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Oct Nov06

El documento presenta reflexiones sobre varios pasajes del Evangelio de Marcos, donde se enfatiza la importancia del desprendimiento de bienes materiales, el servicio a los demás y el amor hacia Dios y el prójimo. A través de las interacciones de Jesús con diferentes personajes, se destaca el llamado a seguirlo con fe y generosidad, así como la necesidad de reconocer nuestras limitaciones y pecados. Cada sección concluye con una invitación a la meditación, oración y compromiso personal en la vida cristiana.

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Oct Nov06

El documento presenta reflexiones sobre varios pasajes del Evangelio de Marcos, donde se enfatiza la importancia del desprendimiento de bienes materiales, el servicio a los demás y el amor hacia Dios y el prójimo. A través de las interacciones de Jesús con diferentes personajes, se destaca el llamado a seguirlo con fe y generosidad, así como la necesidad de reconocer nuestras limitaciones y pecados. Cada sección concluye con una invitación a la meditación, oración y compromiso personal en la vida cristiana.

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DOMINGO 15 DE OCTUBRE DE 2006

TEXTO: MARCOS 10, 17-30


“Cuanto tienes, véndelo y dáselo a los pobres, luego sígueme” (10, 21)

1. INVOCACION AL ESPIRITU SANTO


2. LECTURA (Qué dice el texto?)
A. Reconstrucción del texto
¿Quién se acercó a Jesús y qué hizo delante de El? ¿Cómo lo llamó Jesús? ¿Qué le
preguntó? ¿Qué le contestó Jesús? ¿Quién solamente es bueno? ¿Qué mandamientos
recuerda Jesús al hombre? ¿El hombre cumplía los mandamientos? ¿Qué cosa le faltaba
todavía? ¿Cuál fue la actitud del hombre ante la invitación de Jesús a seguirlo? ¿Por qué
actuó de esa forma? ¿Qué dijo Jesús sobre la entrada de los ricos en el Reino de Dios?
¿Quién podrá salvarse? ¿Qué le dijo Pedro a Jesús? El que deja todo y sigue a Jesús,
qué recibirá en este mundo? ¿Y qué recibirá en el mundo futuro?

B. Ubicación del texto


Este hecho se realiza en un viaje de Jesús fuera de Galilea, más exactamente en Judea,
al otro lado del Jordán y concluye con el tercer anuncio de la Pasión, cuando iban de
camino a Jerusalén. En este contexto, Jesús exhorta a sus oyentes sobre el peligro de
las riquezas y la necesidad de desprendimiento.

C. Algunos elementos para comprender el texto


 Textos de referencia
Ex 20, 12-16
Dt. 5, 16-20: “Cumplan fielmente los mandamientos del Señor, su Dios
 Ideas fundamentales
Un hombre viene corriendo hacia Jesús, lo que significa que su pregunta tiene urgencia y
la plantea sin rodeos: “Qué debo hacer para heredar la Vida eterna?”, o sea: “Qué
debo hacer para que mi vida no termine en nada?”.
En primer lugar, Jesús aclara que “sólo Dios es bueno”. Para El, es decisivo descubrir,
ante todo, la bondad de Dios. De El viene toda vida y felicidad.
En segundo lugar, los mandamientos de Dios son precisamente una manifestación del
amor de Dios, quieren encaminar al hombre hacia la plenitud de la vida. Jesús remite al
hombre a lo que él ya sabe, porque ello está inscrito, no solamente en tablas de la ley,
sino también y, sobre todo, en su corazón: el amor a los demás. Jesús recuerda
solamente aquellos mandamientos que se refieren al prójimo. Ese hombre es el modelo
de un judío piadoso, desde su adolescencia cumplía con la obligación de guardar la Ley
de Dios y, con buena conciencia pudo decir que lo estaba haciendo bien. Jesús le
confirma que, en verdad, le falta todavía saber compartir con los demás todo lo que tiene,
y hacerse discípulo de El; le ofrece un maravilloso intercambio: renunciar a toda aparente
seguridad de este mundo y confiar plenamente en la bondad y providencia de Dios, pero
el hombre no logra aceptar este intercambio y se retira entristecido y apenado. Es que el
enemigo más común de la alegría cristiana que impide descubrir el gran tesoro del
Evangelio, es el apego al dinero y todo el mundo que lo rodea. .
En el fondo, este hombre no era libre. Jesús dijo en otro momento “Nadie puede servir a
dos señores. No se puede servir a Dios y al Dinero”. (Mt. 6,24). Querer entrar al Reino
manteniendo las ataduras a cosas o personas de este mundo, es tan difícil como querer
hacer pasar un camello por el ojo de una aguja. Solamente Dios puede transformar el
corazón del hombre.

