUNICIPALES DE POLICÍA

El Diario “El Liberal”, en su edición de Murcia del 30 de Noviembre

de 1905, publicaba un luctuoso suceso protagonizado por un Guardia

Municipal en estado ebrio; al contrario de la noticia anterior, la imagen

corporativa de la Policía quedaba gravemente deteriorada al realizar el

agente un comportamiento de indudable reproche social:

“EL CRIMEN DE ANOCHE. CONSUMERO GRAVISIMO.


Anoche á las siete y media ocurrió un sangriento suceso en la Puerta
de la Traición, en el puesto de consumos llamado de San Antonio, á
espaldas del edificio que fué plaza de toros.
Municipal borracho. El autor del crimen es un guardia
municipal llamado Pedro Díaz Quinto, conocido por Pedro el
Máximo, domiciliado en el barrio de San Juan.
Dicho guardia, en completo estado de embriaguez, se presentó
en el puesto de referencia, con el revólver en la mano, diciendo que
era pariente del Cuarto y que iba dispuesto á matar á uno.
E1 Cuarto es un empleado de consumos, que mató á un cabo del
resguardo apodado el Melguizo, en aquellas inmediaciones.
El herido. Es un empleado de consumos llamado José Jiménez
Molina, de 48 años de edad, casado, domiciliado en la calle de San
Miguel.
Se hallaba prestando servicio en el citado puesto de San
Antonio cuando llegó el guardia municipal en el estado y actitud
referidos.
La agresión. El consumero trató de calmar al alcoholizado
guardia con buenas palabras aconsejándole que se guardara el arma.
El municipal repitió que era pariente del Cuarto y que mataba á
Dios y acto continuo disparó sobre el consumero, que se había
186 Fidel Bedia Castillo

levantado de la silla en que se hallaba sentado, causándole una


gravísima herida en el vientre.
El infeliz cayó en tierra sin sentido, ignorando cuanto después
ocurrió, hasta que ha prestado declaración en el hospital.
En esta forma ha referido el desgraciado empleado de consumos
lo ocurrido”28.

A principios del siglo XX siguieron creándose Cuerpos de Policía

Local en diferentes Ayuntamientos de la Región de Murcia; según ha

documentado ALCARAZ SANDOVAL, el Cuerpo de la Policía Local de Torre

Pacheco:

[…] “se creó el 30 de diciembre de 1908, con el nombramiento


del cabo Francisco Gómez Ros y los guardias Paulino Seguí Cerdán y
Diego Romero Albaladejo. Los Guardias Municipales eran auténticos
policías de barrio que todo lo conocían y todo lo sabían; recorrían las
calles del municipio a pie o en bicicleta; comunicando al
Ayuntamiento cuantas faltas observaban y velando por el orden y la
seguridad del municipio; sin olvidar su labor de vigilantes del tráfico,
que a principios del siglo XX se hizo necesaria ante la proliferación de
carros, carretas, bicicletas, velomotores, etc.”29

El día 26 de Marzo de 1909, el Ayuntamiento Murcia aprobó el

primer Reglamento de Organización y Funcionamiento del Cuerpo de Guardias

Municipales Diurnos y Nocturnos de Murcia30, donde se establecía las

28
Diario El Liberal (Ed. Murcia), 30.11.1905, p. 1.
29
Alcaraz Sandoval, C. M., 2011. 175 años de seguridad. La Municipal de Torre Pacheco, Junio,
Issue 21, p. 19.
30
Ayuntamiento de Murcia, 2004. Historia. Policía Local de Murcia (1854-2004). 150 años a tu
servicio. Murcia: s.n., p. 8.
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 187

funciones a desempeñar por dicho Cuerpo al servicio del Ayuntamiento,

así como sus códigos de conducta, pruebas y requisitos de acceso, relación

de mandos, derechos, deberes, y demás contenidos de funcionamiento de

este organismo público.

Como funciones propias de los guardias municipales recogidas en el

Reglamente figuraban la de observar la vigilancia y cumplimiento de las

Ordenanzas Municipales, la de conservar el orden público cumpliendo y

haciendo cumplir las leyes que de Policía y Buen Gobierno se aprobaran,

auxiliar a todo aquel que se encontrase amenazado por cualquier peligro o

mal, así como las propias que, como policía judicial, les atribuiría -en sus

artículos 282 y 283- la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Dicho Reglamento constaba de 3 Partes, divididas en 13 Capítulos y

144 Artículos.

 La primera Parte, trataba de las funciones a desempeñar por los

miembros de este Cuerpo, de la forma y requisitos para el ingreso,

del escalafón, de los ascensos y de temas relacionados con las bajas

por enfermedad o accidente.

 La segunda Parte, especificaba el código deontológico y de conducta que

habría de observar el guardia municipal y sus mandos, de sus

deberes y obligaciones hacia los ciudadanos y sus jefes, y del uso de

las armas como aspectos más relevantes a destacar.

 La tercera Parte regulaba todo lo relacionado con las faltas

disciplinarias y al servicio, los permisos y licencias, la jubilación, la


188 Fidel Bedia Castillo

uniformidad y el armamento a llevar, como aspectos más

destacados.

El Reglamento establecía que la edad mínima para poder ingresar

en la Guardia Municipal era de 25 años y no haber cumplido los 40,

exigiéndose haber formado parte del Ejército, de la Guardia Civil o de los

Carabineros, con una Hoja de Servicios sin mancha; la estatura mínima era

la de 1.60 metros y se exigía tener conocimientos de instrucción primaria,

además de saber leer y escribir, y realizar las cuatro operaciones

fundamentales de la aritmética (sumar, restar, multiplicar y dividir). La

jubilación quedó fijada en los 60 años. La uniformidad aprobada constaba

de guerrera azul oscura, con las insignias de la graduación

correspondientes, pantalón azul oscuro, casco gris con una chapa plateada

con el escudo de la ciudad así como capote de abrigo con cuello alto. El

armamento consistía en un correaje dotado de tahalí, funda de cuero negro

para alojar un revólver con doble cordón de color negro, además de un

machete.

El 18 de Agosto de 1911 el Ayuntamiento de Cartagena aprobó el

Reglamento de la Guardia Municipal, denominándose el colectivo Guardia

Municipal Diurna y Nocturna, al integrarse en la misma los Serenos o

Vigilantes Nocturnos. El nuevo reglamento establecía que para ingresar en

el Cuerpo de la Guardia Municipal, además de haber realizado el servicio

militar o haber pertenecido al Ejército, era necesario superar un examen,

debiendo por tanto saber leer y escribir, tener más de 25 años y no superar
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 189

los 40, buena presencia física y una estatura mínima de 1,65 metros, así

como méritos tales como haber servicio al Rey o tener conocimientos

culturales o idiomas. Según relata LOPEZ BAYARDO:

“El Reglamento de 1911, valorado en su visión propedéutica


policial, es sin lugar a dudas una primicia en competencias policiales
y administrativas. Los Guardias Municipales eran revestidos del
cargo de auxiliares de la Autoridad Municipal y Judicial. Destacando
entre sus funciones las de seguridad tanto de manera preventiva y
represiva ante cualquier hecho delictivo, hacer cumplir las
ordenanzas municipales y auxiliar a los heridos o enfermos.
En el ámbito disciplinario, como se indica anteriormente,
tenía cierto contenido castrense.
Entre las notas que portaban los Agentes Municipales, ya que
tuvieron que aprender y asimilar el Reglamento, dentro de su
precaria formación, podemos destacar literalmente:
- El Guardia Municipal debe ser fiel cumplidor de las órdenes
superiores.
- El Guardia Municipal dirá las órdenes que le dieran sus
superiores, sin hacer ninguna clase de observaciones.
- El Guardia Municipal atenderá con particular cuidado el aseo
de su persona”31.

Otra noticia en la que se refleja un suceso desagradable donde se ve

implicada la Policía Municipal, esta vez parece ser su responsable en

Caravaca, la encontramos reflejada en el periódico “El Liberal de Murcia”,

31
López Bayardo, J. A., 2006. Historiografía de la Guardia Municipal de Cartagena. Cartagena:
s.n., p. 44.
190 Fidel Bedia Castillo

en su edición del día 20 de Enero de 1934, con ocasión de la detención de

los presuntos autores e inductores del robo de la Cruz de Caravaca.

“Con la llegada a Caravaca del juez especial nombrado para


intervenir en este robo, el de instrucción de Daimiel don Antonio
Álvarez del Manzano, el asunto adquirió nuevas actividades. El juez
especial tomó varias declaraciones e hizo otras diligencias, y como
resultado (le las mismas, ordenó la detención del funcionario del
Ayuntamiento de Caravaca don Jose Lucirno Asensio, del inspector
de la policía municipal don Adolfo Guirao Alvarez, y de Cristóbal
Sánchez Pérez (a) Pasamonte.
En sus interrogatorios, los tres detenidos comenzaron
negando su intervención en el suceso. Cuando más tarde fueron
interrogados nuevamente, incurrieron en tales contradicciones e
hicieron manifestaciones de tal índole, que, sin que pueda ello
afirmarse de una manera absoluta, llevaron a la autoridad judicial a
la creencia de que los dos primeros habían sido los inductores del robo
de la Cruz de Caravaca y el tercero el autor material del hecho”32.

La etapa de la posguerra la recrearemos a través de una entrevista

mantenida con Bartolomé Mayol Mayol33, Oficial de la Policía Local de

Alcantarilla, cuando rememora los orígenes de la Policía Local de ese

municipio:

“Se crea el Cuerpo de Policía Local, entonces Policía


Municipal, aproximadamente en el año 1930 hasta entonces
solamente existía el Policía Local-carcelero, el cabo D. José
Guzmán, que tenía su residencia dentro del Ayuntamiento y era el

32
El Liberal de Murcia, 20.01.1934, p. 2.
33
Entrevista mantenida con el autor el día 21 de Abril de 2013. Bartolomé Mayol Mayol es un
veterano miembro del Cuerpo de la Policía Local de Alcantarilla que cuenta con 32 años de
servicio.
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 191

que custodiaba los calabozos, junto con otro Policía Municipal,


Posteriormente debido a la jubilación del cabo José Guzmán por el
año 1935, entró su hijo D. Isaac Guzmán Pérez que también fue cabo
encargado de la cárcel municipal. Entre las funciones de estos dos
policías estaban las de custodiar los calabozos, haciendo más bien
una función de carceleros, custodiar el Ayuntamiento, realizar
funciones de reparto de correspondencia, escolta del Alcalde en
acontecimientos, así como vigilancia de las ordenanzas municipales.
Siendo Alcalde en 1936 Fernando Corona Celdrán, como anécdota
hacer constar que cuando ganaron la guerra los nacionales en 1939
fue suspendido de empleo y sueldo el cabo Isaac Guzmán Pérez por
haber sido Policía Municipal en tiempos de la república, el cual fue
nuevamente readmitido en su puesto el 3 de Enero de 1940 por el
Alcalde Florentino Gómez. Tenemos el escrito de dicho Alcalde
firmado por él mismo y de conformidad con el Sr. Juez depurador de
la época después de imponerle una sanción, siendo denunciado por un
vecino que fue lo que provocó el juicio de depuración.
[…] Con la incorporación de nuevos agentes de Policía Local
al mando de un sargento jefe se creó el primer Cuerpo de Policía Local
de Alcantarilla, formado en su totalidad por excombatientes que
recién terminada la guerra gozaban de preferencia si habían estado
sirviendo en el frente nacional
[…] según comentan policías de la época, aunque el Sargento
les hacía trabajar bastante y descansar poco, lo que tenía mérito era
que él tampoco descansaba y siempre estaba al pie del cañón,
defendiendo en todo momento al policía que le necesitara.
Otra de las funciones importantes que tenía la Policía Local
entonces era la Sanidad. Teniendo en cuenta que no existía Seguridad
Social en los primeros años de la posguerra, se instaló un sistema de
asistencia sanitaria por igualas con los médicos. Este sistema
consistía en pagar una pequeña cuota a un médico y este tenía la
obligación de asistirte tanto a la persona como a toda su familia, pero
había mucha gente que no tenía dinero para pagar la iguala y
entonces estaba el sistema de beneficencia municipal en el
192 Fidel Bedia Castillo

Ayuntamiento, siendo médico municipal Pedro Nogueroles Roche.


(Actualmente tiene una calle a su nombre).
Este tema de la beneficencia lo llevaba casi en exclusiva el
sargento Damián Camps Lorente, el cual hacía bastantes obras de
caridad con los pobres en esta materia, por lo que era muy querido por
la gente necesitada. A cualquier hora del día o de la noche siempre
que se necesitara un médico había que ir al Ayuntamiento y los
policías le acompañaban hasta el médico si tenía iguala, o en otro caso
si había que ingresarlo para alguna operación quirúrgica, se avisaba
al sargento Damián Camps y el hacia las gestiones para que fuera
atendida la persona en cuestión. Este servicio se estuvo haciendo
desde 1940 hasta 1973 sobre todo en los últimos años cuando habían
urgencias, montando al médico en algunas ocasiones con su maletín
en la motocicleta de algún policía local para realizar el servicio más
rápidamente pues entonces no existían ni servicios de urgencias ni
ambulancias ni nada. Los médicos de entonces eran D. Pedro
Nogueroles Roché, D. Antonio Soler García y más recientemente D.
Francisco Ibáñez Díaz, D. Cástulo Sanabria Escudero y D. Alfonso
Rubio Rubio. Los médicos no cobraban sueldo del estado, por lo que se
nutrían de las igualas y asistencias que realizaban a los enfermos,
teniendo por lo tanto un contacto muy directo con la policía local que
era quien les llevaba los enfermos, en algunas casos trasladando al
médico en la bicicleta atrás o en carruajes hasta llegar al domicilio de
aquél”.

Durante esta etapa y hasta la transición democrática, las Policías

Locales de la Región de Murcia ejercieron sus funciones como meras

colaboradoras y subordinadas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del

Estado; fue a partir de la entrada en vigor de la Ley Orgánica 2/86, de

Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, que regulaba -entre otros- diversos


LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 193

aspectos de la organización y las funciones de las Policías Locales, cuando

éstas comenzaron a evolucionar dentro del sistema de seguridad pública.

Como desarrollo de dicha Ley Orgánica y en armonía con lo

dispuesto en el artículo 148.1.22 de la Constitución y artículo 10.1.21 del

Estatuto de Autonomía, la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia

aprobó la Ley 5/1988, de 11 de julio, de Coordinación de Policías Locales;

en su Exposición de Motivos se reconocía que:

“Es evidente que las Policías Locales constituyen un sector de


primordial importancia dentro de la seguridad pública, teniendo en
cuenta, sobre todo, su cercanía cotidiana al ciudadano y las funciones
que le están encomendadas”.

Posteriormente fue aprobada la Ley 4/1998, de 22 de julio, de

Coordinación de Policías Locales, que derogaba a la anterior, donde se

tenía “muy presente que las Policías Locales son los Cuerpos de Seguridad más

próximos al ciudadano, por lo que es necesario dotarlos de un marco normativo

adecuado que, respetando la autonomía municipal, contribuya a una mayor

efectividad en la prestación de las funciones encomendadas”.

Para finalizar el presente apartado, incorporamos un documento

que, a nuestro juicio, representa un reconocimiento a todas las Policías

Locales de la Región. Si bien, se trata del Acuerdo de nombramiento del

Patrón de la Policía Local de Mula, el contenido del mismo sugiere una

exaltación de los valores profesionales que pueden representar cualquiera

de las plantillas de Policía Local de la Región de Murcia.


194 Fidel Bedia Castillo
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 195

2. LOS CUERPOS DE LA POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE

MURCIA EN LA ACTUALIDAD

La Policía Local se integra en un Cuerpo único dentro de cada

municipio34. La plantilla de los Cuerpos de Policía Local en la Región de

Murcia, a partir de las Relaciones de Puestos de Trabajos (RPT) publicadas

en el BORM por los distintos Ayuntamientos de la Región, se estima

actualmente en dos mil setecientos cincuenta y seis miembros35.

En el siguiente gráfico se muestra la evolución de la suma de las

RPTs. de los Cuerpos de la Policía Local en la Región de Murcia durante

los últimos trece años.

34
Cf. v. Art. 51 de la Ley Orgánica 2/1986, de 13 marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y art.
4 de la Ley 4/1998, de 22 de julio, de coordinación de Policías Locales de la Región de Murcia.
35
Datos facilitados por el Servicio de Coordinación Policial, a fecha 10.07.2013.
196 Fidel Bedia Castillo

De los mil seiscientos seis (1606) puestos de trabajo que componían

las totalidad de las plantillas de los Cuerpos de la Policía Local de la

Región de Murcia en el año 2002 (primera referencia que obra en el

Servicio de Coordinación Policial), se llegó a un número máximo de dos

mil ochocientos sesenta y tres (2863) en el año 2011, disminuyendo a dos

mil setecientos ciencuenta y seis (2756) en el mes de Julio de 2013 debido a

la incidencia de la crisis económica que ha afectado a todo el país, lo que

ha llevado a que en la actualidad contemos realmente con dos mil

cuatrocientos veintidos (2422) efectivos36.

El año 2006, con la firma por parte de los cuarenta y cinco

Ayuntamientos de la Región del Plan de Seguridad Ciudadana de la

Región de Murcia, supuso el incremento en ejercicios posteriores de

seiscientos veintiocho efectivos, creando “en el seno de sus Cuerpos de Policía

Local unas unidades especiales con dedicación prioritaria al mantenimiento de la

Seguridad Ciudadana”37.

Lógicamente, este incremento de personal en las distintas plantillas

de Policía Local de los Ayuntamientos supuso una revolución, tanto en la

configuración de los servicios policiales a prestar a la ciudadanía como las

expectativas de modernización y desarrollo profesional que el Plan

prometía, ya que obligaba a los Ayuntamientos firmantes a mantener,

como mínimo, la misma ratio de Policía Local por mil habitantes, existente

36
Datos recabados por el Servicio de Coordinación Policial durante el último semestre de 2013.
37
Plan de Seguridad Ciudadana de la Región de Murcia (2006) Contenido del convenio.
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 197

en la fecha de la firma del Convenio, excluyéndose del cómputo los

efectivos integrantes del Plan de Seguridad Ciudadana de la Región de

Murcia; si la mencionada ratio fuese inferior a la media regional de policías

locales por mil habitantes, los Ayuntamientos se comprometían a alcanzar,

al menos, la mencionada media en el plazo máximo de tres años a contar

desde la firma del Convenio38.

En relación a este asunto, CARRERAS ESPALLARDO ha señalado:

“El aumento de 628 Policías Locales ha conseguido un


aumento real y efectivo de la seguridad ciudadana en los pueblos y
ciudades de la Región de Murcia, tanto objetiva como subjetivamente.
Alguien que entiende bastante de este tema y maneja buenas fuentes
me ha dicho que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado son
muy conscientes que la presencia permanente de las patrullas de la
Policía Local están teniendo un efecto disuasorio incuestionable que
incide en la tasa de criminalidad”
[…]“Es el momento de que la autoridad competente, dentro
de sus funciones de coordinación de las Policías Locales, defienda a
este colectivo y desarrolle ese Reglamento Marco tan ansiado como
necesario para su correcto desenvolvimiento”39

El Plan de Seguridad Ciudadana, cuya vigencia se establecía hasta el

31 de diciembre de 2016, recientemente se ha visto modificado e

implementado hasta el año 202040, en cuestión de participación económica

38
Plan de Seguridad Ciudadana de la Región de Murcia (2006) Obligaciones del Ayuntamiento.
39
Carreras Espallardo, J. A., 2013. Cien verdades y una mentira. Almería: Círculo Rojo, pp. 118-
119.
40
El Consejo de Gobierno, en su sesión celebrada el día 14 de Septiembre de 2012, aprobó una
modificación del Decreto 83/2006, de 19 de mayo, en el que se regula la concesión directa de
subvenciones para el desarrollo del Plan Regional de Seguridad Ciudadana. Con este cambio de la
normativa, el Gobierno regional amplía cuatro años más los compromisos de colaboración con las
198 Fidel Bedia Castillo

de personal y material, a causa de los ajustes impuestos por la crisis

económica que aqueja a la sociedad actualmente.

También la Federación Española de Municipios (FEMP), en un

informe del publicado en el año 2006, hacía mención de la evolución y

crecimiento que se había producido en las plantillas de los Cuerpos de

Policía Local de toda España durante la última década, explicando incluso

la motivación de estas circunstancias:

[…]“En este sentido, debemos citar, además, que la


preocupación por la seguridad ciudadana, respondiendo a inquietudes
crecientes en la sociedad ante un problema que se ha venido
agudizando con las dinámicas de progreso de los últimos años, ha
llevado a los Gobiernos Locales, en el contexto de una evolución
negativa de los efectivos de los cuerpos y fuerzas de seguridad del
Estado, a reforzar los dispositivos de la policía municipal. Éstos
efectivos, como veremos, han crecido considerablemente en los
últimos años. Y las actividades y servicios no obligatorios de
seguridad, representan más del 7 % en la distribución de los totales
por subfunción (que incluyen el total de los gastos no obligatorios
localizados, en las respuestas desglosadas y sin desglosar), con más de
700 Millones de €.
[…] La evolución de las plantillas de la Policía Municipal
merece una mención especial. El incremento es considerable, en el
conjunto del periodo estudiado, y puede lógicamente relacionarse con
el fenómeno paralelo de reducción, o estancamiento, de los efectivos de
los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado durante ese mismo
periodo”41.

entidades locales en la financiación del citado Plan, así como en la coordinación, promoción y
desarrollo de acciones y estrategias en materia de seguridad.
41
Federación Española de Municipios y Provincias, 2006. La situación de los ayuntamientos en
España, sus carencias económicas y problemas de gestión: diagnóstico y propuestas en una
perspectiva europea. Madrid: s.n., pp. 77-86.
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 199

En la Región de Murcia, el panorama de los Cuerpos de Policía

Local es muy heterogéneo, pues existen Policías Locales en cuarenta y

cinco Ayuntamientos de tamaño42, formato, medios y formación muy

distinta. El número de sus componentes varía desde las plantillas que no

superan los cuatro miembros, como es el caso de Albudeite, Aledo, Ojós,

Ricote y Ulea, hasta los seiscientos seis que componen el Cuerpo de la

Policía Local de Murcia.

42
En este Gráfico puede apreciarse claramente la distinta envergadura de los diferentes Cuerpos de
Policía en función de su número de componentes. Elaboración propia.
200 Fidel Bedia Castillo

De los dos mil cuatrocientos veintidós policías locales que

componen todas las plantillas de la Región, ciento ochenta son mujeres,

estando distribuidos en las siguientes Escalas y Categorías:

Escala Categorías Hombres Mujeres Total

Inspector 3 - 3
Técnica
Subinspector 7 - 7

Oficial 25 1 26
Ejecutiva
Sargento 60 4 64

Cabo 220 8 228


Básica
Agente 1896 * 167 2094

(*) 31 de ellos son Auxiliares de Policía Local, pero como ya hemos indicado anteriormente, se
computan como Agentes a efectos del presente trabajo
LOS CUERPOS DE POLICÍA LOCAL EN LA REGIÓN DE MURCIA 201

En el gráfico43 que aparece en la siguiente página se aprecia la

distribución de las plantillas de los diferentes Cuerpos; en el mismo

podemos advertir que:

 nueve plantillas no superan los diez miembros;

 veintitrés Cuerpos poseen entre once y cincuenta componentes;

 nueve plantillas poseen entre cincuenta y uno y cien policías;

 tan solo los Cuerpos de cuatro Ayuntamientos superan el centenar

de policías, aunque su tamaño varía ostensiblemente entre ellos

(ciento veintinueve, en el caso de Molina de Segura, frente a los

seiscientos seis de Murcia).

43
Gráfico realizado a partir de los datos recabados por el Servicio de Coordinación Policial durante
el último semestre de 2013. Elaboración propia.
202 Fidel Bedia Castillo

Total: 2422
Capítulo 7

Formación policial
 
LA FORMACIÓN POLICIAL 205

1. LA FORMACIÓN EN LAS FUERZAS Y CUERPOS DE SEGURIDAD

En palabras de BARBERO SANTOS1, “El funcionario de policía debe recibir

una formación general y profesional profunda, antes y durante su servicio, así

como una enseñanza apropiada en materias sociales, libertades públicas, derechos

humanos, y esencialmente, en lo que concierne a la Convención europea de

Derechos del Hombre”. La formación dentro de la Policía tiene una

importancia fundamental, al igual que la determinación de la titulación

académica de acceso y los métodos utilizados para la adecuada selección

de su personal, ya que un colectivo al que se le encomienda la trascendente

doble misión de garantizar la seguridad ciudadana y proteger el libre

ejercicio de los derechos y libertades, como en su momento señalara el

ilustre profesor y prestigioso jurista, “con dificultad podrán proteger el libre

ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana,

funciones que les atribuye la Constitución, si desconocen el contenido y límites de

estas libertades y derechos”.

1
Barbero Santos, M., 1985. El respeto de los Derechos Humanos: grandeza y servidumbre de la
actividad policial. Cuadernos de la Facultad de Derecho, pp. 39-42.
206 Fidel Bedia Castillo

En la misma línea se manifiesta LASEN PAZ, cuando al referirse al

nuevo paradigma policial basado en los criterios de profesionalidad y

eficacia, indica que:

“Para realizar correctamente su función de coproducción de


la seguridad con la ciudadanía, de prevención de riesgos, de remoción
de obstáculos que oprimen los derechos y la calidad de vida del
ciudadano en la vida cotidiana, la institución policial no puede ser
instrumento ciego, debe de estar integrada en la sociedad del
conocimiento, aportando su saber específico, debe de poder estar en
situación construirlo y de contribuir a las políticas a través de canales
de participación ciudadana e institucional. Lo que exige una policía
permanentemente bien formada e integrada en su comunidad, que le
exige cuentas y la controla” 2.

Por su parte, JASCHKE, también es de la opinión que “La actividad

policial es – y se irá haciendo cada vez más – una actividad basada en el

conocimiento. En el futuro, los máximos responsables y los agentes de Policía

necesitarán una formación y conocimientos aún más detallados respecto de la

actividad policial y de los retos a los que han de enfrentarse los agentes de Policía.

La ciencia policial suministra la base de investigación que precisa este conjunto de

conocimientos”3.

En la Declaración sobre la Policía, aprobada por la Asamblea

Parlamentaria del Consejo de Europa, se consideraba que el sistema

2
Lasen Paz, M., 2003. La formación y los valores de la Guardia Civil. Revista Catalana de
Seguretat Pública, Junio, Issue 12, p. 58.
3
Jaschke, H., 2008. La ciencia policial – Enfoque europeo. [En línea] Available at:
[Link]
[Link] [Último acceso: 24 06 2013], p. 3.
LA FORMACIÓN POLICIAL 207

europeo de protección de derechos del hombre quedaría reforzado si la

Policía dispusiera de reglas deontológicas que tuvieran en cuenta los

derechos del hombre y las libertades fundamentales; para ello, la

Declaración precisa que “El funcionario de policía debe recibir una formación

general y profesional profunda antes y durante su servicio, así como una

enseñanza apropiada en materia de los problemas sociales, de las libertades

públicas, de los derechos del hombre y, particularmente, en aquello que concierne a

la Convención Europea de Derechos del Hombre”4.

Con la aprobación del Código de Conducta para Funcionarios

Encargados de Hacer Cumplir la Ley, también la Organización de Naciones

Unidas se declaró consciente de la existencia otros importantes principios y

requisitos previos para el desempeño humanitario de las funciones de

aplicación de la ley, entre ellos “Que las normas en sí carecen de valor práctico

a menos que su contenido y significado, mediante la educación y capacitación, y

mediante vigilancia, pasen a ser parte del credo de todo funcionario encargado de

hacer cumplir la ley”5.

La Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad vino a

configurar una organización policial basada en criterios de profesionalidad

y eficacia, en la que atribuía una especial importancia a la formación

4
Apartado 2 (Status) de la Resolución 690 del Consejo de Europa, de 8 mayo de 1.979, relativa a
la Declaración sobre la Policía. Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. Treinta y una
sesión ordinaria
5
Apartado e) del Preámbulo del Código de Conducta para Funcionarios Encargados de Hacer
Cumplir la Ley, Adoptado por la Asamblea General de Naciones Unidas, en su Resolución 34/169,
del 17 de diciembre de 1979.
208 Fidel Bedia Castillo

permanente de los miembros de la Policía sobre la base de una adecuada

selección que garantizase el equilibrio psicológico de la persona, aspectos

estos olvidados en normativas anteriores:

“Los funcionarios de policía materializan el eje de un difícil


equilibrio, de pesos y contrapesos, de facultades y obligaciones, ya que
deben proteger la vida y la integridad de las personas, pero vienen
obligados a usar armas; deben tratar correcta y esmeradamente a los
miembros de la comunidad, pero han de actuar con energía y decisión
cuando las circunstancias lo requieran y la balanza capaz de lograr ese
equilibrio, entre tales fuerzas contrapuestas, no puede ser otra que la
exigencia de una actividad de formación y perfeccionamiento
permanentes respecto a la cual se pone un énfasis especial , sobre la
base de una adecuada selección que garantice el equilibrio psicológico
de la persona” 6.

A este respecto, DELGADO MALLARINO opina que “El ejercicio de la

actividad policial constituye una profesión, teniendo en cuenta que se trata de una

tarea permanente, de dedicación exclusiva, para la que, quienes la desempeñen,

deben prepararse adecuadamente hasta conseguir plena idoneidad”, debiendo

poseer una formación académica integral “que le permita, en los distintos

niveles y jerarquías, promoción profesional, cultural y social; formación ética;

liderazgo y servicio comunitario”7; en esa misma línea, GONZALEZ ANLEO

considera que para conseguir el dominio del conocimiento y las técnicas

propias de la profesión exige que todo profesional “se someta a un periodo de

6
Apartado II, B, del Preámbulo de la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos
de Seguridad. (14 de Marzo de 1986). (63). Madrid.
7
Delgado Mallarino, V. A., 1993. Policía, derechos humanos y libertades públicas. Revista IIDH/
Instituto Interamericano de Derechos Humanos, Enero-Junio, Issue 17, p. 92.
LA FORMACIÓN POLICIAL 209

preparación especializada y formal, habitualmente en instituciones educativas.

Debido en parte a esta larga, penosa y costosa preparación exigida por la profesión,

los profesionales reclaman más tarde recompensas económicas y sociales superiores

a las que se obtienen en la mayoría de las ocupaciones”8.

La singularidad de la profesión policial ha determinado que en el

artículo 6.4 de la LOFCS, se plasme el reconocimiento a “una remuneración

justa que contemple su nivel de formación, régimen de incompatibilidades,

movilidad por razones de servicio, dedicación el riesgo que comporta su misión, así

como la especificidad de los horarios de trabajo y su peculiar estructura”; esta

disposición dimana, sin duda, de la Declaración de la Policía de la Asamblea

Parlamentaria del Consejo de Europa, cuando dice: “El funcionario de policía

tiene derecho a una justa remuneración, y deben entrar en consideración factores

particulares en la frecuencia de peligros y responsabilidades, así como la

regularidad de horarios de trabajo”.

Con anterioridad a la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de

Seguridad, como se afirmaba en el resumen de ponencias de unas Jornadas

celebradas por la FEMP a principio de los años ochenta, “No ha existido una

política de formación y las directrices sobre la selección de los policías venían

determinadas por las disposiciones legales en materia de concurso oposición, tanto

8
González Anleo, J., 1994. Las profesiones en las sociedades corporativas. En: Ética de las
profesiones. Madrid: Universidad Pontificia Comillas, p. 29.
210 Fidel Bedia Castillo

para el ingreso como para ascensos, pero en ningún caso estableciendo criterios de

carácter pedagógico o líneas concretas de formación”9.

