INSTITUCIÓN EDUCATIVA SAN ANTONIO DEL ARIARI – FUENTEDEORO META
NOMBRE DEL KATHERINE VELÁSQUEZ PÉREZ
DOCENTE
ÁREA ESPAÑOL
GRADOS 1101-1102- ACENTUACIÓN DE EXPRESIONES COMPLEJAS
1103 LECTURA: EL CORAZÓN DELATOR DE EDGAR ALLAN POE
PERIODO TERCERO
Establece relaciones entre el estilo literario de diferentes movimientos del
COMPETENCIA contexto universal con el fin de apropiarse de forma analítica de diversos
referentes literarios y proponer sus propias teorías.
N° DE GUÍA - GUÍA 2 FECHA 24 de agosto al 04 de septiembre
TALLER
N° DE HORAS 8 HORAS EVALUACIÓN Entrega de evidencias solicitadas
Aplica normas de ortográficas en palabras y expresiones complejas.
OBJETIVOS DE APRENDIZAJE
Participa con interés de la lectura de obras de Edgar Allan Poe.
“Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello” Gabriel Jiménez Eman
Queridos estudiantes los invito a desarrollar con mayor responsabilidad las actividades que se proponen en esta
guía y a conocer algunas normas importantes para escribir correctamente.
A continuación, se presentan las instrucciones para la participación y desarrollo con calidad de esta guía:
Lea comprensivamente la guía antes de desarrollarla y las veces que sea necesario.
Las actividades propuestas en esta guía deben desarrollarse en el cuaderno, con lapicero de mina negra.
Cada hoja del cuaderno debe estar marcada, en la parte superior, con su nombre completo, el grado y el
número de la guía.
Es importante, que envíe las fotos de su trabajo organizadas en un archivo PDF. Use la aplicación
CamScanner si es posible.
El horario de atención para aclarar sus dudas y enriquecer el proceso de enseñanza- aprendizaje será de
lunes a viernes de 7:00 am a 4:00 pm. NO SE RESPONDEN NI LLAMADAS NI MENSAJES LOS FINES DE SEMANA.
El envío del desarrollo de la guía puede hacerlo en la plataforma Colpegasus o a los siguientes correos
electrónicos kaateeriineevp@[Link] o kaateeriineevp213@[Link].
Evite el plagio o enviar trabajos con las mismas respuestas de algunos de sus compañeros. El fraude se
calificará con 1.0
Para el desarrollo de la guía se hará un encuentro virtual el miércoles 26 de agosto de 2020 a las 10:00 am.
Es necesario estar pendiente del enlace para que pueda participar.
CRITERIOS DE EVALUACIÓN: Teniendo en cuenta el porcentaje para cada componente de la competencia, las
actividades se evaluarán de la siguiente manera:
SER (25%): Participación en el encuentro y tertulia literaria virtual.
SABER (35%): Test ortográfico y actividad de exploración.
HACER (35%): Actividades de desarrollo de competencias.
MOTIVACIÓN: Lo invito a poner en práctica su ortografía superando el test que se muestra en el siguiente enlace:
[Link] Escriba el número de preguntas que respondió sin
problema y con honestidad. Envíe la foto del número con la actividad 1.
EXPLORACIÓN
ACTIVIDAD 1: Realice los siguientes ejercicios en el cuaderno. Tome la respectiva evidencia en una sola foto.
1. Seleccione la manera correcta de tildar la siguiente forma verbal. Justifique su respuesta.
a. Presentamelo b. Preséntamelo c. Presentámelo d. Presentameló
2. ¿Cuál es la forma correcta de acentuación gráfica en la siguiente expresión? Justifique su respuesta.
a. Teórico-práctico b. Teorico-práctico c. Teórico-practico d. Teorico-practico
3. ¿Qué voces forman las siguientes palabras complejas? ¿Hay algún cambio entre las voces aisladas y la
palabra compuesta?
a. Veintidós b. Dieciséis c. Espantapájaros d. Decimoquinto
LECTURA: Lea con todo detalle la siguiente información que le será de utilidad para realizar las actividades
propuestas.