3. MEDITACION (Qué me dice el texto?)


Al integrarnos de verdad en una comunidad cristiana, estamos llamados a deshacernos
de los bienes en el compartir; y, para esto, nos ayuda el cumplimiento de los
mandamientos. Por tanto: Los mandamientos de Dios, los siento como una carga
pesada, o como una guía que me encamina hacia la plenitud de la vida?; ¿Qué entiendo
por compartir?; Estoy apegado a lo material, aunque sean pocos mis recursos, o estoy
compartiendo con el pobre? De qué manera? ¿Qué significa para mí, desprendimiento?;
¿Qué es lo que me pide dejar hoy el Señor para seguirlo a El?

4. ORACION (Que me hace decir el texto?)


Leer nuevamente Mc. 10, 19-25 y hacer oraciones espontáneas pidiendo al Señor el don
de cumplir los mandamientos como una gracia que me ayuda a ser feliz y no como una
carga pesada.

5. CONTEMPLACION (A qué me compromete el texto?)


Contemplar a Jesús que, en este momento, nos sigue invitando a prepararnos para la
vida eterna, viviendo los mandamientos y compartiendo lo poco que poseemos. A qué
compromiso me lleva la meditación de este texto?

CANTO: LOS QUE TIENEN Y NUNCA SE OLVIDAN


(M.P.C. No. 246)

DOMINGO 22 DE OCTUBRE DE 2006


TEXTO: MARCOS 10, 35 – 45
“El que quiera ser grande entre vosotros, será vuestro servidor” (10, 43)

1. INVOCACION AL ESPIRITU SANTO


2. LECTURA (Qué dice el texto?)
A. Reconstrucción del texto
Qué pidieron Santiago y Juan a Jesús? ¿Qué les contestó Jesús? ¿Ellos sabían lo que
estaban pidiendo? ¿Se sentían capaces de “beber el cáliz” que Jesús iba a beber, y de
“recibir el bautismo” que Jesús iba a recibir? ¿Podrán llegar a la gloria? ¿Cómo? En la
gloria, ¿estarán sentados al lado del Señor? ¿Cómo reaccionaron los otros diez apóstoles
a la pretensión de Santiago y Juan? ¿Qué les dijo entonces Jesús? ¿Qué debe hacer el
que quiera ser grande? A qué ha venido el hijo del hombre?

B. Ubicación del texto


 Qué dicen los versículos antes y después de nuestro texto?
 Al igual que el texto del domingo anterior, este episodio sucede fuera de Galilea,
especialmente en el camino hacia Jerusalén, antes de llegar a Jericó. El, después de
hacer el tercer anuncio de Su pasión a sus discípulos (Mc. 10, 32-34), aprovecha la
petición de los hijos de Zebedeo para explicarles que quien quiera tener poder, debe
estar al servicio de los otros.

C. Algunos elementos para comprender el texto


Textos de referencia
Mt. 20, 20-28; Mc. 4, 13; Lc. 22, 24-27

Ideas fundamentales
Jesús les aclara a sus discípulos que antes de llegar a la gloria, deben servir abajo en la
tierra. Los dos hijos de Zebedeo quieren gozar antes de haber sufrido; quieren reinar a
la derecha de Dios antes de haber servido aquí abajo.
Jesús había hablado la tercera vez de su cercana muerte (10, 32-34). Ya las dos
primeras veces les hizo ver a sus discípulos que deben ponerse junto con El en el último
lugar. Pero parece que los discípulos entienden cada vez menos. “No saben lo que
piden”. No han comprendido que el Reino de Jesús no es de este mundo. Mientras el
Señor los invita a tomar con El, el camino de la entrega hasta la muerte, ellos pretenden
los primeros lugares de honor y poder, en un reino según sus sueños muy terrenos.
La imagen de “beber el cáliz”, o “beber la copa” expresa lo mismo que el hablar de
“recibir el bautismo”. Se refieren a la participación e inmersión en el sufrimiento de
Jesús. “Bautizarse”, o sea: sumergirse en el dolor y la muerte de Jesús, es el camino de
la gloria. Los hijos de Zebedeo se sienten con fuerzas para recorrerlo. De hecho, los dos
morirán como mártires. De este modo podrán llegar a la gloria en el Reino de Jesús.
Pero el Señor no les promete reservar los primeros puestos. Sería responder a una
pretensión del orgullo humano, que no va bien con la gratuidad de la Salvación.
Los demás apóstoles se indignaron con Santiago y Juan, seguramente porque también
ellos pretendían ocupar los primeros puestos.
Jesús es el “Siervo de Yavé” que da su vida “en rescate por una multitud” (ver Is. 53,
10-12). “Rescate” es el precio dado para liberar a un prisionero de guerra o a un
esclavo. Jesús rescata al hombre, o sea: lo libera de la esclavitud y opresión de los que
ejercen sobre él un poder abusivo, especialmente del gran emperador del mundo que es
el diablo. El hombre no se salva, sino que es salvado por Cristo, que, con la entrega de
su vida en la cruz, nos liberó de ella.