Vencida esa situación de vacío y olvido, la LOFCS redefinió la

función policial considerando el marco formativo como pieza fundamental

para la interiorización de los valores éticos propugnados por los Códigos

deontológicos que la informaban, atribuyendo una especial importancia a

la formación permanente de los funcionarios y a la promoción profesional

de los mismos, estableciendo que la enseñanza de formación y

perfeccionamiento debía adecuarse a los Principios Básicos de Actuación

previstos en el artículo 5 de la propia Ley, fijando los siguientes criterios:

“a. Tendrá carácter profesional y permanente.


b. Los estudios que se cursen en los centros de enseñanza
dependientes de las diferentes Administraciones Públicas podrán
ser objeto de convalidación por el Ministerio de Educación y
Ciencia, que a tal fin tendrá en cuenta las titulaciones exigidas
para el acceso a cada uno de ellos y la naturaleza y duración de
dichos estudios.
c. Para impartir las enseñanzas y cursos referidos se promoverá la
colaboración institucional de la universidad, el Poder Judicial, el
Ministerio Fiscal, las Fuerzas Armadas y de otras instituciones,
centros o establecimientos que específicamente interesen a los
referidos fines docentes “10.

9
Federación Española de Municipios y Provincias, 1983. Competencias municipales en Seguridad
Ciudadana. 2ª ed. Madrid: s.n. p. 33.
10
Artículo 6, apartado 2 de la Ley Orgánica 2/1986, de 13 de marzo, de Fuerzas y Cuerpos de
Seguridad. (14 de Marzo de 1986). (63). B.O.E.
LA FORMACIÓN POLICIAL 211

Sin embargo, existen autores que conscientes del tiempo

transcurrido desde la publicación de esta Ley, como es el caso de

ESCALANTE CASTARROYO, se muestran escépticos sobre la efectividad de sus

resultados:

“[…] lo que ni antes ni ahora quedó resuelto y sigue siendo


una ‹asignatura pendiente› para los miembros de los Cuerpos de
Seguridad Locales es la existencia de una carrera profesional
homogénea para todos ellos, similar a la establecida para los Cuerpos
de Seguridad dependientes del Gobierno de la Nación. […] Pero no
será por no intentarlo, como veremos, pues diferentes Universidades
han creado Títulos propios con ese objetivo y Centros de Formación
policial lo han pretendido y se han topado con el problema de la
difícil, cuando no imposible, homologación por el Ministerio de
Educación y Cultura y sin ésta difícilmente los estudios realizados en
Centros no universitarios pueden tener la ansiada equivalencia a
efectos profesionales, favoreciendo así la promoción profesional y el
adecuado desarrollo de las funciones que a estos Cuerpos de
Seguridad Local les son propias”11.

En esta misma línea de pensamiento es interesante recoger la

opinión de SABATÉ DELGADO cuando argumenta que “La eficacia precisa de

preparación (una carrera con un tiempo de formación, unas pruebas de aptitud, y

un plan -más o menos formalizado- de actualización de los conocimientos) y

estimulo (un título que dé razón del conocimiento -y reconocimiento- social, la

11
Escalante Castarroyo, J., 2008. Policías Locales 1978-2008. Coordinación por las Comunidades
Autónomas: marco estatutario. Madrid: Dikinson. pp. 203-204.
212 Fidel Bedia Castillo

expectativa de avance o mejora en la posición de trabajo según el criterio de la

eficacia en la tarea, una cierta exclusividad)12.

Por otro lado, cabe señalar que en el año 2001, el Comité de

Ministros del Consejo de Europa recomendó a los gobiernos de los Estados

miembros, que sus legislaciones y prácticas internas así como en sus

códigos de conducta en materia de Policía se inspirasen en los principios

enunciados en el Código Europeo de Ética de la Policía, que establecía, en lo

referente a la formación del personal de la policía, los siguientes criterios:

“C. Formación del personal de policía


26. La formación del personal de policía, que debe basarse en los
principios fundamentales como son la democracia, el Estado de
Derecho y la protección de los derechos humanos, debe concebirse en
función de los objetivos de la policía.
27. La formación general del personal de policía debe abrirse a la
sociedad tanto como sea posible.
28. La formación general inicial debería ir seguida,
preferentemente, de periodos regulares de formación continua y de
formación especializada, y llegado el caso, de formación para las tareas
de mando y de gestión.
29. Una formación práctica relativa al empleo de la fuerza y sus
límites con respecto a los principios establecidos en materia de derechos
humanos, principalmente del Convenio Europeo de Derechos
Humanos y de la jurisprudencia correspondiente, debe integrarse en la
formación de los policías a todos los niveles.
30. La formación del personal de policía debe integrar
plenamente la necesidad de combatir el racismo y la xenofobia”13.

12
Sabaté Delgado, J., 1984. La profesión policial en España: un análisis sociológico. Papers:
Revista de Sociología, Issue 21, p. 141.
LA FORMACIÓN POLICIAL 213

En relación a la complejidad que envuelve al ámbito de formación

policial, también BARCELONA LLOP advierte con rotundidad que la

heterogeneidad del número de componentes que forman los Cuerpos de

Policía Local -tal y como hoy en día están configurados- hace muy difícil

que puedan poseer una formación homogénea:

“[…] cabe destacar el de la dispar formación de los agentes


(que será, por lo general, no sólo mayor en los Cuerpos más abultados
numéricamente sino también diferente). Creo que sería oportuno,
aunque no se hiciera nada para modificar el estado actual de cosas,
restringir el número de Cuerpos hasta cifras más razonables (para lo
que la solución mancomunada podría ser de utilidad); pero sería
imprescindible hacerlo si se decidiera una reforma. Si se optara por
potenciar funcionalmente a las Policías Locales, preciso sería la
homogeneización de la formación de sus miembros al objeto de aspirar
a lograr un nivel comparable de eficacia entre todos los Cuerpos. Lo
que sólo podría hacerse operando sobre Cuerpos de plantillas
numéricamente relevantes, por lo que, de nuevo, la existencia de
policías supramunicipales resultaría ser un camino fértil o, al menos,
parece que podría serlo”14.

En un interesante estudio sociológico dedicado a las Policías Locales

MARTÍN FERNANDEZ concluye que, “conseguir una Policía Local acorde con las

nuevas exigencias de nuestra sociedad, implica que los procesos de formación, de

13
Recomendación Rec. (2001) 10 del Comité de Ministros a los Estados miembros sobre el
Código Europeo de Ética de la Policía, adoptada por el Comité de Ministros el 19 de septiembre de
2001, en la 765ª reunión de los Delegados de Ministros.
14
Barcelona Llop, J., 1997. Policías locales y competencias municipales en materia de seguridad y
política. Revista Española de Derecho Administrativo, Issue 95, p. 378.
214 Fidel Bedia Castillo

trabajo en equipo, de participación y comunicación, y sobre todo, los mecanismos

de motivación, deben ser objeto de atención especial”15.

2. LA FORMACIÓN EN LAS POLICÍAS LOCALES EN LA REGIÓN

DE MURCIA

La facultad de coordinación de las Policías Locales por las

Comunidades Autónomas viene recogida el artículo 148.1.2216 de la

Constitución Española, estableciendo la LOFCS, en su artículo 39, que

“Corresponde a las Comunidades Autónomas, de conformidad con la presente Ley

y con la de bases de régimen local, coordinar la actuación de las policías locales en

el ámbito territorial de la comunidad” mediante el ejercicio, entre otras, de las

siguientes funciones:

“c) Fijar los criterios de selección, formación, promoción y


movilidad de las Policías Locales, determinando los distintos niveles
educativos exigibles para cada categoría, sin que, en ningún caso, el
nivel pueda ser inferior a Graduado Escolar.

d) Coordinar la formación profesional de las Policías Locales,


mediante la creación de Escuelas de Formación de Mandos y de
Formación Básica”.

Con respecto a la formación policial, el Preámbulo de la Ley de

Coordinación de Policías Locales de la Región de Murcia, refiere que “La

15
Martín Fernández, M., 1994. La Policía Local ante una nueva cultura profesional. Cuadernos de
Trabajo Social, Issue 7, p. 177.
16
Dicho artículo establece que las Comunidades Autónomas podrán asumir, entre otras
competencias, “La coordinación y demás facultades en relación con las policías locales en los
términos que establezca una Ley Orgánica”.
LA FORMACIÓN POLICIAL 215

idónea selección y formación profesional constituye la clave necesaria para

garantizar el servicio de seguridad que se presta al ciudadano. El

perfeccionamiento de la carrera profesional del Policía Local, elemento humano y

principal, a través de un efectivo sistema de promoción, movilidad y retribuciones,

constituye un necesario incentivo y motivación para la asunción plena de las

importantes responsabilidades inherentes al ejercicio de su función”. La Escuela

de Regional de Policías Locales17, conforme dispone el artículo 29 de Ley

de Coordinación, se encuentra actualmente adscrita a la Consejería de

Presidencia y tiene como funciones:

1ª La formación básica, el perfeccionamiento, la promoción y la

especialización de los miembros de los Cuerpos de Policía Local de la

Región, y el estudio y la investigación de materias relativas a la

actividad policial y la seguridad ciudadana.

2. Organizar e impartir cursos de formación básica de policías de

nuevo ingreso, dentro de las distintas escalas, así como los de ascenso

o promoción de las diferentes categorías.

3. Participar en los procesos de selección y promoción de las distintas

escalas en los Cuerpos de Policía Local de la Región.

17
No obstante, con la entrada en vigor de la Ley 14/2013, de medidas tributarias,
administrativas y de función pública, la Escuela de Policías Locales de la Región de Murcia
ha pasado a integrarse en la recién creada Escuela de Formación e Innovación de la
Administración Pública de la Región de Murcia, unificándose de esa forma las tres
escuelas dedicadas a la formación de empleados públicos existentes hasta la fecha en el
ámbito de la Administración General de la Comunidad Autónoma.
216 Fidel Bedia Castillo

4. Promover la celebración de acuerdos con el Órgano competente en

materia de Educación, con la finalidad de homologar los cursos

impartidos por la misma con titulaciones académicas exigidas para

acceder a cada una de las categorías de las diferentes escalas de los

Cuerpos de Policía Local.

Como complemento a la Escuela Regional, la propia Ley prevé la

existencia de Escuelas Municipales de Policía, donde, los Ayuntamientos

que dispongan de ellas, pueden promover y organizar cursos de

actualización y especialización para sus funcionarios propios, con el

conocimiento de la Consejería competente y que habrán de ser

homologados por la Escuela de Policías Locales de la Región para su

valoración a efectos de promoción interna y movilidad. Asimismo,

aquellos Ayuntamientos que dispongan de Escuela Municipal de Policía

pueden impartir, con la previa autorización de la Administración Regional,

los cursos de ingreso, ajustados a los programas y duración aprobados por

la Escuela Regional.

Actualmente, los dos únicos Ayuntamientos que poseen Escuela de

Policía propia son los de Murcia y Cartagena. Durante los años 2007 al

2009, con motivo de la implantación del Plan Regional de Seguridad

Ciudadana, se constituyeron diversas sedes provisionales en las cuales se

impartieron cursos de formación básica de Policías de nuevo ingreso, como

fue el caso de Alcantarilla, Molina de Segura, Jumilla y Lorca.


LA FORMACIÓN POLICIAL 217

Tanto desde la Dirección General de Tráfico, a través de la Jefatura

Provincial de Murcia, como de la Escuela Regional de Policías Locales, a

través de la Escuela de Seguridad Pública del Ayuntamiento de Cartagena,

también se han venido realizando interesantes aportaciones a la formación

de los Policías Locales murcianos en materia de seguridad vial, como ha

reconocido CARRERAS ESPALLARDO a este respecto:

“En los últimos años, la especialización de los agentes de


Policía Local de la Región de Murcia ha mejorado considerablemente.
Diversos municipios cuentan con equipo de atestados propio, en parte
gracias a los nuevos criterios de organización interna, clasificando
por unidades especializadas a los componentes de la plantilla policial.
Cartagena, Lorca, Molina de Segura o Murcia son un buen ejemplo
de ello, cuentan con un grupo de atestados e investigación de
siniestros, garantizando así la exclusividad del trabajo en detrimento
de la generalidad del ‹policía para todo›.
Para que se entienda hasta donde llega el nivel de
especialización en nuestra hermosa tierra murciana, la Escuela de
Seguridad Pública del Ayuntamiento de Cartagena, conocida como
ESPAC (que colabora estrechamente con la Escuela Regional),
imparte cursos de investigación de siniestros (en 4 niveles) que
alcanza un nivel de perfeccionamiento similar al que imparte la
Escuela de Tráfico de la Guardia Civil en Mérida”18.

Desde la entrada en vigor de la actual Ley de Coordinación de

Policías Locales, los Cuerpos de Policía Local de la Región se estructuran

entorno a tres Escalas, estableciéndose a su vez dos Categorías

profesionales en cada una de ellas:

18
Carreras Espallardo, J. A., 2013. Cien verdades y una mentira. Almería: Círculo Rojo, p. 274.
218 Fidel Bedia Castillo

ESCALAS CATEGORIAS

Escala Básica: - Agente


- Cabo
Escala Ejecutiva: - Sargento
- Oficial
Escala Técnica: - Subinspector
- Inspector

Para el acceso a cualquiera de las escalas y categorías se requiere la

superación de pruebas selectivas y de un curso selectivo de formación

teórico-práctico, impartido u homologado por la Escuela de Policía Local

de la Región.

La Ley de Coordinación de las Policías Locales de la Región de

Murcia supuso uno de los cambios más significativos -en cuanto a su

cualificación académica- para el colectivo de miembros de las Policías

Locales, siendo la primera Comunidad Autónoma que exigió la titulación

de Bachiller o equivalente para el ingreso en la Escala Básica. Con carácter

general, el ingreso en los Cuerpos de Policía Local de la Región de Murcia

–en la categoría de Agente-, se realiza por oposición libre y siempre que

los interesados cumplan los requisitos exigidos en la convocatoria, siendo

como mínimo los siguientes:

“a) Ser ciudadano español


b) Tener cumplidos dieciocho años y no haber cumplido los
treinta.
c) Estar en posesión del título de Bachiller, Formación
Profesional de Segundo Grado o equivalente y de los permisos de
conducción de motocicletas de todas las cilindradas, turismos y
vehículos prioritarios.
LA FORMACIÓN POLICIAL 219

d) Cumplir las condiciones físicas y psíquicas exigidas para el


desempeño de las funciones.
e) No estar inhabilitado por sentencia firme para el ejercicio de la
función pública ni haber sido separado, mediante expediente
disciplinario, del servicio de ninguna Administración Pública.
f) Carecer de antecedentes penales por delitos dolosos”19.

El acceso a las restantes categorías se realiza por concurso-oposición,

en los casos de promoción interna o turno libre, y por concurso de méritos,

en el caso de movilidad, siendo necesario poseer la titulación de Ingeniero

Técnico, Diplomado Universitario, Arquitecto Técnico, Formación

Profesional de Tercer Grado o equivalente para ingresar en la Escala

Ejecutiva y la de Doctor, Licenciado, Ingeniero, Arquitecto o equivalente

para ingresar en la Escala Técnica.

También es posible ingresar en un Cuerpo de Policía Local mediante

concurso de méritos entre los miembros de los Cuerpos de Policía Local de

otros municipios de la Región que pertenezcan a la misma categoría,

tengan un mínimo de antigüedad de cuatro años en la categoría exigida y

que posean la titulación correspondiente, de conformidad con las bases

generales que a tal efecto apruebe el Consejo de Gobierno, previo informe

de la Comisión de Coordinación de las Policías Locales.

En un Seminario20 dirigido a Jefes de Cuerpo, organizado en el año

2007 por la Escuela Regional de Policías Locales en la localidad de Totana,

19
Requisitos previstos en el artículo 26 de la Ley 4/1998, de 22 de Julio, de Coordinación de
Policías Locales de la Región de Murcia.
20
Escuela Regional de Policías Locales, 2007. Perfil psicológico del Policía Local. Análisis de los
procesos selectivos, Murcia: s.n., pp. 7-9.
220 Fidel Bedia Castillo

se expusieron las conclusiones de una encuesta de opinión realizada a Jefes

de Policía de la Región, en la que reflejaban aquellos requisitos que

consideraban debiera tener un aspirante a Policía Local, los

comportamientos y características que implican un grado de excelencia

profesional o, por el contrario, aquellos calificados como intolerables.

Intervalos de Requisitos mínimos que considera debería tener un aspirante a


frecuencia agente de la Policía Local (comportamiento, habilidades,
absoluta personalidad)
10-8 Motivación; Estabilidad emocional; Habilidad social;
Autocontrol; Educación; Seguridad.
7-5 Dinamismo; Formación; Aceptación de la disciplina;
Responsabilidad; Trabajo en equipo; Disciplina
4-3 Integridad; Implicación laboral; Tolerancia; Amabilidad;
Sinceridad; Pragmatismo; Decisión.
1-2 Resistencia a la fatiga; Honestidad; Prudencia; Aspecto físico
cuidado; Orden; Firmeza; Sentido común; Autocrítica; Liderazgo
social; Iniciativa; Extroversión; Valentía; Espontaneidad;
Neutralidad política.

Intervalos de Comportamientos, habilidades y características de


frecuencia personalidad que le llevan a considerar a un Policía Local una
absoluta persona excelente en su quehacer profesional
10-8 Educación
7-5 Disciplina; Motivación; Trabajo en equipo.
4-3 Resolutivo, Lealtad; Seriedad; Habilidades de comunicación;
Carga de trabajo; Amabilidad; Rigor.
1-2 Honestidad; Iniciativa; Dinamismo; Sinceridad; Sentido común;
Vocación; Tolerancia; Esmero en el cuidado personal.
LA FORMACIÓN POLICIAL 221

Intervalos de Comportamientos, habilidades, personalidad que considera


frecuencia intolerables en un Policía Local
absoluta
10-8 Indisciplinado
7-5 Mala educación; Individualismo; Baja motivación; Altanería.
4-3 Aspecto desaliñado; Bajo autocontrol; Holgazanería; Inseguro;
Trastornos mentales o drogodependencias.
1-2 Intolerante

En los últimos años la Escuela de Policías Locales de la Región de

Murcia, ha elaborado diversos informes sobre el impacto de la formación

en el desempeño de las funciones policiales. El informe correspondiente al

año 2010, sostiene, en relación a la motivación por la formación, que “la

mayoría opina que la gratificación personal por aumentar su cualificación

profesional es la principal razón por la que los policías se forman, y en segundo

lugar, la promoción profesional”21.

Las actividades formativas que tuvieron un mayor número de

solicitudes, fueron22:

- Jornadas sobre Intervención policial en seguridad ciudadana

- Actualización normativa en materia de tráfico

- Operativa Policial

- Instrucción de diligencias policiales

21
Escuela Regional de Policías Locales, 2011. Memoria de actividades 2010, Murcia: s.n., p. 22.
22
Ob. cit. pp. 24-26
222 Fidel Bedia Castillo

- Conducción policial

- Dispositivos policiales de seguridad y control

- Itinerario de formación en Tráfico y Reconstrucción de Accidentes

- Itinerario de Defensa Personal Policial

- Intervención en crisis y primeros auxilios psicológicos.

Las materias más solicitadas coincidieron precisamente con las que

los policías locales habían señalado previamente como las más necesarias

para el desempeño de su función.

Esta coincidencia se mantuvo para la mayor parte de las áreas y

disciplinas (actualización normativa, operativa policial, seguridad

ciudadana…) y no así en el área psicosocial (habilidades sociales y

personales, resolución de conflictos, relaciones con el ciudadano..).

A pesar de que los policías locales identifican los conflictos con el

ciudadano y las habilidades para afrontar situaciones difíciles como una de

las mayores dificultades para el desempeño de su trabajo, paradójicamente

las actividades formativas propuestas en esta área recibieron un escaso

número de peticionarios.

Ante la propuesta formulada a los Jefes de Plantilla, sobre la

repercusión que, en su opinión, había tenido la formación recibida en el

desempeño del puesto de trabajo, dieciséis de ellos respondieron a la

cuestión, opinando que, en general, las materias sobre las que se habían
LA FORMACIÓN POLICIAL 223

formado los policías se adecuaban a las necesidades del servicio policial

del municipio.

En cuanto a la motivación por la formación, la mayoría opina que la

gratificación personal por aumentar su cualificación profesional es la

principal razón por la que los policías se forman, y en segundo lugar, la

promoción profesional.

Concluyen los Jefes informantes que la formación reporta a los

policías mayor seguridad en sus actuaciones y que, de manera directa o

indirecta, siempre tiene una repercusión positiva en el servicio policial.

También se aporta como factor positivo la influencia que genera en sus

compañeros un policía bien formado, ya que así actualiza a su vez al

conjunto de la plantilla.

Por otra parte, el informe recoge cierta incoherencia por parte de las

Jefaturas entre lo que consideran necesario o imprescindible para sus

policías y mandos y lo que posteriormente demandan para sus plantillas,

así como la inexistencia de una correlación entre los cursos demandados

como necesarios para la plantilla y los trabajos que dicen desempeñar los

agentes.

De las sugerencias que plantean los alumnos en sus valoraciones, el

Informe destaca las siguientes:

- Aumentar la oferta de itinerarios formativos

- Cursos de operativa policial


224 Fidel Bedia Castillo

- Aumentar el número de prácticas en las acciones formativas

- Realizar cursos sobre soporte vital avanzado y maniobras de PCP

- Mejorar la documentación que se entrega

- La necesidad de que los mandos participen en las acciones

formativas

- Aumentar los cursos de teleformación y desarrollar cursos propios

de las funciones policiales.

En la Memoria de la Escuela correspondiente al año 2011, los

miembros de la Policía Local de la Región recibieron formación,

principalmente, en las áreas de actualización normativa, intervención y

operativa policial y de tráfico, seguidas de informática y habilidades

sociales.

Finalizados los cursos de formación, los entrevistados reflejaron

que, en general, las acciones formativas desarrolladas respondieron a las

expectativas de los asistentes y que se cubrieron los objetivos planteados,

siendo valorado positivamente el profesorado, tanto en lo que se refiere a

la transmisión de conocimientos sobre las materias como a la capacidad

expositiva y a la utilización de una metodología adecuada a la naturaleza

de los contenidos.

También consideraron que los conocimientos adquiridos eran de

aplicabilidad al puesto de trabajo, especialmente en las acciones formativas

sobre habilidades, destrezas y técnicas relacionadas con la intervención


LA FORMACIÓN POLICIAL 225

policial, sugiriendo incrementar el número de horas lectivas, y profundizar

en los contenidos, análisis y resolución de supuestos prácticos expuestos.

Entre otras conclusiones al estudio, se volvió a constatar que la

formación es un instrumento fundamental para la mejora de la calidad de

los servicios y la superación de las dificultades en el desarrollo de las

funciones policiales.

Finalmente, sirva de complemento a cuanto se ha venido

expresando, la opinión que mantiene VICENTE MARTÍNEZ, sobre la situación

actual de la formación de las Policías Locales en la Región de Murcia,

cuando sugiere que:

“Las academias formativas de policía no deben quedar en 3 ó 4


meses de formación en materias teóricas, legales y de habilidades
sociales; es necesario unir a ellas una más que importante carga de
formación humanística y filosófica, con la suficiente entidad de poder
hacer en 1 año lo que la sociedad debe hacer con otros sujetos,
mediante procesos de educación, en varios”23.

23
Vicente Martínez, P., 2011. Identidades y Cultura Policiales. Un estudio antropológico desde el
buen policía al mal policía. Murcia: Isabor. p. 51.
226 Fidel Bedia Castillo

3. FORMACIÓN PARA EL ACCESO A LA POLICÍA LOCAL Y

PROMOCIÓN A LAS DISTINTAS CATEGORÍAS.

Culminado el proceso de oposición y nombrados funcionarios en

prácticas, los aspirantes a ingreso en las distintas categorías de la Policía

Local, deben superar un curso selectivo como requisito previo para su

nombramiento y toma de posesión como funcionarios de carrera en

cualquiera de las escalas y categorías de los Cuerpos de Policía Local de

sus respectivos Ayuntamientos, según establece la Ley de Coordinación de

Policías Locales de la Región de Murcia.

La finalidad de los diferentes cursos selectivos de formación no es

otra que la de capacitar a los aspirantes a las distintas escalas y en función

de sus respectivas categorías, en aquellas materias que constituyen el

campo de actuación policial y al desarrollo de destrezas y actitudes

necesarias para el desarrollo de las funciones y tareas que les están

encomendadas. En los cursos de promoción se pretende, además de

actualizar y ampliar conocimientos que posibiliten una adecuada actuación

profesional, proporcionar a los futuros mandos las habilidades necesarias

para el correcto desarrollo de las misiones de dirección, coordinación y

supervisión que tienen encomendadas. En las páginas siguientes se

exponen los programas24 establecidos por la Escuela Regional de Policías

Locales en los distintos cursos de formación para ingreso a las distintas

categorías de la Policía Local.

24
Escuela Regional de Policías Locales, 2006. Memoria de actividades 2005, Murcia: s.n., pp.22-
39.
LA FORMACIÓN POLICIAL 227

Curso de Formación para Aspirantes a Ingreso en la Categoría de Agente

El Curso de Formación Básica para Aspirantes a Ingreso en la

Categoría de Agente se desarrolla en un periodo aproximado de siete

meses, con una duración de mil horas lectivas, dividido en dos fases:

- Una teórico-práctica, que se desarrolla en las instalaciones o sede

provisional de la Escuela Regional de Policías Locales, estructurada

en cinco áreas de conocimiento complementadas con otro área

donde adquieren aptitudes y destrezas sobre diversas materias de

tipo práctico.

- La segunda fase se desarrolla integrados en los Cuerpos de Policía

Local de los municipios donde ingresaron, teniendo como finalidad

la de adaptar e integrar al Aspirante a la función policial, a través de

la ejecución de tareas propias de la Policía Local y de elaboración de

trabajos de investigación y reflexión.

El programa formativo pretende que los Aspirantes adquieran una

formación adecuada que les capacite en los conocimientos, habilidades y

destrezas necesarios para el futuro ejercicio de la profesión.


228 Fidel Bedia Castillo

PROGRAMA DE CONTENIDOS

AREAS MATERIAS HORAS

Técnico-Policial Deontología policial 16


Intervención policial 40
Redacción de documentos policiales 20
Material técnico y transmisiones 16
Armamento y tiro 8

Jurídica Derecho Penal 18


Derecho Procesal 8
Derecho administrativo 20

Tráfico y Seguridad Tráfico y circulación 30


Vial Atestados 20
Normas de transportes 10

Psico-social Relaciones humanas 20


Criminología 20
Toxicología 20

Emergencias Protección Civil 16


Salvamento y Socorrismo 20

Prácticas Educación física 30


Defensa Personal Policial 30
Tiro 16
Circulación y tráfico 30
Conducción policial 32
Práctica Judicial 20
Incidencias, conferencias, exámenes 40

Practicas Formación en Plantillas 500


LA FORMACIÓN POLICIAL 229

Curso de Formación para aspirantes a la categoría de Cabo

El Curso de Formación para aspirantes a la categoría de Cabo tiene

una duración de cien horas lectivas con las que se pretende que los

alumnos de desempeñen su nuevo cargo tras adquirir la formación

específica necesaria, mediante la enseñanza teórico-práctica de materias

jurídicas, sociológicas, profesionales y la formación en habilidades

personales y sociales.

PROGRAMA DE CONTENIDOS

AREAS MATERIAS HORAS

Jurídica Derecho Penal 20


Derecho Procesal
Derecho Administrativo
Normativa Autonómica sectorial
Técnico Policial Técnicas de Intervención Policial 15
Tráfico y Tráfico y Seguridad Vial 10
Seguridad vial
Actualización normativa
Problemas de tráfico en población
Habilidades de Análisis de problemas y toma de 30
Mando decisiones
Habilidades de comunicación
Trabajo en equipo
Planificación y uso eficaz del tiempo
Prácticas Prácticas en municipios 25
230 Fidel Bedia Castillo

Curso de Formación para aspirantes a la categoría de Sargento

El Curso de Formación para aspirantes a la categoría de Sargento

tiene una duración de ciento cuarenta horas lectivas, estructurado en dos

fases, donde se pretende que los alumnos de desempeñen su nuevo cargo

tras adquirir la formación específica necesaria, mediante la enseñanza

teórico-práctica de materias jurídicas, profesionales y técnicas directivas.

PROGRAMA DE CONTENIDOS

AREAS MATERIAS HORAS

Jurídica Derecho Penal 20


Derecho Procesal
Derecho Administrativo
Normativa Autonómica sectorial
Técnico Policial Tácticas y Técnicas de Intervención 10
Policial
Tráfico y Tráfico y Seguridad Vial 10
Seguridad vial
Actualización normativa
Problemas de tráfico en población
Técnicas Habilidades directivas 80
directivas
Herramientas de dirección
Organización policial
Prácticas Prácticas en municipios 20
LA FORMACIÓN POLICIAL 231

Curso de Formación para aspirantes a la categoría de Oficial

El Curso de Formación para aspirantes a la categoría de Oficial tiene

una duración de doscientas horas lectivas, estructurado en dos módulos,

que se corresponden con una formación presencial que se desarrolla en las

instalaciones de la Escuela Regional de Policías Locales donde se imparten

cien horas lectivas y la posterior tutorización de unas prácticas en su

respectivo municipio mediante una plataforma de formación on line a

través de la cual los tutores dirigen y supervisan el trabajo de los alumnos.

Con esta estructura se pretende facilitar a los alumnos la asistencia

al curso y la conciliación de las tareas propias de la Jefatura del Servicio,

potenciando así la adquisición de un aprendizaje práctico de los

contenidos acorde con las necesidades del cargo.

PROGRAMA DE CONTENIDOS

AREAS MATERIAS HORAS

Jurídica Derecho Penal 24


Derecho Procesal
Derecho Administrativo
Gestión Habilidades directivas 90
directiva Herramientas de dirección
Organización policial
Coordinación Violencia doméstica 16
de servicios Emergencias 112
Tráfico
Menores
Seguridad ciudadana
Practicas Prácticas en municipios 70
232 Fidel Bedia Castillo

Curso de Formación para aspirantes a la categoría de Subinspector

El Curso de Formación para aspirantes a la categoría de

Subinspector tiene una duración de trescientas horas lectivas, y tiene una

estructura semejante a la expresada para el Curso de Oficial, con la

salvedad de dedicar mayor carga lectiva a las áreas de Gestión directiva y

la de Prácticas tutorizadas en municipios.

PROGRAMA DE CONTENIDOS

AREAS MATERIAS HORAS

Jurídica Derecho Penal 24


Derecho Procesal
Derecho Administrativo

Gestión Habilidades directivas 130


directiva
Herramientas de dirección
Organización policial

Coordinación Violencia doméstica 16


de servicios
Emergencias 112
Tráfico
Menores
Seguridad ciudadana

Practicas Prácticas en municipios 130


LA FORMACIÓN POLICIAL 233

Curso de Formación para aspirantes a la categoría de Inspector 25

El Curso selectivo de formación básica para aspirantes a ingreso en

la categoría de Inspector, tiene como objetivos actualizar y ampliar

conocimientos que posibiliten una adecuada actuación profesional, así

como desarrollar habilidades para el ejercicio de las funciones de mando,

dirección, coordinación y supervisión de las distintas unidades del Cuerpo.

