Teatro Neoclásico
Prof. Tania Pleitez Vela
La comedia neoclásica es la comedia escrita según las normas que dan prioridad a la
verosimilitud, ajuste a las reglas de acción, espacio y tiempo.
La comedia debe enseñar al espectador (carácter didáctico), también incluirá contenidos
morales, la sátira y el humor.
Quien mejor resumió las condiciones del género fue Leandro Fernández de Moratín en el
“Discurso preliminar” a sus comedias. Allí señalaba que el autor dramático debía centrarse
en la clase media de la sociedad, narrar una trama sustentada en personas particulares,
contada sobre un breve lapso de tiempo, y que ponga en manifiesto los vicios o los
caracteres de la sociedad.
Leandro Fernández de Moratín
Madrid, 1960.
Hijo de Nicolás Fernández de Moratín (literato, escritor de comedias “a la manera
francesa”).
Nombrado secretario de la embajada en París, Gracias a Jovellanos. Aquí conoce a Goldoni.
Vuelta a Madrid en 1788 sin recursos. Recibe una pensión por Godoy. Representación de
su primera comedia, El viejo y la niña.
Escribe La mojigata y La Comedia nueva.
Nuevos viajes (en Londres, tradujo Hamlet, viaje a Italia, Cartas).
Vuelta a España. Vuelve a escribir El barón (había redactado una primera versión en 1787).
1805: El sí de las niñas.
En 1808 (convencido de la imposibilidad de derrotar a los franceses) acepta el puesto de
director de la Real Biblioteca del rey José. > Cuando los Franceses se retiran en Valencia en
1812, se va con el vencido invasor y se deja encerrar en la fortaleza de Peñíscola.
Inquisición > huye a Montpellier y a Burdeos.
Falleció en 1828.
Tramas sencillas.
Respecto de las unidades.
Diálogo condensado y brillante.
Empatía (Don Roque, la Tía Mónica…)
El Barón > obsesión de grandeza (influencia de Molière).
El café (o La comedia nueva)sátira en prosa contra los malos autores de la época.
Relación juventud-vejez (El sí de las niñas). Los jóvenes ya no viven en un mundo aparte .
No saben qué son, no pueden hacer frente a los mayores. La exploración de las relaciones
entre vejez y juventud es una de las aportaciones especiales de Moratín a la literatura.
El viejo y la niña: estudio de carácter a la manera francesa. Pero en El sí de las niñas se
acerca a Rousseau.
Novelística
La reivindicación de la prosa como medio de expresión literaria caracteriza todo el siglo XVIII.
El Padre Isla, jesuita, con su obra Historia de Fray Gerundio de Campazas, de 1758, siendo
muy crítica con la educación que reciben en España los jóvenes, fue prohibida desde su
publicación por la Inquisición.
La obra circulaba, sin embargo, por Europa con libertad, considerada una obra maestra del
género satírico.
La sátira estaba dirigida contra los predicadores-ignorantes; y para ello, su protagonista, el
Fray Gerundio, explica unos sermones exagerados en lo estilístico, pero que no contienen
ningún sentido.
El sentimiento en el Neoclasicismo
Hay muchos críticos que señalan que durante todo el siglo XVIII lo sentimental, lo subjetivo y
lo irracional humano perduraban bajo las formas neoclásicas y que, progresivamente, iban a
cobrar más protagonismo.
A la vez, el Romanticismo sería una derivación de este tipo de escritura. Cambio en el modo de
entender el mundo, pasando del optimismo racionalista dieciochesco al desencanto
romántico.
Ese cambio se produce tras haber constatado el fracaso del progreso y la imposibilidad de
construir una sociedad mejor desde los principios teóricos y, en cierta manera, utópicos de la
modernidad.
Autoras españolas de la Ilustración
Prof. Tania Pleitez Vela
-Josefa Amar de Borbón: Memoria sobre la admisión de señoras en la sociedad
-Margarita Hickey: Poesías
-Josefa de Jovellanos: Cartas
María Gertrudis de Hore y Ley: Poesías
María Lorenza de los Ríos y Loyo, marquesa de Fuente Hijar: La sabia indiscreta
María Rosa Gálvez: Obras poéticas, Blanca de Rossi
Inés Joyes y Blake: Apología de las mujeres
El Romanticismo
Surge a finales del siglo XVIII en Inglaterra y Alemania; en las primeras décadas del
siglo XIX se extiende a otros países de Europa y América.
