Análisis de caso clínico: Área profesional II
Andrés Felipe Castro Ruiz
Brigeth Tatiana Castro Avila
Eric David Chitiva Bueno
Ingrid Sairandy Castañeda Cardozo
Laura Esperanza Pineda Montoya
Facultad de Psicología
Fundación Universitaria Konrad Lorenz
Catalina Velandia Alarcón
16 de septiembre de 2020
CASO C
Datos de identificación:
Nombre: J
Edad: 11
Género: Femenino.
Estrato socioeconómico: Medio.
Nivel de escolaridad-Ocupación: Estudiante de séptimo de bachillerato.
Motivo de consulta.
Padres: “estamos preocupados dado que la niña dice que se quiere morir, lleva al parecer dos
meses cortándose la parte superior de las piernas, ella siempre ha sido irritable”
J: “me siento sola, me corté para tratar que los problemas ya no estuvieran”
Operacionalización de la conducta problema:
Conducta auto lesiva: Cortarse la parte superior de las piernas en función de escape ante las
situaciones que están fuera de su control, especialmente las relacionadas con sus padres.
Irritabilidad: Se identifica como agresión física y verbal (empujones y manifestaciones de
contra respuesta), que presenta ante situaciones de acoso por parte de sus compañeros.
Llorar: Se evidencia como la acción de derramar lágrimas, producir sollozos y gemir en
reacción de un estado emocional de ánimo bajo ante una situación de pena o dolor; esta se
presenta en momentos de desatención por parte de los padres en función de obtener su
atención; o situaciones que a la consultante le ocasionan una alta sensibilidad.
Análisis funcional.
Estrategia de evaluación.
Se realizó la evaluación multifuente mediante entrevista clínica no estructurada, en la cual se
entrevistó a la consultante y a sus dos padres. Se utilizó un autorregistro A-B-C, el cual es de
carácter anecdótico en donde se registra lo que ha sucedido antes y después de la ocurrencia
de la conducta.
A B C FUNCIÓN
MOTOR COGNITIVO FISIOLÓGI
CO
J ve a sus La “Me quiero Aumento de J siente Escape
padres consultant morir”, “me ritmo alivio
discutiendo e se corta siento sola” cardiaco emocional
y gritándose la parte “me corte para al cortarse
Respiración
entre ellos. superior tratar que los
agitada
de las problemas ya
piernas. no estuvieran”
J se siente Llanto “me siento Aumento de El padre de Atención
triste. excesivo muy sola”, “me ritmo J la grita
siento tan sola cardiaco tratando de
que sería mejor terminar el
ya no estar llanto y la
Respiración
aquí” madre trata
agitada
de hablar
con ella.
Una Empujar “me sentí Aumento de Alivio Refuerzo
compañera bruscame horrible, es ritmo emocional negativo, con
de J la nte a la muy triste que cardiaco el fin de retirar
molesta por compañer se burlen de las burlas de
Respiración
su estatura a. uno y pues no sus
agitada
me voy a dejar” compañeras
J ve a un Llorar Pensamientos Aumento de La madre la Atención
perro negativos ritmo consuela
callejero relacionados cardiaco
con el bienestar
Respiración
del perro
agitada
Hipótesis de adquisición.
Predisponentes.
- Conductas de agresión verbal y maltrato psicológico entre los padres. Según varias
investigaciones revisadas por Porras en 2020, se encontró que la violencia familiar, en
este caso presentada de una forma verbal se encuentra relacionada con la presentación
de las conductas de autolesión, las cuales se pueden presentar en diferentes niveles
(experimental, media y ansiosa), así que, se puede decir que a mayor violencia
familiar, mayor predisposición se puede presentar a cualquiera de los tipos de
autolesión (Porras, 2020)
- Modelo de crianza ambiguo, siendo la madre permisiva (permite que la consultante
deje las tareas incompletas para luego ser ella quien las finalice) y el padre autoritario
(es estricto hasta el punto de ejercer maltrato físico sobre la consultante). Como apoyo
de este predisponente, se tiene en cuenta la investigación de Ávila y Pachar en 2016
en donde se encontró que cuando un sujeto crece en un ambiente desfavorable
aprende que el castigo es aceptable, ya que, de una forma indirecta lo está
evidenciando cada día con el maltrato físico por parte de su padre, creando la idea de
que la autolesión puede también ser un castigo merecido.
