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Anatomía Radicular y Configuración de Conductos Del Primer Molar Inferior Permanente

El documento discute la anatomía y morfología compleja de los conductos radiculares y raíces del primer molar inferior permanente. Generalmente presenta dos raíces mesiales con dos conductos cada una (configuración 2-2), aunque en un 2,6% existe un tercer conducto. La configuración más común en la raíz distal es tipo I (un solo conducto). Sin embargo, estudios recientes muestran que en algunas poblaciones la presencia de una tercera raíz distolingual es más común de lo esperado. Un completo conocimiento de
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Anatomía Radicular y Configuración de Conductos Del Primer Molar Inferior Permanente

El documento discute la anatomía y morfología compleja de los conductos radiculares y raíces del primer molar inferior permanente. Generalmente presenta dos raíces mesiales con dos conductos cada una (configuración 2-2), aunque en un 2,6% existe un tercer conducto. La configuración más común en la raíz distal es tipo I (un solo conducto). Sin embargo, estudios recientes muestran que en algunas poblaciones la presencia de una tercera raíz distolingual es más común de lo esperado. Un completo conocimiento de
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Odontología general

Anatomía radicular y configuración de conductos


del primer molar inferior permanente
Óliver Valencia de Pablo, DDSa, Roberto Estevez, DDSa, Carlos Heilbornb, y Nestor Cohenca, DDSc

La anatomía de los conductos radiculares puede repre- tibular del tercio distal. La incidencia de istmos es del
sentar para los profesionales un complejo reto clínico 55% en la raíz mesial y del 20% en la raíz distal. Esta
que requiere habilidades diagnosticas, modificación de configuración anatómica debe tenerse en cuenta tanto
accesos, y pericia clínica para localizar, permeabilizar, durante el tratamiento de endodoncia como durante la
desinfectar, y sellar con éxito el sistema de conductos cirugía apical.
radiculares. Este artículo discute las implicaciones clí-
nicas del tratamiento endodóncico en primeros molares (Quintessence Int. 2012;43(1):15-27)
inferiores permanentes. El número de raíces del primer
molar inferior guarda relación directa con la etnia. La
morfología de los conductos tiene efectos importantes La pasada década ha incorporado varios cambios al
sobre el protocolo de tratamiento. Las raíces mesia- mundo de la endodoncia. Las nuevas tecnologías, ins-
les presentan generalmente dos conductos, adoptando trumentos, y materiales, han permitido tratamientos de
como configuraciones mas frecuentes la 2-2 y la 2-1. En endodoncia más predecibles. Entre ellos se encuentran
un 2,6% de la población existe un tercer conducto. La los microscopios clínicos, la radiografía digital, la tomo-
configuración más frecuente en la raíz distal es la tipo I grafía computarizada de haz de cono (TCHC), las limas
(62,7%), seguida de la tipo II (14,5%) y de la tipo IV rotatorias de níquel titanio, los instrumentos sónicos y
(12,45%). El diagnóstico y tratamiento del complejo ultrasónicos, y los nuevos sistemas de irrigación. La mi-
sistema de conductos radiculares a menudo requiere en- crocirugía endodóntica ha evolucionado mucho y se ha
trenamiento especializado lo que puede transcender las convertido en un procedimiento predecible y exitoso1-3.
competencias de un profesional general medio. Para po- El desarrollo de materiales biocompatibles para el sella-
der encontrar raíces y conductos adicionales es necesa- do y reparación de los conductos, tales como el agrega-
rio realizar modificaciones en el acceso. La instrumen- do trióxido mineral (MTA), ha permitido también tra-
tación de la tercera raíz requiere un acceso diferente y tamientos más conservadores3. Sin embargo, a pesar de
el empleo de instrumentos pequeños y flexibles, dada la todas estas mejoras, el resultado global, especialmente
curvatura que generalmente se presenta en la cara ves- el de las endodoncias no quirúrgicas, no ha aumentado
de forma significativa4-11. Esto se debe probablemente al
hecho de que existen dos factores importantes directa-
mente relacionados con el pronóstico: erradicación pre-
decible de los microorganismos y acceso a la anatomía
completa del sistema de conductos en el que podrían en-
a
Profesor asociado. Máster en Endodoncia Avanzada. Universidad Eu-
ropea de Madrid. Madrid, España. contrarse escondidos.
b
Profesor asociado. Departamento de Endodoncia. Universidad del Pa- Hess12 fue el primero en estudiar la compleja anato-
cífico. Asunción, Paraguay. mía del sistema de conductos radiculares. Sus datos de-
c
Profesor asociado. Departamento de Endodoncia. Universidad de Was-
hington. Seattle, Washington, EE. UU. mostraron un menor número de conductos radiculares
que el mostrado por las publicaciones actuales. Esto no
Correspondencia: N. Cohenca. significa diferencias en la complejidad anatómica de los
Department of Endodontics. University of Washington. PO Box
357448, Seattle, Wa 98195-7448, EE. UU. molares sino más bien mejoras en la metodología de in-
Correo electrónico: [email protected] vestigación. Una afirmación común mencionada en casi
538 Quintessence (ed. esp.) Volumen 25, Número 9, 2012
Odontología general

