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Características de los Reptiles

Los reptiles se caracterizan por tener cuerpos cubiertos de escamas o placas, extremidades cortas o ausentes, y ser animales de sangre fría. La mayoría viven en tierra pero algunos en el agua. Tienen pulmones bien desarrollados, un sistema circulatorio doble, huevos terrestres y pueden regular su temperatura corporal moviéndose entre la sombra y el sol. Dentro de los reptiles se incluyen cocodrilos, lagartijas, serpientes, tortugas y tuátaras.

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Características de los Reptiles

Los reptiles se caracterizan por tener cuerpos cubiertos de escamas o placas, extremidades cortas o ausentes, y ser animales de sangre fría. La mayoría viven en tierra pero algunos en el agua. Tienen pulmones bien desarrollados, un sistema circulatorio doble, huevos terrestres y pueden regular su temperatura corporal moviéndose entre la sombra y el sol. Dentro de los reptiles se incluyen cocodrilos, lagartijas, serpientes, tortugas y tuátaras.

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REPTILES

Características generales de los reptiles


Son vertebrados terrestres, con el cuerpo generalmente cubierto de escamas.
Tienen extremidades cortas y laterales o carecen de ellas.
Tienen la piel cubierta de escamas, escudos o placas córneas.
Son de sangre fría y pasan el invierno aletargados.
Tienen respiración pulmonar y cutánea (piel).
Se reproducen por huevos, que generalmente no incuban, ya que tienen fecundación
interna.
La piel es mudada periódicamente. Algunas son netamente terrestres y otros pueden estar
constantemente en el agua.
Su respiración es únicamente vía pulmonar.
Los reptiles se clasifican en cuatro órdenes: Cocodrilos (Crocodylia), Lagartijas y Serpientes
(Esquemita), Tortugas (Testudíneas) y Tuataras (Sphenodontia).
Su corazón tiene dos aurículas y un ventrículo con una o dos cavidades.

Los reptiles (Reptilia) son una clase de animales vertebrados amniotas provistos de

escamas epidérmicas de queratina.


La mayoría de los reptiles se han adaptado a la vida terrestre, pero finalmente se ha
descubierto que algunos viven en el agua. Una piel resistente y escamosa es una de
sus adaptaciones. Otras de las adaptaciones que han contribuido al éxito de los
reptiles en tierra firme son que incluyen pulmones bien desarrollados, un sistema
circulatorio de doble circuito, un sistema excretor que conserva el agua, fuertes
extremidades, fertilización interna y huevos terrestres con cascarón. Además los
reptiles pueden controlar su temperatura corporal cambiando de lugar. 1
Control de temperatura corporal
La capacidad para controlar su temperatura corporal es una enorme ventaja para los
animales activos. Los animales de los que hemos hablado hasta ahora son
ectodérmicos. Los ectodérmicos utilizan la conducta para controlar la temperatura
del cuerpo. Para calentarse, se tienden bajo el sol todo el día. Para enfriarse, se
mueven hacia la sombra, nadan, o se refugian en madrigueras subterráneas.
Nutrición:
Su aparato digestivo consta de cavidad bucal, lengua, esófago, estómago, intestino
y cloaca presenta glándulas anexas como son el hígado y el páncreas
La mayor parte de los reptiles son carnívoros y poseen un tracto digestivo sencillo y
corto, ya que la carne es bastante simple de descomponer y digerir. La digestión es
más lenta que en los mamíferos, lo que refleja su lento metabolismo durante el
reposo y su incapacidad para dividir y masticar sus alimentos. Este metabolismo
tiene requerimientos de energía muy bajos, permitiendo que los grandes reptiles,
como los cocodrilos y las grandes serpientes constrictoras, puedan vivir de una
comida grande por meses, digiriendo lentamente una presa de gran tamaño.
Los reptiles herbívoros, en cambio, tienen los mismos problemas de masticación de
los mamíferos herbívoros, pero, a falta de los dientes complejos que poseen estos
últimos, los reptiles tragan rocas y piedras (llamados gastrolitos) para facilitar la
digestión: las rocas se lavan en el estómago, ayudando a moler la materia vegetal.
Las tortugas marinas, cocodrilos e iguanas marinas también utilizan los gastrolitos
como lastre, lo cual les sirve de ayuda para la inmersión.