3. MEDITACION (Que me dice el texto?)


A todos se nos exige tener cuidado con el ansia de poder y demostrar la sinceridad de
nuestro seguimiento a Jesús en el servicio, que no es otra cosa que una entrega de
nuestra vida por el bien de los demás, especialmente lo más débiles. Por tanto: ¿Cuál es
el fin de ocupar un puesto en la comunidad? ¿Cómo puedo usar en beneficio de otros, el
poder o autoridad que he recibido? ¿Qué significado tiene para mí, servir? ¿En qué se
manifiesta ese servicio a nivel familia, en mi parroquia?
4. ORACION (Qué me hace decir el texto?)
Motivar a los participantes a orar por los gobernantes, los representantes de la Iglesia, por
quienes ocupan cargos públicos, los padres de familia, para que se alejen de sus
intereses personales y pongan su autoridad y poder en el servicio de toda la comunidad y
así se viva en Reino de justicia y paz entre nosotros.

5. CONTEMPLACION (A qué me compromete el texto?)


Reconocer que Jesús, en este momento repite estas palabras en nuestro ambiente: “El
que quiera ser grande entre vosotros, será vuestro servidor” (Mc. 10, 43) Por tanto, Cuál
es mi compromiso con el Señor?.

CANTO: CRISTO TE NECESITA (M.P.C. No. 104)

DOMINGO 29 DE OCTUBRE DE 2006


TEXTO: MARCOS 10, 46-52
“Hijo de David. Jesús, ten compasión de mí” (10, 47)

1. INVOCACION AL ESPIRITU SANTO


2. LECTURA (Qué dice el texto?)
A. Reconstrucción del texto
Cuando Jesús salía de Jericó ¿quién estaba sentado junto al camino? ¿Qué hizo
Bartimeo al enterarse de que pasaba Jesús por allí? ¿Cómo reaccionaron muchos a los
gritos del mendigo ciego? ¿Lograron hacer callar a Bartimeo? ¿Con qué nombres llamó
a Jesús. ¿Cómo reaccionó Jesús a los gritos de auxilio del mendigo ciego? ¿Qué hizo el
mendigo cuando lo llamaron? ¿Qué le preguntó Jesús? ¿Qué quiso el ciego que hiciera
Jesús por el? ¿Qué le dijo entonces Jesús? ¿Qué lo ha salvado? Cuando Bartimeo
comenzó a ver, ¿qué hizo? ¿Los discípulos y la multitud siguieron a Jesús?

B. Ubicación del texto


 Qué dicen los textos antes y después de nuestro texto?
 Este episodio de la curación del ciego Bartimeo acontece a la salida de Jericó; pues
cuando Jesús se dirige a Jerusalén con sus discípulos para dar cumplimiento a su
ministerio final de padecer, morir y resucitar, el ciego le pide misericordia y Jesús le
recompensa su fe con el don de ver.

