UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE
CAMPECHE
FACULTAD DE CIENCIAS
QUIÍMICO BIOLÓGICAS
LICENCIATURA EN ALIMENTOS
Y BIOTECNOLOGIA
ALUMNA:
Farfan Pech Karime Anaid
PROFESOR:
Luis A Manzanero Acevedo
MATERIA:
Biología General
Actividad 2.2 Documento escrito
INDICE
Introducción.......................................................................................................................................1
El núcleo celular y el control de la expresión génica..........................................................................2
Conclusión..........................................................................................................................................8
Introducció n
Aquí veremos sobre el núcleo celular que es una estructura membranosa que se
encuentra normalmente en el centro de las células eucariotas, y el control de la
expresión génica es el proceso que controla qué genes en el ADN de una célula
se expresan (se utilizan para hacer un producto funcional como una proteína).
Diferentes células en un organismo multicelular pueden expresar grupos muy
diversos de genes, aun cuando contienen el mismo ADN.
El nú cleo celular y el control de la expresió n génica
Dentro del núcleo de una interface típica (es decir, no mitótica) la célula tiene: 1)
los cromosomas, que se observan como fibras de nucleoproteína muy extendidas,
denominada cromatina; 2) uno o más nucléolos, estructuras electro densas de
forma irregular que funcionan en la síntesis del RNA ribosómico (ácido
ribonucleico) y el ensamble de ribosomas; 3) el nucleoplasma, una sustancia
líquida en la que los solutos del núcleo se disuelven, y 4) la matriz nuclear, una red
fibrilar que contiene proteínas.
La envoltura nuclear La separación del material genético de una célula y el
citoplasma circundante puede ser la distinción más importante entre células
eucariotas y procariotas, lo que confiere el carácter de punto de referencia de la
evolución biológica a la aparición de la envoltura nuclear. La lámina nuclear brinda
el apoyo mecánico a la envoltura nuclear y sirve como sitio de unión para las fibras
de cromatina de la periferia nuclear; asimismo, participa (de una manera que aún
no se comprende bien) en la duplicación y transcripción del DNA (ácido
desoxirribonucleico). A diferencia de la membrana citoplásmica, que previene el
paso de macromoléculas entre el citoplasma y el espacio extracelular, la envoltura
nuclear es un punto de actividad para el movimiento de ARN y proteínas en ambas
direcciones entre el núcleo y el citoplasma.
La replicación y la transcripción del material genético al interior del núcleo
requieren la participación de gran número de proteínas que se sintetizan en el
citoplasma y se transportan a través de la envoltura nuclear. del Medical Research
Council de Inglaterra, que la nucleoplasmina, una de las proteínas que más
abundan en el núcleo de los oocitos de anfibio, contiene un grupo de aminoácidos
cercanos a su grupo carboxilo terminal (C-terminal) que funcionan como una señal
de localización nuclear (NLS, señal de localización nuclear).
Empaquetamiento del genoma Una célula humana promedio contiene cerca de 6.4
mil millones de pares de bases de DNA divididos entre 46 cromosomas (el valor
para el número de cromosomas diploides no replicados), Puesto que cada par de
bases mide alrededor de 0.34 nm de nuclear de nucleosoma que consiste en 146
pares de bases de DNA superen rollado envuelto por lo menos dos veces
alrededor de un complejo en forma de disco de ocho moléculas de histona (fig.
Cuando la cromatina libre de histona H1 se observa bajo el microscopio
electrónico, las partículas nucleares del nucleosoma y el DNA desnudo que
establece la unión entre histona e histona pueden verse como elementos
separados, lo que confiere la apariencia de “cuentas de un collar”. el segmento
amino terminal (N-terminal) de cada núcleo histónico (y también el segmento C-
terminal de H2A) toma la forma de una cola flexible y larga que se extiende más
allá de la hélice de DNA y hacia los alrededores.
