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Lectura Sobre El Diseño de Actividades de Aprendizaje

Este documento describe los principios del diseño de actividades de aprendizaje en ambientes virtuales. Propone que las actividades deben dar a los estudiantes un rol activo y autónomo en su aprendizaje a través de la colaboración y el uso de recursos digitales. También recomienda el uso de metodologías activas centradas en el estudiante como discusiones, proyectos y resolución de problemas para motivar a los estudiantes y desarrollar sus habilidades.
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Lectura Sobre El Diseño de Actividades de Aprendizaje

Este documento describe los principios del diseño de actividades de aprendizaje en ambientes virtuales. Propone que las actividades deben dar a los estudiantes un rol activo y autónomo en su aprendizaje a través de la colaboración y el uso de recursos digitales. También recomienda el uso de metodologías activas centradas en el estudiante como discusiones, proyectos y resolución de problemas para motivar a los estudiantes y desarrollar sus habilidades.
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Autores

Enith Castaño Bermúdez


Gilbert Andrés Cruz Rojas

0
Diseño de actividades de aprendizaje en ambientes virtuales.
El diseño formativo comprende el conjunto de acciones que diseña y planea el
profesor en cuanto a la selección de actividades, los recursos educativos, la
interacción y las formas de evaluación, con las cuales que se guiará y acompañará el
proceso de formación de los estudiantes.

Desde el diseño formativo se considera la formación como un proceso de dar forma


o que alcanza la mayor expresión en el interior de los individuos, "En la formación uno
se apropia por entero, de aquello en lo cual y a través de lo cual uno se forma"
(Gadamer, 1997). y retoma la integralidad como una cualidad de la formación (acuerdo
025). Así que al planear y actualizar el diseño curricular de un curso virtual, el hilo
conductor del mismo, está enfocado en las actividades de aprendizaje que se le
proponen al estudiante.

Según Pulido O. & Pulido B. (2012, p.16) en una experiencia virtual, se busca que los
estudiantes adquieran un rol activo, como responsables de su propio aprendizaje,
tomando decisiones autónomas en torno a preguntas como:
● ¿Qué aprender? (selección propia de los contenidos presentados en el curso).
● ¿Cómo aprender? (definición de la ruta y los recursos de aprendizaje a utilizar).
● ¿A quién recurrir? (docente, u otros estudiantes).
● ¿Dónde aprender? (hogar, cafeterías, salas de estudio, bibliotecas, campus
virtual, actividades presenciales, etc).
● ¿Cuándo aprender? (horario y duración de las actividades de aprendizaje
independiente).
● ¿Qué aprendizajes podrían ser adicionales? (búsqueda de información
diversa, actividades y lecturas no obligatorias, continuidad en el desarrollo de
alguna temática en especial, luego de la finalización del curso).

Lo anterior sitúa al estudiante en el centro del proceso de enseñanza y aprendizaje,


en donde se reconoce como un actor autónomo y protagónico, como lo señala Silva,
J. (2017). Esta forma de entender el rol del estudiante exige al docente nuevos
conocimientos sobre los enfoques metodológicos que orientan su práctica profesional,
en donde es considerado como:

“mediador orientado hacia el aprendizaje en lugar de la enseñanza,


fomentando la participación colaboración, cooperación, la creatividad, la
reflexión el análisis y la crítica. Se permite dar respuestas a los estilos de
aprendizaje considerados por Honey & Mumford (2000) como: reflexivo,
teórico, pragmático y activo. Silva, J. (2017, p.7)”

La actividad del profesor, de acuerdo a lo anterior, se relaciona con metodologías


activas, las cuales se entiende como “aquellos métodos, técnicas y estrategias que
utiliza el docente para convertir el proceso de enseñanza en actividades que fomenten
la participación activa del estudiante y lleven al aprendizaje” (Labrador & Andreu,
2008) citado en Silva, J. (2017, p.5).