todos los libros de tex-


to clásicos y en las pu-
blicaciones científicas
es que «para conseguir
el éxito de los trata-
mientos endodónticos
es esencial conocer en
amplitud la anatomía
dental, y evaluar tridi-
mensionalmente el es-
pacio pulpar»13,14.
Las características
anatómicas y la com-
plejidad de los prime-
ros molares superiores
han sido ampliamente
descritas en la litera-
tura; sin embargo, el
diente que se endo-
doncia con más fre- Menos del 10% Entre 10 y 20% Más del 20%
cuencia es el primer
25
molar inferior15-17. Su Figura 1. Frecuencia de la tercera raíz en la población global .
anatomía radicular y
la configuración de sus
conductos representan
un importante reto, incluso para el endodoncista más espacios no tratados en el interior de los conductos ra-
experimentado. El tratamiento con éxito de los molares diculares y de la eliminación incompleta de microorga-
inferiores requiere un considerable conocimiento de la nismos y de remanentes de tejido pulpar. Por todo ello,
curvatura de los conductos y de las variaciones anató- es esencial conocer mejor la anatomía para aumentar la
micas18. Por otra parte, su forma irregular, las comunica- tasa de curación de los primeros molares inferiores en-
ciones interconductos y las curvaturas no son visibles en dodonciados22-24.
las radiografías, lo que aumenta todavía más la dificul- Basándose en todo lo anterior, nuestro grupo ha publi-
tad del tratamiento. Se acepta de manera generalizada cado recientemente una revisión sistemática de la ana-
que no existe una técnica única para la limpieza y con- tomía radicular y de la configuración de los conductos
formado de todos los casos. Por ello los endodoncistas del primer molar inferior permanente incluyendo 41 es-
deben ser capaces de entender completamente la morfo- tudios con un total de 18.781 dientes25. De todos ellos,
logía dentaria y la configuración de los conductos para 2.450 (13%) eran molares que presentaban tres raíces.
así seleccionar la modalidad de tratamiento más adecua- En un grupo de 4.745 molares, un 61,3% presentaban
da para cada caso particular18. tres conductos, un 35,7% presentaban cuatro conductos,
Swartz et al.19 analizaron el resultado de 1.007 dientes y un 0,8% cinco conductos. De las 4.535 raíces mesia-
tratados con endodoncia y encontraron que la tasa de éxi- les, un 3,3% tenían un solo conducto, un 94,2% tenían
to era del 87,79%. Curiosamente, el primer molar inferior dos conductos, y un 2,6% tres conductos. El treinta y
demostró una tasa de éxito significativamente infe- cinco por ciento de las raíces mesiales presentaban una
rior con una tasa de éxito del 81,48%. Los metabolitos configuración de del sistema de conductos radiculares
tóxicos y los productos de descomposición liberados por tipo II, un 52,3% una configuración tipo IV, y un 0,9%
los microorganismos escondidos en áreas inaccesibles una configuración tipo VIII. De las raíces distales, el
del interior del sistema de conductos, difunden al área 62,7% presentaban una configuración tipo I, un 14,5%
periapical y desencadenan respuestas inflamatorias y una configuración tipo II, y un 12,4% una configuración
reabsorción de hueso20,21. La implicación clínica de esta tipo IV. Respecto al número de forámenes, en las raíces
afirmación es que el fracaso endodóncico correlaciona mesiales, el 38,2% presentaban un foramen, un 59,2%
con la persistencia de infección como consecuencia de presentaban dos foraminas, y un 1,6% presentaban tres
Quintessence (ed. esp.) Volumen 25, Número 9, 2012 539
Odontología general