ACENTUACIÓN DE FORMAS VERBALES CON ENCLÍTICOS
Los enclíticos son una partícula o palabra que se liga con el vocablo precedente, formando con él una sola
palabra. En la lengua española son partículas enclíticas los pronombres pospuestos al verbo, como me, te, lo,
los, la, las, le, les, se, nos, os.
Ejemplo: Aconséjame [Aconseja + me]
Puesto que esos pronombres son palabras átonas, el acento fonético de la palabra resultante coincide con el
de la forma verbal, ya que es el único elemento tónico de esta unión. Deben acentuarse gráficamente
siguiendo las reglas generales de acentuación.
a. Se escriben sin tilde las palabras graves terminadas en vocal o en –s. Estate [está + te]
Suponlo [supón + lo]
b. Otros llevan tilde por ser palabras esdrújulas o sobreesdrújulas. Quédate [queda + te]
Fíjate [fija + te]
c. Llevan tilde si contienen un hiato de vocal cerrada tónica y vocal Reírse [reír + se]
abierta átona. Oírnos [oír + nos]
d. Las formas del imperativo de segunda persona del singular propias Decí
del voseo, cuando se escriben sin enclítico, llevan tilde por ser Prestá
palabras agudas terminadas en vocal.
e. Cuando van seguidas de un solo enclítico, pierden la tilde al Decime [decí + me]
convertirse en graves terminadas en vocal o en –s. Prestame [prestá + me]
f. Pero si van seguidas de más de un enclítico, llevan tilde por tratarse Decímelo [decí + me + lo]
de palabras esdrújulas. Prestámelo [prestá + me + lo]
ACENTUACIÓN DE EXPRESIONES COMPLEJAS UNIDAS CON GUION
El guion se utiliza, entre otras cosas, para unir varias palabras que forman expresiones complejas, como en los
siguientes casos:
SUSTANTIVOS PROPIOS SUSTANTIVOS COMUNES ADJETIVOS
El enfrentamiento Messi-Van Su director-presentador. Curso teórico-práctico.
Persie.
Vía Bogotá-Villavicencio. Relación costo-beneficio. Frontera chilena-argentina.
En cuanto a la acentuación de estas expresiones complejas, ten en cuenta:
EL ACENTO PROSÓDICO EL ACENTO GRÁFICO
En algunos casos, las palabras tónicas que integran Todas las palabras que integran las expresiones
estas expresiones conservan su acento prosódico, es complejas unidas con guion, independiente de que
decir, en cada palabra se pronuncia su sílaba tónica. mantengan o no su acento prosódico, conservan
siempre su acentuación ortográfica y se les marca
Ejemplos: tilde a cada una de ellas de acuerdo a las reglas
Escuela-taller generales de acentuación.
Lingüístico-literario
Ejemplos: Árabe-israelí
Lógico-matemática
ACENTUACIÓN EN OTRAS FORMAS Y EXPRESIONES COMPLEJAS
1. ACENTUACIÓN DE PALABRAS COMPUESTAS: Las palabras compuestas se forman por la fusión de dos o
más voces simples.
Ejemplo: agrio + dulce= agridulce
En las palabras compuestas se pierden todos los elementos tónicos de las voces simples que la
conforman, salvo el de la última voz. Así, las palabras compuestas se someten a las reglas generales del
uso de la tilde.
