la muerte
“No basta con pensar en la
muerte, sino que se debe tenerla
siempre delante. Entonces la vida
se hace más solemne, más
importante, más fecunda y
alegre”.Stefan Zweig
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Autor/a: Dr. Javier Gutiérrez Jaramillo
INDICE:
En esta vida el gran
misterio del hombre es su
muerte. Es un gran
misterio porque nadie
sabe con certeza qué
hay después de la
muerte.
¿Caer en el vacío, en la nada o caer en una felicidad y descanso eternos?. Esto hace que la concepción de la muerte, y el fin de
“La muerte es algo que le
ocurre a los demás” Valery.
Ver morir a otros nos
convence de nuestra propia
mortalidad, pero mientras
estemos vivos es “otra” la
persona que se muere. Y
esa otra persona puede
ser un familiar o un
amigo, y muere una parte
de nosotros. Pero
también esas otras
personas pueden ser unos
anónimos , que al parecer
no nos afectan tanto. Las
guerras y la violencia
con sus numerosas
muertes, nos han vuelto
insensibles. A diario en
nuestro país de la violencia,
vemos morir y para
tranquilizarnos pensamos:
Esto no es conmigo.
“La muerte es una vida
vivida. La vida es una
muerte que viene” Jorge
Luis Borges.
mismos, como el apego a los
demás y a las riquezas
terrenales. “Aquí el espíritu
renace sobre lo material”
( Autor desconocido). “ La
muerte es el gran maestro de
la vida. El sabio acepta la
muerte como su gran amiga
íntima” ( Leo Buscaglia).
“No perdiste a nadie. El que
murió simplemente se
adelantó, porque para allá
vamos todos”. “Además lo
mejor de él, el amor, sigue en
tu corazón ” ( Facundo
Cabral) A un paciente mío
con cuadro de insuficiencia
cardíaca de difícil manejo le
pregunté sobre la muerte y me
respondió “Doctor, ahí
vamos uno tras de otro, sin
afanes pero con temor” .
Falleció a los 3 meses y me
hizo recordar el “ahí vamos
uno tras de otro”.
Todos los días nos
enfrentamos a ella. Y más,
como médicos que somos.
Debemos trabajar con la
Naturaleza porque ella es más
sabia que todos nosotros.
Cuando ella no se deja
ayudar no hay nada que
hacer: “El hombre domina la
naturaleza cuando empieza a
obedecerla”. Cuántos de
nuestros pacientes reposan sus
restos en el Cementerio
Metropolitano y en una
eternidad desconocida, a
pesar de todos nuestros
tratamientos.
¿Y el alma de ellos
dónde estará? . Y los
familiares agradecidos nos
siguen trayendo a sus
enfermos porque
comprenden que nosotros
somos tan humanos y tan
mortales como ellos y no
jugamos a ser dioses en su
manejo.
aceptamos la muerte y
hacemos tratamientos que
lindan con la futilidad. No
nos debemos frustrar
ante la muerte. Todos
tenemos una raya a la
cual llegar. No antes ni
después. Hay que
aprender que la muerte
llega cuando quiere: “Ni un
segundo antes ni un
segundo
después”.Tampoco
podemos jugar a Dios quitar
la vida con la Eutanasia
directa y activa. No somos
dueños de la vida porque
nadie se dio la vida a sí
mismo. Debemos ser
respetuosos de la vida y de
la muerte. “No hiciste un
solo pelo de tu cabeza, por
tanto no puedes ser dueño
de nada”. La muerte es
parte de la vida.
Aquí la muerte nos
ganará siempre la
partida, y debemos
aceptarla en bien del
paciente y evitarle
sufrimientos y costos
innecesarios. “La muerte es
de un solo instante, no así
el proceso de morir, que
puede ser largo y doloroso y
nosotros podemos contribuir
a ello”JGJ. “Un hombre
moribundo necesita morir” y
no lo dejamos morir. “El
proceso de morir es más
temido que la misma
muerte”.
“Sólo para la muerte no hay
remedio” nos decía con
cariño nuestra madre
amorosa cuando nos
enfrentábamos a la
solución de un problema.
“Lo último que se pierde
es la esperanza”. “Ella
está entre la vida y la
muerte”.
En este año en una
enfermedad grave que tuve,
la vi de cerca, y dejó en mi
espíritu un sentimiento de
fragilidad en mi saco
biológico. Somos en
cualquier momento
vulnerables. Nunca había
pensado en mi muerte. No
se me había pasado por
la mente pedir los santo
óleos. La muerte me tiene
en su lista, y yo la ignoro
con frecuencia. No parece
contar conmigo. “No basta
con pensar en la muerte,
sino que se debe tenerla
siempre delante. Entonces
la vida se hace más
solemne, más importante,
más fecunda y
alegre”.Stefan Zweig
nuestras fotos del recuerdo.
Observa cómo eras cuando
niño y ahora obsérvate
cuando viejo. ¿Eres el mismo?
Ni por asomo. Observate en el
espejo: Han aumentado las
entradas de tu frente, y la
nieve invade tu negra
cabellera. Aparecen
arrugas en tu cara, y tus
párpados se abotagan. Ya
pasó nuestra niñez, ya pasó
nuestra juventud y ahora
estamos en nuestra vejez más
cerca de la meta. Antes era el
chiquito de la casa, ahora soy
el viejo ante nuevos
personajes que no existían:
nuestros hijos, nuestros
nietos, nuestros otros
familiares que también han
crecido y se han reproducido,
nuevas amistades. La vida se
renueva y todo sigue
evolucionando.
“Ya se murió mi viejo, y
ahora el viejo soy
yo” dice uno de nuestros se
ntidos bambucos.
“En la juventud
aprendemos, con la edad
comprendemos”.” “La vida
sólo puede ser
comprendida mirando
hacia atrás, pero sólo
puede ser vivida mirando
hacia delante”. Vemos día
a día que nuestra
reserva fisiológica se va
agotando cada vez más.
Ya no vemos como
antes. Nuestra agudeza
auditiva disminuye.
Nuestra memoria empieza a
fallar y cae en el vacío.
Fundación Valle
del Lili. Ex
Presidente
Comité Etica e
Investigación y
Comité Etica
Médica Clínica
Fundación Valle
del Lili.
Agradecimiento
especial al Dr.
Pablo Barreto por
la corrección
gramatical y
redacción del
artículo.
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