El tributo es un ingreso público que consiste en prestaciones pecuniarias exigidas por una
administración pública con una fecha de cumplimiento. Es un pago que se usa para
satisfacer determinadas necesidades de la administración y que impactará en los
ciudadanos, estos ingresos que obtiene el estado gracias a las empresas y los ciudadanos
que oportunamente hacen sus aportes como por ejemplo, por medio de la recaudación de
impuesto para sostener el gasto público de todas las áreas del estado, como una de ellas la
administración pública que esta se basa en la salud, seguridad, educación, vivienda,
transporte entre muchas más, de los ciudadanos. Los tributos son la mayor fuente de
ingresos de los Estados actuales, por lo que se usan para financiar las actividades del estado
y también se usan para financiar prestaciones por desempleo, inversión de escuelas
públicas, etc.
Los tributos se pagan mediante prestaciones monetarias y se pueden clasificar en
impuestos, contribuciones y tasas.
Las tasas son los tributos que se pagan por la utilización, para beneficio particular, de un
bien público como, por ejemplo, la tasa que se pagan en los bares por tener una terraza en la
calle en verano o la tasa para renovar el DNI.
Las contribuciones especiales son los tributos cuyo hecho imponible consiste en la
obtención por el obligado tributario de un beneficio o de un aumento de valor de sus bienes,
como consecuencia de la realización de obras públicas o del establecimiento o ampliación
de servicios públicos.
Los impuestos son los tributos exigidos sin contraprestación cuyo hecho imponible está
constituido por negocios, actos o hechos que ponen de manifiesto la capacidad económica
del contribuyente, por ejemplo, IRPF (impuesto sobre la renta de las personas físicas), IVA
(impuesto sobre el valor añadido), etc.