Heterocromatina y eucromatina, cuando se alimenta a las células con el precursor
de RNA [H3] uridina radiactiva que marca el RNA, que después se fija, se
secciona y se somete a una autorradiografía, los grumos de heterocromatina
permanecen sin marca, lo que indica que tienen poca o ninguna actividad
transcripcional. En las células de mamífero, la mayor parte de la heterocromatina
constitutiva se encuentra en la región que flanquea los telómeros y el centrómero
de cada cromosoma y un poco en otros sitios, como la parte distal del brazo del
cromosoma Y, en los machos de mamífero. De hecho cuando los genes que en
condiciones normales son activos se mueven a una posición adyacente de la
heterocromatina (tales cambios de posición son resulta do de transposición o
translocación), opción a silenciarse desde el punto de vista transcripcional, A
diferencia de la variedad constitutiva, la heterocromatina facultativa es una
cromatina que se inactiva de manera específica durante ciertas fases de la vida de
un organismo o en ciertos tipos de células diferenciadas.
La formación del corpúsculo de Barr asegura que las células tanto de hembras
como de machos tengan el mismo número de cromosomas X activos y por tanto
sinteticen cantidades equivalentes de productos codificados por los genes que
están incluidos en el cromosoma X. La heterocromatinización en el embrión es un
proceso aleatorio en el sentido de que los cromosomas X que derivan del padre y
los cromosomas X que derivan de la madre permanecen con igual probabilidad de
convertirse en inactivos en cualquier célula determinada.
El mecanismo que ocasiona la inactivación del cromosoma X es un foco de
atención desde un informe de 1992 que sugiere que la inactivación la inicia una
molécula de RNA no codificante (más que una proteína), que se transcribe desde
uno de los genes (llamado XIST en humanos) en el cromosoma X que se
convierte en inactivo.
La otra mitad de los núcleos de histona que se vincula con las cadenas de ADN
hijas se recluta de un fondo común de moléculas de histona recién
sintetizadas. Se piensa que las modificaciones presentes en las colas de histona
en la cromatina parental determinan las modificaciones que serán introducidas en
las histonas de síntesis recientes en la cromatina hija. En cambio, las regiones de
eucromatina requiere contener colas de H3 acetilada y esta modificación también
se transmite de la cromatina parental a la cromatina de la descendencia, lo que
quizás constituya el mecanismo epigenético por el que las regiones de
eucromatina activa se perpetúan en las células hijas.
Control de la Expresión Genética en Bacterias, El primer paso en el catabolismo
(es decir, la degradación) de la lactosa es la hidrólisis del enlace (un enlace
galactósido β) que une los dos azúcares, una reacción que la enzima
galactosidasa β cataliza. Las células que crecen en ausencia de triptófano
contienen las enzimas, y su mRNA correspondiente, que se necesitan para la
manufactura del triptófano. Sin embargo, si este aminoácido está disponible en el
medio, las células no tienen que sintetizar su propio triptófano y en pocos minutos
la producción de la enzima que participa en la vía de triptófano se suspende.
El operón bacteriano, la capacidad del represor para unirse con el operador e
inhibir la transcripción, depende de la conformación de la proteína, que es
regulada a los térmicamente por un compuesto clave en la vía metabólica, como la
lactosa o el triptófano, como se describe en forma breve. El operón lac contiene
tres genes estructurales en tándem: el gen z, que codifica la galactosidasa β; el
gen y, que codifica la permeasa de galactósido, una proteína que promueve la
entrada de la lactosa a la célula, y un gen a, que codifica la acetiltransferasa de
tiogalactósido, una enzima cuya función fisiológica es poco clara. Aunque el
mecanismo exacto por el que la disminución de la concentración de cAMP se
desconoce, el mecanismo por el que el cAMP supera el efecto de la glucosa se
entiende bien.
La mayoría de los ribointerruptores suprimen la expresión génica bloqueando el fin
de la transcripción o el inicio de la traducción. Como los represores que actúan de
manera conjunta con operones, los ribointerruptores permiten que las células
ajusten su nivel de expresión génica en respuesta a cambios en la disponibilidad
de metabolitos determinados. Se ha descubierto un tipo de ribointerruptor en
plantas y hongos, y está en marcha la búsqueda de este nuevo tipo de regulación
génica en células animales.