Ejemplos:
Hinca + pie = hincapié (Con tilde por ser aguda terminada en vocal)
Balón + cesto = baloncesto (Sin tilde por ser grave terminada en vocal)
2. ACENTUACIÓN DE EXPRESIONES COMPLEJAS FORMADAS POR PALABRAS SEPARADAS:
Estas expresiones se forman a partir de palabras yuxtapuestas que no se Ejemplo: Piel roja (nativo
relacionan semánticamente, pero que designan un concepto unitario. americano)
En estas expresiones, en ocasiones se conserva el acento prosódico de Ejemplos:
ambas palabras; en otros casos, solo conserva el acento prosódico la mesa redonda [mesa redonda]
segunda palabra y se pronuncia como si fueran una (aunque se escriba José David [Josedavid]
en dos palabras).
Todas las palabras tónicas que integran estas expresiones, Ejemplo: viaje relámpago
independientemente de que mantengan su acento prosódico, (viaje, grave terminada en
vocal; relámpago, esdrújula).
conservan el acento ortográfico y se les marca tilde de acuerdo con las
normas generales de acentuación.
Tomado de Román, Pedro. Avanza Lenguaje 11. Editorial Norma. 2014
DESARROLLO DE COMPETENCIAS
ACTIVIDAD 2: Realice los siguientes ejercicios en el cuaderno, teniendo en cuenta la información anterior. Tome
las evidencias necesarias. (100 puntos)
1. Subraye con ROJO las formas verbales con Estaba cambiando los
enclíticos. libros.
a. Andrés, dile a Esteban que ya salimos. Ayudemos a Esteban a
b. Termínalo rápido para que puedas irte. cambiar esa llanta.
c. Mírame a los ojos y dime la verdad. Aporte su granito de
d. Creo que será la mejor tarea; estuve arena.
escribiéndola toda la noche.
e. No sabía que conocías al decano. 4. Subraye con ROJO y marque la tilde en los
Preséntamelo, por favor. verbos con enclíticos.
f. Dañó su maleta. Está arreglándola para
poder ir de paseo. a. ¡Por favor, quedate quieto!
g. Llévala al salón para guardarla en su lugar. b. Ten cuidado, fijate en lo que haces.
h. Tráiganme las muestras que encuentren y c. En la reunión no paramos de reirnos.
márquenlas. d. Quisiera oirte de nuevo.
i. Escríbele a tu madre y cuéntale de tus e. Vamos cuentamelo todo.
planes.
j. ¿Trajiste la corona? Pongámosela a la 5. Subraye con ROJO y marque las tildes en las
estatua. palabras de las expresiones complejas, según
k. ¿Cómo te fue? Cuéntamelo todo. corresponda.
2. Subraye con ROJO la palabra con escritura a. La inestabilidad politico- militar ha traído
correcta en cada grupo. problemas al interior del país.
b. El instituto colombo-aleman amplió el plazo
Arrepintiéndo Arrepintíendo Arrepintiendo para las inscripciones de este semestre.
se se sé c. El desarrollo cientifico- tecnico trajo cambios
Dímelo Dimelo Dimeló en el modo de vida de la comunidad de
Consiganselo Consíganselo Consigansélo esta época.
Suponlo Supónlo Suponló d. La soberanía de la Franja de Gaza y
Acónsejame Aconsejamé Aconséjame Cisjordania es la disputa principal en el
Franco- Franco- Fránco- conflicto arabe-israeli.
aleman alemán alemán e. el análisis lingüistico-literario de la obra se
Técnico- Técnico- Técnico- hace ligado al análisis de su contexto
administratív administrativ administrativ histórico.
o o o
Épico- Épico- Epico- 6. Aplique las reglas e acentuación en las
dramático dramatico dramático siguientes palabras compuestas. Ponga la tilde
Físico- Fisico- Fisico- donde corresponda con color ROJO.
químico químico quimico
a. Abrefacil
3. Cambie las oraciones utilizando las formas b. Fotosintesis
verbales subrayadas con pronombres enclíticos. c. Paracaidas
Siga el ejemplo. d. Autocrata
e. Hidroavion
Lea la carta, por favor. Léala, por f. Piromania
favor. g. Automovil
Memoricemos este h. Mediodia
texto. i. Pirotecnica
Juan está llamando a
Camila.