a b c d
Figura 2. Tratamiento de conductos radiculares de un primer molar inferior con tres raíces. (a) Radiografía preoperatoria. (b) Ra-
diografía de conductometría que muestra la curvatura apical de la lima en la raíz distolingual. (c) Radiografía postoperatoria.
(d) Acceso modificado para permitir un abordaje en línea recta al conducto distolingual por debajo de la cúspide distolingual.

Figura 3. Radiografía de aleta de mordida que demuestra la presencia de una terce-


ra raíz distolingual (flechas).

foraminas. En las raíces distales, el 77,2% presentaban cuando se trata a pacientes de estas etnias, la presencia
un foramen, mientras que el 22,2% presentaban dos fo- de una tercera raíz debe considerarse como norma, y no
raminas. En términos de istmos tipo V, el 54,8% de las como excepción26. Una revisión global del mapa (fig. 1)
raíces mesiales los presentaban en el tercio medio y ter- demuestra claramente una correlación positiva entre la
cio apical, mientras que el 20,2% de las raíces distales incidencia de una tercera raíz y la etnia directamente re-
los presentaban en el tercio medio. Esta completa revi- lacionada con la localización geográfica de poblaciones
sión nos aporta información directamente relacionada específicas. En Brasil, la gran variabilidad se explica por
con nuestros procedimientos clínicos. la coexistencia de múltiples etnias. Los estudios actuales
que emplean técnicas tridimensionales de imagen con-
cluyen que la presencia bilateral de una tercera raíz ocu-
Número de raíces
rre en un 50% de los casos27-29. Cuando se trata de casos
El número de raíces sigue siendo la variación más fre- unilaterales, la incidencia es más elevada en el lado de-
cuente, sobretodo en relación con ciertas etnias. A di- recho sin diferencias significativas entre sexos.
ferencia del número de conductos, una revisión de la Para poder observar con claridad la tercera raíz son
literatura demostró con claridad una fuerte correlación necesarias varias radiografías30,31. La obtención de una
entre la presencia de una tercera raíz en un 13% de sola radiografía puede conducir con facilidad a errores
los dientes y la etnia de los pacientes, en concreto con los de diagnóstico (fig. 2a). La colocación de una lima en
pacientes asiáticos, mongoles, y esquimales. De hecho, la raíz adicional puede ofrecer el aspecto de una perfo-
540 Quintessence (ed. esp.) Volumen 25, Número 9, 2012
Odontología general