Respiración Los pulmones de los reptiles son esponjosos y tienen mayor superficie
para intercambio de gases que los anfibios. Esto es debido a que la mayoría de los
reptiles no puede cambiar gases a través de la piel, como hacen la mayoría de los
anfibios de piel húmeda. Muchos reptiles tienen músculos que rodean las costillas y
expanden la cavidad torácica para inhalar, o colapsan la cavidad para exhalar.
Varias especies de cocodrilos también poseen repliegues cutáneos que separan la
boca de los conductos nasales; así respiran por las fosas nasales mientras tienen la
boca abierta. Para intercambiar gases con el medio ambiente, los reptiles poseen
dos pulmones funcionales o bien, en el caso de ciertas especies de serpientes, solo
uno.
Sistema circulatorio
Los reptiles poseen un eficaz sistema circulatorio de doble circuito. Una de las vías
lleva y recoge sangre de los pulmones. La otra vía lleva y recoge sangre del resto
del cuerpo. El corazón de los reptiles contiene dos aurículas y uno o dos ventrículos.
La mayoría de los reptiles tienen un ventrículo único con un septo parcial; permite
separar la sangre oxigenada de la sangre no oxigenada durante el ciclo de bombeo.
Los cocodrilos y caimanes tienen los corazones mejor desarrollados entre los
reptiles modernos, pues están compuestos de dos aurículas y dos ventrículos,
conformación que también existe en aves y mamíferos.
La circulación sanguínea en reptiles es doble, cerrada e incompleta. Se compone
de un corazón con dos aurículas (comunicados por un orificio llamado Foramen de
Panizza) y un ventrículo, así como vasos sanguíneos.
Los reptiles son los animales que pertenecen al orden de los saurios, quelonios,
ofidios y cocodrilianos. En todos los órdenes, menos en el de los cocodrilianos, el
sistema de circulación sanguínea funciona de la misma forma.

