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El Amilenialismo

El amilenialismo sostiene que el Milenio mencionado en Apocalipsis 20:1-10 se refiere al período actual donde Cristo reina desde el cielo, el cual culminará con la Segunda Venida de Cristo. Según esta perspectiva, los eventos escatológicos incluyen: 1) el gobierno actual de Cristo, 2) la Segunda Venida, 3) la resurrección general y arrebatamiento, 4) la derrota final de los enemigos de Cristo, y 5) la destrucción del mundo actual y la creación de un nuevo
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El Amilenialismo

El amilenialismo sostiene que el Milenio mencionado en Apocalipsis 20:1-10 se refiere al período actual donde Cristo reina desde el cielo, el cual culminará con la Segunda Venida de Cristo. Según esta perspectiva, los eventos escatológicos incluyen: 1) el gobierno actual de Cristo, 2) la Segunda Venida, 3) la resurrección general y arrebatamiento, 4) la derrota final de los enemigos de Cristo, y 5) la destrucción del mundo actual y la creación de un nuevo
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El amilenialismo

El amilenialismo es una postura escatológica que, de manera general,


enseña que el Milenio del que habla Apocalipsis 20:1-10 se refiere al
tiempo presente de la iglesia, donde Cristo está reinando en un trono
celestial, y que culminará con Su Segunda Venida. El orden y la naturaleza
de los eventos, según el amilenialismo, es como sigue:

1. Gobierno actual del Mesías en un reinado espiritual.

2-La Segunda Venida de Cristo.

3-Conjuntamente con Su venida habrá una resurrección general, y todos los


cristianos recibiremos al Señor en el aire.

4-Los enemigos de Cristo serán vencidos, y será celebrado el juicio final.

5-Finalmente, el mundo actual será destruido por fuego, y los justos


pasaremos a habitar en el cielo nuevo y la tierra nueva por toda la
eternidad.

En otros temas relativos a la naturaleza de la tribulación, el anticristo, y una


salvación de judíos en el contexto del Nuevo Pacto, hay una diversidad de
opiniones dentro de la misma escuela amilenial.

Argumentos a favor del Amilenialismo


1- Cristo es el verdadero Israel de Dios, de lo cual el Israel étnico del
Antiguo Pacto era un tipo o sombra. Como la Iglesia está unida a Cristo, la
Iglesia también es considerada como el Israel de Dios. Esta iglesia es el
único pueblo de Dios en el Nuevo Pacto, y está compuesto tan solo de
creyentes en Cristo, tanto de entre los judíos, como de entre los gentiles
(Ro. 2:26-29; Ro. 4:9-12; Ro. 11:17-24; Ga. 3:14-16, 22, 23-29; Ef 2:11-
22).

2- La Segunda Venida de Cristo será un único evento, conjuntamente con


el arrebatamiento de la iglesia. Es lo que se conoce en escatología como
“postribulacionismo” (Mt. 24:3-44; 2 Tes. 2:1-3).

3- La Manifestación del Reino de Dios, prometido en el Antiguo Pacto,


halla su cumplimiento definitivo en la persona de Cristo. Este tendría dos
etapas fundamentales: Siembra, en su Primera Venida, y Cosecha, en su
Segunda Venida (Mt. 13:24-30, 36-43; Mt. 13:47-50).

4- Los autores del Nuevo Testamento interpretaron muchas profecías del


Antiguo Testamento acerca de los postreros días como cumplidas
plenamente en Cristo y/o la Iglesia; ya sea en la Primera Venida, en la
Segunda, o en ambas venidas presentadas como un solo evento (cp. Am.
9:11-12 con Hch. 15:14-18; Is. 65:17; 66:22 con Ap. 21:1).

5- La división de la historia de la humanidad en dos etapas, esta era


presente y la era venidera, como es enseñada por Cristo y Pablo, es más
consistente con el esquema amilenial (Mt. 12:32, Mr. 10:29-30, Lc. 20:34-
36). ¿Cuándo termina esta era presente y cuando comienza la era venidera?
En la Segunda Venida de Cristo (Mt. 13:24-30, 37-43; Tit. 2:11-13).

6- La división de la historia de la humanidad en tres etapas, enseñadas en 2


Pedro 3:3-13, es también más consistente con este esquema amilenial.
Pedro dice que el mundo de ahora será destruido por fuego el día en que
ocurra el Juicio de Dios (2 P. 3:7). ¿Cuándo ocurrirá el juicio de Dios?
Cuando Jesucristo vuelva (2 P. 3:8-10). En ese momento no habrá
oportunidad de salvación (v.9). Con la Segunda Venida será establecida la
Tierra Nueva.

7- La enseñanza de Cristo respecto al juicio final en Mateo 25:31-46


excluye cualquier reino terrenal intermedio entre la segunda venida y el
estado eterno.