1
Según (Bolívar & Rojas, 2014) citado en Silva, J. (2017, p.5), estas “metodologías
activas permiten responder de mejor forma a las preferencias en las formas de
aprender que presentan los estudiantes, a la hora de enfrentarse, a las tareas
educativas”. Estas tareas educativas están asociadas al diseño de actividades de
aprendizaje, en las que es importante destacar:

● Las e-actividades se presentan en un esquema que recoge diversos elementos


asociados a la organización de las actividades, como descripción, objetivo,
tiempo, acciones, evaluación, producto, entre otros, consideran aspectos
orientados tanto a los participantes como a los tutores (Salmon 2004; Salinas
et al. 2008; Silva, 2011) citado en Silva, J. (2017, p.8).
● Las e-actividades son el detonador que permita motivar a la comunidad de
aprendizaje a compartir, construir y colaborar, desarrollando el aprendizaje
social y enriqueciendo el autoaprendizaje.
● Permite una mayor sintonía con la sociedad actual, que busca que los
estudiantes desarrollen competencias de orden superior como el trabajo en
equipo, autonomía y colaboración. Silva, J. (2017, p.7)

Algunos criterios para evaluar la calidad de las actividades de aprendizaje, según


Sánchez, M. y López, E. (2012) son:
● Actividades que fomenten, en general, un papel activo del estudiante.
● Actividades que ayuden al estudiante a elaborar su propio conocimiento a partir
de la interacción con otras personas y recursos digitales.
● Actividades que promuevan la formulación de interrogantes susceptibles de
someterse a investigación.
● Actividades que inviten a expresar, organizar y contrastar los conocimientos e
hipótesis iniciales de los estudiantes sobre los objetos de estudio a investigar.
● Actividades que estimulen el aprendizaje autónomo.
● Actividades relacionadas con la elaboración de proyectos de investigación para
dar respuesta a problemas.
● Actividades de exploración de nuevos contenidos por medio de recursos
digitales y otras fuentes de información.
● Actividades orientadas a estructurar la información obtenida. Tales como:
resumir, comprender, relacionar, concluir, esquematizar, etc.
● Actividades dirigidas a comunicar, debatir o colaborar con otros participantes,
del curso virtual u otras personas de las redes de aprendizaje, en torno a las
tareas y los procesos de aprendizaje desarrollados y obtenidos.
● Actividades que fomenten la aplicación o transferencia de procesos
cognitivos/procedimentales en nuevos escenarios y contextos.
● Actividades encaminadas a la reflexión metacognitiva sobre el desarrollo y los
resultados de las investigaciones realizadas.

2
Por otra parte, (Salinas, Pérez y De Benito, 2008) citados por Sánchez, M. y López,
E. (2012), reconocen que:

Existe una serie de técnicas asociadas al uso de las TIC, a las cuales se
asocian a metodologías centradas en el estudiante, quien construye su propio
conocimiento en una acción didáctica y en el marco de una estrategia de
aprendizaje liderada por el docente. p. 110

Lo anterior se puede apreciar en detalle en la siguiente tabla:

Tabla 1: Metodologías para el trabajo en red. Tomado de Sánchez, M. y López, E.


(2012). p. 111.

El desarrollo de las metodologías presentadas, implica una reflexión sobre el tipo de


actividades que se diseñan en el marco de una propuesta de enseñanza en un
ambiente virtual. Estas actividades tienen ciertas diferencias con otros enfoques,
como se puede apreciar a continuación:

3
Figura 1: Aprendizaje basado en contenido vs Aprendizaje centrado en actividades.
Tomado de Sánchez, M. y López, E. (2012). p. 112.

El pensar en las implicaciones que tiene el diseño de actividades de aprendizaje en


el marco de las metodologías que se presentaron, demanda nuevos roles a los
actores del proceso educativo: alumnos y profesores, como lo plantea Sánchez, M. y
López, E. (2012).

Uno de los cambios que se debe dar, tiene que ver con el diseño de actividades de
aprendizaje. Al respecto, Gros (2011), señala que en el aprendizaje en línea, la
actividad forma el núcleo central del diseño formativo. Este modelo está conformado
por tres elementos esenciales que confluyen en el diseño de las actividades de
aprendizaje: a) los recursos de aprendizaje, b) la colaboración y c) el
acompañamiento.