Figura 4. Primer molar


inferior con tres raíces
extraído como conse-
cuencia de un fracaso a b
endodóncico debido a
perforación por desgas-
te (stripping de la raíz
distolingual. (a) Imagen
oclusal con la extensión
de la apertura de acce-
so hacia la raíz distolin-
gual. (b) Imagen desde
la cara distal; se observa
la curvatura vestibular
de la raíz distolingual.
(c) Imagen vestibular
que demuestra la locali-
zación y ángulo apical
de la raíz distolingual.
(d) Imagen clara de una
perforación por desgas-
te (flecha) en el interior
de la raíz distolingual.
c d

ración13 (fig. 2b). Cuando los hallazgos radiográficos no desde la presentación de una corta extensión cónica hasta
son definitivos, la información que aportan los localiza- la presencia de una raíz completamente normal (figs. 2a-
dores de ápice electrónicos nos permite hacer un diag- 2c). Lo más típico es que el eje de la raíz se enfrente a
nóstico diferencial y confirmar la presencia de conduc- la cara vestibular del molar. Por ello, a la hora de me-
tos adicionales. Walker y Quackenbush26 llevaron a cabo dir la longitud del conducto radicular resulta más fácil
un estudio y concluyeron que el simple análisis de ra- seleccionar como punto de referencia la cúspide disto-
diografías de aleta de mordida permitía la detección de vestibular que la cúspide distolingual que habitualmente
las raíces distolinguales en el 90% de los casos (fig. 3). se emplea (fig. 2d). La inclinación del orificio junto con
Carlsen y Alexandersen32 reseñaron el estudio de la curvatura vestibular del tercio apical (fig. 4c) resultan
398 molares inferiores permanentes con un complejo en un conducto muy complejo de instrumentar e irrigar.
radicular y una raíz supernumeraria localizada lingual- Para evitar percances, cuando se trata la porción apical,
mente. Esta macroestructura, denominada radix ento- es aconsejable escoger instrumentos pequeños y muy
molaris, presenta una elevada variación respecto al plano flexibles. La figura 4 muestra un primer molar inferior
mesiodistal coronal. Cuando la posición de esta tercera con tres raíces extraído como consecuencia de un fraca-
raíz es vestibular, se denomina radix paramolaris. Solo so endodóncico producido por perforación por desgaste
dos publicaciones han descrito la presencia de una raíz (stripping) de la raíz distolingual (fig. 4d).
adicional vestibular al principal conducto distal33,34. Su La localización del orificio requiere realizar modifi-
forma y curvatura son muy variables27,35,36 y puede variar caciones en las aperturas de acceso convencionales del
Quintessence (ed. esp.) Volumen 25, Número 9, 2012 541
Odontología general

c d
Figura 5. Primer molar inferior con un conducto mesial. (a) Radiografía preoperatoria. (b) Ac-
ceso al conducto único de la raíz mesial. (c)Tejido pulpar extraído del conducto mesial.
(d) Radiografía postoperatoria.

primer molar inferior. Lo que está indicado es la exten- conducto radicular dentro de complejo sistema. En el
sión de la cavidad de acceso hacia el conducto distolin- caso de procedimientos quirúrgicos endodóncicos, la
gual para conseguir así un acceso en línea recta (figs. 2d tercera raíz representa un reto importante30. Tu et al.29
a 4a). El tercio coronal del conducto presenta una aguda reseñaron un elevado porcentaje de prevalencia de raíces
curvatura que debe tenerse en consideración para evitar distolinguales en la población de Taiwán. Lo más inte-
perforaciones o desgastes (stripping) y evitar la elimina- resante del estudio, es que los autores correlacionaban
ción de excesivas cantidades de dentina en la cara lin- directamente los fracasos de tratamiento, que condu-
gual del acceso radicular del conducto accesorio. cían a la extracción dentaria, con la incapacidad de los
Para conseguir resultados satisfactorios en los tra- operadores de reconocer y tratar la raíz adicional. En un
tamientos de endodoncia son esenciales un buen diag- estudio epidemiológico37 sobre retención dentaria tras
nóstico y acceso, y un adecuado tratamiento del tercer tratamientos de conductos no quirúrgicos en una gran
542 Quintessence (ed. esp.) Volumen 25, Número 9, 2012
Odontología general

población de Taiwán, la frecuencia de problemas im-


previstos en molares se asociaba a extracciones en un
70,1% de los casos en comparación con un 27,2% de
retratamientos y un 2,7% de cirugías apicales. La ele-
vada prevalencia de raíces distolinguales y la posible
falta de conocimientos para tratamiento de conductos
de los dentistas generales pudo contribuir al aumento de
la tasa de extracciones de molares en Taiwán.