C. Algunos elementos para comprender el texto


 Textos de referencia
Ex. 3, 7: “…He visto cómo sufre mi pueblo que está en Egipto...”
Mt. 8, 10: “…No he encontrado a nadie en Israel con tanta fe como este hombre”
 Ideas fundamentales
Para Jesús, el grito del mendigo ciego, por ayuda y salvación no significa molestia. En El
está Dios presente. Dios escucha el grito del pobre.
Los discípulos, junto con una gran multitud acompañan a Jesús. Pero no están
dispuestos a seguirlo. Se tapan los oídos ante el triple anuncio de Jesús de que estaba
en camino hacia la muerte. Permanecen sordos y ciegos para lo que Jesús les quiere
revelar. En extraña oposición a los discípulos que no quieren abrir los ojos, Bartimeo es
consciente de su ceguera, y quiere ver. Jesús había preguntado a Santiago y Juan: “Qué
quieren que haga por ustedes?”. Ahora pregunta a Bartimeo: “Qué quieres que haga por
ti?”. Mientras que los dos hermanos deseaban sentarse junto a Jesús, a su derecha y a
su izquierda, el ciego Bartimeo desea poder ver para seguir a Jesús.
Ese mendigo no puede ver a Jesús, pero ha escuchado de El; y el escuchar de Jesús se
convirtió en fe. Llama a Jesús por su propio nombre, que significa: “Yavé, Dios salva”. Y
agrega el título “Hijo de David” para mostrar que lo reconoce como Salvador del pueblo.
Es la profesión de fe más perfecta para él posible. El hijo de Timeo reconoce en Jesús al
Mesías, al que todos esperan.
Lo quieren hacer callar pero Bartimeo, grita más decididamente aún, ya no se quiere
contentar con algunas monedas que al pasar algunos le han tirado y brillan sobre su capa.
Qué significan algunas ideas brillantes para quien quiere ver la luz?. Quiere encontrarse
de veras con Cristo.
Jesús se detiene y lo hace llamar. Bartimeo tiró su capa. Para él, su capa era todo: su
abrigo, su cama, su casa, su equipaje; “se puso en pie de un salto”, para no perder un
solo segundo, y corrió hacia Jesús. En El encontró no solamente la luz para sus ojos,
sino también la luz de su vida; no solamente llegó a poder ver, sino se convirtió en un
“iluminado”, uno que conoce el misterio del camino de Cristo, que a través de la entrega
en la cruz lleva a la gloria de la Resurrección. Sigue a Jesús como discípulo.

3. MEDITACION (Que me dice el texto?)


Nosotros, al igual que Bartimeo, podemos estar enceguecidos por nuestros pecados, lo
fundamental es el deseo de ver y creer que Jesucristo nos da la luz y es nuestro guía.
Por eso, preguntémonos: Conozco de verdad el camino de Jesús? Invito a los demás a
seguir a Cristo? Cómo? Escucho el grito del pobre? Cómo?; ¿Me molesta; Soy
indiferente? Le doy ánimo al pobre? Qué voces, desde mi interior y desde el exterior me
quieren alejar de Jesucristo? Qué me enceguece? Confío en Jesús que me da la luz?

4. ORACION (Qué me hace decir el texto?)


Con el canto “Con vosotros está” (MPC 95) (puede ser proclamado para quienes no
conocen la música) orar por los pobres y enfermos, especialmente por los enfermos del
espíritu, que pudiendo ver, están enceguecidos por sus pecados; pedir para que
Jesucristo los sane y sea su verdadero guía.

5. CONTEMPLACION (A qué me compromete el texto?)


Contemplemos a Jesucristo que hoy quiere sanarnos de la ceguera, pero espera de
nosotros que reconozcamos nuestros pecados y pidamos la curación. Así, a qué me
compromete el texto a nivel personal y comunitario?

CANTO: ESTA ES LA LUZ DE CRISTO (M.P.C. No.188)


DOMINGO 5 DE NOVIEMBRE DEL 2006
TEXTO: MARCOS. 12, 28-34
“Amarás al Señor... y a tu prójimo como a ti mismo” (12, 30-31))

1. INVOCACION AL ESPIRITU SANTO


2. LECTURA (Qué dice el texto?)
A. Reconstrucción del texto
¿Quién se acercó a Jesús y qué le preguntó? ¿Qué respondió Jesús? ¿Cuál es el
primero de los mandamientos? ¿Cómo hay que amar a Dios y al prójimo? ¿Existe algún
mandamiento más grande que estos dos? ¿Cómo reaccionó el escriba a la respuesta de
Jesús? Al ver que el escriba había contestado bien, qué le dijo Jesús?