7. Escriba con un color diferente al negro, la expresión compleja que corresponda para completar cada
oración.
Plano-cóncavos, cóncavo-convexos, austro-prusiana, calidad-precio, corporal-cinestésica, teórico-
práctico.
a. Según su geometría, los lentes pueden ser bicóncavo, biconvexos, plano-cóncavos, plano-convexos y
______________________________.
b. La guerra ______________________________ fue un conflicto militar ocurrido entre el 14 de junio y el 23 de
agosto de 1866.
c. La relación ______________________________ del producto ha sido aceptada satisfactoriamente.
d. La profesora advirtió que el examen del viernes será ______________________________.
e. La inteligencia ______________________________ es la capacidad de unir el cuerpo y la mente para lograr
el perfeccionamiento del desempeño físico.
8. Complete la tabla, escribiendo donde hace falta información para cada caso. Siga el ejemplo.
Prestá + me Préstame Juan, préstame el carro; prometo ser cuidadoso
durante el viaje.
Social + histórico
Reírnos
Bébetelo todo antes de partir.
Hacé + te
Tápela
Científico-técnicos
Sin + fin
Todos estamos en el grado undécimo.
Veintitrés
9. Con las palabras del recuadro, forma las expresiones complejas que pertenece a cada definición.
Ciencia, civil, espín, ficción, guerra, Láctea, puerco, séptimo, Vía, vigésimo
a. ____________________________ Que se encuentra en el lugar número veintisiete con respecto a otros.
b. ____________________________ Franja de luz blanca y difusa compuesta por estrellas que atraviesa
oblicuamente casi toda la esfera celeste.
c. ____________________________ Mamífero roedor de Europa con el cuerpo ancho y el lomo y los costados
cubiertos de púas córneas.
d. ____________________________ Lucha armada que se da entre bandos contrarios de un mismo país.
e. ____________________________ Género literario cuyo contenido se basa en hipotéticos logros científicos y
técnicos del futuro.
10. Busca el significado de las siguientes palabras. Luego, utiliza cinco de ellas y escribe un párrafo de mínimo
cinco líneas.
Beneplácito, hazmerreír, santiamén, balompié, endecasílabos, puntapié, tentempié, traspiés.
PROFUNDIZACIÓN
ACTIVIDAD 3: Lea comprensivamente el siguiente texto de Edgar Allan Poe. Prepárese para participar en una
tertulia literaria virtual que su docente programará después del encuentro virtual explicativo.
EL CORAZÓN DELATOR
¡Es verdad! Soy muy nervioso, horrorosamente nervioso, siempre lo fui, pero, ¿por
qué pretendéis que esté loco? La enfermedad ha aguzado mis sentidos, sin
destruirlos ni embotarlos. Tenía el oído muy fino; ninguno le igualaba; he
escuchado todas las cosas del cielo y de la tierra, y no pocas del infierno. ¿Cómo
he de estar loco? ¡Atención! Ahora veréis con qué sano juicio y con qué calma
puedo referiros toda la historia.
Me es imposible decir cómo se me ocurrió primeramente la idea; pero una vez
concebida, no pude desecharla ni de noche ni de día. No me proponía objeto
alguno ni me dejaba llevar de una pasión. Amaba al buen anciano, pues jamás
me había hecho daño alguno, ni menos insultado; no envidiaba su oro; pero tenía
en sí algo desagradable. ¡Era uno de sus ojos, sí, esto es! Se asemejaba al de un
buitre y tenía el color azul pálido. Cada vez que este ojo fijaba en mí su mirada, se
me helaba la sangre en las venas; y lentamente, por grados, comenzó a germinar
en mi cerebro la idea de arrancar la vida al viejo, a fin de librarme para siempre
de aquel ojo que me molestaba.
¡He aquí el quid! Me creéis loco; pero advertid que los locos no razonan. ¡Su hubierais visto con qué buen juicio
procedí, con qué tacto y previsión y con qué disimulo puse manos a la obra! Nunca había sido tan amable con
el viejo como durante la semana que precedió al asesinato.
