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Identidad Sexual

La identidad sexual se refiere a cómo las personas se perciben a sí mismas en términos de su sexo biológico y roles de género, y puede incluir cómo se identifican con ser hombre, mujer u otra identidad. El documento discute los conceptos de sexo, género e identidad sexual, y las diferentes perspectivas sobre la relación entre estos elementos.

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Identidad Sexual

La identidad sexual se refiere a cómo las personas se perciben a sí mismas en términos de su sexo biológico y roles de género, y puede incluir cómo se identifican con ser hombre, mujer u otra identidad. El documento discute los conceptos de sexo, género e identidad sexual, y las diferentes perspectivas sobre la relación entre estos elementos.

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Identidad sexual

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No debe confundirse con orientación sexual o identidad de género.

Símbolo Venus, representa a la mujer.


La identidad sexual o la identidad de sexo alude a la percepción que un individuo tiene sobre sí mismo
respecto a su propio cuerpo en función de la evaluación que realiza de sus características físicas o biológicas1
23
que «generalmente» refleja la apariencia física externa y el rol típicamente vinculado al sexo que uno
desarrolla y prefiere o la sociedad intenta imponer.4
En términos generales alude al aspecto psicológico de la sexualidad de un individuo desde lo corpóreo, desde
la genitalidad,15 y está conformada por tres elementos: la identidad de género, la orientación sexual y el rol de
género.65 Este constructo incluiría el patrón de características sexuales biológicas de un individuo «que forman
un patrón cohesivo que no deja lugar a dudas respecto a cual es su sexo».7
Lagarde (1997) definió la identidad “como un conjunto de dimensiones y procesos dinámicos y dialécticos que
se producen en las intersecciones entre las identidades asignadas y la experiencia vivida, que expresa la
diversidad de condiciones del sujeto”8.
La autoidentidad se refiere a la experiencia privada de la identidad como hombre o mujer. Este autoconcepto
es personal, pertenece a cada cual.9
Usualmente es aceptado que el sexo es un hecho dado por la naturaleza y que el género es una faceta
cultural que interviene solapadamente a la naturalidad del cuerpo. No obstante ello, esta concepción fue
fuertemente controvertida desde diversas disciplinas. Hay quienes sostienen que el sexo y el género no
pueden ser diferenciados desde un punto de vista ontológico pues los dos integran la realidad de las
construcciones socioculturales.10
Cuando hablamos de sexo nos referimos a una dimensión del género, a la práctica de limitar la diversidad
individual a un único conjunto de características que son las mismas que reúnen otras personas, esto es, los
caracteres sexuales primarios: son los que tienen directa vinculación con la procreación. Reducir a los seres
humanos a lo que las diferencia en cuanto a tales caracteres es un modo de oponerse a la diversidad
individual, lo que tenemos de propio cada persona.11
Se puede afirmar que existen tres modos diferentes de comprender la relación entre sexo y género. Los
biologistas afirman que nuestras características sexuales (cromosomas, gónadas, hormonas, genes, etc.)
definen nuestra identidad de género. Por otro lado, es posible entender los dos elementos como
esencialmente diferenciados, sin que exista relación causal entre uno y otro: el aspecto corporal (el sexo)
separado de la conducta y las características de la personalidad (el género), que se conceptualizan como una
construcción social. Esto implica considerar el sexo como algo fijo e invariable del individuo, y el género como
algo mutable y culturalmente modificable. Finalmente, se puede interpretar que el género es resultado de una
sociedad que constituye a los seres humanos en hombres y mujeres, no solamente a través de su
comportamiento y percepción sino además en el aspecto físico. Esta última postura considera que el sexo no
es inmutable ni presocial, y que es producto del género. Este punto de vista se opone a la visión biologista e
invierte su postulado. Así, afirma que es el género el que asigna las diferencias físicas entre machos y
hembras, estableciendo patrones normativos de cuerpo a partir del sexo.12 La corriente teórica del
posestructuralismo aportó su trabajo de deconstrucción del sexo y del cuerpo. A partir de la obra de Foucault
se analiza el aspecto productivo del poder. Se examina la manera en que los discursos y los comportamientos
constituyen ciertas clases de cuerpos con tipos determinados de poder y habilidades. De acuerdo a este
razonamiento, el propio sexo es un producto construido, es decir que no solo el género lo es. A esto se
refieren los autores cuando aluden a “cuerpos sexuados”.13
Clasificar a alguien como hombre o mujer es una decisión social. La ciencia puede auxiliarnos en esta
decisión, pero únicamente nuestro entendimiento del género, y no el conocimiento científico, es capaz de
definir nuestro sexo.14
Tanto en el campo científico como en el social se ha debatido mucho acerca de la vinculación existente entre
la forma de expresarse socialmente la masculinidad y la feminidad y su fundamento físico.15
A lo largo de la evolución de la especie humana, la diferencia sexual aparece como un factor central en la
creación del ser humano hombre y mujer. Esta diferencia sexual, basada en la anatomía y en la fisiología,
configura el pilar científico que a partir de la biología toda sociedad entenderá como punto determinante para
asociar conductas a hombres y mujeres. Estos comportamientos deberán ser tomados, incorporados y
propagados, ya que a partir de su gran extensión funcionan como “modelos ideales” que permiten a las
personas concebirse y percibirse como hombres o como mujeres y a la vez ser reconocidos del mismo modo
por los demás.
Tenemos que comprender al sujeto hombre y al sujeto mujer como un ser individual que tiene conciencia de sí
mismo y que se coloca en el eje de su mundo. Es un ser esencialmente delineado a través de los mecanismos
interiores de socialización, que lo transforman en un sujeto sexuado y sexual. Esto se produce desde el
momento mismo de su nacimiento, de acuerdo a su calificación como macho o hembra. Así, no solo es un
individuo consciente de ser macho o hembra, sino también de reunir ciertas características o potencialidades
asociadas al placer y al deseo sexuales.16
La tarea social de masculinizar y feminizar (es decir, sexualizar los cuerpos masculino y femenino,
respectivamente) configura una misión primordial, y por lo tanto, interminable. Es un proceso que acompaña a
cada persona a lo largo de toda su vida, incluso en la adultez. Esta peculiaridad permite inferir la debilidad
inherente de nuestra identidad genérica. La seguridad en relación al conocimiento del yo como varón o mujer
no está sujeta exclusivamente a las diferencias biológicas de nacimiento, como tampoco a una perspectiva
cognoscitiva. Esta estabilidad se alcanza mediante la realidad vivencial cotidiana del niño o niña, que
constantemente define y reafirma su sentido de varón o mujer.17
El cuerpo humano es demasiado complejo para ofrecer respuestas concretas sobre las diferencias sexuales.
Es así que cuanto más indagamos en el fundamento físico sencillo para determinar el sexo, más claramente
advertimos que “sexo” no es una etiqueta estrictamente física. Los rasgos y representaciones corporales que
asociamos como femeninos o masculinos están incluidos en nuestras concepciones del género. ¿Por qué los
genitales deberían ser factores decisivos?.18
Distinguiéndose de los biólogos, la teoría feminista concibe el cuerpo no como un absoluto sino como un
entramado nudo sobre el que la experiencia y el discurso establecen un ser que es indudablemente definido
por la cultura. Las pensadoras feministas desarrollaron ideas convincentes, y en ocasiones creativas, en
relación a los fenómenos mediante los cuales la cultura modela y crea terminantemente el cuerpo. Cabe
destacar que, además, ellas incorporan en esta concepción una finalidad política reivindicativa. En muchas
oportunidades, su teoría ha sido formulada con el objetivo de abordar y transformar la desigualdad social,
política y económica.19
En la actualidad, como nunca antes, existe una tendencia social hacia la individualización, que se produce
simultáneamente a la relativización o el cuestionamiento de todas las identidades socialmente establecidas.
Entre ellas, claro, se encuentran las sexuales y de género.
Si analizamos la crisis de la masculinidad hegemónica, advertimos que el cuerpo masculino se somete a una
clase de dominación con la finalidad de cumplir con ciertas exigencias, al mismo tiempo que esa doma
convierte a ese cuerpo en uno preparado para tal fin. Lo mismo ocurre con el cuerpo femenino.20
La cuestión de la identidad ha sido largamente debatida y desarrollada desde diversas disciplinas que integran
las Ciencias Sociales. Se han creado innumerables conceptos, estudios y pensamientos en relación a la
formación identitaria. Esta construcción atraviesa constantes conflictos, paralelamente, de deconstrucción y
reconstrucción. No se trata de un asunto sencillo sino que es bastante complejo, pues abarca varias
dimensiones. Esto responde a que los sujetos estamos expuestos a un determinado contexto, y la en
definición de la identidad influyen variables socioculturales fundamentales, como los vínculos familiares, la
nacionalidad, la etnia, el género, la edad, las circunstancias socioeconómicas, el nivel educativo, las políticas
públicas, y la sociedad en sentido amplio. Por lo tanto, podemos concluir que la identidad es un concepto que
se obtiene a partir de la vida en relación, y que no es inmutable sino que permanentemente puede volver a
elaborarse.21

