TENDENCIAS EN LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS: ALIMENTOS
FUNCIONALES
Alicia Alvídrez-Morales, Blanca Edelia González-Martínez, Zacarias Jiménez-Salas.
Facultad de Salud Pública y Nutrición. Universidad Autónoma de Nuevo León (México).
Email: alialviderz@[Link]
Introducción
Las tendencias mundiales de la alimentación en los últimos años
indican un interés acentuado de los consumidores hacia ciertos
alimentos, que además del valor nutritivo aporten beneficios a las
funciones fisiológicas del organismo humano. Estas variaciones
en los patrones de alimentación generaron una nueva área de
desarrollo en las ciencias de los alimentos y de la nutrición que
corresponde a la de los alimentos funcionales. Aunque la relación
entre la dieta y la salud fue reconocida por la medicina china
hacia el año 1,000 a. de C. y con la frase "deja que la
alimentación sea tu medicina y que la medicina sea tu
alimentación", propuesta por Hipócrates hace casi 2,500 años,
actualmente existe una renovada atención en este campo (1). En este trabajo se analizan el
concepto actual de alimentos funcionales, se proporcionan algunos ejemplos de los mismos y se
proponen las acciones a seguir en este campo.
Origen del concepto de alimento funcional
El término Alimento Funcional fue propuesto por primera vez en Japón en la década de los 80’s
con la publicación de la reglamentación para los "Alimentos para uso específico de salud" ("Foods
for specified health use" o FOSHU) y que se refiere a aquellos alimentos procesados los cuales
contienen ingredientes que desempeñan una función específica en las funciones fisiológicas del
organismo humano, más allá de su contenido nutrimental. Los alimentos de este tipo son
reconocidos porque llevan un sello de aprobación del Ministerio de Salud y Bienestar del gobierno
japonés (2). Algunas de las principales funciones son las relacionadas con un óptimo crecimiento y
desarrollo, la función del sistema cardiovascular, los antioxidantes, el metabolismo de xenobioticos,
el sistema gastrointestinal, entre otros (3).
En los países occidentales la historia de este tipo de alimentos se remonta a las primeras prácticas
de fortificación con vitaminas y minerales, así como también a la práctica de incluir ciertos
componentes en los alimentos procesados con el objeto de complementar alguna deficiencia de la
población. La búsqueda de terapias alternas para algunas enfermedades, el envejecimiento de la
población mundial, los avances en la tecnología, así como los cambios reglamentarios de diversos
países han provocado un gran interés en el desarrollo de los alimentos funcionales alrededor del
mundo.
En opinión de los expertos, muchas de las enfermedades crónicas que afligen a la sociedad de un
modo particular (cáncer, obesidad, hipertensión, trastornos cardiovasculares) se relacionan de un
modo muy estrecho con la dieta alimenticia (4).
En la actualidad, se observa una clara preocupación en nuestra sociedad por la posible relación
entre el estado de salud personal y la alimentación que se recibe. Incluso se acepta sin protesta
que la salud es un bien preferentemente controlable a través de la alimentación, por lo que se
detecta en el mercado alimentario marcada preferencia por aquellos alimentos que se anuncian
como beneficios para la salud.
Las técnicas de investigación en el campo de la epidemiología y la dietética permiten establecer
ciertas relaciones entre los estilos de vida y los hábitos alimentarios, a la vez que es posible
destacar la incidencia de algunas enfermedades en la mortalidad de la sociedad occidental.
Algunos trabajos científicos han puesto de relieve que ciertos ingredientes naturales de los
alimentos proporcionan beneficios y resultan extraordinariamente útiles para la prevención de
enfermedades e incluso para su tratamiento terapéutico (5,6).
Términos relacionados
La oferta de nuevos alimentos que reportan algún beneficio para la salud aparece por primera vez
en la década de los años 60´s. Desde entonces surge en el mercado un nuevo tipo de alimentos
diseñados para ser incluidos en dietas muy estrictas exentas de gluten, bajas en sodio, pobres en
calorías, etc. Además, estos alimentos comienzan a recibir nombres tan variados que surge la
necesidad de uniformar la terminología empleada (7,8). Los términos más empleados son:
Alimento funcional: (Functional food): Cualquier alimento en forma natural o procesada, que
además de sus componentes nutritivos contiene componentes adicionales que favorecen a la
salud, la capacidad física y el estado mental de una persona. El calificativo de funcional se
relaciona con el concepto bromatológico de "propiedad funcional", o sea la característica de un
alimento, en virtud de sus componentes químicos y de los sistemas fisicoquímicos de su entorno,
sin referencia a su valor nutritivo.
