INFORME
DAÑO AMBIENTAL
DOCENTE: SERGIO RODOLFO BRAVO CORDOVA
INTEGRANTE: GILDER JUNIOR CASTILLO ORTEGA
CLAUDIO MALERMO
FRANCISCA ALEJANDRA BARRÍA MUÑOZ
SECCIÓN: 001V
ASIGNATURA: IMPACTO AMBIENTAL
1. DAÑO AMBIENTAL:
Es toda acción, omisión, comportamiento u acto ejercido por un sujeto físico o
jurídico, público o privado, que altere, menoscabe, trastorne, disminuya o
ponga en peligro inminente y significativo, algún elemento constitutivo del
concepto ambiente, rompiéndose con ello el equilibrio propio y natural de los
ecosistemas.
Si bien el daño ambiental puede ser producido de manera casual, fortuita
o accidental, por parte de la misma naturaleza, el daño jurídicamente
regulable
es aquel que es generado por una acción u omisión humana que llega a degradar
o contaminar de manera significativa y relevante el medio ambiente.
Esa conducta humana, activa u omisiva, puede ser voluntaria o involuntaria,
dolosa
o culposa, lícita o ilícita. A la vez puede ser realizada por el sujeto actuando por si,
o por encargo de otro, ya sea persona física o jurídica, pública o privada.
2. “ACCION INDEMNIZATORIA” y “ACCION REPARATORIA”
La acción ambiental, consagrada en la primera parte del inciso primero del
artículo 53 de la Ley N.º 19.300, difiere de la acción indemnizatoria ordinaria,
consagrada en la parte final del inciso primero de la misma norma, tanto en su
naturaleza jurídica como en cuanto a su objeto. En efecto, mientras que la
acción ambiental busca la reparación del medio ambiente dañado en sí
mismo, la acción indemnizatoria ordinaria busca la reparación de los perjuicios
sufridos por un individuo con ocasión de un daño ambiental, de lo que se
sigue, por tanto, que la acción ambiental tiene por objeto la preservación del
medio ambiente.
Esta diferenciación de objeto perseguido por ambas acciones se justifica
cuando se tiene en consideración el hecho de que ambas atañen a dos
aspectos diferentes de un mismo daño, el daño ambiental, el cual tiene la
peculiaridad de poseer tanto una dimensión pública, como una dimensión
privada. Así, mientras que la acción ambiental se encarga de esta dimensión
pública del daño ambiental, reaccionando frente a la ocasión de un daño
recaído sobre el medio ambiente, ordenando su reparación; la acción
indemnizatoria ordinaria se encarga de su dimensión privada, reparando la
lesión sufrida por un individuo en sus intereses personales como
consecuencia de un daño irrogado al patrimonio ambiental, vale decir,
reparando aquel daño privado ocasionado por rebote del daño ambiental.
3. RESPONSABILIDAD EN MATERIA AMBIENTAL
La Ley 19.300 consagra una responsabilidad subjetiva, aplicable frente a los
daños al ambiente. Este es el régimen general que se desprende de los
artículos 3 y 51 de dicha ley. Conforme a su art. 3: “todo el que culposa o
dolosamente cause daño al medio ambiente, estará obligado a repararlo
materialmente, a su costo, si ello fuere posible, e indemnizarlo en conformidad
a la ley”. Por su parte, el art. 51 agrega: “Todo el que culposa o dolosamente
cause daño ambiental responderá del mismo en conformidad a la presente ley”.
Como toda responsabilidad subjetiva, la responsabilidad ambiental requiere la
concurrencia de un hecho generador, un daño, una relación de causalidad, y la
culpabilidad de su autor. Sin embargo, no todos los autores exigen la prueba
de la causalidad bajo ciertas hipótesis. La discusión, se ha centrado en el
alcance del art. 52 de la Ley 19.300, Bases Generales del Medio Ambiente.
Según esta regla:
Se presume legalmente la responsabilidad del autor del daño ambiental, si
existe infracción a las normas de calidad ambiental, a las normas de emisiones,
a los planes de prevención o de descontaminación, a las regulaciones
especiales para los casos de emergencia ambiental o a las normas sobre
protección, preservación o conservación ambientales, establecidas en la
presente ley o en otras disposiciones legales o reglamentarias
Como se observa, el artículo 52 de la Ley 19.300 facilita el surgimiento de la
responsabilidad en caso de infracción a determinadas disposiciones legales.