Véase también[editar]
Masculinidad
Feminidad
Transgénero
Transracial (identidad)
Cambio de sexo
Teoría Queer
Identidad de género
Disforia de género
Heteronormatividad
Referencias[editar]
↑ Saltar a:a b Jayme, María; Sau, Victoria. Psicología diferencial del sexo y el género: fundamentos. Icaria
Editorial. ISBN 978-8-4742-62681.
↑ Cabello, Francisco (2016). Actualizaciones en sexología clínica y educativa. Servicio de Publicaciones de la
Universidad de Huelva. ISBN 978-8-4166-2127-9.
↑ Barón, Patricia; Rojas, Alejandro (2008). «Trastornos de identidad sexual en la adolescencia». En Gómez
Restrepo, Carlos; Hernández Bayona, Guillermo; Rojas Urrego, Alejandro; Santacruz Oleas, Hernán; Uribe
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Médica Panamericana. ISBN 978-9-5884-4309-6.
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1045. doi:10.1177/1359104502007003002.
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En Hurtig, M.C.; Pichevin, M.F., eds. La différence des sexes, questions de psychologie (en francés). París:
Éditions tierces.
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penal García Moreno. El Conejo. ISBN 9789978226995. OCLC 227814584. Consultado el 11 de junio de
2019.

Definición de Identidad Sexual


La identidad sexual es una vivencia
interna y también, íntima. Es decir, cada persona es libre de decidir con quién comparte o no su
tendencia sexual. Lo cierto es que existen distintos tipos de identidades sexuales, lo que
muestra que también existen distintas formas de entender el amor.
Cada ser humano nace como hombre o mujer, la identidad sexual permite que uno elija el género que lo
identifica
Cada persona nace siendo hombre o mujer, una diferencia que se muestra en el plano biológico
y también, en el ámbito emocional. Dicha diferencia también se muestra en el plano
reproductivo. Es la mujer quien tiene el don de dar a luz y de quedarse embarazada. Desde este
punto de vista, hombres y mujeres son complementarios.
La identidad sexual es un concepto que remite a la forma en la que el individuo se identifica
como hombre o mujer desde el punto de vista del género y también remite a la orientación
sexual que tiene esa persona. Además, la identidad personal de un individuo y su
orientación sexual, son muy íntimas, por tanto, el ser humano se desarrolla de acuerdo a unos
parámetros concretos a partir de la aceptación interna. Un ser humano se va descubriendo a
sí mismo. La identidad sexual remite a la preferencia sexual de un individuo, a su forma de
sentir y actitudes sexuales.
Identidad Sexual es la comprensión de diversos aspectos de la vida de una persona
La identidad sexual es la suma de diferentes planos: biológicos, ambientales y psicológicos.
Generalmente, es en la etapa de la adolescencia en la que el joven empieza a conocerse a sí
mismo desde un punto de vista más profundo. En algunos casos, el descubrimiento de una
indetidad sexual puede estar vinculado con el sufrimiento de no sentir como la opción
mayoritaria (con el consecuente miedo al rechazo).
Respetar la identidad de cada ser humano

