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Técnicas de Intervención Criminológica

El documento presenta una introducción a la mediación, describiendo sus principios como la voluntariedad, confidencialidad, bilateralidad, imparcialidad y flexibilidad. Luego describe las etapas del proceso de mediación, incluyendo entrevistas individuales con cada parte, descripción del conflicto por cada parte, identificación de los problemas e intereses subyacentes, búsqueda de soluciones y llegar a un acuerdo mutuamente aceptable. El objetivo general de la mediación es facilitar la comunicación entre las partes en conflicto para que puedan resolver
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Técnicas de Intervención Criminológica

El documento presenta una introducción a la mediación, describiendo sus principios como la voluntariedad, confidencialidad, bilateralidad, imparcialidad y flexibilidad. Luego describe las etapas del proceso de mediación, incluyendo entrevistas individuales con cada parte, descripción del conflicto por cada parte, identificación de los problemas e intereses subyacentes, búsqueda de soluciones y llegar a un acuerdo mutuamente aceptable. El objetivo general de la mediación es facilitar la comunicación entre las partes en conflicto para que puedan resolver
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CENTRO UNIVERSITARIO IBEROAMERICANO DE ESTUDIOS

PROFESIONALES
Campus San Juan del Rio

ASIGNATURA
Técnicas de Intervención Criminológica I
LICENCIATURA
CRIMINOLOGÍA

CUATRIMESTRE
SÉPTIMO

CATEDRÁTICO
LIC. HÉCTOR MANUEL COUTIÑO ROMERO

ESTUDIANTE
GILBERTO TRUJILLO CASTELLANOS

FECHA
INTRODUCCIÓN

La mediación es un intento de trabajar con el otro y no contra el otro, en

busca de una vía pacífica y equitativa para afrontar los conflictos, en un entorno de

crecimiento, de aceptación, de aprendizaje y de respeto mutuo.

Consiste en un proceso voluntario, flexible y participativo de resolución

pacífica de conflictos, en el que dos partes enfrentadas recurren voluntariamente a

una tercera persona imparcial, el mediador, para llegar a un acuerdo satisfactorio.

Este método promueve la búsqueda de soluciones que satisfagan las

necesidades de las partes.

El tema principal de este trabajo es la exposición de la labor del mediador

dentro de un conflicto y los pasos a seguir para que se dé de manera eficaz con

buenos resultados, principalmente, cubriendo con la función principal de la misma

que es el mutuo acuerdo.

A pesar de todo, la mediación es una de las cosas más complejas dentro de

cualquier sistema y en especial, de cualquier conflicto.

Explicaremos cada uno de los principios de la mediación y como se irá

dando el proceso, los tratos con las partes, las correctas preguntas.

Como sabemos, la conducta es esencial para cada situación, siempre es

recomendable presentar cierta conducta, postura, tono de voz, tipo de voz, hasta

tipo de vestimenta adecuada para interactuar con ciertas personas. En la

mediación no es diferente en lo absoluto, es por eso que también se dará a


conocer la postura o conducta que el mediador debe tener frente a las partes

involucradas.

LOS PRINCIPIOS DE LA MEDIACIÓN

Voluntariedad

Se trata de un proceso voluntario, tanto en la decisión de inicio como en su

desarrollo y en su financiación, pudiendo ser desistido por las partes implicadas en

cualquier momento.

Esto nos lleva a la disposición de las partes para la solución del conflicto,

sino están dispuestas a resolverlo, difícilmente se llegará a un acuerdo.

Confidencialidad

Se garantizará la confidencialidad del contenido de las sesiones de

mediación y de la documentación utilizada, no pudiendo ser declarada la

información obtenida por el mediador a lo largo del proceso, al que asiste el

secreto profesional.

El mediador está obligado a mantener todo confidencialmente a menos que

la parte con la que se está tratando permita divulgar información específica.

Bilateralidad y buena fe

El principio de bilateralidad supone que ambas partes disponen de las

mismas oportunidades para expresarse, sin más limitación que la establecida por

el mediador para el buen desarrollo de las sesiones.


Las partes deben actuar conforme a los principios de lealtad, buena fe y

respeto mutuo durante el planteamiento y negociación para enfocarse

correctamente a la consecución del acuerdo, prestando la debida colaboración y el

apoyo necesario al mediador.

Imparcialidad y neutralidad

El mediador no tendrá intereses respecto de alguna de las partes, ni

respecto del objeto del conflicto.