Sobre los recursos de aprendizaje, se debe tener en cuenta que:


● Comprenden tanto los materiales educativos expresamente diseñados para
apoyar y vehicular contenidos de aprendizaje, como otros tipos de documentos
y herramientas, textuales o multimedia, extractos de la red, creados por los
propios estudiantes, etc.

4
● El campus virtual es el entorno que proporciona acceso a los recursos y
contenidos de aprendizaje y posibilita un tipo de interacción determinada con
éstos; en este sentido, se podría considerar como un recurso de aprendizaje
más.
● El aula virtual es el espacio específico en el que confluyen y se interrelacionan
la presencia docente, la presencia social y la presencia cognitiva: los
contenidos y recursos, los compañeros y el docente.
● El campus virtual tiene que proporcionar un entorno amigable al estudiante y
ser un espacio referente en su proceso. Este hecho no implica que todas las
actividades de aprendizaje tengan que desarrollarse necesariamente dentro
del espacio del aula virtual, ya que podemos combinarlo con otros recursos
educativos y aplicaciones tecnológicas.

En relación con la colaboración es clave:


● Plantear situaciones de aprendizaje que demanden a los estudiantes la
coordinación de acciones conjuntas, gestionar información y recursos, discutir
y argumentar las propias ideas, hacer juicios críticos sobre el trabajo de los
demás, etc.
● Aprender de forma colaborativa supone utilizar el trabajo en equipo en
situaciones de resolución de problemas, en el desarrollo de proyectos, en la
creación conjunta de productos, etc., mediante la comunicación y la discusión
con el docente y los demás compañeros.
● La construcción colaborativa del conocimiento tiene que combinar la
experiencia personal, el proceso de indagación del grupo y la gestión del
conocimiento con el apoyo de las herramientas del campus virtual.
● Aprender de forma colaborativa también implica dejar espacios para el trabajo
autónomo.
● Los estudiantes tienen que aprender a ser estudiantes virtuales y necesitan
orientaciones para su planificación del tiempo, para la realización de las tareas,
para valorar sus progresos individuales y reorientar su proceso de aprendizaje,
etc. Por eso,

Es fundamental para el acompañamiento reconocer que:


● El docente tiene que adoptar un papel de guía, de orientador, tiene que dar
apoyo al estudiante, dinamizar la acción de éste a lo largo de su proceso de
aprendizaje y ayudarlo a dirigirla hacia la consecución de los objetivos y
propósitos establecidos.
● La idea de acompañamiento se refleja también en la facilitación de una
organización de los recursos y en el diseño de las formas de interacción y
colaboración más adecuadas para alcanzar los objetivos de aprendizaje en
cada caso, favoreciendo la máxima personalización.

5
Este modelo para el diseño de las actividades de aprendizaje, ofrece una oportunidad
para la construcción del conocimiento profesional de los docentes, en donde, además
de los recursos de aprendizaje, la colaboración y el acompañamiento, surgen
procesos que ameritan especial atención, como por ejemplo la comunicación y la
evaluación.

7. REFERENCIAS
● Pulido, O., & Pulido, B. (2012). Diseño de un ambiente b-learning apoyado en
estrategias de aprendizaje autorregulado para el estudio de la derivada.
Revista EDUCyT, 198-212.
● Silva, J. (2017). Un modelo pedagógico virtual centrado en las E-actividades.
RED. Revista de Educación a Distancia, 53. Consultado el (dd/mm/aaaa) en
[Link]
● Sánchez, M. y López, E. (2012). La sociedad de la información y la formación
del profesorado. E-actividades y aprendizaje colaborativo. RIED. Revista
Iberoamericana de Educación a Distancia, volumen 15, nº 1, pp. 15-35.
● Silva, Juan. (2016). Metodologías centradas en el alumno: la llave para innovar
con TIC en Educación Superior. 10.13140/RG.2.2.34654.64329.

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