Todas las noches, a eso de las doce, levantaba el picaporte de la puerta y la abría; pero ¡qué suavemente! Y
cuando quedaba bastante espacio para pasar la cabeza, introducía una linterna sorda bien cerrada, para
que no filtrase ninguna luz, y alargaba el cuello. ¡Oh!, os hubierais reído al ver con qué cuidado procedía. Movía
lentamente la cabeza, muy poco a poco, para no perturbar el sueño del viejo, y necesitaba al menos una hora
para adelantarla lo suficiente a fin de ver al hombre echado en su cama. ¡Ah! Un loco no habría sido tan
prudente. Y cuando mi cabeza estaba dentro de la habitación, levantaba la linterna con sumo cuidado, ¡oh,
con qué cuidado, con qué cuidado!, porque la charnela rechinaba. No la abría más de lo suficiente para que
un imperceptible rayo de luz iluminase el ojo de buitre. Hice esto durante siete largas noches, hasta las doce;
pero siempre encontré el ojo cerrado y, por consiguiente, me fue imposible consumar mi obra, porque no era
el viejo lo que me incomodaba, sino su maldito ojo. Todos los días, al amanecer, entraba atrevidamente en su
cuarto y le hablaba con la mayor serenidad, llamándole por su nombre con tono cariñoso y preguntándole
cómo había pasado la noche. Ya veis, por lo dicho, que debería ser un viejo muy perspicaz para sospechar que
todas las noches hasta las doce le examinaba durante su sueño.
Llegada la octava noche, procedí con más precaución aún para abrir la puerta; la aguja de un reloj se hubiera
movido más rápidamente que mi mano. Mis facultades y mi sagacidad estaban más desarrolladas que nunca,
y apenas podía reprimir la emoción de mi triunfo.
¡Pensar que estaba allí, abriendo la puerta poco a poco, y que él no podía ni siquiera soñar en mis actos! Esta
idea me hizo reír; y tal vez el durmiente escuchó mi ligera carcajada, pues se movió de pronto en su lecho como
si se despertase. Tal vez creeréis que me retiré; nada de eso; su habitación estaba negra como un pez, tan
espesas eran las tinieblas, pues mi hombre había cerrado herméticamente los postigos por temor a los ladrones;
y sabiendo que no podía ver la puerta entornada, seguí empujándola más, siempre más.
Había pasado ya la cabeza y estaba a punto de abrir la linterna, cuando mi pulgar se deslizó sobre el muelle
con que se cerraba y el viejo se incorporó en su lecho exclamando:
— ¿Quién anda ahí?
Permanecí inmóvil sin contestar; durante una hora me mantuve como petrificado, y en todo este tiempo no le
vi echarse de nuevo; seguía sentado y escuchando, como yo lo había hecho noches enteras.
Pero he aquí que de repente oigo una especie de queja débil, y reconozco que era debida a un terror mortal;
no era de dolor ni de pena, ¡oh, no! Era el ruido sordo y ahogado que se eleva del fondo de un alma poseída
por el espanto.
Yo conocía bien este rumor, pues muchas noches, a las doce, cuando todos dormían, lo oí producirse en mi
pecho, aumentando con su eco terrible el terror que me embargaba. Por eso comprendía bien lo que el viejo
experimentaba, y le compadecía, aunque la risa entreabriese mis labios. No se me ocultaba que se había
mantenido despierto desde el primer ruido, cuando se revolvió en el lecho; sus temores se acrecentaron, y sin
duda quiso persuadirse que no había causa para ello; mas no pudo conseguirlo. Sin duda pensó: «Eso no será
más que el viento de la chimenea, o de un ratón que corre, o algún grillo que canta». El hombre se esforzó para
confirmarse en estas hipótesis, pero todo fue inútil; «era inútil» porque la Muerte, que se acercaba, había pasado
delante de él con su negra sombra, envolviendo en ella a su víctima; y la influencia fúnebre de esa sombra
invisible era la que le hacía sentir, aunque no distinguiera ni viera nada, la presencia de mi cabeza en el cuarto.
