Scarlette Y. Almonte A.
1-18-3526
Derecho civil VI.
*La representación en materia sucesoral.
La representación es el hecho de cumplir un acto jurídico en nombre o por
cuenta de otra persona, en mérito a un poder legal o convencional y
estableciendo para la persona representada un derecho u obligación.
La representación tiene la finalidad de hacer entrar a los representantes
en el lugar, grado y derecho de sus representados. Es creada con el fin de
que en caso de que la persona que deba suceder al de cujus, haya muerto
con anterioridad a este, sus descendientes puedan ser beneficiarios del
derecho de sucesión que su ascendiente no pudo disfrutar mientras se
encontraba en vida.
El derecho de representación sucesoral es una forma de heredar que
consiste en que el descendiente de un hijo del causante o de un hermano
de este sube a ocupar el lugar hereditario de dicho hijo o hermano que no
pudo o no quiso suceder.
Para que tenga lugar esta ficción y a ocupar el lugar y el grado del
representado, es indispensable que este último falte, lo cual también se
da cuando es incapaz, cuando es indigno de heredar, cuando ha sido
desheredado y cuando repudia la herencia del fallecido.
Ejemplo: si una persona muere y deja varios hijos, estos hijos heredan
cada uno por sí mismo, pero si uno de ellos muere antes que el padre,
pero deja un hijo, es este hijo que entonces heredera lo que le
corresponde a su padre.
La representación está regulada en los artículos que van del 739 al 744 del
Código Civil Dominicano.
El efecto de la representación es entrar a los representantes en el grado y
derechos de sus representados.
La representación solo tiene lugar en favor de los descendientes y no
procede a favor de los ascendientes
No se puede representar a personas que se encuentren con vida al
momento de la sucesión, ya que, en ese caso, esa persona es la que debe
recibir los bienes dejados por el de cujus y no sus descendientes.
El representante obtiene lo que hubiere obtenido el representado. Es es
necesario que haya un representante que cumpla con las condiciones
necesarias para que pueda ejercer la representación, como es el caso del
fallecimiento del representado, que haya tenido durante el tiempo de vida
condición para heredar al difunto, esto significa que fuera capaz y que no
haya sido declarado indigno; También debe cumplir con la condición de
haber sido concebido y nacido vivo.