El debate en torno a Apocalipsis 20:1-10


El libro de Apocalipsis puede ser explicado como un conjunto de visiones
que, aunque suceden una detrás de la otra, representan un paralelismo
progresivo que atraviesa toda la nueva dispensación desde la primera
venida de Cristo hasta su retorno en gloria. (Ver por ejemplo Ap. 11:15-19
con Ap. 12:1-5).

Hay algunos detalles del mismo pasaje de Apocalipsis 20:1-10 que nos
pueden ayudar a defender el postulado de que el mismo se refiere a esta era
evangélica:

Los mil años. Este mismo pasaje, al igual que en el resto del libro de
Apocalipsis, está lleno de símbolos. (Ej.: la llave del abismo, la gran
cadena, el dragón, la serpiente). Y en la Biblia el termino “mil”, muchas
veces es usado de forma simbólica. (Ver. Dt 1:11; 7:9; Jos. 9:3; 1 Cr.
16:15; Job 9:3; Sal. 50:10; Cnt. 4:4; Is. 60:22). De modo que los mil años
de Apocalipsis 20 pueden estar indicando un período largo pero definido de
tiempo.

La atadura de Satanás. Como parte de la simbología del pasaje, la pregunta


que debemos de hacernos es, ¿en qué sentido Satanás ha sido atado en esta
era evangélica? Antonio Hoekema responde al respecto: “…la atadura de
Satanás durante la era presente del evangelio significa que, en primer lugar,
él no puede evitar la propagación del evangelio y, segundo, que Satanás
tampoco puede juntar a los enemigos de Cristo para atacar a la iglesia”*.
Este no es el único pasaje del Nuevo Testamento donde se menciona esta
restricción del poder de Satanás (cp. Mt 12:28-29 y Heb. 2:14-15).

Los tronos y las almas: La palabra “tronos” en Apocalipsis siempre se usa


para referirse a tronos en los cielos o en la nueva Jerusalén que baja del
cielo, salvo cuando habla del trono de la bestia. Y tenemos también la
palabra “almas”, que es usada en Apocalipsis 6:9-11 para referirse a los
creyentes que han muerto (sobre todo los mártires) y que esperan el día de
la resurrección. No debe resultar extraño, entonces, si en este pasaje le
damos el mismo uso a estos términos. De modo que aquí parece ser que se
nos habla de un reino milenial simbólico de los que han muerto en Cristo,
principalmente los mártires, durante la actual Era Evangélica.

Estas almas volvieron a la vida, en el sentido de que al partir de un mundo


que les fue antagónico que hasta les dio muerte, pasaron a una vida mejor,
ya que en ese momento comenzaron a reinar con Cristo, a diferencia de los
que mueren sin Cristo. La primera resurrección de la que habla Apocalipsis
20:5 es entonces el estado de vida superior que pasan a gozar todos los
creyentes en alma, al momento de morir.

Estos no sufrirán la muerte segunda. A diferencia de la primera muerte, en


la que todos participan, sean creyentes o incrédulos, la muerte segunda es
la condenación que han de recibir los incrédulos por la eternidad.

La confrontación final. En Apocalipsis 20:7-10 vemos que esta era presente


concluirá con el desatamiento de Satanás, es decir, con un esfuerzo final de
su parte de destruir al pueblo de Dios. Pero sus propósitos serán frustrados
con la intervención divina, destruyendo a sus enemigos con llama de fuego.
¿Cuándo ocurrirá esta intervención divina con fuego para destruir a los
enemigos del pueblo de Dios? Cuando Cristo vuelva, según 2
Tesalonicenses 1:7-8 y 2 Tesalonicenses 2:8.

Palabras finales
El esquema escatológico amilenialista nos ayudará a enfocarnos mejor en
el tema fundamental de las profecías. Este tema no es la nación de Israel, ni
el reino milenial: es la persona de Jesucristo (Ap. 19:9-10). Jesús es el
esposo de la Iglesia, pero en el momento de su retorno se consumará esa
unión. No habrá nada que opaque ese gloriosa boda que celebraremos
cuando Él venga a estar para siempre con su pueblo.

Definitivamente hay hombres de Dios, a quienes respeto y amo en el Señor,


y de quienes tengo mucho que aprender, que explicarían estas cosas de una
forma diferente a como yo lo he hecho. Pero estoy seguro de que ellos
podrán unirse conmigo y expresar la siguiente verdad: “Que no importa
cuánto avance la maldad en este mundo, ni la hostilidad en contra de la
iglesia, al final el Cordero vencerá, y nosotros venceremos con Él”.

Apocalipsis 17:14: “Estos pelearan contra el Cordero, y el Cordero los


vencerá, porque El es Señor de señores y Rey de reyes, y los que están con
El son llamados, escogidos y fieles.”

*¿Qué es el Milenio? Cuatro enfoques para una Respuesta, Pág.154, Casa


Bautista de Publicaciones, 1991.

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