Después de esperar largo tiempo con mucha paciencia sin oírle echarse de
nuevo, resolví entreabrir un poco la linterna; pero tan poco, tan poco, que
casi no era nada; la abrí tan cautelosamente, que más no podía ser, hasta
que al fin un solo rayo pálido, como un hilo de araña, saliendo de la abertura,
se proyectó en el ojo de buitre.
Estaba abierto, muy abierto, y no me enfurecí apenas le miré; le vi con la
mayor claridad, todo entero, con su color azul opaco, y cubierto con una
especie de velo hediondo que heló mi sangre hasta la médula de los huesos; pero esto era lo único que veía
de la cara o de la persona del anciano, pues había dirigido el rayo de luz, como por instinto, hacia el maldito
ojo.
¿No os he dicho ya que lo que tomabais por locura no es sino un refinamiento de los sentidos? En aquel
momento, un ruido sordo, ahogado y frecuente, semejante al que produce un reloj envuelto en algodón, hirió
mis oídos; «aquel rumor», lo reconocí al punto, era el latido del corazón del anciano, y aumentó mi cólera, así
como el redoble del tambor sobreexcita el valor del soldado.
Pero me contuve y permanecí inmóvil, sin respirar apenas, y esforzándome en iluminar el ojo con el rayo de luz.
Al mismo tiempo, el corazón latía con mayor violencia, cada vez más precipitadamente y con más ruido.
El terror del anciano «debía» ser indecible, pues aquel latido se producía con redoblada fuerza cada minuto.
¿Me escucháis atentos? Ya os he dicho que yo era nervioso, y lo soy en efecto. En medio del silencio de la
noche, un silencio tan imponente como el de aquella antigua casa, aquel ruido extraño me produjo un terror
indecible.
Por espacio de algunos minutos me contuve aún, permaneciendo tranquilo; pero el latido subía de punto a
cada instante; hasta que creí que el corazón iba a estallar, y de pronto me sobrecogió una nueva angustia:
¡Algún vecino podría oír el rumor! Había llegado la última hora del viejo: profiriendo un alarido, abrí bruscamente
la linterna y me introduje en la habitación. El buen hombre sólo dejó escapar un grito: sólo uno. En un instante le
arrojé en el suelo, reí de contento al ver mi tarea tan adelantada, aunque esta vez ya no me atormentaba,
pues no se podía oír a través de la pared.
Al fin cesó la palpitación, porque el viejo había muerto, levanté las ropas y examiné el cadáver: estaba rígido,
completamente rígido; apoyé mi mano sobre el corazón, y la tuve aplicada algunos minutos; no se oía ningún
latido; el hombre había dejado de existir, y su ojo desde entonces ya no me atormentaría más.
Si persistís en tomarme por loco, esa creencia se desvanecerá cuando os diga qué precauciones adopté para
ocultar el cadáver. La noche avanzaba, y comencé a trabajar activamente, aunque en silencio: corté la
cabeza, después los brazos y por último las piernas.
En seguida arranqué tres tablas del suelo de la habitación, deposité los restos mutilados en los espacios huecos,
y volví a colocar las tablas con tanta habilidad y destreza que ningún ojo humano, ni aún el «suyo», hubiera
podido descubrir nada de particular. No era necesario lavar mancha alguna, gracias a la prudencia con que
procedía. Un barreno la había absorbido toda. ¡Ja, ja!
Terminada la operación, a eso de las cuatro de la madrugada, aún estaba tan oscuro como a medianoche.