B. Ubicación del texto


 Qué dicen los versículos antes y después del texto?
 Este texto hace parte del ministerio de Jesús en Jerusalén, más exactamente en el
Templo. Los doctores de la ley le hacen preguntas sobre aspectos doctrinales, en
algunos casos, con mala intención, para ponerlo a prueba. Sin embargo, en este
pasaje, un maestro de la ley que parece tener intención sincera, le pregunta por el
primero de todos los mandamientos.

C. Algunos elementos para comprender el texto


* Textos de referencia
Lv. 19, 18: “…Ama a tu prójimo que es como tú mismo”
Jn 13, 34-35: “Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dará cuenta que son
discípulos míos”.
* Ideas fundamentales
El tema de los mandamientos se discutía vivamente en aquella época, por eso el escriba
se acerca a Jesús para interrogarlo acerca del mandamiento más grande de la ley de
Moisés. Los escribas contaban 613 mandamientos, de éstos, 365 prohibiciones y 248
normas y se preguntaban si todos tenían el mismo valor. La respuesta de Jesús es clara.
No solamente uno de todos los mandamientos es el más importante, sino también abarca
a todos los demás. Sin el amor no se cumple ninguno de todos los mandamientos. Sin el
amor, todos quedarían vacíos. Jesús pone el amor a Dios en el primer lugar.
Cuando en la Biblia se habla de corazón, se quiere indicar lo que está en el centro del
hombre, el punto donde se desenvuelven las decisiones, el lugar donde están todas las
intenciones (la conciencia). Amar a Dios con todo el corazón significa entonces que Dios
debe ocupar todos los pensamientos, debe estar en el centro de todo el ser, de donde
salen todas las opciones.
Cuando los antiguos decían “alma”, querían expresar lo que nosotros llamamos “vida”.
Amar a Dios con toda el alma, significa que la vida debe estar inundada del amor a Dios.
No basta amar sólo con los sentimientos. Hay que amar también con la cabeza: el amor
verdadero tiene que ver también con la inteligencia y con la voluntad. Por eso se nos
puede hablar de un amor a Dios que esté por encima de todos los demás. Cuando se
ama a Dios, tanto más se puede amar de veras a las personas humanas.
Jesús agregó otro mandamiento, también presente en la Ley de Moisés: “Amarás a tu
prójimo como a ti mismo” (Lev 19,18). De éste dice Jesús que es semejante al primero.
El amor a Dios comienza por amar al prójimo, que es criatura de Dios. Para amar
verdaderamente a Dios, es necesario amar todo lo que El ama. Y Dios ama a todos sus
hijos. Por todos ellos, Cristo derramó su sangre en la cruz. Dios está presente en cada
hermano, especialmente en el más necesitado. El que ama al prójimo, ama a Dios. Por
eso dice San Juan: “El que dice: Amo a Dios, y no ama a su hermano, es un mentiroso...
el que ama a Dios, debe amar también a su hermano” (Jn 4, 20ss).

3. MEDITACION (Qué me dice el texto?)


Lo central de nuestra vida cristiana está en vivir con perseverancia el amor a Dios y al
prójimo. Cómo practico el amor en mi familia, en el grupo bíblico, en el prójimo, en la
parroquia? Cómo se vive en nuestra comunidad el doble mandamiento del amor a Dios y
al prójimo? Nuestra comunidad cristiana está organizada para consolar al que sufre,
asistir al desvalido, promover al pobre en su dignidad, defender los derechos del
oprimido? Qué hago para colaborar en la pastoral social de la parroquia?

4. ORACION (Qué me hace decir el texto?)


Invitar a los participantes para que compartan su oración
Orar por la vivencia del AMOR a Dios y al prójimo, que nos lleva a la paz. A cada
intención responder cantando: Si yo no tengo amor, yo nada soy Señor.

5. CONTEMPLACION (A qué me compromete el texto?)


Contemplemos a Jesús que, en las circunstancias difíciles en que nos encontramos, sigue
invitando a amar a Dios y al prójimo. De esta manera, a qué me compromete el texto,
tanto en mi vida personal como familiar y comunitaria?