Toda identidad sexual es natural, por tanto, debe


de potenciarse la tolerancia y el respeto hacia todo ser humano que de acuerdo a
su dignidad es dueño de un inmenso amor y respeto. Pero además, también es importante
crear los cimientos de una sociedad libre en la que cada ser humano pueda mostrarse tal y como
es y ser auténtico.
La importancia de quebrar los estereotipos
Es importante evitar los estereotipos que tienden a encasillar a las personas en unos prejuicios
determinados para recordar que todo ser humano es único e irrepetible. Existen películas muy
interesantes para reflexionar sobre este tema, Brokeback Mountain cuyo argumento
muestra una historia de amor homosexual. La película está protagonizada por Heath Ledger,
Jake Gyllenhaal, Anna Faris, Anne Hathaway y Michelle Williams.
Significado de Autoestima
Qué es Autoestima:
Autoestima es la valoración, percepción o juicio positivo o negativo que una persona hace de sí
misma en función de la evaluación de sus pensamientos, sentimientos y experiencias.
Es un término de Psicología estudiado por diversos expertos en el área, sin embargo, se utiliza en el habla
cotidiana para referirse, de un modo general, al valor que una persona se da a sí misma.
La autoestima está relacionada con la autoimagen, que es el concepto que se tiene de uno propio, y con la
autoaceptación, que se trata del reconocimiento propio de las cualidades y los defectos.
La forma en que una persona se valora está influenciada en muchas ocasiones por los agentes externos o el
contexto en el que se encuentra el individuo, por ello puede cambiar a lo largo del tiempo.
En este sentido, la autoestima puede aumentar o disminuir a partir de situaciones emocionales, familiares,
sociales o laborales, incluso, por nuestra autocrítica positiva o negativa.
Vea también Psicología.
Tipos de autoestima
De un modo general, se puede hablar de dos tipos de autoestima, aunque no son ideas excluyentes, ya que
pueden referirse a distintos aspectos del ser humano.
Es decir, una persona puede tener, por ejemplo, una alta autoestima en términos de capacidades intelectuales
ʽsoy muy listo en matemáticasʼ, pero una baja autoestima en otros ámbitos como, por ejemplo, ʽsoy muy torpe
en los deportesʼ.
Alta autoestima
Las personas con una alta autoestima se caracterizan por tener mucha confianza en sus capacidades. De
este modo, pueden tomar decisiones, asumir riesgos y enfrentarse a tareas con una alta expectativa de éxito,
esto se debe a que se ven a sí mismas de un modo positivo.
A medida que nuestra alta autoestima sea mayor nos sentiremos mejor preparados, con mayor capacidad y
disposición para realizar diversas actividades, tendremos mayor entusiasmo y ganas de compartir con los
demás.
Baja autoestima
Las personas con baja autoestima se pueden sentir inseguras, insatisfechas y sensibles a las críticas. Otra
característica de las personas con baja autoestima puede ser la dificultad de mostrarse asertivas, es decir, de
reclamar sus derechos de una manera adecuada.
La baja autoestima puede derivar por diversas razones como, por ejemplo, la valorización que hacemos hacia
nosotros mismos, la opinión que tenemos de nuestra personalidad, nuestras creencias, entre otros.
Del mismo modo, en ocasiones pueden tratar de agradar a los demás para recibir un refuerzo positivo y, de
esta manera, aumentar su autoestima.
Vea también Las 8 imágenes que mejor definen la autoestima .
Autoestima en la adolescencia
Durante la adolescencia es habitual que los jóvenes presenten problemas de autoestima. Es un periodo de
crecimiento y desarrollo personal en el que el grupo de iguales, la familia y los medios de comunicación
ejercen una fuerte influencia en la valoración propia de cada individuo.
No se trata únicamente del valor que se le da a la apariencia física, sino también a las propias capacidades y
habilidades, como, por ejemplo, deportivas, intelectuales, sociales, entre otras.
Las expectativas de los demás, las comparaciones y los referentes personales pueden ejercer una fuerte
presión y generar inseguridades en el adolescente en esta época de cambios. La anorexia y la bulimia, por
ejemplo, están relacionadas con la imagen y al valor que una persona se da.
Autoestima y valoración
La autoestima se basa en el valor que una persona se otorga a sí misma, la cual puede ser modificada a
través del tiempo y requiere de un conocimiento adecuado y aceptación personal.
Una motivación positiva al enfrentarse a una determinada tarea, haciendo hincapié en las cualidades propias,
aumenta las posibilidades de éxito y por lo tanto, la autoestima.
Frases sobre la autoestima
“Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar árboles, pasará la vida
pensando que es estúpido.” Albert Einstein
“La autoestima no es tan vil pecado como la desestimación de uno mismo.” William Shakespeare
“El amarse a sí mismo es el comienzo de un romance para toda la vida.” Oscar Wilde
“Todos sabemos que la autoestima viene de lo que tú piensas de tí mismo, no de lo que los demás piensen de
tí.” Gloria Gaynor
“Hay algo peor que la muerte, peor que el sufrimiento… y es cuando uno pierde el amor propio.” Sandor Márai
“No vivas para que tu presencia se note, sino para que tu ausencia se sienta.” Bob Marley
Fecha de actualización: 09/01/2019. Cómo citar: "Autoestima". En: [Link]. Disponible en:
[Link] Consultado: 30 de octubre de 2020, 12:30 pm.

