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Trabajo La Vía Ejecutiva Procesal Civil III

Este documento describe dos procedimientos legales venezolanos: la vía ejecutiva y el procedimiento por intimación. La vía ejecutiva permite a un acreedor embargar los bienes de un deudor moroso usando un documento público o privado que pruebe la deuda. El procedimiento por intimación es un proceso sumario donde un juez ordena a un deudor pagar una deuda documentada, permitiendo la ejecución forzosa si no se paga o se presenta una oposición.

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Trabajo La Vía Ejecutiva Procesal Civil III

Este documento describe dos procedimientos legales venezolanos: la vía ejecutiva y el procedimiento por intimación. La vía ejecutiva permite a un acreedor embargar los bienes de un deudor moroso usando un documento público o privado que pruebe la deuda. El procedimiento por intimación es un proceso sumario donde un juez ordena a un deudor pagar una deuda documentada, permitiendo la ejecución forzosa si no se paga o se presenta una oposición.

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD BICENTENARIA DE ARAGUA


VICERRECTORADO ACADEMICO
FACULTAD DE DERECHO
SAN CRISTÓBAL-ESTADO TÁCHIRA

LA VÍA EJECUTIVA
Y
DEL PROCEDIMIENTO POR INTIMACIÓN

Participantes:
Yoxis Pérez Laiton C.I 10.150.029
Gabriel Antonio Rodríguez Ramírez C.I: 9.145.192
Rosana Irady Charry C.I 12.234.818
Miguel Jaimes Bernal C.I 11.494.508
Wuendi Martinez Ortiz, C.I-19.502.807
Meiby Sierra, C.I-26.675.940
Johan Adarmes, C.I-25.375.390
Kimberly Ramirez, C.I-17.056.557
Nelson Garcia, C.I-22.677.306
Marisol Béjar Cáceres, C.I-10.157.908
Derecho Procesal Civil III
Trimestre: X
Instructor:
Abg, Alejandro Cuenca

San Cristóbal, junio de 2020


Introducción

Las controversias siempre ha existido en el comportamiento del hombre dentro de la


sociedad, donde cada parte manifiesta sus intereses a resolver sus diferencias ya sean
colectivas o difusas, es así que el Estado como garante que se cumpla y se respete las garantías
y principios procesales como se establece en la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela en su artículo nro 49 y en las leyes adjetivas como lo es el Código de
Procedimiento Civil, con el propósito de llevarlo a un feliz término, El presente trabajo tiene
por finalidad contribuir, en forma sencilla, a la mejor comprensión del proceso ejecutivo e
intimación regulado por el Código de Procedimiento Civil venezolano, como mecanismo
idóneo para la satisfacción de las pretensiones, de que los deudores cumplan con las
obligaciones morosas, así como lograr embargar bienes y demás actos anticipados de
ejecución suficientes a su deudor para que le garanticen las posteriores resultas del
procedimiento.

También entenderemos, cuando la pretensión del demandante persiga el pago de una


suma líquida y exigible de dinero o la entrega de cantidad cierta de cosas fungibles o de una
cosa mueble determinada, el Juez, a solicitud del demandante, decretará la intimación del
deudor, para que pague o entregue la cosa a su acreedor.
La vía Ejecutiva

Conforme al artículo 630 CPC, es un juicio especial mediante el cual un acreedor


valiéndose de instrumento público o auténtico, vale o instrumento privado reconocido
legalmente, que pruebe una obligación morosa de pagar, logra embargar bienes suficientes a
su deudor para que le garanticen las posteriores resultas del procedimiento.

La vía ejecutiva la consagra el legislador como uno de los procedimientos especiales


contenciosos y cuya especialidad, con respecto al juicio ordinario radica en que desde que se
inicia el juicio el acreedor tiene derecho al embargo y demás actos anticipados de ejecución,
con excepción del remate, para lo cual deberá esperarse la sentencia definitivamente firme que
decidirá si debe ultimarse o no la ejecución, tramitándose ésta en cuaderno separado del
expediente del juicio principal.

La admisibilidad de la Vía Ejecutiva está sujeta, por tanto, a que el documento que le
sirva de sustento contenga los elementos característicos de esta especie de acción, a saber:

Los sujetos activos y pasivos de la obligación;

El señalamiento de la cantidad líquida de dinero adeudada por lo que quedan excluidas


las obligaciones de hacer o dar; y,

La inmediata exigibilidad de la obligación por ser de plazo cumplido y no estar sujeta a


término o condición.