Número de conductos radiculares


A pesar de los numerosos estudios disponibles sobre
anatomía interna de los primeros molares inferiores,
muy pocos se refieren al número total de conductos ra-
diculares y a sus configuraciones. Los hallazgos de una
revisión sistemática sobre los datos recogidos en 4.745
primeros molares inferiores se resumen más arriba25.
Se encontraban tres conductos en un 61,3% de los mo-
lares, seguido de cuatro conductos en un 35,7% y de
cinco conductos en casi un 1% de los casos. Sin em-
bargo, en los estudios in vivo realizados por endodon-
cistas38-41 se demostraba la presencia de cuatro conduc-
tos en un 45% de los casos tratados. Estos resultados
sugieren que la experiencia del operador puede consti-
tuir un factor determinante que debe considerarse a la
hora de explicar las diferencias de resultados entre los
estudios in vivo realizados por profesionales generales Figura 6. Raíz mesial de un paciente joven con una con-
y los realizados por endodoncistas. figuración compleja del sistema de conductos. Se pue-
En un 0,8% de las muestras se encontraron cinco con- den identificar tres conductos desde la cámara pulpar
ductos, e incluso algunas reseñas de casos han llegado a hasta los tercios medio y apical, y existe intercomunica-
ción entre los conductos mesiales y distales.
referir seis42 e incluso siete conductos radiculares43. En
la figura 4 se ilustra la compleja anatomía de un primer
molar inferior que presentaba seis conductos radiculares
con tres conductos mesiales separados. Se observa que
en el conducto distovestibular se retiró material de obtu- este periodo, el depósito de dentina secundaria mesial y
ración para crear espacio para un poste. distalmente en el interior de los conductos, causa la se-
paración de los conductos en los tres tercios radiculares.
Una revisión sistemática de la literatura, con más de
Morfología de la raíz mesial
4.000 raíces mesiales estudiadas, confirmó la presencia
Los primeros molares erupcionan aproximadamente a de dos conductos radiculares en el 94,2% de los dien-
los 6 años de edad y terminan su maduración aproxima- tes25. Estos conductos emergían en un foramen apical
damente 3 años más tarde. Hess estableció que la con- común en un 35% (tipo II) o discurrían de forma inde-
figuración morfológica de los conductos radiculares se pendiente terminando en dos foraminas apicales separa-
producía solo tras el desarrollo completo de la raíz y el das en un 52,3% de los casos (tipo IV de la clasificación
cierre del foramen apical12. Diferentes investigadores de Vertucci)25. Además de los porcentajes, una buena
han confirmado que la raíz mesial del primer molar infe- guía clínica para ayudarnos a comprender la configura-
rior presenta un solo conducto (fig. 5) hasta los 11 años ción interna del conducto es evaluar la distancia entre
de edad. Entre los 12 y los 20 años, pueden observarse los principales orificios. Se ha demostrado que cuando los
patrones mixtos en la configuración de los conductos ra- orificios de entrada a los conductos se encuentran muy
diculares (fig. 6), lo que resulta en cambios morfológi- próximos entre si, la configuración de estos a menudo
cos en el interior de los conductos radiculares44. Durante conduce a la confluencia y finalización en un foramen
Quintessence (ed. esp.) Volumen 25, Número 9, 2012 543
Odontología general

a c
Figura 7. Primer molar inferior con seis conductos. Cortesía del Dr. Freddy Belliard, Guadala-
jara, España.