Su papel es el de catalizador que dirige el proceso, pero no se involucra en

el mismo, siendo neutral y procurando el equilibrio de las partes durante el

procedimiento.

Además de que no se involucrará con la decisión de las partes y solamente

actuará su rol como una parte media, que verá por ambas partes.

Flexibilidad

El proceso de mediación debe ser flexible para poder adaptarse a las

circunstancias concretas del caso y de los sujetos. Las pautas a seguir se

convienen en cada caso por el mediador y las partes al inicio del proceso, incluida

su duración.

Profesionalidad

La mediación es un proceso de diálogo asistido y gestionado por un

profesional, con la preparación técnica adecuada para reconducir las posturas

procesales cerradas de las partes hacia los intereses de cada uno, que debe
saber aflorar y, desde allí, establecer el marco para que la negociación se

encarrile hacia el acuerdo satisfactorio.


EL PROCESO DE MEDIACIÓN

El objetivo de la primera parte o fase de la mediación, que consiste en

entrevistar a las partes, es obtener información sobre el conflicto, transmitirles

confianza y permitir un espacio de desahogo, de modo que se pueda ir allanando

el terreno para un encuentro final.

La presentación o encuadre, la descripción de lo ocurrido, la aclaración del

problema, la búsqueda de soluciones y, por último, el acuerdo. En este caso, el

acuerdo final consiste en que la persona acceda a participar en la siguiente fase

de la mediación.

En la presentación o encuadre, el objetivo es crear la confianza en el

proceso de mediación. El mediador se encarga de explicar cómo se va a

desarrollar este proceso, de recordar la importancia de la confidencialidad y de su

colaboración, además de aclarar las normas básicas de participación.

Esta primera fase es particularmente conveniente informar a las partes de

que una buena comunicación necesita de unos mínimos requisitos (que no haya

interrupciones, que se esfuercen por entenderse, que exista una adecuada

comunicación, etc.), de modo que si éstos se cumplen, se va a facilitar que se dé

una búsqueda de soluciones más rápida y eficaz, de mismo modo que si no lo

hacen, es muy probable que la situación empeore.

Comenzar el encuentro recordando a las partes en qué consiste la

mediación es importante, ya que; por un lado, les señalamos que para solucionar

un problema es necesaria otra forma de interactuar, y que la figura del mediador


está ahí para facilitar la comunicación, de modo que puedan resolver el conflicto; y

por otro lado, que el mediador les va a servir de modelo de interacción,

entendiendo que lo relevante no es tanto el contenido de lo que se dice, sino más

bien el tono y la forma del discurso.

En esta segunda etapa de la fase de mediación, la descripción de lo

ocurrido por las partes en conflicto cada una de las partes va a poder exponer su

versión del conflicto y va a tener la oportunidad de expresar qué piensa y cómo se

siente al respecto.

Este momento es ideal para que cada uno de ellos perciba que es

escuchado y pueda desahogarse. De ahí que sea importante que el mediador

genere un ambiente distendido y, sobre todo, que gestione el intercambio de

mensajes.

El mediador debe conseguir que las partes respeten el turno de

intervención, tratando de que realicen una escucha activa y empaticen cada uno

de ellos con la parte contraria. También debe ayudar a poner sobre la mesa los

temas más relevantes del conflicto (sin emitir juicios de valor o aconsejar),

prestando atención tanto al contenido como a la relación entre las partes.

En la fase de aclaración del problema, la figura del mediador es clave, ya

que busca identificar en qué consiste el conflicto para tratar de consensuar los

temas más importantes para ambas partes. Se debe asegurar la conformidad

mutua sobre los temas a tratar, de modo que se pueda avanzar hacia una solución

del conflicto.
Además, el mediador tendrá que conseguir una versión consensuada del

problema, explorando principalmente los intereses que subyacen a las posiciones

de cada uno y dirigiendo el diálogo en términos de intereses.

Esta etapa es de gran relevancia, dado que gracias a las preguntas que

formula el mediador y las partes serán conscientes de que existen varios puntos

de vista o enfoques del mismo problema, facilitando así la resolución del conflicto.

Asimismo, y como hemos apuntado anteriormente, si cada parte presenta

primero sus intereses y después sus posiciones, será más fácil que la parte

contraria se muestre receptiva hacia las mismas.

