1.
Clasificación de las empresas
Las empresas se clasifican en función de varios criterios. Por ejemplo, según su titularidad se
dividen en:
• Empresas públicas. Son aquellas empresas que están bajo el control del Gobierno, ya sea
central, autonómico o local. La Administración será, por tanto, titular de la compañía o de
parte de ella.
• Empresas privadas. Son entidades creadas por individuos particulares para desarrollar una
actividad económica a fin de conseguir beneficios. Según el número de personas que las
constituyan, el capital social mínimo necesario y la responsabilidad de los socios, adquieren
una denominación u otra.
EJEMPLO 1. Tipos de empresas
Empresas públicas son el Canal de Isabel II, Correos, RTVE, AENA. Empresas privadas
son la mayoría, como cualquiera de las que hemos citado en los ejemplos de este libro.
Según su forma jurídica se dividen en:
• Empresario individual. Empresas constituidas por un socio. Es la forma jurídica más
sencilla, ya que solo hay un propietario. No puede tener socios, aunque sí contratar
trabajadores.
• Sociedades. Empresas constituidas por uno o varios socios. Aunque sean unipersonales, la
característica que las diferencia de las anteriores es que sí pueden tener socios. Igualmente,
pueden contratar trabajadores.
EJEMPLO 2. Empresario individual y sociedades
Los empresarios individuales suelen ser el fontanero, el taxista (dueño del taxi), el
comerciante (dueño de la tienda), etc. También se conocen como autónomos, ya que
tienen que darse de alta en la Seguridad Social dentro del Régimen Especial de
Trabajadores Autónomos. No obstante, es preferible denominar a esta forma jurídica
empresario individual, ya que todos los socios de cualquier sociedad tienen que estar
también dados de alta como autónomos y se crearía confusión.
Las sociedades son fáciles de identificar por las siglas que siguen a su nombre, como
S.A., S.L., [Link]., [Link]. No obstante, la mayoría de las veces los consumidores no
conocemos estas siglas porque no nos fijamos. Y a veces el nombre comercial no coincide
con la denominación social. Así, la empresa BQ es en realidad Mundo Reader S.L.
La forma jurídica elegida es libre, según decidan los socios. Esta elección marcará una serie
de aspectos fundamentales, como veremos en la fase de Simulación empresarial.
Siempre es posible cambiar de una forma jurídica a otra; por ejemplo, podrías constituirte
como empresario individual y, más adelante, cambiar a sociedad limitada, pero eso supondría
realizar nuevos trámites y, con ello, abonar las cantidades requeridas.
1.1. Franquicias
Una de las maneras de reducir el riesgo en el momento de iniciar un negocio es a través de
una franquicia.
Una franquicia se basa en un contrato de colaboración entre dos empresas jurídica y
financieramente independientes, representadas por las figuras del franquiciador y
el franquiciado.
Una franquicia consiste en la cesión por parte de un empresario «franquiciador» a una tercera
persona, «franquiciado», del derecho de explotación de una propiedad industrial o intelectual
propia y de la asesoría técnica necesaria, a cambio de una compensación económica y de un
porcentaje sobre los beneficios producidos.
Lo que el franquiciador ofrece es la marca y su prestigio, los productos apropiados,
asesoramiento sobre cómo «llevar el negocio» o know-how y acciones de marketing. El
franquiciado, por su parte, deberá seguir las indicaciones del franquiciador y abonarle unas
cantidades periódicas, que se denominan regalías, canon o royalties. El acuerdo suele durar
entre cinco y treinta años, con la posibilidad de cancelación anticipada mediante un preaviso.
La franquicia representa una situación ventajosa para los dos partes. El franquiciador puede
expandir su proyecto empresarial sin tener que realizar inversiones económicas y sin asumir
en su totalidad el riesgo de fracaso. Y el franquiciado se beneficia de iniciar un negocio que
ya está siendo rentable en el mercado, incluso sin ser un especialista en el sector y, si la
franquicia es bien conocida, tiene garantizada una clientela desde el primer momento y una
tasa de retorno de su inversión en poco tiempo.