Sin embargo, la referencia a una “presunción de responsabilidad” podría ser
interpretada de manera diversa por los autores. Mientras que algunos asocian
el régimen a una presunción de culpabilidad, otra posición podría extender la
presunción a la causalidad.
La jurisprudencia no ha sido ajena a esta discusión. Así, mientras que la
jurisprudencia del Segundo Tribunal Ambiental ha interpretado que la
causalidad no debe ser probada frente a infracciones a la legalidad, el Tercer
Tribunal interpreta que dicha infracción sólo permite presumir la culpabilidad
del autor. Esto lleva a que, mientras una posición presuma el vínculo de
causalidad en tal caso, la otra exija su prueba.
4. ¿Cuándo PRESCRIBEN las acciones de reparación e indemnizatoria?
Según el artículo 63 la acción ambiental y las acciones civiles emanadas del
daño ambiental prescribirán en el plazo de cinco años contados desde la
manifestación evidente del daño.
5. De acuerdo con lo señalado en la LEY N°19.300 y en su reglamento
¿Qué proyectos debiesen ser sometidos de manera OBLIGATORIA
al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental?
a) Acueductos, embalses o tranques y sifones que deban someterse a la
autorización establecida en el artículo 294 del Código de Aguas.
b) Líneas de transmisión eléctrica de alto voltaje y sus subestaciones.
c) Centrales generadoras de energía mayores a 3 MW.
d) Reactores y establecimientos nucleares e instalaciones relacionadas.
e) Aeropuertos, terminales de buses, camiones y ferrocarriles, vías férreas,
estaciones de servicio, autopistas y los caminos públicos que puedan
afectar áreas protegidas.
f) Puertos, vías de navegación, astilleros y terminales marítimos.
g) Proyectos de desarrollo urbano o turístico.
h) Planes regionales de desarrollo urbano, planes intercomunales, planes
reguladores comunales y planes seccionales.
i) Proyectos de desarrollo minero, incluidos los de carbón, petróleo y gas,
comprendiendo las prospecciones, explotaciones, plantas procesadoras y
disposición de residuos y estériles.
j) Oleoductos, gasoductos, ductos mineros u otros análogos.
k) Instalaciones fabriles, tales como metalúrgicas, químicas, textiles,
productoras de materiales para la construcción, de equipos y productos
metálicos y curtiembres, de dimensiones industriales.
l) Agroindustrias, mataderos, planteles y establos de crianza, lechería y engorda
de animales, de dimensiones industriales.
m) Proyectos de desarrollo o explotación forestales en suelos frágiles, en
terrenos cubiertos de bosque nativo, industrias de celulosa, pasta de papel
y papel, plantas astilladoras, elaboradas de madera y aserraderos, todos de
dimensiones industriales.
n) Proyectos de explotación intensiva, cultivo, y plantas procesadoras de
recursos hidrobiológicos.
o) Proyectos de saneamiento ambiental, tales como sistemas de alcantarillado
y agua potable, plantas de tratamiento de agua o de residuos sólidos de
origen domiciliario, rellenos sanitarios, emisarios submarinos, sistemas de
tratamiento y disposición de residuos industriales líquidos o sólidos.
p) Ejecución de obras, programas o actividades en parques nacionales,
reservas nacionales, monumentos naturales, reservas de zonas vírgenes,
santuarios de la naturaleza, parques marinos, reservas marinas o en
cualquiera otra área colocada bajo protección oficial, en los casos en que la
legislación respectiva lo permita.
q) Aplicación masiva de productos químicos en áreas urbanas o zonas rurales
próximas a centros poblados o a cursos o masa de aguas que puedan ser
afectadas.
Se entenderá por aplicación masiva los planes y programas destinados a
prevenir la aparición o brote de plagas o pestes, así como también aquellos
planes y programas operacionales destinados a erradicar la presencia de
plagas cuarentenarias ante emergencias fitosanitarias o zoosanitarias, que
se efectúen por vía aérea sobre una superficie igual o superior a mil
hectáreas (1.000 ha). Asimismo, se entenderá que las aplicaciones en
zonas rurales son próximas cuando se realicen a una distancia inferior a
cinco kilómetros (5 km) de centros poblados o a cursos o masas de aguas.
r) Cotos de caza, en virtud del artículo 10 de la Ley N 19.473.
s) Obras que se concesionen para construir y explotar el subsuelo de los
bienes nacionales de uso público, en virtud del artículo 2 de la Ley N
19.425.