Qué es la autoestima: definición, significado y tipos de autoestima


Los problemas de autoestima se observan en todos los ámbitos de la vida
Tamara SánchezPeriodista
16 de agosto de 2018

Los problemas de autoestima están a la orden del día. Muchas veces hablamos de tener
la autoestima baja, de la necesidad de subir esa autoestima que, en realidad significa querernos un
poco más a nosotras mismas. Pero la autoestima sigue presentándose como un concepto abstracto al que no
podemos definir del todo ni mucho menos delimitar. Vamos a acercarnos a la autoestima, a  lo que de verdad
significa y vamos a tratar de explicarte cómo ejercitarla para que puedas sentirte mucho mejor.
Índice
Qué es la autoestima
Bases de la autoestima
Tipos de autoestima y cómo mejorarla
Qué es la autoestima
La autoestima es la percepción que tenemos de nosotras mismas. Abarca todos los aspectos de la vida, desde el
físico hasta el interior, pasando por la valía o la competencia. Se trata de la valoración que hacemos de nosotras
mismas la cual no siempre se ajusta a la realidad. Esa valoración se forma a lo largo de toda la vida y bajo la influencia de
los demás.
Lo que los demás ven en nosotras o, más bien lo que nosotras pensamos que los demás ven, es crucial para
determinar nuestro grado de autoestima. Entramos en el terreno de la seguridad y la confianza en una
misma, minado por las influencias del exterior. Pero si hay algo que determina el estado de salud de nuestra
autoestima es la infancia. El refuerzo positivo o negativo con el que hayamos contado desde los primeros pasos de
nuestra vida va a ser fundamental para nuestra seguridad emocional en el futuro.
Es importante subrayar que no es lo mismo la autoestima que la autoconfianza . La autoconfianza está
vinculada con aquellos objetivos y metas concretas que nosotros mismos nos marcamos, mientras que la autoestima
hace referencia a la valoración global que hacemos de nosotros mismos. Es decir, una persona puede pensar que es muy
buena tocando el piano o jugando al baloncesto, sin embargo eso no quiere decir que esa persona no pueda tener una
autoestima baja. Se trata de alguien que confía en su habilidad en esas áreas específicas, pero igual le gustaría ser
más alto o tener mejor físico…
Bases de la autoestima
Como habrás podido comprobar, la autoestima también tiene sus bases y resulta fundamental conocerlas en
profundidad para poder mejorarlas y reforzarlas: Estas bases son las siguientes:

+Universo social y material que te rodea: el contacto con otras personas es una de las fuentes más
importantes que tenemos para poder crear nuestra propia visión del mundo. La relación que tienes con cada una de las
personas de tu entorno (amigos, familia, pareja) va a ser la responsable de desarrollar tu idea de cómo crees que eres.
+Creencias negativas: es muy complicado cambiar las creencias y pilares que hemos ido asumiendo a lo largo de
la vida, pero esto no quiere decir que sea imposible. Por lo general, las personas somos muy reacias a los cambios,
mucho menos a aquellos que afecten a creencias muy arraigadas de las que nos hemos ido autoconvenciendo con el
paso de los años. Por ejemplo, si en tu interior siempre has creído que eres una persona fea  o que no sirves para
hacer cierta actividad, a día de hoy será muy difícil que cambies esos pensamientos y comiences a valorarte como
realmente mereces.  Por eso, para subir y fortalecer la autoestima, es fundamental tratar el problema de raíz, es decir,
desde tus convicciones más internas.
+La teoría que has elaborado sobre ti mismo: todos y cada uno de los calificativos con los que nos
definimos a nosotros mismos (independientemente de que estos sean buenos o malos) forman una teoría sobre quién
creemos que somos. Cuando estos calificativos son en su mayor parte negativos, inevitablemente y tarde o temprano
tendremos una autoestima baja. Empezar a definirnos con palabras más bonitas y reales nos ayudará a comenzar a
querernos un poquito más a nosotras mismas.
Tipos de autoestima y cómo mejorarla
Una vez que hemos analizado las bases de la autoestima podemos diferenciar entre tres tipos distintos que son
los que te mostramos a continuación:
+Autoestima alta
También llamada autoestima positiva, es el nivel deseable para que una persona logre sentirse satisfecha en la
vida, sea consciente de su valía y de sus capacidades y pueda enfrentarse a los inconvenientes de forma
resolutiva.
+Autoestima media
Esta autoestima media o relativa supone cierta inestabilidad en la percepción de una misma. Si bien
en algunos momentos la persona con autoestima media se siente capaz y valiosa, esa percepción puede cambiar al lado
opuesto, a sentirse totalmente inútil debido a factores variados, pero especialmente a la opinión de los demás.
+Autoestima baja
Ineptitud, incapacidad, inseguridad y fracaso son los términos que acompañan a una persona con autoestima baja. Se
trata de un estado de autoestima que debemos evitar en nuestro camino hacia la felicidad.
Algunos autores hablan de cuatro tipos de autoestima en lugar de tres. La cuarta recibe la denominación
de ‘autoestima inflada’ y es aquella que tienen las personas que se creen mejores que el resto, que son
incapaces de escuchar a los demás y mucho menos de aceptar o reconocer un error (no tienen capacidad de autocrítica).
Su autoestima se encuentra tan sumamente abultada y exagerada que se creen con el derecho de menospreciar a los
que están alrededor. Este tipo de autoestima genera conductas muy negativas y hostiles.
Lo ideal es mantener la autoestima alta (sin llegar a una autoestima inflada, claro) y para ello hay que tener muy claro
que la autoestima se puede mejorar, aumentar y que no solo se puede, sino que además se debe. Porque
los problemas de autoestima no afectan solo al desarrollo personal.
Los problemas de autoestima se observan en todos los ámbitos de la vida, desde las relaciones sociales,
hasta la vida sentimental, pasando por el ámbito laboral. Una autoestima baja puede llevarnos a un menor
rendimiento en el trabajo, a una inseguridad personal que genere trastornos emocionales o a mantener relaciones de
pareja dependientes y autodestructivas. Para evitarlo, practicaremos con la autoestima hasta que logremos llevarla a
los niveles adecuados.
[Link]
significado-y-tipos-de-autoestima/
ADOLESCENCIA
La adolescencia es un momento de la escala de la vida que forma los valores y decide fortalezas sociales,
psicológicas ysexuales, incluso es el momento de definir proyectos de vida y crear sus propias bases para el
desarrollo individual y dela sociedad.
Introducción
La adolescencia es el período de la vida de los seres humanos que transcurre entre los 10 y 19 años de edad,
donde existen cambios biológicos, psíquicos y sociales, que varían según el contexto cultural y
socioeconómico en el que se desarrolle el individuo El mundo de hoy está habitado por la mayor generación
de jóvenes de toda la historia de la humanidad y la nueva generación será aún mayor. [1,2]. Pero el centro de
la problemática de la Salud Reproductiva en los adolescentes está en su conducta sexual, y constituye una
preocupación demográfica y social.
¿Qué es la adolescencia?
La adolescencia es una etapa del desarollo que se caracteriza por la transición entre la niñez y la adultez, y tiene como
objetivo prepararnos para asumir los roles de un adulto. En términos generales, podríamos decir que la adolesencia va
desde los 12 hasta los 22-25 años.
Desde un punto de vista estrictamente biológico, la adolescencia comienza en la pubertad y acaba cuando los cambios
físicos (en los órganos sexuales y en relación al peso, altura y masa muscular) ya han ocurrido. Este periodo se caracteriza
también por grandes cambios a nivel de crecimiento y maduración del sistema nervioso central.
Desde un punto de vista cognitivo, la adolescencia se caracteriza por alcanzar el razonamiento abstracto y lógico.
Finalmente, desde un punto de vista social la adolescencia es el periodo que nos prepara para nuestros roles como adultos,
ya sea para el trabajo o para formar una familia. Al ser una fase de cambios importantes ha recibido distintos nombres y
algunos se refieren a la adolescencia como una época en la que las personas transitan una "crisis de identidad".
¿Por qué cambia el comportamiento?
Durante la adolescencia tu cuerpo y tu cerebro están cambiando notablemente.
Es normal que aparezcan nuevos comportamientos y tus padres u otros familiares pueden sentirse frustrados y/o irritados.
A menudo aparecen dificultades para concentrarte y una falta de motivación para realizar tus obligaciones. Algunos
adolescentes se vuelven más impulsivos y se involucran en situaciones de riesgo que pueden tener consecuencias
negativas a largo plazo.
Todos estos comportamientos son normales y ocurren como consecuencia de cambios a nivel del cerebro.
¿Qué cambios ocurren a nivel del sistema nervioso central?
El cerebro de un adolescente es diferente al cerebro de un adulto dado que se encuentra en etapa de maduración hasta los
22-24 años.
Las áreas encargadas del auto-control, el juicio, las emociones y la organización se desarrollan durante la pubertad y
principios de la adultez. Es por eso que la adolescencia se caracteriza por ser un periodo de dificultades en la toma de
decisiones, toma de riesgos y descontrol emocional.
Durante la adolescencia se produce una segunda fase en el desarrollo del cerebro - la primera ocurre durante los primeros
