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El Imperio Ateniense

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Universidad Pedagógica

Nacional
"Francisco Morazán"

Espacio Formativo:
x
Tema:
Grecia y Macedonia
Catedrático:
Lic.
Presentado Por:
Katia Yanoris Fuentes Chirino
Sección:
“x”
Lugar y Fecha de Presentación:
Nacaome, Valle 11 de Julio del 2020
El Imperio Ateniense, 478 – 404
a.C

Atenas, a partir de 478, era la potencia naval más poderosa, organizo la alianza griega cuyo
propósito era liberar las ciudades jónicas que todavía estaban sometidas a Persia y mantener
las defensas. Atenas aporto la mayor parte de los barcos, en tanto que a las demás ciudades
se les impusieron contribuciones en naves y en dinero. Puesto que el tesoro de la alianza
estaba en la isla Delos, la alianza recibe el nombre de Liga Délica. Bajo Cimón la alianza
obtuvo una victoria importante sobre los persas en Asia Menor en 469 a.C. Temístocles
previo con exactitud el gran peligro que aguardaba en Atenas más adelante; la amenaza de
largo alcance de Esparta. Al igual que Melcíades, Temístocles había perdido la confianza
de los atenienses después de haberles brindado un servicio invaluable. Por el año 470 fue
condenado al ostracismo; mientas estaba en el exilio se le acuso de corrupción. Hacia el año
465 huyo a territorio persa. De hecho, Pericles estaba transformando gradualmente la
alianza ateniense en un imperio, cuyos miembros súbditos aportaban dinero a Atenas, la
cual los defendería a todos y podría enfrentar así a Esparta. En 454 el tesoro de la alianza se
trasladó de Delos a Atenas. Durante una tregua en la primera Guerra del Peloponeso con los
espartanos (460-445), los atenienses, que operaban en el Egeo, consiguieron aumentar el
número de sus aliados para su enfrentamiento contra Atenas era generalizado entre los
aliados. Pero en 445 un tratado por treinta años firmado con Esparta estipulo que ninguno
de los bandos agrediría al otro. Ambos habían perdido la buena voluntad de las otras peleis
griegas: ahora Atenas gobernaba un imperio por la fuerza, y su protección contra los persas
parecía menos altruista; Esparta había sufrido derrotas y su reputación militar había
menguado. Según resultaron las cosas, la paz duro solo quince años (445 – 431).
En 431 se inició la ruidosa Segunda Guerra del Peloponeso (431-404 a.C.). Los espartanos
invadieron Ática con el propósito de forzar una decisión militar. Pericles respondió
concentrando a toda la población dentro de las murallas de Atenas, las cuales se habían
ampliado para incluir los suburbios y proporcionar acceso al mar. La intención de Pericles
era evitar batallas campales en tierra con las tropas espartanas, que eran superiores, y tomar
la ofensiva en el mar lanzando ataque por esta vía contra territorio enemigo e incitando a
batallas navales. Aunque estas tácticas funcionaron bien en el primer año de la guerra, en
430 se desato la peste en Atenas, donde la población de Ática estaba encerrada en
condiciones sanitarias deficientes. Pericles murió a causa de ella en 429, con lo que Atenas
quedo sin un dirigente de confianza que pudiese hacer aceptables políticas impopulares
pero necesarias. La peste hizo estragos hasta finales de 426 y le costó a Atenas alrededor de
un tercio de su población, incluidas sus mejores tropas; sin embargo, no disuadió a los
atenienses de continuar la guerra bajo Cleón. La paz duro oficialmente solo cinco años
(421-416 a.C.).

El Siglo IV a. C., y la Era


Helenística

Los espartanos se encontraron como dominadores de una Grecia donde una polis
desconfiaba de otra y donde, dentro de cada una, había facciones en conflicto. Desde Jonia,
los persas surgieron una vez más como amenaza para el mundo griego a mediados de ese
siglo el nuevo estado de Macedonia, al norte amenazaba a los griegos. Esparta probo ser tan
incapaz como Atenas para dirigir Grecia. El gobierno espartano estaba principalmente en
manos de los ancianos. Por lo general demasiado conservadores para enfrentar nuevos
desafíos. Para 371 los atribulados espartanos estaban preparados para la paz y dispuestos a
garantizar la independencia de todos los estados griegos, y promovían el desarme. Pero la
redacción del tratado confería a Persia y Atenas los papeles principales como garantes, y
Epaminondas, el principal delegado tebano, se negó a firmar; poco después derrotó a los
espartanos en la batalla de Leuctra. Como corolario de sus éxitos, Epaminondas dirigió dos
invasiones del Peloponeso, ayudo a formar una liga de ciudades de Arcadia y apoyo a los
ilotas liberados en la fundación de una ciudad propia. Esto acabo con el poderío espartano
en su misma patria.

Aunque para el siglo IV la influencia cultural y el comercio griego ya habían penetrado


profundamente en el país, macedonia no imito las instituciones políticas griegas. Por
tradición los Macedonios se apoyaban en la caballería para la guerra, pero en el siglo IV
incorporaron soldados de infantería para pelear con sus vecinos del oeste y del norte, los
ilirios. Desde el sur, tanto Atenas como Esparta interferían constantemente en los asuntos
internos de Macedonia.
En 359 a.C., un príncipe de la casa reinante, Filipo, se convirtió en regente de su sobrino
menor de edad. En virtud de haber vivido tres años en Tebas como rehén, Filipo entendía
los asuntos griegos. Este gobernante aplico los principios militares tebanos a su ejército y lo
dirigió en persona. Después de derrotar a los ilirios y a otros rivales que se disputaban el
poder en Macedonia, Filipo fue hecho rey por derecho propio. Una vez más Demóstenes
incito a la guerra, y Atenas llevo a cabo acciones militares en Eubea. Para finales de 339
Filipo estaba a solo dos días de marcha de Ática. Demóstenes organizo entonces una
alianza de último momento con Tebas. Sin embargo, Filipo derroto totalmente a la alianza
de Atenas y Tebas en Queronea en 338, con la ayuda decisiva de una carga de caballería en
el momento preciso, encabezad por su hijo de dieciocho años, Alejandro. Aunque Filipo
ocupo Tebas, perdono a Atenas con la condición de que la ciudad se aliase con Macedonia.
El hijo de Filipo Alejandro III (Magno) pertenece a la leyenda en la misma medida que a la
historia. De tan solo veinte años cuando ascendió al trono, amaba la guerra, la política, los
deportes, el alcohol, la poesía, la medicina y la ciencia. En menos de doce años Alejandro
condujo sus ejércitos en una serie de marchas triunfantes que consiguieron para macedonia
el imperio más grande creado hasta entonces en el mundo antiguo. Comenzó por aplastar
una revuelta griega encabezada por Tebas, cuya población total vendió como esclavos. En
general se llama periodo helenístico a los trecientos años comprendidos entre el reino de
Alejandro Magno, que murió en 323 a.C., y el de Augusto, el primer emperador romano,
quien gobernó de 31 a.C., hasta 14 d.C. Tan pronto como se tuvieron noticias de la muerte
de Alejandro, sus generales iniciaron una feroz rebatiña por partes de su imperio. Los
herederos de Alejandro comenzaron a gobernar en condiciones de prosperidad y unidad;
terminaron en división, derrota y decadencia económica. En un principio el comercio creció
en todo el mundo helenizado, pues los productos griegos tenían gran demanda. Los
frecuentes debates de abolición de deudas y las guerras civiles debilitaron aún más la
herencia de Alejandro, de tal modo que los estados helenizados se hallaban en situación
ideal para ser conquistados.

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