6. ¿Qué ELEMENTOS debe contener un Estudio de Impacto Ambiental
y una Declaración de Impacto Ambiental?
Un Estudio de Impacto Ambiental debe contener:
a) Una descripción del proyecto o actividad;
b) La descripción de la línea de base, que deberá considerar todos los
proyectos que cuenten con resolución de calificación ambiental, aun
cuando no se encuentren operando.
c) Una descripción pormenorizada de aquellos efectos, características o
circunstancias del artículo 11 que dan origen a la necesidad de efectuar
un Estudio de Impacto Ambiental.
d) Una predicción y evaluación del impacto ambiental del proyecto o actividad,
incluidas las eventuales situaciones de riesgo. Cuando el proyecto deba
presentar un Estudio de Impacto Ambiental por generar alguno de los efectos,
características o circunstancias señaladas en la letra a) del artículo 11, y no
existiera Norma Primaria de Calidad o de Emisión en Chile o en los Estados
de referencia que señale el Reglamento, el proponente deberá considerar un
capítulo específico relativo a los potenciales riesgos que el proyecto podría
generar en la salud de las personas.
e) Las medidas que se adoptarán para eliminar o minimizar los efectos
adversos del proyecto o actividad y las acciones de reparación que se
realizarán, cuando ello sea procedente;
f) Un plan de seguimiento de las variables ambientales relevantes que dan
origen al Estudio de Impacto Ambiental, y
g) Un plan de cumplimiento de la legislación ambiental aplicable.
Por su parte, una Declaración de Impacto Ambiental debe presentarse bajo la
forma de una declaración jurada, en la cual se expresa que cumple con la
legislación ambiental vigente, acompañando todos los antecedentes que
permitan a la autoridad evaluar si su impacto ambiental se ajusta a las normas
ambientales vigentes. Las Declaraciones de Impacto Ambiental deberán
contener:
a) Una descripción del proyecto o actividad;
b) Los antecedentes necesarios que justifiquen la inexistencia de aquellos
efectos, características o circunstancias del artículo 11 que pueden dar origen
a la necesidad de efectuar un Estudio de Impacto Ambiental;
c) La indicación normativa ambiental aplicable, y la forma en la que se cumplirá, y
d) La indicación de los permisos ambientales sectoriales aplicables, y
los antecedentes asociados a los requisitos y exigencias para el
respectivo pronunciamiento.
Tanto el Estudio de Impacto Ambiental como la Declaración de Impacto
Ambiental deberán acompañarse de la documentación y los antecedentes
necesarios para acreditar el cumplimiento de la normativa de carácter ambiental
y de los requisitos y contenidos de los permisos ambientales sectoriales
contemplados en los artículos del Título VII del Reglamento.
7. ¿Cómo se ASEGURA la participación ciudadana en el Sistema de
Evaluación de Impacto Ambiental?
La Ley y el Reglamento establecen algunos mecanismos que permiten
asegurar la participación informada de las personas, naturales o jurídicas; lo
anterior, sin perjuicio de la facultad que otorga la misma Ley al Servicio
correspondiente para implementar otros mecanismos que permitan asegurar
el concurso de la comunidad en la evaluación de impacto ambiental del
proyecto o actividad.
La Ley y el Reglamento disponen que el titular deberá publicar un extracto del
Estudio de Impacto Ambiental, debidamente visado por el Servicio, en el
Diario Oficial y en un periódico de circulación regional o nacional, según sea
el caso. Adicionalmente, las personas, naturales o jurídicas, podrán
imponerse del contenido de los EIA, a excepción de los antecedentes
necesarios para proteger invenciones o procedimientos patentables. Las
personas, naturales o jurídicas, pueden formular observaciones a los EIA
dentro de un plazo de 60 días a contar de la fecha de publicación del
extracto.
A su vez, el Servicio respectivo debe considerar, en los fundamentos de la
resolución de calificación ambiental del proyecto o actividad, las
observaciones.
recibidas, y notificar dicha resolución a quienes las formularon. Si las
observaciones no son debidamente ponderadas, quienes las hayan presentado
pueden reclamar ante la autoridad superior dentro de un plazo de treinta días,
y ésta debe pronunciarse sobre la reclamación dentro de los sesenta días
siguientes de presentado el recurso.