El documento debe contener todos los elementos que permitan al juez evaluar la
procedencia de la acción ejecutiva.

El instrumento en el cual se fundamenta el demandante para ejercer la acción por


medio de la cual procede la vía ejecutiva, a su vez, debe cumplir con los requisitos que prevé
el legislador procesal como son:

a) Que contenga una obligación de pagar alguna cantidad: Pudiera presentarse a


confusiones la frase utilizada por el legislador en el artículo 630 CPC, cuando habla de “pagar
alguna cantidad”, resumiendo su campo de aplicación exclusivamente a las obligaciones que
tengan por objeto la cancelación de una suma de dinero. Pero es de interpretarse en este caso
de manera extensiva tanto en el término “pagar” como en el de “cantidad”, al punto de
entenderse la “ratio juris” que la sancionó, la de que se refiera a cualquier obligación mediante
la cual un deudor se comprometa a entregarle a su acreedor la propiedad u otro derecho real,
no necesariamente en dinero. Esto es lo que se requiere para la procedencia a una reclamación
por vía ejecutiva, ampliando su alcance entonces, a cualquier obligación de dar.

b) Que la obligación sea líquida: La obligación de dar reclamada debe ser líquida, esto
es, que tanto su monto o número y especie de las cosas que deben ser satisfechas por el
demandado, hubiesen sido determinadas con exactitud en el título ejecutivo.

c) Que la obligación tenga el plazo cumplido: Esto es, la obligación reclamada debe
estar vencida para su cumplimiento, pues tiene que existir evidente mora en su pago por parte
del deudor.

d) Que conste de instrumento público o auténtico o vale o instrumento privado


reconocido:

Así las cosas, por ser considerado la vía ejecutiva un procedimiento especial, es
necesario que se cumplan los requisitos de admisibilidad, de lo contrario constituye una
violación del derecho de defensa del demandado, que amerite que el Juez de oficio lo tutele,
por cuanto lo que resulta perjudicial del derecho de defensa del demandado no es la
tramitación del procedimiento por la vía ordinaria, sino el decreto de la medida ejecutiva y los
tramites de ejecución anticipada.

Para la procedencia de la vía ejecutiva es necesario el cumplimiento de ciertos


requisitos concurrentes que son: De acuerdo a lo que establece el artículo 630 del Código de
Procedimiento Civil, como norma rectora del procedimiento especial de la vía ejecutiva:

1.-) La especialidad del procedimiento de la vía ejecutiva consiste en el adelantamiento


de los trámites de ejecución, excepto el remate, aún antes de que tenga lugar el contradictorio,
y más allá de esto, en la obtención sin prestación de garantía alguna de un embargo sobre
bienes muebles o inmuebles indistintamente, cosa que no es posible en el ordinario o cualquier
otro procedimiento en los que sólo es procedente el embargo preventivo de bienes muebles.

2.-) Para que proceda la ejecución anticipada, la demanda debe estar fundada en uno
cualquiera de los instrumentos indicados en el artículo 630 del Código de Procedimiento Civil,
por lo que necesariamente debe el Juez examinar si los presentados con el libelo reúnen los
requisitos previstos en la norma, sin que dicho análisis previo pueda considerarse como
opinión acerca del fondo de la controversia; caso contrario, no habría lugar al embargo
ejecutivo y tampoco a la vía ejecutiva, continuándose la tramitación del juicio como un
procedimiento ordinario

De los Juicios Ejecutivos. del Procedimiento por Intimación (arts. 640 al 652 Cpc)

En Venezuela el Procedimiento por Intimación es uno de los seis Juicios Ejecutivos


regulados en el título II, parte primera, libro cuarto, del Código Adjetivo Civil, dedicada a los
que aún siguen denominándose Procedimiento Especiales Contenciosos, regulada
adjetivalmente en los artículos 640 al 652 del Código de Procedimiento Civil.

El procedimiento por intimación o monitorio, es un procedimiento de cognición


reducida, con carácter sumario, dispuesto en favor de quien tenga derechos creditorios que
hacer valer, asistidos por una prueba escrita. Puede éste dirigirse en tal caso al Juez mediante
demanda, y el Juez inaudita altera pars (sin oír a la otra parte), puede emitir un decreto con el
que impone al deudor que cumpla su obligación.