Tanto la mejora de los conocimientos del entorno organizacional y los

elementos necesarios para implementar sistemas de mejora y de gestión de

calidad, como el conocimiento de las nuevas herramientas de gestión que

faciliten las tareas organizativas y de planificación asociadas a las

funciones directivas, se consideran igualmente objetivos prioritarios.

La programación de este curso se configura en una estructura

modular, con una metodología mixta, que combina la formación presencial

con la teleformación y la formación en la plantilla. El curso se desarrolla en

un periodo de 14 semanas, con una duración de 400 horas. La metodología

del curso combina la modalidad presencial con la formación on line y la

tutorización de un trabajo final sobre gestión y planificación del servicio

policial. La formación presencial tiene un total de 140 horas, siguiendo el

calendario previsto y en los lugares que se determinen en función de las

actividades programadas.

25
Escuela Regional de Policías Locales, 2009. Programa del Curso selectivo para el ingreso en la
categoría de Inspector, Murcia: s.n., pp. 2-6.
234 Fidel Bedia Castillo

El área de gestión directiva, organización y planificación del servicio

policial, se aborda desde una metodología mixta, que combina la

formación presencial con la realización de un módulo de teleformación y la

elaboración de un trabajo tutorizado, computando un total de 260 horas.

PROGRAMA DE CONTENIDOS

AREAS MATERIAS

Contenidos Actuaciones en materia de seguridad ciudadana.


sectoriales
Actualización normativa en materia de tráfico

Derecho Administrativo

Organización y Planificación Policial

Gestión de Habilidades directivas


Recursos y
Herramientas de dirección
Técnicas de
Dirección Gestión del cambio y el liderazgo

Practicas Prácticas en municipios


Capítulo 8

Cultura policial
 
LA CULTURA POLICIAL 237

1. CULTURA POLICIAL

Para conocer la labor profesional que desempeñan y tratar de

entender la problemática cotidiana a la que se enfrentan los policía locales

murcianos es necesario conocer también el modo de ser de la organización

a la pertenecen y la influencia que ésta transmite a los propios policías

locales como consecuencia de su mutua interacción.

Entre las consideraciones que figuran en la Resolución 34/169, de la

Asamblea General de Naciones Unidas, de 17 de diciembre de 1979, por la

que se aprueba el Código de Conducta para Funcionarios Encargados de Hacer

Cumplir la Ley, se dice que “todo órgano de aplicación de la ley debe ser

representativo de la comunidad en su conjunto, obedecerla y responder ante ella” y

que “el mantenimiento efectivo de normas éticas por los funcionarios encargados

de hacer cumplir la ley depende de la existencia de un sistema de leyes bien

concebido, aceptado popularmente y humanitario”. Siguiendo los

planteamientos de MAX WEBER acerca de la profesionalidad, “La dignidad de

una profesión no se mide por un prestigio heredado y menos aún por el beneficio
238 Fidel Bedia Castillo

obtenido en el ejercicio de la misma, sino por la conciencia que posee el profesional

de servicio a la sociedad”1.

No obstante, como señala RECASENS, “El trato constante con ‹la policía›

genera una percepción social de estabilidad de la existencia de la misma, que lleva a

una visión de lo cotidiano, de ‹la policía› como un dato más del entorno social. Tal

relación de familiaridad es sin duda uno de los elementos que dificulta el necesario

distanciamiento que logre obtener una visión mínimamente objetiva”2.

Tanto la actividad como la función de la Policía Local tienen una base

y una proyección eminentemente social, donde su contribución en la

mejora de la calidad de vida de los ciudadanos constituye un fin y, a la vez,

un bien, que le confiere legitimidad. Los Cuerpos de Policía Local son

instituciones vivas y los policías locales que las forman son parte de la

sociedad a la que sirven y a la vez interactúan como profesionales con ella;

en este sentido, conviene recordar -como afirma GONZÁLEZ GÓMEZ- que “los

miembros de los Cuerpos Policiales en un Estado moderno, democrático, civilizado

y dentro del espacio vital europeo tienen una raigambre por su pertenencia a la

propia sociedad democrática y civil de la que forman parte y de la cual proceden”3.

Sin embargo, los policías ejercen su actividad según un modelo

organizacional particular y una cultura característica.

1
Centro de Estudios del Cambio Social, 1996. Informe España 1995: una interpretación de su
realidad social. Madrid: Fundación Encuentro. p. 4.
2
Recasens i Brunet, A., 2003. La seguridad, el sistema de justicia criminal y la policía. En: Sistema
penal y problemas sociales. s.l.:Tirant lo Blanch, p. 289.
3
González Gómez, M. A., 2003. El marco jurídico en el uso de las armas de fuego para los
miembros de Cuerpos policiales. Cuadernos de la Guardia Civil, Issue 28, p. 104.
LA CULTURA POLICIAL 239

Es por ello, como indica SOLORES ARROYTA que “El estudio científico y

objetivo de la policía suele ser un tabú; su estudio supone especializarse

profesionalmente en un grupo que se dedica al control social, a la marginación, a la

represión social.[…] La dificultad principal es que como todo grupo social

desarrollado, autónomo, libre de la mirada investigadora durante décadas, la

policía está llena de jerga, códigos y normas difíciles de entender, organizaciones

peculiares, ritos, sistemas para desorientar a investigadores ingenuos, resistencia

dura contra las intromisiones del exterior”4.

De manera semejante se expresa SABATÉ DELGADO cuando afirma que

“La Policía, pues, es la institución que explícitamente garantiza el control social

incluso en última instancia: sobre el terreno (a lo largo y a lo ancho de toda la

geografía social), constantemente (las veinticuatro horas del día), en contacto

directo (potencial o en acto) con toda la población; y con una organización

permanente que sea capaz de intervenciones puntuales (previstas e imprevisibles).

Esta especificidad tiene una doble repercusión: por un lado convierte a la Policía en

una corporación potente social y organizativamente; y por otro lado provoca una

clara ambivalencia en la población (‹le public comprend rationellement la necessiti

de la Police maislrejette épidermiquement toute entrave trop visible a sa liberté›),

Souchon 1980, 5). Ahí radican paradójicamente la grandeza y la miseria de su

4
Solores Arroyta, J. A., 1975. La policía y la seguridad pública como campos de estudio de la
sociología y otras ciencias sociales. Cuadernos de la Guardia Civil, Issue 13, pp. 75-76.
240 Fidel Bedia Castillo

papel en la sociedad (y posiblemente también radique ahí la reticencia de la

Sociología a abordar su estudio)”5.

Las opiniones anteriormente expuestas, se ven complementadas con

la línea de pensamiento de TUDELA POBLETE, quien afirma que “El análisis de

la cultura profesional de los policías es el ‹talón de Aquiles› de todas las

investigaciones sobre la policía”, dado que la cultura constituye el principio

explicativo de las conductas: “pues ella es un paradigma cognitivo para los

miembros de la organización. Ella describe, explica, prescribe y consolida una

visión de mundo, funda y recrea actitudes, valores, normas y creencias, conductas,

entre otras actitudes”6.

En líneas generales y desde un enfoque socio-antropológico, para

este autor:

- Cada institución policial es y posee una cultura organizacional

propia, puesto que la cultura policial representa un conjunto de

saberes teórico prácticos, reglas y valores que definen un patrón

específico.

- La cultura policial es única, pero no homogénea, debido a que cada

organización posee a su vez subculturas internas.

5
Sabaté Delgado, J., 1984. La profesión policial en España: un análisis sociológico. Papers:
Revista de Sociología, Issue 21, pp. 134-135.
6
Tudela Poblete, P., 2011. Policía, acconuntability y control interno: lineas para un mejor
desempeño policial.. Santiago de Chile: Fundación Paz Ciudadana, pp. 123-124
LA CULTURA POLICIAL 241

- Cada Cuerpo de Policía posee una cultura con rasgos propios y

diferenciadores compuesta de valores transversales o principios

comunes propios de una organización policial.

- La cultura policial incorpora, recrea y reproduce la imagen y la

función que ella posee sobre sí misma y sobre otras instituciones con

las que habitualmente interactúa.

- Para un adecuado análisis de la cultura policial es necesario

considerar dos niveles de articulación: primero el de las normas

formales que rigen (leyes, reglamentos..), y segundo, el de las normas

informales que aplican (reglas y prácticas interiorizadas por el colectivo).

Ya en el marco de las Policía Locales, esta visión de heterogeneidad

cultural se ve refrendada con la afirmación de MARTIN FERNANDEZ, según la

cual “no existe una Policía Local, sino tantas como Ayuntamientos tengan

constituido un cuerpo policial en su seno. La Policía Local de cada municipio

concreto tiene diferente organización, objetivos, estilo de mando, circuitos

administrativos, etc. que cualquier otro cuerpo policial de su entorno o de similar

tamaño o estructura” 7.

En una reciente e interesante investigación de carácter antropológico

sobre identidades y culturas policiales, y en relación con la manera de

construirse un Cuerpo de Policía Local, VICENTE MARTÍNEZ sostiene que:

7
Martín Fernández, M., 1994. La Policía Local ante una nueva cultura profesional. Cuadernos de
Trabajo Social, Issue 7, p. 167.
242 Fidel Bedia Castillo

“Las plantillas de las policías locales, y más en los últimos


años, han sufrido una explosión en el aumento de sus integrantes; y
la sociedad de forma paralela ha desarrollado nuevos modelos y
comportamientos que se insertan sobre sus individuos.
[…] Han disfrutado, los jóvenes de las décadas de los 80, 90 y
principios del siglo XXI, de atenciones y recursos que son
impensables para los que corresponden a fecha incardinadas en la
propia etapa franquista. Esa diferencia de individuos ha calado en
todas las organizaciones sociales, en la policía también, llegando a
percibirse un paulatino cambio en su propia entidad; si antes
apuntábamos a más capacidades, competencias, medios y recursos de
los policías, ahora debemos añadir nuevos conocimientos y
comportamientos individuales fruto de los cambios sociales que nos
tocan vivir.
El planteamiento de la existencia de este cambio en las macro
estructuras policiales sería un error; debemos buscarle una
explicación que consiga poner claridad y justificar, incluso por
comparación a otros cuerpos, los cambios que recaen en los cuerpos
policiales”8.

La diversidad y heterogeneidad de Cuerpos de Policía Local

existentes en la Región de Murcia hace difícil una cultura profesional

análoga y homogénea; la cultura policial tiene mucho que ver con el

sistema de valores presentes en el Cuerpo al que se pertenece, ya que estos

condicionan tanto la forma de entender como de practicar la profesión.

El avance desarrollado en los Cuerpos de Policía Local durante

estos últimos años, donde se exige a sus componentes un alto nivel de

8
Vicente Martínez, P., 2011. Identidades y Cultura Policiales. Un estudio antropológico desde el
buen policía al mal policía. Murcia: Isabor. p.43.
LA CULTURA POLICIAL 243

conocimientos profesionales para dar respuestas rápidas y soluciones

concretas a los problemas que se suscitan en su comunidad, han

modificado aquella imagen tradicional de la Policía Local en la que, según

palabras de MARTÍN FERNÁNDEZ, “Tradicionalmente se ha visto al Policía Local

como una persona relativamente entrañable, pero con escasa capacidad para

resolver problemas importantes en la localidad”. Ahondando en esa

perspectiva, el mismo autor no duda en afirmar que “Se demanda hoy unas

organizaciones de Policía Local competentes y profesionalizadas, pero esto sólo se

puede conseguir con un alto nivel de motivación y una cultura profesional acorde

con las demandas sociales. La imagen del policía dedicado preferentemente a la

persecución del pequeño delincuente desde potentes vehículos, está hoy en crisis”9.

En la conformación de la cultura profesional de un Cuerpo de

Policía Local tiene mucho que ver su propia ética organizativa, la

formación policial recibida por sus componentes, las competencias que

desarrollan, el reconocimiento de la sociedad a la que sirven así como el

propio estatus funcionarial que les otorga el Ayuntamiento al que

pertenecen; en ocasiones, la ambigüedad de los responsables de la

Administración Local a la hora de concretar objetivos, ha llegado a

instrumentalizar la función de las Policías Locales Local como subsidiaria

de otros servicios municipales, los cuales no terminan por desempeñar, en

plenitud, la función para los que fueron creados. A este respecto, señala

JIMENEZ JIMENEZ que:

9
Martín Fernández, M., 1994. La Policía Local ante una nueva cultura profesional. Cuadernos de
Trabajo Social, Issue 7, pp. 165-166.
244 Fidel Bedia Castillo

“Una de las claves del Estado de Derecho radica en el artículo


9.1 de la Constitución Española, que sujeta al ordenamiento jurídico
a los ciudadanos y a los poderes públicos. La ley está hecha para que
se haga cumplir y éste es el primer deber de las autoridades y órganos
administrativos. La autoridad que obstaculiza la labor de un Policía
Local o permite que la ley se incumpla, está despreciando las reglas
del sistema, habrá que dudar de su talante democrático y no responde
a lo que espera la sociedad de él, no cumple el mandato de la
constitución creando desigualdad”10.

Por otro lado, el tipo de sociedad en la que se desenvuelve la

actuación de la Policía Local desemboca en unas limitaciones que provocan

el lógico dilema ético para los propios profesionales; RUIZ RODRÍGUEZ lo

resume acertadamente en el siguiente comentario:

“Las mayores dificultades surgen con el entorno físico en el


que desarrollar esta actividad policial y las expectativas mutuas que
se generan entre ciudadanos y policía local a partir de un dato
fundamental, la uniformidad policial y la diversidad ciudadana.
Mientras el cuerpo policial se presenta como un ente único con fines
generales asumidos por todos sus integrantes, la ciudadanía en el
siglo XXI presenta, probablemente, el mayor grado de diversidad en
un mismo territorio físico a lo largo de la Historia”11.

En este sentido y por lo que se refiere a la Región de Murcia, en un

estudio antropológico realizado en el año 2008 por el Grupo de

Investigación I+C de la Universidad de Murcia, SCHRIEWER, interpreta que:

10
Jiménez Jiménez, F.J., en Carreras Espallardo, J. A., 2013. Cien verdades y una mentira.
Almería: Círculo Rojo, p. 20. (Francico Javier Jiménez Jiménez es uno de los prologuistas del
libro; fue Jefe Provincial de Tráfico en Murcia entre los años 2006 y 2012).
11
Ruiz Rodríguez, L. R., 2010. La gestión urbana de la seguridad: política criminal y municipios.
[En línea] Available at: [Link] [Último acceso: 2 Julio 2012], p. 9.
LA CULTURA POLICIAL 245

[…]”se puede decir que los propios murcianos se adjudican


cierta libertad en la interpretación de las normas de tráfico. Se percibe
que el tráfico en la Región de Murcia se desarrolla bajo una cultura
en la cual las normas de tráfico no son las únicas pautas que imperan
[…]. Saltarse un semáforo no se percibe necesariamente como una
infracción, siempre y cuando el conductor no dañe a nadie. No
sorprende a nadie, porque se percibe como algo normal; todo el
mundo se ha acostumbrado, incluso adaptado”12.

Como original ejemplo de lo acertado de esta reflexión, reseñamos a

continuación un comentario aparecido en del diario La Verdad de Murcia

que dice así:

“El coche policial con cámara está causando estragos.


Julián, vecino de Cartagena, advierte en su llamada de
teléfono que ‹el vehículo equipado con cámara de la Policía Local está
causando estragos en sus patrullas por las calles de la ciudad. A mi
ya me han sancionado dos veces en muy poco tiempo, por infracciones
que considero son irrelevantes. Deberían aplicar más la lógica›”13.

Por su parte, TORRENTE ROBLES14 asegura que la Policía es una

institución mítica, dado que el mundo cotidiano de la Policía es un

universo generalmente desconocido para el resto de los ciudadanos, a

pesar de ser una de las instituciones con mayor protagonismo en los

relatos literarios, películas y series de televisión. No obstante, en la cultura

policial tiene mucha importancia la aceptación social, es decir, la asunción

12
Schriewer, K., 2011. La identidad social. En: Conciencia e identidad regional en la Comunidad
de Murcia. Murcia: Godoy, p. 183.
13
Diario la Verdad. 14.02.14, p. 9.
14
Torrente Robles, D., 1999. Prevención del delito y futuro de la Policía. Revista Española de
Investigaciones Sociológicas, Enero-Marzo, Issue 85, pp. 85-94.
246 Fidel Bedia Castillo

de los usos y las reglas que rigen en la institución; esto hace que el Policía

acepte las reglas del trato social por encima de las reglas morales que le

impone su propia conciencia; debido a que ninguna actividad social puede

realizarse sin disciplina moral, es más que conveniente precisar qué

normas determinan las formas más adecuadas para realizar su profesión.

Según afirma CAMPS, “la profesionalidad será una virtud pública en la medida

que sirva a los intereses comunes de la sociedad. No en la medida que sirva sólo al

mantenimiento y conservación de los roles”15.

Un rasgo característico de la cultura policial es la indudable presión

grupal derivada del fuerte sentido de pertenencia que une en camaradería

a sus miembros. Esta peculiar identidad llega a adquirir solidez

comunitaria como consecuencia de experiencias, en ocasiones extremas,

que llegan a compartir; según afirma RODRÍGUEZ GARCÍA, “a mayor

conflictividad y riesgo, más fuertes son los lazos de unión entre policías”16. Las

relaciones que se generan entre los propios miembros de la Policía Local

llegan a adquirir una relevancia tal que termina incidiendo en la propia

identidad de la persona y en su dimensión social; sobre este aspecto

referencial de la identidad profesional, ÁLVAREZ PASTOR advierte que “La

vida de cada uno se organiza alrededor de su profesión de tal suerte que si ésta falta

suele aquélla desarticularse. Semejante organización afecta a la vez la vida privada

y pública del individuo. Hábitos, juicios, modos de pensar y hacer, formas de

15
Camps, V., 1993. Virtudes públicas. Madrid: Espasa Calpe. p. 105.
16
Rodriguez García, P., 2008. El corporativismo: claves para su interpretación ética y
deontológica. Ciencia Policial, Septiembre. p. 67.
LA CULTURA POLICIAL 247

acción internas y externas dependen de la profesión y por ella se explican. Tipos de

vida familiar, estilos de amistad también se derivan de la profesión en gran

medida” 17; los cambios de turno, los servicios nocturnos y el asumir con

normalidad una jornada de trabajo, ya sea en día laborable o festivo,

termina condicionando no solo a la persona sino también a su entorno

familiar y afectivo. Sobre este aspecto, SOLORES ARROYTA destaca que en la

Policía “Se trabaja a todas horas, incluyendo noches, y festivos. Se usa la fuerza

en el enfrentamiento con situaciones peculiares, difíciles, que suponen, a veces, el

límite de la naturaleza humana. Todo ello lleva a una organización autónoma, que

se mira mucho a sí misma, retráctil a las influencias externas, sensible al cambio y

a los cambios”18.

Considerando que el “Ethos moral” se refiere a la forma de ser de

cada profesión, lo que “en términos kantianos, hablaríamos de la aspiración a la

virtud específica que identifica al sujeto con su propia actividad profesional”19, la

cultura policial incorpora una serie de hábitos que contribuyen a desarrollar

en los policías locales un carácter o idiosincrasia peculiar que afecta a la

toma de decisiones en su quehacer diario, lógicamente incardinados

también en la cultura y valores de la sociedad donde se integran; la

conducta y la actividad policial no pueden ser comprendidas sin el estudio

17
Álvarez Pastor, J. & Gaos, J., 1957. Etica de nuestro tiempo: descripcion de la realidad moral
contemporanea. México: Imprenta Universitaria, pp. 172-173.
18
Solores Arroyta, J. A., 1975. La policía y la seguridad pública como campos de estudio de la
sociología y otras ciencias sociales. Cuadernos de la Guardia Civil, Issue 13, p. 76.
19
Centro de Estudios del Cambio Social, 1996. Informe España 1995: una interpretación de su
realidad social. Madrid: Fundación Encuentro, p. 9.
248 Fidel Bedia Castillo

de la configuración y de la integración de la persona en un colectivo que

posee un modelo organizacional particular y una cultura característica.

Como indica CORTINA, “la profesión no es solo una actividad individual, sino

ejercida por un 'conjunto de personas', de ‹colegas› en el sentido amplio del

término (pertenecientes al mismo 'collegium', más o menos institucionalizado) que

con mayor o menor conciencia de ello, forman una cierta 'comunidad', porque

deben perseguir las mismas metas, utilizan la misma jerga, se sirven de unos

métodos comunes y asumen el 'êthos', el carácter de la profesión. Las personas

tienen un carácter, pero tambien lo tiene las profesiones, y el conjunto de

profesionales encarna de alguna forma el 'êthos' de la profesión”20.

Para SOLORES ARROYTA, la Policía es “una institución peculiar única. El

policía es un funcionario, un servidor de la comunidad todo el día, todo el año. La

comparación con otra de las profesiones más humanísticas que existe (la del

médico) es apropiada. Pero a diferencia que el policía tiene un salario bajo y un

riesgo alto. La sociedad debería ser más consciente de esto”21.

Como ya se ha dicho, los Cuerpos de Policía son instituciones muy

cerradas sobre sí mismas, teniendo una especial manera de comportarse en

público y unas peculiares practicas internas que no suelen trascender al

exterior. Partiendo del argumento de AUGUSTO HOTAL, sobre el modo en que

se relacionan los miembros que integran una profesión mínimamente

20
Cortina, A. & Conill, J., 2000. 10 palabras clave en ética de las profesiones. Navarra: Verbo
Divino, p. 14
21
Solores Arroyta, J. A., 1975. La policía y la seguridad pública como campos de estudio de la
sociología y otras ciencias sociales. Cuadernos de la Guardia Civil, Issue 13, p. 76.
LA CULTURA POLICIAL 249

consolidada, según el cual “En el proceso de socialización a medida que el nuevo

individuo va entrando a formar parte del colectivo profesional, en esa misma

medida va internalizando los usos, costumbres, los modos de actuar y hablar de

dicho colectivo profesional –por cierto también y de forma muy acusada- los tics,

ritos y mitos que sirven ante todo para marcar las diferencias entre profanos e

iniciados, entre expertos y legos, entre ‹nosotros› y ‹ los otros›, además de para

establecer y reforzar jerarquías y el aparato conversacional del correspondiente

colectivo profesional”, podemos entender que, la Policía, como indica

TORRENTE ROBLES22, es un subuniverso peculiar lleno de simbolismos, de

conflictos, de relaciones personales y situaciones cotidianas que para el

resto de los ciudadanos pueden resultar extraordinarias. Para este autor, en

cada actuación, el policía tiene que tratar de identificar los roles que

interactúan con él, comprobar la situación, tratarla y construir la respuesta

adecuada al momento; a lo largo del día, los Policías se relacionan con gran

variedad de personas, muchas de ellas desconocidas para ellos; mantienen

encuentros en lugares y contextos de lo más heterogéneo. Las situaciones a

las que se a menudo se exponen pueden ser imprevisibles y, sin embargo,

deben darles respuesta; no vale cualquier respuesta. En la línea con lo

mantenido por SOLORES ARROYTA, “La comunidad sabe poco de lo que hacen los

policías para mantener el orden o dar servicios a la población, sin embargo pide que

se les ayude, pide que se resuelvan sus conflictos. Esto es una demanda

22
Torrente Robles, D., 1992. Investigando a la Policía. Revista Española de Investigaciones
Sociológicas, Issue 59, pp. 289-300.
250 Fidel Bedia Castillo

ciudadana”23. Para ello, el Policía se pertrecha de una serie de

comportamientos y discursos aprendidos, con el fin de atender

convenientemente tales situaciones, donde no todos los que allí se

encuentran colaboran de forma adecuada. Esta actitud solidaria supone un

fuerte factor de identidad social y de sentimiento de pertenencia al grupo,

lo que los diferencia de otros corporativos más atomizados y anómicos.

Sin embargo, podemos considerar que este tipo de actitudes y

comportamientos no son privativos de la profesión policial, sino que

también son perceptibles en otras profesiones; GONZÁLEZ ANLEO denomina

como ideología profesional a aquel sistema de creencias que dan sentido a

aquellos que ejercen una profesión y que “es utilizada a veces para justificar al

grupo en situaciones de conflicto con personas ajenas. Es similar a la cultura

ocupacional, cuyos componentes son: el argot especial de la ocupación, las normas

y pautas de la realización laboral, el sistema para clasificar y manipular los

problemas y casos laborales repetitivos, y los sistemas para clasificar y manejar

clientes y mantenerlos a distancia”24.

Como sostiene SOLORES ARROYTA, “el trabajo policial genera

habitualmente una serie de mitos, que, a pesar de partir de algunas situaciones

reales, distorsionan la propia realidad policial. Realidad policial que a pesar de todo

hay que acostumbrarse a verla desde diferentes percepciones para no caer en

23
Solores Arroyta, J. A., 1975. La policía y la seguridad pública como campos de estudio de la
sociología y otras ciencias sociales. Cuadernos de la Guardia Civil, Issue 13, p. 79.
24
González Anleo, J., 1994. Las profesiones en las sociedades corporativas. En: Ética de las
profesiones. Madrid: Universidad Pontificia Comillas, p. 27.
LA CULTURA POLICIAL 251

simplificaciones”25. Cada Cuerpo de Policía posee su propio código de

normas, un lenguaje común y unos determinados valores que trata de

hacerlos valer frente a los demás como “respuestas adaptativas a un ambiente

de trabajo caracterizado por la incertidumbre, el peligro, la desconfianza, a

autoridad y el uso del poder coercitivo, que además sirve para manejar la tensión

que origina el trabajo”26; en este sentido, MARTIN FERNANDEZ27 entiende que su

lenguaje colectivo es un indicador más de la existencia de ese universo

simbólico diferencial que presenta la Policía; tienen su propia jerga y

utilizan el lenguaje propio de los profesionales y de los grupos sociales con

los que se más relacionan, tomando términos jurídicos (formular un acta,

instruir un atestado), coloquiales (hizo un trompo, está en el talego), militares

(hacer el relevo, dar novedades), códigos estandarizados (dame QTH, estamos

en India Delta), terminología propia (refuerzo de señalización, salida de media

grúa), adaptándolos con la debida precisión en función de la persona,

momento o entorno en que se encuentren.

Concluimos esta parte del capítulo con la interesante aportación de

SKOLNICK28, quien considera que la existencia de este tipo de actitudes o

conductas estereotipadas que conforman la cultura policial se debe a la

25
Solores Arroyta, J. A., 1975. La policía y la seguridad pública como campos de estudio de la
sociología y otras ciencias sociales. Cuadernos de la Guardia Civil, Issue 13, p. 82.
26
Tudela Poblete, P., 2011. Aportes y desafío de las ciencias sociales a la organización y actividad
policial, Santiago de Chile: Fundación Paz Ciudadana, p.22.
27
Martín Fernández, M., 1992. Policía, profesión y organización: hacia un modelo integral de la
policía en España. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, Julio-Septiembre, Issue 59,
pp. 205-222.
28
Skolnick, J. H., 1966. Justice without trial. Law enforcement in democratic society. New York:
Willey, pp. 225-230.
252 Fidel Bedia Castillo

presencia de tres elementos determinantes: el peligro que implica el

desempeño de la labor policial; la tensión que requiere el manejo del

ejercicio de la autoridad; como consecuencia de los anteriores, el elevado

sentido de identidad corporativa y de solidaridad entre sus miembros.

2. SUBCULTURA POLICIAL

El nada pacífico concepto de subcultura presupone la existencia de

una sociedad plural, con diferentes sistemas de normas y valores

divergentes en torno a los cuales gira la actividad de un grupo social u

organización29. La subcultura, entendida como anomalía o diferenciación

de una cultura común, tiene en el estamento policial muchos y

controvertidos antecedentes, pues son los propios policías quienes mejor

conocen la trama interna de su profesión y que, por tanto, creen conocer las

mejores fórmulas para realizar su actividad. Es en estos casos cuando las

normas informales pueden llegar incluso a prevalecer sobre las normas

formales, llegando a darse la paradoja de recurrir al argumento del

cumplimiento estricto de la ley para con ello crear una falsa apariencia de

ética profesional en sus comportamientos.

No obstante, y para centrarnos en la situación actual de las Policías

Locales en España, es conveniente hacer mención a cuanto MARTÍN

29
García-Pablos de Molina, A., 2007. Criminología. Una introducción a sus fundamentos teóricos.
6ª ed. Valencia: Tirant lo Banch, pp. 452-457.
LA CULTURA POLICIAL 253

FERNANDEZ y DE MIGUEL, aportan en cuanto al funcionamiento interno de los

Cuerpos de Policía:

[…] “a diferencia de otros países la Policía española actual


(sobre todo la local o municipal) no apoya política represivas, ni se
alía con los grupos más retrógrados de la sociedad. Pero a la postre la
Policía tiene como función la de guardar el orden. Mantener el
respeto por la ley es parte de la ideología democrática más establecida;
y supone que la ley es igual para todas las personas (policías
incluidos). Esto produce algunos conflictos con la realidad ya que
cada organización policial es cerrada, diferente y autónoma”30.

Llegados a este momento del estudio, se considera también

adecuado incluir las opiniones que aportan diversos autores acerca de los

conceptos compañerismo y corporativismo, como aspectos característicos y

controvertidos en el ámbito policial Según afirma RODRÍGUEZ GARCÍA, “El

primero como bondad moral que vale por sí misma, y que no está orientada a lograr

reconocimientos, premios o trofeos, sino que va al centro de lo que es la persona

como portadora de principios y valores. El segundo, como parásito que se nutre del

primero, confunde y desvía al buen policía de sus nobles y verdaderos propósitos,

siendo en esencia un compañerismo mal entendido”, añadiendo: “El

corporativismo condiciona el desarrollo y contacto entre policías y ciudadanos,

distanciándoles irremediablemente”31.

30
Martín Fernández, M. & De Miguel, J. M., 1991. Procesos de cambio en la Policía. Cuadernos
de la Guardia Civil, Issue 6, p. 53.
31
Rodriguez García, P., 2008. El corporativismo: claves para su interpretación ética y
deontológica. Ciencia Policial, Septiembre. pp. 55-63.
254 Fidel Bedia Castillo

Desde una perspectiva antropológica, VICENTE MARTÍNEZ precisa el

significado del concepto compañerismo dentro de la Policía con el siguiente

argumento:

“El compañero y el compañerismo, es una seña de identidad,


de permanencia y de grupo, que va más allá de las instituciones; el
recurso al compañerismo debe partir de unas necesidades básicas,
como son, compartir riesgos comunes, participar de las mismas
acciones, soportar el peso de la uniformidad, portar armas y trabajar
en la función pública”.
[…]El ‹compañerismo› es, al fin y al cabo, una herramienta de
construcción de su realidad grupal y de defensa corporativa, que va
más allá del individuo y de su capacidad de trabajo, se presenta,
incluso entre policías que reconocen que no se llevan bien en sus
relaciones con otros, pero por encima de eso está el compañerismo,
como armazón único dado que solo ellos comparten los mismos
problemas, por muy mala que sea la relación con otro policía, sabe que
puede ser una ayuda en un momento difícil.
El compañerismo soslaya las diferencias personales para
convertirse en unión de grupo, y trasciende la institución para unirse
a otros similares, aunque nunca hayan hablado con ellos o sea la
primera vez que comparten una conversación; son compañeros, se
sienten orgullosos de reconocer a un igual, rompen barreras de
socialización condicionada, no existen prejuicios y su primera
observación es la del entendimiento y mimetismo” 32.