CANTO: UN MANDAMIENTO NUEVO (M.P.C. No. 442)

DOMINGO 12 DE NOVIEMBRE DEL 2006


TEXTO: MARCOS 12, 41-44
“Esta ha echado todo lo que tenía para vivir” (12, 44)

1. INVOCACION AL ESPIRITU SANTO


2. LECTURA (Qué dice el texto?)
A. Reconstrucción del texto
¿Dónde se sentó Jesús? ¿Qué estaba haciendo Jesús frente a la sala del tesoro del
Templo? ¿Quiénes llegaron para dejar una ofrenda? ¿Cuánto daban muchos ricos?
¿Cuánto colocó una viuda de condición humilde? Después de observar la ofrenda de la
viuda, ¿Qué hizo Jesús? ¿Qué les dijo Jesús a sus discípulos? ¿Por qué la viuda ha
puesto más que cualquiera de los otros? ¿Qué dio la viuda pobre?

B. Ubicación del texto


 Qué dicen los versículos antes y después del texto?
 Jesús continúa presente en el templo de Jerusalén, exhortando a los presentes con su
doctrina. En este episodio, vemos cómo Jesús tiene en cuenta la donación de una
viuda para explicar el verdadero sentido de la limosna.
C. Algunos elementos para comprender el texto
 Textos de referencia
Lc. 21, 1-4; Mc. 12, 30.
 Ideas fundamentales
A pesar de todas las amonestaciones de los profetas, en el tiempo de Jesús, las viudas
formaban en Israel uno de los grupos más marginados. Su posición social fue
desesperante, de tal modo que en la Biblia, las viudas llegaron a ser el símbolo de la
pobreza e indigencia. El mundo no tomó en cuenta a esos “pobres de Yavé”. Pero Dios
tiene otro modo de valorar a las personas. Para él, los dos centavos, con un valor
ridículo de la viuda pobre, tienen más valor que las ofrendas abundantes de muchos ricos.
La viuda da sin doble intención. Lo poco que tiene lo da de la manera más natural, sin
esperar ninguna recompensa. Sus dos monedas llevan el sello de esa entrega total a
Dios que exige el primer mandamiento.
La viuda “dio todo lo que poseía”, “todo lo que tenía para vivir”; Sin embargo, esa mujer
pobre no muestra angustia alguna por el futuro; confía en que Dios la sostendrá aunque
no tenga ni un centavo en el bolsillo. Tiene una fe inquebrantable en el amor de Dios.
Hay un total contraste entre los ricos que “daban en abundancia” y la pobre viuda que
dio dos moneditas de cobre, que en aquella época tenían el menor valor. Es cierto que
los ricos daban mucho, pero en realidad, daban algo de lo que tenían. En cambio, esa
mujer dio todo lo que tenía. Aún más, no solamente da lo que tiene sino se da a sí
misma. Tiene el valor de renunciar a todas las seguridades humanas para abandonarse
totalmente a las manos de Dios.
Jesús hace ver que no es cuestión de fijarse en la cantidad de lo que uno da. Importa que
uno se abra totalmente al amor de Dios Padre.
A Jesús mismo le tocó en ese momento vivir el abandono a Dios Padre hasta las últimas
consecuencias. Recorría la última etapa de su vida terrenal. Acababa de anunciar tres
veces su muerte ya muy cercana y sabía que, como la viuda, en medio de toda
inseguridad humana, podía buscar seguridad solamente en su Padre celestial.

3. MEDITACION (Qué me dice el texto?)


Jesús nos quiere también enseñar lo que puede significar para nosotros un camino muy
largo: aprender a confiar totalmente en la providencia de Dios Padre. Preguntémonos.
¿Doy de lo que me sobra, o lo que no significa un verdadero sacrificio? ¿Qué estoy
dispuesto a compartir en la comunidad? ¿Hasta qué punto he aprendido a confiar
totalmente en la Providencia de Dios? ¿Dejo de ayudar a alguien, porque me parece que
es muy poco lo que puedo aportar? ¿Qué sentido tiene para mí la limosna?

4. ORACION (Que me hace decir el texto?)


Agradezcamos, alabemos al Señor y presentémosle nuestras súplicas con la oración que
brota de nuestro corazón, para que confiemos plenamente en la Providencia de Dios y
aprendamos a compartir dando el verdadero sentido a la limosna. Respondamos a cada
intención, cantando: El Señor es mi fuerza, mi roca y salvación

5. CONTEMPLACION (A qué me compromete el texto?)


Que los integrantes del grupo tengan un momento de silencio para contemplar a Jesús
que observa nuestras donaciones y manifiesta su impresión sobre la confianza que
tenemos en la Providencia Divina. A qué me compromete este texto?
CANTO: CUANDO EL POBRE NADA TIENE (M.P.C. No. 106)

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