EJEMPLO 3. Un taller mecánico en régimen de franquicia
El taller Repara tu vehículo basa su negocio en alquilar boxes por horas para que
sus clientes puedan revisar y reparar ellos mismos sus vehículos. Pone a disposición de
los usuarios todas las herramientas necesarias, así como una tienda de recambios y un
experto que les asesora.
El precio para iniciar una franquicia de este tipo ronda los 115 000 € e incluye:
•El canon de entrada, por la adecuación del local (proyectos y licencias incluidos),
productos, herramientas y maquinaria.
•El canon de publicidad. En este caso, no hay que pagar royalties.
A cambio, el franquiciador prevé que cada taller ingresará unos 150 000 € al año. Según
sus cálculos, un taller propio que no forme parte de la franquicia tardaría más o menos dos
años en facturar 200 000 €.
En España, los empresarios que quieran hacer una franquicia con su marca deben inscribirse
en el registro de franquiciadores, bien sea en el registro autonómico o en el registro central.
No obstante, están exentos de esta obligación aquellos emprendedores que tengan franquicias
en otros Estados de la Unión Europea; en este caso, solo deberán comunicar el inicio de sus
actividades en España.
El registro es un trámite administrativo que tiene una función meramente informativa, de
manera que no conlleva la obligación de poner en marcha la franquicia, si el franquiciador
cambiara de opinión. No obstante, saltarse este trámite es desaconsejable, ya que conlleva una
sanción.
Con el fin de facilitar el desarrollo de este tipo de fórmulas empresariales, es habitual que se
celebren ferias y salones de franquicias en diferentes puntos de la geografía española. Las más
conocidas son SIF&Co (Salón Internacional de la Franquicia, las Oportunidades de Negocio y
el Comercio Asociado), en Valencia, Expofranquicia, que organiza IFEMA en Madrid, y el
Salón Emprendedor, que tiene lugar en Barcelona.
EJEMPLO 4. 100 Montaditos, una franquicia de éxito
La cervecería 100 Montaditos es una cadena de restauración nacida en Huelva y
especializada en la venta de 100 tipos diferentes de montaditos. Actualmente, cuenta con
350 locales en régimen de franquicia repartidos por España y unos 50 en el extranjero
(Estados Unidos, México, Colombia, Italia, Chile, Guatemala, Bélgica y Portugal).
La sencillez de los platos (montaditos) y su bajo precio fueron parte del éxito de la marca.
El procedimiento para pedir es ágil y rápido. Se rellena un formulario con el pedido y se
entrega en el mostrador. Una vez preparado, se avisa a los clientes a través de megafonía.
Cada montadito se compone de una base de pan y unos ingredientes colocados encima.
Algunos se toman fríos y otros calientes. Recientemente, han incorporado distintas
variedades de pan.
La ambientación de los locales está muy ligada a su origen andaluz, ya que pueden verse
fotografías antiguas de Cádiz, una imagen muy representativa de Andalucía que se utiliza
en los establecimientos de todo el mundo.
La empresa cuenta con departamentos de investigación y desarrollo, para avanzar en la
creación de nuevas tapas con las que sorprender a sus clientes.
En su web (pertenecen al grupo Restalia, [Link] ), informan de
los requisitos y condiciones para franquiciarse con su marca:
•Canon de entrada: 36 000 €.
•Royalty: 7 %.
•Características del local: 120 m2.
•Duración: diez años.
2. Trámites para la creación de la empresa
La elección de una u otra forma jurídica tiene relevancia en el momento de realizar los trámites de
constitución de la empresa. En el caso del empresario individual, los trámites son sencillos y
rápidos; en cambio, las sociedades tienen más formalidades que cumplir.
En ocasiones, se pueden realizar telemáticamente los trámites de constitución.
EJEMPLO 12. Tramitación telemática
Para la tramitación on-line, las empresas tienen a su disposición dos opciones:
• Punto de Atención al Emprendedor (PAE, antes PAIT). Prestan información, asesoramiento,
formación, apoyo para conseguir financiación e inician la tramitación telemática (on-line) de
la empresa a través del sistema CIRCE (Centro de Información y Red de Creación de
Empresas).
