7 cualidades para un Matrimonio duradero y
feliz
Los Matrimonios duraderos tienen algo en común: han acudido a Dios.
¿Qué tienen en común los Matrimonios duraderos?
por DLF Redacción
19 noviembre, 2019
En la actualidad sigue habiendo Matrimonios que llegan a cumplir 20, 40, 60 años y más,
acrecentando su amor al calor de las miradas, esas miradas que al mismo tiempo vigilan y están
al tanto del sabor del vino que se está produciendo.
Sí, son Matrimonios que quizás ya llevan un paso cansado, pues el tiempo desgasta los pies, pero
el amor que se profesan se renueva constantemente, logrando ese exquisito sabor de un vino
añejo, un vino de calidad inmejorable, un vino de espléndido aroma.
Estos Matrimonios tienen, en primer lugar, algo en común: han acudido a Dios, que es en esencia
amor, a este Corazón divino que nos conoce, porque Él mismo nos ha creado, y nos dice cómo
debe ser vista, respetada y amada la persona. Él nos da las reglas y la gracia para ir ensanchando
el corazón de forma que podamos crecer cada día en el amor. ¿Qué cualidades debe haber en el
amor para que madure y adquiera un mejor sabor?
1. El amor debe ser paciente
Aceptar los errores propios y comprender los de la pareja; es como permitir que llegue al vino la
luz adecuada para que los azúcares se disuelvan a su debido tiempo y aporten su mejor sabor. No
se puede producir un buen vino manteniendo una actitud ansiosa, nerviosa o de irritación.
2. Bondadoso
Esta actitud aporta al vino la calidez, dulzura y delicadeza. Es necesario evitar reaccionar
impulsivamente ante los momentos difíciles, ofrecer disculpas y disculpar los errores de la
persona amada.
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3. Generosidad
Busca y apoya el bien del ser amado, lo que lo engrandece y lo perfecciona, sabe que la envidia
sería como echar el vino en barriles contaminados, esto afecta la relación y puede hacer que el
olor sea insoportable.
4. No es orgulloso
No se jacta sobre lo que aporta en la producción de ese vino, pues es un vino de dos, que
consigue el color y el sabor de dos. Es decir, reconoce las propias fortalezas y debilidades, las
aprovecha para hacer el bien al ser amado y no se vanagloria por ello ni busca reconocimientos.
5. Es decoroso
Busca lograr un vino de excelencia procurándole una luz y una temperatura adecuada. Respeta su
cuerpo y el de la persona amada, no se presta a vivir con desórdenes sexuales.
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6. No busca su interés personal
Antes, encuentra gozo buscando el interés de la persona que ama, da con gusto lo que se necesite
dar.
7. No se irrita
Evita que el vino se avinagre aceptando la individualidad, temperamento y diferencias de la
persona amada; llega a acuerdos que benefician a los dos a través del diálogo cordial.
Al seguir estas reglas la pareja se encamina hacia una relación con un sabor único, un sabor a
donación, a plenitud, gozo y paz.
Vale la pena valorar la manera en que estamos cultivando y llevando el proceso de nuestro vino.
Y escuchar siempre a María, quien nos dice: “Hagan lo que Él os dice”. Y con esta motivación
llevar a la práctica las sabias reglas del amor que nos ha dado Dios.