a b c
Figura 8. Primer molar inferior con cinco conductos, tres mesiales y dos distales. (a) Radiografía postoperatoria (ortoan-
gulada). (b) Radiografía postoperatoria (mesioangulada). (c) Radiografía de seguimiento 2 años después del tratamien-
to. Se observa que se ha colocado un poste en uno de los conductos radiculares mesiales.

común, o configuración tipo II. Sin embargo, una dis- fundidad y recomienda que, en principio, no se deben ins-
tancia entre ellos y separación mayores correlaciona trumentar todos los conductos hasta la longitud de traba-
directamente con la configuración de tipo IV con dos jo, para prevenir así la eliminación innecesaria de dentina.
foraminas separadas45. Cuando como profesionales nos Por otra parte, la instrumentación completa de ambos
enfrentamos a una configuración tipo IV (2-2), debemos conductos hasta la longitud de trabajo crea una prepara-
tratar los conductos de forma independiente. No se ha ción en forma de reloj de arena, con un área más estre-
escrito mucho sobre el tema de la salida de los conduc- cha en la unión y un ensanchamiento apical del espacio
tos, ya que esta parece simple de manejar clínicamente. del conducto apical a la confluencia. La obturación tridi-
Sin embargo, Castelucci46 ha abordado la cuestión en pro- mensional en estos casos resulta mucho más complicada
544 Quintessence (ed. esp.) Volumen 25, Número 9, 2012
Odontología general

a b c

d e f
Figura 9. Secuencia in vitro de la modificación de la apertura de acceso para la localización de los conductos distocen-
tral y mesiocentral. (a) La cámara pulpar después de la localización y preaplanado de los cuatro conductos principales.
(b) Se emplea una pequeña punta ultrasónica para eliminar las paredes laterales de dentina entre los dos conductos
principales de la raíz mesial. (c) Observación del istmo normalmente presente entre los dos conductos. (d) Después
de los procedimientos anteriores, se intenta permeabilizar a través del acceso mesiocentral con limas pequeñas, que
pueden centrarse o acercarse a uno de los conductos principales. (e) Cuando la raíz distal presenta dos conductos
principales, se realiza el mismo procedimiento descrito para la raíz mesial. (f) Se han encontrado tres conductos en la
raíz distal. Los dos más grandes ya se han preparado completamente; la raíz distocentral se ha instrumentado con una
lima del número de 10.

e implica el riesgo de extrusión así como de dejar algún que con una configuración tipo II, el operador debe es-
espacio vacío en la zona divergente más apical40. coger una lima maestra apical mayor que cuando trata
Todas las raíces mesiales presentan una concavidad una configuración tipo IV, que permite una preparación
distal y son más estrechas mesiodistalmente. El con- más conservadora. De cualquier forma, la prepara-
ducto mesiovestibular es el más cercano a la superficie ción de los conductos debe correlacionar siempre con la
externa de la raíz y presenta además curvaturas más pro- anatomía y el estado microbiológico del conducto. Así
nunciadas que el conducto mesiolingual47,48. Por ello, en mientras que los casos vitales deben tratarse de forma
los casos de confluencia y salida común es mucho más más conservadora, los casos que presentan infección
seguro y fácil clínicamente instrumentar el conducto pueden requerir preparaciones apicales más grandes
mesiolingual hasta la longitud de trabajo y el conducto para permitir una irrigación y desinfección eficientes50.
mesiovestibular hasta el nivel de la confluencia. Identi- Desde que se describió por primera vez la presencia de
ficar y comprender la configuración interna de los con- tres conductos en la raíz mesial son varias las publica-
ductos mesiales guarda relación también con la prepa- ciones que han tratado sobre ello51,52. Nuestra revisión
ración apical. Marroquin et al.49 reseñaron que cuando sistemática de la literatura incluyó 4.535 raíces mesiales
el foramen apical es común, el tamaño medio del diá- y reseñó una incidencia del 2,6% (figs. 7 y 8) del tercer
metro máximo es 0,31 mm. Por el contrario, cuando en- conducto25. Para poder localizarlo es necesario realizar
contramos dos foraminas separadas, el diámetro máxi- modificaciones en el acceso. La figura 9 ilustra el pro-
mo medio no excede los 0,25 mm. Estos datos sugieren cedimiento requerido para encontrar un tercer conduc-
Quintessence (ed. esp.) Volumen 25, Número 9, 2012 545
Odontología general

a b c
Figura 10. Acceso endodóncico modificado para localizar los conductos mesial y distal.