En Europa se define alimento funcional a "aquel que satisfactoriamente ha demostrado afectar
benéficamente una o mas funciones específicas en el cuerpo, mas allá de los efectos nutricionales
adecuados en una forma que resulta relevante para el estado de bienestar y salud o la reducción
de riesgo de una enfermedad" (9).
Aunque el término alimentos funcionales no es una categoría de alimento legalmente reconocida
por la Administración de alimentos y Drogas (FDA) de los Estados Unidos, recientemente
sucedieron algunos cambios legislativos acerca de la información que deben contener las etiquetas
de los productos relacionados con beneficios funcionales de los alimentos. Las regulaciones e la
NLEA (Ley de Etiquetado y Regulación Nutricional) y de la DSHEA (Ley de Suplementos Dietéticos
Salud y Educación) se encaminan a preparar el camino legal en que se debe fundamentar el uso
de estos productos (10). La posición oficial de la U.S. Food & Drugs Administration (FDA) es: "Las
sustancias específicas de los alimentos pueden favorecer la salud como parte de una dieta
variada" (11). La asociación respalda la investigación de los beneficios y riesgos de estas
sustancias, los profesionales de la dietética seguirán trabajando con la industria alimentaria, y el
gobierno para asegurar que el público tenga suficiente información científica precisa en este campo
en surgimiento.
Por su parte, la Asociación Americana de Dietistas (ADA), reconoce el papel potencialmente
benéfico de los alimentos funcionales al enfatizar que estos alimentos "...deben ser consumidos
como parte de una dieta variada, en una forma regular y a niveles efectivos" (12), definición que lo
delimita definitivamente del término alimento nutracéutico como se verá posteriormente.
Finalmente, en México, aunque el término de alimentos funcionales se utiliza familiarmente entre la
comunidad científica a la fecha no hay leyes que reglamenten específicamente el uso de estos
alimentos.
Producto nutracéutico: (Nutraceutical): Cualquier producto que pueda tener la consideración de
alimento, parte de un alimento, capaz de proporcionar beneficios saludables, incluidos la
prevención y el tratamiento de enfermedades (13). El concepto de alimento nutracéutico ha sido
recientemente reconocido como "aquel suplemento dietético que proporciona una forma
concentrada de un agente presumiblemente bioactivo de un alimento, presentado en una matriz no
alimenticia y utilizado para incrementar la salud en dosis que exceden aquellas que pudieran ser
obtenidas del alimento normal" (14).
Alimentos diseñado (Designer food): Alimento procesado, que es suplementado con ingredientes
naturales ricos en sustancias capaces de prevenir enfermedades. Este término se utiliza
frecuentemente como sinónimo de alimento funcional.
Productos fitoquímicos (Phytochemical): Sustancias que se encuentran en verduras y frutas, que
pueden ser ingeridas diariamente con la dieta en cantidades de gramos y muestran un potencial
capaz de modular el metabolismo humano (15). Ya que los alimentos funcionales generalmente
son de origen vegetal, se utilizaban indistintamente ambos términos, sin embargo actualmente se
consideran como alimentos funcionales también a los microorganismos probióticos y en este
concepto no estarían incluidos.
Hay otros términos que alguna vez se utilizaron como sinónimos de alimentos funcionales; por
ejemplo, los agentes quimiopreventivos son aquellos componentes alimentarios, nutritivos o no que
científicamente son investigados para la prevención primaria y secundaria del cáncer, en cuanto a
ser potenciales inhibidores de la carcinogénesis. Los farmalimentos (Pharma food) son los
alimentos o nutrientes, que ofrecen beneficios saludables, entre ellos la prevención y el tratamiento
de enfermedades.
También se pueden considerar alimentos funcionales a los llamados alimentos modificados,
fortificados y enriquecidos (16). Se considera como alimento modificado a todo alimento o producto
alimenticio con variación en su composición original (con adición de algunos nutrientes,
especialmente vitaminas y minerales) para restaurar o aumentar su valor nutricional o para
satisfacer las necesidades especificas de alimentación de un determinado grupo de la población.
Productos fortificados son aquellos que tienen suplementos en su contenido natural de nutrientes
esenciales. Se fortifican generalmente alimentos a los que se puede agregar valor con poco costo
adicional. El término fortificación, es aplicado en aquellas situaciones en las que se añade un
determinado nutriente a un alimento que originalmente carecía de él. La adición de yodo a la sal de
mesa sería un buen ejemplo de fortificación otros ejemplos son : panificados, cereales para
desayuno, lácteos, galletas y pastas. Los productos enriquecidos son los alimentos a los que se les
ha adicionado nutrientes esenciales a fin de resolver deficiencias de alimentación que se traducen
en fenómenos de carencia colectiva, mediante el enriquecimiento se restauran o se superan los
niveles iniciales de los nutrientes perdidos durante la manipulación del alimento.