En definitiva, el objetivo de esta fase es: identificar los intereses,

necesidades y sentimientos de ambas partes; comprender la posición del otro de

forma empática; y tratar de destacar los elementos comunes en la percepción del

conflicto, destacando la importancia que tiene para ambas partes llegar a un

acuerdo.

En la fase de la búsqueda de soluciones, se tratan los temas más

relevantes y se buscan posibles vías de solución y de encuentro. Los mediadores

deben facilitar la creatividad en la búsqueda de ideas o soluciones (a través de

técnicas como la tormenta de ideas, visualización creativa), analizando lo que

cada parte está dispuesta a hacer y lo que le pide a la parte contraria, solicitar que

valoren cada una de las posibles soluciones y pedir su conformidad con cada una

de las propuestas.
En esta fase es muy importante que se manejen unas adecuadas

habilidades de comunicación. A estas alturas del proceso de mediación, cada

parte visualizará el hecho de ver que la persona contraria, que hasta ese momento

era su adversaria, se ha tornado en una aliada con la que poder comunicarse con

corrección y ha hecho concesiones, lo que facilitará que la parte concernida

modifique también su conducta en pro de mantener la nueva situación que

beneficia a todos.

Finalmente, en esta última etapa de la mediación que es la fase de acuerdo,

el mediador debe ayudar a las partes a evaluar las propuestas, así como sus pros

y contras, hasta que puedan decidirse por una de ellas. Asimismo, ha de

ayudarles a definir claramente el acuerdo, buscando que este sea equilibrado,

realista, concreto, posible y claro, aceptado por todos, evaluable y que quede por

escrito.

Las partes tienen que comprometerse a cumplir aquello que han acordado y

deben firmarlo. El mediador debería darse por satisfecho si las partes han podido

entablar comunicación, aunque finalmente no hayan podido llegar a acuerdos

concretos o, por algún motivo, no hayan querido plasmarlo por escrito con su

firma.

Incluso en las ocasiones en las que el acuerdo haya sido imposible, la

mediación habrá servido como entrenamiento para poner en marcha otro tipo de

habilidades de comunicación, así como para mejorar la relación entre las

personas.
PUNTO DE VISTA

Desde mi punto de vista, considero que el proceso de mediación es algo

sumamente importante y más que nada complejo. El mediador tiene un rol muy

importante en la solución de conflictos, esto nos da un enfoque parcial del

significado de esta labor.

La verdad es que a mí me llama muchísimo la atención este tema y esta

función como interventor de conflictos entre partes. El proceso es totalmente

limpio y las convicciones requeridas para un mediador son bastas y específicas.

Dado que se requiere que un mediador funja como una parte neutra, no

tiene que tener intereses personales ni sacar ventaja del conflicto de las partes.
CONCLUSIÓN

En conclusión, considero que la mediación y su proceso se hacen de

manera flexible y poco formal para la resolución de conflictos, además de que

reduce recursos humanos y materias para el estado en cuestiones judiciales y

familiares, pero de igual manera ayuda a crear vínculos sociales más sanos.

La mediación es un proceso mucho más rápido que un litigio judicial, pues

el conflicto puede llegar a resolverse en cuestión de días y, en algunos casos,

incluso de horas. Puede comenzar en cualquier momento, desde que las partes

aceptan la mediación y fijarse un calendario de reuniones a conveniencia de estas.

Las partes en conflicto son las que deciden la conducción de la mediación,

aportando con la información que quieren que sea conocida o no, proponiendo

soluciones parciales o totales; en definitiva, son ellas las que tienen la libertad de

llegar a una solución por su propia voluntad y no por imposición de nadie.

Una de las cualidades más importantes del mediador es la creatividad, y

este aspecto es esencial para promover que las partes lleguen a acuerdos

creativos que les permita solucionar el conflicto y precaver sus relaciones futuras.

La mediación Permite encontrar soluciones de “sentido común”. Permite

que las partes ajusten sus distintas percepciones y sus reclamaciones de modo

que resulten más realistas.


Bibliografía
¿QUÉ ES LA MEDIACIÓN? (s.f.). Obtenido de Diario de la Mediación :
[Link]
Mijangos, R. (s.f.). ¿QUÉ ES LA MEDIACIÓN? . Obtenido de Bufete Mijangos:
[Link]
caracteristicas-esenciales/
OMPI. (s.f.). ¿Que es la Mediación? Obtenido de
[Link]

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