Ya en el siglo XVII se había usado “romántico” para referirse al producto de una
imaginación desbordada, o a alguna realidad (de la naturaleza o del arte) que
despierta emoción o ensueño.
A finales del siglo XVIII se califican como “románticas” las obras o los
autores/tendencias, que se han apartado de la normativa neoclásica (parte de la
literatura barroca o la medieval)
En Europa
Inglaterra: los poetas William Blake, Samuel Taylor Coleridge, William Wordsworth,
John Keats, Percy Bysshe Shelley, Lord Byron. En la narrativa: Walter Scott > novela
histórica género peculiar de la narrativa romántica..
Alemania: su movimiento precursor fue el Sturm und Drang (tormenta e ímpetu), en el
que destacaron, entre otros, Goethe y Schiller.
Idea del “yo” de Johann Gottlieb Fichte y Friedrich W. Schelling. Idea de la idea del
“genio individual”, en búsqueda de lo absoluto.
-En Europa
En la II fase del Romanticismo alemán:
- Redescubrimiento de la tradición popular
- Estudio científico de la lengua
- Reflexión sobre la identidad de Alemania como nación y sobre su herencia espiritual
cristiana.
En Francia: Chateaubriand (Atala y René, 1801, 1802); Madame de Stael (Corinne, 1807).
Sensibilidad romántica > disociación interior, malestar de la consciencia. El Romanticismo en
Francia se consolida con Víctor Hugo (a su vez maestro de Dumas). Otros autores destacados:
Stendhal, Nerval, George Sand…
Ruptura con el neoclasicismo (vivencia poética de la realidad).
Nueva concepción del Yo (Fichte: el Yo como principio de todo saber).
Vuelta al pasado.
Búsqueda de lo exótico y desconocido.
Mundo interior de la consciencia.
Creación del héroe romántico.
El héroe romántico
- Encarna una nueva concepción de sujeto individual y colectivo.
- Espíritu romántico vs racionalismo.
- Nueva espiritualidad, no asociada a una idea de obediencia o de valor absoluto.
- Si en la Edad media el héroe estaba encarnado por el caballero, el héroe romántico
busca constantemente su lugar en el mundo. Es un protagonista, cuya subjetividad
aparece de forma explícita en sus acciones y reflexiones.
- Para el héroe romántico el arte es una forma de conocimiento y el artista tiene un don
sobrenatural que le permite ver y comunicar a los demás lo que los demás no pueden
contemplar.
- Artistas, forasteros, vagabundos, peregrinos, exploradores.
El héroe romántico
- Héroe como un vagabundo sin vida productiva convencional, condenado por su propia
naturaleza.
- Pero este outsider no tiene sentido de culpa, sino de rebelión.
- Soledad como revuelta y deliberación
- Para los románticos, cambia la relación con la naturaleza (ya no es un mecanismo
racional y perfecto, sino una fuerza viviente y superior)
> Lecturas: Balada del viejo marinero, de Coleridge. Oda al viento del Oeste, Percy Shelley.
- Sujeto desgarrado entre controversias, conflictos interiores (conflicto entre valores
colectivos y personales).
- Separación entre dos tipos de héroes: el que sigue vinculado con sus tradiciones
comunitarias y el que busca su camino individual.
- Más correcto hablar de “yo romántico” o de “sujeto romántico” que de héroe, pues, el
romántico, no encarna gestas en nombre de valores compartidos.
El héroe romántico
- Autobservación (sí mismo como un extraño; refugio contra la realidad).
- Héroe épico: hazaña como algo que engrandece el caballero/sujeto romántico: dolor
subjetivo, dolor cósmico > Werther, de Goethe.
- Wordsworth: “La poesía es el espontáneo desborde de sentimientos intensos”.
- Evasión en el espacio/tiempo/misterio/mundo del sueño.