Causas del auge sorprendente de los alimentos funcionales
Como se describió anteriormente, el auge sorprendente de la industria de los alimentos funcionales
surgió en la década de los 90’s. Las causas que originaron esta revolución son diversas, (17)
sugiere las siguientes: 1) el público que se preocupa mas por su salud y compra alimentos con
valor agregado al nutricional, 2) las organizaciones encargadas de legislar en materia de alimentos
están reconociendo los beneficios de los alimentos funcionales a la salud pública, 3) el gobierno
esta poniendo atención en este renglón ya que prevé el potencial económico de estos productos
como parte de las estrategias de prevención de la salud pública. Otros factores que también
contribuyen en el "boom" de los alimentos funcionales incluyen los grandes avances tecnológicos,
entre ellos la biotecnología, así como la investigación científica que documenta los beneficios para
la salud de estos alimentos.
Es un hecho que los consumidores han comenzado a ver la dieta como parte esencial para la
prevención de las enfermedades crónicas como el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, la
osteoporosis entre otras. De esta manera es que se presenta un fenómeno denominado de auto-
cuidado (self-care) que es el factor principal que motiva a decidir comprar alimentos saludables
(18); este factor es el que regirá el crecimiento de la industria de los alimentos funcionales. En la
industria alimenticia se reconoce un grupo poblacional denominado los "baby boomers" que son
personas nacidas después de la segunda guerra mundial, entre 1946 y 1963, tienen alrededor de
50 años y buscan mantener la salud a través de la alimentación (aunque carecen de información
fidedigna al respecto), y lo mas importante para la industria alimenticia, tienen un poder económico
muy fuerte (19), este es el mercado que hará florecer la industria de los alimentos funcionales.
En relación a las organizaciones encargadas de legislar en materia de alimentos, éstas deben
encontrar soporte científico que avale los beneficios a la salud de los supuestos alimentos
funcionales. En ese sentido ya se describieron anteriormente los esfuerzos realizados alrededor
del mundo, encabezados por Japón con la legislación FOSHU, y Estados Unidos de América con
las modificaciones a la Ley de Etiquetado y Educación Nutricional (NLEA) y la Ley de Suplementos
Dietarios, Salud y Educación (DSHEA) (20).
Alimentos en el mundo
Actualmente existen muchos alimentos funcionales en el mundo. En la Tabla 1 se presentan
algunos ejemplos de componentes de alimentos funcionales (21). Siendo Estados Unidos uno de
los países que tiene muy claro el objetivo de los alimentos funcionales para llegar a prevenir
enfermedades en la población, por ejemplo, resulta fácil encontrar barras de cereales destinadas a
mujeres de mediana edad, suplementadas con calcio para prevenir la osteoporosis, o por proteína
de soya para reducir el riesgo de cáncer de mama y con ácido fólico, para un corazón más sano,
panecillos energizantes y galletas adicionadas con proteínas, zinc y antioxidantes.
En Europa se utilizan rótulos que indican "Valor aumentado", así como en Alemania se
comercializan golosinas adicionadas con vitamina Q10 y vitamina E. En Italia las góndolas de los
supermercados ofrecen yogures con omega 3 y vitaminas y Francia ofrece azúcar adicionada con
fructo-oligosacaridos para fomentar el desarrollo de la flora benéfica intestinal (22).
Tabla 1. Principales componentes funcionales
Clase/Componente Origen Beneficio potencial
Carotenoides
Beta caroteno Zanahoria Neutraliza los radicales libres que
podrían dañar a las células
Luteína Vegetales verdes Contribuye a una visión sana
Licopeno Tomate Podría reducir el riesgo de cáncer
de próstata
Fibras dietéticas
Fibra insoluble Cáscara de trigo Podría reducir el riesgo de cáncer
de colon
Beta glucano Avena Reduce el riesgo de enfermedad
cardiovascular
Ácidos grasos
Omega 3, ácido graso Aceites de peces Podrían reducir el riesgo de enf.