Es decir, el Procedimiento por Intimación es un procedimiento especial y de summaria


cognitio, que permite a los creedores legitimados según el artículo 640 del Código
Procedimiento Civil, acceder a un remedio judicial que tiene como finalidad crear inaudita
parte un título ejecutivo, capaz de excitar, una vez obtenido el preindicado título y bajo las
condiciones que la ley establece, la fase ejecutiva del proceso, sin necesidad de una
declaratoria judicial adicional.

El esquema básico de este procedimiento se muestra de la siguiente manera: Presentada


la demanda de Intimación, el Tribunal que la conozca decretará la orden dirigida al
demandado (presunto deudor) de pagar a su acreedor la suma demandada, más las costas
calculadas prudencialmente, apercibiéndole del pago y manifestándole su derecho a hacer
oposición, y advirtiéndole asimismo, que de no pagar o no formular oposición se procederá a
la ejecución forzosa (ex artículo 640 ejusdem, cumpliendo las exigencias de los artículos 641,
642, 643 y 644 de la Ley adjetiva Civil); tras materializarse la intimación del accionado, de
conformidad con las normas respectivas (ex artículos 649 y 650 ibidem), nace un lapso de diez
días para que el accionado formule oposición (no oposición), la finalidad prevista por el
legislador de crear un título que apareje ejecución se habrá satisfecho, pasando el decreto de
intimación en autoridad de cosa juzgada, y procediendo el acreedor al iter correspondiente de
la ejecución de sentencia previsto en el Título IV del Libro Segundo del Código del
Procedimiento Civil.

Ahora bien, puede ocurrir que el intimado se oponga oportunamente al decreto de


intimación, caso en el cual se procederá como indica el artículo 652 del Código del
Procedimiento Civil, según el cual: “Formulada la oposición en tiempo oportuno por el
intimado o por el defensor, en su caso, el decreto de intimación quedará sin efecto, no podrá
procederse a la ejecución forzada y se entenderán citadas las partes para la contestación de la
demanda, la cual tendrá lugar dentro de los cinco días de despacho siguientes a cualquier hora
de las indicadas en la tablilla a que se refiere el artículo 192, sin necesidad de la presencia del
demandante, continuando el proceso por los tramites del procedimiento ordinario o del breve,
según corresponda por la cuantía de la demanda…” La norma anterior establece el carácter
estructural atípico del procedimiento de intimación, pues desplaza la iniciativa del
contradictorio del actor al demandado; así la cognición ordinaria en este procedimiento solo se
produce si el intimado hace oposición, dejando a la voluntad del accionado provocar el juicio
de conocimiento regular o permitir que el decreto adquiera la fuerza de la res iudicata.

En resumen, el procedimiento por intimación, por su naturaleza, tiende a lograr la


creación rápida de un título ejecutivo para el acreedor demandante siempre y cuando éste
cumpla con todos los requisitos legales exigidos y no medie oposición oportuna por parte del
intimado. Por ese motivo, el decreto de intimación debe bastarse así mismo, Para que el
decreto de intimación se baste por sí mismo, es necesario que se cumpla lo previsto en el
artículo 647 del Código de Procedimiento Civil; porque si no hay oposición oportuna,
entonces quedará firme como una especie de sentencia condenatoria.

En ese orden de ideas, este Procedimiento especial, contenido en el artículo 640 del
CPC, la Jurisprudencia del TSJ, en Sentencia Nº 02870 de Sala Político Administrativa,
Expediente Nº 15500 de fecha 29/11/2001,
Características del Procedimiento por Intimación

En el artículo 640 CPC se delinean las principales características del procedimiento de


intimación. En efecto el precitado artículo consagra textualmente: "Cuando la pretensión del
demandante persiga el pago de una suma líquida y exigible de dinero o la entrega de cantidad
cierta de cosas fungibles o de una cosa mueble determinada, el Juez, a solicitud del
demandante, decretará la intimación del deudor, para que pague o entregue la cosa dentro de
diez días apercibiéndole de ejecución. El demandante podrá optar entre el procedimiento
ordinario y el presente procedimiento, pero éste no será aplicable cuando el deudor no esté
presente en la República y no haya dejado apoderado a quien pueda intimarse, o si el
apoderado que hubiere dejado se negare a representarlo".

El procedimiento de intimación procede cuando el derecho subjetivo sustancial se


deriva de la facultad de exigir de una persona una determinada prestación.

El derecho de crédito debe ser líquido y exigible. La determinación del crédito,


estableciendo su monto exacto, y la inexistencia de término, condición o cualquier otra
limitación que difiera el pago, son elementos determinantes de este tipo de acción.