18 meses de vida -, hay algunas conexiones entre neuronas que desaparecen y otras conexiones se fortalecen, haciendo el
cerebro más eficiente.
Por esto, aprender a tomar decisiones eficaces y un estilo de vida saludable tendrá un impacto durante toda la vida, de la
misma forma que los "malos hábitos" durante esta etapa también tendrán repercusiones a largo plazo. Por ejemplo: hoy en
día las investigaciones muestran que el cerebro de los adolescentes es más vulnerable a los efectos del alcohol en la
memoria y en el aprendizaje. El consumo frecuente y desproporcionado de alcohol podrá tener consecuencias a largo
plazo, comprometiendo algunas funciones cerebrales.
Adolescencia y pubertad
¿Qué es la adolescencia?
Es una etapa de la vida que usualmente inicia entre los 13 y 15 años. En ella, hombres y mujeres experimentan cambios
físicos, psicológicos, emocionales y sociales. La adolescencia empieza con la pubertad y termina cuando los cambios se
estabilizan alrededor de los 19 años. Es importante mencionar que los cambios no se dan al mismo tiempo en todos los
adolescentes: en las niñas empiezan a ser perceptibles entre los 13 y 15 años y en los niños, aproximadamente entre los 13
y 14 años.
La adolescencia y las etapas del desarrollo humano nunca deben ser vistas como una enfermedad, un problema o una
etapa crítica. Sin embargo, si un o una adolescente no ha empezado su etapa de desarrollo a los 15 años, es conveniente
buscar la asesoría de un profesional de la salud. 
Cambios físicos de las mujeres en la adolescencia:
Crecimiento de las mamas y ensanchamiento de caderas.
Cambios en la vagina, el útero y los ovarios.
Inicio de la menstruación y la fertilidad.
Cambio en la forma pélvica, redistribución de la grasa corporal.
Crecimiento de vello púbico y axilar.
Aumento de estatura.
Olor corporal fuerte, cambios en la piel y acné.
Cambios físicos de los hombres en la adolescencia:
Desarrollo de la musculatura.
Crecimiento de los testículos, y alargamiento del pene.
Crecimiento del vello corporal (púbico, axilar, bigote, barba).
Aparecen las primeras erecciones y la primera eyaculación.
Empiezan las eyaculaciones nocturnas (poluciones).
Crece en el cuello una protuberancia conocida como la manzana de Adán.
Aumento de estatura.
La voz cambia y se hace más gruesa.
Aumento de sudoración, olor corporal fuerte y acné.
Cambios psicológicos:
El o la adolescente puede volverse agresivo/a, rebelde, aislado/a e inestable.
Experimentan cambios en los estados de ánimo, de repente sienten depresiones o rabia y luego felicidad.
Crece la necesidad de sentirse admirado y valorado en los grupos a los cuales pertenecen.
Empiezan a cuestionar las órdenes de sus padres, buscan libertad e independencia para escoger a sus amigos, amigas o
pareja.
Se sienten presionados a tomar decisiones con las que no están de acuerdo.
Empiezan a sentir atracción erótico-afectiva por otras personas y a tener “amores platónicos”.
Todos estos cambios físicos y emocionales son normales, si tenemos en cuenta que están expuestos a fuertes cambios
hormonales que los hacen sentir en crisis con el mundo.
En Profamilia Joven contamos con un equipo preparado para brindar orientación profesional sin prejuicios, ofreciendo los
elementos necesarios que les permitan a los jóvenes pasar la prueba y gozar de una adolescencia tranquila.
¡No te alarmes! Esto pasa en la adolescencia: 
Deseo sexual: sensación de impulso sexual ocasionada por estímulos externos que, en algunas situaciones, se satisface
con una relación sexual o también con la auto estimulación de los órganos genitales (masturbación).
Erección: cambio anatómico del pene, en el cual, éste aumenta de tamaño, gracias al incremento de contenido sanguíneo
en una de las estructuras anatómicas que lo conforman. La erección puede ser una parte de la respuesta erótica, ante un
estímulo sexual, por lo tanto, cuando el hombre se excita el pene se hace más largo, grueso y sensible. También se
presentan erecciones espontáneas durante alguna de las fases del sueño (llamadas poluciones).
Eyaculación: expulsión del semen (líquido que contiene espermatozoides) a través del pene por causa de la excitación
sexual, acompañada de una sensación de placer. Generalmente las primeras eyaculaciones se experimentan durante los
sueños eróticos que son impulsados por el deseo y las fantasías sexuales.
Menstruación: es el sangrado que cada mes tiene la mujer a través del cual expulsa del cuerpo, por la vagina, el tejido
que se desprende de la parte interna del útero (endometrio). La mujer no menstrua por el mismo orificio por donde orina,
son conductos diferentes. La primera menstruación se llama “menarquía” y suele presentarse entre los 9 y 18 años. Si se
produce antes de los nueve o si después de los 18 no se ha presentando, se debe consultar al médico.
Cólico: dolor abdominal intermitente producido por las contracciones que el útero realiza para ayudar a desprender el
endometrio cuando va a llegar la menstruación. Cuando los cólicos no ceden con analgésicos se debe consultar al médico.
Masturbación: actividad mediante la cual una persona estimula sus genitales y otras partes del cuerpo para sentir placer.
Masturbarse es una decisión personal y no un comportamiento que pueda calificarse como bueno o malo. No trae
consecuencias negativas para la salud ni para la reproducción.
Cambios en los senos: están relacionados con las hormonas que produce el cuerpo de la mujer. Es importante la
realización del autoexamen, de esta forma se podrán identificar zonas específicas con dolor, enrojecimiento de la piel del
seno abultamientos o secreción de líquido por el pezón sin estar en embarazo, debe consultar con el especialista.
Orgasmo: intensa sensación de placer físico que se experimenta cuando se llega al “clímax” o cúspide de la excitación y
estimulación sexual.
[Link]
Cambios fisiológicos
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¿Qué es la adolescencia?
La adolescencia es el periodo de transición en la vida de cualquier persona que comprende el paso de la niñez a
la juventud, por lo tanto es una fase de preparación para ser adulto.
Normalmente se considera que abarca desde los 10-12 años hasta los 16-18. Esta etapa se caracteriza por la
gran cantidad de cambios a todos los niveles que experimenta el individuo, desde los meramente físicos y
fisiológicos, hasta de maduración y evolución psicosocial, intelectual y emocional. 
No conviene olvidar que existe una cultura adolescente, con sus propias modas y hábitos, propios valores y
estilo de vida, al igual que existe una cultura adulta, y al ser distintas puede ser difícil la compresión de la una
por la otra.
Al conjunto de cambios fisiológicos que se dan en la adolescencia se les denomina pubertad (“La pubertad
cambia el cuerpo, la adolescencia cambia el alma”, Antonio Gala).
La pubertad se caracteriza por una maduración física y sexual, que conlleva grandes implicaciones a su vez en el
apartado social y psicológico, de evolución mental. 
Los principales cambios físicos, en los chicos, serían:

Crecimiento acelerado, sobre todo de la estatura, y a veces sin guardar una adecuada proporción: pueden crecer
mucho las extremidades, y con el tiempo equipararse el resto del cuerpo.
Aumento del ancho de los hombros.
Crecimiento del sistema reproductor (pene, testículos y escroto).
Aparición de vello en la zona genital, axilas y barba.
Cambios en la voz, que no suelen ser uniformes, sino de aparición puntual y repentina, y sin control alguno.
Eyaculaciones durante la noche (“poluciones nocturnas”).

 
 
En el caso de las chicas lo principal sería:
Crecimiento rápido, en especial de la estatura, y normalmente con un desarrollo de unos 2 años antes que los
chicos.
Agrandamiento de las mamas.
Vello en pubis, axilas y piernas.
Primera menstruación (menarquía).
Ensanchamiento y redondeamiento de las caderas.
Producción de óvulos.
Los cambios físicos generan inseguridad.
 
[Link]

Pubertad
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Ciclos de retroalimentación hormonales. 1.- hormona foliculoestimulante, 2.- hormona luteinizante -


LH, 3.- progesterona, 4.- estrógeno, 5.- hipotálamo, 6.- 2glándula pituitaria, 7.- ovario, 8.- embarazo -
hCG (gonadotropina coriónica humana - hCG), 9.- testosterona, 10.- testículo, 11.- incentivos,
12.- prolactina PRL. Véase también sistema endocrino y retroalimentación negativa endocrina
La pubertad, adolescencia inicial o adolescencia temprana es la primera fase de la adolescencia y de
la juventud. Normalmente abarca de los 10 a los 14 años de edad aproximadamente.12 En la pubertad se
lleva a cabo el proceso de cambios físicos, en el cual el cuerpo del niño o niña adquiere la capacidad de
la reproducción sexual, al convertirse en adolescentes.3
El crecimiento se acelera en la primera mitad de la pubertad, y alcanza su desarrollo al final. Las diferencias
corporales entre niños varones y niñas antes de la pubertad son casi únicamente sus genitales.4 Durante la
pubertad se notan diferencias más grandes en cuanto a tamaño, forma, composición y desarrollo funcional en
muchas estructuras y sistemas del cuerpo. Las más obvias son las características sexuales secundarias.
En sentido estricto, el término «pubertad» se refiere a los cambios corporales en la maduración sexual más
que a los cambios psicosociales y culturales que esto conlleva.
La adolescencia es el período de transición psicológica y social entre la niñez y la vida adulta. La
adolescencia abarca gran parte del período de la pubertad, pero sus límites están menos definidos, y se
refiere más a las características psicosociales y culturales mencionadas anteriormente.