- Acción estimulada por la exaltación personal (Prometeo, Satanás, Don Juan)
Fuente: Ort Campus Virtual.
Un paso atrás…el Romanticismo y el Quijote.
- Walter Scott, Waverley, or ‘tis Sixty Years Since (1814) > transforma la figura quijotesca
en protagonista de un bildungsroman > héroe fallido.
- Schlegel, Diálogo sobre la poesía (1800), Don Quijote “precursora culminación del arte
romántico”, como Hamlet.
- Schelling, Filosofía del arte. (Una de las más influyentes interpretaciones modernas >
símbolo de la confrontación entre idealismo y realismo). Don Quijote como luchador
trágico contra la realidad hostil, defiende un ideal que sabe no realizable.
- A partir de este momento, los románticos alemanes encuentran en DQ el símbolo del
heroísmo patético.
- El Romanticismo inicia la interpretación simbólica de la novela.
Romanticismo vs Realismo/Naturalismo.
Carlos IV establece una alianza con Napoleón que convirtió al territorio español en
plataforma para la lucha con Inglaterra. Abdicación de Carlos IV. José I Bonaparte, rey
de España (1808-1813). Inicio de la Guerra de Independencia.
Constitución de 1812. Absolutismo de Fernando VII (inicia en 1814). Período del
Trienio liberal (1820-1823). Reinado Fernando VII. El periodo siguiente a su muerte
(1833), corresponde al de plena afirmación del Romanticismo.
◦ Guerra carlista (partidarios liberales de Isabel vs conservadores de Carlos).
◦ Reinado de Isabel II (1843-1868). Final de la insurrección carlista, sociedad
“sometida a la obsesión de la guerra civil” (Canavaggio) > borrar asperezas del
Romanticismo > “racionalismo” de aspiración romántica.
◦ Caída Isabel II > reinado débil de Amadeo de Saboya > experiencia de una
primera República fracasa > regreso de los Borbones (1874)
◦ >>pragmatismo en política y realismo en literatura.
Nacimiento de El Europeo. Revista de ciencias, literatura y artes. Fundada por Aribau,
Ramón López Soler, Luis Monteggia, Florencio Galli y Ernesto Cook. Se imprimeron
manifiestos como “Romanticismo” de Monteggia o “Análisis de la cuestión agitada
entre románticos y clasicistas” de López Soler. Abogan por: el medievalismo cristiano,
el sentimentalismo, la fantasía creadora y la libertad formal
La figura de Agustín Durán: vital para el renacimiento romántico español. Realiza una
defensa de la comedia española, y rescata la poesía popular: dos tomos del Romancero
general (1849-1851).
El Romanticismo en España
En español, el término “romántico” se utiliza por primera vez en 1818 en la Crónica
científica y literaria y el Diario Mercantil de Cádiz.
Según Jean Canavaggio, en la literatura del comienzo de siglo, faltan casi por completo
las características formales del “Romanticismo”. En cambio, existe la persistencia de
una fuerte tradición medieval (caballeresca), que da a la literatura nacional una “luz
heroica”. La resistencia contra Napoleon hacía parecer España el símbolo de la
revolución que, desde la literatura, se promovía.
En España habrá que esperar hasta 1830, más o menos, antes de que la poesía
adquiera un aire verdaderamente innovador (permanencia de los rasgos del
Neoclasicismo).
Entre 1814 y 1830, el número de obras originales españolas representadas es muy
reducido. Ninguna rompe con la estética oficial. Los únicos que merecen mencionarse
son Manuel Eduardo de Gorostiza, Bretón de los Herreros y Ángel de Saavedra, pero
estos dos últimos pertenecen al período siguiente.
En 1823 se publica en Madrid la primera novela histórica española: Ramiro, conde de Lucena
de Rafael Humara.
No obstante, es a partir de 1830 cuando la novela histórica se desarrolla en España con Ramón
López Soler, pronto seguido por muchos otros.
López Soler fue un gran admirador de Walter Scott y Lord Byron. Su primera novela fue Los
bandos de Castilla o El caballero del cisne (1830).