Los PAE pueden depender de entidades públicas o privadas, colegios profesionales,
organizaciones empresariales o cámaras de comercio. La creación telemática mediante CIRCE
solo es posible para el empresario individual, la sociedad de responsabilidad limitada, la
sociedad limitada de formación sucesiva, la sociedad limitada nueva empresa o la comunidad
de bienes.
• Ventanilla Única Empresarial (VUE). Ayudan en la creación de una empresa, desde la asesoría
en la elaboración del plan de negocios hasta la realización de todos los trámites sin tener que
desplazarse en persona a otros organismos. Cada Comunidad Autónoma dispone de una VUE,
que suele ubicarse en la Cámara de Comercio. Las VUE prestan apoyo a cualquier forma
jurídica que quiera constituir el emprendedor.
La Ventanilla Única Empresarial (VUE) ofrece servicios integrados de tramitación y
asesoramiento empresarial. Asimismo, puede realizar funciones propias de un PAIT.
La Ventanilla Única Empresarial dispone de una red de centros presenciales de tramitación (uno o
dos por Comunidad Autónoma), así como de un servicio gratuito de asesoramiento on-line.
Del mismo modo, para facilitar la tramitación con otras Administraciones Públicas, hay dos
recursos:
• Sistema RED. Cualquier empresa puede realizar aquí sus gestiones ante la Seguridad Social.
• Sistema contrat@. Trámites ante el SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal).
Recientemente, se ha creado la Ventanilla Única del Emprendedor, un nuevo recurso que no debe
confundirse con la Ventanilla Única Empresarial, enfocada a la información y asesoramiento. Así,
informa sobre ayudas y subvenciones, cuestiones legales y jurídicas y permite tutelar el plan de
negocio.
En esta unidad, se analizarán todos los trámites necesarios para el inicio de un negocio,
distinguiendo entre trámites de constitución y trámites de puesta en marcha. Como ves en la , se
distingue entre trámites obligatorios para el empresario individual y los que deben realizar las
sociedades. Una sociedad es una empresa que puede estar integrada por varios socios, de ahí que
sus trámites sean más complejos. Veremos las distinciones en la sección Simulación
empresarial de esta unidad didáctica.
Empresa Trámites de constitución Trámites de puesta en marcha
• Alta en el IAE.
• Alta en el IVA.
• Declaración previa de inicio de actividad.
• Elección régimen IRPF.
Empresario • No requiere ningún trámite
individual específico. • Alta en el RETA.
• Inscripción de la empresa en la Seguridad
Social (si contrata trabajadores).
• Afiliación y alta de los trabajadores.
• Legalización de libros oficiales.
• Obtención del NIF.
• Legalización de los libros.
• Alta en el IAE.
• Certificación negativa de la • Alta en el IVA.
denominación social.
• Apertura de cuenta bancaria. • Declaración previa de inicio de actividad.
• Redacción de los estatutos. • Alta en el RETA de los socios.
Sociedades • Firma de la escritura. • Inscripción de la empresa en la Seguridad
• Liquidación del ITP/AJD. Social (si contrata trabajadores).
• Solicitud del NIF. • Afiliación y alta de los trabajadores en el
• Inscripción en el Registro Régimen General.
Mercantil. • Comunicación de apertura.
• Sellado del libro de visitas.
• Solicitud de licencias municipales.
• Inscripción en el Registro de la Propiedad o
Industrial.
Tabla 3.7. Trámites para el inicio de una actividad empresarial.
3. Trámites de constitución
Una persona tiene capacidad de comprar y vender por su cuenta. Una empresa, en cambio, si está
constituida por varios socios, plantea una serie de problemas: ¿a nombre de quién se pone el local
comprado? ¿Quién paga los gastos? ¿En qué cuenta bancaria se domicilian los pagos? ¿Quién pide
un préstamo? ¿Quién abona la deuda si la empresa no obtiene beneficios?