El examen del citoplasma de una célula eucariota bajo el microscopio electrónico
muestra la presencia de una matriz (arreglo) diverso de organelos membranosos y
elementos del citoesqueleto. Además, parece que las secuencias de ADN que
participan en una respuesta biológica común, pero residen en distintos
cromosomas pueden unirse dentro del núcleo, donde tal vez influyan en la
transcripción génica. Después del proceso de fijación, se aísla el DNA y se somete
a digestión con enzimas. de restricción y los productos de la digestión se analizan
para determinar qué secuencias de ADN en el genoma interactuaban con una
secuencia de ADN determinada (la secuencia "carnada") al momento de la
fijación. y un promotor del mismo gen, que estarían muy próximos. Un buen
ejemplo de estas interacciones cromosómicas proviene de un estudio en el que
células mamarias humanas cultivadas (versiones normales y malignas) se trataron
con la hormona estrógeno. Dos genes blanco del estrógeno en los seres humanos
son GREB1, situado en el cromosoma 2, y TRFF1, localizado en el cromosoma
21. Sin embargo, minutos después de exponer las células al estrógeno, estos dos
territorios cromosómicos se aproximan uno al otro y los dos loci génicos se
aproximan (se colocalizan) en la periferia de sus territorios. Tales estudios apoyan
la idea de que los genes se desplazan a sitios en el núcleo llamados fábricas de
transcripción, donde se concentra la maquinaria de transcripción, y los genes
implicados en la misma respuesta llamar a colocalizarse en la misma fábrica.
Además de poseer un genoma que contiene decenas de miles de genes, las
plantas y los animales se componen de muchos tipos de células diferentes. La
idea de que la diferenciación se acompañaba de la pérdida de información
genética se eliminó por completo, entre los decenios de 1950 y 1960 mediante una
serie de experimentos clave tanto en plantas como en animales que demostraron
que las células diferenciadas retenían los genes necesarios para convertirse en
otra célula en ese organismo. Como un ejemplo, Frederick Steward et al., De la
Cornell University, demostraron que una célula obtenida de la raíz de una planta
madura podía inducirse para crecer en una planta completa y desarrollada que
contenía todos los tipos celulares que en condiciones normales estaban
presentes. Aunque una célula única de un animal adulto no puede originar
individuos nuevos, está comprobado que el núcleo de estas células contiene toda
la información necesaria para desarrollar un organismo nuevo.
Lo anterior se demostró en forma espectacular en 1997, cuando un grupo de
investigadores escoceses dieron a conocer el primer mamífero clonado (la oveja
Dolly). Durante un experimento de clonación, el núcleo de una célula diferenciada
es capaz de detener su expresión de genes del tejido adulto a partir del cual se
tomó e iniciar la expresión selectiva de genes apropiados para el huevo activado
en el que de pronto se encuentra. Con base en estos experimentos de clonación,
puede concluirse que un núcleo de una célula diferenciada puede reprogramarse
con factores que residen en el citoplasma de su nuevo ambiente. para codificar
alrededor de 3 000 polipéptidos, de los que cerca de un tercio se expresa en
cualquier momento. Aunque la mayor parte de este ADN no contiene información
codificadora de proteínas, se estima que una célula típica de mamífero produce
por lo menos 5 000 polipéptidos distintos en cualquier momento. Considérese la
situación que enfrenta una célula que se desarrolla en un glóbulo rojo en la
médula ósea de un hueso humano.
La hemoglobina constituye más del 95% de la proteína de estas células, aunque
los genes que codifican para los polipéptidos de hemoglobina representan menos
de una millonésima parte de su ADN total. Los mecanismos de control al nivel
transcripcional determinan si un gen particular puede transcribirse y, si es así, con
qué frecuencia. Los mecanismos de control al nivel del procesamiento determinan
la vía por la que la transcripción primaria de mRNA (pre-mRNA) se procesa en un
RNA mensajero que puede transcribirse en un polipéptido. Los mecanismos de
control al nivel tradicional determinan cuándo un ARNm particular se traduce y, si
esto ocurre, con qué frecuencia y por cuánto tiempo.
Conclusió n
Aprendimos que dentro del núcleo de una interfaz típica (es decir, no mitótica) la
célula tiene: los cromosomas, que se observan como fibras de nucleoproteína
muy extendidas, denominada cromatina; uno o más nucléolos, estructuras electro
densas de forma irregular que funcionan en la síntesis del RNA ribosómico (ácido
ribonucleico) y el ensamble de ribosomas; el nucleoplasma, una sustancia líquida
en la que los solutos del núcleo se disuelven, y la matriz nuclear, una red fibrilar
que contiene proteínas. Empaquetamiento del genoma Una célula humana
promedio contiene cerca de 6.4 mil millones de pares de bases de DNA divididos
entre 46 cromosomas (el valor para el número de cromosomas diploides no
replicados), Puesto que cada par de bases mide alrededor de 0.