Por otra parte, es importante señalar a manera corolario, que la Jurisprudencia de


nuestro Máximo Tribunal de la Republica, en Sentencia Nº 182 de Sala de Casación Civil,
Expediente Nº 00-831 de fecha 31/07/2001,

Es aplicable el procedimiento de intimación para la entrega de cantidad cierta de cosas


fungibles, es decir, aquellas que son de la misma especie, las cuales pueden en los pagos
ocupar las unas en lugar de las otras.

El decreto de intimación debe bastarse a sí mismo ya que, en caso de que no haya


oposición por parte del intimado dentro de los plazos establecidos, adquiere fuerza y autoridad
de cosa juzgada y, en consecuencia, debe contener en sí todos los elementos que hagan posible
la ejecución forzada posterior.

Es imprescindible la intimación del demandado o del apoderado a quien pueda


intimarse.
Tribunal Competente

El domicilio del deudor define la competencia del juez para conocer de los
procedimientos de intimación. Tal criterio se complementa, en lo que se refiere a la materia y
a la cuantía con las normas generales de competencia que establece la ley adjetiva. A los fines
de determinar cuál es el tribunal civil que tiene atribuida la competencia por la cuantía, es
preciso destacar que la Resolución Nº 2009-006, de fecha 18 de marzo de 2009, emanada del
Tribunal Supremo de Justicia, y publicada en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de
Venezuela Nº 39.152, de fecha 02 de abril de 2009, señala el órgano jurisdiccional que tiene
atribuida la competencia para tramitar las causas cuya cuantía no exceda de tres mil unidades
tributarias (3.000 U.T.), se cita textualmente lo dispuesto en la referida Resolución:

“Se modifican a nivel nacional, las competencias de los Juzgados para conocer de los
asuntos en materia Civil, Mercantil y Tránsito, de la siguiente manera:

a) Los Juzgados de Municipio, categoría C en el escalafón judicial, conocerán en


primera instancia de los asuntos contenciosos cuya cuantía no exceda de tres mil unidades
tributarias (3.000 U.T.)

b) Los Juzgados de Primera Instancia, categoría B en el escalafón judicial, conocerán


en primera instancia de los asuntos contenciosos cuya cuantía exceda las tres mil unidades
tributarias (3.000 U.T.).

Entre los requisitos de Procedencia de la medida de Embargo Ejecutivo

1 Presentar título que acarrean ejecución, que sería el instrumento integral y suficiente,
que demuestre la inmediata exigibilidad del derecho subjetivo ya discutido. -

2.-Que el instrumento sea prueba clara y cierta de la obligación demandada, es decir


que el instrumento tiene que ser suficiente por sí mismo para probar la obligación. -

3.-Que la obligación consista en el pago de una cantidad liquida, se desprende que la


cantidad debe aparecer cuantificada y determinada en el mismo título. -
4.-Que la Obligación sea a plazo cumplido, que la misma sea exigible por haber
expirado el plazo convenido. -

5.-Que la obligación no esté sometido a término o condición

6.-Que exista coincidencia entre los sujetos de la obligación y los sujetos de la


pretensión, debiendo existir coincidencia plena entre el titular del derecho subjetivo y el sujeto
activo de la pretensión.

Obviamente, Conforme a la primera norma que regula dicho procedimiento especial,


decretado el embargo, se procederá con arreglo a lo dispuesto en el Titulo (sic) Cuarto, Libro
segundo y conforme a esta última regulación se evidencia la diferencia de este procedimiento
especial del estipulado para las medidas preventivas en el cual si se permite la oposición por la
parte contra quien obre la medida.

Por otra parte, el auto que decreta la medida de embargo en el procedimiento de la vía
ejecutiva de autos tiene apelación, en virtud de ser la misma una parte inicial de una incidencia
autónoma, en la cual por mandato del artículo 634 del Código de Procedimiento Civil deben
aplicarse las disposiciones del mismo código contenidas en el Titulo IV, libro Segundo, que
solo contempla la oposición de tercero y no del demandado, por lo cual no tiene en dicha
incidencia de apertura de articulación probatoria cuya decisión constituya sentencia definitiva
de la incidencia.

Ahora bien, en cuanto a la interposición del recurso ordinario de apelación contra el


decreto de embargo ejecutivo, la Sala de Casación Civil en sentencia N° 547, de fecha 14 de
diciembre de 1993, (caso: Sociedad Financiera de Occidente y otro c/ la Sociedad Aluminios
de Occidente C.A. (ALDOCA)), ratificada en decisión N° 105 del recurso de hecho que cursa
en autos al folio 212.