La legislación mercantil ha resuelto este problema creando la figura de persona jurídica, para
aquellas empresas que, sin tener existencia individual física, puedan actuar «como personas», es
decir, están sujetas a derechos y obligaciones y responden con su patrimonio (patrimonio mercantil)
de las deudas contraídas.
Los trámites de constitución son los que hacen que la empresa tenga personalidad jurídica.
• El empresario individual no realizará ningún trámite de constitución, dado que ya es una persona
física.
• Las sociedades deben cumplir varios requisitos que se detallan a continuación.
EJEMPLO 13. ¿Por qué se requieren tantos trámites?
Para que una sociedad adquiera la personalidad jurídica, necesita un documento que aclare
quiénes son los propietarios y que tenga validez legal, realizado ante notario. También debe
constar en algún registro oficial. Y debe tener una cuenta en un banco a nombre de la sociedad,
en la que efectuar los cargos e ingresos. Para ello, es necesario que tenga un nombre que la
diferencie de otras y estar identificada ante Hacienda para pagar impuestos.
3.1. Certificación negativa de la denominación social
La obtención de este certificado es necesaria para asegurarnos de que no existe ningún otro negocio
que lleve el nombre que queremos poner a nuestra razón social. La emite el Registro Mercantil
Central (RMC), aunque no es necesario desplazarse hasta allí, porque la solicitud se puede enviar
por correo ordinario o de forma telemática.
Una vez confirmado que el nombre está libre, el RMC lo reserva durante un tiempo mientras se
cumplen el resto de los trámites. A este nombre se le añadirán obligatoriamente las siglas que
indican la forma jurídica de la sociedad.
El Registro Mercantil (RM) es una oficina pública donde todas las empresas tienen obligación de
inscribirse y de hacer constar cualquier cambio sustancial que se produzca. La documentación
recogida por el Registro Mercantil de cada provincia se traslada al Registro Mercantil
Central (RMC), que centraliza toda la información de acceso público y la ofrece a las personas
interesadas previo pago.
EJEMPLO 14. Cinco nombres propuestos
En el Registro Mercantil Central, hay que proponer cinco nombres diferentes para nuestra
empresa. De este modo, no se tendrá que volver a solicitar en caso de que el nombre elegido en
primera opción esté ya siendo utilizado. El primer nombre de los cinco que esté libre será
reservado durante un plazo de seis meses, tiempo suficiente para realizar los trámites.
3.2. Apertura de cuenta bancaria
Los pagos y cobros que se realicen en nombre de la sociedad deben efectuarse a través de una
cuenta bancaria a nombre de dicha empresa. Cualquier entidad financiera es válida, así que los
socios elegirán aquella que les ofrezca unas mejores condiciones. La cantidad mínima para abrir la
cuenta será la determinada según el requisito legal de cada tipo de sociedad. No obstante, deberían
aportarse cantidades superiores, las que garanticen la actividad empresarial durante los primeros
meses, mientras no haya ingresos.
3.3. Elaboración de los estatutos y firma de la escritura de
constitución
Los estatutos sociales son las normas que van a regir la sociedad. Incluyen los datos de la empresa,
de los socios y los acuerdos adoptados entre ellos, es decir, nombre, objeto social, capital social,
domicilio social, régimen de participación de cada socio, etc. Es recomendable ponerse en manos de
un abogado para que los redacte, o bien contactar con la notaría.
La escritura de constitución es el documento legal sobre los propietarios de la empresa y su
porcentaje de participación, el órgano de administración, los estatutos, etc. Se firma ante notario,
con el fin de darle autenticidad y validez legal.
3.4. Solicitud del NIF provisional
El NIF o número de identificación fiscal (antes CIF) sirve para identificar la sociedad ante la
Agencia Tributaria. El NIF provisional será sustituido por el NIF definitivo una vez registrada la
empresa.
3.5. Liquidación del impuesto ITP/AJD
Cuando se abre la cuenta bancaria, se ingresa el capital social inicial. Es una transmisión
patrimonial, por lo que se debe abonar el impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos
jurídicos documentados (ITP/AJD), que será siempre el 1% del dinero aportado. Una vez liquidado,
la empresa ya puede ser inscrita en el registro correspondiente.