a b c
Figura 11. Primer molar inferior con cinco conductos, dos mesiales y tres distales. (a) Radiografía preoperatoria que
muestra la bifurcación del tercio apical de la raíz mesial. (b) Radiografía de conductometría de la raíz distal. (c) Radio-
grafía postoperatoria (mesioangulada).

to tanto en la raíz mesial como en la distal (fig. 9). De pping). La morfología interna de este tipo de raíz mesial
forma breve; una vez localizados los conductos princi- es muy variable, y nunca se debe descartar la posibili-
pales e instrumentados sus accesos, se emplean fresas dad de que exista un conducto totalmente independiente
pequeñas o puntas ultrasónicas para eliminar el puente en hasta un 25% de los casos25.
dentinario que comunica ambas entradas. Este paso tan
simple permite obtener una visión directa del ángulo
Morfología de la raíz distal
formado por la pared mesial y el suelo de la cámara pul-
par y exponer el surco del desarrollo que se encuentra Gulavibala et al.13 evaluaron 139 primeros molares infe-
entre los dos conductos principales (fig. 10). Se emplea riores y encontraron que un 74,8% de las raíces distales
a continuación un explorador de endodoncia intentando presentaban una morfología mesiodistal aplanada. Tam-
luego permeabilizar el posible tercer conducto con limas bién observaron que únicamente las raíces distales cóni-
pequeñas. El empleo de microscopios clínicos mejora cas presentaban un solo conducto, mientras que la gran
la posibilidad de hallar y tratar estos conductos acce- mayoría presentaban configuraciones más complejas. Por
sorios53. Teniendo en cuenta la concavidad distal de la ello, las aperturas de acceso habituales deberían modifi-
raíz mesial, la instrumentación del tercer conducto me- carse para poder buscar un segundo conducto o un con-
dial debe realizarse cuidadosamente con instrumentos ducto acintado. El diseño de la apertura de acceso ha ido
pequeños para evitar perforaciones por desgaste38 (stri- evolucionado desde la clásica forma triangular hasta la
546 Quintessence (ed. esp.) Volumen 25, Número 9, 2012
Odontología general

a b c
Figura 12. Raíces del primer molar inferior limpias en las que se puede observar una anastomosis cruzada. (a) Raíz me-
sial con tres conductos. Varias intercomunicaciones en el tercio medio entre los conductos mesiolingual y mesiocentral
terminan combinándose. (b) Raíz distal con una anatomía compleja. Dos istmos tipo V, uno en el tercio medio y otro en
el tercio apical. (c) Radiografía postoperatoria de un paciente de 14 años que demuestra la presencia de varios istmos
y de comunicaciones interconductos.