Imagen vía schoolbag.info


Éste cuenta con una cavidad entre las dos aurículas del corazón donde se mezcla la
sangre cargada de oxígeno (proveniente de la aurícula izquierda) con la sangre
pobre en oxígeno (proveniente de la aurícula derecha). Por este motivo se dice que
la circulación es cerrada, ya que la sangre nunca se desplaza por fuera de los vasos
sanguíneos.
También se dice que es doble, pues para que la sangre complete un recorrido debe
pasar dos veces por el corazón. Finalmente, se dice que es incompleta pues la
sangre rica en oxígeno se mezcla con la sangre pobre en oxígeno.
En el caso de los reptiles cocodrilianos, la circulación es cerrada, doble y completa.
Es decir, la sangre oxigenada nunca entra en contacto con la que carece de
oxígeno.
Sin importar el tipo de reptil, el proceso de circulación siempre será llevado a cabo
en dos circuitos uno menor (pulmonar) y uno mayor (sistémico).
Circulación en reptiles no cocodrilianos
En los reptiles no cocodrilianos, el proceso de circulación se divide en un circuito
menor y uno mayor.
Circuito menor
El circuito menor comienza en el corazón, lugar donde la aurícula derecha se
contrae y hace que la sangre pobre en oxígeno se desplace al ventrículo, el cual se
encuentra parcialmente dividido.
Posteriormente el ventrículo se contrae y hace que la sangre pobre en oxígeno pase
a los pulmones, a través de las arterias pulmonares.
Allí la sangre se oxigena y se libera del dióxido de carbono. Luego, la sangre rica en
oxígeno pasa de los pulmones a través de las venas pulmonares en dirección hacia
la aurícula izquierda.
Una vez la aurícula izquierda se contrae, hace que la sangre se desplace al
ventrículo, lugar donde se combina parcialmente con la sangre pobre en oxígeno,
sobrante del bombeo previo. De esta forma, se concluye el proceso del circuito
menor.
Circuito mayor
En el caso del circuito mayor, el proceso de circulación inicia cuando el ventrículo se
contrae y hace que la sangre rica en oxígeno pase por medio de la arteria aorta a
cada una de las células del cuerpo.
Durante el proceso del circuito mayor la sangre recolecta el dióxido de carbono
presente en todas las células del cuerpo, a la par que las oxigena.
Una vez la sangre pasa por todo el cuerpo, y el dióxido de carbono es recolectado,
ésta pasa por una red de capilares (cada uno de diámetro diferente), que confluyen
en un tipo de venas conocidas como venas cavas.
Las venas cavas se encargan de llevar la sangre pobre en oxígeno a la aurícula
derecha, la cual se contrae y permite que la sangre se desplace al ventrículo para
dar comienzo nuevamente al proceso de circuito menor.
Circulación en reptiles cocodrilianos
El sistema circulatorio de los reptiles cocodrilianos cuenta con un corazón dividido en
dos aurículas y dos ventrículos (similar al de los mamíferos y las aves).
Entre las aurículas y los ventrículos se encuentran unas válvulas, conocidas como
tricúspide en la parte derecha y mitral en la parte izquierda.
Las válvulas tricúspide y mitral evitan que la sangre retroceda al circular en el interior
del corazón. En ese sentido, el sistema circulatorio de los reptiles cocodrilianos es
cerrado, doble y completo.
Se dice que el sistema circulatorio de los reptiles cocodrilianos es cerrado pues la
sangre contenida en su interior nunca se desplaza al exterior de los vasos
sanguíneos.
Por otro lado, se dice que es doble, puesto que la sangre debe pasar en dos
ocasiones por el corazón para llevar a cabo un solo recorrido. Finalmente, se
considera que el sistema es completo, puesto que en ningún momento se mezcla la
sangre oxigenada con aquella que carece de oxígeno.
Por otro lado, se puede apreciar que en el corazón de los reptiles cocodrilianos el
lado izquierdo del corazón está mucho más desarrollado que el lado derecho.
Esto se debe a que el ventrículo izquierdo debe bombear la sangre con fuerza
suficiente como para que ésta al salir del corazón alcance a recorrer todo el cuerpo.
Circuito menor
Al igual que en los demás reptiles, el proceso de circulación de los cocodrilianos
también tiene lugar en dos circuitos.
El circuito menor comienza cuando el ventrículo derecho se contrae, una vez
recibida la sangre pobre en oxígeno y habiéndose cerrado la válvula tricúspide. De
esta manera, la sangre que carece de oxígeno es enviada a los pulmones a través
de las arterias pulmonares.
En las arterias pulmonares la sangre es oxigenada y el dióxido de carbono es
cedido. Una vez tiene lugar este proceso, la sangre rica en oxígeno deja los
pulmones y se desplaza a través de las venas pulmonares hasta llegar a la aurícula
izquierda.
Allí ésta se contrae y la válvula mitral se abre para que la sangre pase al ventrículo
izquierdo.
Circuito mayor
El circuito mayor inicia con la contracción del ventrículo izquierdo y el cierre de la
válvula mitral. En este momento, la sangre oxigenada se desplaza a través de la
arteria aorta hasta irrigar todas las células del cuerpo.
Durante este proceso también es recogido el dióxido de carbono contenido en todas
las células del cuerpo. Esta repartición de la sangre por todo el cuerpo es posible
gracias a una red de capilares presente en todos los tejidos de los reptiles.
Estos capilares cuentan con diferentes diámetros y confluyen en las venas cavas,
las cuales desembocan en la aurícula derecha. En este lugar, la sangre vuelve a ser
impulsad hasta el ventrículo derecho y todo el proceso vuelve a comenzar.
Los reptiles cocodrilianos son considerados los más evolucionados dentro de su tipo,
ya que poseen un corazón con cuatro cavidades. Sin embargo, existen algunas
especies dentro de este orden que pueden tener un corazón con solo tres
cavidades.
Excreción
La orina se produce en los riñones. En algunos reptiles, la orina fluye a través de
unos tubos directamente hacia una cloaca parecida a la de los anfibios. En otros
casos, la vejiga urinaria almacena la orina antes de eliminarla por la cloaca. La orina
de los reptiles contiene amoniaco o ácido úrico. Los reptiles que viven
principalmente en el agua, como los cocodrilos y caimanes, excretan la mayor parte
de sus desechos nitrogenados en forma de amoniaco, un compuesto tóxico. Los
caimanes y cocodrilos beben mucha agua, y esto diluye el amoniaco de la orina y
ayuda a expulsarlo. En contraste, muchos otros reptiles, sobre todo los que viven
exclusivamente en tierra firme, no excretan amoniaco directamente; convierten el
amoniaco en un compuesto llamado ácido úrico. El ácido úrico es mucho menos
tóxico que el amoniaco, así que no hace falta diluirlo mucho. En estos reptiles, el
exceso de agua se absorbe en la cloaca y convierte la orina en cristales de ácido
úrico que forman un sólido blanco y pastoso. Como eliminan desechos que
contienen poco líquido, los reptiles pueden conservar agua.
Anatomía y morfología
El patrón básico del encéfalo de un reptil es semejante al de un anfibio, aunque el
cerebro y el cerebelo son considerablemente más grandes comparados con el resto
de la masa encefálica. Los reptiles que son activos durante el día, suelen poseer
ojos complejos y pueden percibir bien los colores. Muchas serpientes tienen también
un excelente sentido del olfato. Además de las fosas nasales, la mayoría de los
reptiles tiene un par de órganos sensoriales en el paladar, los cuales pueden
detectar la presencia de sustancias químicas cuando el reptil saca la lengua. Los
reptiles tienen oídos simples con tímpano externo y un hueso único que conduce el
sonido al oído interno. Las serpientes también pueden captar vibraciones del suelo.
En comparación con muchos anfibios, los reptiles con patas tienden a tener
extremidades más grandes y fuertes que les permiten caminar, correr, excavar,
nadar o trepar. Además, las patas de algunos reptiles están más por debajo del
cuerpo que en los anfibios, lo que les permite ser más pesados. Igual que en los
anfibios, la espina dorsal de los reptiles ayuda a realizar gran parte del movimiento.
Reproducción
Todos los reptiles se reproducen por fecundación interna; el macho deposita su
esperma en el interior del cuerpo de la hembra. Casi todos los reptiles machos
poseen un par de órganos semejantes al pene —los hemipenes— que les permiten
depositar el esperma en el cuerpo de la hembra. Después de la fecundación, el
aparato reproductor de la hembra cubre los embriones con varias membranas y un
cascarón correoso.
En los reptiles el aparato reproductor masculino consta de dos testículos, epidídimo
y vasos deferentes los cuales desembocan por separado en la cloaca; dentro de
esta última existe un órgano copulador o pene, rudimentario.