Desde otro punto de vista, HORTAL ALONSO considera que, en

determinadas ocasiones “una solidaridad mal entendida lleva a ocultar malas

prácticas y se niega a colaborar con la Justicia o con los afectados en la

determinación de responsabilidades contraídas por actuaciones profesionales

32
Vicente Martínez, P., 2011. Identidades y Cultura Policiales. Un estudio antropológico desde el
buen policía al mal policía. Murcia: Isabor, p. 53-55.
LA CULTURA POLICIAL 255

irresponsables, incompetentes o incluso temerarias”33. Según esta perspectiva,

habrá que considerar que existen prácticas que no son adecuadas y por lo

cual, no debieran ser secundadas ni mucho menos ensalzadas por aquellos

individuos que conforman la profesión.

Sobre el corporativismo, como elemento característico en la

subcultura policial, SABATÉ DELGADO ha señalado que en el servicio policial

se da lo que él denomina “espirit de corps”, o lo que es lo mismo “la

solidaridad de cuerpo, la endofilia, la endogamia, la tradición familiar, la cultura

profesional... Por las peculiaridades de la tarea y del estímulo, y por la falta de

autonomía, puede ser superior al estándar habitual (y llegar en el caso de la

cultura profesional a un peculiar ‹way of life› construido sobre una gran

solidaridad y cierto conservadurismo)”34.

Profundizando en esta línea, RODRÍGUEZ GARCÍA ha mantenido que

“la incorporación de un policía a un nuevo destino, el comportamiento del resto es

de cautela y prudencia con el recién llegado, hasta que se pueda constatar la

aceptación o no de las normas, es decir, hasta que puedan fiarse de él”35. De igual

forma se define YNIGUEZ NAVAS cuando dice “En el caso de la incorporación de

un policía a una nueva demarcación o unidad, donde el grupo –generalmente de

dimensiones reducidas- esté plenamente consolidado el comportamiento de los

33
Hortal Alonso, A., 2010. Ética general de las profesiones. 3ª ed. Bilbao: Desclée De Brouwer, p.
207.
34
Sabaté Delgado, J., 1984. La profesión policial en España: un análisis sociológico. Papers:
Revista de Sociología, Issue 21, p. 143.
35
Rodriguez García, P., 2008. El corporativismo: claves para su interpretación ética y
deontológica. Ciencia Policial, Septiembre, p. 62.
256 Fidel Bedia Castillo

integrantes de dicho grupo es de prudencia y cautela con el recién llegado hasta

que puedan constatar la aceptación (o no) de las normas de funcionamiento del

conjunto y del nivel de solidaridad que exprese cuando intervenga en situaciones

complejas”36.

De esta actitud valorativa ambivalente surge la que podemos

considerar como una de las más importantes reglas no escritas entre los

componentes de toda Policía: el secretismo; sin embargo, es uno de los

factores que más afecta a la transparencia de la labor de la Policía así como

a su credibilidad, porque –como el referido autor explica- “A más

posibilidades de no ajustarse a las normas, más dosis de solidaridad y secretismo”:

“El secretismo en la policía es percibido por los policías como


un ‹necesario› escudo de protección frente a los ‹ataques› procedentes
del exterior de la organización. El secretismo se define y circunscribe
en términos de lealtad y fidelidad entre sus miembros. Su
mantenimiento por parte de los integrantes del grupo, conlleva un
profundo sentido de participación y cohesión.
[…]Si no se traspasa el umbral de la tolerancia, los policías
siguen con bastante fidelidad una serie de reglas informales. Se puede
considerar que son conocidas por sus miembros y que son aceptadas
de forma tácita […]. Cuando se comparten riesgo e información se
crean situaciones de dependencia y poder que son significativas para
comprender las relaciones que se establecen entre policías cuando se
relacionan entre ellos”37.

36
Yñiguez Navas, A., 2007. Reglas básicas de la práctica policial y funcionamiento interno de la
Policía. Cuadernos de Trabajo Social, Issue 20, p. 63.
37
Ob. cit., p. 60-62.
PARTE SEGUNDA
(Marco empírico)
 
Capítulo 9

Encuesta
 
ENCUESTA 261

Una vez expuesto el marco teórico referencial de este trabajo, se ha

considerado conveniente complementar el estudio sobre la Deontología

profesional en los Cuerpos de Policía Local de la Región de Murcia,

realizando una investigación en la que se explore la opinión que los

propios profesionales de la Policía Local de la Región expresan sobre este

asunto, utilizando para ello el método que consideramos más adecuado y

que justificaremos a continuación.

1. NATURALEZA DE LA INVESTIGACIÓN

La encuesta está considerada como un método apropiado de

investigación social debido a su gran versatilidad, variedad de campos de

aplicación, así como su capacidad de describir las características sociales de

aquellos colectivos estudiados e inferir conclusiones extensivas a la

totalidad de la población estudiada. Según GARCÍA FERRANDO, una encuesta

es “una investigación realizada sobre una muestra de sujetos representativa de un

colectivo más amplio, que se lleva a cabo en el contexto de la vida cotidiana,

utilizando procedimientos estandarizados de interrogación, con el fin de obtener


262 Fidel Bedia Castillo

mediciones cuantitativas de una gran variedad de características objetivas y

subjetivas de la población” 1.

El método fijado para realizar la investigación del presente trabajo

ha sido la encuesta descriptiva; este tipo de encuestas se incardina dentro de

las investigaciones no experimentales, concretamente en los denominados

diseños transeccionales, que buscan reflejar o documentar las actitudes o

condiciones presentes e intentan descubrir en qué situación se encuentra

un determinado colectivo en el momento en que se realiza el estudio.

2. POBLACIÓN

Miembros en activo de todos los Cuerpos de Policía Local de los

Ayuntamientos de la Región de Murcia.

3. TAMAÑO DE LA MUESTRA

Con el fin de constituir una muestra válida desde el punto de vista

estadístico, se ha efectuado el cálculo del tamaño de la muestra en base a

los criterios propuestas por RODRÍGUEZ OSUNA2 para, con ello, poder

garantizar la suficiente fiabilidad de los resultados para los objetivos de la

presente investigación.

1
García Ferrando, M., 2005. La encuesta. En: El análisis de la realidad social. Métodos y técnicas
de investigación. 3ª ed. Madrid: Alianza Editorial, p. 167.
2
Rodríguez Osuna, J., 2005. La muestra: teoría y aplicación. En: En análisis de la realidad social.
Métodos y técnicas de investigación. 3ª ed. Madrid: Alizanza Editorial, pp. 445-482.
ENCUESTA 263

Al tratarse de muestras probabilísticas en la que intervienen un

número aleatorio de elementos, el tamaño de la muestra va a depender de:

- La varianza poblacional (homogeneidad / heterogeneidad)

- El nivel de confianza elegido

- El error máximo permitido en las estimaciones

• TAMAÑO DE LA POBLACIÓN: N = 2.422

• VARIANZA POBLACIONAL: p = 50 % (Antes de realizar la

encuesta y conociendo la importancia que tiene determinar lo

homogéneo o heterogéneo del universo objeto del estudio, para efectuar

el diseño muestral y dimensionarlo convenientemente, al calcular los

errores muestrales hemos partido del supuesto de que P y (1-P) son

iguales (0,50 y 0,50), lo que exige un mayor tamaño de la muestra pero

garantiza no equivocarse por defecto en el tamaño muestral)

• NIVEL DE CONFIANZA: K = 95,5 % de acierto en nuestras

estimaciones (En las ciencias sociales, generalmente, se acepta que

trabajar con un nivel de confianza del 0,9544, correspondiente a ±2

desviaciones típicas, ya que precisiones mayores suelen ser innecesarias

y elevarían considerablemente el tamaño de la muestra)

• MARGEN DE ERROR PERMITIDO: e = ± 5,0% (Los márgenes de

referencia admitidos a la hora de realizar el diseño de la muestra y poder

cuantificar la precisión de las estimaciones están situados entre el 1 y el

10 %; dado que a mayor coeficiente de variación existe la posibilidad de


264 Fidel Bedia Castillo

un menor grado de precisión, se ha optado por elegir la cifra intermedia,

es decir -5%-, que suele ser la más habitual en estos casos)

• FÓRMULA EMPLEADA3:

• TAMAÑO DE LA MUESTRA: n = 332

4. PROCESO DE ELABORACIÓN

El diseño de la encuesta consta de dos partes.

En la primera de ellas, se ha elaborado un cuestionario que pretende

conocer diversas características de las personas que componen la muestra,

categorizándose los siguientes parámetros:

 Ayuntamiento de la Región al que pertenecen

o Un total de 45, relacionados alfabéticamente

 Graduación que ostentan

o Agente (Para el presente trabajo, los Auxiliares de Policía Local se


incluyen en esta categoría)
o Cabo

o Sargento

o Oficial

3
Para el cálculo del presente tamaño muestral se ha tomado la fórmula que propone el mismo autor
en el caso de universos pequeños, en Rodríguez Osuna, J., Ferreras, M. L. & Núñez, A., 1991.
Inferencia estadística, niveles de precisión y diseño muestral. Revista Española de Investigaciones
Sociológicas, Abril-Junio, Issue 54, p. 143.
ENCUESTA 265

o Subinspector

o Inspector

 Sexo

o Hombre o mujer

 Edad

o Entre 18 y 64 años (ambas inclusive; coincidentes con la edad

que da derecho a ingresar en la profesión y con la de

jubilación, respectivamente)

 Años de servicio como Policía Local

o Entre 1 y 45 ó más

 Estudios académicos alcanzados

o Graduado Escolar/ BUP/ Otros

o Bachillerato/ Técnico

o Técnico Superior

o Diplomado Universitario

o Graduado Universitario

o Licenciado

o Master Universitario

o Doctor
266 Fidel Bedia Castillo

La segunda parte de la encuesta está compuesta por cinco

dimensiones o bloques de preguntas sobre una escala4 de actitudes de las

escalas de Likert5, donde el formato de las preguntas está representado por

una serie de enunciados (ítems) en los que el entrevistado, mediante

respuestas cerradas de autonomía semántica parcial6 debe decidir cuál es su

grado de conformidad o acuerdo con las mismas, mostrando así su actitud,

entendiendo ésta para el presente estudio como:

“Un estado de disposición psicológica, adquirida y organizada


a través de la propia experiencia que incita al individuo a reaccionar
de una manera característica frente a determinadas personas, objetos
o situaciones.
Las actitudes no son susceptibles de observación directa sino
que han de ser inferidas de las expresiones verbales; o de la conducta
observada. Esta medición indirecta se realiza por medio de unas
escalas en las que partiendo de una serie de afirmaciones,
proposiciones o juicios, sobre los que los individuos manifiestan su
opinión, se deducen o infieren las actitudes” 7.

4
Una escala es un instrumento de medida que contiene en una serie de ítems o enunciados,
debidamente seleccionados para constituir un criterio válido, fiable y preciso, para medir de alguna
forma los fenómenos sociales (En el presente caso, este fenómeno consistirá en una actitud cuya
intensidad pretendemos medir)
5
La escala de Likert es una escala psicométrica utilizada en encuestas para la investigación,
principalmente en ciencias sociales, siendo el procedimiento más utilizado en el estudio de
actitudes.
6
En las respuestas de autonomía semántica parcial, el significado de cada categoría es sólo
parcialmente autónomo respecto a las otras, es decir, el significado de lo que se quiere decir no es
definitivo por sí solo, sino que lo es en el contexto de la serie de respuestas donde se incardina.
7
Fernández de Pinedo, I., 2010. NTP 15: Construcción de una escala de actitudes tipo Likert, s.l.:
s.n.
ENCUESTA 267

De la versión inicial propuesta por LIKERT, basada en cinco

alternativas (Nada de acuerdo, Poco de acuerdo, Indeciso, Algo de acuerdo, Muy

de acuerdo), se ha optado por su reducción a cuatro alternativas (Nada, Poco,

Bastante, Mucho), eliminándose la categoría intermedia (Indeciso) para así

evitar el sesgo de tendencia a la comodidad de las respuestas, forzando al

encuestado a decantarse hacia una actitud positiva o de adhesión (Bastante,

Mucho), frente a otra negativa o de rechazo (Nada, Poco)8.

Para evitar el denominado error de no respuesta, se ha establecido un

sistema de blindaje consistente en la imposibilidad de pasar de un bloque a

otro del cuestionario sin haber finalizado previamente aquel que se está

cumplimentando en ese momento.

Como señala LATIESA9, los medios empleados para determinar la

validez de un instrumento difieren en función del tipo de validez a la que

se refiera. Para determinar la validez del contenido, es decir, el grado en

que los enunciados o ítems son apropiados y relevantes para la temática de

la investigación, se han tenido en cuenta –entre otros y siguiendo el criterio

de CEA D`ANCONA10- factores como la adecuación del método de encuesta

elegido, población a la que se dirige, oportunidad de las preguntas, la

formulación y el formato de las mismas, su ubicación dentro del


8
Para la determinación de esta escala se ha tenido en cuenta la propuesta de González Blasco, P.,
1994. Medir en las ciencias sociales. En: El análisis de la realidad social. Métodos y técnicas de
investigación. 2ª ed. Madrid: Alianza Editorial, p. 319.
9
Latiesa, M., 1994. Validez y fiabilidad de las observaciones sociológicas. En: El análisis de la
realidad social. Métodos y técnicas de investigación. 2ª ed. Madrid: Alianza Editorial, p. 343.
10
Cea D`Ancona, M. A., 2004. Métodos de encuesta. Teoría y práctica, errores de mejora.
Madrid: Síntesis, pp. 13-45.
268 Fidel Bedia Castillo

cuestionario, así como la previsión de posibles errores, tales como el de no

cobertura, consecuencia de no haber dado oportunidad a todos los

integrantes de la población de formar parte en la muestra, o como el error

de aquiescencia, producto de la tendencia al acuerdo -indistintamente del

contenido de la pregunta-, cuestiones todas ellas que sin duda pueden

repercutir en las respuestas y –por tanto- en su validez.

Para conocer la funcionalidad del cuestionario, se realizaron

diversas entrevistas personales con carácter exploratorio a una decena de

miembros de varios Cuerpos de Policía Local, sometiendo posteriormente

a consideración de juicio de expertos compuesto por un Comité de

Expertos de la Universidad Católica “San Antonio” de Murcia,

pertenecientes a distintas disciplinas, quienes han validado el instrumento

conforme a la relevancia, coherencia, suficiencia y claridad con que han

sido redactados los ítems propuestos así como su representatividad en

función a la correspondencia de los objetivos planteados en la hipótesis de

trabajo.

5. DIMENSIONES O BLOQUES DE LA ENCUESTA

El primer bloque, denominado CÓDIGOS DE ÉTICA O

DEONTOLÓGÍA POLICIAL (CD), tiene como finalidad explorar el grado

de conocimiento existente en los Cuerpos de Policía Local, sobre los cuatro

principales códigos de ética o deontología profesional que actualmente

rigen para los profesionales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.


ENCUESTA 269

1.- Declaración sobre la Policía, de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de


Europa
2.- Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la Ley,
de la Asamblea General de las Naciones Unidas
3.- Principios Básicos de Actuación, de la Ley Orgánica 2/86, de Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad
4.- Código Europeo de Ética de la Policía, del Consejo de Ministros de la Unión
Europea

El segundo bloque, denominado PRINCIPIOS BÁSICOS DE

ACTUACIÓN (PBA), trata de profundizar acerca de la valoración o grado

de importancia que los miembros de la Policía Local atribuyen a cada uno

de los diecisiete principios deontológicos propuestos, contenidos en los

Principios Básicos de Actuación de la Ley Orgánica 2/86, de Fuerzas y

Cuerpos de Seguridad.

1.- Ejercer con absoluto respeto a la Constitución y al resto del ordenamiento


jurídico
2.- Actuar con absoluta neutralidad política e imparcialidad y sin discriminación
alguna
3.- Actuar con integridad y dignidad, absteniéndose y oponiéndose de todo acto
de corrupción
4.- Actuar bajo los principios de jerarquía y subordinación
5.- Asumir que, en ningún caso, la obediencia debida podrá amparar órdenes
que entrañen la ejecución de actos que manifiestamente constituyan delito o
sean contrarios a la Constitución o a las Leyes
6.- Colaborar con la Administración de Justicia y auxiliarla
7.- Impedir cualquier práctica abusiva, arbitraria o discriminatoria que entrañe
violencia física o moral
270 Fidel Bedia Castillo

8.- Observar un trato correcto y esmerado en sus relaciones con los ciudadanos,
auxiliándolos y protegiéndolos siempre que las circunstancias lo aconsejen o
fueren requeridos para ello
9.- Proporcionar la debida información sobre las causas y finalidad de sus
intervenciones
10.- Actuar con la decisión necesaria y sin demora cuando de ello dependa evitar
un daño grave, inmediato e irreparable; rigiéndose al hacerlo por los principios
de congruencia, oportunidad y proporcionalidad en la utilización de los medios
a su alcance
11.- Utilizar las armas únicamente en las situaciones que exista un riesgo
racionalmente grave para su vida, su integridad física o las de terceras personas,
o en aquellas circunstancias que puedan suponer un grave riesgo para la
seguridad ciudadana y de conformidad con los principios de congruencia,
oportunidad y proporcionalidad
12.- Identificarse debidamente como miembros de la Policía en el momento de
efectuar una detención
13.- Velar por la vida e integridad física de las personas a quienes detuvieren o
que se encuentren bajo su custodia y respetarán el honor y la dignidad de las
personas
14.- Dar cumplimiento y la más estricta observancia a los trámites, plazos y
requisitos exigidos por el ordenamiento jurídico, cuando se proceda a la
detención de una persona
15.- Llevar a cabo sus funciones con total dedicación profesional, debiendo
intervenir siempre, en cualquier tiempo y lugar, se hallaren o no de servicio, en
defensa de la Ley y de la seguridad ciudadana
16.- Guardar riguroso secreto respecto a todas las informaciones que conozca
por razón o con ocasión del desempeño de sus funciones, en el conocimiento de
no estar obligado a revelar las fuentes de información, salvo que el ejercicio de
sus funciones o las disposiciones de la Ley les impongan actuar de otra manera
17.- Ser responsables personal y directamente por los actos que en su actuación
profesional llevaren a cabo, infringiendo o vulnerando las normas legales o
reglamentarias que rijan su profesión y los principios enunciados anteriormente
ENCUESTA 271

El tercer bloque, denominado PRÁCTICA PROFESIONAL (PP),

consiste en obtener información -a través de los diez enunciados que se

plantean- acerca de cómo perciben los policías locales diversos aspectos

relacionados con el desarrollo y ejercicio de su práctica profesional.

1.- Considera que la labor que desempeña como Policía Local es útil y necesaria
para la sociedad
2.- Tener conocimiento de los problemas reales de los vecinos de su localidad
influye positivamente a la hora de su trabajo y del reconocimiento social
3.- La sociedad conoce las funciones que legalmente tienen atribuidas las
Policías Locales
4.- La Declaración sobre la Policía de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de
Europa dice que todo funcionario de policía tiene el derecho al apoyo activo,
tanto moral como material, de la colectividad en la cual ejerce sus funciones
¿cree usted que esto sucede así?
5.- Las buenas relaciones con los compañeros de trabajo influyen positivamente
en la labor profesional que desarrollan los miembros de la Policía Local
6.- La Policía Local juega un papel esencial en su municipio, estando
frecuentemente llamada a intervenir en condiciones peligrosas para sus Agentes
¿Considera que las reglas que regulan sus funciones están definidas con la
precisión suficiente?
7.- Las condiciones profesionales, psicológicas y materiales en las cuales los
Policías Locales ejercen sus funciones, aseguran su integridad, su imparcialidad
y su dignidad
8.- La Policía Local realiza - en ocasiones y con carácter subsidiario- tareas o
funciones que corresponden a otros profesionales u oficios, y que su prestación
constituye un deterioro para la imagen y la dignidad de los Policías Locales
9.- Las conductas de aquellos miembros de la Policía Local que vulneran los
principios deontológicos contribuyen al deterioro de la imagen o
deslegitimación de la profesión policial
10.- Se considera satisfecho/a de su profesión como Policía Local
272 Fidel Bedia Castillo

Un cuarto bloque, denominado FORMACIÓN PROFESIONAL (FP),

está dedicado a recabar datos sobre cómo perciben los policías locales la

influencia que la formación profesional policial tiene o pudiera tener en su

preparación para el ejercicio de su profesión, así como su preocupación por

la formación y actualización de los conocimientos en los que basa su

competencia profesional; este bloque también consta de diez presupuestos.

1.- Considera satisfactoria la formación policial que ha recibido desde su ingreso


en la Policía Local
2.- Los programas formativos impartidos por la Escuela Regional de Policía y
otros organismos e instituciones contribuyen a mejorar y adecuar los
conocimientos profesionales de la Policía Local para la mejora de la prestación
del servicio a la sociedad
3.- Ha recibido la formación apropiada en materia de resolución de problemas o
conflictos sociales
4.- Ha recibido la formación apropiada en materia de protección de los derechos
humanos y de las libertades públicas
5.- La formación recibida en materia de Deontología policial ha sido adecuada,
dado que ha estado orientada a asimilar los principios éticos y deontológicos
que rigen en los Cuerpos de Policía Local
6.- La formación ética aumenta el prestigio de la profesión
7.- En la Escuela de Policía Local se evalúa al futuro policía sobre actitudes o
conductas relacionadas con la ética y la deontología profesional en su trato o
servicio a la ciudadanía
8.- En la Escuela de Policía Local se instruye al futuro policía sobre importancia
social de la actividad policial y a velar por el prestigio de la imagen corporativa
de la Policía Local
9.- La práctica diaria de su trabajo como Policía Local ha supuesto un
perfeccionado de sus conocimientos profesionales
10.- Considera importante para su profesión realizar algún curso o actividad
formativa para perfeccionar sus conocimientos relacionados con la deontología
profesional
ENCUESTA 273

Finalmente, el quinto bloque, denominado BIOÉTICA Y POLICÍA

LOCAL (BE), lo constituyen diez enunciados tendentes a averiguar –desde

una perspectiva Bioética- si los policías locales consideran que la

dimensión ética profesional es importante a la hora de asumir un

compromiso profesional autónomo e íntegro.

1.- Hacer bien las cosas para hacer bien a las personas mediante el ejercicio
profesional conlleva para el Policía Local ser competente, eficiente,
diligente y responsable
2.- Los ciudadanos son personas, sujetos de derechos; su opinión, sus
convicciones, sus derechos deben ser respetados, debiendo ser informados
de cualquier actuación profesional que les afecte, recabando su opinión en
los casos que así proceda
3.- La actividad de la Policía Local debe ejercerse en el marco de una ética
social, donde la honestidad y el respeto a las leyes y a las personas no
deben desentenderse de la función social que desempeña
4.- La Policía Local contribuye a garantizar el libre ejercicio de los derechos
y libertades de los ciudadanos; para ello debe evitar ocasionar daños o
perjuicios producto de indignidades o injusticias profesionales
5.- La Policía Local, con su actitud y proceder, considerará primordial
respetar y proteger la dignidad de cada persona, aún en las situaciones más
inesperadas
6.- Las misiones que desempeñan los miembros de la Policía Local pueden
generarles -en ocasiones- conflictos o dilemas éticos
7.- El prestigio profesional de la Policía Local conlleva una actitud de
vocación de servicio a la sociedad
8.- Ejercer la profesión de Policía Local contribuye al desarrollo de las
virtudes propias de una persona honesta
9.- Considera que los miembros de la Policía Local deben tener sólidos
valores y principios deontológicos
10.- Para ejercer bien la profesión de Policía Local es importante dar un
poco de uno/a mismo/a
274 Fidel Bedia Castillo

6. MÉTODOS DE ADMINISTRACIÓN DE LA ENCUESTA

• Forma de realización de la encuesta:

o Mediante la aplicación informática en versión gratuita de

EncuestaTick, disponible en [Link] La

duración estimada para cumplimentar el cuestionario es de 20

minutos

• Forma de distribución:

o A través de internet, mediante el envío de correos electrónicos a

todas las Jefaturas de Policía Local de la Región conteniendo una

breve presentación del objetivo de la encuesta junto al enlace o

link [Link]

donde los encuestados pueden acceder a ella; en la difusión

directa de los correos electrónicos ha colaborado especialmente

la Escuela Regional de Policías Locales.

• Desde el punto de vista temporal:

o La recolección de datos se ha realizado durante dos meses; la

activación y distribución de la encuesta dio comienzo el día 11 de

Julio de 2013, finalizando el 10 de Septiembre de 2013.


Capítulo 10

Descripción de los resultados


 
DESCRIPCIÓN DE RESULTADOS 277

1. CARACTERÍSTICAS DE LOS PARTICIPANTES

Han completado la encuesta un total de 361 Policías Locales de los

2.422 miembros que componen los Cuerpos de Policía Local en la Región

de Murcia, lo que supone una muestra del 14,44% de la población, estando

representados en la misma los todos los Cuerpos de Policía Local de los 45

Ayuntamientos de esta Comunidad Autónoma.

CUERPO DE POLICIA LOCAL DE PERTENENCIA


Abanilla (3) Abarán (8) Águilas (10) Albudeite (4)
Alcantarilla (18) Aledo (1) Alguazas (3) Alhama (5)
Archena (5) Beniel (5) Blanca (7) Bullas (9)
Calasparra (5) Campos del R. (3) Caravaca (6) Cartagena (19)
Cehegín (3) Ceutí (3) Cieza (10) Fortuna (3)
Fuente Álamo (9) Jumilla (8) La Unión (4) Las Torres de C. (13)
Librilla (1) Lorca (15) Lorquí (3) Los Alcázares (6)
Mazarrón (4) Molina de Seg. 18) Moratalla (3) Mula (28)
Murcia (52) Ojós (1) Pliego (3) Puerto Lumbr. (6)
Ricote (1) San Javier (9) San Pedro del P. (6) Santomera (4)
Torre Pacheco (14) Totana (10) Ulea (1) Villanueva del S. (2)
Yecla (10)
278 Fidel Bedia Castillo

Entre los participantes en la encuesta, existe representación de todas

las escalas, categorías profesionales y sexos.

GRADUACIONES
Agente (265) Cabo (59) Sargento (19)

Oficial (12) Subinspector (5) Inspector (1)

2% 0%

3%
5%

16%

74%

SEXO
Hombre (330) Mujer (31)

9%

91%
DESCRIPCIÓN DE RESULTADOS 279

La titulación académica que poseen los Policías Locales encuestados

aparece en la siguiente distribución:

TITULACION ACADÉMICA

Graduado Escolar/ BUP/ ESO/ Otros (46) Bachiller/ Técnico (121)


Técnico Superior (40) Diplomado Universitario (78)
Graduado Universitario (16) Licenciado (46)
Master Universitario (12) Doctor (2)

1%

3%
13%
13%

4%

33%
22%

11%
280 Fidel Bedia Castillo

Con respecto a la edad de los participantes, los datos obtenidos

muestran su heterogeneidad, quedando cubierto con ello la proporción de

población del marco muestral.

La edad de los Policías Locales que han realizado la encuesta varía

entre los 25 y los 64 años, siendo la media1 de edad de los participantes de

39,11 años, la mediana2 de 37 años y la moda3 de 35 años, apreciándose una

desviación estándar4 de 8,717.

EDADES DE LOS ENCUESTADOS


25 (5) 26 (7) 27 (4) 28 (12) 29 (12) 30 (14) 31 (15) 32 (23)
33 (18) 34 (24) 35 (32) 36 (13) 37 (17) 38 (10) 39 (12) 40 (8)
41 (6) 42 (7) 43 (6) 44 (6) 45 (15) 46 (13) 47 (9) 48 (9)
49 (8) 50 (8) 51 (8) 52 (11) 53 (3) 54 (5) 55 (3) 56 (6)
57 (4) 59 (4) 60 (1) 61 (1) 61 (1) 64 (1)

1
Media: Resultado de la suma de todas las puntuaciones de la distribución, dividida por el número
total de observaciones.
2
Mediana: Valor numérico o puntuación que deja por encima y por debajo de sí el 50 por ciento de
las observaciones.
3
Moda: Informa del valor que aparece con mayor frecuencia en la distribución.
4
Desviación estándar: Informa acerca de cuánto tienden a alejarse los valores concretos de la
media en una distribución.
DESCRIPCIÓN DE RESULTADOS 281

Los años de servicio prestados por los encuestados en los diversos

Cuerpos de Policía Local varía entre los 3 y los 45, siendo la media5 de

antigüedad profesional de 14,05 años, la mediana6 de 11 años y la moda7 de 7

años de servicio, apreciándose una desviación estándar8 de 9,292.