Cuando el reloj señaló la hora, llamaron a la puerta de calle, y yo bajé con la mayor calma para abrir, pues,
¿qué podía temer «ya»? Tres hombres entraron, anunciándose cortésmente como oficiales de policía; un vecino
había escuchado un grito durante la noche; esto bastó para despertar sospechas, se envió un aviso a las oficinas
de la policía, y los señores oficiales se presentaban para reconocer el local.
Yo sonreí, porque nada debía temer, y recibiendo cortésmente a aquellos caballeros, les dije que era yo quien
había gritado en medio de mi sueño; añadí que el viejo estaba de viaje, y conduje a los oficiales por toda la
casa, invitándoles a buscar, a registrar perfectamente. Al fin entré en «su» habitación y mostré sus tesoros,
completamente seguros y en el mejor orden. En el entusiasmo de mi confianza ofrecí sillas a los visitantes para
que descansaran un poco; mientras que yo, con la loca audacia de un triunfo completo, coloqué la mía en el
sitio mismo donde yacía el cadáver de la víctima.
Los oficiales quedaron satisfechos y, convencidos por mis modales —yo estaba
muy tranquilo—, se sentaron y hablaron de cosas familiares, a las que contesté
alegremente; mas al poco tiempo sentí que palidecía y ansié la marcha de
aquellos hombres. Me dolía la cabeza; me parecía que mis oídos zumbaban; pero
los oficiales continuaban sentados, hablando sin cesar. El zumbido se pronunció
más, persistiendo con mayor fuerza; me puse a charlar sin tregua para librarme de
aquella sensación, pero todo fue inútil y al fin descubrí que el rumor no se producía
en mis oídos.
Sin duda palidecí entonces mucho, pero hablaba todavía con más viveza,
alzando la voz, lo cual no impedía que el sonido fuera en aumento. ¿Qué podía
hacer yo? Era «un rumor sordo, ahogado, frecuente, muy análogo al que
produciría un reloj envuelto en algodón». Respiré fatigosamente; los oficiales no
oían aún. Entonces hablé más aprisa, con mayor vehemencia; pero el ruido
aumentaba sin cesar.
Me levanté y comencé a discutir sobre varias nimiedades, en un diapasón muy alto y gesticulando vivamente;
mas el ruido crecía. ¿Por qué «no querían» irse aquellos hombres? Aparentando que me exasperaban sus
observaciones, di varias vueltas de un lado a otro de la habitación; mas el rumor iba en aumento. ¡Dios mío!
¿Qué podía hacer? La cólera me cegaba, comencé a renegar; agité la silla donde me había sentado,
haciéndola rechinar sobre el suelo; pero el ruido dominaba siempre de una manera muy marcada... Y los
oficiales seguían hablando, bromeaban y sonreían. ¿Sería posible que no oyesen? ¡Dios todopoderoso! ¡No, no!
¡Oían! ¡Sospechaban; lo «sabían» todo; se divertían con mi espanto! Lo creí y lo creo aún. Cualquier cosa era
preferible a semejante burla; no podía soportar más tiempo aquellas hipócritas sonrisas. ¡Comprendí que era
preciso gritar o morir! Y cada vez más alto, ¿lo oís? ¡Cada vez más alto, «siempre más alto»!
— ¡Miserables! —exclamé—. No disimuléis más tiempo; confieso el crimen. ¡Arrancad esas tablas; ahí está, ahí
está! ¡Es el latido de su espantoso corazón !
Edgar Allan Poe
AUTOEVALUACIÓN: Para mí es muy importante conocer su progreso en el desarrollo de esta guía, por lo tanto,
lo invito a escribir en su cuaderno una dificultad y una fortaleza que haya podido observar durante la realización
de las actividades propuestas.
No envíe evidencia de la AUTOEVALUACIÓN.
“No sabemos si fue a causa de su corazón de oro, de su salud de hierro, de su
temple de acero o de sus cabellos de plata. El hecho es que finalmente lo
expropió el gobierno y lo está explotando. Como a todos nosotros”
Luisa Valenzuela