DHA Cardiovascular y mejorar
funciones mentales y visuales
Ácido linoléico Queso, productos Podrían mejorar la composición
cárnicos corporal, podrían reducir el riesgo
de ciertos tipos de cáncer
Flavonoides
Catequinas Te Neutraliza radicales libres, podría
reducir el riesgo de cáncer
Flavonas Cítricos Neutraliza radicales libres, podría
reducir el riesgo de cáncer
Esteroles vegetales
Ester estanol Maíz, soya, trigo Reduce los niveles de colesterol
sanguíneo
Prebióticos/Probióticos
Fructooligosacáridos Achicoria, cebolla Podría mejorar la salud
gastrointestinal
Lactobacilos Yogurt Podría mejorar la salud
gastrointestinal
Fitoestrógenos
Isoflavonas Alimentos con Podrían reducir los síntomas de la
soya menopausia
Papel de la ciencia en el desarrollo de este campo
Otro factor clave en el desarrollo de la industria de los alimentos funcionales es la aceptación del
público consumidor de tales alimentos, para ello se necesita que los consumidores estén
convencidos de los beneficios a la salud que le brindan tales productos (23). Es claro que la
industria de los alimentos debe evitar etiquetar en esta categoría cualquier producto sin la previa
validación de beneficio a la salud y los organismos reguladores sólo deben permitir el uso de
declaraciones de salud cuando este debidamente validado su efecto positivo. En ese sentido, es
donde los sectores académicos y de investigación deben participar en el proceso de evaluar y
autentificar el beneficio a la salud del alimento para que tal etiquetado sea imparcial y fidedigno.
Esta evaluación debe abarcar el estudio de las funciones orgánicas afectadas por el alimento y/o
ingrediente funcional, incluyendo su papel en el mantenimiento de la salud o en la prevención de
enfermedades, la identificación y validación de los biomarcadores, así como estudios de causa-
efecto donde se evalúe la seguridad y la dosis.
Esto favorece el surgimiento de un nuevo campo de investigación en donde especialistas en
nutrición y en ciencia y tecnología de alimentos trabajen activamente analizando los productos que
se venden actualmente con supuestos beneficios a la salud, así como en la formulación de nuevos
productos que permitan vislumbrar un futuro promisorio para la salud de la humanidad. Además,
las universidades deberán incluir en sus programas curriculares asignaturas donde se trate el tema
con vista a responder a las demandas de la sociedad.
Conclusiones
Por lo anterior, se debe señalar que el público consumidor demanda el desarrollo de un nuevo
campo en la industria alimenticia y la nutrición y se prevé que en los próximos años se fortalezcan
algunas áreas tales como estudios de mercado de los alimentos funcionales, actualización de las
leyes que regulan la venta de estos productos. Además, se espera el surgimiento de nuevas
tecnologías que permitan el desarrollo de nuevos productos y su preservación. Por último, en el
área científica es posible vislumbrar que se investigue la relación de los componentes alimenticios
con el organismo, además de conocer la interacción entre los componentes funcionales y las
enfermedades para identificar mejor el mecanismo de acción de los componentes funcionales con
los procesos patológicos.
Referencias
1. Astiasarán I y A. Martínez 1999. Alimentos, Composición y Propiedades. [Link]-Hill. Interamericana España, 1ª edición.
2. Arai S. 1996. Studies on functional foods in Japan. State of the art. Biosci. Biotech. Biochem. 60: 9-15.
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4. Jones, PJ. 2002. Clinical nutrition: 7 Functional foods – more than just nutrition. Can. Med. Assoc. J. 166 (12): 1555.
5. Bello, J.2000. Alimentos con propiedades saludables especiales. En Alimentos composición y propiedades. Ed. [Link]-Hill.
Interamericana España, 1ª edición. Astiasarán I, Martínez A. Cap15: 343-355
6. Palou A, et al Op. cit
7. Astiasarán I, et al.1999. Op. cit
8. Vasconcellos JA. 2000. Alimentos funcionales. Conceptos y beneficios para la salud. World food science.
[Link]
9. Roberfroid MB. 2000. Concepts and strategy of functional food science: the European perspective. Am. J. Clin. Nutr. 71(6):
1669S-1664S.
10. Vasconcellos JA. Op cit
11. Bello J. 1995. Los alimentos funcionales o nutraceuticos. Nueva gama de productos en la industria alimentaria. Alimentaria. 265:
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12. American Dietetic Association. 1999. Position of the American Dietetic Association: Functional Foods. J. Am. Diet. Assoc. 99:
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13. Astiasarán I, el al. 1999. Op. cit
14. Zeisel S. 1999. Regulation of "nutraceuticals". Science 285: 1853-1855.
15. Astiasarán I y A. Martínez 1995. Alimentos Ecológicos y Transgénicos.1ª.Ed. en Alimentos, composición y propiedades Cap16:
357-364.
16. Idem.
17. Jones PJ. Op. cit
18. Sloan AE. 2000. The top 10 functional food trends. Food Technol. 54: 33-62.
19. Hollingworth P. 1999. Food priorities for an aging America. Food Technol. 53: 38-40.
20. Vasconcellos JA. Op cit
21. Hasler CM. 2000. The changing face of functional foods. J. Am. Coll. Nutr. 19: 499S-506S.
22. Bello J. 1995 Op cit
23.- Sloan AE. Op. cit