En el siguiente gráfico se aprecia el amplio y representativo abanico

de años de servicio que poseen los participantes:

AÑOS DE SERVICIO
3 (1) 4 (12) 5 (33) 6 (47) 7 (49) 8 (15) 9 (16) 10 (7) 11 (11)
12 (15) 13 (11) 14 (10) 15 (9) 16 (5) 17 (5) 18 (4) 19 (5) 20 (8)
21 (9) 22 (11) 23 (7) 24 (8) 25 (6) 26 (6) 27 (5) 28 (4) 29 (8)
30 (4) 31 (6) 32 (6) 33 (9) 34 (4) 35 (2) 36 (2) 45 (1)

5
Media: Resultado de la suma de todas las puntuaciones de la distribución, dividida por el número
total de observaciones.
6
Mediana: Valor numérico o puntuación que deja por encima y por debajo de sí el 50 por ciento de
las observaciones
7
Moda: Informa del valor que aparece con mayor frecuencia en la distribución.
8
Desviación estándar: Informa acerca de cuánto tienden a alejarse los valores concretos de la
media en una distribución.
282 Fidel Bedia Castillo

2. RESULTADOS OBTENIDOS POR DIMENSIONES O BLOQUES

Bloque I.- CÓDIGOS DE ÉTICA O DEONTOLÓGÍA POLICIAL (DP)

Grado de conocimiento sobre los siguientes códigos de ética o

deontología policial
Nada Poco Bastante Mucho

1.- Declaración sobre la Policía, de la Asamblea 107 187 57 10


Parlamentaria del Consejo de Europa (29%) (52%) (16%) (3%)

2.- Código de conducta para funcionarios


encargados de hacer cumplir la Ley, de la 84 166 97 14
(23%) (46%) (27%) (4%)
Asamblea General de las Naciones Unidas
3.- Principios Básicos de Actuación, de la Ley
Orgánica 2/86, de Fuerzas y Cuerpos de 1 26 176 158
(0%) (7%) (49%) (44%)
Seguridad
4.- Código Europeo de Ética de la Policía, del 104 180 67 10
Consejo de Ministros de la Unión Europea (29%) (50%) (18%) (3%)

Códigos de Ética o Deontología Policial


100%
90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%
COD. EUROPEO ETICA PPIOS. BASICOS COD. CONDUCTA DECL. POLICIA
ACTUACIÓN [Link]. CONSEJO EUROPA

Positivo (Mucho/Bastante) Negativo (Poco/Nada)


DESCRIPCIÓN DE RESULTADOS 283

Bloque II.- PRINCIPIOS BÁSICOS DE ACTUACIÓN (PBA)

Grado de importancia o valoración que, como miembro de la


Policía Local, le asigna a cada uno de los principios deontológicos que se
señalan a continuación, contenidos en los Principios Básicos de
Actuación de la Ley Orgánica 2/86, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Nada Poco Bastante Mucho

1.- Ejercer con absoluto respeto a la Constitución y al resto del ordenamiento 1 3 89 268
jurídico (0%) (1%) (25%) (74%)
2.- Actuar con absoluta neutralidad política e imparcialidad y sin discriminación 2 4 70 285
alguna (1%) (1%) (19%) (79%)
3.- Actuar con integridad y dignidad, absteniéndose y oponiéndose de todo acto 0 2 51 308
de corrupción (0%) (1%) (14%) (85%)
2 25 170 164
4.- Actuar bajo los principios de jerarquía y subordinación
(1%) (7%) (47%) (45%)
5.- Asumir que, en ningún caso, la obediencia debida podrá amparar órdenes que
1 5 64 291
entrañen la ejecución de actos que manifiestamente constituyan delito o sean
(0%) (1%) (18%) (81%)
contrarios a la Constitución o a las Leyes
1 5 132 223
6.- Colaborar con la Administración de Justicia y auxiliarla
(0%) (1%) (37%) (62%)
7.- Impedir cualquier práctica abusiva, arbitraria o discriminatoria que entrañe 0 3 93 265
violencia física o moral (0%) (1%) (26%) (73%)
8.- Observar un trato correcto y esmerado en sus relaciones con los ciudadanos,
0 2 91 268
auxiliándolos y protegiéndolos siempre que las circunstancias lo aconsejen o
(0%) (1%) (25%) (74%)
fueren requeridos para ello
9.- Proporcionar la debida información sobre las causas y finalidad de sus 2 27 183 149
intervenciones (1%) (7%) (51%) (41%)
10.- Actuar con la decisión necesaria y sin demora cuando de ello dependa evitar
un daño grave, inmediato e irreparable; rigiéndose al hacerlo por los principios de 0 2 70 289
congruencia, oportunidad y proporcionalidad en la utilización de los medios a su (0%) (1%) (19%) (80%)
alcance
11.- Utilizar las armas únicamente en las situaciones que exista un riesgo
racionalmente grave para su vida, su integridad física o las de terceras personas, o
2 8 81 270
en aquellas circunstancias que puedan suponer un grave riesgo para la seguridad
(1%) (2%) (22%) (75%)
ciudadana y de conformidad con los principios de congruencia, oportunidad y
proporcionalidad
12.- Identificarse debidamente como miembros de la Policía en el momento de 3 17 105 236
efectuar una detención (1%) (5%) (29%) (65%)
13.- Velar por la vida e integridad física de las personas a quienes detuvieren o
1 9 105 246
que se encuentren bajo su custodia y respetarán el honor y la dignidad de las
(0%) (3%) (29%) (68%)
personas
14.- Dar cumplimiento y la más estricta observancia a los trámites, plazos y
1 12 93 255
requisitos exigidos por el ordenamiento jurídico, cuando se proceda a la detención
(0%) (3%) (26%) (71%)
de una persona
15.- Llevar a cabo sus funciones con total dedicación profesional, debiendo
3 20 143 195
intervenir siempre, en cualquier tiempo y lugar, se hallaren o no de servicio, en
(1%) (6%) (39%) (54%)
defensa de la Ley y de la seguridad ciudadana
16.- Guardar riguroso secreto respecto a todas las informaciones que conozca por
razón o con ocasión del desempeño de sus funciones, en el conocimiento de no 1 11 99 251
estar obligado a revelar las fuentes de información, salvo que el ejercicio de sus (0%) (3%) (27%) (70%)
funciones o las disposiciones de la Ley les impongan actuar de otra manera
17.- Ser responsables personal y directamente por los actos que en su actuación
6 7 115 233
profesional llevaren a cabo, infringiendo o vulnerando las normas legales o
(2%) (2%) (32%) (64%)
reglamentarias que rijan su profesión y los principios enunciados anteriormente
284 Fidel Bedia Castillo
DESCRIPCIÓN DE RESULTADOS 285

Bloque III.- PRÁCTICA PROFESIONAL (PP)

Nivel de conformidad sobre los siguientes enunciados relativos a su

actividad profesional como Policía Local

Nada Poco Bastante Mucho

1.- Considera que la labor que desempeña como Policía 2 15 93 251


Local es útil y necesaria para la sociedad (1%) (4%) (26%) (69%)

2.- Tener conocimiento de los problemas reales de los


vecinos de su localidad influye positivamente a la hora de su 3 16 130 212
(1%) (4%) (36%) (59%)
trabajo y del reconocimiento social

3.- La sociedad conoce las funciones que legalmente tienen 62 267 27 5


atribuidas las Policías Locales (17%) (74%) (8%) (1%)

4.- La Declaración sobre la Policía de la Asamblea


Parlamentaria del Consejo de Europa dice que todo
funcionario de policía tiene el derecho al apoyo activo, tanto 79 239 35 8
(22%) (66%) (10%) (2%)
moral como material, de la colectividad en la cual ejerce sus
funciones ¿cree usted que esto sucede así?

5.- Las buenas relaciones con los compañeros de trabajo


influyen positivamente en la labor profesional que 2 1 109 249
(1%) (0%) (30%) (69%)
desarrollan los miembros de la Policía Local

6.- La Policía Local juega un papel esencial en su municipio,


estando frecuentemente llamada a intervenir en condiciones
peligrosas para sus Agentes ¿Considera que las reglas que 52 208 80 21
(15%) (57%) (22%) (6%)
regulan sus funciones están definidas con la precisión
suficiente?

7.- Las condiciones profesionales, psicológicas y materiales


en las cuales los Policías Locales ejercen sus funciones, 42 182 105 32
(12%) (50%) (29%) (9%)
aseguran su integridad, su imparcialidad y su dignidad

8.- La Policía Local realiza - en ocasiones y con carácter


subsidiario- tareas o funciones que corresponden a otros
profesionales u oficios, y que su prestación constituye un 25 92 138 106
(7%) (26%) (38%) (29%)
deterioro para la imagen y la dignidad de los Policías
Locales

9.- Las conductas de aquellos miembros de la Policía Local


que vulneran los principios deontológicos contribuyen al 6 7 102 246
deterioro de la imagen o deslegitimación de la profesión (2%) (2%) (28%) (68%)
policial

10.- Se considera satisfecho/a de su profesión como Policía 13 48 160 140


Local (4%) (13%) (44%) (39%)
286 Fidel Bedia Castillo
DESCRIPCIÓN DE RESULTADOS 287

Bloque IV.- FORMACIÓN POLICIAL (FP)


Nivel de conformidad sobre los siguientes enunciados relativos a la
Formación policial que ha recibido como Policía Local
Nada Poco Bastante Mucho

1.- Considera satisfactoria la formación policial que ha 26 148 172 15


recibido desde su ingreso en la Policía Local (7%) (41%) (48%) (4%)

2.- Los programas formativos impartidos por la Escuela


Regional de Policía y otros organismos e instituciones
contribuyen a mejorar y adecuar los conocimientos 6 84 215 56
(2%) (23%) (59%) (16%)
profesionales de la Policía Local para la mejora de la
prestación del servicio a la sociedad

3.- Ha recibido la formación apropiada en materia de 36 196 120 9


resolución de problemas o conflictos sociales (10%) (54%) (33%) (3%)

4.- Ha recibido la formación apropiada en materia de


protección de los derechos humanos y de las libertades 37 177 130 17
(10%) (49%) (36%) (5%)
públicas

5.- La formación recibida en materia de Deontología


policial ha sido adecuada, dado que ha estado orientada 39 161 143 18
a asimilar los principios éticos y deontológicos que (11%) (45%) (39%) (5%)
rigen en los Cuerpos de Policía Local
6.- La formación ética aumenta el prestigio de la 3 18 188 152
profesión (1%) (5%) (52%) (42%)

7.- En la Escuela de Policía Local se evalúa al futuro


policía sobre actitudes o conductas relacionadas con la 36 162 138 25
ética y la deontología profesional en su trato o servicio a (10%) (45%) (38%) (7%)
la ciudadanía
8.- En la Escuela de Policía Local se instruye al futuro
policía sobre importancia social de la actividad policial 23 158 147 33
y a velar por el prestigio de la imagen corporativa de la (6%) (44%) (41%) (9%)
Policía Local
9.- La práctica diaria de su trabajo como Policía Local ha
supuesto un perfeccionado de sus conocimientos 7 19 159 176
(2%) (5%) (44%) (49%)
profesionales

10.- Considera importante para su profesión realizar


algún curso o actividad formativa para perfeccionar sus 0 26 144 191
conocimientos relacionados con la deontología (0%) (7%) (40%) (53%)
profesional
288 Fidel Bedia Castillo
DESCRIPCIÓN DE RESULTADOS 289

Bloque V.- BIOÉTICA Y POLICÍA LOCAL (BE)

Principios generales de Bioética aplicados a la función policial. Grado


está más de acuerdo o está más cercano a sus planteamientos personales.

Nada Poco Bastante Mucho

1.- Hacer bien las cosas para hacer bien a las personas
mediante el ejercicio profesional conlleva para el Policía 0 5 115 241
(0%) (1%) (32%) (67%)
Local ser competente, eficiente, diligente y responsable

2.- Los ciudadanos son personas, sujetos de derechos; su


opinión, sus convicciones, sus derechos deben ser
respetados, debiendo ser informados de cualquier 1 11 194 155
(0%) (3%) (54%) (43%)
actuación profesional que les afecte, recabando su
opinión en los casos que así proceda

3.- La actividad de la Policía Local debe ejercerse en el


marco de una ética social, donde la honestidad y el 0 4 151 206
respeto a las leyes y a las personas no deben (0%) (1%) (42%) (57%)
desentenderse de la función social que desempeña

4.- La Policía Local contribuye a garantizar el libre


ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos; 0 9 120 232
para ello debe evitar ocasionar daños o perjuicios (0%) (3%) (33%) (64%)
producto de indignidades o injusticias profesionales

5.- La Policía Local, con su actitud y proceder,


considerará primordial respetar y proteger la dignidad 0 14 138 209
(0%) (4%) (38%) (58%)
de cada persona, aún en las situaciones más inesperadas

6.- Las misiones que desempeñan los miembros de la


Policía Local pueden generarles -en ocasiones- conflictos 6 66 188 101
(2%) (18%) (52%) (28%)
o dilemas éticos

7.- El prestigio profesional de la Policía Local conlleva 2 18 164 177


una actitud de vocación de servicio a la sociedad (1%) (5%) (45%) (49%)

8.- Ejercer la profesión de Policía Local contribuye al


desarrollo de las virtudes propias de una persona 1 26 144 190
(0%) (7%) (40%) (53%)
honesta

9.- Considera que los miembros de la Policía Local deben 1 6 124 230
tener sólidos valores y principios deontológicos (0%) (2%) (34%) (64%)

10.- Para ejercer bien la profesión de Policía Local es 5 4 141 211


importante dar un poco de uno/a mismo/a (1%) (1%) (39%) (59%)
290 Fidel Bedia Castillo
Capítulo 11

Análisis estadístico de la encuesta


 
ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 293

Para LOPEZ PINTOR y WERT, “lo primero que hay que hacer en una encuesta

no es ver ‹qué dicen los datos›, sino ‹qué dicen en relación con el problema› y las

hipótesis que uno había planteado previamente”1; para ello, y siguiendo la

propuesta de estos autores, trataremos de aplicar la formulación más

adecuada a la naturaleza de la información que manejamos para

interpretar los resultados obtenidos y expuestos con anterioridad.

1. MÉTODO EMPLEADO

Para el análisis estadístico se ha empleado la aplicación IBM SPSS

Statistics 22. Siguiendo los planteamientos de GARCIA DE CECILIA2, las

herramientas y técnicas estadísticas utilizadas han sido: análisis

exploratorio y descriptivo de variables cuantitativas con test de bondad de

ajuste al modelo normal de Gauss y diagramas de caja para la detección de

valores atípicos (outliers); pruebas de significación de diferencia de medias:

T de Student y Anova, junto a un test post-hoc de contraste múltiple por

pares; análisis factorial exploratorio con sus test diagnósticos previos, y


1
López Pintor, R. & Wert, J. I., 2005. El análisis de los datos de encuesta. En: En análisis de la
realidad social. Métodos y técnicas de investigación. 3ª ed. Madrid: Alianza Editorial, p. 528.
2
García de Cecilia, J. M., 2008. Manual de Estadística con SPSS, para estudiantes de Psicología.
Salamanca: Kadmos.
294 Fidel Bedia Castillo

finalmente análisis de la fiabilidad del instrumento mediante “alfa” de

Cronbach y sus pruebas de significación y el índice de homogeneidad de

cada ítem.

2. VALIDEZ DE CONSTRUCTO/ FACTORIAL (Análisis Factorial

Exploratorio)

En primer lugar es preciso realizar un estudio de la validez

estructural o de constructo factorial del cuestionario que se ha elaborado y

aplicado a la muestra de participantes. Para ello se ha utilizado el

procedimiento de Análisis Factorial (AF). Este es un método multivariante

de reducción de datos, destinado a encontrar las dimensiones o factores

teóricos subyacentes en las variables empíricas (los ítems) recogidas.

Operativamente estamos ante un método reiterativo, donde el

proceso se repite un determinado número de veces hasta encontrar una

solución estadística que encaje suficientemente en el engranaje teórico de

partida en el que se fundamenta la redacción de las preguntas/ítems que

componen el instrumento, por lo que inicialmente se puede decir que no

hay una única solución, sino cuasi-infinitas posibilidades de entre las

cuales hay que optar por la que parece más adecuada combinando los

resultados estadísticos con el marco teórico. En concreto, con nuestros

datos el proceso de AF se repitió en más de 30 veces, obteniendo

resultados con bastante similitud en la mayoría de las ocasiones, algo que


ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 295

también apoya la solidez de la solución final -sea cual sea- por la que se

opta.

El procedimiento de Análisis Factorial consta de las siguientes partes:

- Descripción básica de los ítems que componen el instrumento

- Verificación diagnóstica de las condiciones de realización del AF.

- Extracción de factores (las dimensiones subyacentes)

- Rotación de factores, que genera la solución final.

La parte inicial puramente descriptiva, está relacionada con la

descripción de resultados ya realizada anteriormente y obrante en el

Capítulo 10 del presente trabajo. Sin embargo, en este momento, en lugar

de contemplar los resultados de forma categórica, esto es expresados en

frecuencias y porcentajes, se realiza en forma numérica dentro del rango de

valores 1-4 de cada ítem. Por ello, las herramientas empleadas son la media

y la desviación estándar (desviación típica). La tabla 1 que sigue contiene

estos estadísticos junto al valor de la comunalidad que expresa la proporción

de cada variable (en concreto, de su variabilidad) que va a ser explicada

por los factores que son comunes a todas ellas y que nos aporta una visión

de la calidad de la representación de las variables originales (los ítems) en

los factores obtenidos mediante el AF.


296 Fidel Bedia Castillo

Tabla 1: Análisis Factorial.


Estadísticos descriptivos de los ítems del cuestionario N=361
BLOQUE Ítems Media Desviación estándar Comunalidad

Códigos CD1 1,92 ,748 ,794


deontológicos CD2 2,11 ,803 ,784
CD3 3,36 ,626 ,477
CD4 1,95 ,764 ,769
Ppios. Básicos PBA1 3,73 ,481 ,674
de Actuación PBA2 3,77 ,484 ,673
PBA3 3,85 ,375 ,723
PBA4 3,37 ,638 ,594
PBA5 3,79 ,461 ,479
PBA6 3,60 ,534 ,485
PBA7 3,73 ,465 ,562
PBA8 3,74 ,453 ,469
PBA9 3,33 ,636 ,591
PBA10 3,80 ,418 ,578
PBA11 3,71 ,531 ,548
PBA12 3,59 ,622 ,591
PBA13 3,65 ,543 ,580
PBA14 3,67 ,553 ,629
PBA15 3,47 ,641 ,502
PBA16 3,66 ,533 ,575
PBA17 3,59 ,617 ,509
Práctica PP1 3,64 ,589 ,606
profesional PP2 3,53 ,624 ,593
PP3 1,93 ,546 ,580
PP4 1,92 ,632 ,556
PP5 3,68 ,508 ,568
PP6 2,19 ,750 ,556
PP7 2,35 ,800 ,564
PP8 2,90 ,904 ,601
PP9 3,63 ,611 ,511
PP10 3,18 ,796 ,626
Formación FP1 2,49 ,692 ,646
policial FP2 2,89 ,666 ,581
FP3 2,28 ,673 ,681
FP4 2,35 ,727 ,686
FP5 2,39 ,745 ,562
FP6 3,35 ,616 ,523
FP7 2,42 ,764 ,703
FP8 2,53 ,749 ,719
FP9 3,40 ,680 ,438
FP10 3,46 ,627 ,452
Bioética BE1 3,65 ,505 ,526
BE2 3,39 ,563 ,528
BE3 3,56 ,519 ,644
BE4 3,62 ,536 ,643
BE5 3,54 ,572 ,602
BE6 3,06 ,726 ,457
BE7 3,43 ,616 ,581
BE8 3,45 ,640 ,620
BE9 3,61 ,536 ,600
BE10 3,55 ,595 ,495
ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 297

A modo de resumen, se puede comentar que de la tabla anterior se

deduce que la gran mayoría de los ítems, con muy pocas excepciones,

tienen buenos grados de variabilidad y comunalidad lo que facilitará el

proceso de extracción de los factores teóricos subyacentes ya que los ítems

estarán bien representados dentro de ellos.

Las condiciones previas al empleo del AF se cumplen

satisfactoriamente:

- una muy buena adecuación muestral (KMO = ,886 >,500) vinculada

además a una ratio suficiente (7,08) entre el número de participantes

(361) y el número de ítems/variables (51);

- el determinante de la matriz de correlaciones muy próximo a 0

(,000000000787) sugiere la existencia de muchas intercorrelaciones

entre las variables (ítems) que facilita la existencia de factores

comunes;

- y finalmente el Test de esfericidad de Bartlett, altamente significativo

con p<,001 (Chi2=7193,82; 1275 gl; p=,000) nos permite rechazar la

existencia de una matriz unicidad y confirma la existencia de

factores o dimensiones teóricas subyacentes a los ítems empíricos.

En consecuencia, el diagnóstico positivo de las condiciones de

utilización del AF nos legitima la utilización del mismo como método de

validación estructural del cuestionario.


298 Fidel Bedia Castillo

Para el proceso de extracción de estos factores/dimensiones,

inicialmente se optó por usar el método AF de Componentes Principales

(CP). Pero también, se probó con otros procedimientos de extracción de

factores: Factorización de ejes principales, Máxima verosimilitud y

Mínimos cuadrados, obteniendo resultados similares en todos ellos por lo

que decidió finalmente volver y presentar los resultados del citado método

AF de CP.

Durante la reiteración del procedimiento, se encontraron algunos

ítems que presentaban dificultades para demostrar suficiente validez y

formar parte de la versión final del cuestionario. En concreto, éstos fueron

los ítems: CD3, PP5, PP9, FP9, BE6 y BE10.

En todas las pruebas realizadas, los restantes 46 ítems siempre

tuvieron bien demostrada y garantizada su validez.

Una solución factorial final compuesta solamente por estos 46 ítems

presentaba una buena cantidad de variabilidad explicada (62,4%) aunque,

por el contrario, manifestaba alguna deficiencia estructural en lo relativo a

la pertenencia de los ítems a las dimensiones. Por este motivo, no parece

razonable tomarla como la mejor solución.

En consecuencia, se procedió a realizar todas las combinaciones

posibles con los ítems más débiles que inicialmente tuvieron problemas de

validez (CD3, PP5, PP9, FP9, BE6 y BE10) con el objetivo de encontrar una

solución que tuviese una solidez estadística semejante a la ya comentada


ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 299

pero que encajase mejor desde el punto de vista teórico en lo referente a la

pertenencia de los ítems a los factores.

La expectativa inicial, es que la existencia de 5 bloques dentro del

cuestionario generase 5 dimensiones teóricas. Esto implicaría que existía 1

factor único para cada bloque de preguntas del cuestionario. Pero no ha

sido así exactamente. Algunos de los bloques han demostrado tener dentro

de sí más de una dimensión teórica, lo que conlleva la existencia de más de

5 dimensiones.

En concreto la solución que se propone como solución final,

demuestra la existencia de 5 factores que acumulan un 60,2% de

variabilidad explicada, cantidad que es suficientemente satisfactoria desde

el punto de vista estadístico. La tabla 2 resume al detalle la aportación de

cada factor a este total, ordenado de mayor a menor. En ella se observa

que no existe un factor claramente dominante, sino que todos aportan algo

al porcentaje total, si bien es cierto que existe una dimensión que sobresale

con algo más del 11% de información retenida, y que los 4 últimos añaden

entorno al 3% cada uno de ellos. No obstante, todos los factores

encontrados en esta extracción son necesarios para alcanzar suficiente

variabilidad explicada.
300 Fidel Bedia Castillo

Tabla 2: Análisis Factorial.


Varianza total explicada por las dimensiones
Dimensión Total % de varianza % acumulado

1 5,760 11,755 11,755


2 3,996 8,155 19,910
3 3,341 6,818 26,728
4 2,716 5,543 32,272
5 2,611 5,328 37,600
6 2,456 5,012 42,612
7 2,394 4,887 47,499
8 1,707 3,483 50,982
9 1,568 3,200 54,182
10 1,514 3,090 57,272
11 1,438 2,934 60,206
Método de extracción: análisis de componentes principales

Para terminar con el proceso de AF, se procedió a la rotación de

estos factores por diversos métodos con el objeto de encontrar la solución

que mejor encajase con la fundamentación teórica de partida. Se probó

tanto con métodos de rotación ortogonal (que supone que las dimensiones

no correlacionan entre sí) como con métodos oblicuos (que por el contrario,

supone que sí hay correlaciones elevadas entre las dimensiones). Algunos

de estos métodos de rotación dieron soluciones con poco sentido teórico.

Las que sí lo tenían eran bastante similares entre sí, asignando los mismos

ítems a cada factor. Finalmente se optó por mostrar la solución de la

rotación Varimax (ortogonal) que es una de las más conocidas y utilizadas

usualmente en las validaciones estructurales. La tabla 3 contiene las

saturaciones, es decir los pesos factoriales, que representan el grado de

pertenencia de cada ítem a cada factor. Para más claridad interpretativa, los

factores se han ordenado, no por su aportación al anterior porcentaje de


ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 301

variabilidad total, sino por su pertenencia a cada uno de los bloques de

cuestionario. Se ha determinado que el punto de corte de las saturaciones

presentadas sea >,400 que supone un fuerte peso de cada ítem/variable en la

composición de la dimensión. Solo hay una excepción a esta regla que se

comenta a continuación.

Así el factor 1 de dicha tabla 3 está formado por los 4 ítems

relacionados con los Códigos Deontológicos (CD) y que componen el bloque

1 del cuestionario. Explica un 5,33% de la variabilidad empírica total

observada.

CD1.- Declaración sobre la Policía, de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de


Europa

CD2.- Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la Ley,


de la Asamblea General de las Naciones Unidas

CD3.- Principios Básicos de Actuación, de la Ley Orgánica 2/86, de Fuerzas y


Cuerpos de Seguridad

CD4.- Código Europeo de Ética de la Policía, del Consejo de Ministros de la Unión


Europea

Es destacable comentar que el ítem CD3 tiene una baja saturación, lo

que indica que su grado de validez no es demasiado sólido, seguramente

debido al hecho de que cerca del 93% de los encuestados dieron respuestas

en los valores 3-4 de acuerdo bastante/mucho (media 3,36; tabla 1). Esta es

la excepción citada arriba. La eliminación de dicho ítem para la escala final,

suponía un muy ligero incremento en el porcentaje total de variabilidad

explicada (del 60,2% al 60,9%) mientras que el factor en sí perdía una

cantidad, mínima también (bajaría del 5,33% al 5,21%). Ante tan poco
302 Fidel Bedia Castillo

cambio, se optó por conservarlo en base a la importancia teórica del

mismo.

El factor 2 está formado por 11 ítems del bloque de Principios Básicos

de Actuación (PBA), en concreto y por orden de mayor a menor peso en la

dimensión, son: PBA9, PBA16, PBA12, PBA6, PBA17, PBA14, PBA15,

PBA4, PBA11 y PBA8. En conjunto explican un 11,60% de la variabilidad y

por tanto se corresponde con la dimensión teórica más fuerte dentro del

instrumento.

PBA9.- Proporcionar la debida información sobre las causas y finalidad de


sus intervenciones
PBA16.- Guardar riguroso secreto respecto a todas las informaciones que
conozca por razón o con ocasión del desempeño de sus funciones, en el
conocimiento de no estar obligado a revelar las fuentes de información,
salvo que el ejercicio de sus funciones o las disposiciones de la Ley les
impongan actuar de otra manera
PBA12.- Identificarse debidamente como miembros de la Policía en el
momento de efectuar una detención
PBA6.- Colaborar con la Administración de Justicia y auxiliarla
PBA17.- Ser responsables personal y directamente por los actos que en su
actuación profesional llevaren a cabo, infringiendo o vulnerando las
normas legales o reglamentarias que rijan su profesión y los principios
enunciados anteriormente
PBA14.- Dar cumplimiento y la más estricta observancia a los trámites,
plazos y requisitos exigidos por el ordenamiento jurídico, cuando se
proceda a la detención de una persona
PBA15.- Llevar a cabo sus funciones con total dedicación profesional,
debiendo intervenir siempre, en cualquier tiempo y lugar, se hallaren o no
de servicio, en defensa de la Ley y de la seguridad ciudadana
PBA4.- Actuar bajo los principios de jerarquía y subordinación
ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 303

PBA11.- Utilizar las armas únicamente en las situaciones que exista un


riesgo racionalmente grave para su vida, su integridad física o las de
terceras personas, o en aquellas circunstancias que puedan suponer un
grave riesgo para la seguridad ciudadana y de conformidad con los
principios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad
PBA8.- Observar un trato correcto y esmerado en sus relaciones con los
ciudadanos, auxiliándolos y protegiéndolos siempre que las circunstancias
lo aconsejen o fueren requeridos para ello

En el componente 3, se encuentran otros 4 ítems del mismo bloque,

el: PBA3, PBA2, PBA1 y PBA5. Añaden a la variabilidad total un 5,54%.

PBA3.- Actuar con integridad y dignidad, absteniéndose y oponiéndose de


todo acto de corrupción
PBA2.- Actuar con absoluta neutralidad política e imparcialidad y sin
discriminación alguna
PBA1.- Ejercer con absoluto respeto a la Constitución y al resto del
ordenamiento jurídico
PBA5.- Asumir que, en ningún caso, la obediencia debida podrá amparar
órdenes que entrañen la ejecución de actos que manifiestamente
constituyan delito o sean contrarios a la Constitución o a las Leyes

Y se completa este bloque de preguntas con los ítems del factor 4:

PBA10 y PBA7, que añaden otro 3,09% de variabilidad explicada.

PBA10.- Actuar con la decisión necesaria y sin demora cuando de ello


dependa evitar un daño grave, inmediato e irreparable; rigiéndose al
hacerlo por los principios de congruencia, oportunidad y
proporcionalidad en la utilización de los medios a su alcance
PBA7.- Impedir cualquier práctica abusiva, arbitraria o discriminatoria que
entrañe violencia física o moral
304 Fidel Bedia Castillo

De esta manera, los 2 primeros bloques del cuestionario -tras el

proceso de validación- retienen acumuladamente ya un 25,72% de la

información.

A continuación, el factor 5 está formado por 4 ítems del boque de

Práctica profesional, en concreto por: PP1, PP2, PP10 y PP5. Explican un

5,01% de la variabilidad total.

PP1.- Considera que la labor que desempeña como Policía Local es útil y
necesaria para la sociedad
PP2.- Tener conocimiento de los problemas reales de los vecinos de su
localidad influye positivamente a la hora de su trabajo y del
reconocimiento social
PP10.- Se considera satisfecho/a de su profesión como Policía Local
PP5.- Las buenas relaciones con los compañeros de trabajo influyen
positivamente en la labor profesional que desarrollan los miembros de la
Policía Local

En el factor 6, se encuentran los ítems PP3, PP6, PP4 y PP7 que


añaden un 4,89%.

PP3.- La sociedad conoce las funciones que legalmente tienen atribuidas


las Policías Locales
PP6.- La Policía Local juega un papel esencial en su municipio, estando
frecuentemente llamada a intervenir en condiciones peligrosas para sus
Agentes ¿Considera que las reglas que regulan sus funciones están
definidas con la precisión suficiente?
PP4.- La Declaración sobre la Policía de la Asamblea Parlamentaria del
Consejo de Europa dice que todo funcionario de policía tiene el derecho al
apoyo activo, tanto moral como material, de la colectividad en la cual
ejerce sus funciones ¿cree usted que esto sucede así?
PP7.- Las condiciones profesionales, psicológicas y materiales en las cuales
los Policías Locales ejercen sus funciones, aseguran su integridad, su
imparcialidad y su dignidad
ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 305

Y en el factor 7, los restante ítems de este bloque de Práctica

profesional (PP), el PP8 y el PP9, que suman un 3,20% más a la variabilidad

explicada.

PP8.- La Policía Local realiza - en ocasiones y con carácter subsidiario-


tareas o funciones que corresponden a otros profesionales u oficios, y que
su prestación constituye un deterioro para la imagen y la dignidad de los
Policías Locales
PP9.- Las conductas de aquellos miembros de la Policía Local que
vulneran los principios deontológicos contribuyen al deterioro de la
imagen o deslegitimación de la profesión policial

De esta manera, la suma de los tres bloques comentados ya alcanza

el 38,82% del total

En el factor 8 se encuentran 5 ítems del bloque de preguntas de

Formación policial (FP): FP3, FP1, FP4, FP5 y FP2. Esta incorpora un 6,82 más

a la variabilidad total retenida.

FP3.- Ha recibido la formación apropiada en materia de resolución de


problemas o conflictos sociales
FP1.- Considera satisfactoria la formación policial que ha recibido desde su
ingreso en la Policía Local
FP4.- Ha recibido la formación apropiada en materia de protección de los
derechos humanos y de las libertades públicas
FP5.- La formación recibida en materia de Deontología policial ha sido
adecuada, dado que ha estado orientada a asimilar los principios éticos y
deontológicos que rigen en los Cuerpos de Policía Local
FP2.- Los programas formativos impartidos por la Escuela Regional de
Policía y otros organismos e instituciones contribuyen a mejorar y adecuar
los conocimientos profesionales de la Policía Local para la mejora de la
prestación del servicio a la sociedad
306 Fidel Bedia Castillo

El factor 9, contiene dos ítems más, el FP8 y el FP7, que añaden un

3,48%.

FP8.- En la Escuela de Policía Local se instruye al futuro policía sobre


importancia social de la actividad policial y a velar por el prestigio de la
imagen corporativa de la Policía Local
FP7.- En la Escuela de Policía Local se evalúa al futuro policía sobre
actitudes o conductas relacionadas con la ética y la deontología profesional
en su trato o servicio a la ciudadanía

Y se completa el bloque de preguntas con los ítems FP10 y FP6 del

factor 10, que suman otro 2,93%.

FP10.- Considera importante para su profesión realizar algún curso o


actividad formativa para perfeccionar sus conocimientos relacionados con
la deontología profesional
FP6.- La formación ética aumenta el prestigio de la profesión

Alcanzando en total, entre los 4 bloques ya comentados, un 52,05%

de variabilidad total.

El último factor, el 11, está formado por todos los ítems del bloque

de Bioética (BE), con excepción de uno (el BE6).