El aparato reproductor femenino es similar al de las hembras de los anfibios, excepto


que los óvulos son fecundados en el útero.

La fecundación es interna; son ovíparos con excepción de algunas serpientes como


las boas y las víboras que son ovovivíparas. El desarrollo del huevo es directo. Este
posee abundante sustancia de reserva denominada albúmina o vitelo, que es
producida por unas glándulas localizadas en el oviducto; en este mismo conducto se
hayan las glándulas que producen la cáscara.

Sistema óseo
OFIDIOS: El CRÁNEO se une a la Columna Vertebral por un solo Cóndilo Occipital, como en las Aves.
En los Peces, Anfibios y Mamíferos, los Cóndilos son 2.

El MAXILAR INFERIOR se articula al Cráneo mediante el HUESO CUADRADO que permite a la boca
mayor amplitud al abrirla.

La COLUMNA VERTEBRAL está formada por VÉRTEBRAS PROCÉLICAS, cuyo número varía (hasta
300) según la especie de Reptil. Casi todas las vértebras presentan COSTILLAS.  Las Costillas son
FLOTANTES en los OFIDIOS.  En los SAURIOS (Lagartos) y en los HIDROSAURIOS (Cocodrilos) se
unen a un ESTERNÓN y forman una Caja Torácica.

Función Costillas Flotantes Las costillas flotantes no son vestigios de la evolución, como lo son las
costillas cervicales Tampoco son inútiles. Al eliminar las costillas flotantes, quedarán desprotegidos
órganos vitales como hígado, riñón, etcétera. Y ninguno de estos órganos está diseñado para recibir el
menor de los golpes del exterior, de hecho son los huesos los que les proporcionan flexibilidad, movilidad y
protección.

Mandíbula: Las mandíbulas de muchos reptiles, no están soldadas entre sí, teniendo la capacidad de
distenderse al presentar charnelas que permiten un mayor grado de movilidad (cinesis), lo que favorece
determinadas adaptaciones evolutivas a la hora de alimentarse.  Los cráneos pueden presentar un mayor
número de huesos, respecto a otros vertebrados superiores, al poseer un mayor número de huesos
independientes. Para mejorar el punto de enfoque hacia un objeto, algunas especies de saurios y tortugas
(también la tuatara), poseen osículos escleróticos en el ojo, a modo de pequeñas placas óseas.

Los reptiles con dientes, en general, los reemplazan continuamente a lo largo de toda su vida, incluso
durante la vejez, y las tortugas presentan un crecimiento continuo en su pico córneo. Esta característica,
unido a que ciertas familias no presentan centros secundarios de osificación, epífisis óseas, pudiendo crecer
lenta, pero continuamente durante su vida, hace que algunos reptiles no tengan barreras a la longevidad. 
Como refuerzo de las paredes de la cavidad abdominal, para así soportar el peso del paquete visceral, los
reptiles presentan estructuras óseas y cartilaginosas como las costillas abdominales (gastralia) de los
cocodrilos y las barras cartilaginosas de algunos lagartos.

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