“...La vía ejecutiva, como ya se indicó, es característicamente un procedimiento “in


executivis” dentro del juicio ordinario, del cual se diferencia porque en ella son procedentes de
inmediato medidas ejecutivas sobre los bienes del deudor antes de la sentencia. Pero, cosa
distinta son el procedimiento inicial ejecutivo y la fase de ejecución de la sentencia con las
incidencias que ella posibilita.
De la jurisprudencia transcrita, se concluye que es admisible el recurso ordinario de
apelación contra el decreto de embargo ejecutivo, en la vía ejecutiva, por cuanto la decisión
que recaiga en ésta, no tiene la posibilidad de subsanar cualquier gravamen que se produzca en
el transcurso del procedimiento, aun cuando no existe disposición especial que niegue la
apelación en el procedimiento de la vía ejecutiva.

Preparación de la vía ejecutiva (art. 631 Cpc)

1. El procedimiento se inicia por solicitud ante cualquier juez de Municipio del


domicilio del deudor, o del lugar donde éste se encuentre.

2. El juez citará al deudor para que acuda a reconocer o desconocer la firma de un


documento privado, con la advertencia de que si no comparece el instrumento quedará
reconocido.

3. Podría utilizarse el emplazamiento por carteles, pero el deudor deberá acudir por sí
mismo, o por apoderados, pues un defensor ad litem no podrá desconocer o reconocer la firma.

4. Puede acudir por el deudor un apoderado, pues no es un acto reservado a la parte


ni requiere facultad expresa.

5. Si la parte o su apoderado reconocen expresamente el documento, no acuden, o no


contestan afirmativa o negativamente, quedará constituido el título ejecutivo.

 Si el instrumento no fuere reconocido, podrá el acreedor pedir el cotejo en este


procedimiento, sino que podrá demandar el cumplimiento de la obligación en juicio ordinario.

 Si fuera tachado de falso, se seguirá el juicio correspondiente si el Tribunal fuere


competente, y de no serlo, se pasarán los autos al que lo sea.

En otras palabras, ante la orden de comparecencia del Tribunal, el deudor puede asumir
las siguientes actitudes:

Desconocimiento del instrumento, caso en el cual el acreedor puede accionar por vía
del juicio ordinario;

Tacha de falsedad. Se seguiría juicio ordinario correspondiente d conformidad con el


artículo 450 CPC, si el tribunal fuere el competente, o se pasarán los autos al que lo sea;
Resistencia a reconocerlo; y, la no comparecencia.

En los dos últimos casos se dará fuerza ejecutiva al instrumento a los efectos de
intentar la Vía Ejecutiva. En el Artículo 1.364 del Código Civil, establece lo siguiente:

“Aquel contra quien se produce o a quien se exige el reconocimiento de un instrumento


privado, está obligado a reconocerlo o a negarlo formalmente. Si no lo hiciere, se tendrá
igualmente como reconocido.

Los herederos y causahabientes pueden limitarse a declarar que no conocen la firma de


su causante”.

En tal sentido art 444 CPC dispone: La parte contra quien se produzca en juicio un
instrumento privado como emanado de ella o de algún causante suyo, deberá manifestar
formalmente si lo reconoce o lo niega, ya en el acto de la contestación de la demanda, si el
instrumento se ha producido con el libelo, ya dentro de los cinco días siguientes a aquel en que
ha sido producido, cuando lo fuere posteriormente a dicho acto. El silencio de la parte a este
respecto, dará por reconocido el instrumento.

l.- Por vía principal, a través de una demanda autónoma en la cual se deben observar
los trámites del procedimiento ordinario, tal como lo dispone el artículo 450 del Código de
Procedimiento Civil.

2.- Por la vía incidental, cuando, en el curso de un proceso, se produce un documento


privado, en cuyo caso aquel contra quien se produce debe manifestar si lo reconoce o la niega,
en las distintas oportunidades previstas en el artículo 444 del Código de Procedimiento Civil.

3.- Para preparar la vía ejecutiva, siguiendo los trámites previstos en el artículo 631
ejusdem, en cuyo caso, la obligación contenida en el instrumento a reconocer debe ser una
suma líquida y exigible, es decir, que debe llenar los requisitos previstos en el artículo 630.

