DEWEY
Nació el 2 de octubre de 1859 en Burlington Vermont, Estados Unidos, fue filósofo, psicólogo y
pedagogo estadounidense, su metodología y filosofía estuvieron influenciadas por las ideas de
Hegel.
Es conocido por ser uno de los fundadores del pragmatismo y fue la figura más representativa e la
pedagogía progresista en EE.UU.
Principales aportaciones a la educación:
John Dewey ha sido uno de los representantes más ilustres de la filosofía experimental en la
pedagogía.
Sus ideas pedagógicas estuvieron profundamente unidas al pragmatismo.
Se debe aprender haciendo, resolviendo problemas concretos y personales, y no escuchando.
Decía que para llegar a la finalidad formativa del conocimiento, debía de pasarse por tres etapas
primordiales:
1. Los hechos y acontecimientos científicos.
2. Las ideas y razonamientos.
3. La aplicación de resultados a nuevos hechos específicos.
La propuesta metodológica de Dewey consta de cinco fases:
1. Consideración de alguna experiencia actual y real del niño.
2. Identificación de algún problema o dificultad suscitados a partir de esa experiencia.
3. Inspección de datos disponibles, así como búsqueda de soluciones viable.
4. Formulación de una hipótesis de la solución.
5. Comprobación de la hipótesis por acción.
La educación.
Es proceso de vida y no una preparación para la vida posterior.
Dewey llego a chicago con la idea de establecer una “escuela experimental” por cuenta propia.
En 1984 expresó que “cada vez tenía más presente en su mente la imagen de una escuela”: una
escuela cuyo centro y origen sea algún tipo de actividad verdaderamente constructiva, en la que la
labor se desarrolle siempre en dos direcciones: por una parte, la dimensión social de esta actividad
constructiva, y por otra, el contacto con la naturaleza que le proporciona la materia prima.
Dewey defendió, que la labor teórica en contacto con las exigencias de la práctica, constituirá el
componente fundamental de un departamento de pedagogía (“el elemento esencial de todo
sistema”).
En enero de 1896, abre sus puertas la escuela experimental de la Universidad de Chicago, que
pronto paso a llamarse “escuela Dewey”. Las hipótesis que se experimentaban en ese laboratorio
eran estrictamente las de la psicología funcional y la ética democrática.
La escuela de Dewey
Se basaría en un método experimental y además desarrollaría en el niño las competencias necesarias
para que este fuese capaz de resolver los problemas que se planteasen.
En esta escuela, el alumno debía ser capaz de aprender a investigar y explorar, además una
condición indispensable sería sumergirse en el ambiente y aprender de la experiencia. De esa
manera, podría reaccionar siempre con interés, flexibilidad y curiosidad ante nuevas situaciones, así
como responder de manera creativa.
Las aulas que se conformasen estas escuelas, serían laboratorios sociales, en los cuales se
emplearían distintos métodos y materiales: además deberían tener un espacio, para que el niño se
dedicara a trabajar en lugar de escuchar.
El alumno.
Dewey dijo que los niños no eran limpias pizarras pasivas: que en cambio eran activos y que tenían
consigo interés. Y que por ello cuando el niño llegaba al aula “ya era interesante, activo y la función
de la educación, radicaría en tomar a su cargo esta actividad y orientarla”.
En esta escuela, era el alumno quien debía asumir el papel activo.
Los alumnos debían aproximarse a las asignaturas como conjuntos de materiales que mantendrían
nexos con acciones que desarrollarían después en un futuro.
Papel del maestro.
Sostenía que los profesores debían ser capaces en la docencia, ya que deben buscar estrategias
didácticas que desarrollen y estimulen las facultades activas de los alumnos. De tal manera, que se
construyera un entorno, donde las actividades inmediatas del alumno se enfrentaran a situaciones
problemáticas que requerían de conocimientos teóricos y prácticos.
Que el alumno asumiese el papel activo en este modelo de escuela, trajo consigo cambios
importantes en las funciones del profesorado. De esta forma el profesor se convertiría en el guía del
alumno y ejercerá como exponente de los intereses del grupo de los alumnos.
Aportaciones a la escuela actual.
La educación actual fundamenta su base a las ideas pedagógicas propuestas por Dewey.
Esta consiste en que será el alumno quien experimente y descubra en mundo en forma autónoma, y
el docente solo será el guía.
Su huella ha quedado notablemente impregnada en el ámbito de la reforma educativa, que hoy en
día, todavía sigue implícita.
Experiencia y educación (1938) es su último libro sobre educación, y constituye la síntesis
definitiva de su pensamiento en este campo. Se trata de un trabajo filosófico de reconstrucción de la
pedagogía, una elaboración del concepto central de su pensamiento pedagógico –el de experiencia
educativa–, una crítica de la pedagogía tradicional y la progresista, y una valoración pragmática de
la práctica pedagógica en función de sus efectos.
en el libro Cómo pensamos. La relación entre pensamiento reflexivo y proceso educativo, de John
Dewey, éste realiza la conexión entre su filosofía pragmatista, su psicología y su pedagogía. De sus
concepciones teóricas extrae unas interesantes consecuencias que atañen al método para la
enseñanza y educación. Defiende que a la corriente natural del pensamiento hay que ir
convirtiéndola en un examen consciente y ordenado de la realidad, que sigue el modelo del
conocimiento científico, y que significa una reflexión a partir de la manipulación de la realidad, o
sea, el proceso que él denomina experiencia.