EL GUARDIAN ENTRE EL CENTENO
WILLIAM SOLIS AGUDELO :
El autor de esta novela, El guardián entre el centeno, o El cazador oculto, Jerome David Salinger, nacido
en Estados Unidos en 1919 y fallecido en 2010, ya antes de publicarla la había hecho conocer en forma de
serie en una conocida revista, entre los años 1945 y 1946, su primera entrega fue bajo el titulo de Slight
Rebellion Off Madison, que luego seria publicada en 1951 con el titulo de The Catcher in the Rye, basada
en las anteriores series.
Según nos dice Holden, el protagonista, se trata de una autobiografía sin muchos detalles, que él
considera aburridos, y de unas cosas de locos que le sucedieron durante esas navidades, luego de
enterarse que había sido retirado del colegio.Antes de comenzar su historia describe a su hermano, al
que solo llama por sus iniciales, D.B., como un buen escritor, aunque prostituye sus escritos en
Hollywood, por eso tiene un buen carro y dinero
Holden Caulfield no le agrada el cine, es lo que más odia. Luego pasa a contar los pormenores de sus
andanzas durante eso días de navidad. Narra como siendo un jefe del equipo de esgrima perdió las
armas, los floretes, en el metro por estar leyendo un mapa de la ciudad y por eso no pudieron celebrar un
encuentro, y que por haber ido a Nueva York no asistió al partido de fútbol más importante del
colegio.Desea una obra de otro género,lea mi lucha
Visita a un profesor, quien enterado de su salida definitiva del colegio, le pide visitarlo ya que estaba algo
enfermo, Holden va a visitarlo, pero solo al verlo, viejo y envuelto en un pijama andrajosa, se arrepiente
de haber ido, y más cuando este le lee la última prueba de historia que hizo, y le repetía las cosas dos
veces, algo que a Holden le molestaba, pero, él Holden, no se las decía, las pensaba.Le invito a leer una
obra motivante el caballero de la obra oxidada
En El guardián en el centeno se conocen los puntos de vista del protagonista, más que por los diálogos
que se presenta, por los pensamientos del joven adolescente, con ellos describe y critica, bien o mal, a las
personas con las que dialoga, observa o recuerda; así cuando su profesor le dice que la vida es un juego y
hay que vivirla según las reglas, él piensa todo lo contrario.
Cuando este le dijo que sus padres son encantadores, Holden piensa en esa palabra como algo falso. De
su colegio anterior, Elkton Hills, se retiro porque considero que todos eran unos hipócritas. Holden se
despide del profesor Spencer, diciéndole que debe pasar por el gimnasio por algunas cosas. Luego refiere
que era mentira eso, lo de ir al gimnasio, que lo dijo porque ya no soportaba ver al profesor en pijama,
con el pecho descubierto.
Luego de visitar al profesor Spencer, se va al colegio habla con su amigo Robert Ackley, al que considera
desagradable, por el acné y por no cepillarse los dientes, escribe un ensayo por encargo de otro
compañero, Stradlater, en ese escrito revela lo mucho que quería a su hermano Allie, muerto hacía tres
años de leucemia, que la noche en que este murió se lesiono la mano al romper varias ventanas.
Holden se va del colegio cuando discute y pelea con su amigo Stradlater, es cuando decide pasar algunos
días dice, hasta el miércoles siguiente, en la ciudad de Nueva York, en su viaje se encuentra con la mamá
de Ernie Morrow, al que considera un hipócrita, sin embargo le dice a ella que es un buen chico, y cuando
ella le pregunta por su nombre le miente diciéndole que él se llama Rudolf, como el portero del colegio.
El guardián entre el centeno se sube a un taxi para dirigirse al hotel, en el camino le pregunta al
conductor si el sabe hacia donde van los patos cuando el lago se congela, lo que demuestra lo mal
estudiante que era. En el hotel, en el salón de baile, se junta con algunas jóvenes, y baila con ellas, pero
como es un menor, algo que detesta, no puede tomar nada con licor, y se va a otro lugar donde si puede
beber y fumar.
De regreso a su hotel, un lugar sin mucha categoría, el ascensorista le sugiere contratar a una prostituta
por unos cinco dólares, él accede y cuando ella llega a su habitación, Holden, se da cuenta que es una
joven de casi su misma edad, y le sugiere hablar un rato antes de hacer cualquier cosa, ellos conversan un
rato, y ella le dice que pasa gran parte del día en el cine, eso y otras cosas hacen que Holden desista de
tener algo con ella.
El le paga los cinco dólares aunque ella protesta diciéndole que eran diez, al rato ella regresa con el
ascensorista y este le propina algunos golpes y ella le toma los 5 dólares de la cartera. Luego de ese
incidente no vuelve a meterse con otras mujeres de ese tipo, sino que decide llamar a una antigua amiga,
llamada Sally, con ella acuerda ir a una fiesta vespertina, Holden le manifiesta su desilusión por la ciudad
y el querer irse a vivir a una cabaña.
El guardián entre el centeno después de su cita con Sally, busca a uno de sus amigos, uno de nombre Carl,
con él se va a un bar a beber, pero Holden lo deja en el bar bebiendo solo, porque Carl siempre se
presume de ser muy maduro. Después de eso visita a su hermana Phoebe, a Holden le parece que ella es
lo mejor del mundo, conversan de sobre ella y su fallecido hermano Allie.
Holden Caulfield dice que le gustaría cuidar de todos los niños, que se imagina como un guardián que en
un campo de centeno evitando que ellos caigan a un abismo. Es la parte donde se describe como El
guardián entre el centeno, y lo hace en forma de metáfora, ya que lo que realmente dice es se debe
proteger a los niños de toda mala influencia de los adultos, de la adición al cine y otra banalidades que
contaminan a la sociedad.
Con su hermana Phoebe visita un parque cercano, un zoológico, se suben a un carrusel y él promete no
escaparse, y le es la única parte donde El guardián entre el centeno se manifiesta verdaderamente feliz.
Luego de su encuentro con Phoebe, Holden concluye su historia contándonos, desde algún lugar donde
esta recluido enfermo y es atendió hasta por psiquiatras, que probablemente regrese en la víspera de
otoño al colegio.
El guardián entre el centeno como nota final nos recomienda no contarle nuestros asuntos a nadie,
porque desde el momento que uno lo hace empieza a extrañar a los demás, como él, que aunque no le
caían nada bien, extrañaba a sus amigo del colegio Pencey