Ahora bien, en el caso de autos el solicitante se fundamenta en el supuesto tercero,


arriba indicado, es decir, en el artículo 631 que prevé el procedimiento de la preparación de la
vía ejecutiva.

Sin embargo, es necesario -así como necesario es que para acceder a la vía ejecutiva la
obligación reclamada se trate de una obligación de pagar alguna cantidad líquida con plazo
cumplido- que para el procedimiento preparatorio de la vía ejecutiva consagrado en el citado
artículo 631, el instrumento a reconocer también contenga la obligación de pagar una cantidad
líquida y exigible de dinero.

Lo anterior no resulta un trámite que se adecúe al procedimiento de preparación de la


vía ejecutiva regulado en el artículo 631 de Código de Procedimiento Civil. El procedimiento
regulado en dicha norma adjetiva se reduce exclusivamente al emplazamiento del presunto
autor del instrumento para que declare sobre la petición. De allí, que en el curso de la
sustanciación de esa solicitud pueden acaecer tres situaciones, a saber:

A. Que el deudor se niegue a contestar afirmativa o negativamente o que éste no


comparezca a la citación que con tal efecto se le haga, en cuyo caso tal conducta traerá como
consecuencia que se le dé fuerza ejecutiva al instrumento.

B. Que el instrumento no sea reconocido expresa o tácitamente, caso en el cual el


acreedor podrá usar de su derecho en juicio.

C. Que el instrumento fuere tachado de falso, lo que traerá como consecuencia que se
siga el juicio correspondiente ante el tribunal competente.

En este caso, la imposibilidad de lograr la autenticidad del instrumento por vía judicial,
simple y llanamente impide que se haya logrado la finalidad de darle fuerza ejecutiva a dicho
documento. Ante esta situación, el autor Ricardo Henríquez La Roche ha señalado las
alternativas del solicitante en los siguientes términos

“2. Si la firma es negada, el promovente tiene la opción de incoar la acción


merodeclarativa autónoma a que se contrae el artículo 450, o intentar sin más la demanda del
cobro del crédito que supuestamente comprueba el documento desconocido. En este último
caso, el demandante deberá promover y hacer evacuar el cotejo de la articulación probatoria
que prevé el artículo 449. La solicitud del cotejo puede hacerse, entendemos, según una
interpretación amplia, durante el curso del lapso de promoción de pruebas.”

En virtud de los razonamientos que anteceden y habida cuenta que luego de haber sido
tramitada esta solicitud, este Tribunal debe declarar concluida la misma, haciendo constar que
no fue posible lograr el reconocimiento del instrumento.
Conclusión

Luego de haber analizado el tema planteado por el presente trabajo, se pudo observar
los siguientes resultados por cada fase, y los cambios que podrían presentarse en nuestra
legislación con por algunas sentencias dictadas por la sala de casación civil que tiende a
cambiarle el tratamiento al procedimiento por intimación en Venezuela.

Por todo lo anteriormente estudiado el procedimiento por vía ejecutiva e intimación, es


un procedimiento de cognición reducida, con carácter sumario, dispuesto a favor de quien
tenga derechos de crédito que hacer valer, asistido por una prueba escrita. Puede este dirigirse
al juez mediante demanda, y la juez inaudita ante las partes, pudiendo emitir un decreto con el
que impone al deudor que cumpla con su obligación.
Referencias

Álvarez Tulio Alberto (2009) procesos civiles especiales contenciosos 2da edición. Caracas,
Venezuela. Editorial de la Universidad Católica Andrés Bello.

Bello, H. (1.989). La prueba y su técnica (cuarta edición). Caracas: Ediciones Mobil Libros.

Piva E. Gianni trina (2010). Código de procedimiento civil de Venezuela comentado, titulado,
con jurisprudencia del Tribunal Supremo de Justicia. Caracas, Venezuela. Editorial
Livrosca.

Piva E. Gianni trina (2da edición 2010). Código de Procedimiento Civil de Venezuela
comentado, titulado, con jurisprudencia del Tribunal Supremo de Justicia. Caracas,
Venezuela. Editorial Álvaro Nora ediciones Líber.

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), Gaceta Oficial extraordinaria


Nª 5.453, marzo 24, 2000.

Código civil de la República Bolivariana de Venezuela (1982), Gaceta Oficial Nª2.990, julio
26, 1982.

Código de Procedimiento Civil de la República Bolivariana de Venezuela (1990), gaceta


oficial Nª4.209, noviembre 18, 1990.

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