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Exposición

El documento aborda la necesidad de metodologías participativas para enfrentar problemas estructurales de injusticia social, utilizando la in-dignación como motor de cambio. Se presentan una serie de técnicas y herramientas, como socio-drama y socio-grama, que permiten a los actores involucrados analizar y priorizar colectivamente sus acciones. Se enfatiza la importancia de la flexibilidad en los procesos, así como la inclusión de diversas voces y experiencias para construir soluciones efectivas.
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Exposición

El documento aborda la necesidad de metodologías participativas para enfrentar problemas estructurales de injusticia social, utilizando la in-dignación como motor de cambio. Se presentan una serie de técnicas y herramientas, como socio-drama y socio-grama, que permiten a los actores involucrados analizar y priorizar colectivamente sus acciones. Se enfatiza la importancia de la flexibilidad en los procesos, así como la inclusión de diversas voces y experiencias para construir soluciones efectivas.
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Reflexividades socio-práxicas: esquemas metodológicos participativos

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Hay una intención de hacer un juego de palabras. Propone in-dignación (como construcción de
dignidad)

Comienza adentrándose en Delhi para plantear que

in‐dignación por esa situación estructural de castas, pobreza masiva, etc. en un país que presume
de ser una gran potencia industrial, tener la bomba atómica, y barrios residenciales del mayor lujo.

La respuesta no va más allá de la caridad de las monjas de la Madre Teresa de Calcuta que alivia el
sufrimiento pero que no cambia lo estructural y así otras iniciativas más.

Tampoco aquí se va a plantear cual es la solución, pero si abrir algunos caminos de reflexión y
acción, que nos permita creer que estamos construyendo algo útil desde la in‐dignación ante lo
que vivimos. Denunciar las estructuras injustas y los procesos socio‐económicos que las agravan es
necesario, pero se lleva haciendo por algunos hace tiempo y esto no hace cambiar las cosas

¿Por qué pensarse en metodologías participativas? abrir algunos caminos acordados y


participados por los implicados, en un campo común de in‐dignación y de procedimientos
democráticos, construidos desde la base hasta los niveles de lo global que sean posibles.

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No vamos a tener nunca situaciones ideales donde la mayoría de los actores ya estén de acuerdo
desde el principio, donde haya tiempo sin límites, y donde no vayan a aparecer imprevistos.
Precisamente las metodologías han de prever lo contrario.

El autor propone no quedarse amarrado en metodologías cerradas sino ser flexible e ir avanzando
con las experiencias.

Sus técnicas participativas También sirven para criticar una serie de conceptos muy ambiguos
como “sociedad civil”, “desarrollo comunitario”, “autoestima personal”, “capital social” (Enriquez,
Jerez, Alonso, Harris, Villasante, etc.) que se utilizan bien intencionadamente en muchas
ocasiones, pero que en otras sirven para confundirlo todo y hacer pasar prácticas de explotación o
de clientelismo camufladas bajo estas bellas palabras. El analizar cómo se construyen los
conceptos, con quién, y para qué, ayuda a aclararnos algo más y a poderles dar un uso más
apropiado y eficiente para la transformación social.
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No como camisa de fuerza, sino en aras de un orden lógico, el autor propone esta secuencia

1/ Socio‐drama, 2/ Socio‐grama, 3/ Flujo‐grama, 4/ Flujo‐drama, 5/ Crono‐grama, 6/ Crono‐


drama

No son términos de técnicas tal como fueron planteadas por sus autores, sino adaptaciones que,
en nuestro caso, y más aún en cada caso concreto, deben servir más para resolver el problema
planteado antes que para repetir la técnica tal como se aprendió; una especie de caja de
herramientas.

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1/ Socio‐drama

El punto 1 que se propone es un Socio‐drama, pero podría ser también cualquier otra técnica
socioanalítica que nos permita situar unos primeros síntomas de los que partir, al menos un
analizador o hecho contundente sobre el que vayan apareciendo todo lo explicito e implícito que
puedan mostrar los primeros actores del proceso que se inicia o que continua en ese punto.

Siempre podemos plantearnos los grandes problemas de la humanidad para entender cualquier
suceso (la explotación, la globalización, o el clientelismo, por ejemplo) pero en general es
preferible intentar fijar el problema concreto

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{ADJUNTO PANTALLAZO]

Digamos entonces que en esta primera parte se reúnen los que tienen unos conocimientos más
agudos, pero que igual reconocen que falta información.

En esta primera parte entonces cobra mucha importancia ponerse de acuerdo en los tiempos y
ritmos de lo que se quiere hacer, en las responsabilidades de cada cual, y en las metodologías a
emplear. Así es importante que haya un grupo motor que pueda seguir el día a día de lo que se va
haciendo, y luego otros grupos y personas que siguen el proceso desde consejos, talleres,
asambleas, etc. y que son los que van decidiendo el tono de fondo de todo lo que se hace. De esta
manera desde un primer momento se van decidiendo colectivamente los pasos a dar y al tiempo
se deja la puerta abierta para que se vayan incorporando otras posibilidades, tanto de grupos
como de posturas distintas, o variaciones sobre las propias. Lo más difícil es acordar ritmos
comunes desde tiempos tan distintos.

Acá sugieren la autocrítica, por tanto, se sugiere que el grupo motor plantee un juego de
representación corporal como forma de distensionar pero especialmente para hacer autoanálisis,
que se vean más allá de sus propias representaciones.
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2/ Socio‐grama

Se hace con listado de grupos y sectores potencialmente implicados. Es importante hacer un taller
con los más afines o con algunos con posiciones diferentes para ver hasta donde está cada cual en
su sitio. Es decir, si sabemos cuál es su peso económico‐político, y cuál es su posicionamiento
respecto al problema y objetivos definidos.

También interesa hacer algunas entrevistas a “expertos” en el tema considerado, aunque no sean
de la localidad, para así también contrastar con otras experiencias y reflexiones que abran en esta
fase las posibilidades creativas.

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3/ Flujo‐grama

Con este se pretende ir más allá de un análisis cualitativo clásico, donde los expertos diagnostican
cuales son las motivaciones ocultas de la gente, y les sugieren por donde deben ir. Acá realmente
se intenta construir los Nudos Críticos. Pues a este punto se llega ya con suficiente información.

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4/ Flujo‐drama

Lo que se hace en este punto son Encuentros Participativos de Creatividad Social, donde
mezclando actores de sectores muy diversos se hagan apuestas por fórmulas nuevas de resolver
los conflictos, o de hacer innovaciones en las propuestas a gestionar o reivindicar. La ideas‐fuerza
no salen directamente de una lógica tradicional, manteniendo las representatividades formales, y
los discursos ya bien preparados para quedar dignos ante una asamblea.

Acá se busca romper con los lugares comunes de lo que primero se venga a la cabeza. Se busca
trabajar sobre los Nudos Críticos con nuevas propuestas.

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5/ Crono‐grama

Lo fundamental es la idea del tiempo como central tanto para la programación de lo que se quiere
hacer, como para la evaluación de lo que se vaya haciendo. El crono‐grama deberá incluir una
cierta forma de organización democrática para su cogestión, con actividades y responsabilidades
claras, y unos tiempos en que se pueda auto‐evaluar y rectificar lo que se vaya haciendo. Organizar
bien las responsabilidades de los grupos de trabajo y del grupo motor.
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6/ Crono‐drama

Es una forma novedosa de nombrar, así como la primera y la cuarta. Lo que busca es ser un
elemento de evaluación y rectificación posibles, cabe también ver que actividades se han realizado
y si se ha podido influir en algún tipo de causalidades o nudos críticos, y cuál ha sido la
significación para un flujo‐grama también comparativo con los hechos anteriormente.

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La letra menuda…

Estos seis pasos que hemos ejemplificado con palabras que hacen referencia a diversas técnicas, ni
tienen por qué ser seis, ni en este orden, pues los procesos son diferentes en cada caso, y la
realidad se ha de ir imponiendo sobre los esquemas previos . Pero también es verdad que no
tener ningún esquema previo o no haber discutido el porqué de una cosa primero o la otra, son
formas de ir perdidos para poder construir algún tipo de estrategia de conocimiento y de acción.

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Sistematizar la información para priorizar colectivamente

Es una forma de relacionar los sociogramas y los sociodramas

Lo que quiero presentar es un cuadro de doble entrada (ver Esquema 2) en que hay cuatro
columnas con los grandes temas (verbos y conceptos, o “satisfactores existenciales”) que siempre
están actuando, y con cuatro entradas (o líneas) en horizontal desde los diversos actores (sujetos,
o “conjuntos de acción”) que se hacen más o menos responsables de lo que está pasando o por
pasar. Se trata de cruzar los sujetos y los verbos, para que se organicen los contenidos
(predicados) en prioridades sobre las que hay que actuar.

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{ADJUNTO PANTALLAZO]

En las columnas de nuestra matriz‐ejemplo aparecen verbos, y conceptos a los que tender (o
rechazar), como forma de organizar (y no olvidar) los principales aspectos que en toda acción
siempre aparecen.