Índice
1Cambios corporales en la pubertad
1.1Pubertad en las mujeres
1.2Pubertad en el varón
2Pubertad precoz
3Pubertad retrasada
4Véase también
5Referencias
6Bibliografía
7Enlaces externos
Cambios corporales en la pubertad[editar]
Pubertad en las mujeres
Pubertad en las mujeres[editar]
En la pubertad de las niñas la hormona dominante en su desarrollo es el estradiol, un estrógeno. Mientras el
estradiol promueve el crecimiento de mamas y del útero, es también la principal hormona conductora del
crecimiento puberal y de la maduración epifiseal y el cierre.5
Los cambios físicos en niñas son los siguientes :
Crecimiento de vello púbico.
El vello púbico es por lo general la cuarta manifestación de la pubertad. También se le refiere
como pubarquia, y los vellos se pueden ver por primera vez alrededor de los labios mayores. En alrededor
del 15% de las niñas el vello púbico aparece aún antes de que los senos empiecen a desarrollarse.
Cambios en la vagina, el útero y los ovarios.
La membrana mucosa de la vagina también cambia en respuesta de los niveles ascendentes de estrógenos,
engordando y adquiriendo un color rosáceo.6 También las características secreciones blancuzcas son un
efecto normal de los estrógenos.
Inicio de la menstruación y fertilidad.
El primer sangrado menstrual, también conocido como menarquia aparece alrededor de los 11 a los 15
años (en promedio). Los periodos menstruales al inicio casi nunca son regulares y mensuales durante los
primeros años.7 La ovulación es necesaria para la fertilidad y puede o no presentarse en los primeros ciclos.
Cambios en la forma pélvica, redistribución de la grasa y composición corporal.
Durante este periodo, también en respuesta a los niveles ascendentes de estrógeno, la mitad inferior de
la pelvis se ensancha (proveyendo un canal de nacimiento más ancho). Los tejidos adiposos aumentan a
un mayor porcentaje de la composición corporal que en los varones, especialmente en la distribución típica en
las mujeres de las mamas,8 caderas, brazos y muslos. Esto produce la forma corporal típica de la mujer.9
Crecimiento de vello corporal.
En los años y meses posteriores a la aparición del vello púbico.10 Otras áreas de la piel desarrollan vello más
denso aproximadamente en la secuencia siguiente: vello axilar, vello perianal, vello encima de los labios y
vello periareolar. Vello estimulado en mayor parte por los estrógenos y completado por los andrógenos.
Aumento de estatura.
El crecimiento es inducido por el estrógeno y comienza aproximadamente al mismo tiempo que los primeros
cambios en los senos, o incluso unos cuantos meses antes, haciéndolo una de las primeras manifestaciones
de la pubertad en las niñas. El crecimiento de las piernas y los pies se acelera primero. La tasa de crecimiento
tiende a alcanzar su velocidad máxima (tanto como 7,5-10 cm anuales).
Olor corporal, cambios en la piel y acné.
Niveles ascendentes de andrógenos pueden cambiar la composición de ácidos grasos de la transpiración,
resultando en un olor corporal más "adulto". Esto a menudo ocurre uno o más años antes que la telarquia y
la pubarquia. Otro efecto inducido por los andrógenos es el aumento en la secreción de aceite (sebo) en la
piel y cantidades variables de acné. Este cambio incrementa la suceptibilidad al acné, que es un rasgo
característico de la pubertad, variando en severidad.
Pubertad en el varón[editar]
Pubertad en el varón.
En el comienzo de la pubertad en el varón se producen los siguientes cambios físicos y fisiológicos:
Desarrollo de características sexuales secundarias .
Desarrollo de la musculatura.
Formación del cuerpo de adulto.
Crecimiento de los testículos.
El crecimiento de los testículos es una de las primeras características por las cuales un joven se puede dar
cuenta de que está entrando a la pubertad, ya que estos aumentan de tamaño, entre los 13-14 años hasta los
16.1112
Crecimiento del vello púbico.
El vello púbico suele ser de entre las primeras cosas que ocurren cuando un joven ha alcanzado la pubertad.
Aparece primeramente alrededor de la base del pene brotando de una forma delgada con un color claro
alrededor de los 11 años, hasta hacerse más gruesos y rizados; también se oscurecen y crecen hasta cubrir
parte de los genitales.
Vello corporal.
El eje Hipotálamo-Hipófisis-Adrenal es el primer eje que se ve afectado en la pubertad. Se empiezan a
generar hormonas tales como la androstenediona, DiHidroTestosterona (DHT), estrógenos y progesterona
alrededor de los 7/8 años. Esta actividad elevada del eje H-H-Adrenal conocida como "adrenarquia" da lugar
a la aparición del vello púbico, vello axilar, vello facial (barba y bigote), vello en las piernas y brazos, una línea
de vello que se extiende desde el pene hasta el ombligo, en el pecho entre otras cosas.
Emisión nocturna de semen.
Durante su pubertad y adolescencia, el joven puede o no experimentar su primera emisión nocturna,
también conocida como sueño húmedo o polución nocturna. Normalmente es una expulsión de semen por el
pene, realizada cuando el joven duerme y tiene sueños frecuentemente asociados con sexo o simplemente
por el rozamiento del pene con la ropa. La cantidad total expulsada por el joven es aproximadamente la que
cabría en una cuchara, debido a que el semen expulsado es en menor cantidad en poluciones nocturnas, que
en eyaculaciones en forma consciente (masturbación, sexo). Desde ese momento el joven puede fecundar
un óvulo. Influyen en ello "el almacenamiento de imágenes o fantasías eróticas durante un cierto tiempo". 13
Crecimiento del pene.
Como se vio antes en el púber el primer cambio que ocurrió fue crecimiento de los testículos antes que el
pene así que el joven no debe pensar que tiene un pene pequeño, pero a medida que pasa el tiempo también
crece su pene llegando al tamaño que tendrá en la etapa adulta.14 Aunque 14-15 cm es posiblemente una
talla media de adultos, varía mucho en la población normal.15
Engrosamiento de la voz.
Cuando un adolescente está en etapa del desarrollo físico, se da el crecimiento de la laringe, sus cuerdas
vocales se tornan más gruesas de manera que la voz de la persona quede gruesa y masculina. Estos van por
períodos, puede ser que al principio le salgan los llamados "gallos" al hablar, luego se va tornando más grave
la voz y se ve que en el cuello empieza a salir la manzana o nuez de Adán.
Crecimiento repentino en la estatura y peso.
El joven que ha alcanzado la pubertad entra en un nuevo proceso de crecimiento en estatura de una duración
mayor al de las niñas. Este proceso de crecimiento usualmente dura hasta los 19 años de edad en varones,
16 en mujeres. No obstante, el crecimiento de talla puede observarse hasta los 20 años.
Aumento de la libido, y consecuentemente, un impulso que puede llevar al joven a estimular sus órganos
genitales.
Incremento de la actividad de las glándulas sudoríparas.16
Incremento de la actividad de las glándulas sebáceas.
Pubertad precoz[editar]
Artículo principal:  Pubertad precoz
La pubertad precoz es la pubertad anormalmente temprana. Este trastorno está motivado por una activación
prematura del sistema de hormonas sexuales, en concreto, de las gonadotropinas. Las causas por las que
se alteran estas hormonas son, en la mayoría de las ocasiones, desconocidas, sobre todo en las niñas,
mientras que en los niños se suele asociar con frecuencia a procesos orgánicos.17
En las chicas aparece la menstruación cuando aún no está informada sobre ella, porque nadie espera que a
los 8 años surja la primera menstruación. Otras veces la aparición del vello púbico antes de tiempo y el
crecimiento de los pechos y la aparición del acné, hacen que la niña se sienta distinta a las demás amigas de
su edad. Los especialistas señalan además que esa pubertad precoz puede tener consecuencias posteriores
notables, y citan, por ejemplo, la posibilidad de acumular grasas o padecer una apreciable resistencia a la
acción de la insulina, exceso de peso o, en algunos casos, un exceso de vello.[cita  requerida]
Pubertad retrasada[editar]
Se habla de retraso puberal o pubertad retrasada en las niñas cuando a la edad de 14 años no se ha iniciado
el desarrollo mamario (botón mamario). En los niños, cuando a la edad de 17 años no ha comenzado el
aumento del volumen testicular y es inferior a 4 ml (medido con el orquidómetro de Prader). Este concepto
también abarca una pubertad con progresión muy lenta que no alcanza el estadio final en un tiempo normal o
la detención de una pubertad ya iniciada.18
La causa más frecuente es el retraso constitucional del crecimiento, que se considera una variante del
crecimiento normal.18 No obstante, sucede con cierta frecuencia que los niños o niñas son erróneamente
encuadrados como retraso constitucional cuando en realidad existe una causa orgánica subyacente. Esto es
debido a que los análisis bioquímicos por sí solos (tales como las analíticas sanguíneas) no resultan
suficientes para excluir la presencia de determinados trastornos,19 como sucede en la enfermedad celíaca.
Una baja estatura, el retraso en la velocidad de crecimiento (tanto en altura como en peso) y/o la pubertad
retrasada pueden ser las únicas manifestaciones clínicas de la enfermedad celíaca activa, en ausencia de
cualquier otro síntoma.20212223
Ciertas enfermedades crónicas pueden provocar retraso puberal, principalmente enfermedades
gastrointestinales y sistémicas,18 tales como la enfermedad celíaca no diagnosticada ni tratada (que a
menudo se presenta sin síntomas digestivos),182124 la enfermedad inflamatoria intestinal, la cirrosis
hepática, la fibrosis quística, la insuficiencia renal crónica, la diabetes mellitus, el hipo e hipertiroidismo,
la artritis reumatoide juvenil, el lupus eritematoso sistémico, la anemia de Fanconi, la talasemia mayor,
la hiperprolactinemia, la anorexia nerviosa, la bulimia y el hipogonadismo, entre otras. El ejercicio
excesivo en las atletas de competición también puede ser una causa de retraso puberal.18
Véase también[editar]
Impúber
Sexualidad humana
Menarquia
Espermarquia
Axilarquía
Retroalimentación negativa endocrina
Aparato reproductor femenino
Aparato reproductor masculino
Sexualidad
Embarazo adolescente
Embarazo no deseado
Anticonceptivo de emergencia
Infecciones de transmisión sexual
Planificación familiar
Referencias[editar]
↑ «La salud de los jóvenes: un desafío para la sociedad, 2000, Informe  Salud para todos en el año
2000». OMS: 19. Consultado el 17 de septiembre de 2020. «...en la adolescencia inicial, de 10 a 14
años de edad aproximadamente, se fija la atención en las tareas de desarrollo...»
↑ David Reed Shaffer, Psicología del desarrollo: infancia y adolescencia, 2007, México, pág 239
↑ «¿Cómo cambiará su cuerpo con la pubertad?, María Luisa Lucas Abad, Pediatra, Alicante,
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Bibliografía[editar]
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