UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN AGUSTÍN
FACULTAD DE CIENCIAS HISTÓRICO SOCIALES
ESCUELA PROFESIONAL DE TURISMO Y HOTELERÍA
CURSO: Evaluación de Negocios
Turísticos
TEMA:
Rentabilidad
AÑO: 5º
Alumno:
· Huamani Halanocca Brando Bryan
Arequipa – Perú
2019
RENTABILIDAD
Según el autor José Rigoberto Parada D. nos da como concepto de rentabilidad es, pues, una
dimensión monetaria de eficiencia que puede medir, en parte, el grado de satisfacción síquica de los
individuos, pero no en su totalidad. ¿Por qué, entonces, la rentabilidad ha adquirido la importancia
que hoy tiene en las organizaciones empresariales? Una respuesta a la interrogante es que toda
empresa es una unidad económica y como tal se deben buscar las formas de evaluar su gestión. La
facilidad de cuantificar el beneficio empresarial permite que el concepto de rentabilidad adquiera
importancia como elemento que sirve de guía de actuación.
Además concluye que la rentabilidad como la utilidad son elementos medibles y cuantificables que
permiten evaluar la gestión económica-financiera de una empresa. (LIBRO RENTABILIDAD
EMPRESARIAL UN ENFOQUE DE GESTIÓN)
LA RENTABILIDAD Y SUS COMPONENTES
La rentabilidad es un concepto amplio que admite diversos enfoques y proyecciones, y actualmente
existen diferentes perspectivas de lo que puede incluirse dentro de este término en relación con las
empresas; se puede hablar así de rentabilidad desde el punto de vista económico o financiero, o
también se puede hablar de rentabilidad social, incluyendo en este caso aspectos muy variados
como pueden ser los aspectos culturales, medioambientales, etc., que vienen a configurar los efectos
positivos o negativos que una empresa puede originar en su entorno social o natural. En este trabajo
sólo vamos a abordar la rentabilidad empresarial en el sentido primeramente apuntado, esto es,
desde el punto de vista económico o financiero (dejando aparte, por tanto, los aspectos o variables
sociales o medioambientales). Desde este punto de vista, la rentabilidad puede considerarse, a nivel
general, como la capacidad o aptitud de la empresa de generar un excedente a partir de un conjunto
de inversiones efectuadas. Por tanto, se puede afirmar que la rentabilidad es una concreción del
resultado obtenido a partir de una actividad económica de transformación, de producción, y/o de
intercambio. El excedente aparece en la fase o etapa final del intercambio. Es por ello que la
medición del resultado adquiere una significación concreta en tanto se compara con los factores
implicados para su obtención: los recursos económicos y los recursos financieros. La disociación
entre recursos económicos y recursos financieros constituye la base fundamental sobre la que se
establece la correspondiente distinción entre rentabilidad económica y rentabilidad financiera. Es
por ello que la rentabilidad puede definirse, ya en términos concretos como la relación existente
entre el resultado obtenido y los medios empleados para su consecución, debiéndose matizar que
estos medios vienen referidos a los capitales –económicos o financieros– empleados. Es por ello
que existe una gran diversidad de puntos de vista de la rentabilidad dependiendo de los objetivos
perseguidos. Aun cuando se puede establecer que frecuentemente la rentabilidad se calcula de la
forma: resultado o excedente / inversión, cabe señalar que, dependiendo de los diferentes conceptos
que aparezcan en el numerador y denominador se pueden llegar a establecer diferentes conceptos de
rentabilidad. En relación a la magnitud que aparece recogida bajo la noción genérica de resultado,
podrían incorporarse alternativamente una serie varia de conceptos como los siguientes:
a) valor añadido;
b) resultado de la explotación;
c) cash-flow bruto;
d) beneficio procedente de actividades ordinarias;
e) beneficio neto (después de impuestos);
f) dividendos
En lo que respecta al denominador, esto es las inversiones, éstas podrían conceptuarse de formas tan
diversas como las que siguen:
a) Activo total;
b) Activo fijo bruto;
c) Activo fijo neto;
d) fondos propios;
e) Pasivo fijo (fondos propios + deudas a largo plazo);
f) capitalización bursátil (valor de mercado)
En relación a unos y otros componentes, cabría mencionar, por tanto, que la rentabilidad es una
variable compleja que aglutina elementos técnicos, económicos y financieros, lo que lleva a que sea
difícil identificar a primera vista cuáles son las causas que hubieran podido ocasionar una variación
de los niveles de rentabilidad, tal y como vamos a comprobar en los siguientes epígrafes.
En todo caso, la rentabilidad suele ser analizada desde las dos perspectivas esenciales ya apuntadas:
por una parte, la rentabilidad de los propietarios de la empresa, esto es, la rentabilidad financiera;
por otra parte, la rentabilidad suele venir referida al conjunto de activos empleados en la actividad
de la empresa, denominándose en este caso rentabilidad económica. Se puede considerar otro
aspecto al analizar la rentabilidad de la empresa, como es el nivel de recursos financieros que
genera internamente (cash-flow económico) en proporción a su output, esto es, su volumen de
ingresos. Ello nos lleva a otra magnitud que se denomina rentabilidad autogenerada. El análisis de
estos tres tipos de rentabilidad es objeto de un análisis pormenorizado seguidamente. (LIBRO
RENTABILIDAD EMPRESARIAL PROPUESTA PRÁCTICA DE ANÁLISIS Y EVALUACIÓN)
EJEMPLO: