Filosofo neoescolastico Joseph Maréchal
Biografía
Nace en la ciudad de Chaleroi, Bélgica en 1878. Después de terminar de la escuela
secundaria, decide entrar a la compañía de Jesús, en 1895. Estudia filosofía, ciencias
naturales y teología, cuando concluye sus estudios, es ordenado sacerdote en 1908. Tiene
un gran interés por la psicología experimental, gusto que lo lleva a trabajar en el laboratorio
de Wilhelm Wundt, en Múnich, en 1911. Después de que su decae su salud, se retira a
escribir y deja su catedra. Muere el 11 de diciembre de 1944, a la edad de 66 años.
Pensamiento
No es un personaje muy popular en el mundo de la filosofía, sin embargo, un logro
lo añade a la lista de filósofos neoescolasticos franceses. Tras estudiar el tomismo, por
mandato del papa León XIII, se da cuenta que en su época existe un problema en la
justificación y fundamentación de lo “uno y lo múltiple. Su respuesta será unir el
pensamiento de santo Tomás con el pensamiento de Kant.
Joseph observa que el tomismo es una corriente de pensamiento rigurosa y bien
fundamentada, pero solo le falta una buena metafísica, que la complemente. Para
fundamentar la metafísica, tomara los conceptos de “conocimiento” y “voluntad”. También
toma los supuestos kantianos de objeto fenoménico y método trascendental, para que la
realidad noumenica sea una condición intrínseca del conocimiento objetivo. El problema
está en el uso legítimo e ilegitimo de las categorías, debido al modo que se aplican a las
cosas, a los objetos, puesto que el fenómeno, está sujeto a las categorías.
En orden al conocimiento, nos dirá que hay dos aspectos que debe tener: el primero
es el aspecto ontológico de una inmanencia de objeto a sujeto. (objetividad). El segundo
aspecto es el psicológico de una conciencia del objeto en tanto opuesto al sujeto.
(subjetividad).
También el conocimiento, tiene dos condiciones que debe tener: la primera
condición es la material, que la constituyen los términos empleados en el juicio, como
simples conceptos. la segunda condición es la formal, que determina la síntesis de estos
términos e incluye dos aspectos, a saber, la unidad complementaria del sujeto y predicado y
la unidad objetiva del juicio.
El conocimiento objetivo se expresa median el juicio, y para que este tenga valides
debe tener en vista a la realidad en sí y a Dios. Esto se consigue utilizando las categorías en
su “uso general” donde podemos hablar analógicamente de Dios. Para que este pueda estar
“a priori” a la hora de la elaboración de un juicio en nuestra mente.