forma rectangular, algo desviada hacia el cuadrante me- tos grandes con istmos anchos (fig. 12c). Conforme se
siovestibular , buscando la proyección en la superficie deposita dentina secundaria al ir madurando el diente,
oclusal de la entrada del conducto radicular (fig. 10). Este estas comunicaciones grandes se van dividiendo. Final-
diseño modificado ayuda al operador a localizar y per- mente, su frecuencia disminuye después de los 40 años
meabilizar con mayor facilidad los conductos distales14,38. de edad62. Hsu y Kim63 clasificaron la configuración de
De las 2.992 raíces incluidas en la revisión sistemática, los istmos , siendo la más frecuente la de tipo V entre
un 62,7% de las raíces distales presentaban un solo con- las raíces mesiales de los molares inferiores. El tipo V
ducto radicular, mientras que el 26,9% se dividían por se reconoce como una verdadera conexión o ancho co-
igual entre dos conductos con configuración de tipo II rredor de tejido entre los dos conductos principales63.
(2-1) y dos conductos con configuración de tipo IV Después de revisar 1.615 primeros molares inferiores, la
(2-2). Martinez-Baerna y Badanelli54 fueron los prime- mitad de las raíces mesiales y un 20% de las raíces dis-
ros en reseñar un tercer conducto en la raíz distal, al que tales presentaban istmos de tipo V. Por lo tanto, cuando
designaron como distocentral (fig. 11). Este estudio in- se tratan primeros molares inferiores, la presencia de ist-
cluyó 2.362 molares inferiores, y solo tres dientes pre- mos debe contemplarse más como norma que como ex-
sentaron tres conductos distales. La configuración de los cepción. Dada la extrema dificultad de desinfectar estos
conductos era diferente en todos los casos. El análisis de espacios inaccesibles64, nuestros esfuerzos se deben cen-
varios estudios sobre la morfología del conducto distal trar en mejorar nuestros protocolos de irrigación con los
del primer molar inferior sitúa la incidencia de los con- diferentes sistemas disponibles hoy en día. La importan-
ductos distocentrales en un 1%13,34,42,55-60. cia clínica de reconocer, tratar, y desinfectar los istmos
ha sido recientemente señalada por von Arx, quien iden-
tificó anastomosis cruzadas completas en un 29% de los
Comunicaciones interconductos: istmos
casos fallidos que requieren cirugía apical65.
La configuración anatómica de los conductos radicula-
res nos presenta sistemas morfológicos complejos, in-
Conclusión
cluyendo istmos entre ellos (fig. 12). La morfología y
anchura vestibulolingual de la raíz mesial permite co- De este estudio pueden obtenerse seis conclusiones:
municaciones interconductos e istmos. En el momento
actual, un istmo (anastomosis) se define como un pasaje 1. El número de raíces del primer molar inferior guarda
que conecta dos o más conductos de la misma raíz61. En relación directa con la etnia de la población estudiada. En
pacientes jóvenes, debemos esperar encontrar conduc- los indios americanos, esquimales, y chinos, la presencia
Quintessence (ed. esp.) Volumen 25, Número 9, 2012 547
Odontología general

de una tercera raíz se considera una característica anató- 14. Skidmore AE, Bjorndal AM. Root canal morphology of the
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2. La instrumentación de la tercera raíz requiere un 15. Iqbal M, Chan S, Ku J. Relative frequency of teeth needing con-
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y flexibles, considerando la curvatura que normalmente Surg Oral Med Oral Pathol Oral Radiol Endod 2008;106:e62–e67.
se encuentra en la cara vestibular del tercio apical. 16. Zaatar EI, al-Kandari AM, Alhomaidah S, al-Yasin IM. Frequency
3. Las raíces mesiales presentan dos conductos de of endodontic treatment in Kuwait: Radiographic evaluation of 846
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manera habitual adoptando como configuraciones mas 17. Wayman BE, Patten JA, Dazey SE. Relative frequency of teeth nee-
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de encontrarse un tercer conducto. J Endod 1994;20:399–401.
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4. La configuración más frecuente en la raíz distal es curvatures in the mesial roots of mandibular molars. J Endod
la tipo I (62,7%), seguida de la tipo II (14,5%) y de la 1992;18:294–300.
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5. Para encontrar raíces y/o conductos adicionales es 20. Kakehashi S, Stanley HR, Fitzgerald RJ. The effects of surgical
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6. La presencia de istmos alcanza una frecuencia del 21. Möller AJ, Fabricius L, Dahlén G, Ohman AE, Heyden G. Inluence
55% en la raíz mesial y del 20% en la raíz distal. Esta on periapical tissues of indigenous oral bacteria and necrotic pulp
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