BE1.- Hacer bien las cosas para hacer bien a las personas mediante el
ejercicio profesional conlleva para el Policía Local ser competente,
eficiente, diligente y responsable
BE2.- Los ciudadanos son personas, sujetos de derechos; su opinión, sus
convicciones, sus derechos deben ser respetados, debiendo ser informados
de cualquier actuación profesional que les afecte, recabando su opinión en
los casos que así proceda
BE3.- La actividad de la Policía Local debe ejercerse en el marco de una
ética social, donde la honestidad y el respeto a las leyes y a las personas no
deben desentenderse de la función social que desempeña
ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 307

BE4.- La Policía Local contribuye a garantizar el libre ejercicio de los


derechos y libertades de los ciudadanos; para ello debe evitar ocasionar
daños o perjuicios producto de indignidades o injusticias profesionales
BE5.- La Policía Local, con su actitud y proceder, considerará primordial
respetar y proteger la dignidad de cada persona, aún en las situaciones
más inesperadas
BE7.- El prestigio profesional de la Policía Local conlleva una actitud de
vocación de servicio a la sociedad
BE8.- Ejercer la profesión de Policía Local contribuye al desarrollo de las
virtudes propias de una persona honesta
BE9.- Considera que los miembros de la Policía Local deben tener sólidos
valores y principios deontológicos
BE10.- Para ejercer bien la profesión de Policía Local es importante dar un
poco de uno/a mismo/a

Por consiguiente, añade un importante 8,16% a la variabilidad total,

para alcanzar el 60,21% explicado que justifica sobradamente la validez del

cuestionario.

En resumen:

- el bloque 1 de preguntas (CD) entra completo, definiendo el factor 1

del cuestionario con un 5,33% de variabilidad explicada;

- el bloque 2 (PBA) demuestra al completo su validez a través de sus

10 ítems, pero estructurándose en 3 dimensiones que acumulan en

total un 20,39%;
308 Fidel Bedia Castillo

- el bloque 3 (PP) también demuestra validez en todos sus ítems, si

bien también se ordena en otras 3 dimensiones que acumulan un

13,10%;

- el bloque 4 (FP) pierde un ítem (FP9) que no alcanza validez por lo

que debería ser eliminado del cuestionario, o la menos reformulado,

pero mantiene a los otros 9 ítems que organizados en 3 nuevas

dimensiones que acumulan un 13,23%;

- y el bloque 5 (BE) también pierde un ítem (BE6) que también debería

ser eliminado/reformulado, pero mantiene los 9 restantes en una

única dimensión que explica el 8,16% de la variabilidad total.

Consecuentemente, tal y como se especifica en el Tabla 3, podemos

afirmar que, el cuestionario formado por 49 de los 51 ítems iniciales ha

demostrado sobradamente su validez estructural.


ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 309

Tabla 3: Análisis Factorial Exploratorio. (N=361; 49 ítem; KMO=,886; Bartlett: P<,001)


F1 F2 F3 F4 F5 F6 F7 F8 F9 F10 F11

CD1 ,887
CD2 ,873
CD4 ,852
CD3 ,380
PBA16 ,699
PBA9 ,696
PBA12 ,689
PBA6 ,644
PBA14 ,638
PBA17 ,632
PBA13 ,590
PBA15 ,586
PBA4 ,580
PBA11 ,550
PBA8 ,437
PBA3 ,794
PBA2 ,745
PBA1 ,665
PBA5 ,470
PBA10 ,520
PBA7 ,481
PP1 ,676
PP2 ,646
PP10 ,558
PP5 ,452
PP3 ,689
PP6 ,676
PP4 ,641
PP7 ,634
PP8 ,761
PP9 ,535
FP3 ,792
FP1 ,575
FP4 ,716
FP5 ,635
FP2 ,610
FP8 ,738
FP7 ,708
FP10 ,639
FP6 ,417
BE4 ,679
BE3 ,674
BE9 ,660
BE5 ,651
BE8 ,631
BE7 ,571
BE10 ,537
BE2 ,464
BE1 ,448

% explicado 5,33 11,76 5,54 3,09 5,01 4,89 3,20 6,82 3,48 2,93 8,16
% acumulado 5,33 17,09 22,63 25,72 30,73 35,62 38,82 45,64 49,12 52,05 60,21
Método de extracción: análisis de componentes principales - Método de rotación: Varimax con normalización Kaiser
310 Fidel Bedia Castillo

3 ANÁLISIS DE LA FIABILIDAD (Consistencia interna)

Para el estudio de la fiabilidad del cuestionario se ha utilizado el

método “alfa” de Cronbach con valores directos y en puntuaciones típicas,

comprobando su significatividad con el test de Anova y con la prueba T-

cuadrado de Hotelling. En este análisis se han considerado los 49 ítems que

han probado su validez según el estudio anterior, descartando por tanto

los 2 que han logrado demostrar satisfactoriamente un buen grado de

validez estructural.

Los resultados obtenidos (ver tabla 5, de resumen, más adelante)

nos indican un grado de fiabilidad muy elevada, entendida como

consistencia interna entre los ítems, con valores por encima de 0,900: 0,903

con los valores directos y 0,913 en valores estandarizados. Lógicamente

estos resultados son altamente significativos con p<,001 (p=,000 en Anova:

F=438,10; 48 y 17280 gl; y p=,000 en Hotelling: F=116,85; 48 y 313 gl) tal que

se estima que la fiabilidad del cuestionario estará con un 95% de confianza

en el intervalo: 0,888 − 0,917 al repetir el estudio con otras muestras de

poblaciones similares.

El análisis de la correlación entre cada ítem y la puntuación total del

cuestionario, ver tabla 4, revela que todos los ítems presentan índices de

homogeneidad satisfactorios. Pero sobre todo, que al comprobar su efecto

sobre la fiabilidad de la escala completa se verifica que de proceder a su

eliminación no habría una mejora sustancial de la fiabilidad del resto de la


ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 311

escala, manteniéndose siempre muy cerca del ,903 obtenido para el

conjunto total.

En consecuencia se decide conservar a todos y cada de ellos junto al

resto de ítems para la versión final del cuestionario, siendo todos

adecuados y homogéneos.
312 Fidel Bedia Castillo

Tabla 4: Análisis de la Fiabilidad. Ítems del Cuestionario (N=361)


Media de escala si Varianza de escala Alfa de Cronbach
Correlación total de
Ítem el elemento se ha si el elemento se ha si el elemento se ha
elementos corregida
suprimido suprimido suprimido
CD1 154,38 160,608 ,198 ,904
CD2 154,18 160,589 ,181 ,904
CD3 152,94 160,399 ,261 ,903
CD4 154,34 159,659 ,242 ,903
PBA1 152,57 159,013 ,468 ,901
PBA2 152,53 159,378 ,434 ,901
PBA3 152,45 160,926 ,406 ,901
PBA4 152,92 156,061 ,531 ,899
PBA5 152,51 162,717 ,170 ,903
PBA6 152,70 158,400 ,464 ,901
PBA7 152,57 159,685 ,428 ,901
PBA8 152,56 159,953 ,416 ,901
PBA9 152,97 156,019 ,536 ,899
PBA10 152,50 159,745 ,474 ,901
PBA11 152,58 157,361 ,546 ,900
PBA12 152,71 156,897 ,490 ,900
PBA13 152,65 156,907 ,568 ,899
PBA14 152,63 156,179 ,611 ,899
PBA15 152,83 155,787 ,546 ,899
PBA16 152,63 157,178 ,558 ,900
PBA17 152,70 156,898 ,495 ,900
PP1 152,65 157,633 ,470 ,900
PP2 152,77 157,894 ,424 ,901
PP3 154,37 160,616 ,290 ,902
PP4 154,37 159,540 ,312 ,902
PP5 152,62 160,881 ,294 ,902
PP6 154,10 159,609 ,251 ,903
PP7 153,94 160,519 ,186 ,904
PP8 153,40 164,623 -,022 ,908
PP9 152,67 159,578 ,322 ,902
PP10 153,11 157,240 ,353 ,902
FP1 153,81 158,533 ,340 ,902
FP2 153,41 159,409 ,302 ,902
FP3 154,01 157,286 ,426 ,901
FP4 153,94 155,136 ,511 ,900
FP5 153,91 155,017 ,504 ,900
FP6 152,94 157,899 ,429 ,901
FP7 153,88 158,204 ,320 ,902
FP8 153,77 157,811 ,348 ,902
FP10 152,84 160,352 ,263 ,903
BE1 152,64 158,497 ,486 ,900
BE2 152,90 158,760 ,412 ,901
BE3 152,74 157,817 ,525 ,900
BE4 152,68 157,358 ,542 ,900
BE5 152,76 157,168 ,518 ,900
BE7 152,87 157,421 ,461 ,900
BE8 152,85 157,174 ,458 ,900
BE9 152,68 158,418 ,461 ,901
BE10 152,75 159,782 ,318 ,902
ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 313

Para completar el estudio se procedió a analizar la fiabilidad de cada

conjunto de ítems que componen los 5 bloques definidos en la estructura

del instrumento (tabla 5).

Los coeficientes de fiabilidad “alfa” de Cronbach obtenidos son, en

general altos o muy altos, en el entorno de ,800 ó más y por supuesto

significativos con p<,001, con excepción del bloque de preguntas sobre

práctica profesional cuya fiabilidad desciende al nivel de ,616 - ,647 que

aun no siendo tan alta como las anteriores aún debe ser considerada como

buena fiabilidad.

En general, podemos concluir que el cuestionario demuestra una

muy buena, incluso elevada, fiabilidad.

Tabla 5: Análisis de fiabilidad. Cuestionario CAJ-20 (N=201). Fiabilidad por factores y del total

Nº α Cronbach
Bloque α Cronbach IC 95% Anova Hotteling
ítems elementos tipificados

Cod. Deontologicos 4 ,794 ,783 ,757 − ,827 F=615,68 ; p=,000 F=387,11 ; p=,000

Ppos. Básicos
17 ,902 ,904 ,887 − ,916 F=41,41 ; p=,000 F=21,37 ; p=,000
Actuac.

Práctica profesional 10 ,616 ,647 ,554 − ,673 F=478,65 ; p=,000 F=368,26 ; p=,000

Formación policial 9 ,808 ,802 ,777 − ,837 F=215,50 ; p=,000 F=124,33 ; p=,000

Bioética 9 ,815 ,854 ,827 − ,873 F=15,37 ; p=,000 F=15,85 ; p=,000

[Link] 49 ,903 ,913 ,888 − ,917 F=438,10 ; p=,000 F=116,85 ; p=,000


314 Fidel Bedia Castillo

4. ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LAS PUNTUACIONES DEL

CUESTIONARIO.

Una vez probada la validez y fiabilidad del cuestionario, se procede

a calcular una puntuación que represente el rendimiento global de los

sujetos en la realización del mismo. Hay diversos modos de realizar este

cálculo de la puntuación empírica. En los instrumentos basados en la

metodología Likert, como es el caso, se suele utilizar el método de

acumulación de puntos, es decir que la puntuación total es la suma de los

valores numéricos de respuesta dada a todos y cada uno de los ítems. Una

alternativa a esta opción es que en vez del sumatorio, se emplee la media

aritmética de las respuestas. Dado que el rango de respuesta (1-4) no es

demasiado elevado y con vistas a maximizar en lo posible las diferencias

individuales, se ha optado finalmente por la acumulación de puntos,

aunque esto conlleve que para cada bloque de preguntas el rango de

valores será diferente por el distinto número de ítems de cada uno de ellos.

Se mantienen los 2 ítems descartados en estudio de validez anteriormente

expuesto.

Los resultados descriptivos y exploratorios se resumen en la tabla 6

y se representan en las figuras que siguen de la 1 a la 12. Lo más destacable

es que en el bloque de PBA aparece un caso de un sujeto con una

puntuación extremadamente baja con respecto al resto del grupo, es lo que

denomina un far-out, un caso atípico. Esto hace que el mismo sujeto

también aparezca como atípico en la puntuación total del cuestionario. Se


ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 315

analizaron esas dos variables prescindiendo de ese sujeto y se pudo

comprobar que gracias al elevado tamaño de muestra (361) apenas ejerce

ningún efecto sobre los estadísticos que describen a las variables, por lo

que se decidió mantenerlo dentro del estudio.

Por otro lado, aunque el test de significación que verifique el ajuste

al modelo de la campana de Gauss presenta desvíos significativos en casi

todas las variables, la observación de los histogramas nos permite apreciar

que solo el desvío es realmente grave en las puntuaciones de los bloques

PBA y BE, donde se observa una marcada asimetría hacia la derecha con

predominio de las puntuaciones altas dentro de sus respectivas escalas. En

las demás, incluida la puntuación total, la apreciación ocular es que las

variables están bastante cerca del modelo normal.

En cuanto a los descriptivos en sí (tabla 6), las medias indican que el

grupo como tal tiende a puntuar de forma media-alta en todos los bloques

y en la puntuación total, indicando con ello una posición que tiende más

hacia el acuerdo que hacia la posición contraria a lo que se enuncia en cada

uno de los ítems. Quizás solo en el caso de los bloques PP y PF, la media

sea un poco menor dentro de su escala que las demás. El grado de

variabilidad, en general, es bajo, indicando un grado de coincidencia en las

opiniones globales relativamente alto.


316 Fidel Bedia Castillo

Tabla 6: Análisis descriptivo y exploratorio. Bloques del cuestionario y puntuación total (N=361)
BLOQUE CD PBA PP PF BE TOTAL
Nº de ítemS 4 17 10 9 9 49
Rango de puntuaciones 4 – 16 4 – 68 4 – 40 4 – 36 4 – 36 4 – 196
Media 9,34 62,04 28,96 24,16 31,80 156,30
L. Inferior 9,10 61,45 28,62 23,75 31,45 154,97
IC 95%
L. Superior 9,58 62,62 29,29 24,57 32,16 157,63
Mediana 9 63 29 24 32 157
Mínimo 4 29 18 12 16 90
Máximo 16 68 40 36 36 196
Desv. Típica 2,32 5,68 3,26 3,94 3,44 12,84
Rec. Intercuartil 3 9 4 6 6 18
Asimetría ,412 -1,117 -,104 -,001 -,633 -,554
Curtosis ,086 2,188 1,407 ,313 ,458 1,419
p-valor (test K-S) ,000** ,000** ,001** ,064 NS ,000** ,389 NS

NS = no significativo (p>,050) Ajuste al modelo normal * Significativo al 5% Desvío leve ** Altamente Significativo al 1% Desvío grave

Figura 1: Distribución del bloque CD Figura 2: Diagrama de caja del bloque CD

Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 20 Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 20
ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 317

Figura 3: Distribución del bloque PBA Figura 4: Diagrama de caja del bloque PBA

Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 20 Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 20

Figura 5: Distribución del bloque PP Figura 6: Diagrama de caja del bloque PP

Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 20 Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 20
318 Fidel Bedia Castillo

Figura 7: Distribución del bloque FP Figura 8: Diagrama de caja del bloque FP

Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 20 Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 20

Figura 9: Distribución del bloque BE Figura 10: Diagrama de caja del bloque BE

Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 20 Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 20
ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 319

Figura 11: Distribución de la PUNT. TOTAL Figura 12: Diagrama de caja de la PUNT. TOTAL

Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 20 Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 20

5 ANÁLISIS DE LAS DIFERENCIAS.

Para terminar el presente estudio estadístico, se va a proceder a

comparar las 6 variables de puntuación resultantes de la aplicación del

cuestionario en función de variables de interés también recogidas, como

son: género, graduación, edad y años de servicio.

5.1. Diferencias por géneros

Aunque algunas de las variables a analizar no se ajustan al modelo

normal de Gauss, el hecho del gran tamaño de muestra del que se dispone

hace innecesario que se tenga que emplear una alternativa de tipo no-

paramétrico a la técnica estadística habitual. Es por ello que se ha decidido

emplear el Test T de Student para esta comparación.


320 Fidel Bedia Castillo

La tabla 7 resume los resultados de estos test estadísticos. Como se

puede observar en ella, apenas hay diferencias entre los valores medios

obtenidos por los hombres y las mujeres en cada una de las 6 variables que

se generan a partir del cuestionario. Estas diferencias no han resultado

tener significación estadística con p>,05. Por tanto estamos en disposición

de admitir que ambos sexos manifiestan los mismos grados de acuerdo a lo

largo de todas las cuestiones planteadas en el cuestionario.

Tabla 7: Test de diferencias entre medias. Puntuaciones en el cuestionario según GÉNERO

Diferencia entre Test T de Student


Variables / Género N Media D.T. las medias
IC al 95% Valor T gl P (bilat)

CD Varón 330 9,35 2,35


( NS ) 0,21 359 ,831 NS
Mujer 31 9,26 2,03

PBA Varón 330 61,92 5,74


( NS ) -1,22 359 ,223 NS
Mujer 31 63,23 4,92

PP Varón 330 28,98 3,24


( NS ) 0,38 359 ,703 NS
Mujer 31 28,74 3,44

FP Varón 330 24,15 3,98


( NS ) -0,10 359 ,920 NS
Mujer 31 24,23 3,57

BE Varón 330 31,81 3,46


( NS ) 0,10 359 ,917 NS
Mujer 31 31,74 3,29

Varón 330 156,21 12,92


Punt. Total ( NS ) -0,41 359 ,685 NS
Mujer 31 157,19 12,09

NS = no significativo (p>,050) * Significativo al 5% ** Altamente Significativo al 1%

5.2. Diferencias por graduaciones

Las seis graduaciones originalmente consideradas en el cuestionario,

se han reagrupado en tres niveles (Escala Básica, Ejecutiva y Técnica).


ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 321

Al tratarse de más de dos grupos el test estadístico más adecuado es

el conocido Anova (análisis de varianza) de un factor de efectos fijos, que

irá acompañado en caso de que se necesario de contraste múltiples a

posteriori por pares. De nuevo se ha descartado el empleo de alternativas

no-paramétrica por el mismo motivo antes comentado.

Los resultados de estos Anova se resumen en la tabla 8. Como se

puede comprobar solo hay 1 variable donde se presentan diferencias que

han resultado ser estadísticamente significativas con p<,01; se trata del

bloque de preguntas de CD. En este bloque, los participantes de la Escala

Técnica tienen una puntuación media (13,67 sobre máximo de 16)

significativamente más alta que los de la Escala Básica (9,08) con p<,001 y

también con respecto a los de la Escala Ejecutiva (11,29) aunque ésta solo

con p<,05. También los de Escala Ejecutiva puntúan más con p<,001 que los

de la Escala Básica. Por tanto, estamos en disposición de admitir que cuanto

mayor es la graduación mayor es el grado de acuerdo con respecto a los

que proponen los ítems de CD, y en especial la opinión es menos favorables

en los sujetos de Escala Básica que, por otro lado, son la gran mayoría de la

muestra.

Esta significación ha estado a punto de proyectarse sobre la

puntuación total del cuestionario, en la que no aparece significación

estadística por escaso margen (p=,053 > ,05). Aún así, los test de pares post-

hoc, confirmaron la ausencia de diferencias significativas.


322 Fidel Bedia Castillo

En el resto de variables del cuestionario no se han detectado

diferencias que alcancen significación con p>,05.

Tabla 8: Test de diferencia de medias: ANOVA. Puntuaciones en el cuestionario según GRADUACIÓN


Anova 1 factor POST-HOC: Bonferroni
Variables / Graduación N Media D.T.
Valor F gl P Pares significativos

Básica 324 9,08 2,17 T>E P=,044*


CD Ejecutiva 31 11,29 2,09 26,78 2 ; 358 ,000** T>B P=,000**
Técnica 6 13,67 2,73 E > B P=,000**

Básica 324 61,88 5,71


PBA Ejecutiva 31 63,65 5,10 1,37 2 ; 358 ,256 NS NS
Técnica 6 62,00 6,19

Básica 324 28,87 3,31


PP Ejecutiva 31 29,48 1,98 1,34 2 ; 358 ,262 NS NS
Técnica 6 30,67 5,20

Básica 324 24,14 4,01


FP Ejecutiva 31 23,87 2,85 1,14 2 ; 358 ,319 NS NS
Técnica 6 26,50 4,93

Básica 324 31,78 3,45


BE Ejecutiva 31 32,35 3,35 0,95 2 ; 358 ,387 NS NS
Técnica 6 30,33 3,39

Básica 324 155,75 12,91


P. Total Ejecutiva 31 160,65 9,91 2,96 2 ; 358 ,053 NS NS
Técnica 6 163,17 18,12

NS = no significativo (p>,050) * Significativo al 5% ** Altamente Significativo al 1%

5.3. Diferencias por edad

La exploración de la edad presenta una clara asimetría hacia la

izquierda, es decir con más presencia de sujetos más jóvenes que mayores,

que tiene como consecuencia el desvío significativo del modelo normal de

la campana de Gauss (p<,01). La media es de algo más de 39 años (39,11

±8,72; IC al 95%: 38,21-40,01) dentro de un rango de 25 a 64 años con

mediana 37.
ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 323

Figura 13: Distribución de la EDAD

Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 22

Dada esta asimetría y con vistas al análisis diferencial que

pretendemos, se decide dividir a la muestra en 4 subgrupos basándonos en

los cuartiles, es decir los puntos que separan al 25%, 50% y 75% de casos,

cuyos valores son, respectivamente: 32, 37 y 46 años. La intención es que

los 4 grupos tengan aproximadamente un 25% de la muestra.

El estudio diferencial se hace comparando las medias de estos 4

grupos (representados en la tabla de resultados como A, B, C y D) en las

variables que genera el cuestionario, mediante de nuevo un Anova de 1

factor como el anteriormente utilizado.

La tabla 9 resume el resultado de estos análisis. Las figuras de la 14 a

la 17 apoyan la interpretación de los mismos.


324 Fidel Bedia Castillo

Tabla 9: Test de diferencia de medias: ANOVA. Puntuaciones en el cuestionario según Grupo de EDAD
Anova 1 factor POST-HOC: Bonferroni
Variables / Edad N Media D.T.
Valor F gl P Pares significativos

25-32 años (A) 92 9,10 1,74 D > A P=,003**


33-37 años (B) 104 9,13 2,07 D > B P=,003**
CD 6,48 3 ; 357 ,000**
38-46 años (C) 83 8,93 2,67 D > C P=,001**
47-64 años (D) 82 10,30 2,58

25-32 años (A) 92 62,08 5,60


33-37 años (B) 104 61,44 5,56 D > B P=,048*
PBA 2,82 3 ; 357 ,040 * D > C P=,046*
38-46 años (C) 83 61,31 6,45
47-64 años (D) 82 63,48 4,84

25-32 años (A) 92 29,46 3,26


33-37 años (B) 104 28,38 3,82
PP 2,12 3 ; 357 ,097 NS NS
38-46 años (C) 83 28,83 2,87
47-64 años (D) 82 29,26 2,72

25-32 años (A) 92 24,92 4,01


33-37 años (B) 104 23,47 4,35
FP 3,21 3 ; 357 ,023 * A > B P=,048*
38-46 años (C) 83 23,65 3,73
47-64 años (D) 82 24,68 3,34

25-32 años (A) 92 31,75 3,72


33-37 años (B) 104 31,68 3,27
BE 0,86 3 ; 357 ,460 NS NS
38-46 años (C) 83 31,51 3,74
47-64 años (D) 82 32,32 3,14

25-32 años (A) 92 157,30 12,52


33-37 años (B) 104 154,11 13,29 D > B P=,010*
P. Total 4,35 3 ; 357 ,005**
38-46 años (C) 83 154,23 13,69 D > C P=,021*
47-64 años (D) 82 160,04 10,81

NS = no significativo (p>,050) * Significativo al 5% ** Altamente Significativo al 1%

En la puntuación total del cuestionario se han encontrado

diferencias que tienen significación estadística con p<,01. Los test por pares

demuestran que estas diferencias se establecen particularmente entre los

sujetos de más edad y los dos grupos de edad intermedia. En concreto,

puntúan más (160,04) los de más edad que los otros dos grupos citados

(154,11 y 154,23). Los más jóvenes como se ve en la fig. 14 están a mitad de

camino de unos y otros.


ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 325

Esta diferencia comentada viene de acumular las diferencias que se

dan en algunas de las otras variables de cada parte del cuestionario. Así en

CD también se han encontrado diferencias altamente significativas con

p<,001 tales que según los contraste por pares, el grupo de participantes de

más edad puntúa más (10,30) que cada uno de los otros 3 grupos (fig. 15)

con medias alrededor de los 9 puntos.

En PBA, hay una situación similar, aunque la significación se

alcanza por escaso margen (p<,05) y en los pares se obtiene que -de nuevo-

los sujetos de más edad puntúan más -ligeramente- que los de los grupos

de edad intermedia. Esta tendencia es semejante en BE, aunque no se logra

significación estadística.

Por el contrario, en FP son los más jóvenes los que puntúan más alto

(24,92) junto de nuevo a los demás edad (24,68), por encima de los de edad

intermedia, aunque la significación estadística se logra y por escaso

margen (p<,05) solo en el par de los más jóvenes con uno de los grupos

intermedios (fig. 17). La variable PP se comporta parecido a ésta, pero no

logra alcanzar significación estadística.


326 Fidel Bedia Castillo

Figura 14: Medias de PUNT. TOTAL según EDAD Figura 15: Medias de CD según EDAD

Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 22 Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 22

Figura 16: Medias de PBA según EDAD Figura 17: Medias de FP según EDAD

Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 22 Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 22

5.4. Diferencias por años de servicio.

Con la variable años de servicio en el Cuerpo de Policía Local se actúa

de forma similar a con la edad. La exploración de datos, demuestra que

esta variable es aún más asimétrica a la izquierda que la anterior, con un

desvío altamente significativo del modelo normal (p<,001) (Fig. 18).


ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 327

La media es prácticamente de 14 años en el servicio (14,05 ±9,29; IC

al 95%: 13,09-15,01) dentro de un rango de 3 a 45 años con mediana 11.

Figura 18: Distribución de la AÑOS de SERVICIO

Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 22

Como en el caso anterior y para realizar el análisis diferencial de las

puntuaciones del cuestionario, se decide dividir a la muestra en 4

subgrupos basados en los cuartiles cuyos valores son aquí: 6, 11 y 21 años.

Se espera que cada grupo contenga aproximadamente un 25% de la

muestra.

El estudio diferencial de nuevo se lleva a cabo comparando las

medias de estos 4 grupos (también representados en la tabla de resultados

como A, B, C y D) en las variables que genera el cuestionario, mediante

Anova de 1 factor como en el anterior.


328 Fidel Bedia Castillo

La tabla 10 resume el resultado de estos análisis. Como se aprecia

en ella, en casi ninguna de las variables las diferencias observada alcanzan

significación estadística con p>,05. Aunque es cierto que hay tendencias

similares a las encontradas con la edad y seguramente se deben a que el

tiempo de servicio se relaciona con la misma, no se ha logrado probar la

significación con este factor.

Tabla 10: Test de diferencia de medias: ANOVA. Puntuaciones en el cuestionario según AÑOS de SERVICIO

Anova 1 factor
Variables / Años servicios N Media D.T. POST-HOC: Bonferroni
Pares significativos
Valor F gl P

< 6 años (A) 94 8,91 2,19


7-11 años (B) 97 9,26 1,74
CD 3,95 3 ; 357 ,009** D > A P=,006**
12-21 años (C) 81 9,19 2,61
>= 22 años (D) 89 10,03 2,60

< 6 años (A) 94 61,64 5,98


7-11 años (B) 97 61,69 5,37
PBA 0,60 3 ; 357 ,615 NS NS
12-21 años (C) 81 62,33 5,15
>= 22 años (D) 89 62,56 6,16

< 6 años (A) 94 29,11 3,21


7-11 años (B) 97 28,59 3,80
PP 0,88 3 ; 357 ,450 NS NS
12-21 años (C) 81 28,83 2,80
>= 22 años (D) 89 29,31 3,04

< 6 años (A) 94 24,51 4,36


7-11 años (B) 97 23,88 4,08
FP 0,52 3 ; 357 ,671 NS NS
12-21 años (C) 81 23,95 3,88
>= 22 años (D) 89 24,28 ,38

< 6 años (A) 94 31,48 3,59


7-11 años (B) 97 31,92 3,23
BE 0,55 3 ; 357 ,648 NS NS
12-21 años (C) 81 31,72 3,47
>= 22 años (D) 89 32,10 3,51

< 6 años (A) 94 155,65 13,88


7-11 años (B) 97 155,33 12,14
P. Total 0,99 3 ; 357 ,396 NS NS
12-21 años (C) 81 156,01 12,06
>= 22 años (D) 89 158,29 13,14

NS = no significativo (p>,050) * Significativo al 5% ** Altamente Significativo al 1%


ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE LA ENCUESTA 329

Solo en la variable CD (fig 19) se ha encontrado una significación

(con p<,01) entre los sujetos que llevan más tiempo de servicio (10,03) y los

que menos tiempo llevan (8,91)

Figura 19: Medias de PUNT. TOTAL según EDAD

Elaborado por el autor mediante IBM SPSS Statistics 22

6. CONCLUSIÓN DEL ANÁLISIS

El cuestionario utilizado en esta investigación ha demostrado una

más que suficiente validez con una estructura que se ajusta

satisfactoriamente a los bloques o secciones teóricas de preguntas que lo

componen. Solamente 2 de los 51 ítems que componen el cuestionario

quedarían fuera de esta estructura debido a que aportan muy poca

información.

Asimismo, el grado de fiabilidad alcanzado es muy elevado, lo que

indica una magnífica consistencia interna. Por tanto, creemos que puede
330 Fidel Bedia Castillo

ser empleado para futuras investigaciones que se puedan realizar en

poblaciones similares.

Por otra parte, en el análisis diferencial de las respuestas obtenidas

en las dimensiones medidas por el instrumento, se han descartado

diferencias significativas debidas al sexo y a los años de servicio; no

obstante, sí que se han encontrado algunas significaciones en función de la

graduación y sobre todo de la edad.


PARTE TERCERA
 
Anexo I

Solicitud de colaboración
 
DISCUSIÓN 335

Los resultados obtenidos de la encuesta ponen de manifiesto que en

ella han participado miembros de todos los Cuerpos de Policía Local de la

Región de Murcia, tanto hombres como mujeres, de todas las escalas y

categorías profesionales. Además, los datos sobre la edad de los

participantes y sus años de servicio en la Policía Local, son representativos

de la población estudiada. Interesa resaltar que esta es la primera encuesta

documentada en la que participan miembros de todos y cada uno de los

Cuerpos de Policía Local de la Región de Murcia aportando opiniones

fiables sobre aspectos aquí estudiados que están directamente relacionados

con su actividad profesional.

Un factor que conviene matizar antes de continuar se refiere al

motivo por el cual, después del análisis estadístico factorial, se han

descartado definitivamente dos de los ítems del cuestionario;

concretamente los siguientes:

FP9.- La práctica diaria de su trabajo como Policía Local ha supuesto un

perfeccionado de sus conocimientos profesionales

BE6.- Las misiones que desempeñan los miembros de la Policía Local

pueden generarles -en ocasiones- conflictos o dilemas éticos


336 Fidel Bedia Castillo

A pesar de que los encuestados respondieron con valores positivos

bastante/mucho, del 93% y 80 %, respectivamente, el análisis factorial

demuestra que -debido a su escasa saturación o peso factorial- no añaden

nada significativo de información a la investigación por ser, precisamente,

proposiciones axiomáticas para los encuestados. Consecuentemente y a

contrario sensu podemos determinar que la exclusión de estos dos ítems

viene a refrendar dos claras evidencias:

- Que la práctica diaria del trabajo como policía local supone un

perfeccionado de los conocimientos profesionales.

- Que, efectivamente, las misiones que desempeñan los miembros

de la Policía Local les generan -en ocasiones- conflictos o dilemas

éticos.

En este sentido, afirmamos que ha quedado acreditada la validez

estructural del cuestionario de encuesta empleado así como su alto grado

de fiabilidad, lo que implica una adecuada consistencia interna que lo

habilita como referente para ser empleado en futuras investigaciones que

pudieran realizarse en poblaciones similares.

