CUIDADO CON LA MENTE
(Efesios 6:16)
La mente es el campo de batalla más importante de nuestras vidas. Aquí se libran las batallas
que determinan nuestro futuro y estilo de vida. No por casualidad dentro de unas de las partes
de la armadura de Dios para nuestras vidas está: “El (yelmo) casco de la Salvación”. Efesios 6:17
Por eso que debemos estar alertas y cuidar nuestra mente, pues el enemigo constantemente
busca enviarnos “dardos de fuego” (pensamientos, ideas, conceptos, argumentos,
razonamientos) con los cuales pueda invadir nuestra mente y anular nuestra fe.
En la medicina Lo más importante para un Dr. es la profilaxis (como evitar la enfermedad) y no
el tratamiento en sí. Es la raíz del problema no el efecto. Es como si hoy te doy un pescado y
sacias tu hambre, pero mañana vuelves a lo mismo, mejor te enseño a usar la vara y a pescar y
así tendrás comida siempre.
Veamos el proceso del pecado:
Analizar los pasos previos al pecado cometido:
1.- Llega la información: Esta es recibida por cualquiera de los órganos de los sentidos: Vista,
oído, gusto, olfato o tacto; dejando una pequeña huella en el cerebro. Ej. Gn. 3: 6. y Stg. 1: 12,
13.
2.- Maquinamiento Interno: Stg. 1: 14. Concupiscencia (malos deseos): deseo desde adentro.
Mt. 15: 19. 2da. Sam. 11: 2, 3.
La información que era una señal insignificante en el cerebro ahora se expande y gana terreno.
Los consejos de los hombres de Dios te hablan, pero escuchas a los incrédulos y es cuando la
duda está más cerca que nunca. Lo hacemos nuestro y hay una lucha entre el temor reverente
y el pecado que asecha.
3.- La práctica del pecado: Stg. 1: 15. Casi insoportable cuando se está en esta fase y ya es muy
difícil de salir. Pecar da aparentes beneficios y muestra perspectiva y la carne siempre da el visto
bueno.
El pecado no es estéril, produce su propio fruto:
Fruto mayor del pecado: 1.- Muerte: Stg. 1: 15. Pecado trae siempre separación, conciencia de
culpa de tal manera que se hace insoportable. Mt. 27: 3- 5. Gn. 3: 8.
¿Cómo cuidar nuestra mente y mantenernos en victoria triunfantes sobre el pecado?
1.- Satura tu mente con la palabra de Dios: Romanos 12:2.
Aliméntate de casetes, LA Biblia, libros, mensajes, videos, revistas, conversaciones que estén
llenas de la palabra y la revelación de Dios. Invierte tiempo y recursos en esta práctica que te
producirá grandes dividendos. Cultiva ese hábito tan útil de llenarte de la palabra, de pasar
tiempo meditando en ella. De ella saldrá el rhema de Dios para tu vida, la confirmación de Dios
para tus propósitos. Ella te vivifica y te fortalece cuando todo lo demás ha fallado. Dios está
comprometido 100% con su palabra. Prov. 4:20-23, Salmo 119:49-50
2.- Enfócate en la visión y metas claras de Dios para tu vida. Habacuc 2:2-4.
Tu vida ira en pos de la meta y visión que conforman tu vida. Todo barco tiene una ruta señalada,
tiene un puerto definido hacia el cual dirigirse y en el cual anclar. Que tu vida vaya en pos de un
puerto claro y definido, y no dejes que nada ni nadie te saquen de ese curso. Pelea por tus
sueños y da tu vida por ese destino y ese destino te resucitará. Filip. 3:12-17
3.- Desecha todo pensamiento, idea o voces negativas que vienen a tu vida. Prov. 19:27.
Tus oídos no son cajones de basura. Se selectivo(a) en lo que lees y escuchas. Dime lo que más
estas oyendo y te diré hacia donde ira tu vida. Siempre que te levantes con una visión y metas
claras para Dios el enemigo de tu alma hará su contraparte enviando a ti apaga fuegos o voces
extrañas usando muchas veces gente a tu alrededor que son cercanas a ti. Ej: Pedro fue usado
por Satanás para hablarle a Jesús y tratar de desviarlo de su visión. Mateo 16:21-24 y cuando
Eliseo se decidió a seguir hasta el final sin mirar para atrás (visión irreversible) en pos de sus
metas y planes siguiendo a Elías hasta el final, se levantaron los hijos de los profetas a tratar de
apagar en el su fe y determinación de seguir y no virar. 2da. Reyes 2:1-14