En caso de disolución de la sociedad, los bienes se liquidan y, después de pagar las deudas, se
reparten entre los socios. En este caso, también se paga este impuesto, ya que los socios han
recibido una transmisión patrimonial.
3.6. Inscripción de la sociedad en el Registro Mercantil
Cada acto vital de las personas se inscribe en el Registro Civil: el nacimiento, el matrimonio, la
defunción... De la misma manera, las empresas inscriben en el Registro Mercantil de la provincia
correspondiente sus momentos vitales: la constitución, la ampliación, la fusión, la escisión, la
disolución...
También se sellan los libros y se registran las cuentas anuales de las empresas.
Los empresarios individuales no tienen obligación de inscribirse en el Registro Mercantil, aunque
pueden hacerlo de forma voluntaria. La creación de la figura del empresario de responsabilidad
limitada (Ley de Emprendedores de 2013) obliga a que este comparezca ante el notario y declare
formalmente su voluntad de adquirir la condición de empresario de responsabilidad limitada (ERL).
El notario se encargará luego de los trámites oportunos para que figure inscrito como ERL en el
Registro Mercantil. Y para que su vivienda quede protegida, se inscribirá en el Registro de la
Propiedad.
Una vez inscritas, las sociedades están obligadas a hacer constar en toda la documentación que
generan (cartas, correspondencia, notas de pedido y facturas) los datos identificadores en el
Registro Mercantil. El incumplimiento de esta norma puede originar una multa de hasta 3 000 €.
3.7. Inscripción de la sociedad en otros registros
Algunas empresas requieren de manera adicional estar inscritas en un registro especial. Por
ejemplo, las empresas de venta a distancia, franquiciadoras, empresas editoriales, empresas
cinematográficas, industrias y establecimientos alimentarios, centros de animales de compañía,
embotelladores y envasadores de vinos y bebidas alcohólicas, e industrias electrónicas, de
telecomunicación, informáticas o automovilísticas.
4. Trámites de puesta en marcha
Los trámites de puesta en marcha son aquellos que la empresa debe realizar, una vez adquirida la
personalidad jurídica, para comenzar su actividad económica. Según el tipo de empresa elegido,
existen diferencias en los trámites a realizar; en el caso de un empresario individual los trámites son
menores.
Estos trámites se agrupan en tres grandes categorías que seguidamente se analizarán:
obligaciones fiscales con Hacienda, obligaciones con la Seguridad Social y otros trámites.
EJEMPLO 15. ¿Por qué tantos trámites para iniciar la actividad?
La Seguridad Social necesita conocer quiénes son los trabajadores de cada centro de
trabajo que tiene la empresa para poder cubrirlos en caso de enfermedad, maternidad,
desempleo, jubilación, etc. Para ello, tanto los socios como los asalariados tendrán que
abonar sus cuotas mensuales. Asimismo, habrá que comunicar al Servicio de Empleo las
contrataciones y los despidos que se realicen.
Los trámites ante Hacienda son importantes para el desarrollo económico del país, ya que
las empresas generan beneficios y una parte de ellos se destina al pago de impuestos.
El Ayuntamiento es la Administración más cercana a cada centro de trabajo; por tanto, es
allí donde los emprendedores deben solicitar permisos para abrir un negocio, realizar
reformas o, incluso, realizar el pago de algunos impuestos municipales, como el IBI.
Por último, si queremos proteger la marca, el logotipo o un producto novedoso, tendremos
que acudir al Registro de la Propiedad Industrial.
EJEMPLO 16. Trámites específicos según la actividad empresarial
Algunas empresas requieren de unos trámites adicionales para iniciar su negocio. Las
empresas hosteleras necesitan una autorización de apertura de la Dirección General de
Turismo de su Comunidad Autónoma y las agencias de viaje requieren el título de licencia
de la Dirección General de Turismo de las comunidades autónomas.
Los talleres de reparación, almacenes de sustancias tóxicas o peligrosas, fábricas, etc.,
requieren un permiso especial de la Dirección General de Industria, Energía y Minas de su
Comunidad.
Las empresas de seguridad deben estar registradas en la Secretaría de Estado de Seguridad
del Ministerio del Interior.
4.1. Obligaciones fiscales con Hacienda
Los trámites que implican a Hacienda se refieren todos ellos al pago de impuestos. Para ello,
es necesario que la empresa esté previamente identificada mediante un número, el NIF.
• Obtención del NIF definitivo. Recuerda que el NIF provisional debe reemplazarse por el NIF
definitivo.
• Alta en el Censo de Empresarios, Profesionales y Retenedores. La Administración
Tributaria dispone de un Censo de Obligados Tributarios, es decir, de personas físicas o
jurídicas obligadas al pago de impuestos, para que la Agencia Tributaria conozca a las
personas y empresas obligadas a tributar. Es una manera de evitar el fraude que perjudica a
ciudadanos y contribuyentes. Dentro de este, se encuentra el Censo de Empresarios,
Profesionales y Retenedores, en el que deben darse de alta las personas o entidades que vayan
a desarrollar actividades empresariales o profesionales. Además, las personas jurídicas deben
incluirse en el Censo de Tributarios Obligados.
• Alta en el censo de IVA (impuesto sobre el valor añadido). Es necesario para retener el IVA
en las facturas que se emitan y deducirlo en las que se abonen.
• Alta en el IAE (impuesto sobre actividades económicas). Es un tributo que grava el ejercicio
de actividades empresariales, profesionales o artísticas. Están exentos del pago los
empresarios individuales y las sociedades que tengan una cifra de negocios inferior a un
millón de euros. Pese a ello, todos deben darse de alta.
4.2. Obligaciones con la Seguridad Social
Todos los trabajadores, sean por cuenta ajena o sean los socios que trabajan por cuenta propia
en la empresa, están obligados a darse de alta en la Seguridad Social. Con ello, nace su
obligación de cotizar mensualmente que, como ya estudiaste en FOL, es distinta para uno y
otro. Los trabajadores asalariados abonan alrededor de un 7 % de su base de cotización,
mientras que la empresa está obligada al pago del 28 % restante, aproximadamente. Por el
contrario, los socios emprendedores abonan alrededor de un 30 % de la base de cotización,
pudiendo elegir entre una base mínima y una máxima para que se le aplique este porcentaje.
Recuerda que, en base a las cantidades ingresadas en este organismo, se decidirán después las
prestaciones económicas a las que tiene derecho el trabajador o el socio que se encuentre en
una situación de enfermedad, jubilación, maternidad/paternidad, etc.
Es preciso que la empresa esté inscrita en este organismo e identificada con un número
propio, teniendo en cuenta que debe informarse de todos los centros de trabajo de que dispone
la compañía.
Los empleados, al ser trabajadores por cuenta ajena, se dan de alta en el Régimen General de
la Seguridad Social. Los socios, al ser trabajadores por cuenta propia, se dan de alta en un
Régimen Especial, el de los autónomos, más conocido como RETA (Régimen Especial de
Trabajadores Autónomos).
• Inscripción de la empresa. La inscripción de la empresa es el procedimiento por el que la
Tesorería General de la Seguridad Social asigna a la empresa un número para su
identificación y para el control de sus obligaciones con la Seguridad Social.
• Solicitud del libro de visitas. El libro de visitas es obligatorio para todas las empresas y
autónomos, aunque no tengan trabajadores a su cargo, y debe presentarse al inspector siempre
que este se personifique en la empresa para una inspección de trabajo. Debe tenerse un libro
por cada centro de trabajo, antes del inicio de la actividad.
• Alta de los socios en el RETA. Darse de alta en el RETA es obligatorio para los empresarios
individuales y para los socios, aunque algunos tipos de sociedades admiten la posibilidad de
que los socios estén encuadrados en el Régimen General.
La cuota a pagar oscila entre un mínimo y un máximo. Es el autónomo el que elige la
cantidad a abonar, seleccionando entre la base mínima y la base máxima que marca la
Seguridad Social cada año. A estas bases se les aplica un porcentaje, que varía según se quiera
estar más o menos cubierto en situaciones de enfermedad o accidente.