Códigos de Deontología policial

El desconocimiento manifestado por los policías locales de la Región

de Murcia sobre tres de los cuatro Códigos de deontología policial

propuestos, muestra un déficit formativo que afecta a la transmisión de

valores en la cultura corporativa de las Policías Locales. Si se conocieran y


DISCUSIÓN 337

asimilaran estos Códigos advertirían que, a diferencia de los existentes en

otras profesiones, no están especialmente destinados a proteger o

promocionar la imagen de la Policía como profesión (salvo la Declaración de

la Policía, que sí realiza un alegato tendente a que el policía cuente con el

apoyo, tanto moral como físico de la comunidad a la que sirve para que

ejerza sus funciones preservando su integridad, su imparcialidad y su

dignidad), ni tan siquiera delimitan qué es lo que cae dentro y qué es lo

que queda fuera del ámbito profesional policial, sino que recogen unos

principios de buenas prácticas y perfilan las actitudes requeridas para

realizarlas; se destacan los valores centrales de la profesión y se establecen

contenidos y mandatos concretos para garantizar la prestación de un buen

servicio profesionalizado a la sociedad, marcando unos límites negativos en

la ejecución de sus actividades para así evitar acciones indignas, excesos o

corruptelas que pudieran derivarse de las mismas, para lo que reclaman la

existencia de unos adecuados mecanismos de control interno que velen por

su transparencia para su correcta aplicación.

Abundando en lo que se refiere a los Códigos deontológicos

internacionales, tal y como ya se mencionó en su momento, mientras el

Código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la Ley pone

énfasis en el aspecto filosófico y antropológico de la persona del policía

como consecuencia de la repercusión directa que su labor tiene en la

calidad de vida de las personas y de la sociedad en su conjunto, la

Declaración de la Policía del Consejo de Europa lo hace en la defensa de los

derechos y libertades conquistadas por la cultura occidental bajo dos


338 Fidel Bedia Castillo

consideraciones fundamentales; una, la peligrosidad implícita que lleva

aparejada la profesión y, otra, la dificultad añadida de no contar con unas

reglas precisas que conduzcan a sus miembros en el ejercicio de sus

funciones.

Sin embargo, reconociendo la magnitud y relevancia que poseen

ambos Códigos deontológicos y con la misma pretensión que tienen de

expresar su trasfondo ético, apreciamos el escaso desarrollo de una

adecuada argumentación racional que los concrete. A nuestro parecer

ocurre en parte porque tratan de universalizar sus principios con una

visión derivada del deontologismo kantiano, la cual, como ya se ha

estudiado y aceptado en muchos ámbitos, junto con cierta utilidad se

aprecia la escasez de una mayor fundamentación antropológica necesaria

para que perfilen una visión más humana de los profesionales de Policía.

Algo semejante sucede con el Código Europeo de Ética de la Policía, de

aparición posterior y desde lo que entendemos una perspectiva utilitarista,

pretende crear un instrumento que sirva como marco general para la

Policía y su función en una sociedad democrática, su lugar en el sistema de

justicia penal, sus objetivos y su funcionamiento, propiciando unos

principios rectores que considera cruciales, tanto para la eficacia de la

Policía como para su aceptación por los ciudadanos, sin apenas

profundizar en el aspecto de la profesionalidad como tal. Por otra parte,

este Código contextualiza el significado de la palabra ética -desligándose

expresamente de su sentido aristotélico- como un “conjunto de requisitos, de


DISCUSIÓN 339

principios y prescripciones que se consideran adecuados para regular la conducta

de la profesión”; por ello, tiene el valor de ser un intento de normativizar las

conductas éticas cotidianas de los policías para atender las demandas y

problemáticas que sus roles ocupacionales les obligan a afrontar y resolver,

pero resulta incompleto.

Desde nuestra perspectiva, la profesión de Policía Local cobra su

sentido cuando persigue unos determinados fines que le dan sentido y

legitimidad social; los Códigos deontológicos mencionados expresan, de

forma general, los valores morales característicos de la profesión policial,

buscando en la persona del policía un compromiso ético de sujeción y

coherencia a unas reglas profesionales tendentes a proporcionar ese fin

específico que se persigue. Ser buen policía local no es solo dominar la

técnica policial o cumplimentar escrupulosamente la legislación vigente,

sino hacerlo desde la perspectiva de unos valores, principios y virtudes

tendentes a conseguir los bienes internos propios que esta profesión

proporciona.

Existe una extensa normativa básica en materia de deontología

policial de diverso origen y contenido que sirve de sustento ético ante las

múltiples y complejas situaciones cotidianas que acontecen a estos

profesionales. Consideramos que los Cuerpos de Policía Local de la Región

de Murcia deben actuar bajo una perspectiva deontológica que garantice al

ciudadano el correcto funcionamiento de este servicio público, no

debiendo limitarse a memorizar una declaración de buenas intenciones


340 Fidel Bedia Castillo

sino asumir lo que son unas verdaderas reglas de compromiso; por tanto,

los miembros de la Policía Local deben aceptar y asimilar como propias las

normas éticas que regulan su profesión.

Principios Básicos de Actuación

Antes de continuar, nos parece conveniente clarificar el motivo de

porqué en el análisis factorial realizado en el proceso de validación de la

encuesta se detectó, en el ítem referido al grado de conocimiento de los

Principios Básicos de Actuación (PBA) como referente deontológico, una baja

saturación que indicaba un grado de validez no demasiado sólido, a pesar

de que cerca del 93% los encuestados asignaron valores positivos

bastante/mucho. La explicación la encontramos en la elevada concentración

de coincidencias en las respuestas que admitieron que los Principios Básicos

de Actuación contenidos en el artículo 5 de la Ley Orgánica 2/86, de Fuerzas

y Cuerpos de Seguridad, son el Código deontológico más conocido por los

policías locales de la Región de Murcia, en detrimento del resto de los

Códigos propuestos.

Las Policías Locales de la Región están al servicio de los derechos y

libertades de los ciudadanos y no al contrario. Según LOCKE, aquellos que

están legitimados para ejercer la autoridad velando por la vida, la libertad

y la propiedad de los ciudadanos, requieren del debido control y exigencia

de responsabilidad, pues lo contrario sería subvertir sus fines y caer en la


DISCUSIÓN 341

opresión y la tiranía1. Los Principios Básicos de Actuación de la LOFCS

vinculan a los miembros de todos los colectivos policiales e imponen el

respeto de la Constitución, el servicio permanente a la Comunidad, la

adecuación entre fines y medios como criterio orientativo de su actuación,

el secreto profesional, el respeto al honor y dignidad de la persona, la

subordinación a la autoridad y la responsabilidad por los actos llevados a

cabo en el desarrollo de sus funciones profesionales.

A lo largo de esta investigación ha quedado acreditado cómo las

Policías Locales se han configurado como un servicio público dirigido a la

protección de la comunidad, mediante la defensa del orden democrático.

Los Principios Básicos de Actuación de la Ley Orgánica 2/86, de Fuerzas y

Cuerpos de Seguridad, establecen -más que el contenido de lo que se debe

o puede hacer- los límites de lo que en ningún caso se debe o puede hacer,

circunstancia que consideramos altamente representativa del complejo

equilibrio existente entre el sometimiento al principio de legalidad y el

empleo de la discrecionalidad.

Sobre este asunto, tal y como señala CORTINA2, conviene tener en

cuenta que en ocasiones resulta difícil distinguir entre lo discrecional y lo

arbitrario, sobre todo cuando no están claras las razones que avalan una

decisión o escasea la transparencia argumentativa en el proceso de toma de

1
Locke, J., 2006. Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil. Un ensayo acerca del verdadero
origen, alcance y fin del Gobierno Civil. Madrid: Tecnos, pp. 193-203.
2
Cortina, A., 1998. Hasta un pueblo de demonios. Ética pública y sociedad. Madrid: Taurus, p.
163.
342 Fidel Bedia Castillo

decisiones. En este sentido, los policías locales de la Región de Murcia son

muy conscientes de la necesidad de observar y aplicar en su trabajo diario

un conjunto de valores deontológicos basados en la competencia, la

eficiencia, la diligencia y la responsabilidad, todo ello en el marco de una

ética social donde su labor honesta y respetuosa a las leyes y a las personas

no se desentienda de la función social que desempeñan; asimismo, de la

solidez de sus respuestas llama poderosamente la atención su clara

predisposición a respetar los valores democráticos, asumiendo unos

deberes deontológicos guiados por la razón práctica y desde una ética de la

responsabilidad, evitando las extralimitaciones, excesos y abusos, no solo

respetando la ley -sino también y sobre todo- respetando la dignidad de las

personas.

También puede afirmarse que los policías locales murcianos acogen

los valores éticos contenidos en los Principios Básicos de Actuación como

marco orientador de lo que es conveniente hacer en un momento dado con

vistas a resolver las situaciones problemáticas que se les plantean; en otras

palabras, asumen los Principios Básicos de Actuación como un instrumento o

medio con el cual poder elaborar estrategias para la resolución de estas

cuestiones profesionales con la mejor pericia y competencia posibles. No

obstante, para tomar decisiones adecuadas es necesario -además de poseer

formación e integridad moral- ser competente y conocer las implicaciones

sociales y jurídicas de sus efectos, en consonancia con la función social que

desempeñan los Cuerpos de Policía Local.


DISCUSIÓN 343

Llegados a este punto y dado que los miembros de los Cuerpos de

las Policías Locales habitualmente suelen tratar continua y directamente

con las personas, afirmamos que la Bioética puede aportar esos criterios

adecuados para iluminar lo que conviene hacer en cada ocasión, evitando

así actuar en base a protocolarios convencionalismos; creemos que tanto la

deliberación (uno de los grandes métodos de la Ética, según Aristóteles),

como el diálogo, vienen a ser elementos fundamentales de la Bioética a la

hora elegir entre las posibles opciones o alternativas en el proceso de la

toma de decisiones, donde la persona y el valor de la vida humana -no

debemos olvidarlo- son el bien primario y fundamental, fuente de todos

los derechos humanos y de todo orden social.

Las Policías Locales de la Región de Murcia realiza una importante

labor en materia de resolución de conflictos y de mediación en la

pluralidad de intereses que afectan a la sociedad, siendo un objetivo difícil

de alcanzar de manera transparente si sus componentes carecen de valores

éticos y transgreden los valores de su comunidad; por tanto, la Ética

profesional que deben transmitir los Cuerpos de Policía Local tiene su

principio y fundamento en la toma de conciencia de todos y cada uno de

sus miembros sobre la función social que desempeñan, en la inteligencia de

que la creciente conciencia crítica de la opinión pública, en muchas

ocasiones, cuestiona el empleo del principio legítimo del uso de la fuerza

así como de los medios de coacción legítima que el ordenamiento jurídico

pone a disposición de estos Cuerpos de Seguridad.


344 Fidel Bedia Castillo

El escrupuloso respeto a los Principios Básicos de Actuación y el

establecimiento de unos adecuados procedimientos de intervención son los

requisitos básicos para lograr que las Policías Locales gocen del respeto y

apoyo de la sociedad en sus actuaciones. Podemos afirmar que, las

exigencias éticas que propugnan dichos Principios, respetuosas de la

dignidad humana, en modo alguno están consideradas por los miembros

de las Policías Locales de la Región como “un valladar negativo que

obstaculiza el cumplimiento de sus altísimas funciones, sino la servidumbre que

confiere a éstas sus autentica grandeza”3.

Como afirma ARANGUREN4, no solo consiste la Ética en el estudio del

bien y de los actos y hábitos buenos, sino también en su reverso, es decir,

en el estudio del mal y de los actos y hábitos malos; en este sentido, hemos

constatado que los policías locales murcianos son conscientes de que, como

servidores públicos, las actuaciones contrarias a los principios

deontológicos deterioran la imagen corporativa y deslegitiman la profesión

policial, ante ellos mismos como profesionales y ante los ciudadanos como

destinatarios de la prestación de sus servicios. Las malas prácticas

policiales tienen un efecto negativo directo en su relación con los

ciudadanos, afectando tanto a la confianza en la institución policial como a

la percepción subjetiva de seguridad, siendo el mejor antídoto para

3
Barbero Santos, M., 1985. El respeto de los Derechos Humanos: grandeza y servidumbre de la
actividad policial. Cuadernos de la Facultad de Derecho, p. 43.
4
Aranguren, J. L. L., 1994. Etica. 7ª ed. Madrid: Alianza Editorial Textos, p 274.
DISCUSIÓN 345

contrarrestar este tipo de comportamientos, el fomentar sólidos valores

personales y profesionales así como los principios deontológicos.

Práctica Profesional

En su momento hicimos mención a que la figura del policía local

tradicionalmente era visto por la sociedad como una persona relativamente

entrañable, pero con escasa formación y capacidad para intervenir y

resolver problemas importantes que afectaban a la colectividad; hasta hace

pocos años, su labor en la Región ha estado devaluada frente al

protagonismo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (Guardia

Civil y Cuerpo Nacional de Policía) y la falta de recursos personales y

medios materiales de los que disponían las Administraciones Locales.

Sin embargo, este panorama cambió cuando, por un lado, a partir del

año 2006, tras la firma del Plan de Seguridad Ciudadana Regional por

parte de los cuarenta y cinco Ayuntamientos de la Región de Murcia, se

incrementaron las distintas plantillas de Policía Local en seiscientos

veintiocho efectivos más -con su consiguiente dotación presupuestaria-, lo

que supuso una revolución, tanto en la configuración de los servicios

policiales a prestar a la ciudadanía como en las expectativas de

modernización y desarrollo profesional; por otro lado, como ha quedado

convenientemente descrito en los resultados de la encuesta, la acreditada

preparación académica que hoy en día poseen los policías locales, los

conocimientos teóricos y técnicos especializados así como su amplia

experiencia basada en la práctica diaria y contacto con los ciudadanos.


346 Fidel Bedia Castillo

En este sentido, conviene subrayar que la actual Ley de

Coordinación de Policías Locales de la Región de Murcia supuso uno de

los cambios más significativos en materia de cualificación académica para

el colectivo de miembros de las Policías Locales, al ser la primera

Comunidad Autónoma en España que exigió posesión de la titulación de

Bachiller o equivalente como requisito mínimo para ingresar en la Escala

Básica. De los resultados de la encuesta destaca el elevado nivel académico

de los policías locales participantes, ya que el 46% de ellos poseen

titulación universitaria, cuando hubiera bastado ese requisito solo al 8%

(Sargento, Oficial, Subinspector e Inspector), para acceder a la categoría

profesional que actualmente desempeñan; este es un dato muy interesante

que conviene resaltar en una Comunidad Autónoma, como es la Región de

Murcia, donde apenas uno de cada tres jóvenes de entre 25 y 34 años tiene

estudios superiores o universitarios5.

Con todo, a pesar de este potencial, hay que lamentar que las

estructuras actuales que presentan los Cuerpos de Policía Local de la

Región de Murcia no están lo suficientemente adecuadas para permitir el

aprovechamiento idóneo de este capital humano y así evitar la posible

frustración de aquellos que sembraron expectativas de promoción o

especialización.

5
Diario La Verdad de Murcia. 15.02.14, p.8. (De acuerdo con los últimos datos dados a conocer
por el Ministerio de Educación, basados en información de la última Encuesta de Población Activa
(EPA) -no aporta fuente-)
DISCUSIÓN 347

Los miembros de las Policías Locales de la Región de Murcia

reconocen la dimensión social de su profesión, habiendo adquirido para su

desempeño un sentido de pertenencia y señas de identidad propios;

hablamos, pues, de la disposición fundamental de la persona ante su

profesión, lo que les confiere un talante peculiar que les distingue de otros

profesionales, al considerar que forman parte de un colectivo profesional

comprometido con la sociedad y que su labor contribuye a mantener la

convivencia y el bienestar común, asumiendo que tomar conciencia de los

problemas que preocupan y afectan a los ciudadanos contribuye a valorar

adecuadamente las situaciones y favorece la toma de decisiones.

Como venimos sosteniendo, la seguridad pública no contempla

realidades físicas tangibles, sino acontecimientos futuros respecto a los

cuales se ignora el momento, lugar, importancia o circunstancias de

aparición, por lo que la actividad policial se debate habitualmente entre

contradicciones, donde -obviamente- no se puede proporcionar

satisfacción al deseo particular de todos y cada uno de los ciudadanos.

A su vez, también ha quedado reflejado a lo largo de este trabajo

que en la Región de Murcia, al igual que en el resto de España, existe lo

que BARCELONA LLOP6 denomina “minifundismo policial”, que afecta, tanto a

la dificultad de homogeneizar las funciones de todos los Cuerpos de

Policía Local de la Región como a su eficacia, debido a la escasez de

recursos humanos y materiales que en ocasiones disponen; esto supone


6
Barcelona Llop, J., 2005. Dos aspectos del régimen jurídico de las policías locales en España: las
funciones y la organización. Cuadernos de Derecho Local, Febrero, Issue 7, p. 163.
348 Fidel Bedia Castillo

constatar lo que los policías locales murcianos coinciden en señalar como

una dificultad añadida para desempeñar sus funciones, debido a que las

reglas que los conducen no están definidas con la precisión suficiente; es

difícil encontrar en las distintas plantillas policiales de la Región

procedimientos normalizados o protocolos operativos reglamentariamente

establecidos en sus respectivas organizaciones, sobre todo en aquellas de

pequeña o mediana entidad, por lo que -en muchas ocasiones- el proceso

de toma de decisiones en la práctica diaria queda reducido al empleo de

recursos y habilidades basados en su leal saber y entender7.

En este sentido, en necesario hacer referencia a que en la vigente Ley

de Coordinación de Policías Locales de la Región de Murcia viene

enunciada como una de las funciones de coordinación, dentro de las

competencias que tiene atribuida la Comunidad Autónoma, la de

“Establecer las normas-marco a las que habrán de ajustarse los Reglamentos de

organización y funcionamiento de los Cuerpos de Policía Local de la Región”8;

dicho precepto tiene como marco referencial el artículo 39 de la LOFCS

derivado a su vez de las previsiones constitucionales del artículo 148.1.22,

sobre coordinación y demás facultades en relación con las Policías Locales.

7
Ya en el año 1994, Martín Fernández consideraba que “la principal herramienta del Policía Local
sigue siendo el sentido común” (En: Martín Fernández, M., 1994. La Policía Local ante una nueva
cultura profesional. Cuadernos de Trabajo Social, Issue 7, p. 170.)
8
Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, 1998. Ley 4/1998, de 22 de Julio, de
Coordinación de Policías Locales de la Región de Murcia. Murcia: B.O.R.M. (Artículo 13.1.a)
Funciones de Coordinación.
DISCUSIÓN 349

A pesar del tiempo transcurrido desde la entrada en vigor de esta

Ley, dicha disposición sigue sin haberse desarrollado; ello supone que los

criterios de organización y funcionamiento que deberían regir para todos

los Cuerpos de Policía Local de la Región en su relación diaria con el

ciudadano, carecen de la necesaria homogeneización para garantizar una

similar calidad de prestación del servicio en la totalidad de los municipios

de la Comunidad Autónoma, circunstancia que repercute en inseguridad

jurídica y personal para los propios miembros de las Policías Locales al no

disponer su organización corporativa de criterios reglamentarios de

funcionamiento comunes en toda la Región que coadyuven a mejorar su

profesionalidad y eficacia. Ante estos inconvenientes creemos necesario

que la Comunidad Autónoma, sin perjuicio del mantenimiento del

principio de autonomía municipal, consolide cuanto antes sus facultades

para la homogeneización de los distintos Cuerpos de Policía Local y

establezca cuanto antes las normas-marco a las que habrán de ajustarse los

Reglamentos de Organización y Funcionamiento de los Cuerpos de Policía

Local.

Por su indudable cercanía, todos los ciudadanos -de forma directa o

indirecta- se relacionan a diario con los Cuerpos de Policía Local; sin

embargo, los policías locales de la Región de Murcia perciben que los

ciudadanos de sus municipios no conocen ni valoran las funciones que

desarrollan a pesar de que su labor cotidiana se desarrolla en estrecho y

directo contacto con la población; además de participar en el tradicional

cometido policial de control social formal a través del mantenimiento de la


350 Fidel Bedia Castillo

seguridad ciudadana, los policías locales reclaman el reconocimiento de

aquella función asistencial que desempeñan en la sociedad debido a que

con su labor contribuyen al mantenimiento y a la mejora de la calidad de

vida de los ciudadanos. También coligen que -más que recibir un apoyo

activo, tanto moral como material, de la colectividad en la cual ejercen sus

funciones- en el pensamiento subjetivo de la sociedad subyace la idea, en

muchas ocasiones, de que los Cuerpos de Policía Local se sitúan en una

especie de actor neutro cuya utilidad o necesidad, como categoría

ontológica, se sustenta en la medida en que el ciudadano precisa de ellos

en un momento determinado y siempre, como consecuencia de un

percance o una emergencia en el que está directamente afectado.

Las reflexiones anteriores nos llevan a considerar la importancia de

que no se contemple la labor de las Policías Locales únicamente desde la

perspectiva de su funcionalidad; ante las continuas demandas y exigencias

ciudadanas, se recurre al empleo de métodos cuantitativos como

instrumento para valorar la eficacia de la Policía Local atendiendo al

número y tipología de las actuaciones policiales en función con los

resultados y objetivos previstos; sin embargo, pensamos que para conocer

el verdadero funcionamiento y desarrollo de las actividades que realiza la

Policía Local resultaría más enriquecedor efectuar la valoración utilizando

una metodología cualitativa, es decir, desde el punto de vista de la

eficiencia, averiguando si la forma de hacer las cosas y cumplir con las

tareas y obligaciones encomendadas se realiza de forma conveniente y

adecuada.
DISCUSIÓN 351

Otro punto abordado en esta investigación trata de la asignación a

las Policías Locales de tareas o misiones que exceden de lo que deben ser

sus verdaderas funciones y que corresponderían ser desarrolladas por

otros profesionales de la administración o personal de oficios, puesto que

su prestación constituye -aparte de lo que estimamos un uso inadecuado

de los recursos policiales- un deterioro para la imagen corporativa y la

dignidad personal de los propios policías locales. Los miembros de las

Policías Locales desarrollan funciones singulares que por su entidad y

trascendencia deben prestarse con el debido decoro y la máxima

objetividad, imparcialidad e independencia posible; a lo largo del trabajo y

mediante los aportes jurisprudenciales oportunos ha quedado acreditado

que la normativa estatutaria aplicable a los miembros de las Policías

Locales viene derivada de las previsiones constitucionales expuestas en el

artículo 104.2 de la Carta Magna, materializadas en el artículo 53 de la Ley

de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, dada la función de cierre y

totalizadora que posee el citado precepto, por lo que en modo alguno

deben ser invocados los principios de oportunidad ni eficacia

administrativa para atribuir a las Policías Locales otras funciones que no se

hallen ni directa ni indirectamente relacionadas con las que sí tienen

estatutariamente atribuidas.

A partir de estas consideraciones extraídas de nuestra encuesta se

desprende otra realidad en la que cabría explorar si, realmente, la función

social que desempeñan las Policías Locales es la que la sociedad espera de

ellas; sin duda, la motorización y el empleo de las nuevas tecnologías por


352 Fidel Bedia Castillo

parte de los Cuerpos de Policía Local ha supuesto un aislamiento o ruptura

en el trato directo y diario con los ciudadanos durante el transcurso de los

servicios; tal vez se haya producido un generalizado distanciamiento entre

la relación profesional del policía local y las expectativas del ciudadano, ya

que la constante presencia de estos profesionales en las calles de sus

respectivos municipios no consigue, en muchas ocasiones, profundizar en

su integración social, dado que tiende a individualizarse la función social

en detrimento de su dimensión comunitaria.

También expresan los policías locales murcianos su satisfacción por

la labor social que desempeñan como servidores públicos, y que esta

profesión apasionante puede y merece ser vivida desde una perspectiva

vocacional, ya que implica un modo de ser y de vivir que este colectivo lo

tiene como propio. Si bien las personas, cuando nos identificamos con lo

que hacemos, tendemos a dar sentido y a poner nuestra impronta en la

profesión que desarrollamos, no es menos cierto que el ejercicio de la

profesión también repercute en las personas. De los datos obtenidos en la

encuesta se desprende que los miembros de las Policías Locales muestran

una alta convicción e implicación personal cuando coinciden en que deben

realizar su trabajo con competencia, diligencia y responsabilidad social,

demostrando con ello el compromiso asumido ante la exclusiva función

que la sociedad encomienda a estos profesionales.


DISCUSIÓN 353

Formación Policial

Los funcionarios de Policía materializan el eje de un difícil

equilibrio, de pesos y contrapesos, de facultades y obligaciones, ya que

deben proteger la vida y la integridad de las personas, teniendo para ello

que portar armas; además, deben tratar correcta y esmeradamente a los

miembros de la comunidad, pero han de actuar con energía y decisión

cuando las circunstancias lo requieran. Y la balanza capaz de lograr ese

equilibrio, entre tales fuerzas contrapuestas, no puede ser otra que la

exigencia de una actividad de formación y perfeccionamiento permanentes

para la correcta interpretación del contexto social existente, circunstancia

que, hoy por hoy, en los países de nuestro entorno, es constatable a través

de los planes de estudios y estrategias de las diferentes Academias o

Escuelas de Policía, donde aparte de los conocimientos puramente legales,

técnicos y tácticos, se les intenta concienciar sobre aspectos tales como la

dignidad de la profesión policial, del servicio total y permanente a la

sociedad, y de los deberes que impone el uso del uniforme.

Los policías locales de la Región, conscientes que su misión gira en

torno a las realidades sociales, resaltan la influencia que la formación

policial tiene en su preparación para alcanzar un adecuado grado de

competencia y así poder ejercitar de manera satisfactoria una profesión

consagrada a proteger la pluralidad de intereses de la comunidad y a

garantizar el respeto al libre ejercicio de los derechos y libertades de los

ciudadanos. Coincidimos entonces, como acertadamente señalaba BARBERO


354 Fidel Bedia Castillo

SANTOS, en que difícilmente “podrán proteger el libre ejercicio de los derechos y

libertades y garantizar la seguridad ciudadana, funciones que les atribuye la

Constitución, si desconocen el contenido y límites de estas libertades y derechos”9;

la dimensión epistemológica, referida a los conocimientos teóricos que

validan el adecuado ejercicio de una actividad concreta, es decir, la praxis,

en el presente caso adquiere una evidente y relevante significación.

Asimismo, los policías locales murcianos muestran su interés en la

necesaria integración de los valores personales con los valores

profesionales cuando indican su predisposición por mejorar una formación

policial que tienda a la interiorización de actitudes y valores éticos que

redunden tanto en el prestigio de la profesión como en el de los propios

profesionales. En este sentido, resulta concluyente la constatación de que

los miembros de los Cuerpos de Policía Local de la Región asumen un

compromiso generalizado de desarrollar sus funciones con integridad y

dignidad, lo que evidencia una correlación entre la importancia que dan a

la formación ética como forma de aumentar el prestigio de la profesión y la

percepción de que su labor es útil y necesaria para la sociedad.

Sin embargo, a través de las respuestas que ofrecen los policías

locales encuestados se detecta la necesidad asimilar los principios éticos y

deontológicos que deben presidir la actuación de los Cuerpos de Policía

Local mediante la adecuada impartición de las materias de Deontología

policial, protección de los Derechos Humanos y libertades públicas, puesto


9
Barbero Santos, M., 1985. El respeto de los Derechos Humanos: grandeza y servidumbre de la
actividad policial. Cuadernos de la Facultad de Derecho, p. 39.
DISCUSIÓN 355

que si bien en los diferentes planes de estudios de formación se adquieren

conocimientos desde un punto de vista técnico-jurídico-legal, éstos

adolecen de interiorización de actitudes y valores que fomenten los

principios éticos y deontológicos propios de la profesión policial. Sobre

este aspecto, también coincidimos con el planteamiento que mantiene

MACINTYRE10 cuando argumenta que difícilmente aquellos que carecen de

los conocimientos pertinentes y adecuados pueden juzgar acerca de los

bienes internos de la práctica de una profesión; de nuevo nos remitimos al

contenido del Código de Conducta para funcionarios encargados de hacer

cumplir la ley, cuando considera que para el desempeño humanitario de las

funciones policiales existen importantes principios y requisitos previos,

entre ellos el de la formación policial, y que el simple conocimiento de las

normas en sí mismas carecen de valor práctico a menos que su contenido y

significado pasen a ser parte del credo de todo policía mediante la

educación, capacitación y seguimiento adecuado.

En lo que se refiere al ámbito de formación en materia de derechos

humanos y de resolución de conflictos sociales, los policías locales

encuestados constatan su insuficiencia, como se desprende también del

análisis de la carga lectiva de estas materias en los diferentes planes de

estudios, sobre todo en las escalas Ejecutiva y Técnica. En unas Jornadas de

actualización policial celebradas en Murcia, se hacía expresa mención a la

escasez de conocimientos que los policías locales murcianos disponían a la

10
MacIntyre, A., 1984. Tras la virtud. Barcelona: Crítica, p. 235.
356 Fidel Bedia Castillo

hora de gestionar emociones, pues nadie les ha preparado expresamente

para ello11. Por esta razón, consideramos que la formación en materia de

derechos humanos y resolución de conflictos sociales no puede ni debe ser

fruto de la improvisación, sino que debe sustentarse a través de un

continuado y profundo programa formativo que asuma el compromiso de

que un amplio dominio de estas materias perfeccionan y engrandecen la

profesión de Policía Local.

Sin embargo, el nuevo horizonte que se vislumbra acerca de la

formación policial en la Región de Murcia no puede ser menos

esperanzador, ya que con la entrada en vigor de la Ley 14/2013, de medidas

tributarias, administrativas y de función pública12, la Escuela de Policías

Locales de la Región de Murcia ha pasado a integrarse en la recién creada

Escuela de Formación e Innovación de la Administración Pública de la

Región de Murcia, unificándose de esa forma las tres escuelas dedicadas a

la formación de empleados públicos existentes hasta la fecha en el ámbito

de la Administración General de la Comunidad Autónoma; con la

supresión de la Escuela Regional de Policías Locales desaparece el

referente formativo específico previsto en la Ley de Coordinación de

Policías Locales, único capaz de dar sentido, fortalecer y caracterizar al

11
Conclusiones de la ponencia “Mediación intrajudicial”, dentro de las Jornadas “Policía
preventiva y seguridad ciudadana”, auspiciadas por la Escuela Regional de Policías Locales,
celebradas en Murcia los días 11 al 13 de Diciembre de 2013.
12
Según el artículo 16 de la Ley 14/2013, de medidas tributarias, administrativas y de función
pública. Murcia: B.O.R.M (300).
DISCUSIÓN 357

servicio policial a través de unas adecuadas estrategias pedagógicas que

transmitan los principios éticos y deontológicos.

En un reciente encuentro13 de Jefes y Directivos de los Cuerpos de

Policía Local de la Región, en el que participaron treinta y tres

representantes de veintisiete Ayuntamientos, se trató este hecho y fue

considerado como un lamentable retroceso que ciega las expectativas

nacidas con el artículo 20 de la Ley de Coordinación de Policías Locales de

1988 y consolidadas en la de 1990 por medio de su artículo 29.

Bioética y Policía Local

La Bioética personalista, se encuentra estrechamente relacionada con

la Deontología policial en la medida en que señala los límites éticos a los

que deben ceñirse los miembros las Policías Locales en sus actuaciones.

Acorde con lo dicho, resulta conveniente puntualizar lo que MACINTYRE14

definió como bienes internos referidos a la práctica de una profesión; para

este autor, bienes internos son aquellos que solo pueden conseguirse

ejerciendo bien dicha práctica como resultado de competir en excelencia,

combinando las virtudes de la justicia, el valor y la honestidad. Esta

matización resulta esencial para diferenciar la práctica profesional de la

actividad profesional, en la que esta última tan solo persigue la realización de

unos determinados fines sin considerar las aportaciones de las personas.