En 1823 se publica en Madrid la primera novela histórica española: Ramiro, conde de Lucena
de Rafael Humara.
No obstante, es a partir de 1830 cuando la novela histórica se desarrolla en España con Ramón
López Soler, pronto seguido por muchos otros.
López Soler fue un gran admirador de Walter Scott y Lord Byron. Su primera novela fue Los
bandos de Castilla o El caballero del cisne (1830).
Los autores:
- Ángel de Saavedra, duque de Rivas, poeta. Romances sobre asuntos históricos.
Leyendas.
- José de Espronceda, el “Byron” español. Poesía, amplificación de los sentimientos. A
Jarifa en una orgía. Canto a Teresa.
Es el amor que al mismo amor adora,
El que creó las Silfides y Ondinas,
La sacra ninfa que bordando mora
Debajo de las aguas cristalinas;
Es el amor que recordando llora
Las arboledas del Edén divinas;
Amor de ahí arrancado,
Ahí nacido,
Que busca en vano aquí su bien perdido.
Los autores:
- Ramón de Campoamor (1817/1901). Humoradas (poesía). El poeta de las clases
medias superiores, abandona el disfraz romántico.
- Gaspar Núñez de Arce. Político y orador “romántico” desde los bancos del Senado.
- Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla, 1836). Rimas. Escribir íntimamente sobre el amor.
Leyendas (prosa) (Influencia de Poe).
- Rosalía de Castro (1837, Santiago de Compostela). Cantares Gallegos, 1863.
Mariano José de Larra. Periodista y escritor. Viajes a Paris y Londres. Muerte por suicidio a los
28 años.
Artículos sobre literatura y teatro, y sobre los tipos y costumbres de la época. Romántico y
liberal, sin ser optimista; había pasado los tiempos de la reacción en España.
Los autores
- José Zorrilla. Nacido nueve años después de Espronceda, no vivió ni la Revolución ni la
represión. Leyendas líricos-narrativas y un largo poema inconcluso, Granada. Consolidó e
“institucionalizó” la actitud romántica en España. “Proveedor de calor y color románticos en
una época floja y convaleciente, Zorrilla llegaba al oído del público y fue hasta su muerte el
poeta más leído de la Península” (Brenan). En un poema autobiográfico sobre su huida de la
casa de su padre, se lee:
“Cada rama que del viento
Una ráfaga movía,
Colosal me parecía
Brazo alzado contra mí;
Y del perfil de cada tronco
Sobre el cielo destacado,
Ser fantástico apostado
A atajar mi paso allí”
Antonio García Gutiérrez, Juan Eugenio Hartzenbusch y José Zorrilla en el teatro. Don Juan
Tenorio (representada por primera vez en 1844). Después del Don Juan de Tirso de Molina.
Drama religioso y fantástico. Más que un libertino, parece un jugador que lanza apuestas a la
vida, y las gana. Dios lo hace enamorarse de doña Inés, y “salva” a Don Juan.
La explosión romántica sólo pudo desarrollarse plenamente tras la muerte de Fernando
VII, es decir, después que los liberales llegan al poder y, en consecuencia, empiezan a
volverse cada vez más conservadores.
El impulso liberador y exaltado del Romanticismo queda pronto cortado; sus
representantes más destacados mueren (Larra, Espronceda) o evolucionan, a marchas
forzadas, hacia posiciones resueltamente conservadoras (Martínez de la Rosa, Rivas, el
círculo de Espronceda, Díaz, Zorrilla…).
La efervescencia propiamente del movimiento dura una década, la que media entre el
estreno de La conjuración de Venecia (1834) y el de Don Juan Tenorio (1844).
Lo que siguió fue la pervivencia de los esquemas formales vaciados de su agresividad
primera; pero se integraron aspectos fundamentales del genuino Romanticismo, como la
libertad creadora, el medievalismo, el sentimentalismo, la polimetría, la fantasía, el
acercamiento al entorno a través del costumbrismo, etc.
Desde la década de 1850 se observa la aparición de nuevas concepciones próximas al
Realismo. Estas tendencias se van a intensificar a medida que se acerca la revolución de
1868, y triunfan definitivamente a partir de 1875.