- Factores biológicos; se identificó que “J” suele ser más sensible ante ciertos estímulos
en comparación con otras personas, desencadenando varias respuestas intensas como:
irritabilidad y llanto, como en el caso de ver un perro callejero e incluso haber llegado
al punto de empujar a una de sus compañeras al estar en desacuerdo por las burlas que
dicha compañera le proporcionó (situaciones ante las que una persona con
sensibilidad promedio no reaccionaria o respondería de manera diferente). Esto se
relaciona con el constructo de “Sensibilidad emocional” la cual se define como gran
disposición de los sujetos a percibir las emociones negativas de manera intensa frente
a los diferentes estímulos presentados por el ambiente (Guarino, 2005).
- Acoso por parte de los pares en la etapa escolar. Específicamente en un artículo de
Ibañez en 2012 se presenta un aporte para el apoyo de este predisponente, ya que,
“varias investigaciones prospectivas que evalúan específicamente ANS (autolesión no
suicida) confirman que el acoso escolar es un predisponente de la conducta auto
lesiva“.
Precipitante: La consultante refiere que en tercero de primaria su mejor amiga con quien
estuvo desde preescolar se fue para otra ciudad mencionando lo siguiente: “por eso es que
uno se va sintiendo solo, es por eso que lo mejor sería ya no estar aquí”.
Se considera esta situación como precipitante, ya que se plantea como un “Duelo” que
vivió “J” en ese entonces, por la pérdida de su mejor amiga. El duelo es el rechazo natural de
las personas frente a la pérdida, ya sea: una persona, animal, objeto o situación significativa.
Durante el desarrollo de este se verán afectados factores físicos, psicológicos y sociales en
gran magnitud, con una duración en términos temporales, que se relaciona directamente con
la persona afectada y el significado de lo que se ha perdido. Esto puede llevar a que la
persona reaccione de manera emocional y comportamental, demostrando sufrimiento ante la
ruptura de dicho vínculo afectivo; se considera que “J” desarrollo conductas autolesivas,
irritabilidad, bajo estado de ánimo, llanto excesivo, etc., en torno a la ruptura de esta relación
significativa en conjunto con los factores predisponentes ya mencionados (Avila y Pachar,
2016).
Hipótesis de mantenimiento.
- Atención que se obtiene de parte de padres (que normalmente desatienden las
necesidades de la consultante), en el momento de ejecutar la conducta problema.
Teniendo en cuenta la información anterior es posible afirmar, que en algunos casos,
las conductas identificadas como “problema” son mantenidas por un refuerzo
positivo, que hace referencia a la obtención de estímulos agradables para la persona.
De tal manera que los reforzadores tienen la función de hacer más fuerte o mantener
en el tiempo la conducta antecedente a estos (Acosta, 2009)
Según lo anterior, en el caso de “J”, se podría decir que un mantenedor para conductas
como: cortarse, llanto excesivo, irritabilidad, etc., es la atención que obtiene de parte de sus
padres, puesto que estos permanecen ausentes, dejando en constante desatención a la
consultante frente a sus necesidades, estableciendo como prioridades actividades relacionadas
con su parte laboral, entre otras.
- La consultante identifica a sus pares (compañeros del colegio) como modelos de
conducta, ya que refiere “ellas me han enseñado muchas cosas, ellas también han
tenido problemas como yo, hasta más complicados”.
La afirmación anterior evidencia cómo “J” se apoya en sus pares del contexto escolar, es
por esto que se plantea que una de las hipótesis mantenedoras de las conductas de la
consultante son factores psicosociales, relacionados con el modelado o imitación de la
conducta autolesiva, ya que se ha demostrado que muchas de las personas que realizan esta
conducta, lo hacen por imitación de sus relaciones significativas (Ibáñez et al, 2012).
Referencias
Acevedo Pereira, Y. M., Lizcano Utria, J. A., & Serrano Castro, H. W. (2020). Las conductas
autolesivas en los adolescentes una revisión documental.
Acosta, A. G. (2009). Conducta autolesiva en personas con retardo en el desarrollo. Psychologia.
Avances de la disciplina, 3(1), 109-130.
Almeyda Porras, C. (2020). Violencia familiar y autolesión en adolescentes de dos instituciones
educativas del distrito de Comas. Universidad Cesar Vallejo, Perú.
Avila Samaniego, M. E., & Pachar Pesántez, M. C. (2016). Relación entre conductas autolesivas,
ansiedad y depresión en adolescentes, una guía enfocada desde el modelo cognitivo
conductual (Bachelor's thesis, Universidad del Azuay).
Guarino, L. (2005). Sensibilidad emocional: su rol moderador en la relación estrés-enfermedad.
Psicología conductual, 13(2), 217-230.
Ibáñez, Á. F., Costa, M. V., del Real Peña, A., & del Castillo, C. S. (2012). Conducta autolesiva en
adolescentes: prevalencia, factores de riesgo y tratamiento. Cuadernos de Medicina
psicosomática y psiquiatría de enlace, (103), 5.