13
Encuentro de Jefes y Directivos de Cuerpos de Policía Local de la Región de Murcia, celebrado
en Alcantarilla, el 7 de Marzo de 2014.
14
MacIntyre, A., 1984. Tras la virtud. Barcelona: Crítica, pp. 237-238.
358 Fidel Bedia Castillo

Debido a que los Cuerpos de Policía Local prestan un servicio específico a

la sociedad de una forma institucionalizada, los bienes internos que

legitiman la función policial y justifican su existencia, se fundamentan en

la presencia de unos valores, principios y normas morales que esta

profesión está obligada a proporcionar respetando el marco deontológico

establecido, con especial énfasis en la protección de los derechos y

libertades de las personas, la igualdad, la solidaridad y el respeto a la

dignidad humana.

La actuación policial debe practicarse dentro del marco del principio

de legalidad y siempre en el contexto de un Estado social y democrático de

Derecho como nos impone la Constitución; sin embargo, en la práctica

diaria, los profesionales de las Policías Locales se ven obligados a tomar

decisiones para resolver situaciones de conflicto usando su poder

discrecional para adaptar y conciliar las normas legales a la realidad del

momento, lo que en muchas ocasiones les supone un verdadero dilema

ético. La cercanía al ciudadano de los miembros de los Cuerpos de Policía

Local y su participación en los denominados “conflictos de baja intensidad”

hacen necesaria una sólida formación deontológica para el mejor desarrollo

de su profesión, siendo imprescindible un proceso de constante

actualización en esta materia.

La propia Declaración sobre la Policía emitida por la Asamblea

Parlamentaria del Consejo de Europa en el año 1979, ya reconocía en el


momento de su redacción, que las funciones que desempeña la policía “se
DISCUSIÓN 359

encuentran todavía complicadas porque las reglas que conducen a sus miembros no

son definidas con una precisión suficiente”. En estas circunstancias,

consideramos que la habilidad para determinar lo que es conveniente hacer

tiene mucho que ver con la Ética, y más concretamente con la Ética

profesional. Conocer lo que conviene hacer en toda ocasión requiere de la

Bioética, ya que esta disciplina tiene mucho que decir sobre la toma de

decisiones y sobre los dilemas éticos que se les plantean a los profesionales

de la Policía Local en su quehacer diario vinculado a la protección del libre

ejercicio de los derechos y libertades de las personas y a garantizar la

seguridad ciudadana.

La Bioética personalista, desde su perspectiva pluridisciplinar,

puede articular una respuesta adecuada -en base a ese conocimiento de la

situación real y del contexto social donde la acción se desarrolla- que los

conduzca a obrar bien y a obtener un resultado óptimo, dignificando con

ello tanto al profesional que lo realiza como a la profesión que representan.

Para el correcto desarrollo de las actitudes profesionales es muy

importante, como señalaba ARISTÓTELES, crear hábitos, buenos hábitos; la

reflexión ética conlleva forjar caracteres personales que tiendan a la areté o

excelencia profesional.

El compañerismo y el trabajo en equipo es otro de los rasgos que los

policías locales murcianos destacan como factor positivo para el ejercicio

de su labor profesional; el valor del compañerismo en las Policías Locales

supone el cumplimiento compartido y la participación responsable en las


360 Fidel Bedia Castillo

misiones que desarrollan, lo que crea un elevado sentimiento de cohesión y

solidaridad entre sus miembros y contribuye logro eficaz de los objetivos

propuestos. En este sentido, ha sido relevante constatar la visión de

compromiso, solidaridad y de responsabilidad social que muestran los

nuestros policías locales -por encima de la defensa grupal o

corporativismo- cuando manifiestan su convicción de no despreciar ni

ignorar la opinión o las circunstancias de los ciudadanos, puesto que ello

supondría negar su dignidad y derechos, y que el respeto a las personas, a

su dignidad y libertad, especialmente de los más débiles y desprotegidos,

constituye el marco fundamental en torno al cual gira el sentido y la

legitimidad de la actividad policial, valores todos ellos, como señala TOMÁS

Y GARRIDO, característicos de la dimensión constitutiva de la Bioética

personalista toda vez que “responde a una ética de la primera persona por lo que

conlleva de dinamismo moral de la conducta, en la que el comportamiento es una

continua concreción de una imagen del bien humano”15.

Otro de los aspectos relevantes que se constatan en los resultados de

la encuesta y que destaca el valor de los principios de libertad, solidaridad

y responsabilidad que propone la Bioética personalista, es el acuerdo

generalizado de los policías locales encuestados en asumir que la confianza

de los ciudadanos en sus Policías Locales está estrechamente vinculada con

la actitud y el comportamiento que muestran sus componentes,

admitiendo la importancia que tiene dar un poco de uno/a mismo/a para

15
Tomás y Garrido, G. M., 2006. Cuestiones actuales de bioética. Navarra: Eunsa, p. 23.
DISCUSIÓN 361

ejercer bien la profesión de Policía Local; los datos obtenidos revelan, de

modo general, la voluntad que muestran los miembros de las policías

locales de la Región de Murcia de dotar su perfil profesional con actitudes

que forjen una conducta ética, moral y de compromiso vocacional más allá

de sus estrictas obligaciones profesionales, lo que refleja la actitud positiva

de compromiso social de estos profesionales al asumir que hacer bien las

cosas para hacer bien a las personas repercute positivamente en la calidad

de la labor profesional que llevan a cabo .

Por su indudable papel en lo que se refiere a las relaciones

intersubjetivas de trascendencia social, la Bioética busca aportar o

promover soluciones ante situaciones de conflicto. Cuando hablamos de

conflicto solemos representarnos el bien frente al mal, sin embargo, en

muchas ocasiones el conflicto se presenta entre dos bienes; entramos

entonces en el ámbito de aquellos problemas que no tienen una sola

solución, contando para ello con instrumentos que nos proporciona la

Bioética, junto con el estudio antropológico del caso, para decidir en el

diálogo. En este sentido, la formación y conocimiento de la profesión,

sustentado todo ello en el reconocimiento de la dignidad y valor de la

persona humana han de servir de complemento eficaz para que los

Cuerpos de Policía Local de la Región de Murcia alcancen los más altos

niveles de confianza y legitimidad social.

Afirmamos que ejercer la profesión de Policía Local contribuye al

desarrollo de las virtudes propias de una persona honesta; honestidad


362 Fidel Bedia Castillo

(Honestae Vivere) que, conforme al pensamiento de ULPIANO16, supone uno

de los fundamentos de los deberes jurídicos del hombre, tanto en sus

relaciones individuales como sociales, que acentúa la importancia de las

cualidades y el carácter del profesional para que su actividad sea

moralmente correcta. Los policías locales murcianos consideran que,

lógicamente, además de profesionales son personas, lo que significa que

tienen criterios y convicciones propias que, sin perjuicio de actuar en el

marco de la disciplina institucional, deben ser respetadas y tomadas en

consideración a la hora del cumplimiento de sus funciones.

En este contexto, se aprecia la convicción compartida de que el

ejercicio de la profesión policial va más allá del cumplimiento de un

mandato legal o del desarrollo de una actividad meramente rutinaria o

circunstancial circunscrita al mantenimiento del orden social, puesto que el

compromiso ético con los valores internos o intrínsecos de la profesión

acrecienta la creatividad y la implicación personal del policía local en su

actividad profesional que le trasciende para promover así una vida

humana digna. Como hemos venido manteniendo, la labor del policía local

-dada su complejidad- no puede dejar satisfechas en muchas ocasiones a

todas las personas con las que interactúa; sin embargo, cuando se lucha

por obrar con profesionalidad, integridad y cortesía, siempre cabe la

esperanza de dejar patente en la mente y en el corazón de todos, la

percepción de haber realizado una labor honesta y justa.


16
Según el jurista romano de origen fenicio DOMICIO ULPIANO (S. II-III), los preceptos
fundamentales del derecho son: vivir honestamente, no dañar a nadie y dar a cada uno lo que es
suyo. Justiniano. Institutas I, 1, 3.
DISCUSIÓN 363

Como reflexión global, es posible afirmar que este estudio desde la

perspectiva de la Bioética en el que hemos tratado de conocer -desde

dentro- la labor profesional que desempeñan los policía locales murcianos,

así como de entender las preocupaciones, dificultades e incertidumbres

que les surgen durante las misiones cotidianas a la que se enfrentan,

supone una valiosa contribución al conocimiento de una realidad, que

confirma una orientación de compromiso ético y profesional de los policías

locales de la Región de Murcia con la sociedad en general, combinando la

antropología filosófica basada en la persona con las referencias éticas y con

las normas deontológicas, lo que proyecta el horizonte de sus aspiraciones

de probidad, confianza y legitimidad social.


 
Capítulo 13

Conclusiones
 
CONCLUSIONES 367

Una vez desarrollados y analizados los aspectos que han vertebrado

el presente trabajo de investigación y de conformidad con los objetivos

planteados, se derivan las siguientes conclusiones y sugerencias que se

hallan íntimamente ligadas a la metodología empleada:

1. Código deontológico más conocido y aplicado en su profesión por los

miembros de las Policías Locales de la Región de Murcia

Los Principios Básicos de Actuación contenidos en el artículo 5 de la

Ley Orgánica 2/86, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, son el Código

deontológico más conocido y aplicado por los policías locales de la Región

de Murcia, quienes –reconociendo su trascendencia- acogen sus valores

éticos y los asumen como un instrumento o medio con el cual poder

elaborar estrategias para la resolución de sus problemáticas profesionales

con la mejor pericia y competencia posibles para gozar del respeto y el

apoyo de la sociedad a la que sirven.

En contraste con lo anterior, existe un notorio desconocimiento de

este colectivo en torno al resto de los relevantes Códigos deontológicos

propuestos que dimanan de organismos internacionales tales como


368 Fidel Bedia Castillo

Naciones Unidas y Consejo de Europa, lo que muestra un déficit formativo

que afecta a la transmisión de valores éticos y morales en la cultura

corporativa de las Policías Locales; no obstante lo anterior, ha quedado

convenientemente documentado que, a mayor graduación profesional,

más conocimiento muestran respecto al contenido de los cuatro Códigos

deontológicos expuestos, lo que nos lleva a afirmar que el paso reiterado

por la Escuela Regional de Policías Locales con motivo de sus ascensos ha

podido propiciar o influir positivamente en este mayor nivel de

conocimiento.

2. Principios deontológicos interiorizados por los policías locales

Los policías locales de la Región de Murcia, como profesionales,

demuestran saber que son responsables directos de sus decisiones y de las

consecuencias que aquellas pueden tener para el fin que persigue la

actividad que desarrollan y, por tanto, para los afectados por ella.

Considerar que “Actuar con integridad y dignidad, absteniéndose y

oponiéndose de todo acto de corrupción”, es el principio deontológico que más

valoran e importancia conceden, acreditando de ese modo su

predisposición a respetar los valores democráticos con absoluto respeto a

la Constitución y al resto del Ordenamiento Jurídico. Se aceptan unos

principios deontológicos guiados por la razón práctica y desde una ética de

la responsabilidad no reñidos con la firmeza, evitándose las

extralimitaciones, excesos y abusos, no solo en el respeto a la ley -sino


CONCLUSIONES 369

también y sobre todo- en el respeto a la dignidad intrínseca de las

personas.

De igual modo, con la contundente aceptación del resto de los

principios deontológicos propuestos, evidencian poseer una clara

conciencia moral responsable tendente a asumir los requerimientos éticos

que exige su profesión para responder adecuadamente a las demandas de

la sociedad.

3. Percepción que los policías locales tienen acerca de la práctica de su

profesión

Los policías locales murcianos reconocen la dimensión social de su

profesión, asumiendo que tomar conciencia de los problemas que

preocupan y afectan a los ciudadanos contribuye a valorar adecuadamente

las situaciones y favorece la toma de decisiones.

De igual manera, respecto de la actitud que muestran hacia el

servicio, admiten que ser buen policía local no es solo dominar la técnica

policial o cumplimentar escrupulosamente la legislación vigente, sino

hacerlo desde la perspectiva de unos valores, principios y virtudes

tendentes a conseguir los bienes internos propios que esta profesión

proporciona, conscientes de que las actuaciones contrarias a los principios

deontológicos deterioran la imagen corporativa y deslegitiman la profesión

policial.
370 Fidel Bedia Castillo

Aunque son conscientes que las actuaciones cotidianas exigen tomar

decisiones que no pueden estar todas ellas reguladas previamente, los

policías locales de la Región de Murcia expresan la dificultad que supone

desempeño de sus funciones debido a que las reglas que los conducen no

están definidas con la precisión suficiente; es difícil encontrar en las

distintas plantillas policiales de la Región procedimientos normalizados o

protocolos operativos reglamentariamente establecidos en sus respectivas

organizaciones, sobre todo en aquellas de pequeña o mediana entidad, por

lo que -en muchas ocasiones- el proceso de toma de decisiones se ve

afectado considerablemente por incertidumbres que repercuten

negativamente en la calidad del servicio que se presta al ciudadano.

Los miembros de las Policías Locales desarrollan funciones

singulares que por su entidad y trascendencia deben prestarse con el

debido decoro y la máxima objetividad, imparcialidad e independencia

posible; la normativa estatutaria aplicable a los miembros de las Policías

Locales viene derivada de las previsiones constitucionales consignadas en

el artículo 104.2 de nuestra Carta Magna, y materializadas, en cuanto

funciones se refiere, en el artículo 53 de la Ley de Fuerzas y Cuerpos de

Seguridad. La atribución de otras funciones que no se hallen ni directa ni

indirectamente relacionadas con las que sí tienen estatutariamente

atribuidas supone un uso inadecuado de los recursos policiales del

municipio y un deterioro para la imagen corporativa y la dignidad

personal de los propios policías locales.


CONCLUSIONES 371

4. Grado de formación deontológica de este colectivo para poder así

determinar si es suficiente y adecuada para los retos actuales de su

profesión

Una adecuada formación académica integral contribuye

notablemente en la preparación y cualificación de los miembros de las

Policías Locales para alcanzar el grado de competencia que les permita

ejercitar de manera satisfactoria una profesión consagrada a proteger la

pluralidad de intereses de la comunidad y a garantizar el respeto al libre

ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos. Sin embargo, la

formación policial recibida a través de los actuales Centros formativos de

la Administración no contribuye, por sí misma, a formar éticamente a los

aspirantes a Policía Local, por lo que ha de reivindicarse, como base

complementaria a dicha formación académica, una formación moral que

construya un marco de conducta en la actuación profesional y

complemente sus conocimientos acerca de la resolución de conflictos

sociales, tanto en materias jurídico-legales como en habilidades técnicas de

actuación e intervención social.

Los policías locales asumen un compromiso generalizado de

desarrollar sus funciones con integridad y dignidad, lo que evidencia una

correlación entre la importancia que dan a la formación ética como forma

de aumentar el prestigio de la profesión y la percepción de que su labor es

útil y necesaria para la sociedad.


372 Fidel Bedia Castillo

5. Consideración, desde una perspectiva bioética, acerca de la

importancia de la dimensión ética profesional que muestran los policías

locales a la hora de asumir un compromiso profesional autónomo e

íntegro

El fomento del compañerismo y el trabajo el equipo así como el

valor de los principios de libertad, solidaridad y responsabilidad que

propone la Bioética personalista se corresponde con el compromiso

fundamental del “ethos profesional” de los policías locales de realizar la

exclusiva función que la sociedad encomienda con competencia, diligencia

y responsabilidad ante las personas; nuestros policías locales muestran una

visión de compromiso, solidaridad y de responsabilidad social por encima

de la defensa grupal o corporativismo, expresando su satisfacción por la

labor social que desempeñan como servidores públicos conscientes que

esta profesión apasionante puede y merece ser vivida desde una

perspectiva vocacional.

Los policías locales de la Región de Murcia muestran la voluntad de

dotar su perfil profesional con actitudes que forjen una conducta ética,

moral y de compromiso vocacional más allá de sus estrictas obligaciones

profesionales, lo que refleja la actitud positiva de compromiso social de

estos profesionales al asumir que hacer bien las cosas para hacer bien a las

personas repercute positivamente en la calidad de la labor profesional que

llevan a cabo; la Bioética, aporta esa congruencia necesaria para orientar la

toma de decisiones en el quehacer diario de los policías locales que no


CONCLUSIONES 373

desatienda el elemento esencial de una Ética profesional respetuosa de la

dignidad de las personas, de sus derechos y de las libertades públicas.

SUGERENCIAS

Primera

Sería conveniente que desde la Administración Regional, en el

ámbito de sus competencias de coordinación y sin perjuicio del principio

de autonomía municipal, se promueva un fortalecimiento real y efectivo de

los Cuerpos de la Policía Local de la Región de Murcia que contribuya a

gestionar con una mayor efectividad la prestación de las funciones

encomendadas, en especial:

- Establecer las normas-marco a las que habrán de ajustarse los

Reglamentos de organización y funcionamiento de los Cuerpos

de Policía Local de la Región y propiciar su necesaria

homogeneización.

- Arbitrar los criterios que hagan posible adoptar un sistema de

información recíproca así como la creación de un sistema

bibliográfico, documental y de información legislativa que sirva

de referente inmediato a los Cuerpos de Policía Local.

- Reconsiderar la reapertura de la Escuela Regional de Policías

Locales como referente formativo específico para el proceso de

transmisión y afianzamiento de los valores característicos de la

profesión policial.
374 Fidel Bedia Castillo

Segunda

Para revitalizar los Cuerpos de la Policía Local de la Región de

Murcia es necesario brindar a sus miembros una respuesta adecuada a sus

necesidades y recordar cuales son los fines legítimos de su profesión y qué

hábitos son precisos desarrollar para alcanzarlos, en atención a lo que la

sociedad espera de ellos y lo que ellos esperan de sí mismos, para lo cual es

necesario determinar:

- Cuáles son los bienes internos que corresponden a la actividad

que desarrollan las Policías Locales y por los cuales adquieren

legitimidad social.

- Qué medios son los más adecuados para desarrollar estos bienes.

- Qué valores son necesarios y exigibles a sus miembros.

- Qué hábitos que han de adquirirse para incorporar esos valores y

forjar un carácter profesional adecuado


ANEXOS
 
Anexo I

Solicitud de colaboración
 
ANEXO I – SOLICITUD DE COLABORACIÓN A ORGANISMOS 379

Fidel Bedia Castillo


Oficial-Jefe de la Policía Local
Ayuntamiento de Mula
----

Ilmo. Señor D. LUIS GESTOSO DE MIGUEL


Director General de Seguridad Ciudadana y Emergencias
Consejería de Presidencia de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia

24/ 07 / 2012

Estimado Director General:


Hallándome realizando una Tesis Doctoral titulada “Estudio
actual de la Deontología Profesional en los Cuerpos de Policía Local de la
Región de Murcia y perspectivas en el Siglo XXI”, considero necesario
recabar datos obrantes en la Escuela Regional de Policías Locales así
como del Servicio de Coordinación de esa Dirección General, relativos a
la formación en materia deontológica (temarios, horas de impartición,
alumnado, etc.)
Por todo ello, me dirijo a V.I., al objeto de solicitarle autorización
para recabar los datos indicados, con el compromiso de citar las fuentes y
de dar un tratamiento adecuado de la información obtenida, pudiendo
remitir una copia del trabajo de investigación una vez éste haya
concluido.
Agradeciendo de antemano su colaboración, le saluda atentamente
 
Anexo II

Remisión del cuestionario y argumento


 
ANEXO II – REMISIÓN DEL CUESTIONARIO Y ARGUMENTO 383

tesisdeontologiapolicialocal@[Link]

From: [Link]@[Link]
Date:
To: >
Subject: COLABORACION ENCUESTA TESIS DOCTORAL

Estimado/as compañeros/as:

Adjunto envío enlace de una encuesta para documentar una Tesis Doctoral en
Bioética titulada “Contribución al estudio de la Deontología Profesional en los
Cuerpos de Policía Local de la Región de Murcia y perspectivas para el Siglo
XXI”.

Pulsando el enlace y marcando casillas, no hay que escribir nada:

[Link]

En ella se pretende, desde el marco de la Deontología Profesional, realizar un


estudio para así dignificar, tanto las funciones que desempeñan los Cuerpos de
Policía Local de la Región de Murcia, como la labor desarrollada por aquellas
personas que ejercen esta profesión.

La encuesta es anónima y realizarla tan solo te llevará unos minutos.


Tu opinión, junto a la del resto de compañeros y compañeras de las Policías
Locales de la Región de Murcia, contribuirá decisivamente al resultado del
trabajo.
Un saludo

Fidel Bedia
 
Anexo III

Cuestionario de encuesta
 
ANEXO III – CUESTIONARIO DE ENCUESTA 387

Contribución al estudio de la Deontología


profesional en los Cuerpos de Policía Local de la
Región de Murcia y perspectivas para el Siglo XXI

Datos de la persona encuestada


1 -Indique el Cuerpo de Policía Local al que pertenece (Obligatorio)

Seleccione una opción

2 – Graduación (Obligatorio)

Seleccione una opción

3 – Sexo (Obligatorio)

Seleccione una opción

4 – Edad (Obligatorio)

Seleccione una opción

5 - Años de Servicio en la Policía Local (Obligatorio)

Seleccione una opción

6 - Titulación académica (Indique la alcanzada o equivalente) (Obligatorio)

Seleccione una opción

Bloque I- CODIGOS DEONTOLÓGICOS (CD)


Diga su grado de conocimiento sobre los siguientes Códigos de ética o deontología policial
Nada Poco Bastante Mucho

1.- Declaración sobre la Policía, de la Asamblea Parlamentaria del


Ο Ο Ο Ο
Consejo de Europa

2.- Código de conducta para funcionarios encargados de hacer


Ο Ο Ο Ο
cumplir la Ley, de la Asamblea General de las Naciones Unidas

3.- Principios Básicos de Actuación, de la Ley Orgánica 2/86, de


Ο Ο Ο Ο
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad

4.- Código Europeo de Ética de la Policía, del Consejo de Ministros


Ο Ο Ο Ο
de la Unión Europea
388 Fidel Bedia Castillo

Bloque II- PRINCIPIOS BÁSICOS DE ACTUACIÓN (PBA)


Señale el grado de importancia o valoración que, como miembro de la Policía Local, le asigna a
cada uno de los principios deontológicos que se señalan a continuación, contenidos en los
Principios Básicos de Actuación de la Ley Orgánica 2/86, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Nada Poco Bastante Mucho
1.- Ejercer con absoluto respeto a la Constitución y al resto del
Ο Ο Ο Ο
ordenamiento jurídico
2.- Actuar con absoluta neutralidad política e imparcialidad y sin
Ο Ο Ο Ο
discriminación alguna
3.- Actuar con integridad y dignidad, absteniéndose y oponiéndose de
Ο Ο Ο Ο
todo acto de corrupción
4.- Actuar bajo los principios de jerarquía y subordinación Ο Ο Ο Ο
5.- Asumir que, en ningún caso, la obediencia debida podrá amparar
órdenes que entrañen la ejecución de actos que manifiestamente Ο Ο Ο Ο
constituyan delito o sean contrarios a la Constitución o a las Leyes
6.- Colaborar con la Administración de Justicia y auxiliarla Ο Ο Ο Ο
7.- Impedir cualquier práctica abusiva, arbitraria o discriminatoria que
Ο Ο Ο Ο
entrañe violencia física o moral
8.- Observar un trato correcto y esmerado en sus relaciones con los
ciudadanos, auxiliándolos y protegiéndolos siempre que las Ο Ο Ο Ο
circunstancias lo aconsejen o fueren requeridos para ello
9.- Proporcionar la debida información sobre las causas y finalidad de
Ο Ο Ο Ο
sus intervenciones
10.- Actuar con la decisión necesaria y sin demora cuando de ello
dependa evitar un daño grave, inmediato e irreparable; rigiéndose al
Ο Ο Ο Ο
hacerlo por los principios de congruencia, oportunidad y
proporcionalidad en la utilización de los medios a su alcance
11.- Utilizar las armas únicamente en las situaciones que exista un
riesgo racionalmente grave para su vida, su integridad física o las de
terceras personas, o en aquellas circunstancias que puedan suponer un Ο Ο Ο Ο
grave riesgo para la seguridad ciudadana y de conformidad con los
principios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad
12.- Identificarse debidamente como miembros de la Policía en el
Ο Ο Ο Ο
momento de efectuar una detención
13.- Velar por la vida e integridad física de las personas a quienes
detuvieren o que se encuentren bajo su custodia y respetarán el honor Ο Ο Ο Ο
y la dignidad de las personas
14.- Dar cumplimiento y la más estricta observancia a los trámites,
plazos y requisitos exigidos por el ordenamiento jurídico, cuando se Ο Ο Ο Ο
proceda a la detención de una persona
15.- Llevar a cabo sus funciones con total dedicación profesional,
debiendo intervenir siempre, en cualquier tiempo y lugar, se hallaren o Ο Ο Ο Ο
no de servicio, en defensa de la Ley y de la seguridad ciudadana
16.- Guardar riguroso secreto respecto a todas las informaciones que
conozca por razón o con ocasión del desempeño de sus funciones, en el
conocimiento de no estar obligado a revelar las fuentes de información, Ο Ο Ο Ο
salvo que el ejercicio de sus funciones o las disposiciones de la Ley les
impongan actuar de otra manera
17.- Ser responsables personal y directamente por los actos que en su
actuación profesional llevaren a cabo, infringiendo o vulnerando las
Ο Ο Ο Ο
normas legales o reglamentarias que rijan su profesión y los principios
enunciados anteriormente
ANEXO III – CUESTIONARIO DE ENCUESTA 389

Bloque III- PRACTICA PROFESIONAL (PP)


Indique su nivel de conformidad sobre los siguientes enunciados relativos a su actividad
profesional como Policía Local

Nada Poco Bastante Mucho

1.- Considera que la labor que desempeña como Policía Local es útil
y necesaria para la sociedad Ο Ο Ο Ο

2.- Tener conocimiento de los problemas reales de los vecinos de su


localidad influye positivamente a la hora de su trabajo y del Ο Ο Ο Ο
reconocimiento social

3.- La sociedad conoce las funciones que legalmente tienen


atribuidas las Policías Locales Ο Ο Ο Ο

4.- La Declaración sobre la Policía de la Asamblea Parlamentaria del


Consejo de Europa dice que todo funcionario de policía tiene el
derecho al apoyo activo, tanto moral como material, de la Ο Ο Ο Ο
colectividad en la cual ejerce sus funciones ¿cree usted que esto
sucede así?

5.- Las buenas relaciones con los compañeros de trabajo influyen


positivamente en la labor profesional que desarrollan los miembros Ο Ο Ο Ο
de la Policía Local

6.- La Policía Local juega un papel esencial en su municipio, estando


frecuentemente llamada a intervenir en condiciones peligrosas para
sus Agentes ¿Considera que las reglas que regulan sus funciones Ο Ο Ο Ο
están definidas con la precisión suficiente?

7.- Las condiciones profesionales, psicológicas y materiales en las


cuales los Policías Locales ejercen sus funciones, aseguran su Ο Ο Ο Ο
integridad, su imparcialidad y su dignidad

8.- La Policía Local realiza - en ocasiones y con carácter subsidiario-


tareas o funciones que corresponden a otros profesionales u oficios,
y que su prestación constituye un deterioro para la imagen y la Ο Ο Ο Ο
dignidad de los Policías Locales

9.- Las conductas de aquellos miembros de la Policía Local que


vulneran los principios deontológicos contribuyen al deterioro de la Ο Ο Ο Ο
imagen o deslegitimación de la profesión policial

10.- Se considera satisfecho/a de su profesión como Policía Local Ο Ο Ο Ο


390 Fidel Bedia Castillo

Bloque IV- FORMACIÓN POLICIAL (FP)


Indique su nivel de conformidad sobre los siguientes enunciados relativos a la Formación
policial que ha recibido como Policía Local

Nada Poco Bastante Mucho

1.- Se considera satisfecho con la formación policial que ha recibido


en la Escuela Regional de Policía Ο Ο Ο Ο

2.- Los programas formativos impartidos por la Escuela Regional de


Policía y otros organismos e instituciones contribuyen a mejorar y
adecuar los conocimientos profesionales de la Policía Local para la Ο Ο Ο Ο
mejora de la prestación del servicio a la sociedad

3.- Ha recibido la formación apropiada en materia de resolución de


problemas o conflictos sociales Ο Ο Ο Ο

4.- Considera adecuada la formación recibida en materia de


Deontología policial Ο Ο Ο Ο

5.- La formación impartida en materia de Deontología profesional


está orientada a asimilar los principios éticos y deontológicos que Ο Ο Ο Ο
rigen en los Cuerpos de Policía Local

6.- Ha recibido la formación apropiada en materia de protección de


los derechos humanos y de las libertades públicas Ο Ο Ο Ο

7.- En la Escuela de Policía Local se evalúa al futuro policía sobre


actitudes o conductas relacionadas con la ética y la deontología Ο Ο Ο Ο
profesional en su trato o servicio a la ciudadanía

8.- En la Escuela de Policía Local se instruye al futuro policía sobre


importancia social de la actividad policial y a velar por el prestigio Ο Ο Ο Ο
de la imagen corporativa de la Policía Local

9.- La práctica diaria de su trabajo como Policía Local ha supuesto


un perfeccionado de sus conocimientos profesionales Ο Ο Ο Ο

10.- Considera importante para su profesión realizar algún curso o


actividad formativa para perfeccionar sus conocimientos Ο Ο Ο Ο
relacionados con la deontología profesional
ANEXO III – CUESTIONARIO DE ENCUESTA 391

Bloque VI- BIOÉTICA Y POLICÍA LOCAL (BE)


Principios generales de la Bioética aplicados a la función policial. Diga en qué grado está de
acuerdo o es más cercano a sus planteamientos personales.

Nada Poco Bastante Mucho

1.- Hacer bien las cosas para hacer bien a las personas mediante el
ejercicio profesional conlleva para el Policía Local ser competente, Ο Ο Ο Ο
eficiente, diligente y responsable.

2.- Los ciudadanos son personas, sujetos de derechos; su opinión,


sus convicciones, sus derechos deben ser respetados, debiendo ser
informados de cualquier actuación profesional que les afecte, Ο Ο Ο Ο
recabando su opinión en los casos que así proceda.

3.- La actividad de la Policía Local debe ejercerse en el marco de una


ética social, donde la honestidad y el respeto a las leyes y a las
personas no deben desentenderse de la función social que Ο Ο Ο Ο
desempeña

4.- La Policía Local contribuye a garantizar el libre ejercicio de los


derechos y libertades de los ciudadanos; para ello debe evitar
ocasionar daños o perjuicios producto de indignidades o injusticias Ο Ο Ο Ο
profesionales

5.- La Policía Local, con su actitud y proceder, considerará primordial


respetar y proteger la dignidad de cada persona, aún en las Ο Ο Ο Ο
situaciones más inesperadas

6.- Las misiones que desempeñan los miembros de la Policía Local


pueden generarles -en ocasiones- conflictos o dilemas éticos Ο Ο Ο Ο

7.- El prestigio profesional de la Policía Local conlleva una actitud de


vocación de servicio a la sociedad Ο Ο Ο Ο

8.- Ejercer la profesión de Policía Local contribuye al desarrollo de


las virtudes propias de una persona honesta Ο Ο Ο Ο

9.- Considera que los miembros de la Policía Local deben tener


sólidos valores y principios deontológicos Ο Ο Ο Ο

10.- Para ejercer bien la profesión de Policía Local es importante dar


un poco de uno/a mismo/a Ο Ο Ο Ο
 
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