Para ayudar a emprendedores que inicien su actividad por primera vez, se ha constituido la
tarifa plana para autónomos. Durante 30 meses, las cuotas a la Seguridad Social son
inferiores, comenzando por los seis primeros meses, donde se abonan alrededor de 50 €/mes.
• Alta de los trabajadores en el Régimen General de la Seguridad Social. El alta del
trabajador en el Régimen General genera el derecho a estar cubierto por este organismo y la
obligación de cotizar mensualmente. Estas cuotas son abonadas en un 6,7 % por el trabajador
y entre el 25-35 % por la empresa.
Si fuera la primera vez que trabaja, previamente hay que solicitar la afiliación del trabajador.
Una vez concertado el contrato o bien la prórroga de este, debe ser comunicado al Servicio
Público de Empleo en un plazo de diez días.
EJEMPLO 17. Apertura del centro de trabajo
Aquellas empresas que procedan a la apertura de un nuevo centro de trabajo o que
reanuden la actividad después de efectuar alteraciones, ampliaciones o transformaciones
de importancia deben comunicar a la Seguridad Social la apertura del centro de
trabajo.
Esta obligación corresponde al empresario y afecta a todos los centros de trabajo de la
empresa.
EJEMPLO 18. Cuota mensual a pagar por un autónomo
Suponiendo una base mínima de 893,10 € y máxima de 3 642,00 € y aplicando el
tipo del 29,80 %, el autónomo elegirá pagar entre 236,67 €/mes y 1 085 €/mes.
En función de la cantidad abonada, la Seguridad Social calculará la pensión de jubilación
y la prestación por desempleo o por incapacidad temporal (enfermedad, maternidad...).
5. Otros trámites
Además de los trámites en la Seguridad Social y en Hacienda, el emprendedor debe realizar unas
gestiones en el Servicio de Empleo, el Ayuntamiento y, a veces, en la Oficina de Patentes.
• Comunicación de las contrataciones al Servicio de Empleo. Debe ser entregada al Servicio
Público de Empleo una copia del contrato, firmado por el empresario y el trabajador, en un
plazo de diez días desde su firma.
• Solicitud de licencias municipales. El inicio de una nueva actividad en un local conlleva la
obligación de solicitar algunas licencias ante el Ayuntamiento correspondiente: licencia de
apertura, licencia de obras o licencia por cambio de titularidad o de actividad.
1. Licencia de actividades e instalaciones. Obligatoria antes de abrir un local al
público por primera vez. Esta licencia de apertura acredita que las instalaciones
cumplen las normas urbanísticas y la reglamentación técnica vigente.
2. La llamada «autolicencia exprés» reduce las cargas administrativas para abrir un
comercio al por menor de reducidas dimensiones.
3. Licencia de obras. Debe solicitarse en el supuesto de realizarse obras, aunque a
determinados municipios les basta la comunicación previa para obras de
acondicionamiento pequeñas.
4. Licencia por cambio de titularidad o de actividad. Cada Ayuntamiento tiene
su normativa, pero lo habitual es que no requiera más que un comunicado si se
trata de cambio de titular en un negocio que estaba funcionando, o si se trata de
cambio de actividad siempre que esta sea inocua.
• Registro de la Propiedad Industrial. Se puede registrar una patente de invención, un modelo
de utilidad, un diseño industrial, una marca o un nombre comercial en la Oficina Española de
Patentes y Marcas. Esto protege a la empresa frente a copias no autorizadas (plagios), por lo
que estarán dispuestas a invertir en I+D+i, lo que favorece el desarrollo social del país, la
innovación y una reducción en los precios al consumidor.
EJEMPLO 19. Apple contra Samsung
Una sentencia de 2014 de un tribunal de California obligó a Samsung a pagar 1
050 millones de dólares a Apple. El fallo del tribunal responde a la demanda interpuesta
por Apple contra Samsung por plagio de diseño y violación de patentes. Aunque el
tribunal ha desestimado algunos de los elementos denunciados, la noticia ha supuesto un
gran varapalo para Samsung, que puede ver mermada su reputación.