En el caso de CEPAUR (Max Neef, A. Elizalde, Hopenhayn) ellos plantean los cuatro “satisfactores
existenciales” de Estar, Hacer, Tener, y Ser, y los cruzan en un cuadro muy amplio con los
“satisfactores axiológicos”
En el trabajo de Loli Hernández en Canarias ella lo platea con las siglas FRASE que, según me
contaba, inicialmente eran cuatro (FASE), y luego apareció la R de lo mas Relacional. Como los
sujetos y lo relacional lo coloco en su columna propia, como entradas horizontales, en las
columnas verticales se pueden situar los problemas de la Salud, la Economía, la Autonomía, y la
Formación. Y de esta forma vienen también a coincidir con los conceptos clave del paradigma de
la complejidad. El Habitar (según Lefebvre mejor que el hábitat) nos llevaría a las problemáticas
de la biodiversidad y la complejidad. El Trabajar (en el sentido amplio de Marx) nos coloca en la
lógica de los tiempos de la cotidianeidad y de la historia, pero ahora desde las dialécticas abiertas
y no deterministas. El Potenciar (Spinoza plantea esta versión del poder, según Negri, Deleuze,
etc.) nos abre todo el mundo de las identidades paradójicas, y de lo que los juegos de relaciones
son capaces de dinamizar. Y el Crear (sobre el concepto de Enacción de Varela) nos sitúa en el
campo de la cultura y las creencias, donde nuestras formaciones han de ser re‐creadas.

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PARA CONSTRUIR NUDOS CRÍTICOS Y OTRAS VARIABLES SOBRE LOS FLIJOGRAMAS

En la matriz que verán a continuación lo que se trata es de hacer una construcción colectiva
donde podamos discutir y razonar, sistematizar y priorizar, para construir cuales son los “cuellos
de botella” donde se juntan más vectores de entrada y salida, donde hay más bloqueos y
potenciales saltos, y cuáles son las alianzas y las acciones que nos pueden hacer avanzar en el
proceso.

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En primer lugar, ser capaces de auto‐analizar los esquemas con los que trabajamos, siendo
conscientes de sus limitaciones, de que parten de poner algún orden en los sucesos y síntomas tan
complejos que se nos presentan. Partimos de procesos y de acontecimientos que nos impactan
(los “analizadores” de los Socio‐analistas Lapassade, Lourau, etc.), y en cada uno aparecen los
sujetos, los verbos que hacen las cosas, y los predicados de qué es lo que se hace. En segundo
lugar, en lo conceptual, tratamos de darle salidas integrales (los “satisfactores” de CEPAUR), que
tiene que recoger más allá de lo sectorial o de la determinación de una causa; es decir, lo recursivo
y reflexivo de unas y otras causas entre sí. En tercer lugar, lo relacional (o referencial) de los
sujetos en presencia con sus estrategias, donde el juego de voluntades y fuerzas es fundamental.
Y lo operacional se muestra en cuarto lugar, como un juego de vectores y flechas cruzadas entre
las diversas causas, que colectivamente podemos ir construyendo en pequeños grupos, y luego
en un debate más amplio donde señalemos cuales son los Nudos Críticos principales. Aquí se
pueden acumular las opiniones de los expertos en cada tema, las frases de las entrevistas, notas
de los talleres realizados, aportaciones sobre la marcha de quienes están participando, porque lo
importante no es qué persona en concreto lo dijo, sino desde qué conjunto de acción es operativa
esa afirmación.
En todo caso, el autor insiste en la necesidad de buscar aportes creativos y constructivos que sean
también operativos. Insiste en que las tareas de sistematización deberían ser prioritarias para los
movimientos sociales y para los estudiosos comprometidos.

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3. APORTES DE EXPERIENCIAS Y EXPERTOS PARA ESTAS INTERPRETACIONES

No sólo están los expertos en ciencias sociales, o los expertos metodológicos. Hay otros tipos de
experiencias y expertos en la construcción colectiva del conocimiento. Los aportes se ven así:

*Lo que más aportan los expertos temáticos. Es decir, organizar las columnas y aportar otras
experiencias y conocimientos comparativos que vendrán bien a este caso.

*Lo que más aportan los expertos con‐vivenciales. Son los juegos de los conjuntos de acción, que
en cada caso concreto pueden conocer mejor que nadie, y que pueden aportar desde sus vivencias
directas y contrastadas con otros con los que conviven.

*Lo que aportan los expertos metodológicos. Es seleccionar y devolver las frases que nos aporten
los sectores sociales no organizados. Inducen a la autoreflexión colectiva.

Lo más importante es agrupar las coincidencias de análisis, pero no desde quién ha dicho cada
cosa ni de su representatividad, sino de lo que aporta de sentido para la construcción de los
flujos de causalidad entre unos elementos y otros. El poder ir poniendo vectores, sobre la base
de una discusión colectiva en pequeños grupos (primero pueden ser más homogéneos y luego
menos), es una forma de hacer gráficas las principales líneas de tendencias. Y aquellas frases o
posiciones que reciban y envíen más flujos serán los principales Nudos Críticos sobre los que hay
que priorizar las actuaciones.

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